~The Chance~
Capítulo VI: "Mirror"
"Espejito, espejito
Reflejando mi condenada alma
Espejito, oh espejito, ¿De quién es la voz quebrantada y los ecos?"
¿Por qué Kanna estaba ahí? Solo veía en la lejanía a su hermana, no quería arriesgarse. La alvina en el lluvioso paisaje, se veía tan sombría y vacía como de costumbre, sin embargo, una atmósfera extraña la envolvía, solo por eso no se fue del lugar Kagura. Kanna estaba en medio del prado, se mantuvo inerte un instante, hasta que se agacho…Había tomado el abanico de la observante.
-¡Rayos! –Maldijo enfadada en sus adentros la oji-rubí- Ahora si estoy jodida.
-Kagura ¿Te convertiste en el viento? –Dijo la niña mientras observaba el abanico.
-¡Ah! –A pesar de que el tono bajo con que hablaba la niña, Kagura escucho sorprendida que la llamara, se suponía que para su "familia" ella estaba muerta.
-¿Conseguiste tu libertad? –Cuestionaba observando el cielo, mientras tomaba entre sus manos el objeto de su hermana- Yo, yo no tengo nada –Finalizo su monologo, partiendo del lugar, desapareciendo entre la suave lluvia.
-¡¿Qué diablos fue eso?! –No sabía a qué venia el dialogo de la chica, lo cual la dejo preocupada.
Por lo que noto, aun no sabía Naraku y compañía que estaba viva, podía alejarse de ahí, pero quería recuperar su arma, así que decidió seguir a Kanna, claro que en una distancia considerable, no podía confiar demasiado en su suerte, sabía que no la podían rastrear gracias a su nuevo aroma, sin embargo, podían verla.
Caminaron tanto que hasta le noche las había alcanzado –Por fortuna ya había cedido por completo la lluvia-. La chica de mirada oscura, se detuvo en un claro, a las orillas de un gran lago, la castaña la observaba escondida tras un árbol. Kanna hecho el abanico al lago mientras cerraba los ojos ¿Se estaba despidiendo de ella? Ni hablar, Kagura tendría que entrar al agua para recuperar el objeto, solo esperaría que se fuera su hermana.
-¡Hey! Kanna –Una voz masculina hablo, era Byakuya quien estaba en la copa de un árbol, además era acompañado por los insectos venenosos de Naraku
¡Genial! La reunión crecía, Definitivamente no era el día de Kagura.
-Traigo un mensaje de Naraku para ti -Seguía hablando el moreno- Dice que atraigas hacia ti al grupo de Inuyasha y que liberes tu espejo
-¡¿Ahora que planea Naraku?! -Con preocupación pensó Kagura.
Fuera de irse del lugar, Kanna seguía en aquel manto de agua. No podía moverse de ahí Kagura, una porque su abanico estaba en las aguas de aquel lugar, y por otro lado, tenía la curiosidad de ver lo que pasaría, también pensaba que tal vez debía decirle al grupo de Inuyasha que tramaba algo su creador, no sabía que con exactitud, pero era seguro que nada bueno, sin embargo, para hacer eso tenía que ir volando y si sacaba una de sus plumas lo más seguro es que la descubrirían, bien podría hacerlo ¿Qué mas daba? Pero desarmada, sabía que no tenía mucha oportunidad de salir salva de una situación tan arriesgada, así que no le quedo más opción que quedarse.
Después, Kanna floto hasta la mitad del lago y enseguida se sumergió en el agua, solo dejando fuera de ella el blanco espejo, que en un instante, paso a brillar, y cuyo resplandor pronto abarco todo el lago ¡El agua de su interior se había cristalizado como el vidrio de un espejo! Ahora si sería imposible recuperar el abanico para Kagura.
La castaña estuvo vigilando el lago hasta la mañana siguiente, ni siquiera durmió por tratar de entender lo que pasaría. Al cabo del medio día, Inuyasha y compañía habían llegado al lugar, el plan de Naraku para atraerlos había resultado perfecto "¡Que fastidio!" pensó Kagura aun en su refugio.
