Alma capítulo 4

—Esto será peligroso... —Inuyasha comentó a su medio hermano.

—No es algo de tu incumbencia…

—Rin si lo es —Inuyasha no permitiría que Sesshomaru lo hiciera a un lado al decidir el destino de la niña.

—Ya no es Rin… —intentaba convencerse el demonio.

—Entonces, ¿porque la proteges Sesshomaru? —quería destacar que se contradecía en sus actos.

—Porque seré yo quien acabe con su existencia... —Inuyasha guardo silencio, preguntándose si sería capaz.

Alma

El medio demonio partió reacio al encuentro del demonio lobo, ¿cómo rayos esperaba Kagome que lo alejara; sin explicarle el por qué?

Saltó de rama en rama, intentando así dejar el menor rastro posible, aunque la tierra estaba húmeda; sabía que podrían rastrearlo, si se tenía un buen olfato.

Entre las ramas y la oscuridad de la noche, su mente divagó entre posibles soluciones y sin querer, recordó aquellas veces que se trasladaba así mismo con la niña, pero sin las preocupaciones…

—Inuyasha… —quiso preguntar Rin con algo de recelo— ¿tú crees que el amo Sesshomaru me quiere? —Interrogaba una Rin pequeña montada en la espalda del hanyou.

—Yo creo que Sesshomaru no siente aprecio por nadie más que él mismo… —la niña perdió la sonrisa que tanto le costó ganar al hanyou

—Pero sí creo algo —retomó la respuesta—, que tú eres el único ser que ha estado tan cerca del corazón de ese bastardo —y la pequeña con esa declaración, se aferró fuerte a su haori rojo y siguieron saltando sin parar, verían juntos el amanecer, como su querido amigo Inuyasha había prometido.

«No permitiré que le hagas daño Sesshomaru…»

Alma

—Creo que funciona… —dijo Kagome sentada en el otro extremo de la cueva —se siente segura a tu lado.

Rin se quedaba dormida con el calor y la protección de la estola que la rodeaba.

—…—Sesshomaru la ignoró, estaba demás repetir lo evidente.

— ¿Pretendías volver por ella Sesshomaru?

—Eso no es de tu…

— ¡si lo es!, —se adelantó Kagome— aprecio mucho a Rin, y si su felicidad era a tu lado, quería simplemente saber si tu sentías lo mismo…

—…—miró hacia otro lado esperando que al sentirse ignorada guardara silencio.

—No me contestes si no quieres, las palabras están demás. Si no sintieras algo por ella no estarías aquí… —terminó la frase con una sonrisa.

Sesshomaru miró a su lado, Rin estaba durmiendo como un bebe envuelta en su estola, ¿qué haría con ella? Si lograban ganarle a quienes la perseguían, por su sangre; siempre estaría un enemigo en su búsqueda, que ironía, cuando era humana, era una presa débil que utilizaban para cazarlo a él, ahora que era poderosa, seguía siendo presa, ¿podría protegerla siempre?

Escuchó unos murmullos salir de la boca de la joven durmiente, pero nada a lo cual le encontraba sentido de seguro estaba soñando,

La fogata que había prendido Jacken se estaba apagando; antes de comenzar el amanecer, el frio cobraba fuerza, lo podía notar en los suaves espasmos de la sacerdotisa, decidió arrojar un leño más al fuego, si estaba abrigada no despertaría pronto, y no tendría que escuchar sus innecesarios comentarios.

«Rin, prometiste estar siempre a mi lado… ¿cómo pretendes ahora cumplir tu promesa?»

Alma

Desde la copa de un árbol Inuyasha observaba a Koga, sin saber aún como hacer que se fuera.

«Como lo supuse» pensó el Hanyou, conocía bien al demonio lobo.

El líder de los lobos estaba olfateando y analizando el mismo lugar donde Rin y la otra mujer habían luchado.

—Qué haces aquí Koga… —dijo Inuyasha aterrizando cerca de él.

— ¡Donde esta Kagome; perro! ¿Ella está bien?

—Kagome está bien, que buscas en este lugar…

—Sentí una extraña presencia y quise investigar, después de Naraku no podemos confiarnos nunca…

—Para mí que solo deseabas escapar de Ayame... —dijo sin darle importancia al comentario, pero con intenciones molestar al lobo.

—…No es eso, Ayame... —Iba a explicar cuando recordó con quien hablaba— ¡No tengo porque darte explicaciones, mejor explica que sucedió acá!

—Nada que sea de tu incumbencia, será mejor que te vayas... —le dio la espalda.

—No me iré hasta ver a Kagome y saber que ella está bien.

— ¡¿Crees que no puedo cuidarla?! —se puso frente al lobo mostrando sus dientes.

— ¡Creo que por tu culpa ha estado en más de un problema!

—...— Guardo silencio después de todo era cierto.

