~The Chance~
Capítulo XII: "Afterglow"
"Yo nací para sobrevivir"
La exterminadora y la hechicera estaban entre los arbustos cambiándose de ropa, hacía apenas algunos minutos, Kagome había tratado las heridas de ambas para luego irse junto con Inuyasha y después alcanzar a Kohaku antes de que ocurriera una desgracia.
-¡Auch! –Se quejó Kagura al cubrirse el costado derecho de su cuerpo.
-Lo siento, de verdad –Al oírla, Sango se disculpó con la voz muy apagada- Saliste herida solo porque Kohaku…
-¡Basta! –Interrumpió sin verla- Ya sé que no es culpa de ese muchacho –Bufo como si no le importara- Pero cuando vuelva a la normalidad ¡Me va a escuchar! –Gruñendo ente un tono de risa y disgusto.
-Ka…Kagura –Descubrió que tras esa actuación, la oji-rubí también estaba preocupada por su hermano.
-No hay más remedio, te acompañare.
-Sera mejor que te quedes, se bien que el daño que recibiste también tenía veneno.
-¡¿Esto?! No es nada –Burlona- No soy humana después de todo- Volteo hacia la chica, cuando noto que el rostro de esta se descomponía con preocupación- ¡Idiota! –Se auto insultó.
Lo supo que en ese momento con lo dicho, Sango recordó lo mal que estaba Miroku por el veneno y que por ser humano su vida era más vulnerable a este…No pudo evitar sentirse un poco mal por sus insensatas palabras Kagura.
-Pero que puedo decir, siempre me he mantenido a raya con todo este asunto y cuando por fin hago algo, resultó herida, tal vez esta es la manera de pagar mis fechorías –Se sentía tonta al querer suavizar las cosas con tan absurdo argumento.
Un silencio incomodo se mantuvo un rato…
-¿Ya se van? –De pronto salía Shippo de la vegetación, a lo cual ambas mujeres lo vieron- ¿No te duelen tus heridas Sango?
-Estoy bien –Respondió la aludida- Al menos tú y la anciana Kaede están bien –Agrego terminándose de armar para la batalla.
-Bueno Kaede-Sama y yo estábamos escondidos en un lugar seguro junto con el resto de los aldeanos –Comento el zorrito- Me pregunto cómo esta Miroku.
La exterminadora no dijo nada, solo se quedó inerte. Kagura pensó erróneamente por un momento que la aparición del niño distraería a Sango de su preocupación por el monje…bufo con decepción al ver lo contrario.
Así, los tres fueron hacia donde descansaban Rin y Miroku…
-Sango –Llamo sentada la anciana al notar que entraban las dos mujeres.
Era una pequeña bodega que fungía como refugio temporal, donde estaban los humanos y el pequeño yukai Jaken.
-¿Cómo está el monje? –Agachándose, cuestiono Sango al ver a Miroku recostado en un montículo de paja.
-Ha estado dormido –Contesto la sacerdotisa con desanimo- No siente dolor, probablemente por la medicina que Dokusen le dio a beber.
-Para poder luchar a mi lado, su excelencia ha tomado una medicina que le impide sentir dolor –En su ojos había calma, pero también tristeza- De haber sentido dolor como todos, no hubiera absorbido tanto veneno de Magatsuhi –Sabia que a tal grado, la Kazana se había rasgado de un forma crítica.
-¿Vas a ir tras Inuyasha y Kagome? –Le pregunto la mujer a la castaña tras notar que llevaba su traje de combate- Aunque en estos momentos sería mejor que te quedaras cuidando del Monje
-Si Naraku es derrotado, La maldición se romperá y la Kazana desaparecerá.
-Sango –Hablo la señora.
-Para quitarle el fragmento a Kohaku. Tendrá que dejarse ver.
-Claro, es el mejor momento para hacer que pague sus crímenes de una maldita vez –Pensó Kagura.
-¿Pueden dejarnos un momento a solas? Por favor –Ocultando su mirada, pidió la chica.
No dijo nada nadie, y salieron del lugar Jaken, Kaede cargando a Rin y tras ellos, Kagura.
-¿Por qué nos hace salir a nosotros también? –Se quejó el yukai.
-¡No lo entenderías! –Aspiro Kagura.
-¡¿Qué?! –Se molestó al ser referido como un tonto.
-Rin también ha sido tocada por el veneno de Magatsuhi –Interrumpió la venerable- Le preparare un baño medicinal para limpiarla de ese espíritu maligno, estará mejor en un momento –Añadió.
-Entonces se las encargo –Dio la media vuelta la oji-rubí.
-¿Te iras? –Pregunto Jaken deteniendo su paso.
-Así es –Contesto seca- Mas te vale cuidar a Rin ¡Entendiste! O te matara Sesshomaru –Camino de regreso a la cabaña.
De nueva cuenta le gritaba Jaken quien sabe qué clase de reproches, simplemente ignoro aquellas palabras. Camino hasta llegar al marco de la entrada y se recargo de espaldas a este, la verdad no le interesaba mucho ver lo que pasara con aquellos dos, de cualquier forma ¿Qué podía pasar?
