~The Chance~
Capítulo IV: "Little life"
"Cuando miré atrás me encontré mirando a la realidad,
de que tu sonrisa amable que había comenzado a dar por sentada,
pasaba a ser un simple recuerdo.
Si cierro mis ojos, incluso ahora tú estás ahí sonriendo
Siempre, dándome más fuerza que nadie…"
-¿Y esa luz? –Cuestiono Rin durante la noche estrellada.
-Así, que por fin esa sacerdotisa ha muerto totalmente –Sin más, hablo Sesshomaru.
-¡Kikyo-Sama! –Kohaku, totalmente paralizado, comienza al llorar.
¡Por fin la había matado! Después de tanas veces fallidas, por fin, había logrado uno de sus mayores objetivos, además que por fin había podido apoderarse de los fragmentos de Kouga –Del cual su presencia se alejaba del lugar-, ya solo quedaba el fragmento de Kohaku. "Maldito" farfullaba Kagura ¿Cuándo dejaría de salirse con la suya Naraku? Ya quería que llegara su día fatal.
La vida, una cosa tan importante y tan efímera a la vez, aunque fuera una yukai –O al menos una parte- sabía que incluso para ella era algo tan frágil, pues ya había sabido lo que era estar a punto de perderla. Si bien no conocía demasiado a Kikyo, la muerte de esta la hizo pensar en muchas cosas, pero lo que más le venía a la mente, fue su estúpido miedo de enfrentarse con Sesshomaru para dejarle claro los sentimientos que habían surgido en ella por él, podía vivir más de mil años, pero también estaba la posibilidad que solo llegara al día siguiente -Si bien le iba- No eran válidas las dudas…sería mejor escupir lo que tenía y recibir una verdad que tal vez le dolería, a callar durante toda su existencia –Fuera larga o corta- Sentía que vivía en una extraña y "bella" mentira, realmente bella, pero también realmente falsa.
Desde esa Noche Sesshomaru parecía buscar algo, no decía nada a nadie, pero como se comportaba, seguro que era algo grande.
-Se ve muy ocupado, no creo que me ponga la menor atención –En sus adentros Kagura- Mejor esperare a que encuentre lo que tanto busca con desesperación –Una parte de ella tomaba eso como un tonto pretexto.
Así, observando los cielos duro el yukai hasta la mañana siguiente. Repentinamente, en aquel enorme pastizal, entre las nubes se asomaba algo, parecía ser un gran perro monstruoso que volaba en los aires, al instante, Sesshomaru se transformó también en su forma canina, voló hasta estar con su igual, y seguido de varias extrañas vueltas, ambos aterrizan sonoramente en el piso, así el resto del grupo fue tras Sesshomaru. Al llegar al lugar, notaron que estaba conversando con una misteriosa mujer –Que incluso era muy parecida al platinado.
-Sesshomaru, así que eras tú –La mujer hablo con suave y elegante voz.
-¡Hey! –Riño Jaken- ¿Quién te crees que eres para dirigirte a mi amo sin honorifico?
-Presiento que se arrepentirá decir eso –En su cabeza, intuyo Kagura.
-Pensé que me podrías contar acerca del recuerdo de mi padre, Tenseiga –Ignorando al enano, se dirigió a la mujer.
-¿Así que por eso has decidido visitar a tu madre? –cuestiono la mujer.
-¡Su madre! –Jaken sudo frió al notar su error
-¡Lo sabía! –Kagura lo pronuncio casi como un silencio.
Posteriormente de un viaje corto, todos llegaron a un gran castillo sobre las nubes –Hasta tenia vigilantes- y se establecieron, en lo que parecía una especie de terraza,
-Sesshomaru, así que no odias tanto a los humanos, o acaso ¿Piensas comerte a esos dos niños? –Sentada en un especie de trono, bromeo la madre con sarcasmo.
-¡Ridículo! –Contesto el hijo- Tenseiga tiene la capacidad de abrir el meidou, seguro lo oíste de mi padre.
-Él solo me dio este meidou-seki –Tomando un especie de medallón que le colgaba en el cuello- Se me dijo que lo usara en el caso que vinieras por aquí –Su primogénito la escuchaba atentamente- ¡Oh! También me dijo que, si usas este objeto, correrás un gran peligro –Sonriendo dice lo último.
