~The Chance~


Capítulo IX: "Cristal Trap"

"Está en las Estrellas,
Ha sido escrito en las cicatrices de nuestros corazones
No estamos rotos, solo algo retorcidos..."


-¡Maldito cobarde! ¡Eres idéntico a Naraku! ¡No huyas Byakuya! –Kagura vociferaba al perseguir en los cielos a su hermano.

Ese Naraku sí que era bastante astuto…

Sesshomaru había llegado hace apenas unos minutos al improvisado campamento que conformaba el grupo de su hermano y el de él, pero su intención era la de pelear con Inuyasha. Al principio el menor no quería hacerlo, sabía que lo que hacía el yukai solo era por su obsesión por las espadas, pero al ver que no sedería, el hanyou no tuvo más opción que sacar su espada, pero al instante de llamar al "Kaze no Kizu", el viento no salió ¿Qué pasaba? ¡Era como cuando Se habían enfrentado contra Kanna! Y para confirmar esto, Sesshomaru desenfundo Tenseiga, que tomo la forma de ataque de Tessaiga, sin mencionar que Inuyasha percibía un aroma extraño en el arma de su hermano...Sin duda era una de las tantas artimañas de Naraku ¿Pero por qué Sesshomaru le había seguido el juego?.

El yukai platinado ahora era quien invocaba el corte de viento lográndolo realizar, lanzándolo directamente hacia su medio hermano, y por fortuna este lo esquivo. De pronto, apareció Byakuya que termino confirmando que su amo lo había enviado para darle un fragmento del espejo de Kanna a Sesshomaru. De inmediato todos empezaron a protestar por los actos del platinado mayor, a lo cual la última extensión de Naraku, saco de entre sus ropas una ánfora, que cuyo contenido fue derramado alrededor de los hermanos, haciendo que fueran trasportados a quien sabe dónde para que así, no hubiera interrupciones de nadie.

Después de cometida la maldad, Byakuya había huido del lugar, pero ni tarda ni perezosa, Kagura fue tras este.

-¡Te digo que vuelvas! –Lanzo una de sus potentes cuchillas que fue evadida por el atacado.

-¡Que salvaje hermana me ha tocado! –Sin detener su escape- Por lo menos un "Hola" ¿No?

-¡Cállate! ¿Sácalos de donde quiera que tengas a Sesshomaru e Inuyasha? –Realmente molesta, ordenaba.

-¡Lo siento pero no puedo hacer eso!

-¡No mientas! –Sus ataques caían como lluvia sobre el moreno.

-¡Mal agradecida! Me atacas a pesar que me he arriesgado demasiado por ti –Con tono ofendido.

-¿Por mí? Ha…No me hagas reír –Irónica.

-No sabes cuánto me estuvo interrogando Naraku con lo de tu "resurrección" desde que te vio – Volteándola a ver.

-¿Así que si me extrañaba y no aguanto preguntar cómo me había salvado? –Incrédula.

-Fue difícil hacer que se creyera que también era la primera vez que te veía, cuando él lo hizo.

-Mmmm…No me puedo creer que hayas hecho eso solo por buen hermano, dime ¿Qué es lo sacarías con hacer semejante tontería?

-¿Tontería has dicho? –Se detiene de golpe- Tontería es que seas demasiado evidente con tus acciones.

-¡¿De qué diantres hablas?! –También detuvo su vuelo.

-Si Naraku se entera de "eso" estoy seguro que él vera la forma de usarlo a su favor.

-¡Qué estupidez! Yo no… -Interrumpida.

-Deja de negarlo y se más discreta con tus sentimientos.

-¡Qué recomendación tan rara! –Algo incomoda.

-He visto más de lo que crees…hermanita –Sonríe desenfadadamente.

-Hijo de... –Lanza una cuchilla, pero al impactar el ataque, descubrió que había atacado a una ilusión.

-No te enojes –La voz del hombre resonaba en la atmósfera- Pero ten cuidado –una risa desvergonzada rebotaba.