Hubo un largo silencio, Kagura ya se estaba empezando a impacientar, así que volteo con la intención de apresurar a la chica…
-No muera por favor –Con un susurro pidió Sango, inclinándose hacia el monje derramando un par de lágrimas.
-¡Ni hablar! –Se arrepintió de lo que estaba por hacer la hechicera, suspiro al ver a la pareja- ¡¿Pero qué…?! –Engrandeció de repente sus cobrizos ojos.
Sango había besado a Miroku en ese momento, y en una fracción de segundo volteo la cara Kagura con sorpresa o ¿pena? No se esperaba eso en realidad, se puso nerviosa de una manera extraña…Su mente divago a velocidad exorbitante, y se fijó en el recuerdo cuando había abrazado a Sesshomaru ¿Y si en vez de abrazo hubiera sido…? "¡Detente!" El imaginarse eso hizo que se abochornara de una manera en la que nunca se había sentido, pero, si de verdad hubiera acabado con su vida Magatsuhi ¿Se hubiera arrepentido de no haberlo be…? "¡He dicho basta!" Moviendo la cabeza en negativa, detenía su divagante imaginación.
-¿Estabas aquí Kagura? –De repente sonó la voz de cierta humana.
-¡! –Brinco un poco al sentirse descubierta- ¡Ya, ya vámonos! –Molesta por todo el asunto fue la primera en emprender vuelo.
Y sin preguntar más la humana, voló en el lomo de Kirara –Quien había estado escondida hasta ese momento.
Pasaron gran parte del viaje calladas –Lo primordial era llegar cuanto antes con el hermano de la exterminadora-, aun así Sango se sentía un poco incomoda con aquel silencio, sin mencionar que necesitaba una breve distracción para no sentirse tan agobiada con el tema de Kohaku.
-No morirá –De la nada hablo Kagura sin ver a la chica- Ninguno de los dos, son demasiado necios esos dos.
-¿?- Se sorprendió al ser la que tenía enfrente la que rompiera el hielo- ¿Tú crees? –Soltó una risa nerviosa.
-¡Claro! Además, ya te dije que me las tiene que pagar ese mocoso antes de morir –Ahora era ella la que reía, aunque con un tono indescriptible.
-No te he agradecido por cuidar todo este tiempo a mi hermano.
-¿Pero qué dices? –Por fin volteo a ver a la humana, y vio en ella una sonrisa de sincera gratitud- ¡¿Eh?! –Sintió algo inexplicable en su interior al notar esa expresión.
-¡Gracias! –sonrió un poco más.
¿Cómo era posible que aun con toda esa situación ella sonriera? De verdad que los humanos eran bastante extraños.
-Agradécelo hasta que este fuera de peligro ese chiquillo –Volvió la vista al frente.
-Claro, claro –Soltó un poco de aire con un poco de diversión tras lo dicho por su acompañante.
De enemigos a aleados, la vida había llegado a un momento sorprendente, donde los que estaban separados por rivalidades, ahora eran unidos por un mismo fin…las trampas de Naraku lo único que lograban era unificar a un equipo que engrandecía y que se fortalecía conforme pasaba el tiempo ¿El hanyou estaba preparando su final sin siquiera darse cuenta?
-¡Están cerca! –Exclamo Kagura- Mira aquella nube de yukais –Apunto con el dedo el volumen que flotaba encima de una serie de profundos y rocosos barrancos.
-¡¿Naraku?! –Vocifero la compañera que junto con la otra aceleraron el vuelo.
-¡DESPIERTA! –A lo lejos, se oía el Grito de Inuyasha.
-¿Qué despierte? –La voz de Magatsuhi se hacía más clara conforme avanzaban- ¿Sabes qué el corrupto fragmento de la perla le está mostrando al corazón de Kohaku?
-¡¿Qué carajos hace ese maldito espíritu?! –Pensó molesta la oji-rubí...Ya se divisaban en el horizonte los demás…El arma del niño se veía totalmente deforme, aún más que cuando habían tratado de detenerlo hacia unas horas.
-¡El gran pecado que cometió! –Continuo el espectro- El asesinato de su padre y sus compañeros…el poder del fragmento le está mostrando la escena una y otra vez desde que quedó inconsciente.
-¡¿Qué?! –Inuyasha respondió enfadado.
-¿¡Desde que perdió el sentido!? –Por fin hablo Kagome.
-Se ha estado repitiendo todo desde que se quedó dormido –Prosiguió Magatsuhi- Así que, aun si despertara, el corazón de Kohaku ya estaría destrozado.
Ya estando lo suficientemente cerca las recién llegadas mujeres, vieron como los ojos del niño se llenaban de lágrimas…pero lágrimas de sangre.
-¡Aunque sea así! ¡Despierta Kohaku! –Lo llamo enérgicamente Sango.
-¡Sango! –Se sorprendieron la sacerdotisa y el hanyou.