-¿Y lo dice sonriendo? –Con asombro el pequeño monstruo.
-No se ve muy preocupada ¿Cierto? –Agrego Rin.
-Y yo que pensaba que Naraku era extraño –en voz muy baja comento Kagura- Aunque creo que son muy parecidos madre e hijo –Esto se lo quedo adentro.
-¿Qué harás Sesshomaru? No hagas esperar a tu madre –lo reto la gran señora.
-Sabes mi respuesta –Hablo el aludido.
-En ese caso, vamos a divertirnos –Tomando su medallón.
Y de este salió un gran perro de color negro, el cual no dudo atacar Sesshomaru con su meidou Zangetsuha.
-Así que este es tu meidou, ni siquiera parece un circulo -Sin interés enfatiza la mujer.
Todos notaron que el perro no fue afectado por el ataque.
-¡La espada de Sesshomaru no lo corto! –Asombrada habla la oji-rubí.
-Es un sabueso del infierno, no importa que lo ataques, nunca lo dañaras -Comento la mujer a su hijo.
E ignorando al Daiyukai, de un solo y rápido bocado, se traga a los niños llevándoselos al meidou, y sin dudarlo, el ambarino estaba dispuesto a entrar.
-¡ESPERA SESSHOMARU! –Lo detuvo la madre- ¿Intentas entrar al Meidou, y encima de todo, por unos humanos? ¡Ciertamente te has ablandado! –Inquisidora se levanta de su asiento la madre.
-Solo voy a matar al perro –Se Excusa el Inugami, entrando al oscuro umbral.
-¡Sesshomaru-Sama! –Con preocupación exclama Jaken.
-No hay opción –Salto Kagura, pero la entrada se cerró en su cara- ¡¿Qué demonios?! –Con impotencia se queja.
-Cuando el meidou se cierra, es el fin –Ve al cielo la mujer- Él nunca podrá regresar con los vivos…Por eso le dije que no fuera –Con drama exagerado se postra en su trono.
-¡Nunca lo dijo! –Decepcionada, cuchichea Kagura y Jaken.
Sesshomaru se estaba adentrando en el camino al infierno, y al poco tiempo se encuentra con el can negro, trato de atacarlo una vez, pero fallo, de inmediato se dio cuenta que algo extraño pasaba ¡La vida se le estaba escapando a Rin!
-¡No importa cuántas pruebas le ponga su padre, jamás serán suficientes! –Declaro la yukai.
¡¿Qué sucederá con él?! –Al unísono, con preocupación Kagura y el lloroso de Jaken.
-Silencio, y tú no llores pequeño yukai –Apaciguando las angustias- Para que la espada madure, necesita de algunos sacrificios.
-¡¿Sacrificios?! No me gusta nada la palabra- pensó la castaña.
Dentro del meidou, Sesshomaru notaba como los mensajeros del infierno iban tras Rin, la cual aún estaba en el estómago de la criatura, rápidamente Sesshomaru utilizo la Tenseiga curativa, con la cual acabo con estos y el gran perro, liberando a los niños humanos. El yukai se acerca a la niña inconsciente, notando que aún vivía.
-Los mensajeros y el sabueso del infierno son iguales, así que pueden ser eliminados con la Tenseiga curativa –Explico la Daiyukai.
-¡¿Eh?! – Grito Jaken- ¿Sesshomaru-Sama uso esa técnica?
-Puedo ver lo que ocurre, gracias a esto que tengo –Observando la gema del medallón- Después de todo está conectado con el Meidou.
-Si uso esa técnica debe ser porque Rin estaba en peligro- Con temor en su mente, Kagura. Al parecer también el pequeño sirviente pensaba lo mismo, podía delatarlo su expresión desencajada.
-Niña, pequeño yukai –Hablándole a Jaken y a Kagura.
-¿Niña? –Tanto ella como el yukai se desconcertaron ante sus apodos.
-Soy Jaken –Contesto este.
-¿Qué es esa niña humana para Sesshomaru? –Cuestiono la mujer.
