~The Chance~

Capítulo V: "Wasted blood"

"No es que no pueda morir por ti,
Es solo que he decidido que voy a vivir por ti
Por supuesto, contigo
Ahora, por siempre y para siempre"


Sesshomaru lucio como molesto un par de días después de lo de Rin, en realidad no era raro que estuviera como ofuscado incluso se comprendía, aunque en esos días de plano no hablaba con nadie. ¿Y si hubiera muerto la niña realmente? Mejor ni pensarlo, si no fuera por ella, Kagura ya se hubiera hartado de estar ahí, Si trataba de hablar con Jaken, este siempre le salía con regaños o cosas por el estilo…Y Sesshomaru, por supuesto ni se molestaría en seguirle la plática ¡Gracias a dios que la niña si se pudo salvar! Aunque también estaba el joven exterminador, pero Kohaku nunca fue de muchas palabras, ni siquiera cuando había recuperado el control de sus pensamientos, "¡¿En qué piensas?!" Se regañó, en realidad Kagura tampoco era de largas platicas, acaso ¿Ya se le estaba pegando el parloteo de Rin? Probablemente.


De nuevo tuvieron que parar el paso…los humanos debían alimentarse, en el sitio donde pararon había un rio, así que el menú era muy evidente, pescado.

-De nuevo con lo mismo –Rezongo Jaken- ¿Por qué los humanos no pueden resistir sin comer? que débiles.

-Disculpe Jaken-Sama -Kohaku hablo mientras estaba en el rio.

-Kohaku, deja que te ayude –Rin proponía a orillas del rio.

-Está muy fuerte la corriente para ti, déjamelo todo –Respondió.

-Pero es aburrido estar aquí –Molesta la niña.

-¡RIN! –Gritoneo el sirviente- Si te pasa algo, Sesshomaru-Sama se va alterar –Declaro- ¡Ah! –Recibió un certero piedrazo en la nuca por parte de su amo.

-Creo que Sesshomaru-Sama piensa que debe meterse en sus propios asuntos, Jaken-Sama

-Se supone que lleva años con él y no puede dejar de ser un imprudente –Sentada a la sombra de un árbol, hizo la observación Kagura.

-¡Entrare! –Decidió la humana.

-Rin –En tono serio y sereno, llamo Sesshomaru, quien estaba sentado en lo más retirado del grupo.

-Está bien –Resignada se retracta.

-Vaya que la controla de una forma que asusta –Observaba la castaña.

-Porque no buscas hongos o cosas por el estilo –sugirió el muchacho.

-¡Sí! –Se recuperó rápidamente la pequeña.

-¿Qué esperamos? –Se levantó de su lugar Kagura.

-¿Qué pretendes mujer? –La fulmino Jaken.

-Yo…Nada –En tono despectivo respondió.

-Kagura vendrá conmigo ¡Qué bien! –Feliz, Rin.

-Ni te muevas niña –Sentencio el sujeto verde.

-¿A estas alturas desconfías en mí? –Sonríe de una forma en que cualquiera dudaría de sus palabras.

-Claro –Sin titubear contesta.

-¡Oh, qué pena! –Fingiendo ser ofendida- Pero si no me propongo en acompañar a la niña, sé que le reprocharas que Sesshomaru te envió de niñera y no sé qué tantas tonterías –Abre su abanico dándose aire con calma.

-Pero que osada –Molesto.

-Además que como protector eres un asco -Sonreía con mayor impertinencia- Soy mucho más fuerte que tú, contigo es muy fácil robarse a Rin –Disfrutaba molestarlo de verdad.

-¡Eres una…! –Furioso y recordando un episodio del pasado, preparando un ataque con su báculo.

-¡Ha! –Provoca una fuerte ventisca que hace al pequeño yukai volar lejos.

-Nunca entiende Jaken-Sama –Se ríe Rin, corriendo hacia la atacante.

Ya varias veces terminaba en los aires el verdoso sujeto tras discutir con la oji-rubí, siempre resultaba divertido el espectáculo para niña.

Y fue así que finalmente las mujeres partieron del rio para buscar otros alimentos que complementaran su próxima cena.

