~The Chance~
Capítulo XI: "Shield"
"Solo una vez trate de envolver tu pequeño cerebro
Alrededor de mis sentimientos,
Solo una vez, intenta no ser tan malo"
Después de que el anciano Totosai le hiciera una funda a la Bakusaiga de Sesshomaru, este último se fue en busca de su presa, sin embargo solo, así que dejo a Jaken y a Rin en la aldea de la anciana Kaede –Por supuesto que antes de que partiera, tuvo que soportar las quejas de la niña y los lloriqueos del Sirviente- Pero ¿Dónde había quedado aquella mujer? Simplemente había desaparecido antes de que el herrero acabara aquella vaina…que más daba, ella no le debía ninguna explicación, podía hacer lo que quisiera, eso es lo que se hacía pensar el yukai.
Se encontraba flotando por encima del espeso bosque esa despejada mañana, cuando, sintió cierta presencia que lo seguía, volteo la mirada hacia donde esta se sentía. Era lo mismo con esa mujer, siempre aparecía de la nada y sin que la llamarán. Bajo al bosque a la vez que ella en la lejanía también lo hacía, y así en suelo firme los dos…
-Dije que se quedaran –Osco contesto Sesshomaru, al sentir a Kagura más cerca de él.
-A mí no me dijiste nada –De entre la rebosante vegetación, salía ella con algunas cosas entre las manos- Si es que dijiste eso, yo no estaba presente –Sonrió con malicia quedando más próxima al hombre.
-Que cautelosa –Contesto con monotonía mientras se sentaba en la base de un gran árbol –Has lo que tengas que hacer, que no tengo tu tiempo.
-¡Oh pero que grosero! –Fingiendo ser ofendida- Huh…aun así dejara que lo cure –Pensó, parando su paso ate él, para finalmente ponerse en cunclillas.
Ya hacia bastante que había ocurrido una situación parecida, ella tratando las heridas de él, pero esta vez parecía algo diferente, el ambarino parecía más accesible y la oji-rubí no estaba tan nerviosa como aquel entonces ¿En qué momento habían cambiado así las cosas? Ya estaban más que acostumbrados a las presencias de cada uno.
-No había mucho que hacer en tu brazo derecho, prácticamente tú te lo curaste solo en batalla –Terminaba de vendar este al decirlo- Este… -El corazón se le desboco ligeramente- Quítate lo de arriba –Desviando lo más que pudo la mirada -¿Por qué carajos me sigue afectando este tipo de tonterías?... ¡¿No lo pudieron herir en otra parte menos complicada?! –Sentía un ligero bochorno en sus mejillas- ¡Rayos!, ¿Por qué me comporto como una estúpida chiquilla? –Se reprochaba.
Pero sin hacerle mucho caso a sus reacciones, Sesshomaru obedeció la petición de la semi-demonio, la cual al ver el herido torso de él, dejo de lado su tonta pena y comenzó a curarlo. Al parecer el ataque había sido bastante fuerte ¿Cómo era posible que después de semejante daño él siguiera como si nada? "Es Sesshomaru" se respondió mentalmente. Pero de todas maneras, no era nada agradable ver como lo habían dejado, antes de que saliera Sesshomaru por sus propios medios de casi morir en aquella prisión de carne, hubo un momento en que en verdad pensaba que nunca más volvería a ver con vida al platinado.
"Sesshomaru Renacerá…en el cuerpo de Naraku."
Recordó con escalofríos esas palabras, en aquel momento no pudo evitar soltar las lágrimas, que al oír aquello salieron por la desesperación y la impotencia…El que renaciera la persona más importante para ella, en la persona que más odiaba, era algo genuinamente inaceptable y aborrecible, en verdad agradecía que no se cumplieran las palabras de Magatsuhi ¿Qué hubiera hecho si se hubieran vuelto realidad? "¡Olvídalo! A final de cuentas no ocurrió" entre contradictorio alivio y angustia se respondía, de verdad era algo que no soportaría de haber ocurrido…Seria demasiado para ella.