Los recién llegados observaban expectantes el cristalino líquido, notaron que el espejo yacía en el centro del lugar y tras esto, del cristal un rostro del mismo material se asomaba, para después salir todo un cuerpo, el cual era gigante, detrás de este, apareció Kanna. Sin dudar Inuyasha saco su espada, en ese momento hace una seña al gigante la alvina, y posteriormente este brilla cegadoramente. Sin esperar, Inuyasha conjuro su viento cortante pero ¡Nada! El ataque no se creó, en cambio, de la mano del gran oponente crecía un gran cristal que copio con exactitud la espada Tessaiga, esto no parecía ser nada bueno.
-Ten cuidado Inuyasha, ese yukai es un fantasma del espejo de Kanna –Advirtió Miroku- La Tessaiga de este parece de cierta manera como la tuya.
-¡Bah! –Gruño el aludido- ¿No es un yukai de espejo? Esa espada solo es una ilusión reflejada ¡No me engañara! –Toma de nuevo su espada, esta vez llamando a sus lanzas de diamante, y de nueva cuenta su ataque no se logró- ¡Mierda!
Todos quedaron atónitos tras lo acontecido. Kanna levanto la mano como si fuera una cuchilla, a lo cual el cristalino ser imitaba, enseguida, el imitador agito la espada logrando crear los cortes de viento sin problema alguno. Afortunadamente, el grupo logro escapar aunque su sorpresa no pudieron ocultar, sin saber qué hacer con certeza –Y muy al pesar de Inuyasha- huyeron del lugar con ayuda del pequeño zorro Shippo, después fueron seguidos por Kanna y su demonio del espejo. Al irse del lugar, el hechizo del lago se rompió haciendo que su estado líquido volviera, después de percatarse que no hubiera nadie cerca, Kagura salió de su refugio y como pudo, saco su abanico del lago.
Podía irse de ahí, su objetivo ya se había logrado después de todo, ya no tenía que hacer nada ahí…Aunque, no le gustaba nada la idea de que Naraku se saliera con la suya, además, el extraño monologo que había tenido su hermana, la dejo un poco preocupada, así que, después de recuperar su arma, decidió seguir a Kanna, al fin y al cabo si las cosas se ponían difíciles, ya tenía con que defenderse.
No fue muy difícil alcanzarla a pie, la alvina iba a paso muy lento, la seguía lo suficientemente cerca como para que no la viera, no podía cometer una imprudencia. Notaba a Kanna algo pensativa, era realmente raro verla así, por lo regular siempre parecía indiferente a lo demás, después de todo la nada era su "atributo", pero sin temor a equivocarse notaba que esta vez lucia diferente.
Estuvieron deambulando hasta la noche, llegando a un barranco donde debajo de este había una cueva que estaba protegida por un campo de fuerza, de verdad la situación se estaba poniendo fea, y cuando la oji-rubí se decidía a salir de donde estaba, llego Byakuya y no solo, sino otra vez en compañía de los insectos de Naraku, entonces no tuvo más opción que quedarse en donde estaba, no se arriesgaría que la vieran esos dos, aunque ¿Por qué no le importaba que la viera solo Kanna? Ella también era aliada de su creador y por tanto, sin dudar le diría a este que ella aún vivía, sin embargo…
El gigante se fue acercando a la boca de la cueva, desenvaino su falsa Tessaiga provocando que el filo se coloreara totalmente de rojo, sin esperar, corto el campo que roseaba en lugar y entro a la cueva. No se hicieron esperar los contraataques, Sango con su gran bumerang que hizo caer grandes pedazos de roca, seguida por Kagome que lanzo una de sus flechas directo al cuello de la criatura provocándole una grieta que al instante desapareció al igual que el proyectil de la sacerdotisa.
-¡Oh! Se están resistiendo un poco –Byakuya en son de burla, comento desde lo alto del barranco.
¡CRAC! Como si se rompiera un vidrio se escuchó, por la dirección del sonido, tanto Kagura como Byakuya voltearon a ver a Kanna ¡¿Qué diablos sucedía?!
-¿Qué le paso a tu cuello? –Pregunto el acompañante sin obtener respuesta- Esta bien, ignórame.
-¿Qué pretendes? A caso tú…–Pensó Kagura cerca de ahí.
