AMS: Asociación de Mujeres Shinigamis: renombrado grupo acosador sexual del sereitei, con una presidenta que es menor a todas sus integrantes y con sede en la mansión Kuchiki de forma clandestina. Nadie sabe el verdadero motivo por el cual existe, pero existe. Y le jode la vida a bastantes shinigamis.
4. Sentimientos contradictorios
—¡Ustedes! ¿Qué están haciendo aquí?
Todos los tenientes, sumándole a la súper teniente, Kuna Mashiro, y a los oficiales Yumichika, Ikaku y Hanatarou lo empujaron entrando muy campantes a su casa. Él no los detuvo porque aún estaba choqueado por el hecho de preguntarse que estaban haciendo ahí y tan tarde.
—¡Tu bienvenida! La hemos aplazado tantas veces porque nunca estábamos todos ¡Hoy es el díacorrecto! Mira todo el sake que hemos traído para ti—Si, para ti. Renji le dio una palmada en la espalda y todos se acomodaron en la sala—¡hoy te iniciamos como Shinigami oficialmente, vamos a ver tu capacidad de aguantar el sake especial de la decimoprimera división!
La puerta volvió a abrirse.
—Este idiota estaba afuera espiando—Kensei, Shinji, Rose y Kyokaru entraron luego. Kensei sosteniendo a un shinigami y se lo lanzó a Ichigo quien lo reconoció al instante.
—¡Tu!
Rukia se acercó también—¿Qué estás haciendo aquí?
El guardia de la familia Kuchiki cohibido trato de sostener la voz para contestarle al dueño de casa.
—Vine a buscar a Kuchiki-sama…—Hizo una reverencia de profundo respeto.
—Ah, eso no es problema—Ichigo agarró por la espalda a Tasuku y se lo entrego al guardia. El niño comenzó lanzar improperios a ese maleducado sujeto que lo trataba como si fuese una cosa.
—No me refería…
—¡Kampai!—El guardia fue interrumpido por un grito generalizado. La gente brindaba ruidosamente con vasos de sake en la mano.
—¡Ichigo! ¡Rukia-chan! Se están perdiendo la mejor parte—Ikkaku se acercó a ellos y los condujo hacia el lugar donde todos brindaban por una noche inolvidable.
—No soporto tu cara, ya hiciste tu trabajo, vete—Yumichika sacó al guardia de la casa de Ichigo y le cerró la puerta en la cara para avanzar con la fiesta.
Mientras tanto, las gemelas dormían en el sofá ajenas a esas ruidosas personas. Nanao miro con interés como Ichigo se las llevo al cuarto con cuidado y volvió a seguir bebiendo ante la insistencia de todos los presentes, no se esperaba un gesto así de ese delincuente.
El guardia quedó mirando fijamente a la puerta tras ser expulsado sin llevarse a Rukia. Kuchiki-sama no estaría muy feliz al verlo volver solo con Tasuku, suspiró y acompaño al menor que no quería irse sin Rukia tampoco a la mansión Kuchiki.
Y la fiesta recién terminó en el atardecer del día siguiente.
*fap*
Ukitake se rascó la cabeza tratando de entender a su subordinado y el desastre emocional que se encontraba frente a sus narices. Jushiro Ukitake se caracterizaba por ser un hombre que no perdía los estribos. Recordemos que incluso al borde de la supuesta violación por el grupo de locas de la renombrada AMS él conservo la educación y en ningún momento tomo represalias. Sin embargo, esta situación también lo estaba exasperando ya que ninguno de los involucrados quería ceder.
Pero volvamos a la imagen. Ukitake estaba tratando de entender porque el nuevo miembro de su división estaba tan absoluta y completamente fuera de sus cabales intentando torturar, asesinar cruel y sangrientamente a su teniente quien también había perdido los estribos luego de las acusaciones "infundadas" de Ichigo.
El capitán de la decimotercera división, como diligente paloma de la paz, estaba entre medio tratando de razonar con el furioso shinigami de deponer su inminente crimen.
Las risas de Rangiku, Yumichika, Ikaku, Hisagi y Renji no ayudaban a frenar la ira del shinigami con pelo naranja quienes gracias a las acciones atolondradas y faltas de sentido del día anterior de Ichigo y Rukia, segregaron suficientes endorfinas como para vivir unos mil años más saludablemente.
—… No todo es tan malo, Ichigo…Incluso te compre una mascota para que no sientas la soledad ¡Que poco considerado eres!
No sabía cómo se podía seguir con esas brutalidades verbales que habían llevado a Ichigo al borde del colapso— ¡No me digas! ¡También me compraste un conejo! ¡Ni pensarlo, no voy a cuidar a un animal tan ridículo!