-Aunque me lo pregunte… –Sin saber que contestar el "hombrecillo".
-Ella recibe mejor trato que cualquiera –Interrumpió la oji-rubí.
-Esa niña morirá –Una maliciosa sonrisa se le dibujo a la señora, con lo cual, sus visitantes se preocuparon- Sea lo que sea esa niña para él, si no es retirada lo más pronto del meidou, su vida correrá un gran riesgo.
De nuevo en la oscuridad, Rin no despierta pero Kohaku recupera la conciencia –Seguro, gracias al fragmento de la perla- sorpresivamente, un lado del camino que estaba ante ellos, se derrumba y cae en un oscuro mar, En el cielo, los esqueletos de unas aves, atacaban, y de las aguas, unas serpientes, con lo cual Sesshomaru los confronta al momento de ordenar al chico que cogiera a Rin, y aunque le obedeció, el niño estuvo a punto de caer, así que no le quedó otra al platinado más que salvarlo, pero seguido de esto, riñe a Kohaku, diciéndole que su único brazo tenía el propósito de sostener la espada, así continuaron con su rumbo. Mientras, el camino que dejaban atrás se desmoronaba, ya no fueron atacados. En esos instantes, Sesshomaru pensó que más adelante había algo que podía incrementar su Meidou Zangetsuha –No sabía de lo que luego se arrepentiría.
-El camino se ha derrumbado, solo les queda seguir adelante –Describiendo lo sucedido la madre- Delante de ellos está el infierno.
-¿Pero acaso esto no es una prueba para hacer más fuerte la técnica de mi señor? –Jaken cuestiona, empezando a dudar de las palabras de la mujer.
-Cuando ponga un pie en el verdadero infierno…ahí si será el fin, ni siquiera Sesshomaru será capaz de regresar –Prosiguió la Inugami- Mucho menos un niño humano, si tan solo no se estuvieran adentrado más, tal vez sus vidas…
Casi en las puertas del infierno, algo pasaba "Sesshomaru-Sama…Rin no respira" hablo el exterminador, Sesshomaru no podía creer esas palabras, a tal grado que no pudo ocultar su sorpresa.
-Así que la niña no respira –Declaro la señora.
-¡¿Qué?! –El corazón de Kagura se contrajo con una terrible y rara sensación de desolación.
-La oscuridad del infierno a la que entraste y la que nunca saldrás, esta frente a tus ojos –Como si estuviera escuchándola su hijo, vuelve a hablar su progenitora.
El dolor en su pecho era realmente extraño, la sonrisa de Rin y esa desmedida bondad le venían a la mente –Hasta ese momento noto que en verdad le había tomado estima a la pequeña- Ella no quería que muriera, en verdad no quería, además que eso sería devastador para Sesshomaru y, a pesar de que no sabía la relación exacta entre la humana y el yukai, estaba segura que su sentir era verdad.
Dudando que Rin estuviese muerta o no, Sesshomaru le ordeno al chico que pusiera a la niña en el suelo, tomo a Tenseiga y….NADA, no veía a los mensajeros infernales "Si no están, no hay manera de salvarla" en su interior el yukai.
-Emmm…..Entonces ¿Rin está muerta? –Cuestiono el preocupado Jaken.
-Está Realmente muerta en estos momentos –Ratifico la gran dama.
El Daiyukai reprocho a su espada por no prestarle su poder, Kohaku trataba de dispensarse por no proteger adecuadamente a Rin, pero el hombre lo callo de inmediato. "No debí haberla traído conmigo…cuando reviví a Rin, debí dejarla en una aldea, tal vez así ella…" pensó al descubrir la cruel verdad Sesshomaru. Repentinamente, una gran esfera de oscuridad, se acercó a ellos estrepitosamente y de la misma manera, se alejó ¡Se había llevado a la niña! Tras notarlo, se adentraron más a las penumbras Sesshomaru y Kohaku.
-Así que ha decidido entrar a la oscuridad del infierno –Observando, hablo la yukai.
-¡Espere! –Levanto la voz Kagura- ¿No dijo que si entraba ahí él, todo terminaría y jamás regresaría? –Ocultando lo más que pudo su preocupación.