Después, la alvina ataco provoco que su arma falsa se cristalizara…Ataco sin dudar con el Kongousouha, pero Inuyasha choco el filo de Tessaiga con la falsa, sin embargo fue botado por su propio ataque y sus acompañantes eran tapados por el gran arma de la exterminadora evitando el grave daño del filoso diamante, aunque parecía que algo más había ayudado a esto.
-¡Inuyasha! –Después del ataque, Kagome corrió preocupada hacia el hanyou que estaba de rodillas en el piso.
-Estoy bien –Contesto- La barrera de protección de Tessaiga aun funciona, aun no se ha quedado vacía.
-¡Tu cara! –Asustada lo veía Kagome.
Mostro su rostro, tenía la apariencia de su versión demoniaca, estaba en peligro real y por ello su sangre yukai había despertado…esto era realmente malo, al menos eso era lo que pensaba el grupo, pero, el chico parecía lucido y con control de sus actos.
Kanna y su gran marioneta preparaban otro ataque de cristal…
-Todos, colóquense detrás de mí –Sugirió Inuyasha.
-¿Puedes entendernos? –Con asombro investigo la colegiala.
-No sé qué aspecto tenga en este momento, pero mi mente está clara –Dicho esto, su arma palpito, como si le digiera que lo ayudaría.
Por fin ataco con el feroz cristal el gigante, el platinado recibió el brutal golpe en su arma aguantando hasta la última lanza, enseguida dio un gran salto atacando con el filo desnudo de su espada en el hombro izquierdo de la criatura de espejo, pero a pesar del letal corte, se curó rápidamente, esta lucha resultaba imposible.
¡CRAC, CRAC! De nuevo ese sonido de cristal quebrándose, Del hombro de la niña surgía una gran grieta.
-Es en el mismo lugar donde ataco Inuyasha –Kagura en su mente deducía.
-Kanna ¿Acaso tú estás recibiendo los ataques en vez del yukai del espejo? –Pregunto el amo de las ilusiones.
-¿No te importa morir? Eres una tonta –Kagura molesta.
Naraku y sus planes, verdad era tremendamente astuto, pero como siempre, mandando a otros a hacer el trabajo sucio ¡Despreciable!
Ahora la falsa espada se cubría de escamas, Ryuurin no Tessaiga sería el próximo ataque, era bastante oportuno para Naraku, justo cuando el hanyou tenía bastante youki corriendo en sus venas, si recibía el ataque directamente Inuyasha incluso podía morir, pero a él no le importaba, iba por todo o nada. Esquivo el corte de un gran salto, su habilidad era más fuerte que sus técnicas robadas.
-¡Toma esto! –Corto el rostro del demonio, haciendo que retrocediera fuera de la cueva.
¡Imposible! De nueva cuenta el corte había desaparecido, "CRACK" ahora la mitad del rostro de Kanna estaba todo agrietado.
-Serás completamente destruida si sigues así –Kagura en su escondite- Si salgo, será el peor error, pero… -Sintiendo impotencia, apretó con fuerza su abanico mientras notaba la presencia se las avispas de su creador.
Todas las miradas se postraron en la pequeña alvina…
-Así que Kanna está recibiendo todo el daño –Supuso Miroku.
-¡Detente por favor! –Pidió Kagome- Si continuas luchando de este modo, morirás.
-Que considerados –Hablo Byakuya- ¿Preocupándose por el enemigo?
-Solo digo que deje de hacer cosas si sentido –Respondió la morena.
-Si sigues con esto, con otro ataque que recibas seguramente colapsaras –Agrego Inuyasha.
Ignorando las sugerencias, con sus manos formo un triángulo la niña…de pronto, un brillante resplandor se hizo presente. Después, una extraña sombra apareció alrededor del hanyou -La silueta parecía la del espejo de Kanna-, seguido de esto, el estómago del gigante resplandeció a su vez que un gran haz de luz que provenía del cielo hacia que Inuyasha colapsara al suelo hasta que paro el resplandor. Otra vez brillaba el estómago del gran ser, "Seguramente está conectado con la luz del cielo".
-Inuyasha, Muévete –Advirtió Miroku- Viene otro ataque.
El chico obedeció, pero la sombra lo seguía a su misma velocidad, maldiciendo, ataco a la criatura, sin embargo la sombra se puso delante de él, provocando que rebotara cayendo y arrastrándose por el suelo rocoso.
