Tasuku: Si algún lector leyó Dengeki Daisy se habrá dado cuenta que el nombre fue sacado de Kurosaki Tasuku el protagonista. C:


3. Precauciones elementales.

Isshin Kurosaki avanzó dudoso por el living de la casa, el silencio se tornó sospechoso. Dejó a las gemelas dormir en uno de los sillones blancos con experticia preparado para encontrarse a su hijo y darle su patada de buenos días. Al llegar al comedor se encontró con la mesa de centro abarrotada de botellas de sake, levantó una y olió su interior porque no podía creerlo ¿Ichigo estaba tan liberado? Mientras fuese feliz… Se adentró más en la casa y llegó a una pequeña salita que contenía numerosos libros y un escritorio, ahí, vio algo que lo sorprendió. Agarró con sus dedos una prenda de ropa interior femenina inferior.

Nunca lo esperó de su hijo. Tal vez tantos años negándolo y ahora viviendo solo lo habían desatado totalmente.

Sonrió.

*fap*

—¡Rukia…!—Alegó tras la mujer—No quiero seguir cargándolo.

—Sólo quedan tres kilómetros—Ella lo miró igual de cansada—Utilicemos shumpo…

—¡Estás loca! ¿Y si vuelve a vomitar?

—Entonces no alegues.

Ichigo tras ella suspiró derrotado y siguió caminando por las calles del Sereitei cargando peso extra que él no quería cargar.

*fap*

El capitán Hitsugaya la llamó desde su escritorio. Ella como siempre holgazaneaba en el sillón de la oficina.

—¡Matsumoto!

—¡Si, capitán Hitsugaya!—Desde la vista de Hitsugaya pudo vislumbrar exclusivamente los ojos celestes de su teniente, llenos de culpabilidad fingida.

—¿Podrías al menos estar despierta…?—Hitsugaya la increpó furioso. Podría tener la decencia de estar consiente en las horas de trabajo, pero no, todo tenía que ser difícil… para él—¡Casi he terminado el trabajo!

—¿Tomemos el té? —Le preguntó saliendo para el baño a arreglarse, sin tomar en consideración las quejas pasadas de moda de su superior.

—Lo que digas…—Dijo el pequeño firmando los últimos papeles. Al timbrar el último un grito desgarrador de Matsumoto lo puso en alerta.

Hitsugaya tomó el mango de su zampakutoh y avanzó hacia el baño de mujeres.

*fap*

—…Eso tendrás que hacer, sí. Esta vez tendrás que hacer un curry realmente sobresaliente... Me has hecho cargar con este crío desde que salimos de la cuarta división y ni si quiera me cae bien—Nuevamente la voz fatigada de Ichigo, ahora más cognoscible para Isshin se escuchó al acercarse a la casa.

—Deja de quejarte. Pareces un crío—La voz de su tercera hija sonaba igual de fatigada.

—Eres tú la abusadora ¡Dijiste que a medio camino lo llevarías tú!

Isshin se arregló el traje de shinigami y se sentó en la pose más sofisticada en la que pudo considerando su talante cómico y despreocupado. Tarde o temprano este momento llegaría. Darle LA charla a su hijo. Cuando estos momentos transcurren siempre vienen a la mente cuestiones cursis como cuando tu niño dijo su primera palabra —que fue mamá— Hizo su primer dibujo—que fue un regalo para su mamá— Dijo por primera vez "te amo"—Que fue a su mamá—Escribió su primera carta—En la que decía "Masaki Oka-san eres la mejor"… Decidió que sería mejor no seguir o acabaría con depresión, pero hoy lo rectificaría, su hijo lo recordaría como el mejor padre.

—¡Espera Ichigo! Hay alguien aquí—Rukia asomó su hermosa cabeza por la puerta.

Isshin la miró sonriente.

—¡Bienvenida!

Al escuchar esa voz, Ichigo supo que su día terminaría mal.

*fap*

Isshin e Ichigo se encontraban sentados en los sillones de la casa de este último cortesía de Rukia. Rukia en tanto, buscaba a los niños uno por uno y los dejaba en el cuarto de Ichigo para que no fuesen molestados en su sueño por las exclamaciones de amor familiar violentas de los Kurosakis.