A donde fueron en realidad no era tan lejos, aun así se trasladaron en la pluma de la oji-rubí –Rin había insistido demasiado en eso, que Kagura no se pudo negar- Después de un corto vuelo, llegaron a un cultivo de calabazas…por lo que sabía la mujer, era que la niña siempre robaba su comida, de hecho esta era la primera vez que la hacía de su cómplice, también recordó que la vez que la obligaron a secuestrarla, Rin estaba hurtando un cultivo, "Deja de pensar en boberías y cuídala", se llamó la atención Kagura, ya había pasado mucho tiempo de eso, para que recordarlo.

Después Rin fue a buscar hongos en el interior del bosque, la humana tenía que comer después de todo, así que la mujer accedió a la búsqueda de aquellos alimentos. Así duraron en la exuberante vegetación, hasta el atardecer.

-Ya es suficiente –Declaro la mayor- si nos tardamos más, Sesshomaru se molestara conmigo.

-Está bien, además creo que llevo muchos hongos –observándolos en el interior de una improvisada bolsa de tela.

-Eso parece –Hasta ese momento noto que ciertamente, la niña llevaba demasiados champiñones- sirve que no tenemos que robar en un par de días…como sea, vámonos.

-¡SI! –Alegre contesta Rin.

Y al momento en que se disponían a partir…un árbol que cayo peligrosamente, estuvo a punto de aplastarlas, pero por fortuna, Kagura reacciono a tiempo, salvándose ella con la niña de un salto.

-¡¿Pero qué carajos?! -Vocifera la castaña- Rin, ni se te ocurra despegarte de mí.

-¡No! –Responde, pegándose lo más que pudo a la semi-demonio.

-¡Ellas son! –Una voz Grave y atemorizante, sonó.

-Sí, estas mujeres son las que acompañan a aquel sujeto de cabello blanco –Otra voz agrego.

-¡¿Qué quieren!? –Kagura volteo a todos lados, tratando de localizar el origen del sonido.

-Venganza –Un tercero hablo- Ese sujeto se la ha pasado matando a los nuestros, es hora de devolverle el favor.

A veces, algunos mononokes ya habían atacado para tomar venganza por los actos de Sesshomaru que lograba con su reciente técnica, pero en esas ocasiones, él estaba para para encargarse de estos fácilmente, en cambio esta vez, él estaba lejos de ahí.

-¿Creen que será fácil? –Sonríe Kagura fingiendo confianza.

-Demasiado –Por fin sale de entre la vegetación un feo oni, atacando con sus filosas garras.

-Lento- Salto la mujer cargando a la niña con un brazo.

Pero enseguida, los otros dos atacaron, no es que fueran muy fuertes, pero al tener que proteger a Rin, Kagura tenía que ser más cuidadosa en lo que hacía, sabía que si algo le sucedía a la humana –entre ellas morir- podía causarle problemas ¡No iba a morir la niña! Al menos no mientras la protegiera ella.

-¡Fuujin no mai! –Libero sus filosas cuchillas con su abanico sin lograr mucho daño al momento de chocar con el enemigo -¡Rayos! Después de todo, este es un abanico prestado- Pensó fastidiada, Kagura.

En el caos de su resurrección, y ya mucho tiempo después, Kagura noto que había dejado olvidada su arma en aquel prado de flores, así que cuando fue a buscar un cambio de ropa, también busco un remplazo del abanico olvidado, sin embargo, nunca pensó que parte de su poder se debiera en parte por su arma original.

-¡Tonta! Eso ni siquiera me hizo cosquillas –El atacado, se burlaba.

-Kagura –Con voz temerosa llamo Rin, notando que eran rodeadas por los tres monstruos.

-Esto no me Gusta nada –Aun pensando con preocupación, no dejaba de ver al enemigo con imponencia- No hay de otra ¡Ryuuha no Mai! –Creo sus fuertes remolinos- Sostente muy bien –Le ordeno a la humana.

-¡Sí! –sujetándose con fuerza de la mujer.

Los agresores se detuvieron ante el ataque, pero los remolinos iban hacia ellos frenéticamente.

