~The Chance~
Capítulo XIV:"Heart"
"Te miras en el espejo de tus pesadillas,
Al mirar con los ojos cerrados, vez tus malas costumbres"
El cuerpo de Naraku empezó a temblar de manera peligrosa, dejando caer a Kagome al vacío, afortunadamente Inuyasha pudo alcanzarla y evitar que se impactara contra el suelo. En el instante cuando la tomo, su forma demoniaca se desvaneció al momento, esto era la prueba de que los poderes de la sacerdotisa habían vuelto.
-Gracias al cielo, has vuelto a la normalidad –Con lágrimas en los ojos, notaba esto Kagome.
-Sí, Gracias a tus poderes espirituales fue posible –La veía profundamente Inuyasha.
-Fue porque Sesshomaru acabo con Magatsuhi –Grito su rostro para ver al mayor de los platinados- Gracias… -Pero este no estaba, lo cual la dejo un tanto desconcertada, aunque no se esperaba menos de alguien como él.
-He podido sentir el olor de Rin –Flotando a gran velocidad avanzaba Sesshomaru- Es como si una niebla de dispersara ¿Acaso los podres espirítales de Kagome están disminuyendo el jyaki de Naraku?
El enemigo movía su cuerpo tratando de bloquear el paso del Inugami, a lo cual el último, con sus garras contrarrestaba el acto.
Por otra parte, cierto grupo trataba de adentrarse a aquel tan extraño campo de batalla, mientras que el paso se cerraba.
-¡¿Qué diablos pasa?! –Vocifero Jaken.
-¿Naraku nos ha notado? –Se cuestionó el zorrito.
-¡Rayos! –Kagura trataba de moverse en tan estrecho lugar.
Repentinamente un pedazo del gran cuerpo se abalanzó contra el grupo, pudo evitar aquello la oji-rubí saltando al lomo de Ah-Un.
-¡Jaken-Sama! –Kohaku observo como un golpe, separaba del grupo al enano verde.
-¡Ah…! –Fue lo único que pudo decir este antes de desaparecer entre el mar de tejido.
-¡Ese idiota! –Farfullo la mujer aferrándose al caballo dragón.
¡Ah…! –Ahora Shippo era el que desaparecía.
-¡Jaken-Sama, Shippo! –Llamaba el chico.
-Estoy segura que algo grande ocurre –Escupió Kagura- Y la verdad no me agrada del todo.
-¿Qué hacemos?
-¡Avanzar!
Naraku estaba dejando que vagaran libremente a sus enemigos a través de su cuerpo, pero seguro había un truco, al menos ese era el presentimiento de Inuyasha.
La luz, aquel resplandor que el antagonista creía perdido había vuelto, la señal de que el espíritu malvado de la perla había desaparecido…Esa luz que podía ser la salvación, la ocuparía para sus oscuros planes, irónico realmente. Repentinamente cegadores rayos de luz se desplazaban por el cuerpo del arácnido.
-¡Luz! –Kagome hablo en alguno de aquellos túneles.
-La luz ha regresado a la perla de Shikon, la voz de Naraku resonaba- También sus amigos pueden verla ¿Se preguntan que les ha pasado? ¿Qué les hará pensar el ver esa luz? –Reía malévolamente.
-¡¿Qué quieres decir?! –Exigió Inuyasha.
-Te diré algo interesante….La Kazana de Miroku está en su límite, así que si la abre una vez más…
Un resplandor por los ojos del hanyou canino paso…Fue ahí donde lo entendió, las terribles intenciones de Naraku eran...
En algún lugar, Miroku notaba que su vórtice se calmaba tras la última confrontación con el enemigo, cuando noto el resplandor de la perla…Estaba más que seguro que los poderes de la humana del futuro se habían recuperado, y que era momento de atacar a Naraku y acabar con el de una buena vez ya que donde se encontraba el fulgor de la joya, se encontraba el tan aberrante ser que buscaban todos.
-Aquella luz que vea Miroku, no le garantiza encontrarse con lo que desea –Burlonamente comento el enemigo,
-¡¿Quieres engañarlo para que habrá su Kazana?! –Kagome replico entre enojada y angustiada.
-Es muy tarde –Respondió el oscuro ser- Kagome...Tu luz matara a tus amigos- al decir esto, su cuerpo se endurecía en una impenetrable armadura., no dejaría que avanzaran más.
-¡Callante maldito! –Vocifero Inuyasha al instante que tomo su espada y fue contra el muro acorazado tratando de atravesarlo, pero sin lograr resultados- Ni un rasguño –Farfullo, pensando y dudando de ir tras la perla o tras Miroku.
-Vamos con Miroku –Comento Kagome, dándole otra solución.
-Parece que Kagome tiene una buena idea ante esta situación –Burlón, hablo el enemigo- Les diré algo más, Miroku está separado de Sango y cada uno está avanzando por su cuenta…Supongo que el Monje está bastante aterrado de que Sango sea absorbida por su maldición junto con él.
Miroku estaba solo con la plena convicción de que nadie más se involucrara, no quería que sus amigos resultasen heridos o incluso muertos. Ya había tomado una decisión, abrir la Kazana una vez más con el único propósito de acabar de una buena vez con Naraku. El monje rezaba para que su vórtice soportara un poco más hasta encontrarse con su temido contrario y abrirlo para arrastrarlo al infierno…aun si se tuviera que ir junto con él.