—Verás…—Para Isshin este tema había sido una asignatura pendiente. Ichigo siempre se las ingeniaba para no tener tiempo para escuchar a su dedicado padre y él quería nietos, por lo que tampoco se esmeró tanto en darle la charla.

Ichigo gruño. Quería que ese molesto tipo se alejara de una vez de su vida—Habla de una vez ¡Le estas dando demasiadas vueltas, idiota! ¡Eso es raro en ti!

—¡Estoy orgulloso de ti, Ichigo!—Isshin abrazó a su hijo, él, se zafó con un golpe. Iba a rematarlo en el piso pero la cara de Rukia mientras buscaba a la segunda de las gemelas hizo parar. Daba miedo. Entendía, no debía hacer ruido hasta que no hubiera nadie más que ellos en esa habitación. Se sentó en el sillón e intentó calmarse.

—¿Qué querías hablar? Dilo de una vez.

—Encontré esto sobre tu escritorio—Isshin dejó la prenda interior sobre la mesita de centro como si eso fuera muy normal.

Un silencio sepulcral.

*fap*

—¿Usted planea dejarle a Rukia todo el trabajo?—Renji sorprendido observó a su capitán esperando que esto fuera una broma.

—El pequeño ha dicho que quería aprender con ella. Además, no tengo tiempo para él.

—Pero…

El teniente de la sexta división iba aportar el dato que Rukia ya tenía suficiente trabajo con cuidar de Ichigo. No es que fuera lo mismo que Tasuku, pero el ex sustituto estaba todo el día alrededor de ella fastidiándola, haciéndole bromas y preguntas. Acompañándola a todos lados excepto al baño y a dormir, cuestiones que Byakuya (en serio) lo había corroborado personalmente. A él, que Ichigo no se le despegara a Rukia lo tenía en constante mal humor ya que ni siquiera podía hablar a solas porque siempre estaba ahí, al acecho. Pero el punto era el siguiente ¿Cómo Rukia tendría la cabeza para vérselas con dos piedras en la sandalia? Sintió una pizca de compasión por su amiga de infancia. Se prometió pasarla a ver cuándo terminara su trabajo lo que sería en un par de días… por lo bajo, esa semana era de locos.

*fap*

Hitsugaya caminaba con Matsumoto a la casa de Ichigo tratando de aguatar el gritarle. Su teniente hizo un berrinche porque no llevaba ropa interior, lo cual a él lo hizo avergonzarse, pero eso no paró ahí, Matsumoto, como siempre, fue más allá, lo obligó a acompañarlo al sitio de suceso a buscar las evidencias.

—¿Estás segura que las dejaste ahí?—Hitsugaya la miró suspicazmente—Hace años que no voy a ese lugar… ¿No será una estrategia tuya para algo más?

—Sólo se me ocurre ese sitio ¡Por supuesto que no Capitán! ¿Quién cree que soy?—Le respondió caminando por las calles despreocupadamente, Hitsugaya creyó que era todo un montaje para llevarlo a ese sitio nostálgico.

*fap*

Ichigo estaba demasiado impactado para articular palabra, literalmente se encontraba al borde del colapso. Rukia en tanto, estaba apoyada en el sillón casi igual de impactada pero también, con una dosis grande de curiosidad por el inusual monólogo de Isshin. Nunca lo había visto actuar de esa forma.

Ahora no solo había una prenda interior femenina inferior sobre la mesa groseramente, sino que también un sujetador de una talla muy grande, que por supuesto y para decepción de Isshin era imposible que perteneciera a Rukia Kuchiki.

—Tienes que tratarlas con suavidad. Sé que te costará porque eres un idiota, pero tienes que intentar hacerlo ¿Me entiendes? Hacerte cargo de niñas es una cosa complicada pero hermosa. Sé que estas en un periodo de "Soy soltero y hago lo que quiero" pero lo único que te pido es que si no estás oficialmente con quien amas—Miró con una sonrisa a Rukia, con un matiz de compasión—Tomes precauciones y seas discreto, debes tomar en cuenta que los niños ven a los padres como superhéroes. Nadie te va a enjuiciar por este desliz, todos hemos sido jóvenes, las hormonas, experimentación, los errores, hedonismo y esas cosas que para mí, son aguas pasadas, pero…

Ichigo pareció recuperar el sentido… se levantó de su asiento como un autómata y comenzó a patear a su padre en el suelo.