—Estas exagerando, ayer parecías bien con eso.
—Y lo del tatuaje ¡¿Estoy exagerando por eso?!
—Podemos pedirle a Orihime que nos lo borre y ya está. Y no se te olvide ¡Esa fue tu idea, grandísimo idiota!—Rukia se sonrojo levemente recordándose nunca más beber con Ichigo. Nunca.
—Eso no borrara la humillación…Y estaba ebrio. Tú estabas más sobria. Tomaste menos que yo, debiste decirme que no era una buena idea.
—Pero soy más baja ¡es como si hubiésemos bebido lo mismo!
Ukitake rodó los ojos cansado. Esperaba que esto se solucionara porque tenía un montón se responsabilidades para ser fin de año, incluso hoy Kyokaru lo invitó a tomar el té y era su último momento libre que tendría ese año. No tenía ese tiempo para perderlo.
—Kiyone, Sentaro—Rukia e Ichigo dejaron de lanzarse miradas llenas de odio y se abocaron a mirar a su Capitán conmocionados por el cambio brusco de actitud—Ayuden a Kurosaki a solucionar este problema. Ahora Kurosaki y Kuchiki, les pido que sigan en sus labores cotidianas, cualquier intento de agresión entre ustedes lo consideraré falta grave y tomaré medidas. No estoy bromeando.
Los dos asintieron con miedo, nunca habían visto a Ukitake así. Incluso las risas ambientales se silenciaron.
*fap*
Kiyone y Sentaro fueron hasta la casa de Ichigo a arreglar el desastre, pero al llegar a la casa de Kurosaki y ver todo ese sake que estaba esperándolos allí, no pudieron resistirse y olvidaron las órdenes de su capitán.
Cuando Ichigo llegó a su casa horas más tarde, se encontró con sus compañeros de división cantando una extraña melodía en la sala.
—¡Pero mira quien llegó! ¡Kurosaki la fresa!
Se rieron desquiciadamente e Ichigo no atino a otra cosa que buscar al maldito conejo, como primera piedra para erradicar la influencia de Rukia en su casa que tras la noche de fiesta se había propagado incluso hasta su cuerpo por el tatuaje que se había hecho borracho.
No tardó encontrarlo en una pieza especialmente diseñada para él. En serio trato de bloquear mentalmente el absurdo papel mural de las paredes. Suficientes absurdos había tenido que soportar hoy.
*fap*
Ichigo llevaba el conejo en sus manos, se acercó a las raíces de un árbol
—Ni en mil años me voy a hacer cargo de una mascota ¡Ni siquiera estoy la mayor parte del tiempo en mi casa! —Habló en soledad como lo solía hacer a menudo. Cuestión que en este mundo no era principio de esquizofrenia.
Lo dejó en el suelo. El pequeño conejo blanco, que tan solo era una cría lo miró con sus vulnerables ojos. Ichigo tragó saliva repitiéndose que el conejo sobreviviría, que esa era su hábitat natural. Juró ver una pequeña lágrima manipuladora salir de sus rojas pupilas.
Dio la vuelta y se encontró con los ojos llorosos de un niño. Ichigo se sintió descubierto in fraganti en su crimen contra todas las leyes de cuidar a las criaturas indefensas.
—¿Lo va a dejar? Es fácil abandonar ¿No?
—¿Disculpa? —Una gota recorrió su frente tratando de encontrar una excusa para su desalmado comportamiento.
Ahí se dio cuenta que el pequeño estaba visitando una tumba al estilo japonés. El pequeño se acercó al conejo y lo tomo en sus manos.
—No te preocupes… Ya no estás solo… Yo me haré cargo de ti—Le habló ignorando a Ichigo que en ese momento era un ser malvado y cruel.
Ichigo reparó en los harapos, heridas y suciedad del menor. Se sintió aún más egoísta.
*fap*
Sin tomar consciencia de la situación, ni de la persona que estaba en frente, Rukia tomó un sorbo más de su té verde.
—Y cómo te iba diciendo…—Blah, blah, blah. Cuando volvió a tomar conciencia ya la quiso haber perdido.
No podía creer que una sola persona pudiese hablar tanto. Ella aceptaba las citas que le organizaba su hermano con gente de la alta alcurnia sólo para complacerlo y en general, era un mero trámite, pero este tipo se afanaba en ser el hombre más aburrido que en su vida pudo conocer.
Por supuesto, ella siendo una teniente no estaba interesada en la fútil vida de un noble consumista y arrogante. Trató de reprimir un bostezo cuando de pronto, alguien entro al lugar ruidosamente.
Los músicos asustados pararon la melodía que tocaban con un estrepitoso sonido que hizo a varios taparse los oídos.