Naraku en su refugio se reía de la desgracia de aquel hombre solitario, pero no solo de él, sino de una mujer que también vagaba en solitario y con un terrible miedo y preocupación por el moreno. Sango había quedado demasiado angustiada tras la despedida de Miroku, y más porque tenía el mal presentimiento que podría haber sido la última vez que lo vería ¿Intentaba morir solo? Si eso sucedía ¿Qué haría? Detuvo su paso la castaña comenzando a llorar y temiendo lo peor. Un pequeño rayo de luz se filtraba en aquel tétrico lugar, haciendo que la joven viera hacia esta ¿Qué era eso? La perla de Shikon, seguro que Naraku estaba con la joya, no había duda, acabar con el enemigo era lo único en que pensaba la chica a la vez que montaba a Kirara avanzando hacia la luz. Al acabar con Naraku, la maldición del monje desaparecería. Al final del túnel, la exterminadora pudo divisar al terrible ser que tanto buscaba, y frente de él la aun oscura perla de las cuatro almas.
-¡Naraku! –Vocifero casi por atacarlo, pero se detuvo al ver que algo salía desde el pecho de Naraku ¡Era Rin! La cual estaba inconsciente- ¡RIN!
-Has sido la primera en llegar –Hablo el hombre- Ahora destrúyeme junto con la perla de Shikon –Sombrío le propuso a la mujer mientras sostenía a la niña entre sus brazos.
-¡Suelta a Rin! –Exigió Sango.
-A caso ¿Con Rin no puedes lanzar tu Hiraikotsu? Aunque sea esta la única oportunidad que tengas para acabar conmigo –La incitaba- ¡Que amable eres! Pero esa amabilidad tuya terminara matando al monje.
-¡! –Con lo dicho, la castaña volvió a sentir el terror que hacía apenas unos minutos tenia- ¿¡Qué has dicho!?
-El monje actualmente está siendo guiado hacia una falsa luz….al parecer pronto volverá a abrir su Kazana –Con una sonrisa maliciosa declaro- Absorber aquella ilusión será completamente inútil.
Y era cierto, Miroku seguía una falsa luz que cada vez veía con mayor claridad, hasta que por fin estaba frente a la imagen del hanyou arácnido
-Eres el primero en llegar –La ilusión hablo mientras el monje preparaba su ataque.
Pero Inuyasha y Kagome iban tras el monje para evitar que este no cometiera una insensatez, aunque desafortunadamente se alejaban de la verdadera perla de Shikon, sin embargo salvar a sus amigos era una prioridad de mayor peso en ese momento.
-Esta niña llamada Rin ¿Qué es para ti? –Cuestiono Naraku- ¿Ella es alguien que debas proteger a costa de la vida del monje? –Trataba de intrigarla más.
Alguien observaba muy de cerca esa escena, Byakuya quien había creado dos ilusiones pedidas por su creador, una era para el monje y otra para Sango. Pero en ese lugar, donde se encontraba la joven, si había algo verdadero ¡Rin! Así que si mataba a la niña seria completamente en vano.
Tenía que evitar la Muerte de Miroku, la exterminadora estaba segura de eso, tanto que no le importaba condenar su alma con el asesinato de Rin ¡quería que Miroku siguiera vivo!
-Muy bien Sango….Mata a Rin para salvar la vida del monje –Escondido en algún lugar, el verdadero Naraku reía maléficamente por la garrafal decisión de la humana.
La sacerdotisa y el hanyou iban presurosos para alcanzar al monje y evitar que hiciera un acto de arrebato…Después de un rato, vieron a lo lejos a Miroku que veía fijamente a una falsa imagen de Naraku y a punto de abrir su Kazana.
-¡Deténgase Monje Miroku! –Grito Kagome- ¡Es una trampa!
-¡Kongousouha! –Invoco los diamantes Inuyasha tratando de golpear la falsa figura, pero simplemente la atravesó sin afectarle.
-Estas dudando Miroku –Hablo Naraku- Así que aun aprecias tu vida
El monje solo lo veía con ojos de rabia.
-No nos puede ver –Dijo la colegiala, estando frente a su amigo pero detrás de la ilusión de Naraku.
-No reacciono con las lanzas de diamante –Agrego el acompañante- Lo único que puede ver es la fraudulenta imagen de Naraku –Farfullo molesto- Ese maldito trata que nos absorba con su maldición.
Dio un último vistazo a su contrario el moreno, para después liberar su mano del rosario que llevaba puesto, y en lo más hondo de si, se disculpaba con Sango, renunciando al anhelo de pasar una vida feliz junto con ella.
-¡Kazana! –A punto de abrir su mano.
-¡Miroku! –Llego justo a tiempo, tomando firmemente el puño cerrado del aludido- ¡No te dejare abrir eso! –Termino por tumbar en el suelo a su amigo- Kagome, las cuentas- Refiriéndose al rosario que cerraba temporalmente el vórtice.
Kagome obedeció y se las puso en la mano del monje. Los recién llegados tuvieron un alivio momentáneo, pero…
-¿Echándote para atrás y con cosas tan mundanas? –Cuestiono Naraku al humano.
-¡Cállate! –Rezongo el Miroku, aparentemente no notaba la presencia de sus amigos.
-¡¿No nos reconoces?! –Pregunto Inuyasha sin soltarlo.
-¡Es por esa ilusión! –Toma una flecha la morena- ¡Debe de ser destruida! –Lanzo el proyectil hacia el enemigo pero aquella imagen no se desvaneció ¿Qué significaba?
No se esfumaría el engaño, no hasta que Sango hiciera lo peor por tratar de salvar a su amado…No antes de que la exterminadora se manchara con la muerte de Rin.
Tres figuras caminaban por algún lugar de aquel sitio siniestro, eran Kagura, Kohaku y Ah-Un.
-De verdad es irónico –Pensaba la oji-rubí- Siempre trate de evitar regresar para ser parte de Naraku, y ahora que soy libre, termine regresando por cuenta propia al cuerpo de Naraku –Sonrió de lado.
-Una luz –Sacándola de su meditación, el niño hablo.
-¿Cómo? –Los dos se acercaban a dónde provenía la luz, hasta llegar a una especie de ventana que estaba bardeada con tejido de aquel descomunal cuerpo, ambos de asomaron por aquella abertura para ver lo que acontecía.