—Ca-lla-te vie-jo per-ver-ti-do…¡No tengo idea de quién son esas cosas…!

Estaban tan ensimismados en esa amorosa disputa familiar cuando Matsumoto e Hitsugaya entraron en el living. Los tres presentes los miraron confusos.

—¡Uff! ¡Aquí estaban! De la que me libré—Matsumoto tomó las prendas de ropa interior sintiéndose aliviada. Levantó la vista encontrándose con Isshin e Ichigo peleando en el suelo cual ring de combate—¡Capitán!

—¡Ey! ¡Yo soy tu capitán! —Reclamó Hitsugaya tras ella.

—¿Realmente es usted?—Matsumoto se piñizcó el brazo, tratando de corroborar si aquello era real o fruto de la resaca.

Isshin se levantó del suelo con toda la dignidad que pudo y la apuntó con el dedo acusatoriamente—¡Bruja! ¡¿Te acostaste con mi hijo?!

—¿Qué?—Preguntó impactada la teniente de la décima, agarró un florero, que fue lo más a mano y se lo lanzó como respuesta—¿Estás loco?

Ichigo miraba la escena completamente sonrojado.

—Yo nunca…—Alcanzó a decir Ichigo antes que Matsumoto le gritara a su capitán, ahogando sus quejas.

—¡Eres un estúpido!—Al parecer la tendencia del día era patear a Isshin en suelo—¡Ayer después de beber tanto sake me dio calor, eso es todo! ¡En la mañana, el capitán Hitsugaya me llamó y me dijo que me recortaría el sueldo a la mitad si no me presentaba en la oficina en ese instante! ¡Sólo me olvide! ¡Sigues siendo un completo pervertido!

Isshin, si es que salía de esta, necesitaría cuidados de primeros auxilios urgentes.

—Lo siento…—Susurró Isshin en el suelo en un rotundo KO.

—¡Claro! ¿Cómo se te pasó por la cabeza? Ichigo es de Rukia-chan. Se pasan todo el día y noche juntos. Desde que el chico se estableció en el sereitei nunca los he visto por separado ¿Acaso no has visto esta casa? Hay papel mural de chappy en el baño y su cepillo de dientes. Eso sólo puede significar que ya comenzaron su vida de casados—Matsumoto terminó su razonamiento cruzada de brazos y con brillo en su cara de realización. O sea ¿Quién en el mundo podría dudar esa obviedad?

Silencio sepulcral por segunda vez.

*fap*

Cinco personas estaban sentadas educadamente en los sillones de la casa de Ichigo. O al menos, eso intentaban hacer.

—Ahora que todos entendieron bien la situación les pido que se vayan. No explicaré por enésima vez. Quiero descansar—Ichigo se sobó la frente nuevamente tratando de decir todo calmado sin golpear a los presentes por el ruido que generaría y el cansancio que lo embargaba.

—Aún no me queda claro un punto…—Isshin se ganó la mirada asesina de su hijo por no entender la directa que era que se tenía que ir.

—¿¡Qué!?

—¿Qué hace ese chico Kuchiki aquí?

—Ni yo lo sé. Me cae absolutamente mal pero no lo podíamos dejar desmayado en el piso del hospital.

—¡Es el amor por Rukia-chan! ¡Es su familia política después de todo!—Matsumoto se levantó a revisar si en alguna botella quedaba sake para llevárselo y hoy, seguir la fiesta en un lugar que provocara menos confusiones.

—¡No lo es!—Rukia negó.

—¡Cállate!—Ichigo dijo sonrojado al mismo tiempo que Rukia—Ahora ¿Se pueden ir?

Isshin se levantó del sillón. Varios huesos sonaron por los intensos golpes recibidos.

—Sí, sí—Sacó un sobre de su bolsillo—Tus hermanas te envían esto a ti y a Rukia-chan.

Ichigo las agarró y las guardó en su propio bolsillo dando por finalizada esta molesta visita.

—Gracias.