-Ya no parece el momento de preocuparse por Kanna –Byakuya hizo la observación- Verdaderamente que son generosos. Si hubiera sido yo, en el momento de descubrir que el yukai y el espejo de Kanna están conectados, la hubiera atacado sin dudarlo –Agrego- ¡Hey no te enojes! Solo decía si yo fuera el enemigo –Esperando enojo en Kanna.
Nada…ni una palabra o alguna expresión de disgusto ¿De verdad no sentía nada? Con desconcierto se quedó su hermano. Por su parte, Kagura ya estaba más que acostumbrada a la insensibilidad de la niña.
Si hubiera atacado con todo su poder, sin duda seria destruido, eso era lo que pensaba Inuyasha, Agradecía que aquel gigante le hubiera robado sus poderes antes de poder atacarlo.
El hanyou aguantaba los ataques gracias a que su sangre yukai corría con más densidad en sus venas, pero ¿Cuánto más aguantaría? Tal vez no tanto. Miroku pensaba en usar su Kazana, pero de inmediato reflexiono que si lo hacía también los poderes de la espada serian succionados y no solamente el yukai de cristal.
Nuevamente el resplandor celeste ataco a Inuyasha, a lo cual él se cubrió con su espada, el campo protector de esta impedía que fuera golpeado directamente por el ataque. El brillo atacaba con más intensidad empujando al joven con mayor presión, "CRAC, CRAC" De nueva cuenta se agrietaba el cuerpo de Kanna, ahora era su estómago.
-¡Su ataque también le está afectando! –La hechicera desde su escondite observaba.
Kanna Levanto su mano en alto, invocando para que la cegadora luz atacara con aun más fuerza, y con ello logrando hacerle una fisura a Tessaiga, sin embargo, también la alvina estaba sufriendo efectos secundarios, ya que su abdomen también se iba rompiendo más y más.
-¿Así que planeas que se maten el uno al otro? Eres un maldito desgraciado, Naraku –La ira de la oji-rubí iba invadiendo su interior como un imparable y creciente fuego.
Era inminente, esta sería la fatal y última misión de Kanna.
-¡Kanna deja de atacar! –Kagome pidió sin obtener resultados- Disparare –Prepara su arco con una flecha.
El proyectil se dirigía hacia el círculo de luz, pero de inmediato la alvina sello su poder, haciendo que la sombra que rodeaba a Inuyasha desapareciera. Sin darle oportunidad, Kanna conjuro un falso Kaze no Kaze e Inuyasha Se protegió con su arma y la barrera de protección que poseía, sin embargo la espada se estaba agrietando de forma crítica ¡Podía romperse! Terminado el ataque de la niña, ahora él era quien contratacaba, yendo directamente hacia la copia de su espada, el romperla resultaba la única manera de recuperar sus poderes. Al descubrir las intenciones de romper su Tessaiga falsa, Kanna interpone su mano izquierda entre cuchilla y cuchilla, haciendo que esta fuera mutilada y cayera al suelo.
-¡KANNA! –Kagome grito y Kagura pensó con sorpresa
-¡No te fuerces a hacer cosas innecesarias! –Vocifero Inuyasha- No pierdas tu vida en vano.
-Ellos no tienen intenciones de matarte –Le comento su hermano a Kanna.
Era inútil, al menos eso era lo que pensaba Naraku escondido en algún lugar, Kanna no sentía nada, ni dolor, coraje, tristeza y mucho menos pena…Le parecía realmente estúpido que Inuyasha y los demás se compadecieran de "Un recipiente vacío". Aun así, por parte de Kanna ¿Por qué recordaba una y otra vez a la hermana que creía muerta?
Nuevamente, el platinado intentaba cortar el filo de la copia, y de nueva cuenta Kanna lo impidió provocando que le cortaran el brazo desde el hombro, sin embargo, el golpe de Inuyasha fue demasiado fuerte que incluso corto el brazo del ser cristalino y finalmente destruyo la copia de su espada.
-¡Basta! –Conteniendo su salida, Kagura estaba realmente molesta- Kanna ¡Eres una tonta! -Apretó los ojos con sorpresa.