-¡Hermana! –Grito el exterminador.
-¡Rin! –La hechicera noto a la niña en los brazos del enemigo.
-¡Hermana, hermana! –Al ver la posición de ataque de ella, estaba seguro que atacaría a Naraku junto a Rin.
-¡¿Qué rayos pasa?! –Grito Kagura.
-Hola Kohaku, hola Kagura –De la nada se escuchó otra voz.
-¡Byakuya! –Los dos lo llamaron al verlo.
-Solo callen y observen, de cualquier forma, ella no puede oírlos –Comento.
-Si Byakuya está aquí, significa que ese Naraku no es verdadero –Pensó la mujer- ¡¿Qué quieres decir?! –Cuestiono.
-Que los corazones humanos son débiles –Respondió- Especialmente el de tu hermana Kohaku, cuya mente solo piensa el salvar al monje agonizante.
-Como si fuera a dejar que se salga con la suya ese maldito –Kagura saco su abanico y justo cuando iba a atacar, este salió volando hacia Byakuya- ¡¿Qué?!
-¡Oh! No lo mencione –Tomando el abanico- ¿Recuerdas nuestro pequeño encuentro? Mientras dormías use una de mis ilusiones premeditando lo que podrías hacer si es que decidías venir aquí.
-Hijo de… -Farfullo realmente furiosa.
-No me mal intérpretes, esas fueron ordenes de Naraku –Esquivo la mirada- Lo que dije aquella vez si fue verdad.
"Sabes, si nos hubiéramos conocido en otras circunstancias, hubiera sido muy divertido convivir contigo"
-Yo ya no sé a quién creerle –Con rencor declaro.
-Kagura, no lo culpes –La voz se Naraku resonó seguido de una risa macabra.
-¡Da la cara de una buena vez y déjate de usar otras personas para hacer tus trabajos sucios! –Buscándolo con la mirada.
-¿Molesta? –Burlón pregunto- Pero dime ¿En qué te afecta si muerte la niña?
Sesshomaru se encontraba volando por los túneles enemigos cuando…
-Apresúrate Sesshomaru, que tu querida humana está en grave peligro –La voz del antagónico llamaba de algún lugar sin dirección- Ya está ahí Kagura.
-¿Por qué decidió venir? –Molesto en sus adentros el Inugami.
-Sabes, al parecer está por empezar una interesante plática entre ella y yo ¿Te gustaría oír?
-Déjate de tonterías –Fue lo único que respondió.
-Lo tomare como un "si" –Rio sonoramente
Naraku trataría de corromper a Kagura para que terminara por tomar una decisión equivocada, y también quería que tras esa decisión, Sesshomaru terminara odiando a la hechicera…Deseaba toda la oscuridad que podría emanar que aquellos corazones, quería que se pudrieran al igual que sus almas.
-¡Deja de decir tanta estupidez! –Rezongo Kagura.
-¿De qué hablas? –Respondió su creador- No has pensado en que esa niña crecerá algún día.
-¿Eso qué tiene que ver?
-Vamos, no has pensado siquiera un momento que Sesshomaru se pueda interesar en esa pequeña al convertirse en una mujer –Intrigando- Sin mencionar que ella lleva mucho más tiempo con Sesshomaru.
-¿Por qué te empeñas en decir esas cosas como si a mí él…? –Hablo enfadada.
-Te interesa y no me lo puedes ocultar. Piénsalo, con Rin muerta tus oportunidades se hacen mayores –Con tono sombrío.
-¡Kagura! –La llamo Kohaku.
-No se…. –Agacho la mirada- …Que te hace pensar que dejare que algo como eso suceda –Aprieta los puños fuertemente- ¿Piensas que por qué nací de ti somos de la misma calaña?
-¿Y no lo eres? No te quieras hacer pasar alguien que no eres –Incrédulo el creador.
-¡Por mi cree en lo que más te convenga! –Muestra una sonrisa- Lo único que quieres lograr es que caigamos en la maldita oscuridad de tu trampa.
-En ese caso ¿Dejaras que muera Rin?
-¡Cállate de una maldita vez! –Voltea hacia Kohaku- ¡Sigue llamándola!
-¡¿Kagura?! –No se esperaba todo aquello de la Hechicera el niño- ¡Hermana reacciona!
-Byakuya…Ya viste de lo que es capaz Naraku –Mirándolo- No creas que será diferente contigo ¡¿Me oyes?! –Notando que era ignorada- Tonto….Ya no soy la misma que estaba bajo el yugo de Naraku, nunca más seré parte de sus sucios juegos.
Alguien en algún lugar sonrió muy ligeramente "No esperabas eso ¿No es así Naraku?"
Durante el proceso de aquella fallida artimaña….Kagome trataba de encontrar al verdadero Naraku y evitar que Miroku tratara de abrir su Kazana –Quien estaba aún en trance después de ser detenido por Inuyasha- Pero algo extraño pasaba, al ubicar la esfera de Shikon, noto que la luz que había vuelto, nuevamente desaparecía ¿Qué pasaba?
-Parece que Sango ha caído en la oscuridad- La ilusión de Naraku hablo notando la preocupación de la sacerdotisa.
Tenía que detenerlo, la luz casi se extinguía y con ello la oportunidad de derrotar al enemigo. Tomo su arco y apunto, tenía que ser cuidadosa y ver hacia donde disparar, intentaría nuevamente lo que había hecho con Hitomiko…
-¡No me escucha! –Desesperado decía Kohaku.
-¡Sigue intentando! –Del mismo modo le ordenaba Kagura- Si al menos tuviera mi abanico podría intentar algo –Chisto llena de impotencia.
-¡Perdóname Rin! –Sango lanzo con fuerza su gigantesco bumerang.
-¡No…! –humano y hechicera gritaron.