-¡Que hermana tan cruel! –Hablo el aludido con la voz de su controlador- Y aunque ya te había dicho antes que sería inútil despertarlo, sigues intentándolo.
-¡Despierta! ¡PELEA KOHAKU! –Ignorando lo dicho la exterminadora, a lo cual solo se dibujó una sonrisa sombría en el rostro del hermano.
Kagome veía a su amiga con preocupación, cuando, sintió una misteriosa fuerza que hizo que volteara hacia el cielo, donde diviso una extraña luz ¡Era la luz que había dejado Kikyo en la perla! El destello que purificaba el fragmento de Kohaku y causaba daños a Naraku.
Entre toda esa nube de monstruos estaba Naraku, de eso estaba muy segura. Repentinamente desde esa dirección, salía una especie de tentáculos que fueron directamente hacia el cuello del muchacho poseído, uno de ellos toco el fragmento, pero ¡Este no se purificaba! Lo cual aterro a la sacerdotisa del futuro.
-¡Corten los tentáculos! –Elevo la voz Kagome- ¡La luz purificadora de Kikyo no sirve! –Puntualizo.
El resto del equipo reacciono con gran sorpresa, y sin dudar cortaron las terroríficas estacas de carne que atacaban al exterminador –Él cual había perdido el equilibrio con uno de los cortes, quedando sostenido solo con la mano de su oz deformada- Seguido de esto, Inuyasha volvió a atacar pero con sus diamantes queriendo que retrocediera Naraku.
-La luz de Kikyo no tiene efecto ¿Pero por qué? –Se cuestionaba Kagome.
-El hechizo de la sacerdotisa Kikyo solo sirve con el cuerpo de Naraku, pero no funciona en mi –Sonreía al decirlo Magatsuhi- Lo cual hace que sea imposible que se purifique este trozo de la perla, y cuando este se fusione con el resto, el punto de luz de esa mujer será consumido por la oscuridad de Magatsuhi.
-¡Eso no sucederá! –Se oponía la sucesora de Kikyo.
-¡Aguanta ahí dentro Kohaku! –Pidió a gritos la hermana al aludido.
-Es nuestra victoria –Con tono sombrío, Kohaku hablo.
-¡No permitas que Naraku gane! –Pensaba Kagura.
En la mente de Kohaku, aún seguía la devastadora escena de cuando había matado a su padre y camaradas, y herido gravemente a su hermana, "Hermana tengo miedo" lloraba de la desesperación el niño.
De un momento a otro vio una luz en la oscuridad donde yacía sumergido por la culpa, camino hacia ese resplandor que lo conducía cual túnel, llevándolo hasta el final donde vio una singular imagen…Su herma junto al monje Miroku, él cual estaba recostado inconsciente en una especie de almacén. Por un momento agradeció que Sango estuviera bien, pero enseguida recordó que la había herido nuevamente y que el monje también –Aunque de muy diferente manera- Sintiéndose triste por ello.
-Arriesgo su vida para protegerme –Oyó la voz de la chica.
-Sango Onee-sama está enamorada del monje –Dedujo el niño.
-Ayúdanos Kohaku –suplico la chica- Ayúdanos, a este hombre y a mí –Volteo a ver a su hermano menor.
-¿Qué los ayude yo? –Dudo el aludido- ¿Puedo hacerlo?
-Tú puedes, aún hay tiempo –Sonrió.
El extraño sueño se desvanecía en la mente del joven exterminador…ahora veía a su hermana montada en Kirara y con una expresión llena de angustia.
-¡Kohaku! –Esta grito.
Por fin había recobrado el control Kohaku.
-¡Ya despertó! –La colegiala advirtió.
-¡¿Qué es lo que viste niño?! –Recrimino Magatsuhi al ser expulsado del cuerpo.
¡LUZ! Podía verla Kagome en el fragmento que supuestamente estaba contaminado…ese resplandor solo podía ser de Kikyo ¿La luz había cambiado de lugar?
-¡Puedes entenderme Kohaku! –Llamo Sango de nueva cuenta.
-¡Hermana! –La voz del muchacho volvía a ser normal.
-¿Por qué? ¡¿Por qué su corazón no se rompió?! –Sin creer lo acontecido, se cuestionaba el espíritu.
-Magatsuhi ¡Aunque digas que el hechizo de Kikyo no sirva en ti! –Elevo la vos Kagome- al parecer todavía puede hacer algo.
-¿De verdad la luz de esa difunta sacerdotisa, paso al fragmento del muchacho? –Sorprendida, Kagura pensaba.
"Todo este tiempo ha estado Kikyo-Sama conmigo"
-¡Hermana!- hablo el niño, con lo cual, la exterminadora lo vio firmemente- aún hay tiempo ¿Verdad?
-¡SÍ! Aun lo hay –Sabia que a lo que se refería era a deshacerse del malicioso espíritu de la perla.
-Magatsuhi….Te llevare conmigo –Kohaku veía el enorme vacío que yacía debajo de sus pies flotantes.