—Es asunto de Sesshomaru, si te ve; te matará, vuelve a tu manada y no estorbes —Inuyasha se retiró y decidió dar unas vueltas de más para despistar a Koga por si lo seguía, al amanecer volvió a la cueva.

Alma

Ran salió de su sueño, por alguna razón que Sesshomaru no entendió; estaba cabizbaja, pensativa, ¿pensaba escapar?

De pronto un llamado a viva voz hizo que Sesshomaru frunciera el ceño en abierto enojo, e Inuyasha se ganara un par de siéntate por tonto. Koga lo había seguido…

Ran desató toda su ira al oler y escuchar al lobo, su cuerpo tiritaba de temor; pero su voluntad pudo más, extendiendo sus brazos y volviendo sus ojos aqua la Tenshi destruyó el conjuro que la apresaba y corrió al encuentro de su enemigo.

Koga estaba distraído, pero cuando sintió la fuerte presencia; su instinto lo hizo reaccionar en el momento justo para esquivar su ataque.

—Matas a gente inocente con ligereza ¿pero esquivas con dificultad un enemigo poderoso? ¡No eres más que un lobo cobarde! —Gritó Ran furiosa y casi fuera de sí.

— ¿Quién eres tú? no te conozco, ¡no recuerdo haberte echo algún mal!

— ¡Solo alguien que no valora la vida del resto, puede olvidar a quienes ha matado! —Alrededor de los dos, el agua los cubrió como una cúpula; impidiendo que el resto interviniera, era su presa, y no lo dejaría escapar.

— ¡Detente Rin! —Kagome intentaba una vez más— ¡Koga ya no mata humanos ha cambiado!

Al ver que la Tenshi no tenía intenciones de escucharla, probó lanzando sus flechas; con eso podría tal vez destruir la cúpula y alcanzarlos, sin embargo las flechas llegaban pero eran absorbidas por el agua y quedaban flotando en el líquido.

—Es inútil, hazte a un lado Kagome —dijo Inuyasha al momento de desenvainar a Tessaiga— ¡Kaze no Kizu! —El viento cortante fue desviado en el último momento por Sesshomaru

—Que intentas hacer sessh... —El puño del demonio dio en el rostro de Hanyou, este furioso esperaba una respuesta la cual nunca llegó.

El demonio respiró profundo muy suavemente, intentando controlar aún más su propia voluntad; y con paso lento se acercó a la barrera de agua, a centímetros de ella estiró la mano y está en su forma de pared transparente; le permitió atravesarla.

La batalla ahí dentro no daba tregua, Ran atacaba con toda su fuerza y agilidad; mientras que Koga con mucho esfuerzo, hacia todo lo posible para esquivarla, tenía una pierna lastimada y ni hablar de todos los golpes que había recibido en el estómago, pecho y rostro, respiraba cansado, sin saber aun cuando y como; provocó tanta ira en su contra.

Desprevenido lo tomó la mujer iracunda y con un golpe bajo; lo lanzó al suelo donde ella se paró sobre él, extendiendo la mano con los dedos juntos se preparó para dar el golpe de gracia, sus uñas brillaron y el agua que acumuló en ellas se volvió hielo, atravesaría su garganta sin remordimiento.

—Basta Rin… —habló Sesshomaru tras de ella.

—Tuviste tu oportunidad Sesshomaru, pudiste vengar mi muerte y no lo hiciste.

—Si hubiera hecho lo mismo en ese momento; habría sido capaz de matarlo, no deseaba peleas en vano.1

—No me interesa, sangre con sangre se paga.

— ¿De verdad más a manchar tus manos por algo sin importancia?

—…—lo quedó mirando, mientras la ira la invadía tras sus palabras.

—No importa lo que hicieron, no volverá a suceder, pero creo que poco te significa, después de todo lo único que esperas es la muerte.

—Creí que tú podrías entenderlo.

—Entiendo que a cada momento miras tus manos, es porque estas consiente que fuiste una guerrera, pero el cuerpo que portas ahora; es inocente, sus manos están limpias, ¿no deseas morir con otro cadáver a cuestas o sí?

— ¡No me conoces!

—Conocí a Rin, y sé que ella tendría miedo, pero no reaccionaria como tú lo haces ahora, no flageles lo bueno que nació en ti, solo porque crees no ser capaz de cambiar.

Ran dejó caer sus manos con la mirada perdida, Koga tendido en el suelo y entre las piernas de la mujer, permanecía completamente quieto, la barrera cayó estrepitosamente, dejando ver lo sucedido en el interior, una vez que Ran comenzó a caminar y liberó al demonio lobo, Inuyasha y Kagome fueron a ver en qué estado se encontraba, Sesshomaru observó a Rin caminar lento.

—Jacken —El demonio se irguió ante el llamado— ve con Rin…

No lo pensó dos veces y tirando de la correa de Ah-Un acompañó en silencio a la confundida joven.

