Capítulo 3

Reanudó sus besos demandantes en el cuerpo tenso del capitán. Este último, no se estaba resistiendo y dejó que lo desnudara, pero no le respondía a sus caricias. Spock se estaba frustrando. Se detuvo y suspiró. Bajó de la cama y comenzó a buscar por los cajones de la habitación. Abría los cajones y los revolvía con fiereza. Kirk se sentó en la cama y lo quedó mirando con interrogación, solo tenía la ropa interior puesta.

-¿Qué buscas?- preguntó el capitán.

Spock no respondió. Solo se acercó a él, le tomó las muñecas y lo ató a la cabecera de la cama con unas esposas sobre su cabeza. Su víctima gimoteó, pero no hizo intento de zafarse. Luego tomó un cuchillo.

-Qué… ¿qué harás con ese cuchillo?- Jim abrió los ojos como plato- no, no es necesario, no me resistiré.

-No quiero solo su cuerpo, pero usted no lo entiende- Spock se metió en el baño y cerró la puerta.

Las esposas corrían por el tubo del catre cuando se movía y forcejeaba. Estando amarrado a la cama, sentía como su cabeza le daba vueltas, entre más pensaba, más le dolía.

-¡Spock!, ¡qué hace!- escuchó el agua correr en el baño y comenzó a entrarle el pánico- ¡Spock!, ¡no lo haga!- forcejeó las esposas con fuerza, tratando de zafarse de ellas y llegar donde su amado.

Es que era tan tonto. Demasiado tonto lo que estaba pasando, pero más tonto era él. James T. Kirk era un idiota consumado. Mira que llegar a tal extremo para darse cuenta cuánto lo amaba. No quería que sufriera algún daño, no quería que se matara por su culpa. No sabía si era capaz de suicidarse por culpa de tener las emociones arrebatadas. No entendía a qué extremo afectaba esas emociones a un vulcano, más a Spock, el cual era mitad humano y por lo tanto, más explosivas e incontrolables eran.

-¡Spock, por favor, no te mates!- y ya no pudo aguantarlo más- ¡YO TE AMO!- lloró- ¡DE VERDAD TE AMO CON LOCURA!- dejó de llorar y rodó sobre su cuerpo, quedando boca abajo, luego se puso de rodillas sobre la cama, ahora con los brazos cruzados, comenzó a tironear- ¡Solo he sido un pobre tonto que no se ha dado cuenta de lo que significa eso! ¡No quiero perderte!- puso su pie en el catre y con todas sus fuerzas logró despegar una parte como para deslizar las esposas.

Ya se iba a incorporar de la cama con cierta libertad, cuando apareció Spock fuera del baño atraído por el ruido.

Todo se congeló. Quedaron los dos mirándose con asombro y un momento después de una larga pausa, se sintió una carcajada fuerte. El capitán Kirk lloraba de risa.

Era una escena cómica. Kirk estaba sentado en la cama casi al estilo yoga, enredado en el trozo de tubo arrancado del catre. Spock con el cuchillo en la mano y espuma en su rostro: se estaba afeitando la barba.

-Jajajajaja… Spooooock… no tienes que hacer eso- le dijo con voz dulce y los ojos llenos de calor- yo te amo así como estás.

-Negativo, si me quito la barba su libido se incrementará, eso es lo lógico.

-Ven…- dijo Jim en modo juguetón, y atrayéndolo con el poder de su dedo índice sensualmente erótico, lo besó cuando lo tuvo cerca.

-Eh, ¿Jim?- Spock se fijó que lo había ensuciado con espuma- voy a limpiarme esto… tú… tú… también- con la mano en círculo por su rostro, hizo una seña a modo de espejo.

-Aaaah, ¡ya!- sonrió pasando sus manos esposadas, pero liberadas, por su cara.

Jamás lo reconocería en voz alta, pero cuando apareció Spock sin la barba, caminando con su modo tranquilo hacia él, se le detuvo el corazón. Se veía tan joven, tan dulce y tan lindo, e incluso, para incrementarlo, se había desnudado y solo venía con una toalla en la cintura. No siendo demasiado todo esto, dijo:

-Creo que las llaves de las esposas están por aquí- y giró el rostro hacia un lado.

Entonces, Kirk casi se desmaya de la impresión ¡Tenía un perfil de los dioses!, sintió que la sangre le ardía y su pene subía sin control aparente. Saltó de la cama y pasó las esposas por el cuello de Spock para quedar colgado en él.

-Olvídate de la llave- le dijo de forma seductora Jim- y lo besó.

Spock deslizó sus manos por los glúteos del otro, encontrando ambas piernas que alzó para atraparlo. Jim respondió cruzando sus piernas en la espalda por arriba del trasero de Spock y cargado de esta manera, Spock caminó con él entre sus brazos hacia la cama sin dejar de besarlo.

Cuando lo depositó en la cama, colocándose encima de él, era claro y muy lógico, que a su amado capitán Jim, se le subió la libido con su nuevo look y la fase 1 de su plan, había funcionado a la perfección.

Fase 1: Seducirlo y Llevarlo a la Cama. Disponerlo para la fase 2. Estado de la fase 1: Completa.

Iniciando Fase 2.

Fase 2: Poseer el Cuerpo del Capitán de la Nave Interestelar Enterprise James T. Kirk. Estado de la fase 2: En proceso.