-¡Qué divertido! –El espectro rio- ¿Piensas dejarte caer? ¿Crees que me espantare y me separare de ti? Es inútil, aunque tu cuerpo quede destrozado –Proseguía- Aun podre manipular el pedazo de carne que rodee el fragmento –Desanimando a su presa.
-Mira a tu alrededor –Ignorando lo anterior- Inuyasha-Sama o Sango-Onee-Sama tomaran el fragmento antes de que eso suceda ¡Definitivamente no dejare que el fragmento llegue a tus manos! –Y así se soltó de forma temeraria el joven exterminador.
-¡Eres un idiota Kohaku!-Sango y Kagura gritaron, pero la primera, a gran velocidad fue tras su hermano ¡No permitiría que muriera!
La acción del muchacho suicida parecía funcionar, una misteriosa fuerza hacia que el espectro se estuviera separando del cuerpo del joven –Mostrando su identidad de un gran rostro transparente- el resplandor de Kikyo estaba teniendo un alcance que nunca se imaginó Magatsuhi que tuviera.
-¡Carajo, no seas tan imprudente! –Inuyasha corría también tras el niño.
-¡¿Por qué son tan idiotas los humanos?! –Para ella, reprochaba la hechicera.
Entonces, de nuevo los tentáculos de Naraku tomaron escena, alcanzando antes que nadie a Kohaku por el pie, evitado que cayera más y levantándolo.
-¡Hermano! –Hablo Sango con desesperación.
-¡Hermana por favor, corta los tentáculos! –Suplico el aludido.
El hanyou canino levanto su mirada hacia la masa de yukais que flotaba en el cielo, sabía que el rival estaba ahí escondido, también sabía que si acababa con el detestable sujeto, pondría fin a toda esa locura, así que sin pensar mucho, tomo su arma invocando a la Tessaiga negra.
¡Es tu fin Naraku! ¡Meidou Zangetsuha!–Grito Inuyasha perforando aquella poco agradable nube.
Trozos de carne llovían ¿Lo había logrado? Entonces ¿Por qué seguía sintiendo la presencia de la corrupta perla Kagome? Además que los tentáculos que sostenían al hermano de su amiga, aun no lo soltaban.
-¡Ten cuidado Inuyasha, Naraku aún sigue vivo! –Advirtió la colegiala.
Y antes de que reaccionara el platinado, el ataque del enemigo empezaba, y no solo atacándolo a él, sino también a Sango y a Kagura quienes flotaban, sin embargo, afortunadamente el trio actuó sin ser dañados, pero si estaba impidiendo que ayudaran al más joven del grupo.
-¡Perdiste! –De nueva cuenta Magatsuhi intentaba entrar al cuerpo de Kohaku.
¡ZAAA! Un certero corte atravesó al espectro hiriéndolo, no era más ni nada menos que….
-¡Sesshomaru! –Magatsuhi vio al yukai que lucía tan arrogante como siempre. Cierta castaña sonrió al verlo nuevamente.
-¡Sesshomaru! –el resto también lo llamaron.
Un crujido se escuchó, los tentáculos de Naraku se movieron a tremenda velocidad contra el recién llegado.
-El cuerpo de Naraku –Calmadamente, Sesshomaru guardada Tenseiga para después sacar rápidamente Bakusaiga, que en un instante destrozo todo, liberando a Kohaku haciendo que cayera al vacío, sin embargo, Kirara evito que cayera.
-¡Hermana! –Teniéndola cerca le hablaba.
-¡Kohaku! –Esta respondía.
Las partes de Naraku quedaron hechas girones, y por los daños colaterales que podían causar estos, ya no podrían ser usados por su dueño.
-Sorprendente –Quedando anonadada Kagome.
-¡Ya no escaparas Magatsuhi! –Hablo el platinado mayor- Usaste a Byakuya como señuelo para mantenerme alejado, ya que le temes a Tenseiga.
El único que podía acabar con aquel espíritu era el yukai canino, y así por fin, los poderes de Kagome estarían por completo liberados.
-Que gracioso –Petulante el espectro- Ni siquiera Tenseiga fue capaz de liquidarme por completo ahora.
-No te intentaba liquidar –Con voz seca contesto Sesshomaru- Te dejaba claro que había alguien era capaz de terminar con tu miserable existencia.
Y seguido de esto, de nuevo tomo la herencia de su padre abatiendo aquel rostro flotante, sin piedad alguna.
-No creas que esta ha terminado –Desvaneciéndose la víctima en una nube oscura- Yo Aun… -No pudo finalizar la frase.
-¿Qué no ha terminado? –Se cuestionaba la humana del futuro- ¿Qué quiso decir con eso?
-Seguramente solo estaba fanfarroneando- Declaro el Hanyou.
-¿Significa que Magatsuhi aún no está completamente muerto? –Preguntaba el exterminador.
-¡No puede ser! –Un rayo de preocupación paso por los ojos de las mujeres que volaban.
