~The Chance~
Capítulo XV: "Smile"
"Tuve que hacer un recuerdo que ninguno de los dos pudiera nunca olvidar"
Poco a poco el cuerpo de Naraku iba colapsando, su gran cuerpo era víctima de la explosión provocada por el ataque de Sesshomaru, y su rostro humano se estaba agrietando más y más, en definitiva sus horas estaban contadas…pero ¿Por qué se seguía viendo tan confiado?
-Deberían de estar felices, están todos juntos y eso ha hecho que la perla haya recuperado su luz ¿Acaso eso es a lo que los humanos llaman "esperanza"? –Comento Naraku, y Kagome podía notar que lo que decía era verdad- Pero no olviden que la joya esta en mi interior –A la vez que la apariencia del enemigo se volvía más tenebrosa, la perla se oscureció rápidamente.
-¡Bastardo! Finalmente permitió que la perla consumiera su corazón –Hablo Inuyasha.
En ese preciso instante, grandes remolinos de veneno se creaban frente a Naraku, de los cuales salieron veloces proyectiles cargados de la letal ponzoña y que iban dirigidos hacia sus contrarios.
-¡Meidou Zangetsuha! –Contrarresto el valeroso hanyou- ¡Rayos! A pesar que le estoy dando con todo Naraku no desaparece, al parecer la perla lo esté aferrando a este mundo.
Más shouki atacaba al grupo.
-Ridículo –Sesshomaru veía aquello con un chiste de ataque a lo cual corto sin ningún problema las bombas enemigas- ¡! –Noto algo raro- Los pedazos de carne cortados por Bakusaiga hacen que el veneno se potencialice mucho más- ¡Jaken!
-¿Si amo? –Un poco atarantado el sirviente tomo atención.
-¡Salgan del cuerpo de Naraku! –Ordeno el Daiyukai sin oposición de su súbdito. Y aunque ignoro a este al llamarlo, volteo un instante para ver a Kagura.
-¡! –La mujer se quedó un tanto desconcertada, pero…- Entiendo, solo estorbare –Voló tras el resto del grupo.
Dirigiéndose a la mal trecha salida, el grupo de Sesshomaru se encontró con más proyectiles venenosos.
-¡Fuujin no Mai! –Golpeo una esfera, pero otra fue destruida por un gran bumerang.
-Dense prisa y salgan de aquí –Hablo Sango.
-Hermana –Dijo Kohaku.
-Sango-Sama –Rin se quitó la máscara anti-veneno- Gracias –Dijo la niña devolviéndole el objeto a la verdadera dueña.
Solo por un instante contemplo la escena Sesshomaru.
-Monje ¡Tome esto! –El niño imitaba a la jovencita- Por favor úsela y cuide a mi hermana –Pidió.
-Si –Tomo aquello y volvió junto con sango y Kirara para pelear.
Los seis –Humanos y demonios- salieron de aquel hostil lugar.
-Todo está envuelto en un increíble Shouki –Observo el exterminador.
-Pero miren, Se está desquebrajando Naraku –Indico la oji-rubí.
-Es tan grande como cuando entramos –Continuo Jaken- pero ahora se está haciendo pequeño de manera inconvenientemente.
-Es más que obvio que su caída está por llegar –Finalizo Kagura.
En el campo de batalla el veneno seguía golpeando al reto del grupo, trataban de acabar con este, pero parecía que todo esfuerzo por desvanecerlo era inútil, aunque a pesar que Kagome era humana, la ponzoña no la dañaba ¿Era por qué sus poderes espirituales habían vuelo? Sin embargo, aún no lograba su cometido de atravesar con una flecha a Naraku, no le dejaba momento para atinar su golpe.
"No te dejare disparar, no aun" Era lo que maquilaba en su mente el feroz enemigo. Inuyasha volvía a atacar con su golpe oscuro. "Solo un poco más…Solo un poco más", sin que nadie lo pensara, Naraku se estaba desplazando hacia otro lugar lentamente.