Isshin vio a sus "hijos" por última vez antes de salir y despedirse con la mano.

—Espero que cuando vuelva tenga nietos… de sangre.

Su hijo le dio una patada para ayudarlo a abandonar el lugar.

—¡Nosotros también nos vamos!—Matsumoto iba con siete botellas que rescató—¡Ayúdeme Capitán! —Lo siguió sollozando falsamente. Hitsugaya ya había abandonado el lugar, seguramente para ponerse al día con Isshin.

*fap*

Avanzó como un zombie hasta el sillón. No le importó dormir ahí porque era grande, se hizo un espacio y se desparramó dejando a Morfeo llevarlo al paraíso de los sueños, por muy homosexual que sonara eso.

Sintió insistentes golpecitos en su frente. Se dio vuelta.

—Rukia… déjame dormir unas horas más…—Ichigo balbuceó.

—No soy Rukia. Deja de tratarla con tanta familiaridad, suena como si fuera tu igual, y no lo es, idiota.

La voz parecida a la de Byakuya lo hizo abrir los ojos y mirar con alarma a su interlocutor. Se encontró cara a cara no con el original, si no con la copia en miniatura. Suspiró aliviado y pasó una mano por sus anaranjados cabellos.

—Eres sólo tú… ¿Qué quieres?

—¿Sólo yo? Cuida tus palabras, plebeyo. Yo…—El niño se sonrojo por vergüenza y le tendió una bandeja con comida—Rukia-chan me envió a entregarte esto. No lo hago porque quiero…

Ichigo al principio se molestó porque lo llamara plebeyo, pero después sonrió burlonamente ¿Quién servía a quién? Antes de molestarlo, si, debía resguardar el alimento que Rukia había preparado. Recibió la bandeja, pero cuando se disponía audaz para el golpe Rukia entró al lugar seguida por las gemelas.

Tasuku se sentó en uno de los sillones reprimiendo una sonrisa y recibió un postre que traía su "rival". Rukia también se sentó y las gemelas se acercaron a Ichigo investigándolo con curiosidad.

—¿Todo bien?—Ichigo le preguntó a Rukia.

La mujer tenía una expresión agotada, parpadeaba pesadamente y su voz era suave—Tu perezoso ¡Me dejaste todo el trabajo!

—Te loh ajzmerecías—El joven le contestó con la boca llena. Tenía mucha hambre y estaba bastante pasable la comida de Rukia, por no reconocer su buen sabor, esta vez se había lucido la muy maldita.

—Come con la boca cerrada, no puedo soportar a los tipos como tú—Tasuku lo observó de reojo con asco.

—¿Qué estás haciendo en mi casa si no me soportas?—Ichigo alegó, pero luego miró a las gemelas—¡Hey! Saquen sus manos de mis bolsillos.

Una de ellas tenía en sus manos el sobre. Ichigo intentó quitárselo, pero la niña era rápida y se dio por vencido para continuar comiendo, la otra le revisó el otro bolsillo jugando con las credenciales y algunos papeles.

—¡Tu cara! Pareces enfadado, Ichigo-tan—Dijo una de las gemelas viendo su credencial del escuadrón decimotercero.

Él gruñó con frustración, no podía hacer nada a niñas corporalmente de cinco años. Si les diera un coscorrón quedaría como un abusar de menores.

—Ichigo…—Rukia le dijo llamando su atención.

—Mmm...—Estaba terminando su porción, se sintió muy nervioso después de la visita de su padre y en vista a los sucesos que habían transcurrido ese día el espectro de preguntas era muy amplio—¿Qué?

—¿Qué vas a hacer con las gemelas?—Se acurrucó más en el sillón tratando de no sucumbir al sueño en ese preciso instante.

—La pregunta es ¿Qué vas a hacer tu? Fue tu idea traerlas—Dejó la bandeja en la mesita de noche y se desperezó, sabiendo que ello haría que Rukia despertara.

—¡¿Querías dejarlas desangrarse en Inuzuri?!—Lo increpó sorprendida y a la vez sabiendo que así sacaría de sus cabales a Ichigo también.

—¡Por supuesto que no! Pero fue tu idea. Lo mejor es devolverlas a su hogar…Las deben estar buscando.