-Infeliz –Farfullo molesta.

¿No sabía hacer otra cosa más que huir? Era en verdad irritante las ilusiones de huida de su "hermanito"…Ni hablar, tendría que volver con los demás, tal vez ya tendrían alguna noticia.


Nadie que los pudiera molesta en aquel raro paisaje lleno de criaturas espantosas, grandes pedazos de tierra flotantes y un oscuro y desagradable océano…Por fin podrían pelear sin que nada les estorbase, o al menos eso era lo que pensaba Sesshomaru, y sin escuchar las quejas de su hermano, ataco a este con lanzas de filoso diamante ¿Había acabado tan rápido con él? "¡Que decepcionante! Realmente nunca estuvo capacitado para Tessaiga", observando como la isla del bizarro paisaje se desasía…Sin embargo, de pronto salió atacando Inuyasha mientras maldecía. Las espadas Chocaron.

-Eres débil, te matare y ¡Acabare con ambas armas! –Termina haciendo retroceder a su contrincante, provocando que chocara duramente contra uno de los cúmulos de piedra y tierra. -Demuéstrame Inuyasha, prueba que eres el digno dueño de tu espada –Ordeno el mayor.

-Entonces, si gano ¿Te rendirás? –Poco crédulo el menor, se reincorporaba.

-¡Solo inténtalo!, ¡No te mostrare piedad! –Reta mientras lanzaba un fuerte corte de viento- Si alguien va a morir aquí, ese serás tú, Inuyasha –En sus adentros.

Y así el atacado es derribado junto un islote de tierra, cayendo a las oscuras aguas el lugar.

Naraku estaba logrando su objetivo, con la fijación que tenía Sesshomaru por las espadas heredadas, le estaba dando ventaja para lograr su cometido, que era principalmente acabar con la vida del Hanyou.

Pero eso parecía que no sería una tarea tan fácil, Inuyasha había logrado reincorporarse del ataque, solo que esta vez, con su forma demoniaca pero controlada, como la última vez que se le habían robado las técnicas de su arma. Al volver a combate, no dudo usar la navaja de su espada para atacar al yukai peli-blanco, el cual esquivo el ataque con suma facilidad.

-¿Te transformaste por la desesperación? –En un descanso, cuestiono Sesshomaru.

El aludido retrocedió…Noto que las cosas se repetían como la vez que lucho con Kanna, Tessaiga palpitando, trataba de buscar el poder de su dueño.

-¿Esta…Resonando Tenseiga con Tessaiga? –Sintiendo el pálpito de su espada, medito el Inugami.

El poder robado parecía volver a fluir al arma original, a la vez que lo hacía hasta su verdadero portador.

-¡Sesshomaru! –Inuyasha se abalanzo hacia su oponente provocando que chocaran ambas navajas, creando un cegador destello.

El poder era reincorporado a donde estaba originalmente. Así, separo velozmente su espada de la de Sesshomaru e invoco el "Kaze no Kizu". El contrario sorprendido esquivo, pero fue golpeado por parte del ataque aunque sin mucho daño, aunque incluso su hermano se sorprendió tras descubrir que su ataque básico había vuelto a él.

Ambos de apartaron para dar un respiro.

-Mmmm…Solo chocaron las espadas un instante y el poder yukai ya vuelve hacia Tessaiga –Medito el mayor- Así que quieres regresar con Inuyasha

-¡Ahora tomare el Kongousouha! –Preparaba en próximo ataque.

-Si de verdad eres el verdadero dueño de la espada –Aun es sus adentros- Trata de asimilar esto –Sacude su espada -¡Meidou Zangetsuha!

El gran meidou apareció detrás de Inuyasha, el cual no podía evitar ser succionado por el portal al infierno, maldiciendo por ello.

-El Meidou es una técnica que yo perfeccione, Si esta en tu destino que esta técnica te pertenezca, entonces ¡Trata de tomarla ahora Inuyasha! –Observando cómo se perdía su medio hermano en la oscuridad.