-Cuando Sango mate a Rin con el Hiraikotsu, la perla terminara por contaminarse –Escondido en algún lugar, Naraku veía como una luz en la esfera se apagaba.
-¡Ya lo vi! –Lanzo su flecha Kagome.
La Flecha se proyectó hacia arriba hasta que en cierto punto ¡Desapareció! -Estaba ocurriendo lo mismo que cuando salvaron a aquella sacerdotisa muerta- Kagome estaba segura que su flecha si llegaría hacia el enemigo.
Una brecha se abría ante los ojos de Naraku, por la sorpresa él abrió los ojos ampliamente, y antes de siquiera imaginarse que pasaba, una desgarradora luz le atravesó el hombro izquierdo, destrozándolo.
Antes de que el letal ataque de Sango llegara a la niña, se escuchó un fuerte chasquido, el brazo se Byakuya se había desprendido sin razón aparente, Tanto Kohaku como Kagura se sorprendieron, aunque esta última reacciono rápidamente tomando su abanico –Que por el golpe dado a su hermano, este soltó el objeto-. La falsa imagen de Naraku se desvanecía ante los ojos de la exterminadora, que en ese preciso instante entendió que eso había sido una trampa del enemigo, pero por fortuna, antes de que llegara el gran hueso a aquella ilusión, esta se desvaneció del todo dejando caer a Rin, salvándola del golpe mortal, pero ahora estaba cayendo al vacío.
-¡Mierda! –Kagura se abre paso de la jaula de carne en donde estaba, saliendo ella y Kohaku, a la vez que volaban para atrapar a Rin, y siendo el muchacho quien lo lograra- No le pasó nada –Viendo a la pequeña inconsciente sin ningún rasguño y aspiro con alivio.
-¿Estas bien hermana? –Kohaku voltea hacia esta, quien lo veía sorprendida porque no sabía que ahí había estado.
-Solo era una ilusión –La voz de Byakuya se dirigía hacia Sango- Ibas a golpear a Rin y a la supuesta imagen de Naraku para salvar la vida del monje, No te importo la vida de esa niña ni un poco.
-¡Cállate! –La oji-rubí vocifero.
Tras lo dicho, la humana se quedó pensando en el atroz acto que por poco culminaba y que este no habría servido de mucho. Tan absorta estaba que no noto que su hueso volador iba hacia ella, no hasta que lo tenía casi de frente, pero este solo pasó por un lado de ella casi dándole a la extensión de Naraku de no ser por sus reflejos, así finalmente el objeto se encajó en una de las paredes del enemigo. Sin embargo la velocidad era demasiada como para que hubiera sido provocada por la fuerza de inercia por ir de regreso, de entre la carne perforada de donde había provenido el objeto, había una figura de cabellos plateados, era…
-Sesshomaru-Sama –Kohaku vio al yukai.
-Si me tratabas de pegar a mí, el golpe está mal dirigido –Burlón comento el ilusionista al Inugami- Oíste la conversación ¿No? –Comenzó a huir- Los dejo para que platiquen con calma ¡Adiós!
El cuerpo de Naraku había recibido un gran daño, tanto que su extensión recibió el mismo daño ¿Pero por qué Kagura no? Ella ya tenía su corazón ¿Eso la salvo de tener tan grave daño? Aunque el nunca noto una diferencia –Puesto que conoció a su hermana después de que está casi muriera-, Naraku una vez menciono que Kagura había cambiado de aroma ¿Eso indicaba que ya no tenía nada que ver con su creador? Podría ser, era extraño, pero en su interior le alivio que ella no tuviera que pasar por aquello.
-Sesshomaru –Hablo Sango- Si deseas matarme, hazlo.
-¡¿Qué dices idiota?! –Kagura Grito molesta.
-¡No digas eso! Rin está bien, así que Sesshomaru-Sama…
-¡Estaba dispuesta a matar a Rin! –Grito con fuerza.
-¡Estabas siendo manipulada por Naraku! –Trataba de defender a su hermana.
-¡Eso no cambia la decisión que tome para sacrificarla! –Levantaba aún más la voz- No tengo perdón ni aunque fuera con la intención de matar al enemigo.
-Idiota –chisto Kagura.
-¡Hermana!
-No tengo la intención de disculparme o de suplicar por mi vida…Sin embargo, hasta que Naraku esté acabado y la maldición del monje Miroku desaparezca –Sesshomaru la veía fijamente y sin tener intención de reclamo- Quisiera que esperaras hasta ese momento para liquidarme –Las lágrimas surgían de su rostro.
Inuyasha y Kagome corrían con Miroku en brazos, el cuerpo del antagonista comenzaba a desmoronarse de forma explosiva y peligrosa. Perdía el monje que lo dejaran atrás, que solo los retrasarían, pero Inuyasha no se convenció y siguió cargando con él, sin embargo el monje comento su preocupación sobre la Kazana, ya que no sabía hasta cuando aguantaría y que si lo hacía en ese momento también arrastraría al hanyou y a la sacerdotisa. Kagome lo trataba de consolar diciéndole que Sango probablemente quería estar a su lado e Inuyasha con que todos saldrían con vida de esa pelea y que por ello no tenía que rendirse.
La luz literalmente se habría paso por el gran cuerpo de Naraku.
-Luz –Redundo el muchacho exterminador.
-El olor ha cambiado de dirección –Olvidando por completo las palabras de la humana, pensaba Sesshomaru- En esa dirección está el verdadero cuerpo –Y sin más aviso voló hacia esa dirección en platinado.
-¡Vamos! –Kagura fue la primera en seguirlo.
-Sigámoslo hermana.
-S…Si –Dudosa, hizo caso a lo ducho por su hermano.
¿Sesshomaru la mataría hasta derrotar al enemigo? Se preguntó Sango, no importaba pensar en eso en aquel momento, solo le interesaba una cosa…ver a Miroku una vez más.