-No servirá –Uno declaro- ¡¿Pero qué demonios?!... ¡Ah…! –Al no retroceder, el terrible torbellino lo termino destrozando por completo, provocando su muerte.

-Este ataque no es como el anterior –Se vanaglorio la oji-rubí, pero en el fondo se había sorprendido porque ese ataque si había tenido efecto.

-¡Maldita! –Los restantes, la insultaron.

-¡Ha! –De nuevo creo sus remolinos mortales- ¡Corre Rin! –Baja a la niña en el suelo.

-Pero… –La aludida se paralizo sin saber qué hacer.

-¡Hazlo o Sesshomaru se enojara! –Con severidad ordeno subiendo el tono.

-¡Mugrosa Mujer! –De entre los remolinos, un oni ataco a Kagura con sus cortantes garras, por fortuna pudo esquivar el ataque, sin embargo, este logro alcanzar el abanico, el cual fue destrozado.

-¡RAYOS! –Con horrorizada sorpresa, no creía lo ocurría- ¡CORRE! –Tomando a la pequeña humana de la mano, corriendo lo más lejos que podían.

Perdieron de vista a las chicas, cuando de repente, por encima de ellos una pluma gigantesca apareció.

-¡Ahí van! –Delato uno.

-¡No! Por allá –Discrepo el otro, observando otra que iba en diferente dirección.

Separaron sus caminos los abominables seres. Por un lado, uno brinco lo más alto que pudo alcanzando la pluma pero ¡No había ninguna presa! Por el otro lado, el restante atacante también salto hacia la pluma, pero su agarre fue evadido

-¡No será fácil Idiota! –En su trasporte fanfarroneaba Kagura.

-¡¿Dónde está la niña?! –Notando que no iba con la mujer.

-¿Cuál niña? –Sonrió con malicia la oji-rubí


Una humana corría y corría por donde se le había indicado "Yo creare un señuelo, por ahí esta el campamento ¡No te detengas!", recordó las palabras de Kagura la pequeña Rin "¡No te detengas!", la frase que se le quedo prendida en su mente, se repetía una y otra vez. Tropezó un par de veces y a pesar que le dolían los golpes, no se detenía la humana, "Que no le pase nada malo a Kagura" deseo con fuerza mientras apretaba firmemente los ojos, como si con ello su petición realmente se cumpliera. Siguió corriendo así hasta que de pronto choco con algo…

-¡Ah! –Con sumo terror y sorpresa abrió los ojos la niña.


"Estará bien" En sus adentros se decía Kagura mientras evadía los ataques del oni. No sabía que saltaran tan alto semejantes gigantes, era molesto, como un enorme mosquito, solo que más feo.

-Si tan solo tuviera mi abanico –Esquivando los ataques.

-Deja de huir mujer –De nuevo salto, pero aun más alto.

-¡Ha! –Sin ser alcanzada- ¿Eso es todo? –Viendo al agresor que dejaba por detrás, pero por enfrente, el otro mononoke se le aproximo de un brinco- ¡¿Qué demonios?! –Apenas notando el alcance del enemigo.

-¡Estúpida! –Estando peligrosamente cerca, le dio un fuerte zarpazo en el hombro izquierdo.

-¡Ah! –Gimió de dolor Kagura, a la vez que ascendía lo más que podía- ¿Qué es esto? –percatándose que tenía veneno el ataque.

-¡No escaparas! –De nueva cuenta y de forma impresionante, subió uno, apenas alcanzando a rozar la pluma.

Desgraciadamente, esto fue suficiente para que se tambaleara el transporte de la castaña, la cual no podía controlar su vuelo, sin mencionar que el miasma que le habían inyectado ya le estaba haciendo efecto mareándola hasta que finalmente, cayó al vacío desde las alturas.

-¡Mierda! No puedo moverme –Tratando de hacer algo para no seguir cayendo- ¡¿Qué es eso?!

A lo lejos, observo como cierto caballo dragón volaba por los cielos, y que en su lomo, iba cierta niña humana. Ambos escapando del lugar.

-Así que si la pudo salvar –A pesar de su situación, sonrió con alivio- Ya no se molestara –En su mente, la imagen de Sesshomaru se presentó.