En algún lugar, y gracias a Byakuya, Naraku disfrutaba como el acérrimo enemigo era borrado de la faz de la tierra, ni si quera podía borrar su sonrisa maléfica.

-¿Este será tu fin Inuyasha? Aun siendo el sucesor de Tessaiga –Con decepción, pensaba Sesshomaru- En ese caso, no quiero una espada así –Observando la falsa apariencia de Tenseiga- ¡Desaparee en el infierno junto a Inuyasha! –Lanzo su arma al agujero negro, como si fuera menos que simple basura.

Pero, en el instante en el que entro la espada, esta palpito de manera inusual, y lo noto Sesshomaru. De pronto, Tessaiga se llenó de escamas de dragón a la vez que un remolino de Youki de Inuyasha aparecia ¿Quería la navaja cortar algo…pero qué? No había nada detrás del Hanyou…entonces, realmente quería que cortara su propio remolino de esencia ¡¿Aunque significara cortar su propia vida?! Realmente en esos momentos no sabía que hacer Inuyasha, pero si no hacía algo rápido se quedaría atrapado en el infierno eternamente ¡No le quedaba más! Debía confiar en los instintos de su katana. Y así ataco su remolino, parecía que recibía daño –Naraku desde su guarida pensaba que su enemigo había perdido la razón.

-¡¿El Youki se ha hecho más grande?! –Sesshomaru, notando que se expandía el remolino.

Aquella energía realmente estaba fluyendo a través de Tessaiga, erosionando el gran meidou de Sesshomaru.

-Así que esta es la prueba de sucesión…Huh –Observando el peli-blanco como su ataque se desvanecía en la inmensidad.


Se había alejado demasiado al perseguir a Byakuya, apenas estaba llegando en donde estaba el grupo de Inuyasha y el suyo. Al llegar noto como todos estaban en medio circulo viendo hacia el cielo, de donde en un círculo se divisaba algo…la pelea entre Inuyasha y Sesshomaru. También noto Kagura que había un visitante, Totosai estaba ahí junto a su toro de tres ojos, del cual provenía la imagen celestial.

-Así que ha empezado más pronto de lo pensado –Hablo el herrero- Pronto Tessaiga y Tenseiga se convertirán en una sola arma.

-¿Qué ha dicho? –Llegando por fin con el grupo, cuestiono con cierta perturbación la oji-rubí.

Eso no sonaba nada bien ¿De verdad así tenían que acabar las cosas con Sesshomaru?

Naraku, observaba a través de Byakuya...Realmente Inuyasha se estaba haciendo tremendamente fuerte, lo único que quedaba para que sus planes no se arruinaran, era matar a Inuyasha de una buena vez. Y lo haría ¡Usando a Tenseiga!


El remolino de energía de Inuyasha crecía a gran velocidad, sin duda pronto podría escapar del portal infernal…pero, al estar muy concentrado en su ataque, no se percató como una lluvia de filosos diamantes se dirigía hacia él, solo hasta que fue embestido por varias estacas, fue que noto la trampa del enemigo…Naraku estaba utilizando la espada de Sesshomaru, gracias al fragmento del espejo de Kanna podía manipular el arma aun estando a larga distancia del campo de batalla. De nueva cuenta ataco Naraku con el Kongousouha, pero el hanyou se cubrió del ataque, sin embargo, sintió como un veneno punzante invadía su cuerpo a través de los picos que tenía incrustados, el miasma de Naraku estaba actuando –Seguramente lo había impregnado en el fragmento del espejo de Kanna- Con lo cual, la técnica que aseguraba su escape se debilito rápidamente, Sesshomaru lo noto y en un arranque, salto al Meidou que había lanzado antes.

No le quedaba otra opción al hermano menor más que cortar la espada de su medio hermano, así que se abalanzo a la katana abandonada, y al instante de alcanzar el choque de las navajas, Tenseiga se elevó esquivando el impacto. Al levantar la mirada para ver a la errante espada, si, se encontró con esta, pero, detrás de ella y más arriba, estaba Sesshomaru quien la tomo después de un instante.

