Hola, tal vez, como muchos lo han notado, he eliminado el capitulo dos para darle otro giro a la historia. Les traigo este capítulo que si corresponde a la historia. Gracias y continúen para leerlo.
muchas veces, no todo es como uno lo cree. Al menos eso aprendí con el tiempo...recuerdo cuando todo parecía estar bien, cuando nadie corría peligro o tenia la posibilidad de salir herido, pero ahora, nada de eso es posible...de una u otra forma, siento que la vida se nos deshace a pedazos. No solo, a mi, sino que también a mi familia. Últimamente todo es distinto. desde el accidente del avión, Takumi no me ha quitado la vista de encima...ha sido muy atento; de eso no me quejo, pero, si no tengo al menos un minuto para mi...creo que me volveré loca.
Cuando pude llame a Jonh para que rastreara a la familia Gutierrez, sabia que tal vez ellos tenían que ver en esto... suspire. no quería desconfiar de otra persona, pero, lo mas probable es que Gutierrez se allá visto amenazado por mi demanda, en contra de sus empresas y allá querido deshacerse, de mi, sin sospecha alguna. Claro que tampoco es tan fácil deshacerse de alguien. A la vez, yo no estoy dispuesta a quitar la demanda que presente ante la corte de La Halla ...
Hinata me ha explicado que takumi tiene a medio país buscando al responsable, aveces creo que es exagerado, y lo es, pero, impedírselo me significaría decirle; que, accidentes como el que viví aqui en Inglaterra son pan de cada día, siempre me enfrento a ellos, siempre tengo que estar alerta, siempre mi vida corre un ligero peligro. Nadie digo que tomar el cargo de diplomacia era fácil; menos si se representa legalmente a un país que tiene bastantes enemigos en frente.
Mire a Aoi que estaba en frente mio, sentado en un sillón y sonrei -aún tengo licencia.- comente respondiendo a su pregunta
- lose, pero, no pregunte eso. Misaki, ¿piensas seguir exponiendo te a accidentes de este estilo?- pregunto disimulando su disgusto. Aoi había llegado por la mañana; antes me había avisado que vendría, así que lo espere paciente. Su visita era para cerciorarse de que yo estuviera bien. El sabia mejor que nadie a que se exponía un diplomático frente a los países que aun mantenían un régimen dictatorial.
- es la primera vez...- Murmuré viendo la mirada incrédula que me daba Aoi- ...que llega a este punto. Aoi-kun, se que suena complicado...pero siempre son amenazas, nunca actúan
- esta vez, si, lo han echó - dijo como si leyera mis pensamientos
- ...tienen sus razones y yo las mías, no eliminare la demanda- dije suavemente intentando hacerlo comprender. Aoi ya no era un niño, pero seguía siendo igual de testarudo y llevado a su idea; aunque en pocas palabras, el si tenia razón.
- ...- suspiro y se sentó un poco hacia adelante, coloco sus codos sobre sus rodillas mientras jugaba con sus manos, abriendo y cerrándolas; la yemas de sus dedos no se separaban - Honoka me comento que...- suspiro pesadamente y bajo la cabeza. ¿Que le comento?- bueno, menciono que cuando Suzuna estuvo aquí...tu esta vas algo mal de salud- añadió buscando la respuesta en mis ojos
-Aoi, te refieres a que...- sabia a lo que se refería y no creía que ellos pudieran haberlo adivinado
- solo preguntó, si fuera así, ¿Estas dispuesta a seguir arriesgando te ?
- ¡no es arriesgarme!. ¡Es defender lo que se merece mi país!- dije exclamando algo mas cansada -Aoi, no estoy dispuesta a ver como juegan con los japoneses en otros países, donde los derechos humanos no están aceptados del todo. Quiero crear mejores relaciones entre los países y crear nuevas tregua a con los países que nos tienen en la mira. Ellos están dispuestos a deshacerse de cualquiera que ataque contra su gobierno, lose, pero aún así quiero...
- ¿¡pusiste en riesgo su gobierno!?- exclamo Aoi sorprendido
- una demanda ante la halla les garantiza aquello- comente elevando los hombros- luego que vuelva de mi estadía en África...pediré un traslado momentáneo a aquí, Inglaterra-dije sonriendo afectuosamente. El tenia razón , ya no estaba sola y tenia que empezar a considerar aquello
Luego de nuestra conversación privada con Aoi, el chico se marcho. Le ofrecí quedarse pero dijo que el también tenia trabajo que hacer en Londres. Me despedí de el y volví a lo mio con algo de pesar, yo quería que se quedara...