-¡¿Qué voy a hacer si eso ocurre?! –Chillo el monstruo verdoso.
-Pequeño yukai, no soy el ser que aparento.
-Soy Jaken –Rezongo preocupado el aludido.
-Lamentaría que mi preciado hijo perdiera la vida al tratar de fortalecer su espada –Ignorando el reproche- Así que abriré un camino –Estiro la mano, dejando colgar la gema del collar, dejándoles ver una salida al exterior a su hijo y a su acompañante- Sal de ahí Sesshomaru, si vienes por ese camino podrás salir del infierno, sin embargo el camino se cerrara pronto –Puntualizo la madre.
El hijo, le ordeno a Kohaku que siguiera por ahí, mientras el ignoraba su única salida caminando por otra dirección –Donde el aroma de Rin se olfateaba-, y con su paso estaba formando un nuevo sendero, el niño decidió acompañarlo. Finalmente el umbral de la salida se cerró.
-¡¿A quién le importa ese malagradecido?! Ese tonto no podrá regresar por más que quiera –"Molesta" recrimina al Inugami.
Jaken chillo ante esto y Kagura oculto lo más que pudo su creciente preocupación y disgusto ante lo que sucedía.
-Mira que ignorar la amabilidad de su madre –Parecía que una pequeña pena se asomaba el la señora- Él carece por completo de modales.
En el infierno, un hediondo olor a muerte se percibía –Tanto que hasta el castaño lo olía- Tras notar esto, Sesshomaru se adentra rápidamente de dónde provenía el aroma, poco después, al final del camino se encontraba una enorme criatura negra de forma humanoide, en una de sus manos sostenía a Rin, además que había una pila enorme de cadáveres por todos lados del lugar "Seguramente es el señor del infierno" supuso Sesshomaru "Rin, te traeré de regreso, no dejarte que termines ahí" Mientras observaba la pila de muertos, aseguro. Preparo un ataque, y sin mayor dificultad, rebano a la criatura oscura y tomo a la niña para que no cayera al suelo. "Despierta Rin", la llamo el platinado, pero la niña no reaccionaba. Una enorme desolación lo invadía en aquel tenebroso lugar al descubrir la terrible realidad.
-Qué extraño –algo desconcertada la Inugami- a pesar de que atravesó al señor del infierno, la niña no regreso a la vida- Pequeño yukai ¿Esa pequeña ya fue revivida con Tenseiga? –cuestiono.
-Soy Jaken, pero que creo que no lo recordara –El aludido se resigna- y sí. Rin ya ha sido revivida por la espada de mi amo. ¿Por qué la pregunta? –Nervioso.
-¿No lo sabias? La vida de una persona, solo puede ser salvada una vez con Tenseiga –Declaro la mujer.
"Solo una vez" Aterrerada ante esto, un temor por su nueva vida vino a Kagura "No puedo desperdiciar mi vida", enseguida se sintió culpable ante su pensamiento egoísta en tal critico momento.
Tan oscuro, tan frio, tan lleno de muerte, el infierno era peor de lo que parecía. "¿No puede ser salvada?, ¡¿NO PUEDE SER SALVADA?!" Sesshomaru pensó lleno de furia y dudas, soltando su espada que se encajó en el infernal suelo.
-Así que dejo de lado su espada –Observaba la madre- Lo hizo, a pesar que tenía el propósito de fortalecerla entrando a ese lugar.
-Sesshomaru –Kagura sintió un doloroso estrujo en su corazón, Sabia que las cosas estaban de mal en peor.
Tristeza, furia, impotencia, dolorosos sentimientos invadían al yukai que sostenía a la inerte niña.
-¿Valió la pena todo esto? –Se preguntaba dudando- Por algo como Tenseiga, te deje morir Rin ¡No existe nada que pueda obtener a cambio de la vida de Rin! –Apretó los dientes con fuerza.
Al reaccionar de esa manera, su espada dio un gran resplandor que iluminaba el oscuro inframundo. Repentinamente, los cadáveres comenzaron a moverse persiguiendo el resplandor "Desean ser salvados ¡Huh!" estaba seguro de eso. Tomo la espada y el resplandor crecía tras el acto…Los cuerpos eran purificados por la radiante espada.