Escucho un chisto con desazón por parte de la mujer, y por una extraña curiosidad, giro su mirada hacia el rostro de esta. Noto que no se había percatado de su acción, así que siguió con la vista puesta en ella…La vio fuera de sí, era raro verla con una expresión de preocupación mostrada tan transparentemente ¡No le gustaba! No era por que pensara que le tenía lastima Kagura, sabía que en realidad las cosas no era así, sabía que lo que acogía en su interior de ella era… ¿Preocupación? Tal vez. Sintió como en la última batalla, ella entraba en una crisis, la cual no pudo evadir, incluso, de alguna manera le incomodo aquello. Él ya tenía en claro las intenciones de la semi-demonio –Las cuales se las había hecho saber de una manera bastante inusual, aquella ves que por poco la alejaba de él junto con Rin- Pero ¿Él correspondía a aquello?, ¿Por qué debía de importarle tanto aquello? Es más ¿Por qué se lo estaba preguntando? Siempre, siempre tenía que meterse en lo que no debía Kagura, incluso ya hasta en sus pensamientos era impertinente…Odiaba aquellos conflictos internos que provocaba la hechicera ¡Era inaceptable!
Por fin acababa de atender aquellas heridas Kagura…
-Bien como te dije la otra vez, para mañana no tendrás ni una marca, aunque tal vez tarde un poco más en sanar –vendaba las curaciones- Esto sí que no fue cosa de nada -Trataba de ser irónica como siempre, aunque con algo de dificultad.
-¿Por qué llorabas? –Pregunto con tono de total desinterés.
-¿?- Con sorpresa amplio los ojos Kagura, no se esperaba aquella cuestión- Nunca pensé que preguntaras algo así –Riendo ligeramente de nervios, pero disfrazándolo con burla- ¿Te sientes bien? Este tipo de cosas no son propias de ti-
- Al igual que el que lloraras –Hablo tan estoico como siempre.
-¿Por qué? –Ahora el tono de ella se volvía sombrío y quejumbroso- Tan frió, tan indiferente, tan desinteresado siempre ¿Por qué no puedes ser así ahora? –Poco a poco se iba entrecortando más y más su voz- Es mucho más difícil de ese modo –Cerro los ojos apretándolos con fuerza.
Por un momento pensó que tenía bajo control sus emociones la oji-rubí, pero aquella pregunta la turbo de una manera que nunca pensó que lo haría, no esperaba que siquiera le dirigiera alguna palabra …Imágenes, demasiadas imágenes de la pasada batalla le pasaban por la cabeza...El pecho de Sesshomaru siendo atravesado tan fatídicamente por el enemigo, aquella expresión de dolor que nunca pensó ver en aquel frió rostro, la prisión de carne en que estaba siendo cautivo…En algún momento pensó relamente que nunca jamás lo volvería a ver.
Dejo las cosas con las que fungía como enfermera, y al terminar de hacerlo, sintió como su cuerpo de estremecía por lo que estaba pasando por su mente, el recordar todo aquello…Sus manos temblaban, su pecho palpitaba y dolía de una forma que no podía explicarse ¡Lo supo en ese momento! Si Sesshomaru hubiera muerto en aquella lucha, seguro que en ella hubiera muerto la cordura ¡No! En realidad ya lo había hecho…Con un incontrolable impuso, los brazos de Kagura se estiraron llevando el resto de su cuerpo hacia Sesshomaru ¡Abrazándolo! No le importaba que en ese preciso instante este acabara con su existencia al tomarse semejante impertinencia, pero no pudo controlar lo que su ser deseaba con tal incontrolable impulso.
Su cuestionamiento hasta para él había sido algo sorpresivo, pero jamás se imaginó que la castaña reaccionara de tal manera, ya que antes de su pregunta, esta parecía tranquila –Aunque no fuera una actitud muy común en ella- pero al preguntar aquello, fue como si se rompiera la máscara llena de arrogancia que se estaba cargando…Dejándola completamente descubierta ¿Pero por qué estaba mostrando tal vulnerabilidad como en la pelea anterior?
-¡Tenía miedo! –De sus labios carmín, contestaba la chica con un indescifrable tono- Miedo por ti ¡De que murieras! –Y con lo dicho, apretaba con mayor fuerza el pecho del hombre a la vez que agachaba su mirar.
Miedo, eso era lo que escondía ella, incluso por ser un yukai, podía sentir que en el interior de Kagura había angustia, o más bien, que esta había resurgido, pero la pregunta era ¿Cómo reaccionar? Sesshomaru solo estaba inerte como una piedra, si bien escondía su sorpresa al exterior, en su interior no tenía la más mínima idea de que hacer…De nuevo la confusión lo atacaba y con mayor empeño, "Detestable" sentir para él ¿Cómo es que lograba eso la castaña? Tambalear su inquebrantable calma era casi imposible, y él lo sabía mejor que nadie ¿Qué le sucedía?, ¿Qué era lo que sentía? Tantas batallas habían transcurrido en toda su vida, y en los últimos tiempos, unas más próximas que otras, tanto que no había tiempo de pensar en otro tipo de cosas que no fueran en pelear o volverse más fuerte…No había tiempo para detenerse por sentimentalismos, nunca fue una prioridad primordial, acaso ¿Ahora sí?