-¡MORIRAS! –Los dos onis, a punto de atacar.

Reacciono la chica advirtiendo del peligro que corría, por un lado de ella noto como su pluma flotaba cerca de ella, trataba con poco éxito de alcanzarla, aun así no se rendía y justo cuando sus atacantes la alcanzaban , y cuando esta tocaba apenas con la punta de sus dedos el ligero objeto… ¡ZAAA…! De pronto con velocidad asombrosa, una luz se interpuso en el camino de los atacantes y de la misma manera, desapareció junto con Kagura.

-¡¿Qué diablos fue eso?! –Ambos se quedaron atónitos.

Aquel resplandor se trasladó hasta lo más profundo del bosque, deteniéndose en un claro.

-¿Cuándo dejaras de hacerte la tonta? –Una voz familiar y fría hablo.

-¡Ah! –Cayó de sentón al suelo la castaña- ¡Oye! ¿Qué diablos te sucede Sesshomaru? –Molesta, desde abajo se queja- ¡Hazme Caso! –percatándose que el hombre le daba la espalda.

-Aquí vienen -Sospecho el yukai.

Enseguida de levanto Kagura, notando el dolor de su brazo. El entorno estaba en un silencio tenebroso, nada que indicara por donde saldría algún enemigo, aun así el platinado se mantenía atento, hasta que…

-¡Basta de juegos! –Un oni salió de entre los árboles.

Sin titubear, el Inugami ataco con su meidou, enviando al demonio directo al infierno.

-Se lo merecía –Exclamo burlona la oji-rubí.

-Agáchate –Ordeno el hombre.

-¡¿?! –Confundida, acato la orden y en el instante de hacerlo, volteo su mirada viendo como el ultimo enemigo salía repentinamente.

-¡MORIRAN! –Rugido, pero antes de que llegara a su destino, fue aniquilado por el oscuro ataque del Inugami.

-¿Por esta basura casi mueres? –Frio, cuestiono Sesshomaru, envainando su espada.

-¡Oh! Sí, estoy muy bien, gracias por preguntar –Molesta reclama.

Pero el aludido ignoro el regaño y comenzó su paso.

-¡Aquí vamos de nuevo! –Pensó aún más molesta.

-Eres descuidada

-¡Basta! ¿Qué no sabes otra cosa más que…? -Observa como una pluma blanca cae ante sus ojos- ¿Acaso tú…? –tomando el objeto que le faltaba entre sus manos.

-Estaba tirada –No detiene su caminar.

-¡Oh! –Incrédula ante lo que pasaba, sigue a Sesshomaru.

Un silencioso andar comenzó, Kagura observaba al que iba delante de ella, él que de nueva cuenta le había salvado la vida, sabía que en vez de molestarse con él, debía mejor agradecerle, pero era difícil hablar con el hombre, además que ella era demasiado orgullosa para decir "Gracias", ya lo había hecho una vez, pero no volvería a hacerlo, para que intentarlo si siempre la ignoraba cuando le hablaba, prefería que las cosas siguieran así, porque a la larga, ella terminaría mucho más molesta.

Todo su entorno se oscurecía, "Ya casi es de noche" notando Kagura. Era extraño, no había caminado tanto pero se sentía cansada, sus parpados se sentían pesados y su visión se hacía borrosa. Se alejaba a distancia y con paso considerable Sesshomaru, tenía que alcanzarlo, trato de agilizar su paso, pero sus pies no daban más de sí –Incluso se estaba tambaleando- Trato de estirar la mano lo más que pudo hacia su acompañante, "Sesshomaru" o al menos eso era lo que sus labios casi mudos trataron de decir. Su paso se detuvo, su vista se hizo casi nula y después, sintió como caía, aunque antes de tocar suelo, dejo de estar consiente.


Se precipitaba en un abismo, no había nadie cerca, solo caía y caía, sentía como el viento chocaba desde su rostro hasta la punta de sus pies ¿No había fondo? No se veía nada, absolutamente nada. No le angustiaba el hecho de caer en la oscuridad, pero al sentirse sola en el vacío, un pánico inexplicable crecía en su interior, no sabía desde cuando esto la desquebrajara "No quiero estar sola", en sus adentros y como un eco retumbaba "¡Odio estar sola!" sentía que se hundía en la inmensa penumbra y que dé está, jamás volvería.

