Detrás del crepúsculo

Capítulo 6 – Una vieja historia

Un cordial saludo a la comunidad , este es mi primer Fanfic, por lo que espero que si encuentran detalles que pueda o deba mejorar, además de opiniones sobre la historia, etc. me los hagan saber con sus reviews. Gracias y disfruten de la historia.

DISCLAIMER: Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Nintendo, no son de mi autoría ni propiedad.

Ganondorf se sentó en el trono mientras los demás se quedaban atentos a sus movimientos, esto a Zelda no le hacía ninguna gracia, pero no tenía elección.

Verán… - Dijo Ganondorf mientras se acomodaba en el trono – esto es lo que pasó… -

(Flashback)

El castillo de Hyrule está bajo un cielo oscuro y tenebroso, la lluvia caía mientras un pequeño niño de cabello rubio y ojos azules, vestido con túnicas verdes se acerca corriendo hasta el puente de la entrada hacia la ciudadela del castillo, pero antes de llegar nota que el puente se encuentra levantado. Al acercarse más el puente comienza a bajar, y una vez que está abajo un caballo blanco, montado por dos personas, abandona rápidamente el lugar, no sin antes notar que una de esas personas, una niña de ojos azules, lanza un objeto hacia el niño, cayendo en las aguas que rodean al castillo. Acto seguido se escucha el sonido un segundo caballo, por lo cual el niño voltea, solo para encontrase de frente a un hombre de armadura negra y cabello rojizo, montado en un caballo negro vestido con partes de armadura, crin del mismo color del cabello de su amo y unos ojos rojos brillantes.

¡Arrrgh, la he perdido! – Dijo el hombre furioso, después voltea a ver al niño – Tú, niño. Debiste haber visto el caballo blanco que pasó galopando por aquí... ¿Hacia donde fue? ¡Contéstame! –

El niño dio unos pasos hacia atrás, en señal de que se negaba a decir una sola palabra.

Así que crees poder protegerlas de mí… Tienes agallas, chico –

El niño saco una pequeña espada que tenía envainada en su espalda.

Heh-heh-heh… ¿Quieres una parte de mí? ¡Eres muy gracioso, me gusta tu actitud! – El hombre levantó una de sus manos en el aire, segundos después, una energía de color oscuro empezó a rodear su mano, concentrándose en ella hasta formar una esfera de luz, la cual utilizó para atacar al niño y derribarlo.

¡Pequeño idiota! ¿A caso no sabes con quién te estás enfrentando? – Dijo el hombre con furia – ¡Yo soy Ganondorf, y pronto dominaré el mundo! – Dicho esto el hombre salió montando su caballo con rumbo desconocido.

El niño se levantó, observo por un momento la silueta del hombre alejándose y cuando ya no se encontraba a la vista se dirigió hacia las aguas donde había caído el objeto, se asomo y pudo ver algo de color azul bajo el agua. Después de recuperar el objeto (el cuál era la Ocarina del tiempo) este le mostró la canción del tiempo, con la cuál abrió (junto a 3 piedras espirituales) la puerta del Templo del Tiempo, un lugar sagrado que guardaba la llave hacia el Reino Sagrado, hogar de la Trifuerza. Mientras el niño se internaba en el templo, el rey de las gerudo, Ganondorf, esperaba pacientemente a que le mostrara la entrada al Reino Sagrado. En lo profundo del templo, incrustada en una piedra se encontraba la reliquia de los héroes, el arma que ningún mal puede tocar, el arma que en nombre de la justicia destruiría todo el mal… La espada maestra.

El niño se acercó hacia la espada, con cuidado la tomó entre sus manos y tiró de ella, sacándola del pedestal y emitiendo un gran rayo de luz que envolvió toda la habitación, mientras el niño desaparecía junto con la espada, Ganondorf aprovechó y entró en el rayo de luz también, pero algo salió mal…

Al llegar al Reino Sagrado, Ganondorf se quedó varado, su intención era conseguir la Trifuerza de las diosas, pero por motivos desconocidos para él, la Trifuerza se separó en 3 partes, y por un extraño motivo, la Trifuerza de la sabiduría se unió a él, mientras las otras dos desaparecían de allí en un destello. Ganondorf no sabía qué era lo que había ocurrido, según sus planes todo debería haber salido perfecto, pero entonces algo más pasó… Su mente empezó a cambiar, sintió como el conocimiento fluía por su cerebro, y mientras todo ese conocimiento se apoderaba de su mente, los planes malignos que había tenido de conquistar Hyrule y el mundo entero se habían aminorado, más no se supo si esa parte de él dejó de existir, por lo que concernía, el ahora era alguien diferente.