Un largo Silencio inundaba el bosque…
-No quiero volver a ver algo como eso –Su cuerpo tembloroso confirmaba aquellas palabras.
-Kagura… -Se podría decir que solo movió los labios al pronunciar el nombre, ya que lo hizo muy por debajo de un tono susurrante.
-¡No digas nada! –Pidió al sentir que se movía Sesshomaru- Solo déjame estar así –Se fue aferrando al abrazo lo más que pudo a la vez que su rostro se hundía en el pecho él- Si lo haces, ¡No sé de qué seré capaz de hacer después! –Con un hilo de angustia exclamo.
Concedió a la petición el Aludido, no dijo nada más, ni siquiera se movió.
El tiempo de detuvo a tal grado que en un momento, ya no se sabía cuánto había trascurrido ¿Segundos, minutos, horas? Eso ya no importaba, ya estaban en aquella peculiar situación, su peculiar situación ¿Qué era lo que los mantenía estar así? ¿Se volverá a crear algo como aquello alguna otra vez? Era una gran tontería el cuestionarse aquello.
Humilde y vulnerable, no pensó llegar a ver algo como aquello en tan impetuosa mujer, ya había sofocado ese tipo de actitudes ella, pero ahora mostraba ese lado tan profundo de su interior ¿Qué era aquel interés tan inusual que surgía ante las acciones de la oji-rubí? Ya tenía más que claro sobre el raro afecto de ella hacia él -Así lo había definido desde hace tiempo-, pero ¿Por qué estaba dejando que hiciera lo que estaba haciendo? Parecía una inverosímil ilusión que estaba hasta cierto punto aceptando ¿Tal vez…?
Aunque no la abrazara, aunque no correspondiera físicamente al acercamiento, lo podía percibir, le estaba concediendo estar así, no porque no tuviera otra opción el oji-dorado, sino porque él lo quería ¿Realmente la estaba aceptando? No estaba segura de ello, pero lo tenía para ella en ese instante –Aunque fuera hasta cierto punto tramposo el método- Nadie le podría quitar eso, nunca.
Con la vista gacha, Kagura por fin había soltado a Sesshomaru…
-Suficiente –Declaro esta- Sino te suelto ahora, nunca lo hare- Así, se levantó y rápidamente se puso de espaldas.
Pensó que él tendría que cortar aquel abrazo, que la castaña lo hiciera fue una verdadera sorpresa que lo había dejado desconcertado. Después de aquello, se levantó con expectación tras lo que pudiera hacer la hechicera, lo cual nunca llego.
-¿No que tenías prisa? –Irónica hablo, aun dando la espalda- Ve y acaba de una vez con ese sujeto tan petulante- Por fin voltea, con su arrogante sonrisa de siempre.
Ahora el yukai era el que estaba dando la espalda, sin embargo alcanzo a ver en una fracción de segundo el rostro de la chica y la normalidad que volvía a ella, con esto, sintió un misterioso alivio en él.
-No tienes que decirlo –También la arrogancia de Sesshomaru volvía.
Sonó una risotada socarrona de Kagura, y sin más que decir, el hombre se fue del lugar tan enigmático y magnánimo como siempre –Y hasta un poco más- El hecho de que tuviera una arma y un brazo nuevo lo dejaban demostrado, había superado a su padre y a el mismo… "Nadie lo detendrá", renovada, se lo recalcaba la oji-rubí a sí misma. Aquella locura había resultado la mejor cura para el terrible animo que se había cargado, incluso se empezó a sentir tan absurda por su tonta preocupación. Sesshomaru era demasiado determinado –O necio- Para morir de aquella manera tan nefasta…De nueva cuenta sonrió, pero esta vez solo para ella…Después de todo, esa determinación fue lo que le había interesado de él desde un principio.
Flotando, desapareció en su horizonte el Daiyukai.