Enseguida del corte, una explosión retumbo, liberando todas las técnicas de Inuyasha haciendo que el mismo dueño, saliera volando por la detonación de poder. Al reincorporarse, el rostro del hanyou había vuelto a la normalidad y su espada había quedado sin rasguño alguno por la batalla, el mismo sentía como el poder volvía a correr en Tessaiga.
Por la sorpresa de la recuperación, Nadie había notado que Kanna estaba enfrente de ellos, demasiado cerca.
-Como vez Kanna, la batalla ha terminado –Inuyasha sosteniendo la espada con ambas manos, como si fuera a dar el último golpe.
-¡Inuyasha! –Con preocupación llamo Kagome- ¿Vas a matarla?
-Vete de aquí –Guardando el colmillo, con lo cual todos quedaron realmente sorprendidos- Parece que el bastardo de Naraku te envió a luchar a muerte conmigo…no me parece que deba matarte.
Continuar con aquello parecía realmente inútil para ambos bandos, sobre todo para Naraku, con su sirviente totalmente incapacitado para luchar ya no podía hacer uso de este.
-Kanna, por favor, vete –Imploro la joven sacerdotisa acercándose mucho a la aludida- Esto ya termino.
-¿Termino? –Cuestiono la alvina.
"No ha terminado" objetaba su creador a través de sus insectos venenosos, le ordenaba su última tarea ¡Morir y, llevarse al enemigo con ella!
¡ZAAA…! Un veloz ataque rebanaba a las avispas monstruo.
-¡Kagura! –El grupo la menciono con sorpresa al verla en aquel lugar.
-¿Kagura? –De la misma manera pero con una reacción mucho más contenida, Kanna.
-¡Deja de hacer tonterías y lárgate de una maldita vez! –Realmente furiosa retaba a su hermana- Ya no puedes hacer nada, Todo ha acabado, ahora eres libre –Su seño se fruncía más y más.
-¿Libre? ¿Libre como tú? –Pregunto, con un hilo de una emoción extraña en su tono.
-¡! –Se sorprendió un poco por la comparativa, sin embargo, con ello su rostro dejo de parecer severo- Así es –Sonrió orgullosa de su estado.
Estaba viva, ella realmente estaba viva y además libre, su hermana había encontrado lo que deseaba con tanta fuerza desde su creación. Kanna estaba totalmente segura que su existencia era vana al no tener un objetivo propio, nunca le importo puesto que no sentía nada, o al menos eso era lo que le hacía creer su "padre", Lo estuvo aceptando por tanto tiempo que nunca se puso a pensar en lo que realmente quería y sentía. Hasta que ocurrió la supuesta muerte de Kagura, algo la "incomodo", no es que tuviera una relación buena con ella, es más, eso nunca existió entre ellas, tal vez porque la castaña representaba lo opuesto a ella -La desobediencia, el ímpetu, la arrogancia…Rebeldía era la palabra correcta-, tal vez por ello tenía una muy bien escondida admiración por su hermana. Posiblemente, al desaparecer esa parte que de cierta manera equilibraba la bizarra familia, provoco un vacío en ella ¿Un vacío? Era irónico incluso para ella -Para la que representaba la nada-, tan irónico como el hecho de que por ese hueco algo apareciera en su corazón, y ahora que sabía que no había muerto Kagura, otra cosa surgía ¿Alegría?
"¡Hazlo ahora!" Aun si sus insectos, la orden de Naraku penetro los oídos de Kanna.
Un crujido se escuchaba -Como si algo en el interior de la alvina estuviera a punto de liberarse- seguido de un destello.
-¡KANNA! –Acerándose a su hermana casi estando frente a ella.
"Vive y se libre" al menos eso era lo que había leído de los labios de Kanna Kagura, La niña se estaba empezando a desmoronar.
-¡Cuidado! –Jalo del brazo Kagome a la oji-rubí, impulsándola tras de ella.
Una terrible explosión de navajas de cristal detonaba.
-¡Kagome! –Ahora Inuyasha era quien cubría a Kagome saltando junto con ella fuera de tan letal reacción.
Kagome no quitaba la mirada de donde se suponía que estaba Kanna, y por ello un pequeño fragmento del espejo había entrado a su ojo. Al tocar el suelo y justo a tiempo, Inuyasha desenvaino su espada para cubrirse él, a la morena y hasta a la castaña, mientras que un poco más lejos, Sango cubría a Miroku, Shippo y Kirara con su gran bumerang.
