Despertó en un lugar desconocido, estirada en un sofá de tres plazas y dos hombres mirándola.
-¿está usted bien? -preguntó el más viejo de los dos, Dumbledore pero ella no lo miraba a él.
-¿qué hace él aquí¡¿qué hace Roger aquí?!-preguntó aterrada mientras intentaba fundirse con el
sofá. El hombre levantó una ceja sorprendido- Tú...tú estás muerto! estás muerto!
-oiga, señorita...no se quien es Roger ni quiero saberlo, mi nombre es Severus Snape, y como puede ver no
estoy muerto...-añadió con sarcasmo.
-Severus no le hables a Danielle así.-una mirada de entendimiento se dejó entrever en los ojos de Snape.
-¿Danielle¿Danielle qué más?-susurró casi con miedo.
-Danielle Malfoy, hija de Lucius y Narcisa...creo que sabes de quien te hablo.- la palidez de la piel de Snape
se intensificó mientras miraba fijamente a la chica.
-¿me conoces?-susurró ella casi sin voz mientras lo miraba antentamente. Snape se puso rígido de repente
i siseando a media voz "me tengo que ir", salió a paso rápido del despacho.
Dumbledore miró a Danielle y a la puerta alternativamente con curiosidad y aclarandose la voz se dirigió a la chica.
-No se lo tenga en cuenta, no le gusta recordar el pasado. Y tu se lo has echo revivir de golpe. Lo mejor será
que te quedes aquí unos días. Puede que descubras muchas cosas.-sonrió Albus con curiosidad mientras
miraba la puerta de reojo otra vez.
-Bueno, no tengo donde más ir...-susurró Danielle con tristeza mientras bajaba la mirada.
-¿quieres que hablemos?- le preguntó poniendole una mano en el ombro en apoyo. La chica negó
rápidamente.-Bueno, pues vamos a cenar algo ¿de acuerdo? que aun tengo que hablarte de Hogwarts.
-¿Hogwarts?-preguntó con curiosidad levantando la mirada. Una leve punzada en la parte posterior de la cabeza
hizo que pegara un leve bote que no pasó inadvertido por Dumbledore.
-El castillo donde estás es una escuela...
-¡Mierda mierda mierda¡MIERDA!-gritó Snape lanzando todo al suelo con rabia.-¿porqué has vuelto Dani?...
¿porqué?...-susurró con desesperación mientras se dejaba caer en un sillón y se tapaba la cara con las manos.
En medio de todas las cosas de la habitación había una foto mágica...una niña rubia siendo abrazada por un
jóven que en un futuro se convertiría en ese hombre apático y cínico. Al ver que se había caído, el hombre se
agachó para recogerla con sumo cuidado.
-¿porqué has vuelto Dani?-una mirada de preocupación se posó en el hombre al mirar a la niña de la foto.
Danielle y el director entraron en el gran comedor a paso lento para que la chica observara maravillada
todo a su alrededor.
-bueno, Dani. Te presento a los profesores de Hogwarts.- los profesores, que estaban sentados
esperando a que llegara el director para empezar, se fueron levantando a saludarla con sendas
sonrisas...menos uno.-Severus, ya se que ya la has visto pero es de buena educación saludar a las
nuevas incorporaciones.- La cabeza de Snape giró tan rápido que los que lo vieron temieron por
el estado de sus cervicales.
-¿nuevas incorporaciones, director?-siseó el hombre temiendo la respuesta.
-¿a que es buena idea¿qué mejor que una muggle para enseñar estudios muggles?-sonrió Albus
con diversión.
-¡¿está usted loco¡Nadie la va a tomar en serio¡Es una muggle, por dios¿crees que la van a
respetar¡Ja!- conforme hablaba el corazón de Dani se fue estrujando en desesperación.
¿porqué le importaba tanto lo que dijera ese hombre? un dolor muy agudo en la parte trasera de su
cabeza le hizo caer arrodillada. Se fue extendiendo por todo el cuerpo y cuando levantó la mirada
se encontró con las miradas sorprendidas de todos los profesores.
-¿Danielle¿me oyés?- la chica asintió y intentó decir algo pero solo salió un graznido de su boca.
se asustó y se miró buscando a su cuerpo pero solo vió un montón de plumas negras, azules y
plateadas.-Danielle, eres un fénix...-susurró Albus con sorpresa y Snape desvió la mirada sabiendo
que ya no podia hacer nada por ella.-¿Ves, Severus? Ahora ya no hay ningún problema- se carcajeó
con diversión de la cara de fastidio del profesor. Pero problemas había muchos, demasiados.