-Los muertos del infierno son purificados –La platinada comento mientras que su meidou-seki resplandecía.
Sesshomaru se había abierto paso del infierno hacia el mundo exterior con el Meidou Zangetsuha que ya era muchísimo más grande que antes. Salió del lugar, volviendo al mundo exterior con Rin en brazos y Kohaku detrás de él.
-Así que has vuelto –Viendo como salía su hijo, saluda.
Sesshomaru recostó a Rin en el curioso trono de su madre. Estaba helada, realmente estaba muerta, todos parecían afectados ante la terrible noticia.
-Luces molesto Sesshomaru –Hablo la madre- Como deseabas, tu técnica maduro y le Meidou se amplió ¿Por qué no luces un poco feliz?
-Tú sabias que esto le sucedería a Rin –Con mirada fulminante reclama el hijo.
-Tú ya has salvado a esta niña una vez ¿No es así? Tenseiga es capaz de revivir a una persona solo una vez –La fémina aclaro, con lo cual dejo ver la sorpresa del hombre- Es natural, después de todo la vida es finita, no es algo que puedas llamar a tu conveniencia ¿Pensaste que eras una especia de dios o algo así? –Esto último lo dijo con severidad- Pensabas que mientras tuvieras a Tenseiga ¿Jamás le temerías a la muerte?
Mientras era regañado como un niño, el rostro de Sesshomaru era cubierto por sombras, al parecer todo lo que suponía su madre, él pensaba.
-Sesshomaru, debías aprender que cuando tu corazón desea salvar a alguien querido para ti, debes sentir tristeza y miedo de perderla –seguía con la riña la dama- Tu padre también me dijo esto…que Tenseiga es una espada sanadora y aunque se empuñe como arma, debes de sentir compasión por el enemigo, debes entender el valor de una vida.
¿Necesitaba entender eso de esa manera? "Absurdo" molesta pensaba Kagura ¿Qué clase de persona permitía que su hijo sufriera de es amanera? Que podía decir, Naraku, su "Padre" la había tratado de peor manera.
-El que empuña a Tenseiga, la espada que salva cien vidas y que envía al infierno a sus enemigos, necesita un corazón compasivo.
-Para que Sesshomaru tuviera un corazón compasivo ¿Rin debía morir? –En sus adentros la oji-rubí sentía una profunda tristeza, algo que nunca pensó tener.
De no haber sido por la pequeña, ella no estaría acompañando a Sesshomaru, eso le debía a la niña, sin mencionar que cuando volvía de sus viajes la castaña, Rin siempre la recibía con una gran sonrisa entre otros detalles simples…La niña le había mostrado simpatía y afecto, algo que nunca tuvo y que aprendió a acoger y hasta a darlo –Aunque a su manera-. Sus ojos le empezaban a picar, estaba segura que lloraría "¿Incluso mi corazón se llenó de compasión?" una sonrisa descompuesta se le dibujo al notar lo irónico del asunto.
-¿Estas llorando pequeño yukai? –Pregunto la madre a Jaken, el cual lagrimeaba.
-Soy Jaken –Sin mucho ánimo reprocho- Y como la posición de mi amo le impide mostrar lágrimas, yo como su sirviente tomo ese lugar –Chilla.
-Ah…¿Y qué me dices tú, niña? –Notando la aflicción de Kagura, parecía que también iba por el mismo camino del sujeto verde.
-No me moleste –Ocultando su mirada, gira el rostro.
-Vaya…Entonces ¿Estas triste Sesshomaru? –Notando el malestar de su hijo- No pienses que haré esto otra vez -Se quita su collar dirigiéndose al lecho de la humana.
En el pecho de la niña coloco el pendiente, todos observaron con expectación. La gema brillo, creando una extraña aurora alrededor de Rin.
-Esta es la vida de la niña que se había quedado en el infierno –Aclaro la Inugami.
Después de un largo pero a la vez breve instante, Rin abrió los ojos lentamente. "¡RIN!" Kagura, Kohaku y Jaken la llamaron tras el milagro. La niña tocio fuertemente un par de veces, enseguida, Sesshomaru se acerca a la resucitada tocándole el rostro, de nuevo era cálido, la señal que realmente estaba viva.