-¡Estas bien Kagome! –El hibrido vio como la chica se llevaba la mano para cubrirse su ojo.
-¡Un fragmento entro en mi ojo! –Respondió.
-¡Kanna! –El rostro de Kagura se descomponía con desazón al ver como la aludida desaparecía en el gran relámpago de luz y cristal.
Una voz escucho en sus adentros Kagome "La luz matara a Naraku", seguido de esto, la colegiala veía a la perla de Shikon y como en su interior, había un punto de luz…La luz que podía ser la perdición de Naraku.
Después de un rato, la explosión había terminado dejando un gran cráter en el suelo y pedazos de espejo tirados por todos lados. A esas alturas Byakuya ya se había ido del lugar. Aunque no pudo ver la última escena Naraku –Y sin saber el porqué de la interferencia- noto que había fallado Kanna en su último acto, a lo cual actuó sin importarle la muerte de su "hija".
Todos observaban y se acercaban al gran hueco del suelo, en el cual estaba el espejo roto que Kanna.
-Esa idiota –Inuyasha tomo los restos del espejo entre sus manos.
-Me pregunto si Kanna trato de matarnos realmente –Hablo Shippo.
-No –Kagome respondió- Ella no quería matarnos ni morir –Uno de sus ojos empezaba a lagrimear- Por eso me dijo sus últimas palabras –por fin se liberó la lagrima y junto con ella el fragmento que se había incrustado en el ojo.
Después, Kagome les conto a todos sobre lo que la alvina le había mostrado, que en la perla había un punto de luz, el cual sería capaz de acabar con Naraku.
-Kagura, el mostrarte fue muy peligroso y lo sabes ¿Verdad? –Le hizo la observación Miroku- A caso…
-No se deben preocupar por mí –Interrumpió la aludida secamente- Como verán, Naraku ya está empezando a ponerse más pesado, así que preocúpense por ustedes mismo –Dándoles la espalda se cruza de brazos.
-¡BHA! –Resolló molesto- ¡Serás…!
-Detente –Ahora Kagome era la que interrumpía, tocando al chico por el hombro.
-Pe… -Volteo a ver a la chica, notando como mecía la cabeza en negativa- Como quieras –Comprendió y freno sus palabras.
-Sera mejor irnos –Agrego Miroku, con lo cual todos comenzaron su camino.
-Kohaku… –Menciono Kagura, a lo cual se detuvo Sango- Él está a salvo.
Sango quiso preguntar más, pero decidió no averiguar más por lo recién acontecido, sabía que alguna vez volvería a ver a su hermano, al menos eso era lo que quería creer la Exterminadora.
Así fue como se quedó completamente sola la hechicera del viento, mirando la honda tumba de su hermana "Vive y se libre" ¿Realmente lo había dicho? Podía ser. Antes de ser jalada por Kagome, noto algo diferente en Kanna ¿Fue una sonrisa? Por un breve momento le pareció ver aquella gesticulación en la recién fallecida. Tal vez, si tan solo hubiera aparecido ante ella antes de su batalla, tal vez no hubiera empezado aquella lucha suicida. Era extraño que pensara en su hermana, seria por que no soportaba el hecho que su vida fuera tan cruelmente utilizada, ya lo había vivido ella en carne propia, pero era diferente ver como su creador lo hacía con alguien más, seguramente en el pasado, no le hubiera afectado en su interior, pero había cambiado tanto en tan poco tiempo que era imposible esconder que esta vez algo se había movido en su interior.
-Kanna –Observando los pocos fragmentos que quedaron en el marco del espejo.
-Eso fue cruel por parte de Naraku ¿No lo crees Kagura? –Alguien hablo repentinamente.
-¡! –Volteo llena de sorpresa, descubriendo al último hermano que le quedaba.
-Supongo que tendré que cuidarme la espalda también –Continúo.
-¡¿Tú?! –Frunciendo el ceño realmente furiosa, ataca con sus cuchillas, pero al impactar aparece una flor de loto en lugar del moreno.
-¡Vaya que no puedes ser ni un poco amable! –Apareciendo flotando en una grulla de papel.