Entre el violento desprendimiento de carne, Kagome, Miroku e Inuyasha seguían la luz que los guiaba hacia donde estaba el verdadero Naraku.
-¡Naraku!-Inuyasha fue el primero en verlo.
La humana del futuro lo veía, la luz de la perla estaba volviendo de forma asombrosa a la perla. Realmente le había dado a Naraku.
-Así que has venido a matarme –Como si eso fuera un chiste rio.
-¡No me lo tienes que decir! –Desenfundo su espada rápidamente- ¡Meidou Zangetsuha! –Ataco con una gran esfera oscura, pero en eso el cuerpo de Naraku se sacudió con fuerza provocando que el ataque no le diera al cuerpo principal.
-¡Fallaste! –Conforme comento el enemigo.
Un pequeño pelirrojo iba hacia la luz con mucho entusiasmo, cuando una enorme masa oscura se puso delante de él haciendo que brincara con sobre salto, sabía bien que ese ataque era e Inuyasha. Después de unos segundos observo que se podía ver la herida del ataque dejando una gran fosa en forma circular. Después también pudo notar que alguien había llegado al lugar, era Byakuya de las ilusiones, el cual saco de su espalda una espada, pero sin navaja…la sacudió sobre donde había quedado la marca del ataque del hanyou, y al hacerlo, una navaja negra se formó desde la empuñadura del arma. El niño no dejaba de mirar con temor.
-Oye- Viendo a Shippo, quien volvió a brincar de espanto al verse descubierto.
-¡¿Qué acabas de hacer?!-Exigió el zorro.
-¿Qué no lo viste? Acabo de hacer mío el poder del youki del meidou –Sin saber porque, le respondió- Naraku me lo pidió.
-¿Su poder? Es una locura lo que dices ¡Ese es una técnica que les costó mucho trabajo perfeccionar a Sesshomaru e Inuyasha! –Gritando- ¡No puedes contenerlo tan fácil!
Era cierto, por eso mismo, era una espada que solo se podía utilizar una vez.
-Todo terminara pronto ¿No? –Pensó la última extensión de Naraku- Oye tú, enano…Antes de que se cierre el agujero, deberías salir si es que quieres escapar ¡Nos vemos! –Recomendó para después esfumarse.
-¿Eh?
No importaba que en la perla luchara la luz y la oscuridad por obtener la victoria, el que tenía el control del lugar era Naraku. Kagome trato de tirar una flecha, pero el hanyou malvado no dejaba de moverse y de expulsar miasma impidiendo el acto de la chica, Inuyasha pronto fue a auxiliarla a ella y a Miroku. El veneno era diferente esta vez, si podía matarlos a todos si este los tocaba ¿Ya había perdido el control el antagonista? ¿Planeaba algo más?
Una niña despertaba con cierta pesadez en la cabeza y abriendo los ojos de a poco.
-¡Rin! –La llamo un chico.
-¡Kohaku! –Ella lo llamo.
-Nos tenías muy atareados –Una hechicera la veía con una sonrisa confiada.
-¡Kagura! –Miro más al frente después- ¡Sesshomaru-Sama! –No cabía de la alegría.
Entonces un estallido en una de las paredes retumbo, el veneno exploraba con fuerza atroz. El exterminador retrocedió con Ah-Un envidando un posible daño. Sin aviso, a la niña le fue puesto un objeto en la boca…Era la máscara anti-veneno de Sango puesta por ella misma.
-¿Hermana? –Desconcertado el castaño.
-Perdóname Rin –Flotando sobre el lomo de Kirara y la par de ellos, le hablo a la niña con una sonrisa llena de arrepentimiento, Kagura y Sesshomaru vieron aquello en sumo silencio.
-¡Sin tu mascara tú…! –Trato de advertir Kohaku.
-¡Me adelantare! –Sin oír lo que su hermano le quería decir, se alejó.
-Arriesgando su vida…Huh –Pensó Sesshomaru.
-No es una mala persona después de todo –Como si supiera lo que pensaba, Kagura le hizo segunda.
-Ni tú –Mas como un murmullo respondió él.
-¿Eh? –Perpleja por lo que había pensado oír.
-Naraku dejo que oyera todo lo que sucedía con la trapa de Rin –Seco, siguió hablando.
-¡Oh vaya! –Sonrió un poco- ¿Pensaste que podría haber dejado que mataran a Rin? –Pregunto sin esperar respuesta.
-Sabía que no lo harías –Sin verla, respondió.
Por un instante, su vuelo fue torpe y lento, no esperaba respuesta, pensó que solo se quedaría callado, pero no, había decidido contestar esa pregunta.
¿Por qué había respondido? Ni él lo sabía, solo quiso hacerlo y fue lo que hizo.
El veneno se hacía mucho más perene conforme iban avanzando, Sango ya se había alejado bastante y empezaba a sentir el precio por no llevar su máscara.
-Sesshomaru-Sama, Vaya tras mi hermana por favor –Suplico Kohaku- El Shouki le afectara.
Sin alguna expresión, acelero el vuelo Sesshomaru ¿Pretendía alcanzar a la humana? Sin embargo en ese preciso momento se cerró el paso ante el platinado.
-Así que no quieres que la siga –Pensó el hombre.
Sango por fin había llegado con Naraku, a quien vio con sumo rencor por el sucio juego de hacia algunos minutos. Él solo sonrió con una ridícula confianza mencionando que el monje aún seguía con vida. No pido evitar la chica voltear por todos lados, notando a sus amigos y con un aspecto bastante cansado y a Miroku, no pudo evitar soltar un par de lágrimas al verlo aún vivo.