-¡¿Sesshomaru?! –Inuyasha impactado veía al frio yukai.

Naraku pensaba que Sesshomaru iba a matar a su hermano y acabar por fin a uno de sus más grandes males que le impedía lograr sus perversos objetivos, y lo mejor, sin ensuciarse sus manos.

-Naraku, ya tengo la respuesta –En sus adentros lo llama, como si escuchara las retorcidas intenciones del enemigo- ¡Prepárate Inuyasha! –Le hablo a su hermano, quien lo vio con desconcierto- Esta batalla es entre Inuyasha y yo –De vuelta en su cabeza, mientras prepara un corte levantando su Tenseiga- ¡Tú no tienes nada que hacer en este asunto Naraku!

Las espadas de los hermanos chocaron y se quedaron conteniendo el ataque contrario de cada uno, pero la falsa navaja de Tenseiga estaba sucumbiendo ante la de Tessaiga, hasta que ocurrió lo inevitable, el poder del fragmento del espejo no pudo más, haciendo que la espada del mayor de los ambarinos, se desquebrajara mostrando su apariencia original. Pero ahí no acabo la cosa, después, la cuchilla original se había partido en dos. Inuyasha estaba atónito ante tal acto, y Sesshomaru, simplemente frunció ligeramente el ceño ocultando alguna misteriosa emoción.

Tessaiga palpito fuertemente, hasta que su hoja se hizo por completo negra "El Meidou Zangetsuha", la katana del menor había absorbido aquella técnica, y con ello su apariencia yukai se estaba desvaneciendo.


-Ya se han vuelto una –Aunque todos lo veían, Totosai lo reafirmo.

Tantas cosas que había hecho por perfeccionar aquella técnica, y tan fácil se la habían arrebatado ¿De qué valía tanto esfuerzo si ese sería el final? Seguramente eso era lo que pensaba Sesshomaru, o al menos eso suponía Kagura, aunque de verdad era rara a forma tan fácil como se le fue quitado el Meidou, parecía como si él mismo hubiera roto la espada. Tal vez…

Todos observaban con expectación la escena que se proyectaba en el cielo.


-¡Agh! –Se quejó Inuyasha, el veneno había penetrado más en su organismo.

El hecho de haber vuelto a la normalidad, hizo que el veneno corriera con mayor rapidez en él, no aguanto más y se desmayó por el efecto de la ponzoña.

Naraku estaba seguro que era el final de los hermanos…Perfecto para él.

Sesshomaru observaba a su hermano, notando que realmente estaba inconsciente –No esperaba más de un Hanyou después de todo-. Estiro su mano lentamente, quito cada una de las cristalinas estacas de la espalda de Inuyasha, lo seguía mirando para ver si reaccionaba, pero nada…Sin más remedio, el mayor le da tremendo puñetazo en la mejilla al menor, haciendo que por fin volviera en sí.

-¡Sesshomaru Desgraciado! –Despierta abruptamente molesto- ¡¿Aun quieres pelear?!

-El meidou se ha cerrado –Sin más, menciono el agresor.


-¿Cómo saldrán de ahí Totosai? –Observando aquella escena, Kagome zarandeando al pobre anciano.

-No creo que sea posible que lo hagan –Contesto el mareado hombre.

-¡¿Qué?! –Todos los presentes vociferaron sorprendidos.

Imposible, no podía salirse con la suya Naraku tan fácilmente.


-¿Qué demonios quieres decir Sesshomaru? –Inuyasha por fin pregunto con cierto desconcierto.

-Si nos quedamos atrapados en el infierno o si regresamos al mundo de los vivos, depende d ti Inuyasha –Respondió el yukai, como si su vida no estuviera en ningún peligro.

-¿Qué depende de mí? –Absorto no se lo creía - ¿Sabes cómo salir de aquí?