"¡Que fastidio!", habían pasado un día y esa mañana desde que Sesshomaru había partido, era aburrido y extraño estar ahí entre el grupo de Inuyasha, sin mencionar que estaban demasiado cerca de una aldea humana, pero ¿En dónde más podía estar Kohaku? Desde el ataque de Magatsuhi hasta ese entonces, él permanecía inconsciente…Seria mejor que estuviera con su hermana ¿No? Además que era mejor permanecer todos juntos, no se sabía nunca lo que planeaba Naraku. Sin embargo, a Kagome se le había ocurrido la brillante idea de ir de donde era ella, además que Inuyasha la había seguido después de un rato "¡Qué descuidados!"
Recordó una breve platica que habían tenido la noche anterior aquel grupo con una Sacerdotisa anciana llamada Kaede, la hermana de Kikyo –De verdad que era vieja- Hablaban sobre el recién aparecido espíritu de la perla y sobre que la luz de Kikyo depositado en el fragmento del joven exterminador, había sido completamente inútil ante él, lo cual significaba que esa luz solo lograría destruir a Naraku y no al espíritu de la perla. También visualizo el momento en que sorpresivamente, la sacerdotisa Joven no pudo purificar ni un poco el fragmento de Kohaku, lo cual dejo como conclusión que cuando cayó desfallecida al momento que la vio Magatsuhi, este había sellado sus poderes ¿Con que fin…Realmente era tan fuerte Kagome? Después de todo por algo se molestarían en sellar sus poderes, no podía ser solo por una pequeñez, Naraku y Magatsuhi temían de la fuerza de la chica humana "Interesante".
Estaba en las afueras de la cabaña, pero no se fue demasiado lejos para prevenir cualquier cosa. Estaba recargada en una cerca de madera observando por ahí al monje Miroku quien estaba con unos niños…Percibía una aroma familiar "El veneno de Naraku", en alguno de los anteriores ataques de este e incluso después de estos, notaba el desagradable hedor. Volvía a olfatear con mayor detenimiento, la fragancia venia del que tenía a unos pasos "Así que esa maldición está en su límite, monje", concluyo bufando con desgano.
-Monje ¿Está escribiendo? –Más niños llegaban con el joven de cola de caballo, quien estaba escribiendo con una ramita en el suelo polvoroso.
-¿Qué dice? –Una niña pregunto.
-Hija –Respondió en hombre mientras seguía con otra palabra.
"Princesa", "Hermana mayor", "Hermana Menor", "Novia", las respuestas salían de Miroku conforme los niños preguntaban acerca de lo que escribía… "Parece que todas son chicas" un niño comento.
-Y… ¿Cuándo volverán esos muchachos? –Por fin se dignó a hablar Kagura- no es momento de perder el tiempo en tonterías –Comento con fastidio.
-No tardaran, debería de preocuparse menos Kagura-San –Aun poniendo atención a los chicos respondió.
-"San", vaya de haberme dicho que tendría un trato cordial con el enemigo en un futuro, no me la hubiera creído –Irónica.
-De todas maneras las cosas cambiaron ¿No? –Por fin la ve con una sonrisa, con lo cual no supo cómo reaccionar la hechicera.
Desvió la mirada, aun se le dificultaba reaccionar ante esas expresiones llenas de amabilidad, aunque todo hubiera cambiado tanto.
-¡¿Qué sucede?! –Un niño hablo a la vez que veía una sombra en la tierra.
-¿Esta oscureciendo? –Otro seguía con las dudas.
Viendo hacia el cielo todos, observaron con sorpresa una espesa nube, pero era conformada por cientos y cientos de monstruos ¡Seguro de Naraku!, ¿O de Magatsuhi?
-¡Monje! –Kagura exclamo sacando su abanico.
-¡Váyanse a sus casas! –Ordeno a los niños Miroku, los cuales obedecieron corriendo del lugar.
-Está cerca, el olor de Magatsuhi –En algún lugar, volaba Sesshomaru con vestiduras nuevas.
Entonces un extraño remolino se presentó ante él. Repentinamente, apareció cierto moreno.
-Byakuya de las ilusiones –Vio al sujeto, el albino.
-A pesar de ser muy débil, siguió el rastro de Magatsuhi desde muy lejos, no esperaba menos de usted Sesshomaru-Sama –Hablo el ilusionista- ¡Oh! Su brazo izquierdo –Sorprendido observo la nueva extremidad de este- Estoy seguro que no lo tenía antes ¿Le creció de nuevo?