Kagome le advirtió que usara su máscara ya que Naraku los pretendía matar con tan terrible ponzoña, la castaña respondió que fuese lo que fuese, el ataque de su arma lo atravesaría, y seguido de esto lanzo el objeto con todas sus fuerzas, aunque el enemigo no se quedó atrás y lanzo un remolino de shouki para neutralizar lo lanzado, sin embargo no sirvió de mucho, porque Sango lo atravesó con bastante facilidad junto con el dueño de aquello y regresando con ella el Hiraikotsu, pero este tenía a su alrededor una aura de veneno que mareo al instante a la chica y su gato mascota, Kagome lanzo una flecha para purificar tan atroz ataque aunque demasiado tarde, porque los dos seres cayeron al vacío inconscientes. Naraku se mofo de que por darle la máscara a Rin, ella había terminado en tan patética situación –Pero eso sí, con la conciencia tranquila- Miroku al ver que la exterminadora estaba cayendo hacia un vacío…salto alcanzándola y cayendo junto con ella. Inuyasha trato de ir tras ellos siendo impedida su acción por Naraku quien cerro el agujero evitando que estuvieran todos juntos.
Ya en lo más profundo de aquel lugar, el monje trato de despertar a la mujer preguntándole el porqué de todas sus acciones, sin embargo ella solo oía un sonido que la perturbaba de forma terrible, el sonido de la Kazana –Que fue lo que finalmente la despertó completamente-. Él se disculpó por haberla dejado sola, a lo cual la chica le pidió que la llevara con él hasta la muerte.
La perla nuevamente se llenaba de oscuridad, con lo cual, la figura humana de Naraku se restauraba.
-La desesperación que aquellos dos me han dado la fuerza de la oscuridad de sus corazones –Rio malévolo- Es irónico que a pesar de que se amen tanto su desesperación lo sea aún más.
Con furia Inuyasha saco su espada preparando un ataque.
Cierto herrero desde la lejanía observaba la gran masa en que se había convertido Naraku, En su interior le decía al hanyou que si lograba hacer suyo el ataque que había obtenido de su hermano, seguro ganaría.
-Ambos serán devorados por la oscuridad de la perla –Aún hablaba Naraku a la vez que la joya se tornaba por completo negra.
-¡No voy a permitir que eso suceda! –Vocifero Inuyasha- Naraku, te derrotare y romperé la maldición de Miroku ¡Meidou Zangetsuha! –Movió su espada enérgicamente en contra del enemigo.
Los ojos de Kagome no la engañaban, en ese instante Naraku estaba fusionado con la perla y el ataque del platinado parecía inútil, ya que Naraku no había sido llevado al infierno, es más la apariencia del sujeto parecía que estaba por cambiar nuevamente.
-La Perla de Shikon, cuya existencia había sido desvanecida junto con los restos de Kikyo, pero este objeto uso los intensos sentimientos que tenía, para regresar junto con Kagome a este lugar. Incluso en pedazos no dejo de provocar desgracias y sufrimientos –El malvado ser hablaba mientras que su nueva apariencia se formaba- Así que la perla nunca desaparecerá, incluso si yo soy derrotado.
Kagome escuchó atentamente las palabras del hombre, aunque una parte de ella estaba con cierta intriga ante ese "incluso si soy derrotado".
-Naraku ¿Qué es lo que realmente quieres con todo esto? –Cuestiono la joven- Mientras peleabas contra nosotros, solo has hecho atrocidades…Separaste a Inuyasha de Kikyo, hiciste que dos hermanos como Sango y Kohaku pelearan entre ellos, incluso usaste los sentimientos de ella y los del monje Miroku en contra suyos –Analizaba- Te burlaste de los lazos de todos maldiciendo sus sentimientos y trataste de destruirlos ¿Por qué? ¿Ese fue tu deseo? –Tratando de indagar en algo que sabía que no tendría respuesta.
-¿Por qué dices cosas como esta en un momento así? –Con recelo cuestiono Naraku.
-Algo que debes de ser capaz de comprender es el corazón humano –Prosiguió la humana- entiendes los lazos que los unen, debes de entender el dolor de perderlos….o es acaso ¿La perla de Shikon no cumplió tu verdadero deseo?
¿Qué era esa extraña sensación que tenía? Le habían llegado las palabras de la sacerdotisa en lo más hondo ¿Pero por qué sentía la necesidad de acabar con todo en ese lugar?
-¿Qué sucede? –De pronto el pecho de Kagura sintió una extraña sensación, y por ello se llevó una mano al pecho.
-¿Pasa algo Kagura? –Pregunto Kohaku.
-Nada –Contesto- Este malestar es como si me hubieran dado una pésima noticia –Pensó.
¿Esto era causado por que aún había una conexión con su creador? Porque de alguna manera sabía que lo estaba sintiendo era por algo que le habían dicho a Naraku ¿Pero qué?
Aquel grupo seguía avanzando entre la carne del enemigo.
-¿No vacilaste? –Kagome interrogaba al hibrido- La perla de Shikon convierte al ser que la absorbe en verdaderos monstruos ¿Pero por qué esperar hasta ahora para absorberla?
-¿A qué viene eso? –El semblante de Naraku se hacía sombrío, el que la chica casi afirmara que vacilaba le hacía hervir la sangre de forma misteriosa- Kagome ¡¿Con esas palabras tontas intentas purificar mi corazón?! –Cansado de oír tales palabras, preparo un ataque, ahora el shouki en forma de lanzas era lanzado hacia Inuyasha y Kagome.
-Hazte a un lado Kagome –Pidió su compañero- Naraku, los dos hemos nacido de diferentes maneras, pero ambos somos hanyou con corazón yukai y humano ¡Por eso no puedo perdonarte! –Enérgico- Escoger cualquiera de los dos era nuestra decisión, tú elegiste tener un corazón humano teniendo una vida como yukai…pero heriste a demasiada gente ignorando esa parte humana ¡No dejare que un ser como tu viva lastimando a mis amigo! ¡Meidou Zangetsuha! –Abanico su espada con rudeza.