-Solo he dicho que tú debes de descubrirlo –Aun con su actitud calma, contesto - Debes de usar esa arma a tu manera –Finalizo en su mente, mientras que la navaja de Tessaiga se oscurecía.

-Sesshomaru, ¿Acaso en ese momento, tú fuiste quien provoco que se rompiera tu espada?

-No hay tiempo para tontos comentarios –Al responder, Sesshomaru parecía fundirse poco a poco con el fondo oscuro de aquel lugar, a lo cual e hanyou se sobresaltó levemente.

-¡! –Noto que sus piernas estaban empezando a pasarles lo mismo que le estaba pasando a Sesshomaru- ¿Estamos siendo absorbidos por la oscuridad del Meidou? –Se alteró poco a poco conforme descubría su posible final junto a su hermano.

No sabía que hacer Inuyasha ¿Dónde debía cortar?, ¿Acaso tenía que hacerlo? Demasiada confusión tenía el muchacho y muy poco tiempo para aclarar su pensamiento.

-Inuyasha, ahora esa es tu espada…Debes usarla a tu manera –A punto de desaparecer, en sus pensamientos, Sesshomaru.

-¡! –El menor notaba que el mayor estaba a punto de perderse en la oscuridad- ¡No desaparezcas Sesshomaru! No quiero tener en mi conciencia tu muerte además de haberte quitado tu técnica –Vocifero.

Ciertamente, el yukai no tenía ningún arma, todo dependía del hanyou.

De pronto, una extraña luz se vislumbraba en la inmensa oscuridad y de ella, se podía percibir el aroma del exterior ¡Ahí debía cortar! Y sin dudarlo lo hizo…Un estallido cegador se creó con el corte.

En el exterior, apareció un gran meidou ¡Volvían los hermanos! Todos observaban aquello con asombro. El herrero noto como de aquella esfera oscura, descendía un misterioso resplandor "¿Podría ser…?". Y después, al lograr su objetivo, el más joven de los ambarinos, de la oscuridad caía desvanecido al exterior, con lo cual sus amigos corrieron hacia este, posteriormente, Sesshomaru salió calmadamente del inframundo.

-¡Inuyasha! –Grito preocupada Kagome.

-¡Sesshomaru-Sama! –La imitaba Rin y Jaken.

-¡Que horribles heridas! –Miraba el daño de Inuyasha, la colegiala.

-Así que corto el meidou desde adentro Inuyasha –Hablo Totosai- ¿Lo entiendes Sesshomaru?

-Lamento mucho lo de su arma Sesshomaru-Sama –Lloriqueaba, el enano verde.

-Ya no me interesa –Frio como tempano, contesto el Inugami- Vámonos Jaken –Se giró para partir del lugar.

-Espera Sesshomaru, Tal vez no quieras hacerlo pero… -Lo detuvo el viejo- Llévala contigo –Mirando de reojo a Tenseiga, la cual estaba encajada en el suelo y totalmente intacta- Cayó del Meidou.

-¡Oh! Inuyasha –Kagome veía como reaccionaba el aludido.

-¡¿Esa es Tenseiga?! Pensé que estaba Rota –Impactado el recién consiente.

Recordó la luz que lo guió en el infierno, estaba seguro que le había ayudado aquella arma para salir de su fin.

-Al final, volvió a tener su forma original –Totosai desencajo la espada del suelo- La espada que no puede cortar, la Tenseiga Sanadora –Mostraba la hoja a su dueño.

-¿Dices que vaya por ahí salvando vidas? –Sin ver al anciano- No te burles de mi -continuo su camino.

-¡Espere! –Llamo Jaken y lo siguió.

-¡Qué humor! –En su mente, Kagura a la vez que emprendía el paso con los brazos cruzados.

-Emmm… -Rin veía la espada de su amo, a lo cual Totosai reacciono y se la dio- Se la daré cuando este menos molesto- Al ver que era dejada atrás, corrió.

-Cuídate mucho Hermana –Kohaku seguía a la niña.