-¡¿Qué diantres quieres?! –Grito aún más molesta.
-Nada, solo conocer a la supuesta muerta, vaya que si fue atrevido aparecerte así sabiendo que te podía descubrir incluso Naraku –Sonriendo hace la observación.
-Oh…Supongo que ahora como el fiel sirviente que eres, le dirás que estoy viva –Mostrándose fuerte, habla Kagura.
-Tal vez ¿Pero que ganaría el si de lo digo? Hasta donde yo sé, el dejo de confiar en ti mucho ante de que yo apareciera, por tanto hace bastante que ya no sabes nada vital de los planes de Naraku.
-Mi reputación sí que se ha dispersado –Sonrió socarronamente.
-Además, si quisiera decirle algo, lo hubiera hecho hace bastante.
-¡¿Qué has dicho?! –Ocultando su sorpresa y nerviosismo.
-Como lo has oído, no eres tan buena para esconderte cómo crees…desde que se rompió la espada de Sesshomaru lo he sabido.
-¿Realmente que pretendes? –Tomando su abanico como si fuera a atacar.
-Ahora que lo preguntas, no lo sé –Carcajeo.
-Entonces ¿Por qué no has dicho nada? ¿Qué quieres de mí?
-No quiero nada –Después de calmar su risa, contesto- Y como lo dije, el que tú vivas no tiene relevancia para los planes de Naraku.
-¿Es cierto lo que dice? –Pensó la castaña- Sin embargo extrañamente siento que lo que dice es verdad –Encajando la mirada en los ojos de Byakuya, quien a su vez correspondía.
-Sera mejor que me vaya, sino mandara más de sus insectos –Elevándose más en el cielo.
-¡Espera! –Trato de detenerlo.
-¡Nos vemos! –Pero el hombre desapareció por el horizonte.
Podía seguirlo, pero no había razón para hacerlo, así que dejo que siguiera con su camino, y ella a su vez, tomo el suyo, volando en una de sus plumas.
No estaba tan lejos el grupo de Sesshomaru, así que no duro tanto su vuelo, el punto exacto donde estaban era alumbrado por un fogón, eso ayudo a localizar más rápido el lugar.
-¡Kagura! –La recibió alegremente Rin.
Por lo regular, siempre devolvía el saludo -A su manera, claro-, además de darle alguna cosa que conseguía por ahí, pero esta vez no dijo nada ni dio nada, solo siguió de largo caminando lejos, aún más de donde incluso Sesshomaru solía reposar. La reacción a todos había desconcertado, excepto por el Inugami, todo ese día había percibido como una batalla se había llevado acabo entre Inuyasha y uno de los enviados de Naraku, también supo que Kagura estuvo ahí hasta que concluyo…De algún modo supo que la que había perecido en batalla, había hecho que la oji-rubí regresara tan pensativa.
La Mujer estaba sentada y recargada en la base de un gran árbol, sintiendo melancolía por su hermana fallecida, no tenía ganas de socializar, ni siquiera de molestas un poco a Jaken -Como cuando la aburrición le ganaba-, pero, tampoco tenia ganas de llorar, solo quería estar sola. Estaba con las rodillas a la altura de su pecho, sus brazos las abrazaban y su cabeza estaba recargada en ellas, una posición que no la dejaba percibir bien su entorno…Se oyó como unos pasos pisaban el pasto, alguien se aproximaba ¿Que no había quedado claro el mensaje cuando había llegado? ¡No quería que la molestaran!
-Rin, no es momento, vete –Aun oculta, hablaba.
Pero no oía los pasos de regreso ¿Estaba ahí parada? Levanto la cabeza.
-Te digo que… –Detuvo sus palabras al ver que quien estaba frente a elle era…- ¡Sesshomaru! –Engrandeció los ojos sorprendida.