En algún lugar cierto hombre emanaba una extraña bruma oscura, mientras que sus acompañantes lo miraban con preocupación.
-¡El Monje Miroku absorbió parte del veneno de Magatsuhi! –Preocupada exclamo Sango.
-¡Y Rin fue golpeada por el aura del mismo y ha permanecido así dese hace horas! –Agrego Kagura -¡No debí dejarla sola! ¡Idiota! –Pensó para sí.
Un ligero destello de disgusto se dibujó en el ceño de Sesshomaru, que seguido de lo que se le dijo, parto hacia donde estaba Rin.
-¡Tenemos algo pendiente muchacho! –Vio disgustada a Kohaku la hechicera –Ya será para después- Y salió volando tras Sesshomaru.
-También debemos partir estoy… -La voz de Sango conforme avanzaba Kagura se iba apagando por a distancia que se creaba.
Repentinamente, sintió un aura maligna ¡Era Naraku! ¿Por fin se había dignado a aparecer el cobarde? Volteo un par de veces dudando en regresar con el resto o seguir a Sesshomaru.
-Tendrán que arreglárselas solos ¡Lo siento! –Rechinando los dientes, decidió alejarse.
Sabía que una batalla importante estaba a punto de comenzar, pero había una prioridad más importante…Rin. Después de un corto vuelo veloz llego junto con Sesshomaru, disminuyendo un poco la velocidad.
-Fue un error alejarme de esa aldea humana –Con voz molesta hablo la chica, sin recibir respuesta de su acompañante- ¿Está molesto? No lo puedo culpar, fui muy descuidada al abandonar a Rin –Agacho la cabeza frunciendo el ceño.
Después de un rato de andar, Kagura empezaba a sentirse algo extraña, como sin energía "¿Qué me sucede?"
-Apestas al veneno de ese sujeto –En monotonía hablo Sesshomaru.
-¿Eh? –No se esperó el comentario- Es verdad, se me había olvidado por completo que me ataco a mí también Magatsuhi –Recordaba en su interior- Ya está pasado el efecto de las hierbas medicinales –Dedujo que la extrañes que sentía en su cuerpo era a causa de los efectos del veneno que volvían.
-Estás herida ¿No es así? –Con su vista hacia la nada.
-Fue un descuido, pero de no haberlo hecho hubiera pasado una desgracia, estaba dispuesto ese maldito sujeto a matar a Rin –Chisto.
¿Iban a matar a la pequeña humana?, por un momento sintió Sesshomaru que su rostro se descomponía, pero solo un instante. Sin embargo…
-Pudiste morir por protegerla –Su tono seguía siendo llano.
-Lo sé –De la misma manera hablo ella.
-Recuerda que tu vida ya no puede ser traída a este mundo nuevamente.
-¡Al igual que Rin! –Levanto la voz y con lo dicho recibió una mirada hiriente del yukai- Además, te recuerdo que yo no soy un humano que puedan matar tan fácilmente –Giro sus rubíes para encontrarse con los oros del hombre que tenia por un lado- Te lo había dicho antes y te lo repetire ¡No moriré! Y menos con una estupidez como ese veneno.
-Qué mujer tan… -Pensó él molesto por las "tonterías" que decía ella.
-Y si hubiera pasado… –La voz de Kagura se iba normalizando- No me hubiera arrepentido –Girando su rostro fuera de la vista del platinado y casi con un hilo en la voz.
No se arrepentía de salvar a Rin, y si fuera necesario lo volvería a hacer, fuera de protegerla porque tenía la entera simpatía y un escondido cariño por parte de Sesshomaru, ella también la quería, y sabía que lo seguiría haciendo, ya había perdido a una hermana –Aunque no fuera la mejor relación la que tuviera con esta- y no iba a perder nada más…y menos a esa niña tan pura, alegre y vivaz...¡NUNCA!
Una batalla llegaba al punto crítico "La vida de Kagome por el fragmento". Naraku había capturado a Kagome y a pesar de los esfuerzos por liberarla de sus amigos, fue imposible por la armadura que había tomado del cuerpo de Mouryoumaru -Cuando recupero su corazón, ya varios meses atrás- La única opción que dejaba el temible enemigo, era liberar a Kagome, a cambio del fragmento y con ello, la vida de Kohaku ¿Qué haría el chico? Entonces una luz resplandecía desde su fragmento ¿Qué era eso que estaba en el suelo? "Eso es…" Ya tenía claro lo que haría.
¿Realmente estaba dispuesta a morir por la vida de la niña? Engrandeció los ojos Sesshomaru al notar la inusual sinceridad en las palabras de la castaña…pero, acaso ¿Eso lo hubiera complacido realmente? Sintió un disgusto extraño en algún lugar.
"Su muerte fue completamente inútil"
La voz de un pasado le taladro su memoria y sus oídos, la del detestable ser que se había burlado de la "Muerte" de Kagura.