-¡Kaede-Sama! –Un aldeano gritaba a la sacerdotisa, a la vez que observaba una voraz y gigantesca esfera oscura que se encontraba en los cielos.
-¡Naraku! –Nombro aquel nombre la anciana- Acaso ¡¿Se está acercando a la aldea?!
-Se está moviendo el cuerpo –Comento Kagura.
-Se dirige hacia la aldea de la anciana Kaede –Kohaku distinguió la dirección que se tomaba.
La batalla continuaba, tanto ataques de Inuyasha y Sesshomaru bombardeaban a Naraku de forma brutal, mientras que Miroku absorbía el veneno que se esparcía por todos lados.
-Es inútil Naraku, las partes que habías salvado están siendo destrozadas –Puntualizo el hanyou.
-Lo que queda de mi cuerpo, aún puede arrasar con una aldea completa –Reía el enemigo.
-¡¿Qué has dicho?! –Cuestiono.
Desde afuera, los trozos de carne llenos de shouki se desprendían de las paredes del cuerpo, cayendo de forma fulmínate hacia el suelo, matándo todo con lo que hacía contacto. Ya en ese momento la esfera estaba sobre la aldea, destruyendo todo a su paso. La gente despavorida corría hacia un lugar seguro, siento Kaede-Sama quien los guiaba, la anciana se preguntaba una cosa ¿Naraku quería involucrar a la aldea en sus planes? ¿Para qué?
-¡Desgraciado! –El platinado menor a penas se percataba que estaban moviéndose.
-¡Es demasiado tarde! Si destruyes mi cuerpo, sus fragmentos lo contaminaran y matara todo en la aldea.
Todos lo veían con gran impotencia, pero entonces, Sesshomaru salto estando cara a cara con su contrario.
-¿Y eso qué? –Con su típica expresión fría hablo y después corto sin piedad alguna al arácnido.
La ráfaga del impacto hizo que todo terminara deprendiéndose, pero la perla aún estaba "viva"…Naraku estaba cayendo por su propia voluntad. Esto les dio la oportunidad a los demás de salir y proteger a los aldeanos y a la aldea misma de que el ataque tuviera mayores daños.
-¡Meidou Zangetsuha! –Inuyasha cortó al cuerpo principal.
Seguido de aquello, lo poco que sobraba del cuerpo de Naraku se concentraba en remolinos que formaban una esfera mucho más pequeña de la que estaba en un inicio de la batalla.
-¡La veo! –Por fin los ojos de Kagome podían ver con claridad la perla ¡Esta era la oportunidad!-Este tiro… –Apuntando con su arco y flecha- sin duda le dará a la Perla de Shikon –Y cargada de un gran poder espiritual, la flecha salió disparada hacia su objetivo, desapareciendo justo casi al tocar la masa de carne- ¡Por favor, perfora la perla! –Suplico en su interior la sacerdotisa.
-¡Tu destino te ha alcanzado Naraku! –Unos ojos rubís contemplaban lo acontecido.
"Naraku, La Perla de Shikon no te concedió tu verdadero deseo ¿verdad?" Recordaba lo que le había cuestionado Kagome hacía apenas unos minutos atrás, a pesar de un aspecto bastante amenazante, la cara del hombre tenía un semblante tranquilo, casi melancólico.
-Mi verdadero deseo –En un breve instante la imagen de Kikyo se le vino a la mente- Es verdad…Yo solo quería el corazón de Kikyo
La luz de la flecha de la colegiala inundaba el oscuro lugar donde se encontraba los pocos restos de su forma humanoide.
-Parece que… –Su melancolía lo estaba atacando al saber que el final estaba cerca- …No seré capaz de ir al mismo lugar donde has ido.
De entre los remolinos de shouki, una cegadora luz se derramo por todos lados, y no solo eso, sino también los trozos de carne que habían caído sobre la aldea. Definitivamente se estaba purificando por completo Naraku.