-Sesshomaru-Sama –Por fin hablo la humana, pero con tono cansado.
-Ya te encuentras bien –Le dijo el platinado, con la mirada levemente suavizada.
"Que alivio", exhalo con calma Kagura, mientras con sus manos secaba la poca humedad que se encontraba en sus ojos. Consuelo entre mezclado con una ligera envidia yacían en su interior, consuelo al saber que Rin estaba totalmente bien y con ello, Sesshomaru…Y envidia porque tenía la total atención del ambarino la niña, de nuevo la culpa la ataco tras pensar aquello, después te todo, Rin había estado más tiempo con Sesshomaru que ella, no tenía el derecho a sentir eso después de todo, incluso pensó que no sería conveniente decirle a sobre sus sentimientos, en parte porque era una cobarde, pero también por todo lo que había sucedido ese día, tal vez incluso era una señal para que desistiera, era lo más cómodo para ella, pero ¿De verdad era lo correcto callar?
-Permítame expresarle mi agradecimiento en nombre de Sesshomaru-Sama –Ahora lloraba de felicidad Jaken.
-¿Está feliz Sesshomaru? –Cuestiono la madre tras oír lo anterior.
-Lo está en extremo –Confirma el enano.
-Tanto alboroto por una niña humana...Se parece a su padre por ese extraño comportamiento.
Y así empezó su partida del palacio el grupo. Kohaku estaba decidido a seguir a Sesshomaru, a parte de Kagura, estaba seguro que el vencería a Naraku.
-Muchacho –Le hablo a Kohaku la platinada- Saliste con vida del infierno, y eso es imposible para un humano ¿A caso tú…?
-Mi vida depende del fragmento de la perla de Shikon –Respondió amablemente el joven exterminador.
-Entiendo, entonces recuerda esto…Tú y esa niña son iguales, no pueden ser revividos por Tenseiga –Advirtió.
En ese momento puso atención Sesshomaru a lo dicho.
-Lo recordare –El chico respondió.
-Y tú niña, la grandecita –De nuevo le hablo la señora a Kagura.
-¿Qué? –Sin desdén, reacciono- Si se lo pregunta…Sí, también fui revivida por la espada de su hijo, y entiendo perfectamente mi situación –Comienza su paso- Ahora más que antes no debo desperdiciar mi vida –Pensó Decidida.
-Que niña tan mas curiosa – La mujer pensó- ¿Acaso ella esta…?, ¿Podría ser? Lo interesante será saber las intenciones de mi hijo.
Y después de una dura prueba, el creciente grupo siguió su camino.
Previo Capitulo 5: Proteger con la vida, no morir y vivir por ella.
HOLA!
Pues logrando subir capitulo a tiempo moviendo cielo, mar y tierra, si supieran lo que he pasado...En resumen, maquina descompuesta y a punto de una crisis, lo "bueno" fue que volví a la confiable libreta para plasmar el capitulo 5 (Gracias a dios, totalmente original OwO)
Ya basta de tragedias griegas y hablemos un poco del capitulo...Para empezar, es encabezado por un fragmento de la canción "Black stone" de Gackt (Amo a ese sujeto XP) de hecho es una de mis canciones favoritas en japones. Y del contenido, como dije anteriormente, es un super resumenzote de la segunda muerte de Rin, el agregado fue de los sentimientos de Kagura al ver el sufrimento de Sesshomaru e incluso del suyo propio, eso fue lo que me gusto para que el resumenzote tuviera un toque propio, espero les haya gustado n_n
Los invito a pasar a mis enlaces de deviantart en en mi perfil y chechen mis dibujos jejejeje
OH SI! y como de costumbre los saludos: Yrim (Debiste de haber las caras que hacia cuando escribi la parte de la curacion XD) y Futachimaru(Gracias por tus comentarios hehehehe)
Por el momento es todo, recuerden si Dios (y/o mi Lap) quere, nos vemos eln 15 Días! (y tal vez mas pronto de lo que creen con "Desiderata" jujujuju)
Ciao
PD: Una recomendación musical para el capitulo, "Oyeme" de Monica Naranjo (álbum "Adagio").