"Ya sea que si su muerte hubiera sido en vano o no, eso sería decisión mía"
También recordó la extraña promesa que se había hecho a sí mismo cuando recibió el Meidou Zangetsuha…Tal vez el verdadero trasfondo de esas palabras era otro ¿Pero cuál?...No era el hecho de que se burlaran de lo vana que parecía de la muerte que pudo haber tenido Kagura…Mas bien, era que el único que podía decidir si moría o no, era él ¿Un capricho? Todo se le facilitaba de una manera asombrosa, y en aquel instante cuando aquella mujer parecía que no podría ser salvada por su espada, hirió su orgullo ¿Y otra cosa más? Y, aunque en el último momento no lo abandono Tenseiga, sintió que su poder se estaba poniendo en duda y por esa razón había tomado la decisión de proteger a la Hechicera, para proteger su orgullo y su honor de Yukai.
Sin embargo, las cosas habían cambiado mucho desde ese extraño dialogo consigo mismo, que no parecía más que un berrinche hasta para él. Desde que había conocido a Kagura, le había parecido una oportunista en un principio, y vaya que lo era, pero la había tocado el extraño hechizo del tiempo, el cual la había hecho cambiar en ciertos aspectos, y esa nobleza que demostraba con aquellas palabras llenas de verdadero sentir, era la prueba viva de ese cambio.
No, en realidad no se hubiera sentido conforme con la muerte de Kagura a cambio de la vida de Rin…vivirían las dos y era lo que estaba escrito en el presente y no por suposiciones absurdas creadas por el momento en el pasado.
-Sandeces –Por fin soltó las palabras Sesshomaru.
-Ya no me sorprende esas respuestas –Sin saber cómo, soltó aire con son burlesco Kagura, sin saber todo lo que había pasado en la mente de su acompañante.
Un destello brillo desde la lejanía, haciendo que el par volteara sin parar su vuelo…Seguramente el fragmento de Kohaku tenía algo que ver en ello…
Y era la verdad, se había entregado voluntariamente el niño a Naraku, pero no con la intención de morir, sino para acabar con él de una buena vez. Antes de que Naraku atrapara a Kohaku, este último había tomado una flecha de Kagome –Que estaba tirada en el suelo- y la escondió entre su ropa, esperando el momento preciso para atacar, y así fue que lo hizo, encajo la punta de la flecha en la armadura de su captor, provocándole un terrible daño ¿Qué era lo que sucedía? Sencillamente, la luz que había pasado al fragmento del muchacho era la que efectuaba la agresión, en otras palabras, Kikyo.
El enemigo no lo soporto, y emprendió la huida dejando caer por el barranco a Kohaku y casi llevándose a Kagome con él –A no ser por la intervención inmediata de Inuyasha- Dejándolo casi por completo destruido, se escabullo hacia la nube oscura que permanecía en el cielo, totalmente humillado.
Sango preocupada por su hermano, bajo un poco por la pendiente del rocoso paisaje, afortunadamente, el chico se había sostenido gracias a su pequeña espada que había encajado en la rocha, pronto Sango fue con él, y este se montó en el lomo de Kirara, los dos hermanos estaban felices de verse sanos y salvos.
"Hermana ¿Está bien que yo viva?"
"Si, tienes que hacerlo…Y superarte"
Miroku había despertado por fin sintiéndose mucho mejor, Kaede le menciono que un aura sospechosa estaba sobre su cuerpo mientras dormía, seguro era una parte de Magatsuhi, pero por cuestiones desconocidas había desaparecido sin dejarle ninguna secuela al monje…Especulaban que por fin habían acabado con el maléfico espíritu.
Por otro lado, paseando en las afueras de la cabaña, Jaken sermoneaba a Rin mientras ella caminaba despreocupadamente sin hacerle caso, y al notarlo, el yukai verdoso estaba a punto de regañarla, pero de ella fluía una fuerza misteriosa y nada buena, con lo cual Jaken se paralizo viendo como Rin se montaba en un monstruo alargado y huía de ahí.
-No acabaron con Naraku –Hablo, Sesshomaru.
-Eso parece, aunque tengo la sospecha que quedo completamente desecho –No puso evitar Sonreír con maldad Kagura- Su final está demasiado cerca.
-¿Qué harás cuando eso suceda? –En tono indescriptible, interrogo sin verla el hombre.
-¡! –De nuevo la dejaba sorprendía- ¿Qué haré? –En realidad nunca había penado en lo que pasaría después, incluso trataba de evitar el tema hasta para ella misma- Pues…
-Si no quieres responder, es tu problema –Con el mismo tono respondió.
-Oh –Gruño- Supongo que hacer lo que quiera, aunque ya lo he hecho últimamente –Lanzo una ligera sonrisa- Sin embargo, estoy casi segura que a los que he dañado en un pasado vendrán y querrán acabar conmigo –Suspiro- ¡Qué más da hablar de ello!
-¿Estas preparada para eso? –Seguía con el cuestionario.
Estaba más comunicativo de lo que era realmente ¿Se sentiría bien? Estaba un tanto intrigada Kagura tras el raro interés que estaba tomando el yukai, sin embargo decidió hablar de ella y no investigar sobre la curiosidad del hombre.