Él era el único que podía hacer ese tipo de entradas. Como no, era un gesto característico.
Rukia quiso cavar un agujero y enterrarse al percatarse que el causante de tal alboroto se acercaba a su mesa. Quien venía directo hacia ella era nada más ni nada menos que su actual pesadilla hecha hombre y subordinado.
Ichigo Kurosaki.
Ichigo dejó la pequeña cría de conejo en la mesa y apoyó sus manos con violencia tratando de generar alto impacto en Rukia, pero más que nada logro alto impacto y reprobación social de todos a su alrededor quienes a pesar de ser de la alta sociedad y creerse indiferentes a estas muestras de falta de educación miraron interesados, no obstante, Ichigo acostumbrado desde su adolescencia, le hizo un grosero caso omiso a las decenas de ojos posados en sí y prosiguió. Esto se estaba volviendo costumbre.
El conejo comenzó a comer parte de los aperitivos que habían en la mesa ajeno al malestar evidente de su dueño.
—¡Te lo devuelvo!
—¿Ah? ¡Los regalos no se devuelven!
—¡Yo te lo devuelvo! ¡Esto no es un regalo, es una pesadilla! ¡¿Cómo crees que lo voy a cuidar si me tienes nadando en trabajo?! ¡Tengo que cuidar a los niños y hacer los deberes de la casa! ¡No tengo tiempo para encargarme de una mascota!
Rukia trató de mantener la calma—No te tengo nadando en trabajo y esas son tus responsabilidades.
—¡Mentirosa! ¡Tú eres la causante de la mayoría de ese trabajo!
—No te estoy mintiendo. No me puedo quedar con el conejo. La presidenta de la AMS suele encontrarlos y…—Rukia puso cara de trauma.
—¡Entonces ¿Para qué mierda lo compraste?!
El acompañante de Rukia aclaró su garganta tratando de hacerse notar.
—le sugiero que baje el tono…
Pero nada, los dos seguían en su mundo gritándose por las geniales ideas de cada uno. El desafortunado tipo creyó que era buena idea separarlos y se puso delante de Rukia creyendo que así podría cuidar su integridad.
Ichigo lo miró con mala cara ¿Quién era ese imbécil que interfería en su "entendimiento" con Rukia?
—Le pido que se retire o llamaré a seguridad.
—¿Quién diablos eres tú?
El tipo se mantuvo frente a él mirándolo con indignación.
—¿Rukia? —Se aventuró a preguntarle.
—Háblele con más respeto.
—Bah… A ti no te pregunto. Rukia, aún no me contestas.
—Su futuro esposo, así que por favor, retírese.
Ante la escena telenovelesca, Rukia estuvo segura que lo más conveniente para la situación era cavar un agujero, sí, enterrarse de una vez y decirle adiós a este cruel mundo. No sabía cómo reaccionaría Ichigo cuando se enterara. Todos los presentes soltaron un pequeño ¡Oh! Más interesados, considerando que no había televisión en la sociedad de almas, esto valía oro puro en entretenimiento.
El silencio se extendió unos dramáticos segundos.
Rukia agarró al pobre conejo que seguía ajeno a la escena preparándose para escapar.
—¿Qué?
—Como escuchó. Retírese.
Ichigo asumió que le estaban tomando el pelo. Rukia y casarse no podían coexistir afirmativamente en una oración. El que ella se fuera a casar era inconcebible. ¿Por qué? No tenía puta idea. Lo único que sabía es que se trataba de un absurdo. Quizás podía ser para tener asegurado el dominio del clan… pero… ¿Para qué Rukia quería ser la sucesora? No tenía sentido alguno, ninguno. Rukia no se iba a casar, nunca mientras él estuviera vivo porque el sabía que no existía en el mundo alguien que le hiciera justicia a su "preciosa nakama" Menos el estirado que en esos precisos momentos tenía en frente.
—Mira… ¿tengo cara de ser alguien con quien bromear?—Dijo señalándose a sí mismo para darle más énfasis a su frase. Ciertamente cualquiera hubiese huido y gritado como una nena, pero los nobles se consideran en un escalafón superior a los arrebatos de locura o al sentido común.
En la sala se formaron barras, unas alentando a la pelea porque se veía a kilómetros que el corto de genio de Ichigo Kurosaki haría una papilla de noble, otro grupo alentaba a que Rukia solucionara el problema como la mujer equilibrada que no era y otros estaban con el aburrido noble sólo porque tenía muchísimo más estilo.
—No estoy bromeando. Estoy aquí para pedir su mano y unir nuestras familias. Aunque sé que no soy el único, no así el más cualificado…
—Espera… espera… espera… ¿Hay más? —Ichigo se pasó una mano por el pelo, habló con un tono totalmente cabreado por la falta de respuestas. Genial, más problemas a la lista que esos días crecía y crecía todo por culpa de...—¿Rukia…?