Volví a mi habitación y encontré el paquete que había traído Aoi, lo abrí y saque, de el, un lindo vestido, era pequeño, rosa, con muchos vuelos y un bordado de conejo acompañado de la princesa. Era hermano, pero lo metí rápidamente dentro de la pequeña caja, en donde cabe a estirado y lo mantuve allí aplastado contra la mesa, redonda, de café.
- Misaki?- pregunto Takumi entrando a la habitación- creí que estabas con Aoi- comento acercándose para darme un beso en la mejilla. Me acerco a el y también lo bese suavemente.
- se ha ido, tenía trabajo que hacer -comente alzando los hombros. Para mi suerte, Takumi no se había fijado en la caja que había sobre la mesa, sino que, solo fue hasta el guardarropa y saco una chaqueta
- tengo conferencia en media hora, ¿quieres venir con migo?- me pregunto y luego añadió sonriendo sensualmente- es en un hotel...tenemos estadía durante 24 horas
- Takumi, es tu trabajo -lo interrumpi y me cruce de brazos mostrándose seria, pero no sirvió de nada. Takumi tomo otra chaqueta, una mía, y se acerco. Me tomo por la espalda mientras sostenía las chaquetas entre nosotros.
- luego de la media noche, sabes que, mi trabajo termina. Luego de la media noche, me convierto en el extraterrestre pervertido que soy - añadió dejando una mínima distancia entre nosotros. Sonreí dejando me llevar por su proposision y lo acompañe hasta el hotel. Allí espere hasta la media noche recorriendo el lujoso recinto, tenia alrededor de 3500 empleados, todos muy atentos y especializados en sus distintas áreas. Me sorprendió lo bien organizado que estaba el lugar. Al volver a la habitación que nos habían dado, me sorprendí, era un suit gold, grande con todo lo que se pudiera requerir en una estadía de una noche, o mas. Completamente bien organizada, con siete habitaciones mas grandes que la que teníamos en el castillo y cada baño tenia un jacuzi. Estaba impresionada. Recorrí cada espacio y lugar de la suit y no dejaba de impresionar me. Lo tenia todo, y cuando digo todo, es todo.
Takumi llego media hora pasada la media noche. Me encontró tocando algunas notas en un piano blanco, de una de las habitaciones, se sentó a mi lado y me beso el cuello. comenzó tocando un par de notas al azar y luego se las dio de maestro y compositor frente a mi. Me mantuve a su lado escuchando las notas que emitía el piano. Luego, la noche transcurrió como debía ser; terminamos cansados, agotados, tendidos sobre la cama abrasando nos. Takumi me cubría con un brazo, el que pasaba por mi cintura y terminaba con su mano sobre mi vientre. Aquello, me hizo sentir un escalofrío, una sensación extraña y un peso en el corazón. Aun no era el momento. No. No podía soltarlo y decirlo ahora.
Por la mañana, se que Takumi debió haberse preocupado, no había amanecido a su lado. Sino que a la media hora salí de uno de los baños con una toalla en la cabeza y una bata cruzada en mi cuerpo. El me miro con una ceja alzada mientras se acercaba para acariciar me.-¿es una broma?- pregunto mientras me tomaba suavemente de los hombros
-¿el que?- pregunte tomando sus brazo y quitándolos de donde estaban,
- ¿piensas irte ya?- pregunto
- era solo por la noche -dije dejándolo para ir por mi ropa, la que estaba esparcida por todo el cuarto. Takumi tomo mi blusa que estaba mas cerca de el y volvió a mi lado mientras yo estiraba mis pantalones sobre la cama
- es el único lugar, en donde, podemos estar así -dijo tomando me, nuevamente, de los hombros y robando me un gemido; cuando beso mi cuello- puedo pagar la habitación por mas días- comento en un tono dulce y abrumador para mi
- yo... creo que deberíamos irnos- dije algo insegura. No quería irme, pero tampoco quería tener esa sensación de culpa cada vez que mi esposo me tocaba
- intentemos lo- dijo rodeando me, sentándose sobre la cama y mi ropa - quedemos nos, hasta que nos obliguen a regresa -dijo sonriendo caprichosamente. Sabia que no le permitirían estar tanto tiempo fuera del castillo. Aquella idea me sonó a reto, un reto contra su familia...
- Takumi- dije sentándome a horcajadas sobre sus piernas - eres un estupido alienígena pervertido- comente mientras tomaba su cara entre mis manos.
Al fin de cuentas, nos quedamos en el hotel por dos días y medio.