No decía nada, solo la miraba sin emoción aparente, eso sí que era incomodo, y para acabar, termino por sentarse en el mismo árbol que ella pero a un lado ¿Por qué demonios cuando quería estar sola, él se disponía a estar junto a ella? ¿La quería joder? Solo faltaba que decidiera también hablarle, eso sí que sería el colmo de los colmos…pero solo hubo silencio, aparentemente parecía indiferente ante lo que le había pasado a Kagura ¿Pero entonces porque estaba ahí silencioso y quieto? Sin embargo estaba logrando romper la barrera de soledad que ella se había dispuesto "¿Sabrá lo que paso?" A pesar de que Sesshomaru no decía nada, Kagura dejaba de sentirse un poco menos mal por lo de Kanna junto a él, la energía que emanaba el yukai la estaba reconfortando y sin saber porque. Quería decir algo, pero ¿Qué podría decir? Mejor callaría, estaba demasiado cansada, además que con seguridad sabia de que si abría la boca, Sesshomaru se iría y la calma de su corazón se esfumaría, y de verdad en aquel momento necesitaba de esa extraña paz que se le daba, por el momento no abriría en pico –Aunque tampoco le parecía interesar el entablar una conversación al ambarino- Así estaba mejor todo.
¿Por qué lo hacía? Ni él lo sabía, tal vez porque el verla con otra actitud lo había desconcertado, hacia penas dos días, Kagura seguía siendo la misma osada de siempre, pero desde que había llegado de su viaje parecía otra persona, oscura y calmada, tan inusual que hasta molestaba. De nuevo la confusión lo atacaba por asuntos relacionados por la castaña…de verdad era molesto eso. Si la única manera para deshacerse de aquello que lo aquejaba era estando ahí -Tranquilizándola de una rara manera-, lo haría...Entre más pronto volviera a la normalidad la mujer, él también lo haría.
Finalmente se había calmado Kagura, tanto que se había quedado dormida, podía haberse ido en ese momento, sin embargo no lo hizo.
...
"Pagaras por todo Naraku" Entre sueños prometía Kagura.
Previo capitulo 7: El circulo perfecto, un enemigo de un lejano pasado, ¿Desprecio o Respeto?
Hola!
Ahora la canción que encabeza el capitulo es "Kagami" de Kanon Wateshima (por ahí anda un breve vídeo tributo a Kanna con esta canción, aunque desde mucho antes de verlo, ya había pensado en esta para el capitulo XP) Sencillamente perfecta para el contenido de esta parte jejejeje.
Se los dije, Volvería con los resumidamente DX...Trate de integrar lo mas que pude a Kagura en la trama. El que Kanna viera como su hermana estaba viva antes de morir fue un poco cruel, pero así pensé que tenia que suceder u.u
Otra cosa que me divirtió mucho fue el hecho que Byakuya ya sabia desde hace mucho que su hermana estaba vivita y coleando, no se, este sujeto se me hace en cierta manera igual o hasta un poco mas listo que Naraku, pero también mucho mas bueno que el, creo que a muchos nos encanta este loco (por algo lo integran a los resientes fics de Kagura con y sin Sessho XD)
Y...No lo puedo evitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar XD...las situaciones raras entre Sessho y Kagura, si integrar a Kagura en la trama fue dificil, pues a Sessho mas, por esa razón lo tuve que poner al final aunque a mi extraña manera o3o (soy una rara, ya lo se XP)
Quiero disculparme, por que los dos últimos capítulos tenían una ortografía asquerosa (no me excusare con nada u.u)...Y pues aun seguirán los super resúmenes en los siguient capítulos, no puedo omitirlos porque son importantes ademas, uno de los motivos que me motiva a seguir escribiendo es lo que viene OwO (No spoleare jejeje)ya lo verán ya lo verán :P
Y antes de irme: 1, 000, 000 gracias a los que dejan Reviews y anexos jejeje...Saludos: Shuki Kano (tal vez no suba todo mis dibujos ahí, pero una parte si jejejeje), Sesshome (Gracias por la felicitación n_n), Maritza (OMG! que milagro, pensé que ya te habías olvidado de mi, gracia por los comentarios en Desiderata y los de aqui OwO), Suzu (lo siento, ni en el final, de verdad no hay necesidad de lemon en esta historia, pero si quieres leer algo de eso ve a "Renacimineto" o "Desiderata" hay un poco jejeje)y Tentenxneji4ever (Te lo aseguro, lo continuare hasta el final oAo)
Hasta dentro de 15 días (Dios dame vida para terminar el fic -o-)...Ciao!
PD: Les recuerdo que hay ilustraciones relacionas a la historia en el link de mi perfil (Fan-fic-Art)