La aludida fue descubierta in fraganti a un paso de la salida.
—¿Qué?
Todos los presentes, considerando el nivel de tensión sexual que emanaban los que ahora batallaban en un duelo de miradas, esperaban la mejor parte del drama. Las explicaciones y la reconciliación.
—¿Vienes a una estupidez como ésta pero… no pudiste venir a arreglar el desastre que hay en casa?
—...
Sólo con recordarlo a Rukia le dio un dolor de cabeza.
—Esta noche te vienes conmigo. Vamos a ordenar este desastre.
Los distrajo un sonido desde la mesa de Rukia.
El noble que acompañaba a Rukia, lanzó un papel a la mesa en parte de pago y salió por la puerta enfadado murmurando.
—No estoy para que me tomen el pelo. Si estaba casada Kuchiki-sama, debió habérmelo dicho.
Varios aplaudieron y ellos por fin se dieron cuenta de la situación—¡Bien shinigami! ¡No puedes dejar que te la quiten!
Ichigo enrojeció furiosamente—¡Esto es un malentendido! ¡No estamos casados!
*fap*
—…Te dije que no gritaras. Me sigue doliendo la cabeza. Nii-sama es quien las organiza. No quiero seguir hablando del tema.
Ichigo le abrió la puerta a Rukia y la dejo pasar, seguía enfadado y se supone que la había traído obligada para que lo ayudara a limpiar el desastre de la fiesta, ella iba para dejar al conejito en "su" casa.
Al entrar, se percataron de que algo había cambiado.
—Todo está extrañamente limpio, hasta hay olor a comida recién hecha—Rukia dijo sospechando—¿Qué pasó aquí?
Escucharon ruidos en el comedor. Risas y el sonido de los cubiertos.
Se asomaron curiosos por la puerta para encontrarse con cuatro niños comiendo una cena que parecía haber sido hecha por varios chefs profesionales.
—¿Y quién es él?—Preguntó Rukia al ver una nueva adición a la "familia"
Ichigo se preguntó cómo le explicaría a Rukia sin que pensara que era un idiota sin sentimientos por tratar de abandonar a su pobre conejito y que por el cargo de conciencia había invitado al niño a la casa a que comiera y se bañara teniendo este increíble resultado.
—¿Qué estás haciendo aquí, Tasuku?—Rukia preguntó ya que Ichigo estaba en un lapsus silencioso.
—Vine a buscarte para que me dieras la clase de kido y me encontré con esto. No está mal para ser comida de plebeyos—Siguió comiendo olvidando a ratos sus modales y a los presentes.
—¡Sr. Conejo!—El nuevo integrante se abalanzo a los brazos de Rukia para arrebatarle a su mascota—Lo estaba buscando para volver a nuestra…
Ichigo le tapó la boca al niño y le sonrió a Rukia.
—Muero de hambre ¿Tu no?
Soltó unas falsas carcajadas mientras se sentaba con el chico y le decía algo al oído.
Rukia se sentó a comer con sospecha, se olvidó cuando probó el primer bocado. Esto estaba realmente buenísimo.
*fap*
Isane Kotetsu tenía muchísimo trabajo después del sacrificio de la Capitana Unohana. Se le veía triste, pesimista y fatigada por los pasillos de su cuartel, y las malas lenguas afirmaban que jamás volvería a ser la alegre teniente que fue alguna vez. Por eso, la asociación de mujeres shinigamis se reunió y decidió que ella le tocaría hacer un informe del Mr. Shinigami del mes para que se distrajera de sus responsabilidades y de paso, para informarlas cuales eran los atractivos que había detrás de ese misterioso ex shinigami sustituto que tenía rendida a sus pies a más de la mitad de la población femenina del sereitei incluyendo a Rukia Kuchiki, la mujer de hielo... Según decían los rumores.
Cuando Isane miró la carta bajo su puerta se encontró con un nombre escrito con letras rosas.
"Kurosaki Ichigo
Investígalo a fondo. He logrado que tengas un día libre.
Atte. La Vicepresidenta"
Le venía un largo, largo día. Suspiró, si no lo hacía no la dejarían en paz. Miró su reflejo cansado en el espejo antes de salir a ver cómo era un día normal en la curiosa vida del Mr. Shinigami del mes.
¿Qué se habrán tatuado Ichigo y Rukia estando borrachos? ¿Una luna y un sol? ¿Conejitos? ¿Los nombres de sus hijos? ¿Sus propios nombres? Volveré a los detalles de la fiesta en los siguientes capítulos.