Mientras tomábamos desayuno en e restaurante, escuche un pequeño alboroto. Takumi me miro dejando a un lado su tostada y yo le sonreí, preparándonos, para echarnos a correr. Salimos lo mas rápido que pudimos del restaurante y no dirigimos a una habitación en donde se guardaban los artículos del aseo. Si teníamos suerte, nos encontrarían con bastante dificultad. Estuvimos en aquel cuarto, grande, lleno de artículos de aseo y muebles sin uso, por cuatro horas hasta que entro un grupo de hombres vestido de negro, con armamento y todo.
la cara de Takumi se deformo, mientras el ceño fruncido se dibujaba en su rostro. Sabia lo que pensaba "¿que es todo esto?". Le tome una mano. Estábamos al otro extremo de la sala. Mi esposo estaba sentado sobre una mesa, mientras yo estaba de pie a su lado. Apreté con afectó su mano, sin quitarle la vista de encima al escuadrón especializado.
- mantener la calma- susurré . El me respondió con un apretó de mano. Sabíamos que ese escuadrón no era parte de el abuelo de Takumi.
Y yo sabia de quien era y lo que quería...no creia como es que lograron llegar tan lejos.
- ellos no vienen de parte de mi familia -me susurro Takumi mientras veíamos como entraban los hombres a la habitación.
- lose, pero, por favor...solo mantener la calma. Te amo. No digas nada, de ello dependerá tu vida- dije viendo la clara preocupación en los ojos de mi esposo. Sabia que había entendido que lo que ocurriría ahora debía pasar y que yo sabia como enfrentarlo. Uno de los hombres de negro me miro y sonrió. Dio una señal con las manos y todos, en conjunto, caminaron hacia nosotros.
- creo que Interrumpimos un gran momento.-comento el hombre que parecía que estaba al mando. Yo solo mantuve la mirada en ellos, rezando por que no le hicieran nada a Takumi, y que el se mantuviera allí, sin hacer nada.- venimos por usted...Misaki- dijo.
Sentí como la adrenalina corría por el cuerpo de Takumi y el mio. Lo mire de reojo y vi la clara intención y los deseos que tenia de golpearlos. Suspire y di un suave apretón de manos.
- son ordenes de nuestro jefe.- añadió el comandante de los hombre.
- disculpe, pero esta mujer-dijo tomando los hombros y colocando me a su lado posesiva mente- es mía. No pueden venir a buscarla de esta manera
- oh, valla...lo sentimos tanto comento el comandante sarcásticamente haciendo reír a la mayoría de sus acompañante. Takumi se coloco de pie. Lo mire y el me Sonrrio.
- amor...-dije abrasándolo y me separe rápidamente- deja irme, volveré pronto
El comandante me tomo agresivamente del brazo, me tironeo para que caminara junto a el. sus acompañantes salieron rodeando nos. Antes de que saliera de la habitación. Sonrei
- ¿esto es gracioso?- preguntó el hombre que ya no me sostenía con tanta brutalidad
- si, y no sabes cuanto me voy a divertir- dije sonriendo. me asegure del agarre que tenia y escuche como un hombre caía al suelo tras de nosotros. El comandante miro hacia atrás y se que vio a Takumi golpeando a uno de sus hombres. Aproveche esa fracción de segundos para poner en practica, mis años de experiencia, en karate, defensa personal y boxeo. Lo voltee y lo lleve al suelo en un solo movimiento. Los único que se escucho de el fue un quejido y no se movió mas
-¡Misaki!- me exclamo mi esposo y yo golpee al hombre que venia para atacarme por la espalda.
Ágilmente acabamos con todos, aunque ya se estaban reponiendo de los golpes, salimos corriendo cuando tuvimos la oportunidad. Cruzamos un par de pasillos y bajamos hasta la recepción. Pero allí nos detuvieron en seco
Había otro grupo de hombres, y este era aun mas grande. nos rodea don rápidamente y uno de ello golpeó a Takumi haciéndolo caer. No alcanze a gritar ya que un hombre me golpeo no con fuerza, pero si me hizo caer. Había sido un golpe a la altura de mi vientre. en ese momento mi mente solo se preocupo de la extraña sensación que tenia ahogada allí. Caí de rodillas
-Misaki!- exclamo Takumi preocupado al ver que caí de rodilla. Escuche como gritaba llamándome. Luego de unos segundo el silencio reino.
El hombre de negro, que me había golpeado, dio una señal y rápidamente sentí que me tomaban de los brazos y me colocaban de pie, me sacaron de aquel lugar con ayuda y me subieron a una vans negra. Luego de unos minutos mis sentidos volvieron a despierta y mire el vehículo. Estaba rodeada por hombre con una sola misión: deshacerse de mi.
Gracias, que les ha parecido?. Yo tengo miedo y pena por usui; no se que le irán a hacer, pero tampoco quiero saber que lo torturaran...tal vez a Misaki, quien sabe. Pero es un secreto; usui no debe saber que se trae entre manos Misaki... bueno, gracias por leer y estaría feliz de saber si les ha gustado. Gracias, y nos leemos pronto