— ¿Estas bien Koga? —Preguntó la sacerdotisa.

—Quien demonios es ella.

—Tú te lo buscaste lobo, ¡te dije que no vinieras! —bufó Inuyasha al ver al lobo mal herido.

—Cállate perro, ¿quién rayos es?!

—Vete —ordenó Sesshomaru, advirtiendo con la mirada que él no repetía las cosas.

Entre la expresión del demonio y la desastrosa batalla donde le habían dado una paliza, con esfuerzo; el demonio lobo se levantó y con la ayuda de Kagome, desapareció de la vista del demonio perro.

— ¿Rin no ira a escapar? —Preguntó Inuyasha.

—No lo hará.

Sabía que sus palabras habían tenido efecto en la mujer, la sabia confundida y la expresión que cargaba lo confirmaba.

Alma

—Kagome, explícame por favor... —Pidió Koga al saberse herido en su fisco y orgullo.

—Rin fue víctima de tus lobos hace mucho tiempo, en ese entonces era una niña y murió mutilada bajo tus órdenes —Koga agachó la cabeza en señal de meditación.

—Lo lamento, no lo sabía.

—Pero ahora lo sabes, no desperdicies la oportunidad, Rin se ha vuelto peligrosa, mantente alejado de ella...

—Me iré y no causare más problemas, pero tengo que pedirte un favor...

—¿?

—Dale mis disculpas...

—Lo haré.

Alma

Ran caminó directo hasta encontrarse con la orilla del río, antes de pisar el agua se quitó el haori de Sesshomaru dejándolo caer grácilmente y desnuda se hundió en el líquido que la acogió.

« ¿Quién demonios soy ahora?»

Las lágrimas que siguieron a la pregunta, se confundieron con la sustancia acuosa que la rodeaba, sentía que no se conocía, el dije en su pecho brillo nuevamente; dejándole ver en el agua como un espejo, las imágenes de la antigua ella.

Como Rin, ella sonreía; era feliz con las inestables y esporádicas visitas, esperando eternamente dar su respuesta al demonio.

Se vio también en su antigua vida como Tenshi, siendo poderosa, una líder innata, siendo elogiada y cargando inmensas responsabilidades. Recogió las piernas y se abrazó a sí misma.

« ¿Quién soy?»

El agua a su alrededor se comenzó a mover creando ondas que le avisaban, alguien había entrado al río.

— ¡Rin, Rin! —Escuchaba la voz, sacó un poco la cabeza del agua para saber quién la llamaba y vio a Jacken que preocupado por ella, casi se ahoga por intentar alcanzarla.

— ¡El suicidio no es la solución! —Grito el demonio mientras se hundía sin remedio por lo hondo del rio

« ¿El suicidio no es la solución?» Se preguntó por lo extraño de la situación ¡¿cómo se iba a ahogar ella, si a la vez era agua e inmortal?!

—Jajajajajaja —y se río, río con fuerza incluso con lágrimas y dolor abdominal, la imagen del pequeño demonio intentando rescatarla, fue algo que la sorprendió de tal forma que solo río. En la cima de un árbol Sesshomaru la observaba mientras la mujer se acercaba a abrazar al pequeño demonio, y este rojo por la vergüenza; forcejeaba para ser soltado.

—Gracias señor Jacken...

—Sigues siendo una mocosa muy extraña... —de inmediato se arrepintió de llamarla mocosa

—Llámeme como quiera... —lo miró con ternura, se preocupaba sinceramente por ella.

Y sonrió como antes como Rin sonreiría...

Jacken empapado salió del agua, y abriendo una de las alforjas que cargaba ah-Un, sacó un kimono hermoso de color palo rosa; con estampado de pétalos blancos.

—Sabía que un día crecerías, pruébatelo, no puedes andar por ahí con la ropa del amo.

—Gracias de corazón señor Jacken

Una media sonrisa decoró la boca del demonio; que observaba la escena, había esperanza aun, más que nunca debía permanecer a su lado.

Pero al otro extremo del río un hombre vigilaba a Ran con expresión de enojo.

«Ran, esto recién comienza...»


Hola, como estan? primero quiero agradecer a las chicas hermosas que me dejan sus comentarios, me pongo tan feliz con ellos que los leo varias veces, gracias a todas, las adoro! y para las que no se les ocurra que poner (tambien me ha pasao que no se que comentar) por ultimo un: me gusta, sigue, me haría feliz :) segundo: 1 esa frase es del capitulo 99 cuando Sesshomaru y Koga se conocen y casi se enfrentan, sesshomaru se lo dice a Jacken cuando el pequeño demonio le pregunta si lo dejara ir (al demonio lobo) sabiendo que él fue el que mando a matar a los aldeanos y entre ellos a Rin.
Muchos enormes besos (si estoy muy cariñosa hoy) mas y mas besos Yuki.