-No tengo interés en ti, así que lárgate –Tan mezquino como siempre respondió.
-Mmmm…Sin nada de cortesías como siempre…
Y en el cielo, el rostro del espíritu maligno de la perla apareció.
-Solo está interesado en este sujeto ¿No es así?
Fulmino con la mirada, Sesshomaru y sin esperar, saco a Tenseiga y corto aquel gran rostro fantasmal, pero… ¡No lo hirió! "¡¿Qué significa esto?!"
"Corta cuanto quieras, que eso es una ilusión que he creado. El verdadero Magatsuhi esta…".
"Kagura, lo siento"
-¡KAZANA! –Miroku libero su vórtice succionando varios yukais.
-¡No seas idiota! –Lo riño la oji-rubí- ¡Ya me he dado cuenta de todo! –Sabía que esa maldición pronto cobraría con su vida, si seguía con esos actos temerarios- ¡Fuujin no Mai! –Ataco.
-¡Monje! –Salió Sango de la cabaña en donde estaban los niños humanos y Jaken, para posterior mente atacar con su Hiraikotsu- Déjenos el resto a nosotras.
Miroku cerró la Kazana, y después de varios ataques, los tres acabaron con los mononokes.
-¡No se ha quitado la sombra del suelo! –Observo el hombre- ¡Oh No! –Corrió en dirección de la cabaña, mientras la sombra iba hasta ahí con tremenda velocidad.
-¡¿Qué sucede?! –Cuestiono la exterminadora a la vez que lo seguía.
-Los yukais son una distracción ¡El verdadero enemigo está…! –sin parar su veloz paso.
-¡Yo detendré a estos! –Kagura se quedó, recibiendo a más monstruos que llegaban- ¡Rayos! –Chisto con descontento mientras atacaba.
Así los dos humanos fueron, llegaron a la cabaña, y de pronto se sintió un aura maligna.
-¡¿Magatsuhi entro al cuerpo de Kohaku?! –Deducía Kagura mientras seguía atacando y tratando de poner atención hacia la dirección donde estaba el resto- ¡El fragmento! ¡Quieren completar la perla de Shikon!
-¿Acaso no le lo imaginabas? –Con burla una voz masculina resonó.
-¡¿Naraku?! –Reconociendo la voz, Kagura volteo a todas direcciones, hasta que por fin vio uno de los odiosos insectos de su creador- ¡BHA! Sabia sería demasiado raro verte en persona –Sonrió con ironía.
-Admítelo Kagura, por un momento pensaste que era yo –Provocando a su "hija".
-¡Deja de decir tonterías! –Con falsa altanería sudaba frio, puesto que por un momento si lo creyó- Mejor dime ¿Qué diantres te propones?
-¿Yo? –Cínico- dirás Magatsuhi, aunque sí, tenemos metas parecidas, pero, tú sabes muy bien todo.
-Supongo que crearon algún señuelo o alguna cobardía para llevar a Sesshomaru lejos de Kohaku y tomar su fragmento de manera mas fácil –Sacaba conclusiones.
-¡Bravo! Tan astuta como siempre Kagura –Se escuchó una risa maléfica- Ahora, dime tú ¿Qué es lo que planeas? Digo, es extraño que obteniendo tu libertad sigas involucrándote en el asunto ¿Acaso quieren enmendar tus pecados?
-¡Boberías! –Apretó los dientes contestando lo más sarcástica que pudo.
-¡Oh! No te ofusques –Se divertía con la castaña- O ¿Acaso tiene que ver tus lloriqueos de la batalla pasada? –Intrigado.
-¡¿?! –Trato de guardarlo más que pudo su sorpresa, pero sentía como la sangre se le enfriaba al ser descubierta.
-Si Kagura, vi esa batalla y tú patética reacción cuando lamentablemente Sesshomaru por poco moría.
-Cállate –Con tono sombrío contesto.
De pronto se escuchó un ruido raro, la chica volteo hacia la cabaña, la cual fue casi destruida por una manada de monstruos que no había visto.
-¡Mierda! –Trato de correr hacia allá, pero los demonios que tenía enfrente se lo impidieron- ¡Ryuurin no Mai! –Creo sus remolinos la oji-rubí.
-¡No tan rápido! Dime ¿Qué es lo que pretendes con él, acaso tú…?
-¡Deja de decir estupideces! –Lo interrumpió- Solo me salvo la vida, se lo debo –Mintió lo más natural que pudo y silencio a Naraku, matando a la avispa que hacia la comunicación- ¡Imbécil!