-¡Ah! –Sudando del susto se levantó despertándose Kagura- ¿Un sueño? –Hablo muy bajo.

Enfoco poco a poco su mirada, todo estaba muy oscuro, ya era de noche, volteo a su espalda, notando que antes de despertar estaba recostada en las raíces de la base de un árbol, pero, ella no recordaba haber caído en ese lugar –En realidad no recordaba haber caído-. Siguió observando su entorno hasta que se encontró con dos destellos dorados.

-¿Así que no me dejaste abandonada? –Rio socarronamente mientras se trataba de levantar.

-No te levantes –Seco y como no le importara, advirtió Sesshomaru sentado algo retirado de ella.

-Mmmm… ¿Preocupado? –Se detuvo mientras bromeaba- Ni que me hubieran atravesado el pecho, solo fue un rasguño –Suponiendo que se refería a la herida de su brazo

-Estuviste inconsciente por casi dos horas –Agrego sin verla.

-¿Qué? ¡Tanto tiempo! –Sintió como de su frente, una gota de sudor bajaba.

-Bajaste la guardia en batalla –Aun con indiferencia.

-Oh –Enfadada- ¿A caso no logro escapar Rin? Si esto –Señalando su herida- le hubiera pasado a ella, seguro que no me lo perdonarías ¿Verdad?

-Sera mejor que te largues de aquí –Se levando de donde estaba y después se giró.

-¡¿Qué, qué?! –Entre impactada y furiosa reacciona- ¿No te gusta que tenga razón? –Saco una descompuesta sonrisa.

-Dejaras de desperdiciar inútilmente tu sangre –Emprendió su paso.

-¡Oh claro, muy preocupado! ¿Acaso una pequeña humana corre menos riesgos que yo al estar contigo? –Declaro vociferando.

En ese instante, se detuvo el platinado y con su mirada, fulmina a la castaña, con lo cual ella enfoca de la misma manera sus ojos rubí…En el fondo, él sabía que Kagura tenía la razón.

-¡¿No dirás nada?! –Reclama respuesta la castaña. No es que quisiera usar a Rin como pretexto, pero por el calor de la discusión, dio ese golpe bajo.

-Cuando amanezca, se ira contigo –De nuevo le dio la espalda al responder.

-¡¿Eh?! –engrandeció sus ojos sin esperar esa respuesta.

¿Qué debía hacer? Se quedó paralizada por un momento. La estaba obligando a alejarse de él. "¡NO!" se quedaría como en su reciente pesadilla, era aterrador que se volviera realidad, su nueva vida se estaba desmoronando entre sus manos ¡Tenía que hacer algo!

-¡Eres un idiota! –No supo cómo empezar- ¿De verdad crees que se conformara? Ella te seguirá a donde sea a pesar de que le digas lo contrario –Se fue levantando apoyándose en el árbol- Ella quiere estar a tu lado, sin mencionar que es imposible confiar en esa lagartija que tienes como sirviente, yo la protegeré –Oculto su mirada, seguido de un amplio silencio.

-¿Acaso no oíste lo que dijo "ella" en días pasados? –Menciono el ambarino.

-¿Tu madre? –Sin mirarlo, supuso y cuestiono- Ya sé que no habrá una segunda oportunidad para mí en caso de morir, pero lo que me acaba de suceder no me mato, Tan solo me dejo fuera de combate por un momento…No soy tan débil.

-Eso no fue nada.

-Lo sé.

-¿Morirías por algo como eso?

-¿Morir? –Soltó aire riendo- ¿Quién demonios hablo de morir? –Por fin levanta su cobriza mirada, mostrando una confianza extraordinaria.

-¿Qué hay de gracioso? –Encajo sus ojos con los de ella, de alguna manera le molestaba esa osada reacción.