Después de un tiempo encerrado en el Reino Sagrado, Ganondorf por fin encontró la salida, se apresuró y en un segundo había aparecido de nuevo en el Templo del Tiempo, a lo cual habían pasado solo 6 meses desde que se quedó encerrado en aquel lugar, pero… algo no estaba bien. El Templo del Tiempo lucía diferente, totalmente a oscuras y en la penumbra, no se observaba un solo rayo de luz de fuera, era un ambiente muy tétrico; apresurado salió del templo, solo para visualizar algo que jamás hubiera pensado… Las personas, las criaturas, todo lo que tuviera vida en Hyrule había sido esclavizado, los días soleados se habían ido, la única luz que se veía era la de las velas y candelabros que aluzaban caminos y casas en ruinas; los lagos y ríos se habían secado, el pasto había sido reemplazado por polvo y tierra, las praderas ahora parecían tierras áridas y no había señal alguna de siquiera un cucco o algún animal merodeando por ahí.

Después de varias horas de explorar los campos de Hyrule, Ganondorf comenzó a hacer un mapa, detallando cada cosa que podía, pues aquel lugar no era el mismo que el que había conocido anteriormente. El rancho Lon-Lon había sido demolido y en su lugar se encontraban escombros y jarrones rotos; más adelante, hacia el lado sur, se encontraba una edificación antes no vista, una especie de muralla con un gran portón, el cual no tenía custodia alguna, aunque no inspiraba confianza como para acercarse, él se acerco, y al hacerlo pudo notar que en la puerta había 3 inscripciones, 3 huecos con formas distintas… Las formas correspondían con las piedras espirituales que el niño había utilizado para abrir la puerta, si las obtenía probablemente podría entrar en ese lugar y averiguar lo que había pasado, solo que había un problema… Las piedras habían desaparecido hacía ya tiempo.

Pasaron 3 años hasta que Ganondorf pudo saber quién era el causante de todo ese desastre. Uno de esos días, Ganondorf tomó camino rumbo a la única ciudadela que había en todo Hyrule: La ciudadela del castillo. Esta se encontraba situada en donde anteriormente había estado el Lago Hylian (la ciudadela del castillo de Hyrule fue destruida y el castillo se encontraba en ruinas). Desde fuera se podía observar un nuevo castillo construido en la ciudadela, más amplio y grande que nunca, rodeado de soldados vigilantes. A sus pies, se encontraba la ciudadela, lugar donde vivían las personas supervivientes a los hechos ocurridos en aquel entonces; estas personas eran maltratadas por los soldados, recibían latigazos sin razón aparente y vivían en pobreza extrema. Las pocas personas que tenían dinero eran las que tenían el poder para apoderarse de lo que les interesaba y hacer cualquier cosa por obtener lo que querían, puesto que la ley ahora eran ellos, no tenían que rendir cuentas a nadie... o eso es lo que parecía…

Al andar por los caminos de la ciudadela vio a un grupo de soldados atacando a una mujer, la cual no podía defenderse, pues el agredir a un soldado era un delito penado severamente. Al terminar con ella se retiraron, y Ganondorf se acercó a ellos por detrás, mientras escuchaba que decían…

Eso es por andar difamando a la soberana Zelda –

No podía creerlo, ¿había escuchado bien? ¿A caso ese soldado había mencionado el nombre de Zelda? ¿Sería la misma Zelda que él conocía? Esto hizo que estuviera más decidido que nunca a averiguarlo.

Habían pasado ya en total 7 años desde la ocasión de la espada maestra y el Reino Sagrado, Ganondorf merodeaba por las ruinas de la antigua ciudadela del castillo, donde se encontraba lo que queda del Templo del Tiempo, pues era un lugar que no visitaban los soldados ni los extraños, y era perfecto para permanecer oculto. Sus ropajes estaban maltratados, su armadura rota de varias partes, su cara daba fe de las batallas que habría tenido durante esos largos 7 años. De pronto, un rayo de luz se pudo observar en el Templo del Tiempo, y Ganondorf en seguida corrió hacia allá, queriendo averiguar lo que estaba pasando.