El ataque se veía diferente…en vez de salir un gran círculo, unas potentes centellas oscuras atravesaban salvajemente el cuerpo del enemigo, dejando sorprendidos a todos los presentes del lugar. Kagome supo que esa era la oportunidad para golpear al Naraku, pero este al notar aquello, movió las paredes de aquella enorme guarida.
-Es inútil, yo puedo regenerarme eternamente –Su cuerpo humano se comenzaba a regenerar.
-¡Silencio! Entonces te hare pedazos eternamente –Volvió a atacar.
Totosai a lo lejos de aquel sitio, sentía como Inuyasha se había apoderado por completo del meidou.
-Naraku –Llamo el platinado- Tus telarañas, tentáculos, tu indestructibilidad y mi destino contigo y la perla ¡Todos serán atravesados por mí! –volvió a atacar con sus cuchillas oscuras.
El enemigo había sido demolido en un par de segundos, ahora solo quedaba un mísero pedazo de carne prendido a la joya, aunque ese trozo fue suficiente para que Naraku se volviera a formar, no antes de provocar un poco de caos en el gran cuerpo que lo contenía junto con todas las personas que lo odiaban. El veneno explotaba por todos lados como potentes bombas mortíferas. El gas llegaba hasta donde estaban Sango y Miroku, este último se encontraba consiente, pero sabía que si la chica era bañada con aquella sustancia una vez más, podría morir….Definitivamente no permitiría que eso sucediera, a pesar que la misma exterminadora le había pedido que la llevara con el hasta la muerte ¡Él quería que sobreviviera!
Por otro lado se encontraba Jaken perdido y también sintiendo los estruendosos ataques del enemigo –a tal grado que se arrepentía de haber ido a tan peligroso lugar.
-¡Sesshomaru! –Grito Kagura notando la densidad de la ponzoña que los envolvía.
-¡El Shouki se está volviendo más poderoso! –Termino el comentario Kohaku.
-Algo ha pasado…Inuyasha –Pensó el aludido- ¿Estas acorralado Naraku? En ese caso ¡Te escoltare al infierno! –Saco su colmillo explosivo lo agito enérgicamente abriéndose paso
Byakuya –Quien estaba cerca de ellos- Noto que Sesshomaru por fin había decidido tomar medidas para atacar a Naraku, si eso seguía así, el creador del ilusionista terminaría completamente acabado y sin poder absorber su cuerpo por las secuelas del ataque,
Seguía avanzando el grupo del hermano mayos con agilidad, de pronto vieron algo a lo lejos, un ser chaparro y verde quien esquivaba tanto los daños del enemigo y los de su propio amo.
-¡Sesshomaru-Sama! –Se dirijo ante el llorando y con una enorme sonrisa tonta, pero su amo lo recibió con el talón del pie en su cara, botándolo al lomo de Ah-Un.
-Jaken-Sama ¿También vino? –Cuestiono Rin.
-¿Qué ha estado haciendo? –le siguió Kohaku.
-¡Cállense! –Medio atarantado recrimino.
-Tan bobo como siempre –Muy por debajo murmuro Kagura.
El nada discreto sonido del ataque de Sesshomaru llego rápidamente a los oídos de su hermano menor. Sabía que pronto llegaría.
-Naraku…ya no te podrás seguir regenerando –Declaro el hanyou
-Te lo dije, aunque sea destruido, la perla seguirá existiendo por siempre.
Miroku seguía caminando con Sango en los brazos tratando de evitar el veneno de su enemigo, pero no era suficiente, era momento de utilizar su Kazana sin importar que eso le costara la vida, su prioridad era salvar de la muerte a la mujer que amaba. Al momento de preparar su mano para el ataque, noto algo curioso en su mano, sin embargo, el cuerpo gigante se empezó a mover salvajemente haciendo que ambos cayeran al vacío.
Shippo subía tratando de no ahogarse con la mortal bruma que lo estaba alcanzando, de pronto le cayó algo a la cara dejándola adolorida, quien había caído era la pequeña Kirara inconsciente, seguida del hueso se Sango, el cual si lo noqueo por un breve instante, pero pudo reaccionar antes de caer al mar de miasma que estaba bajo de él. Giro su cabeza hacia arriba viendo a la exterminadora y al monje caer.
Sesshomaru seguía avanzando entre las explosiones creadas por su corte.
-Sorprendente, la destrucción no ha parado –Comento el niño.
-Y eso que solo fue un solo golpe –Añadió la niña.
-¡La Bakusaiga de Sesshomaru-Sama es cosa seria! –Adulando el sirviente.
-No es de sorprender –Sonrió discretamente la hechicera.
De pronto unos tentáculos intentaron golpear al Daiyukai, pero este los cortó con suma facilidad.
-Ríndete Naraku…Este es tu final –Le sugirió el hanyou.
-Así parece ser –Con una sonrisa triunfante, el rostro del aludido se comenzaba a agrietar- Sin embargo hay algo que tu espada ni la de Sesshomaru serán capaces de cortar.
-¡No seas un mal perdedor! –El joven rezongo.
-¡¿Te refieres a tu alma, no es así?! –Saco conclusiones Kagome- Pero es por eso que yo estoy aquí ¡Purificaré tu alma!
-Así es, al final esto es una batalla de almas –Con mirada siniestra afirmo Naraku.
Entonces un aura detrás de la sacerdotisa se percibió ¡Byakuya! Tenía una apariencia agrietada casi igual que la de su amo, además con su espada con el filo afuera, apuntando directo a Kagome. Noto algo raro Inuyasha, la navaja del arma parecía como si tuviera el Meidou Zangetsuha. Entonces paso lo inesperado, el hombre arremetió un corte contra la joven a la vez que del interior de Naraku surgía una oscura coraza.
-¡Maldito! –Ahora el platinado era quien usaba su Tessaiga negra contra Byakuya, sin que pudiera escapar de aquello.