-¿Solo porque se derramo un poco de mi sangre me estas corriendo? eso es lo gracioso…Y aunque el ataque hubiera sido peor, aun así sobreviviría. No es que no pueda morir por algo como eso, pero es mejor vivir por lo que se defiende –Mostro una gran sonrisa de descaro.

¿Esa mujer estaba loca? Esa acritud tan decidida, ese tipo de cosas tan propias de ella, podría dejarla ahí sin más, sin embargo algo lo detenía, esa extraña valentía –O estupidez- que desbordaba Kagura en ese momento, le resultaba inevitablemente atrayente ¿Qué pasaba?

-Necia –Su rostro se giró.

-Y bastante –Camina por un lado de él- Ya deberías de haberte acostumbrado –Pasando sobre Sesshomaru con su paso.

-No estas obligada a nada –Comienza su caminar.

-Lo sé muy bien –Seguía con su paso- Si estoy aquí es porque yo quiero…He decidido estar a tu lado –Sin siquiera mirándolo por el rabillo del ojo, declaro- Y te guste o no, mi decisión está tomada.

Ya no hablo más Sesshomaru. Por fin lo había dicho Kagura, a pesar de que aquello fuera una extraña declaración, aunque una parte de ella, sabía que el platinado ya había notado antes el interés que tenía por él, se lo había dejado entre ver cada que podía en el pasado, sin embargo esta era la primera vez que se lo hacía saber desde que le había salvado la vida, es más, era la primera vez que le hablaba tan directamente sobre su interés.

Definitivamente se estaba haciendo la interesante, tenía bien claro que eso siempre pretendía, sin embargo nunca pensó que algún día revelara lo que sentía y menos por el carácter que Kagura se cargaba…Definitivamente era una osada. A pesar de hacerse la interesante con su actitud, lo noto, aun se tambaleaba un poco la mujer, era extraño que a esas alturas no hubiera usado una de sus plumas para trasladarse ¿Aun se sentía mareada por el veneno de su atacante?

A ese paso nunca llegarían al campamento, estaba caminando demasiado lento la oji-rubí.

-¡¿Pero qué…?! –Con sorpresa noto como era elevada, y cuando quería verificar que pasaba, noto que ya estaba a varios metros del piso.

Enseguida sintió como sus piernas se flexionaban hacia delante de ella, dirigió su vista hacia la izquierda totalmente trastornada ¡Sesshomaru la estaba cargando! Noto como sus piernas estaban siendo sostenidas por la pierna izquierda de él, y que la única mano que tenía, estaba sosteniendo su espalda.

-¡¿Por qué?! –Se empezó a sentir molesta y abochornada.

-A tú pasó, jamás llegaremos –Viendo al frente y sin más explicación.

-¿? –Abrió y cerró sus labios como si quisiera decir algo, pero no salía palabra ni insulto alguno, la vergüenza la había dejado muda.

Realmente vergonzoso era estar así, no sabía que decir ni que hacer, era demasiado lo que sucedía, lo único que le quedaba era controlar su pecho desbocado y tratar que el bochorno de su rostro se bajara, deseaba con todas sus fuerzas que las absurdas reacciones que la traicionaban terminaran de ridiculizarla, "Esto no es nada, solo quiere llegar rápido" Se dijo para si la hechicera, logrando que su cuerpo se controlara un poco. Sin embargo, muy en su interior, no le desagradaba estar así con Sesshomaru, como si realmente la quisiera proteger.

No era su objetivo original, pero logro que se callara la mujer, prefería mil veces el silencio que el ruido de un montón insensateces dichas por ella.

Después de un rato de estar en los aires, descendió entre los arboles el Inugami a unos escasos metros de su destino, para después soltar a la semi-demonio.

-Gracias –Farfullo Kagura sin mostrar su rostro, mientras caminaba hacia la llama de una fogata que iluminaba el campamento.

No hubo respuesta ante lo dicho, pero realmente no esperaba palabra alguna.

-Kagura, Sesshomaru-Sama -Unas voces hablaron al notar la presencia de los recién llegados.

-¡Que Bienvenida! –Bromeo la castaña y su acompañante siguió de largo a los anfitriones.

-¡Tu brazo Kagura! –Exclamo con preocupación Rin.