-Kohaku –Le llamaba Sango con calma.

-Así que aún lo seguirá –Menciono Miroku quien estaba a un lado de la exterminadora.

Inuyasha se preguntaba qué pasaría con su hermano ahora que no tenía ningún arma, Totosai le dijo que no debía preocuparse por Sesshomaru, sino por perfeccionar su nuevo poder correctamente, porque sabía muy bien el viejo que si habían salido los hermanos, era por que Tenseiga había ayudado al menor, aunque….Se calló una cosa el anciano, algo que no sabía Sesshomaru, pero que lo descubriría muy pronto, lo que tanto buscaba pronto llegaría a él y que no sería un recuerdo de nadie, algo propio ¡Un arma verdadera!


Dos días han pasado desde aquello, Sesshomaru no se ha dignado a tomar su espada aun, seguía molesto por todo lo ocurrido sin duda.

Al ver batallar a la pobre Rin con la espada, Kagura decidió cargarla por ella, claro que al hacerlo lanzo dos que tres indirectas que fueron fríamente ignoradas por el platinado. Dentro de ese tiempo, repentinamente llamo la humana.

-¿Aun no te curas Kagura? –Cuestiono, viendo la bandita que traía en el rostro la mujer.

-¡! –Sorprendida- Pues…no me dijo aquella muchacha cuanto tenía que traer esta cosa, así que no sé cómo este la cortada –Muy alto lo decía, quería recordarle a su atacante lo que había hecho antes- Esto me gano por ser buena –Socarrona e irónica decía mientras se cruzaba de brazos.

Parecía que por un breve momento, al estar caminando, Sesshomaru hecho un rápido vistazo tras lo dicho, pero nadie lo podía asegurar.

-¡Qué mujer tan ruidosa! –Chillaba Jaken.

-No debiste haber preguntado Rin –Kohaku con tono muy bajo.

-¿No? –Sin comprender lo que se podía armar.

-De cualquier forma –Bufa la oji-rubí- Son cosas que solo hacen los idiotas, y no hay más que dejárselos pasar…pero no muy seguido claro está.

-¡¿Qué quisiste decir con eso Bruja?! –Gritoneo el chaparro verdoso- ¡Es primer lugar, tú tienes la culpa de lo que te paso! A ti fue a la que se le ocurrió la brillante idea de…. ¡Ah! –Se calló de la nada.

Un proyectil había sido lanzado por su amo, era obvio que no quería oír más los alaridos de su sirviente. No pudo evitar soltar un par de risitas burlonas Kagura, el resto del tiempo fue muy silencioso, al parecer ya se había enfriado por completo lo ocurrido entre la mujer y el hombre, no era necesario más, tanto el ambarino como la castaña estaban conformes, era sobrado cualquier otro comentario, así es como reaccionaban dos orgullosos obstinados.


Era oscuro, todos descansaban, un sonido de agua precipitándose sonaba, una cascada que caía desde lo alto hasta la base de la montaña, por la distancia en que estaban, para alguien con oídos humanos podía ser relajante el ruido de la caída liquida, no es que no fue para él, pero en aquellos momentos cualquier cosa lo podía incomodar para descansar. Solo había cerrado los ojos, pero en ningún momento había dormido, sin embargo era cansado estar de esa manera, así que por fin los abrió encontrándose a casi todo el grupo durmiendo, faltaba alguien ¿Tampoco podía descansar ella? Más que por mero reflejo, se levantó de donde reposaba, pasando a través de un montón de bambúes que abarrotaban aquella sección del bosque. Avanzaba lentamente hasta el origen del sonido que cada que se aproximaba más, era más fuerte, hasta que por fin vio el claro donde finalizaba su paseo la corriente de agua. A las orillas donde yacía la fosa que contenía la precipitación, se encontraba aquella mujer sentada, se tocaba la cara con sus manos llenas de la helada agua, no se veía muy claro pero al parecer por fin se había quitado aquella cosa que llevaba pegada en la mejilla izquierda.