-¿La flecha de Kagome sama lo logro? –Kohaku se preguntó asombrado.
-¿Qué era lo que realmente deseabas Naraku? –le preguntaba desde su interior Kagura- ¿Qué era lo que no se te concedió, a tal grado de preferir ser acabado por el enemigo? Realmente tú nunca quisiste matar a Kikyo ¿Cierto? Pero al no aceptar tu corazón humano, terminaste acabando con su existencia al igual que lo hiciste con tu "familia", de no haber sido salvada, yo también hubiera tenido ese final –Suspiro hondo- Al final, todos pagamos el precio de nuestras decisiones –Esto último, lo susurro.
-¡Lo logre! –Aun sin creerlo, Kagome contemplaba su hazaña.
-¡Cuidado Kagome! –Inuyasha la tomo sacándola lejos de ahí, los efectos secundarios del ataque de ella había provocado una gran explosión que llevaba aun rastros de la ponzoña de Naraku.
Aun caían proyectiles al suelo, uno tras de otro, parecía que aun el enemigo intentaba matar a Kagome e Inuyasha. Entonces una última explosión azoto contra el suelo…entonces, la bruma de polvo y veneno se disolvió, dejando ver los restos del agonizante arácnido y la perla atravesada por la mitad al frente -Y chispeando con pequeñas centellas esta- Pero además, el pozo debajo de él. Rápidamente los demás fueron ahí ¿Había perdido la razón el ser maligno? Ya que en ese preciso momento sonrió como si no debiera nada…como si hubiera obtenido la victoria.
-En ese momento, le pedí un deseo a la perla –Hablo Naraku sorprendiéndolos a todos- Fue en el momento en que Byakuya corto a Kagome –Shippo recordó lo que había visto hacer Byakuya con los restos del meidou- En el momento en que muera, ese deseo será concedido…El deseo que pedí, era el deseo que la perla tanto ambiciona.
Entonces Naraku se fue desvaneciendo ante la mirada de todos. Pero, algo extraño sentía en menor de los platinados, y al voltear detrás, para ver a Kagome, encontró que a la espalda de la misma había un meidou circular, que la arrastraba hacia su interior.
-¡Kagome! –Trataba de alcanzarla.
-¡Inuyasha! –También quería lograr el alcance.
Salto el joven, y ambos trataron de tomarse de las manos para que aquella oscuridad no absorbiera a la humana…pero todo fue inútil, antes de poder lograrlo, el meidou se había cerrado, dejándolos separados el uno del otro. Inuyasha toco suelo con total desconcierto.
-¡Desapareció! –Kohaku fue el único que se atrevió a exclamarlo.
-¿Kagome...fue cortada por Byakuya? –Shippo pregunto, y al instante lo volteo a ver Inuyasha- Yo vi como él robaba el poder del meidou.
¿Robar el poder? ¿Eso era a lo que se refería Naraku cuando dijo que cuando su extensión había cortado a Kagome, él había pedido su deseo? "Cuando muera, este se cumplirá" eso es lo que había dicho el enemigo.
-¡El pozo! –Una voz femenina y añeja llamo.
-¿Qué sucede Kaede-Sama? –Al notarla, la llamo Miroku.
-¿Dónde está el pozo devorador de huesos? –Notando la ausencia de este.
-¡Desapareció!
Todo parecía tener algo de sentido en ese momento, era demasiado tonto que no hubiera acabado con Kagome desde un inicio Naraku, lo que en realidad quería era llegar a la aldea y eliminar el pozo ¿Pero cuál fue el deseo que pidió?
-¿Moje? –Sango noto como este de descubría su mano derecha con bastante ahínco, entonces…
-La Kazana desapareció –Asomándose Kaede.
-¡La maldición se ha roto! –Con lágrimas en los ojos, la exterminadora contemplaba la palma lisa de Miroku.
-Con esto... –Un sentimiento extraño surgía en el joven humano- No hay duda que Naraku ha muerto, sin embargo ¿Qué paso con la perla de Shikon?