-Mis pecados no han sido borrados –Sin saberlo, a la distancia, cierto niño se unía a su fraseo aunque este, en su memoria- Sin embargo no huiré de ellos…Permaneceré de pie y enfrentare lo que venga –Había seguridad en ambos por cada palabra- De ahora en adelante…
Una energía pura se apagaba "¡Kohaku!" un fútil grito lleno de desesperación parecía llegar hasta la hechicera y el yukai.
-Niño –Susurro Kagura deteniéndose y viendo hacia atrás.
-Ha muerto –Sin tacto alguno, escupió Sesshomaru.
-Kohaku… -Entre cerro los ojos bajando la mirada con un extraño sentimiento- ¡Chiquillo idiota! –Se dio la vuelta siguiendo con su camino, y al levantar la mirada se encontró con que su compañero había detenido el paso, quedando frente a ella -¡¿Pero qué…?! –Engrandeció los ojos con demasiado pasmo.
-Ve si es lo que quieres hacer –Su semblante se mostraba calmado e inexpresivo.
-¿De que serviría? –Volvió a Bajar la mirada- Eso no lo revivirá –Paso de lado de Sesshomaru y siguió el vuelo.
Al instante, Sesshomaru hizo lo mismo. Algo, una pequeña chispa húmeda voló desde un rubí a los aires, disolviéndose en el viento y sin más de ellas que la siguieran "¡Pagaras por todo!"
Después de un rato llegaron a su destino. Veían desde lo alto, una anciana, un monje, un zorrito y un yukai enano hablando de algo aparentemente importante…
-¡Monje! El jyaki que salió de tu cuerpo, fue el que rodeo a Rin –Con tono acusador, hablo Jaken.
-¿El jyaki de Magatsuhi? –Cuestionaba Miroku.
-¿Dices que Magatsuhi secuestro a Rin? –Dijo la anciana Kaede.
-Jaken ¿Cómo pudo pasar eso mientras tú estabas con ella? –Shippo de pronto hablo.
-¡Cállate! –Replico chillando el aludido y después, agacho la cabeza con preocupación, seguro temía por la posible reacción de su amo.
-Así que aun Magatsuhi aún estaba con vida- Una voz masculina y profunda sonó.
-¡Sesshomaru! –Miroku veía como llegaba tocando suelo este junto con Kagura- ¿Qué quieres decir con "Aún seguía con vida"?
Jaken brinco totalmente aterrado al ver platinado ante él, pero este primero sencillamente lo ignoro volando otra vez.
-¡No debí haberte dejado a cargo a Rin! –Kagura si lo veía, pero con indescifrable desprecio, para después partir con el yukai.
-Al menos pudieron haber contestado –el niño pelirrojo recalco, viendo concluida la corta visita de Sesshomaru.
Solo había una razón por la cual el enemigo secuestraba a Rin, y esa era…Sellar las espadas de Sesshomaru.
Un frágil cuerpo cuya mirada estaba muerta, yacía tendido en el desolador paisaje, lleno de barrancos y cubierto por la oscura sombra de unas grises y desoladoras nubes. Una hermana llorando devastada por su recién asesinado hermano…Naraku, en el último minuto de huir, tomo el fragmento de Kohaku de la forma más ruin, por medio de un pedazo de su carne que del suelo al cielo, atravesó velozmente el cuello del muchacho. El destino es tan cruel en ocasiones, y esta era una de esas veces, cuando por fin Kohaku había retomado las ganas de vivir y de enfrentar sus temores y errores, era cuando su vida le era arrebatada…Sango sentía tan terrible dolor en su pecho, recordaba las últimas palabras que su hermano menor le decía con tanto entusiasmo en su rostro, el cual en esos instantes era inerte y carecía de gesticulación alguna, en verdad la castaña estaba totalmente abatida.
Totalmente furiosos, Kagome e Inuyasha tratando de recuperar la perla y acabar con Naraku, pero el hombre era rápido y esquivo los ataques. Sin mencionar que después del acto, se burlaba cruelmente de sus "inútiles" esfuerzos y de que además la luz de Kikyo había desaparecido, y en efecto, los ojos de Kagome no la engañaban, ya no veía aquel resplandor que acabaría con la existencia del malvado hanyou que en ese instante ya no estaba en el lugar.
Entre una terrible frustración y tristeza quedaron ahí inertes los jóvenes, pero, algo en el cuello del niño brillaba, la sacerdotisa se preguntaba por ello…Sango percibió un ligero movimiento, separo un poco de ella su cuerpo de el de Kohaku, y del rostro del muchacho, sus ojos de abrían cansadamente "Hermana", fue lo que pronuncio el chico, con lo cual, su hermana paso de un llanto de dolor, a uno de inmensa alegría.
La luz que era destinada a la destrucción de Naraku no había desaparecido, sino que había salvado la vida de Kohaku, dándole otra oportunidad de rehacer su camino…Pero ahora, la batalla final contra el enemigo quedaba en las manos de Inuyasha y sus compañeros.