Sacó algunas cuentas matemáticas para ajustar el cálculo y determinó que los besos debían ser más apasionados. Había estudiado a la perfección las costumbres del apareamiento de los humanos, así como también lo llevó a la práctica con la teniente Uhura, quien fue su conejillo de indias en el proceso. Claro que el conejillo se mostró muy colaborativo, así que el estudio se clasificó como "satisfactorio".

Por su parte, Jim se preguntaba entre jadeos, cómo demonios Spock besaba tan bien. La lengua poseía su boca, retorciéndose en suaves caricias, para luego darle una especie de latigazo en un movimiento rápido y medio salvaje. Jim estaba que se venía y el otro solo lo estaba besando. En su vida había recibido esa clase de beso y eso que él presumía de tener mucha, mucha, mucha y recontramuchísima experiencia en el tema. Ni siquiera le daba el tiempo de pensar en cómo responder, porque Spock, manejaba sus manos con la misma destreza que lo hacía con su lengua.

-¡Ah! Spock, ¡me voy…!- y no alcanzó a decir esto. Ni tampoco alcanzo a venirse en el orgasmo que creyó inminente, sino por el contrario, sintió un dolor en sus entrañas. Una punzada que le bajó de la nube por unos momentos- pero qué…

Le estaba metiendo los dedos en su ano, no con mucha delicadeza. Al parecer, lo hacía a propósito de esa forma.

-Lo estoy lubricando, es mejor que se relaje- le dijo con su voz científica.

Kirk lanzó un quejido cuando descubrió la doble lectura en sus palabras: "No puede venirse todavía capitán, no es lógico, solo era un beso" y al descubrir esto, casi se murió de la vergüenza. Se cubrió la cara con ambas manos el pobre, ya que ni él mismo podía creer en lo que se había reducido en esos brazos.

No podía ser. Sintió como su orgullo renacía y bajó sus manos esposadas hasta su boca para cubrir cualquier gemido. Él era el playboy favorito de toda la federación, el capitán más joven en la historia de la flota, un seductor irresistible y devorador, "sex symbol". No podía dejar que lo redujeran al nivel de una colegiala virgen haciendo aguas por su primer amor. No, No, No, porque no era, ni una colegiala, ni un virgen, esto último estaba más que probado. Tenía cientos, miles o millones de mujeres suspirando por él y había estado con tantas mujeres como minutos tiene el reloj. Muchas mujeres y también algunos hombres… Sin embargo, en este punto, el pensamiento del capitán se detuvo, así como también su respiración. Miró con pánico a su primer oficial.

-No se preocupe- le respondió Spock como si estuviera leyendo su mente, sin siquiera teniendo el contacto todavía con él de esa forma- seré gentil al tomar su virgen culo. Es más de lo que se puede esperar viniendo de usted.

Entonces, lo llenó con una estocada profunda que lo hizo arquear la espalda con su rostro deformado en un grito silencioso primero, y espantoso, después.

Fase 2: Poseer el Cuerpo del Capitán de la Nave Interestelar Enterprise James T. Kirk. Estado de la fase 2: Completa.

Iniciando Fase 3.

El vulcano se abalanzó sobre el cuerpo del poseído capitán y puso sus manos en el rostro de aquél.

Fase 3: Poseer la Mente del Capitán de la Nave Interestelar Enterprise James T. Kirk. Estado de la fase 3: En proceso.

Las piernas del capitán estaban en sus hombros, pero pronto cayeron a sus antebrazos. Con esto aumentó la presión en su propio pene y entró más profundo.

-Nuestras mentes se fusionan, Jim- dijo con sensualidad- Nuestras mentes son una, siento lo que tú sientes, sé lo que tú sabes…- y se perdió la voz en el pensamiento conjunto- "mi placer es tu placer y tu placer es el mío".

Dicotomías mezcladas sin fin: placer/dolor, éxtasis/agonía, el bien/el mal, Spock/Kirk.

Era indudable que el capitán tuvo la certeza de que, de alguna forma, moriría en esa cama. No obstante, también tuvo la certeza de que viviría.

Finalizando fase 3. Nuevo estado: Completa.

Iniciando fase 4.

Comenzaron a moverse con lentitud y cada embestida era más poderosa que la anterior en todos los sentidos. Ambos en una semiinconsciencia rítmica- jadeante.

Fase 4: Poseer el Alma del Capitán de la Nave Interestelar Enterprise James T. Kirk. Estado de la fase 4: ...

Navegando por la oscuridad perpetua de la maldad misma, la luz era difícil de encontrar. Spock fuera de todo cálculo, encontró resistencia.

Fascinante…

"Asha-yam, no te resistas… ashayam…"- la voz telepática vulcana acarició el tronco del cerebro de Jim de donde ramificó exquisitas corrientes que envolvieron todo el ser.

Entre la semiinconsciencia escuchaba ese cántico extraterrestre, que no comprendía, pero sí, intuía. No había razones para recriminarlo por esto. Él era pura intuición, porque solo era una parte del alma, la otra, estaba separada de él y ahora buscaba regresar a su origen.

Sin embargo, la otra alma, no encontraba ese origen. Estaba muy oscuro y quizás era demasiado tarde para ello. Demasiada maldad no permitía el retorno del bien, entonces, el retorno de la luz no era posible. Calculó probabilidades y resultaba difícil precisarlo, pero diría que aproximadamente eran 7.824,7 a 1. Si esto era así, y estaba en lo correcto, llegó a la conclusión lógica y cierta, de que no sería posible cumplir con su palabra después de todo.

Fin capítulo 3