-No puedes descansar –Kagura llamo, y a pesar que la caída de agua ahogaba un poco su voz, esta seguía siendo audible.

Pero el no contesto, solo se dignó a caminar hasta el límite de la tierra con el líquido y a una distancia considerable de la hechicera del viento.

-Mmmm…. ¿Así que no hablaras? –Resignada a aquello, uso un tono irónico- Sabes, esto es cansado.

Sin aviso alguno, lanzo algo a dirección del hombre a lo cual, este atrapo estirando su mano más por inercia que por interés de lo envidado, su extremidad se encontró con algo delgado y largo, era Tenseiga.

-Es bastante aburrido hacerle niñera, así que te devuelvo eso, no voy a ser tu carguera también.

-Puedes irte cuando quieras –Monótono, por fin hablo, bajando el brazo junto con su espada.

-Y vamos con lo mismo, Ya te dije, no me iré.

-Esto ya dejo de ser un juego, en cualquier momento, pasaran más cosas y no me haré cargo de lo que te pase –Parecía más comunicativo.

-Lo sé –Se estiraba mientras se levantaba sin mucho ánimo.

-¿No entiendes? –Sintiendo que era tomado poco en serio, la veía con cierto recelo, el cual era evadido por la joven.

-El que no entiende eres tú –Miraba la masa se agua- si me alejo, estoy segura que "él" sería capaz de perseguirme solo por joderme, o peor, si ocurre otra vez una de tus escenitas de querer salir solo, Naraku llegaría, contaminaría el fragmento de Kohaku obligándolo a matar a todos, no es buena idea moverse –Echo una piedrecilla al agua.

-Que considerada –Con fría ironía respondía.

-Huh, solo lo hago porque lo creas o no, estoy en deuda contigo.

En parte era verdad, pero por otra, también era la culpa por el descuido que tuvo la mujer apenas escasos días atrás, además por que estimaba a ambos niños, en especial Rin, definitivamente, no dejaría que nadie le tocara si quiera un cabello a la niña. Y aunque se escudaba con la supuesta gratitud que le debía a Sesshomaru, en realidad lo hacía porque quería estar a su lado, si bien fuera bajo las extrañas circunstancias por las que había acabado junto a él y a aquel singular equipo, en ese momento descubrió que haría lo que fuera por permanecer así –Y aunque fuera más que una boba alucinación- Por un instante, se preguntó qué pasaría con todo en cuanto acabasen con el enemigo, eso sí que era escalofriante pensarlo, una parte de ella no quería que llegara ese momento.

Silencio, solo el sonido de la caída del frio liquido resonaba, inertes los dos en la oscura noche, donde solo se divisaba la luna plateada y llena en su totalidad, y de la cual sus plateados destellos se movían en el reflejo de la fosa, al compás de la onda que creaba el chorro de la cascada. Tras varios minutos, el primero en moverse fue Sesshomaru, emprendiendo su regreso con los demás.

-Deberías dejar "eso" atrás de una buena vez –Sin ver al hombre, la castaña hablo.

-Y tú deberías solo meterte en tus asuntos –Contesto siguiendo su paso, pero poniendo su espada en su lugar.

-No eres el único que se ha sentido relegado –Continuo- Sé muy bien lo que es sentirse así, de alguna manera no somos tan diferentes.

Detuvo su paso ¿No tan diferentes? Era obvio que lo quería animar de tan extraña manera, no se le daban ese tipo de atenciones a la mujer, sin embargo, notaba que hacia un gran esfuerzo para lograr aquello ella. Soltó un poco de aire por la nariz conteniendo una risa sarcástica, puesto que ya lo había decidido, le importaba poco lo de la sucesión de Tessaiga.

-Aunque tú tienes la ventaja de que te han dejado por lo menos algo –Agrego Kagura.

-Tonterías.