En ese momento olio el potente veneno del espíritu de la perla, además de sentir como el fragmento de Kohaku era totalmente contaminado.
-¡Ese monje idiota no entiende! –Percibió que había absorbido la ponzoña el hombre, mientras que ella seguía exterminando a los yukais.
¡Sangre! Ahora ese aroma invadía el lugar.
-¡Fuera de mi vista! –Por fin acabo con los malvados seres y fue volando hacia donde estaban los demás, sabía que estaban heridos dos de ellos y por ello acelero más su movimiento, "¡Rin!"
Cuando estaba llegando…
-¡Kohaku Detente! –Grito Rin.
-¡Regresa Rin, ese no es Kohaku! Está siendo manipulado –Llamo Jaken.
Pero la niña lo ignoro y corrió hacia el poseído muchacho, y al instante de tocarlo, la nube venenosa de Magatsuhi la ataco, provocando que cayera al suelo desmayada, Kagura lo presencio todo.
-Me pregunto qué te parecería encontrar muerta a la niña, Sesshomaru –El niño hablaba con la voz del oscuro ser mientras que la oz de este estaba totalmente deformada, viéndose mucho más mortífera- ¡Eso sí que sería interesante de ver! –El arma se llenaba de aquel atroz veneno.
Sin misericordia iba el letal ataque, Jaken estaba totalmente paralizado, entonces…
-¡Estúpido Jaken! –Vocifero furiosa la semi-demonio desde el cielo.
Como pudo, llego Kagura cayendo entre la navaja envenenada y la humana, a quien alcanzo a tomar entre sus brazos cubriéndola con su cuerpo y recibiendo el impacto, el cual la corto del costado derecho. Después de tal audacia cayó al suelo la chica, pero sujetando firmemente a Rin.
-Justo a tiempo mujer –La miraba el controlado Kohaku con ojos vacíos.
-¡No puedo moverme! –Chisto la hechicera viendo al niño.
-Pero lástima que no funcionara -Preparando otro ataque.
-¡Deja de hacerte en tonto Kohaku y despierta de una maldita vez! –Ordeno tratando de que parara.
-Llámalo cuanto quieras, porque no te escuchara más –Lanza su ataque.
-¡No dejare que muera Rin otra vez! –Por inercia, cerró los ojos a la vez que sus brazos resguardaban más a la humana- ¡Sobre mi cadáver!
Espero lo peor visualizando a Sesshomaru en un instante…Pero...Nunca llego el ataque ¿Qué pasaba? Abrió sus cobrizos ojos, y contemplo con sorpresa que Kohaku se iba de ahí sobre una serpiente yukai.
-Ya llegaron esos dos, luego terminare con ustedes –Sonrió sombríamente Magatsuhi a través del muchacho.
-Kohaku –Observo como se desvanecía Kohaku en el horizonte.
-¡Miroku! ¡Sango! –Después de unos minutos, se escuchó la voz de Kagome…por fin había llegado junto con Inuyasha.
-Inuyasha –Desde el suelo y media inconsciente hablo la exterminadora- Ve tras Kohaku.
-¡Esa herida se ve horrible! –Exclamo la sacerdotisa, viendo el hombro derecho de la chica.
-¡Miroku! –Lo llamo el hanyou-
-Lamento que me veas en este estado Inuyasha –Derrumbado, con una sonrisa descompuesta y un hilo de sangre en la boca, hablo el aludido.
-¡Tú…! –Lo tomo por los ropajes, para después descubrirle el pecho- ¡!
Unas terribles marcas que llegaban desde su brazo derecho hasta casi la mitad del torso del monje se divisaban…las marcas de Shouki. "Si esas marcas llegaran a alcanzar el corazón del monje, me temo que el…" Esas eran las palabras que alguna vez le dijo Kikyo a Inuyasha sobre Miroku y su Kazana.
-Le dije que no hiciera tonterías –Por fin se pudo mover Kagura.
-¡Kagura! –al unisonó los cuatro.
-Pero tiene razón –Reafirmo el moreno- Gracias a la medicina de Dokusen-Sama no soy capaz de sentir dolor, creo que me excedí.
Dokusen fue el sujeto que había reparado el Hiraikotsu de Sango en el pasado, pero además que le había proporcionado un remedio para que dejara de sentir dolor el monje al usar el agujero negro de su mano, pero por desgracia eso hacía que no reconociera los límites que su cuerpo alanzaba.