Al llegar entró con sumo cuidado, pero no podía ver a nadie dentro, así que se adentro más aún, hasta que chocó con un joven vestido de túnicas verdes. Al verlo el joven inmediatamente sacó su espada y se puso en posición de batalla, era obvio que se acordaba de Ganondorf, al igual que él se acordaba del joven. Ganondorf le dijo al joven lo que había pasado, pero este no le creía una sola palabra, por lo cual tuvo que enseñarle el horrible espectáculo que se observaba fuera del templo.

Todo esto es culpa de Zelda – Mencionó Ganondorf.

No… no puedo creerlo… en verdad, ¿ella hizo esto? – el joven, de nombre Link, se encontraba arrodillado en el suelo, sujeto por sus manos hacia el mismo, en un estado de shock y conmoción.

Si – Dijo seriamente.

Pero, ¿cómo sabes que fue ella? – Link aún tenía la esperanza de que Ganondorf estuviera equivocado, o que fuese alguna jugarreta de este para traicionarlo o algo parecido.

Ganondorf le mostró partes de su armadura que él había encantado con magia oscura, pues era la única que conocía, y estas se encontraban en muy mal estado.

Solo la magia de la luz puede hacer algo así contra la magia oscura – Dijo Ganondorf, apretando esa parte de su armadura, como si le doliera o estuviera herido.

Y entonces… ¿Qué hacemos? – Preguntó Link sin ánimos.

No tengo el poder suficiente para pelear contra ella, tiene la Trifuerza del poder, y yo estoy muy herido, debemos pedir ayuda – Ganondorf sacó un objeto de un cofre que tenía escondido cerca de ahí.

¿Ayuda a quién? ¿No habías dicho que éramos los únicos? No Zoras, no Gerudo, solos tú y yo – Link parecía desesperado y molesto, y en efecto, lo estaba.

Conseguí este artefacto del castillo de Zelda, al parecer ha estado experimentando con magia de la luz y magia oscura al mismo tiempo – Ganondorf le enseñó una ocarina con un aspecto raro.

¿Una ocarina? –

Sí, por lo que oí decir a Zelda, esta ocarina tiene el poder de llevarte a través del tiempo a generaciones distantes, si eso resulta ser cierto, podremos buscar refuerzos de alguna época y traerlos aquí para hacerle frente a esa maldita –

¿Y a qué época se supone que iremos? – Volvió a preguntar Link.

La verdad es que no sé cómo funciona, así que no te puedo decir a dónde iremos… - Ganondorf hizo una pausa mientras Link se enojaba aún más – lo que si te puedo decir, es que va a ser un lugar mejor que este –

Después de un rato de planear lo que harían, Link aceptó ir y ambos estuvieron en posición para hacer aquel largo viaje.

Prepárate – Dijo Ganondorf.

¡Estoy listo! – Dijo Link.

De acuerdo, en ese caso… - Ganondorf comenzó a tocar la ocarina, y una melodía triste y oscura salía de esta, envolviéndolos en un aura de magia negra y luz, haciendo que ambos desaparecieran, sin saber hacia dónde iban, o cual era el destino que les deparaba a ambos…

(Fin del flashback)

Y así es cómo terminamos en esta época – Terminó de contar la historia a todos.

Link, Midna y Zelda se encontraban sorprendidos, y a la vez conmocionados, nunca habrían imaginado algo semejante, y menos de un ancestro de la princesa de Hyrule.

Entonces está claro lo que hay que hacer… - Dijo Link asertivo – debemos ir hacia allá y terminar con todo esto –

Primero necesitamos encontrar las 3 piedras espirituales, y por lo que he podido averiguar, se encuentran en esta misma época – Mencionó Ganondorf.

¿Cómo lo sabes? – Dijo Midna.

Es sencillo… - Ganondorf se levantó y se dirigió hacia la princesa Zelda – la princesa tiene una de esas piedras, así que las otras no deben estar muy lejos –

Todos sabían que sería el viaje más peligroso que habrían hecho jamás, pero tenían que hacerlo, por el bien del flujo del tiempo y de la historia, quien sabe que podría pasar con su época si permitían que aquel infierno en Hyrule antiguo continuaba…

Aquí termina el capítulo, gracias por leerlo.

El capítulo 7 lo subiré pronto, trataré de no dejar mucho espacio de subida entre cada capítulo. Dudas, sugerencias, opiniones y demás déjenlas en las reviews, con gusto atenderé a ello.