-Soy una extensión de Naraku, pude haber muerto cuando el fuera liquidado, pero no fue así –Sonrió socarronamente- No me arrepiento de nada –Su cuerpo poco a poco desaparecía en la oscuridad- Mi propósito se ha cumplido –Estos fueron sus últimos pensamientos.
"…Si nos hubiéramos conocido en otras circunstancias, hubiera sido muy divertido convivir contigo"
¡Adiós Kagura!
Una flor de loto se deshojaba ¿Qué clase de imagen era esa que perturbaba la oji-rubí? De nuevo un ligero persistente dolor en su pecho sintió.
-Al final moriste –Susurro- Idiota.
A pesar de las intensas explosiones, los oídos de cierto personaje pudieron percibir tanto las reacciones como los murmullos de la mayor de los acompañantes.
-¿Estas bien? –Corrió con la colegiala el muchacho.
-Sí, si lo estoy –Contesto incrédula.
Pero entonces ¿Qué era lo que realmente trataba Naraku?
Shippo con su gran forma redonda y rosada, llevaba sobre el a Miroku, Sango y Kirara. El primero agradeció al niño por haberlos salvado, en ese momento la chica recuperaba la conciencia, y después de mirarse un rato el uno al otro, ambos agradecieron de verse sanos y salvos –Dentro de lo que cabían las cosas- El hombre menciono que el sonido de su Kazana había cesado, la maldición de Naraku estaba perdiendo poder. Era tiempo de regresar con sus amigos y acaba de una buena vez con el tan aborrecible enemigo que tenían en común ¡Todos estaban listos para cortar el destino que los unía a él!
-Kagome sube a mi espalda –Ordeno Inuyasha a lo cual la chica obedeció.
Ya no había más lugar donde apoyarse, el cuerpo de Naraku era totalmente inestable, solo quedaba atacar directamente.
-¡Meidou Zangetsuha! –Ataco desmoronando-¡Dispara Kagome!
La chica intento disparar, pero entonces algo que caía desde el techo del lugar se lo impedía, enormes bolas de un shouki bastante concentrado. Evadieron lo más que pudieron, entonces una bola iba justo hacia ellos, cuando un enorme bumerang destrozo tal objeto…
-¡Sango, Miroku! –Sorprendidos el hanyou y la morena.
-Yo también –Salto del lomo de Kirara Shippo para luego transformarse de nuevo en su forma regordeta y voladora amortiguando la caída de ambos.
-¡¿Qué haces aquí Niño?! –Reprocho Inuyasha.
-¡Deberías agradecerme y no regañarme! Contesto.
El moreno y la castaña pasaron de lado, y el primero abrió su mano, con lo cual los demás se alertaron.
-¡Kazana! –Abrió su vórtice- Estoy bien -Declaro para calmarlos, después de todo sus heridas se estaban curando, no había riesgo de ser absorbido y morir por ello- Naraku ¡Tu maldición se está debilitando!
Un estallido derrumbo otro muro, entre los escombros de aquello salió Sesshomaru seguido de su grupo.
-¡Hermana! –Con gran alegría, Kohaku vio que su hermana seguía con vida.
-La destrucción de Bakusaiga aún se está extendiendo –Observo Kagura.
-Como lo pensé ¡Sesshomaru-Sama es el único que podrá derrotar a Naraku! –Agrego Jaken.
Una parte del gran cuerpo del antagonista se desprendía, quería evitar las consecuencias del daño provocado por el Inugami.
-Así que se han reunido –Naraku trato de ser lo más despectivo que pudo- Compañeros o como sea la forma ridícula como se nombren entre ustedes.
-No falta nadie –Confirmo Inuyasha.
La luz de la perla volvía, el poder de la pureza de cada corazón que estaba en ese lugar hacían que esta luz tomara mucho más poder, La batalla por sus destinos estaba a punto de concluir.
Pevio capitulo 15: Lo que sera mejor, Esa impertinente sonrisa, ¿No es un sueño en verdad?
Hooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooolaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...!
Volvi! oAo
Ok ok ahora la cancion que adorna el inicio del capitulo es "Kagerou" de Buck Tick, no se pero me recuerda a Naraku la cancion XD
Resumensotototototote de nuevo, y agregando de nuevo cosas de mi cosecha aunque no tantas como hubiera querido, pero fue lo que me "dejo" el manga, creo que por eso mismo batalle tanto para terminarlo OnO.
Pues aqui vienen las malas noticias OAO (Again), pero no se espanten, ya que lo malo es bueno a la vez (a canijo!)...Sin mas rodeos...los dos capitulos que vienen son los dos capitulos finales de este fic u.u. De verdad me diverti mucho al volver y hacerlo con esta historia que ya tenia ganas de hacer desde que se acabo el manga...goce y sufri de mucho, pero se bien que son los gajes de ser fandom nvn.
Y ahora los saludos a los que me dejan Reviews OoO:
-Tentenxneji4ever: Me encanto tu drabble de verdad n_n
-Shuki Kano: Gracias por tu comprencion chica QvQ
-Antoonia: Yo tambien pienso que es bien sexy Kagura y soy hetero P:, aun asi la amo! QoQ (jajajaja)
-Matitza: tus Reviews son geniales (creeme yo a veces no se que poner en estos XD) gracias por tus lindas palabras X3
-Merlyn Morrigan: Espero que a tus gatos y a ti les hayan cresido las uñas jejeje, ya vi que por ahi tienes una historia...luego la leere OwO
De verdad agradesco sus palabas y su comprension ante el retraso que ha tenido el fic OwO...Recuerden habra dibujo que estara en el link "Fan-Fic-Art" de mi perfil, aunque para ser franca es un dibujo que no era para el fic...pero ya no me dio tiempo de hacer algo relacionado al capitulo u.u.
Pues sin mas que decir los dejo y ahora si...nos vemos en 15 dias OoO)9
Ciao OwO