-¿Por qué no me sorprende esa respuesta? -Rio ligeramente, mientras daba otro estirón a todo su cuerpo- Pero, si reniegas de esa espada, es como si renegaras de las vidas que salvante con ella- Sintió como era fulminada con una amarilla mirada- ¿Te molesta? En ese caso, aun es importante esa arma para ti –No lo veía a él directamente, sino a Tenseiga.

-¿Qué se propone? –Su mirar no se suavizaba

Renegar de su arma era renegar de Rin y de Jaken –Quienes en algún momento fueron revividos por esa navaja- Incluso renegar de "ella". Un punzante malestar le embargo, no tanto por su sirviente, sino por las dos castañas que le acompañaban. Estuvo a punto de perder a Rin por segunda vez en aquella prueba con su madre, sabía muy bien la desesperación que sintió en aquel momento, esa humana era muy importante para él aunque no lo digiera abiertamente ¡Razón suficiente para no Rechazar a Tenseiga! Sin embargo ¿Por qué también se le vino a la mente Kagura? La causante que estuviera en semejante encrucijada con su espada ¿A caso el negarla a ella era tan malo como negar a Rin? Para empezar, era la que menos tiempo había estado en el grupo –Después de Kohaku, claro está- Sin mencionar que era demasiado entrometida y en alguna ocasión lo había metido en asuntos que no eran de la incumbencia de él…Sin embargo, también se había mostrado tenaz y con una seguridad tan obstinada en otras ocasiones, que no podía negar el reconocer cierto respeto por ello en la oii-rubí, también había metido un par de veces las manos al fuego por Rin -Y ya teniendo su libertad- Y, ese lado vulnerable que tan escasas veces mostraba, pocas despierta y muchas más dormida…incluso cuando se le fue dado el extinto Meidou él había jurado que la…

-¡Basta! –Se reprendió Sesshomaru en sus adentros al divagar tan garrafalmente- ¡Ridículo! -Con son ofensivo llamo y por fin siguió su paso.

-Sí, Sera mejor descansar- También ella camina hacia donde se encontraba el resto, sabiendo que no sacaría más palabras el Inugami.

De entre tanto, una cosa era cierta, ninguno de los dos era tan diferente, los dos con un pasado oscuro, dos seres que por sus actos y sus orígenes estaban tan retorcidos como el más complejo y tenebroso laberinto, sin embargo, también en su extraño camino se habían encontrado fugaces destellos de luz, donde un poco de bondad se les había escapado y al final, encontrándose el uno al otro. Tan parecidos en la forma de ser, aunque con un origen diferente ¿Seria acaso que el destino había predispuesto que quedaran juntos en tan extraña situación? "Ridículo" cada uno pensaba por su parte.

Una prueba difícil se acercaba, donde cualquier cosa podía pasar, una prueba para tantas cosas ¡Debían estar muy preparados para lo que se aproximaba!


Previo capitulo 10: Tratar, esforzarse y Lograrlo

Canción de cabecera " Just give me a reason" de Pink (no es que les quede perfectamente la canción, pero ese fragmento me encanto XD)

Ahora a poner en problemas a Sesshomaru, claro que solo en su interior cree conflicto, pero pues este joven es bien difícil que diga algo tan fácil u.u

Byakuya se preocupa por su hermana, ya lo he dicho no es tan malo, siento que si se hubieran conocido realmente los hermanos, seria su relación algo así como lo que trato de escribir XD.

OMG! ahora si viene lo bueno OwO...Tratare de seguir con el mismo formato de publicar cada 15 días, solo que por cuestiones de mi vida normal tal vez se complique un poco (pero no hay nada dicho D:) como sea, yo les aviso cualquier cosa.

Saludos a: Antoonia (Gracias por ser tan considerada con mi escrito QvQ) y a Maritza (No odies a Sessh, estaba enojadito D: ...jajajajja) también agradezco todos los favs y follow que me dan los demás nwn

No olviden pasar en mi link de perfil "Fan-fic-art" (hay imagen de capitulo y una extra XD)

Entonces nos vemos pronto OwO

Ciao!