Rukia miró hacia un lado con tristeza—No creo que alguien las espere. Los niños huérfanos abundan en ese distrito y ellas no parecen extrañar a nadie. Hoy me hablaron de su vida en el rukongai—Rukia no se sentía imparcial para resolver la situación, ya que le había llegado al corazón al verse reflejada en ellas, no quería dejarlas, pero tampoco podía llevárselas a la mansión Kuchiki.

—¿Qué vamos a hacer?

—¿¡Cómo te atreves a abrazar a Rukia-chan!?—Tasuku gritó lleno de indignación sosteniendo una fotografía en sus manos.

Ambos se sonrojaron viendo la imagen bastante sugerente.

—¡No es lo que crees!—Ichigo se acercó y se la quitó de sus infantiles manos. También a las niñas les quitó el sobre donde venía la foto, otras tantas más y una carta de sus hermanas escrita a mano.

—¿Cómo pasó eso Ichigo-tan? —Preguntó una de las niñas.

—Cuéntanos, parecen muy felices—agregó la otra, sentándose en las piernas tratando de ver más de las fotografías.

—¡Exijo una explicación!—Tasuku se cruzó de brazos en espera. No podían circular fotos así de Rukia. Merecía respeto.

—Ichigo, tu cuéntales. Yo cerraré los ojos por un momento… —Rukia pareció quedarse dormida.

Ichigo miró a los tres y sacó las otras fotografías. En la última y la más grande estaban todos los Kurosaki sonriendo a la cámara, incluyendo a Rukia. Lo embargó la nostalgia de su último día en el mundo material.

*fap*

"Ella no llegó"

Ese fue su pensamiento antes de abandonar el instituto, ya habiéndose despedido de sus amigos luego de la graduación. Pero eso no podía terminar ahí, apenas un paso fuera del instituto, vio a Rukia venir en gigai corriendo por la calle.

Ichigo estaba sorprendido. No es que no confiara en ella, era que realmente ya se había resignado a que no iba alcanzar a llegar por todas las responsabilidades que tenía una teniente.

Los sueños se hacen realidad. No te arreglaste por nada, hijo inútil—Isshin le puso una mano en su hombro con orgullo contenido.

Cállate, idiota.

La mujer se acercó con las mejillas sonrojadas tanto correr. Tuvo la atención de todos los Kurosakis.

Lo siento, me retrase en una reunión de tenientes y me dijeron a última hora que es una tradición regalar…—Rukia dijo entrecortadamente tratando de explicarse… Las hermanas sonrieron suspicazmente e Ichigo recién se dio cuenta que la chica llevaba una bolsa cuando se la entregó—Felicidades…

¡Ouuh! ¡Que ternura! ¡Esto merece fotos!—Isshin empujó a Ichigo, quien para evitar que Rukia fuera aplastada por su cuerpo, se sujetó de los brazos en la muralla dejando al público una escena bastante comprometedora. Isshin sacó un par de fotos para compartir con Urahara.

Ten más cuidado ¡Viejo demente!

*fap*

—¿Y qué había en la bolsa?—Preguntó la niña que estaba en sus piernas.

—No lo sé. Aún no la abro.

—¿Qué? ¿Y si es comida? ¡imagínate, se echaría a perder!—Alegaron las niñas porque en su mundo esas cosas eran de primera necesidad.

Rukia pareció recuperar el sentido—¿Qué? ¿Cómo es que aún no lo abres?

Ichigo se pasó una mano por el cabello—es mi regalo, lo abro cuando quiera…

—¡Desagradecido!

Ichigo le hizo un gesto desvergonzado haciendo enfadar más a Rukia.

Tocaron la puerta sorpresivamente antes que la pelea pasara a los golpes.

Se miraron extrañados preguntándose quién vendría a visitarlos tan tarde. Rukia hizo el amago de pararse, pero Ichigo se levantó primero a abrir la puerta... Al hacerlo, no esperaba encontrarse con "ellos".


¿Quienes son ellos? ¿Devolverán a las niñas al Rukongai? ¿Estos idiotas avanzaran en su matri... ejem... en su vínculo inquebrantable? Dejen sus opiniones C: ¡Saludos!