Un sonido percibían todos ¿Qué era eso? Sonaba como una fuerte corriente de aire…
-¡Miroku tu Kazana esta…! –Alterado, Inuyasha.
-¡Monje! –De la misma manera, Sango.
Sino era por aquellas marcas que casi tocaban su corazón, moriría si su Kazana se rasgaba más de lo que ya estaba. Ya no podía usar esa cosa tan a la ligera.
-Algo anda mal con Magatsuhi –Meditaba Sesshomaru- El débil olor de ese sujeto solo es… -Se abalanzó sobre Byakuya.
-¡¿Qué?! –Retrocedió en su gruya de papel a la vez que el platinado le daba un potente zarpazo- ¡Ah! –pudo esquivar.
Lo que alcanzo a destruir, fue un ánfora, la cual contenía un pedazo de carne…
-Es un pedazo de carne de cuando peleo con Magatsuhi ¿No es obvio que debería de tener la esencia del espíritu que tanto busca? –Sonrió socarronamente la extensión- es lo que yo necesitaba para atraerlo aquí y ganar tiempo…Lastima que lo haya descubierto demasiado tarde, Sesshomaru-Sama.
-¡! –Sesshomaru engrandeció sus ojos con sorpresa.
-En este momento, el ultimo fragmento de la Perla de Shikon está caminando hacia Naraku –Siguió el sujeto- Así que por favor, quédese un rato más –Dicho esto, miles de yukais aparecieron alrededor de ambos.
-Que gracioso –Por fin hablo Sesshomaru, pero con bastante sarcasmo- Honestamente ¿Crees que una basura como esta, me puede detener? –Cuestiono.
-Sí, por eso llame un par de miles, sonreía confiadamente.
Sin esperar más, Sesshomaru desenfundo a Bakusaiga exterminando en un parpadeo a todos sus atacantes.
-¡Oh, ya me Jordi! –con una cara despectiva y chusca decía Byakuya.
Previo capitulo 12: Luchar, Renacer, vivir
Hola lectores(as)!
Y cerramos la Triada de PINK con la canción "True love" encabezando el capitulo (Es la ultima de ella que ocupare para este fic XD)
No se si se esperaban mas, y si fue así...perdón :P pero no podían llegar a mas estos jovensuelos XD (Digan que ya de perdis Sessho es un poco mas consiente de lo que siente XP)
Algo que no deje claro en el capitulo -Y por cuestiones que no le vi mucho el caso de agregarlo- fue que Kagome se fue a presentar su examen de la prepa y que por eso no estaba (yo se que lo sabían de algún modo XD)
Algo que salio muy de repente, fue el hecho de que Kagura protegiera a Rin, pero ¿Por qué Magatsuhi hubiera querido matar a Rin? si se dieron cuenta eso en realidad nunca sucedió, pero para ser francos, alguien tan malévolo como el, si seria capaz de hacerlo O3O
Oh si! ahora me emocione y hay 3 dibujos del capi (uno de ellos muy reciente), ya saben vayan al link "Fan-Fic-Art" on en el FB...Donde los encontraran jijijiji
Muchas Gracias por sus Reviews (que emoción residir tantos n_n)!
-Antoonia: Gracias por tus lindos comentarios.
-Shuki Kano: Gracias por ser tan comprensiva y likear en en face XD.
-Isa: Gracias por tus palabritas ovo.
-Maritza: de verdad es bueno ver a alguien que siempre ha estado al pendiente de lo que hago desde hace buen rato QvQ.
-Tentenxneji4ever: Tambien amo a esos dos XD...Es curioso lo que me pusiste al ultimo, si lo que tato es que quede lo mas parecido al Manga jejeje.
-Merlyn Morrigan: No te preocupes mas vale tarde que nunca XP...¿De verdad crees que integre con naturalidad a Kagura? QvQ Me siento honrada al recibir tus comentarios jijiji
Bueno, según yo acabaría a los 12 capítulos...pero a este paso creo que hasta el 16 o algo así OvO...lo cierto es que ya llevo "escrito" lo de la mitad del tomo 53 de los 56 que existen, así que ya vamos por la recta final
En fin, me voy antes de llenar de puro comentario del autor el capitulo (Lo sé, me emociono demasiado u.u)
Hasta pronto, y si dios me deja...hasta dentro de 15 Días O3O
Ciao!