-¿Esto? No fue nada, tranquila –Responde minimizando el daño, aunque realmente ya ni siquiera le dolía la herida.

Tanto Kagura como Sesshomaru, nunca hablarían de lo que había pasado en aquel crepúsculo, ya que no había razón para hacerlo.


La noche siguió hasta la mañana siguiente. Parecía que ese sería un día lluvioso, sin embargo Kagura decidió ir a uno de sus viajes.

-¿Están enojados? –Pregunto la humana a Kagura antes de que partiera.

-¿Eh? –Por un momento se desconcertó ante la cuestión- No, y si me voy es que buscare una nueva arma.

-¿Tu abanico? –Supuso Rin.

-Así es, el que tenía resulto muy frágil, será mejor que busque el que ya tenía –Dicho esto, se aleja en su pluma.

Allá iba de nuevo partiendo ¿Cuánto se tardaría en volver? Esa era la incógnita, pero lo sabía bien, en algún momento volvería esa loca mujer, ya lo había dicho antes, se quedaría a su lado le gustara o no y sabía que por lo terca y obstinada que era, cumpliría su amenaza...la linea de sus labios, se curvo un poco para arriba.


-¡Santo cielos! Esto es un diluvio –Kagura caminando entre el lluvioso bosque- Bonito día para buscar mi abanico, debí haber sido más cuidadosa aquel día ¡Qué va! Lo hecho, hecho esta –Riéndose de su desgracia- Estoy segura que por aquí esta ese lugar –Buscando con su vista.

Camino aún más, no encontraba aquel claro donde por poco muere, ahí se suponía que estaba el abanico -Que por sus prisas al perseguir a Sesshomaru, olvido-. La lluvia poco a poco cedía conforme le avance del paso de la oji-rubí, hasta que solo quedo como una ligera llovizna.

-¡Ah! Lo encontré –viendo entre los arboles el lugar que tanto buscaba.

Acelero un poco su paso y cuando estaba a punto de salir de la espesa vegetación…

-Ka… ¡Kanna! –Con sorpresa descubrió como su hermana estaba en medio de aquel lugar.


Previo capitulo 6: Un Abanico, Un Espejo, la libertad

Hola!

El capitulo fue encabezado por la canción "Itoshii Hito" de Miyavi (les recomiendo la versión acústica -w-)

Primero que nada, en el capitulo anterior si que hubo errores -.- ...Las prisas no son nada bonitas, siempre las cosas de alguna manera salen mal u.u

Ahora si, capiiii...Pues este es una situación completamente nueva, eso si que me gusto, ya saben me encanta poner a Kagura en aprietos cuando esta con Sesshomaru XD, aunque ¿A quien no le gustaría ser cargada por Sessho? jajajjaja. Y pues una confección realmente rara la de Kagura, aunque no se me ocurre otra forma lógica de como lo haría, así que es perfecta para ella XP...espero que les haya agradado el capitulo, también me encanta el suspenso, por eso el fin del capitulo quedo como continuación dramática XP

Y pues ya con el próximo capitulo volveremos con los resúmenes u.u. Creo que ya se por que no habia hecho esta historia antes, todo es en base a resúmenes "alterados", y por desgracia ya no hay en donde poner otro "relleno"como este, ademas que seria innecesario y se alargaría el fic demasiado y la verdad no siento que deba de tener muchos capítulos este fic...Ennnnnnnnnnnnnnnnnn fin, tratare de meterle lo mas que pueda de mi cosecha XD

Bueno antes de despedirme agradezco a todos los que han dado like, follow y reviews, de verdad muchas gracias .w. (Saludos a Sesshome y a Yrim owo)

¡Ah! y estoy estrenando pagina de Face (no es personal), les dejare el link en mi perfil por si gustan pasarse XP, ademas que este capitulo también tiene ilustración XD así que también pueden pasarse al enlace "fan-fic-art"

Ahora si...Ciao owo

PD: Si sale con fecha del jueves...Hoy es mi cumpleaños XD

PD: También pasen y lean la historia 8 de mi fic Antologico "Desiderata" (Tengo que hacer publicidad XD)