-A final de cuentas se salvó ese niño –Otro comentario inesperado surgió de Sesshomaru.
-¡¿Qué has dicho?! –Kagura pregunto sin recibir respuesta- Se ha salvado Kohaku –Otra vez, nuevas y singulares sensaciones surgían en ella- Bueno, ahora si me las pagara cuando lo vea –Pensando, sonrió.
Volaban los dos juntos tratando de seguir el rastro que había dejado Rin al irse con aquel monstruo…De pronto, Kagura se sintió abruptamente cansada a tal grado que su vuelo fue disminuyendo de velocidad –Tanto que Sesshomaru ya la estaba dejando atrás por mucho- Su vista era borrosa, y se empezaba a sentir mareada.
-Mi cuerpo no me obedece –Hablo muy bajo- Acaso… -Sin finalizar frase alguna se desfalleció.
-Eres una inconsciente –La voz masculina hablo.
-¿Qué? –Abrió los ojos como platos- Es verdad, me sentí cansada y por un momento yo... ¡Un momento! –Divago un poco en sus pensamientos, hasta que recordó que pensó haber caído por los aires, pero ¿Quién evito que se pudiera impactar comtra el suelo?- ¡Sesshomaru! –Noto que la cargaba en brazos.
-Aun tenías restos del veneno de ese sujeto –Como acostumbraba, parecían con poco interés sus palabras.
-No descanse antes de batalla, eso hizo que no del todo saliera de mi cuerpo el veneno de Magatsuhi –Pensaba, y con ello se sonrojo ligeramente, ya que esta era la segunda vez que Sesshomaru la llevaba cargando- ¿Eh? ¿Por qué estamos descendiendo? –Notando la acción pregunto de nuevo y sin recibir respuesta.
Así, el yukai bajo hasta el suelo, dejando a la hechicera en la base de una gran montaña de la cual había una pequeña saliente sobre la cabeza de ellos que hacia una especie de sombra.
-Déjame aquí –Escupió la oji-rubí- Descansando un poco, me repondré rápido –Sesshomaru solo la veía -¡Anda! No pierdas el tiempo, te lo aseguro no me pasara nada –Al notar que no movía ni un musculo el hombre...- O ¿Acaso estas preocupado por mí? –Sonrió con coqueto interés.
-Silencio –Con voz serena se dio la media vuelta- Eso no ayudara a que tu recuperación –Voló después de dicho esto.
-¡Huh! –Bufo con algo de diversión, mientras veía partir al platinado- Claro que no ¿verdad? -Suspiro y reclino su cabeza sobre la fría piedra de aquel rustico refugio...Era tiempo un merecido descanso a tan ajetreado día.
Vio los últimos rayos que ofrecía la tarde y cerró los ojos finalmente.
Previo capitulo 13: Si tan solo las cosas hubieran sido diferentes, Hasta que concluya la pelea... ¡La batalla final da comienzo!
Y Ahora Lady Gaga con un pequeñisimo fragmento de "Born this way" encabeza el capitulo (ya se había usado la canción en otro fanfic...pero no lo pude evitar usar también oAo) En verdad esa es mi parte favorita y le iba muy bien a este capitulo lol.
Pese a que había decidido solo reflejar el mundo a través de los ojos de Sesshomaru y Kagura, en este capitulo, rompí un poco las reglas metiéndome en la cabeza de Kohaku también (esas palabras se pueden prestar a malos entendidos XD), pero se me hizo interesante manejarlo así jejejejejejeje...Ademas ya estamos en una de las partes mas cruciales de la serie, así que aunque no quiera ya tengo que poner mas de los demás personajes :P
Y de nuevo ponemos en problemillas existenciales a Sesshomaru XD (ya era hora que de hacerlo sufrir :P)...Ya es mas consiente de sus decisiones pasadas, un gran paso mi querido Sessho OwO (ok...eso fue demasiado hasta para mi XP)
Bueno...ahora los saludosssssss o3o:
- Shuki Kano: No hubo beso pero si lo pensó después Kagura...viste? XD de hecho al escribir esta parte me acorde mucho de ti jejejejeje...Saludos!
-Merlin Morrigan: (espero que tus uñas hallan crecido jejeje) es muy dulce de tu parte comparar con un dulce mi fic (vaya la redundancia XD)
-Antoonia: el ataque según yo es "Ryuurin no Mai" que es el ataque de remolinos...Muchas gracias por esperar para leer cada capitulo. n_n
No alcance ha hacer dibujo para el capitulo, aunque me puse a dibujar garabatos de la pareja, XD...estarán en FB y DA por si quieren pasarse (links en perfil)
No se si logre tener a tiempo e siguiente capitulo, pero se los aseguro que no dejare el fic y menos con el final tan cerca...Muchas gracias por los Review y los favs, de verdad son los que alientan a continuar escribiendo owo, en tanto...
Nos vemos en el siguiente capitulo.
Ciao!