Una ola de preocupación ataco a Inuyasha, parecía que había descubierto algo. Sin pensarlo mucho saco su espada a la vez que tornaba un color negro "Por favor Tessaiga, llévame con Kagome" suplico. Invoco al Meidou cortando el suelo creando una abertura. Todos quedaron sorprendidos ante esto y observaron cómo se adentraba en aquel oscuro portal, el cual después de unos instantes se cerró.
Lo que había notado Inuyasha era, que la perla temía de Kagome y era más que evidente que si la joya seguía viva, no dejaría que la sacerdotisa siguiera con su existencia, quería eliminarla para así poder seguir existiendo, pero definidamente, el hanyou impediría que sucediera algo que dañara a la humana…Tenia la convicción de llegar hasta ella.
Una chica aparecía en un paisaje extraño, esta se veía desconcertada como si hubiera olvidado algo importante…unas amigas la llamaban alegremente.
Una vida tranquila, rodeada de cosas futuristas y muy superfluas, aunque, algo no andaba bien. Pasaron los días sin novedad alguna: el sonido de las flechas del club de tiro con arco la distraía constantemente, en casa preguntaba constantemente sobre un templo donde yacía un pozo pero su familia le negaba la existencia de tal lugar.
Seguía con su vacía vida, haciendo cosas propias de su edad –Como lo era salir con amigos y hacer deberes del hogar…Pero uno de esos tantos días, paso cerca del árbol sagrado que se encontraba en el templo, sin embargo algo faltaba en el, repentinamente vio la imagen de un muchacho de cabello plateado que ella conocía bien desde hace más de quinientos años…"Inuyasha" nombro y con ello, todo el paisaje se distorsionaba llevándola con su familia. Una bodega, tres personas arrodilladas y desesperadas "Kagome" es lo que decían, la aludida trato de llamar la atención de los personajes pero estos no la notaban, después tres chicas preguntaban sobre lo que estaba ocurriendo y sobre la ausencia de su amiga en sus actividades de aprendizaje... ¡Nadie la veía! Incluso si trataba de llamarlos a todos, ninguno respondía su llamado.
De nueva cuenta, el paisaje cambio, ahora la colegiala estaba rodeada de una profunda oscuridad.
"El pozo ha sido cerrado…Ya no tienes un lugar a donde ir" Una voz espectral surgía de la esfera de las cuatro almas.
-¡Ah! –Se incorporó súbitamente y con respiración agitada Kagura- ¡Un sueño! ¿Pero porque sueño esa clase de cosas?
Vio un mundo que jamás había visto en su vida ¿Una broma del destino? ¿Estaba empezando a enloquecer? ¡Qué fastidio!
Había pasado todo el día, y no hubo señales ni de Inuyasha, Kagome o la perla. Y a pesar que los indicios de la muerte de Naraku eran claros, la hechicera no descansaría hasta saber que realmente estuviera muerto, por ello había decidido quedarse ahí hasta comprobarlo, sin embargo esa noche el sueño que relacionaba a Kagome, a final de cuentas no la dejo en paz y no la dejo descansar correctamente. Todo el día y después de aquella rara ilusión, se encontraba divagante y hasta cierto punto cansada. Solo alguien más que ella notaba aquello…Lo hacía en silencio, el dueño de dos orbes doradas.
-¿Dónde Estoy? -Preguntaba ella.
-Has estado aquí todo el tiempo –Una voz que provenía de la esfera contesto.
-Pero yo fui a casa y asistí a la escuela –Con el espíritu roto reclamo.
-Fue una ilusión, pero puedes pasar el resto de tu vida de esta manera…..Quieres Regresar a ese mundo ¿No es así? –La voz cuestionaba ahora- Pídeselo a la perla de Shikon…Deséalo, ya que si no lo haces, te quedaras aquí sola para eternamente –En aquel momento, la chica puso una cara de horror.
Un hibrido de cabello blanco se movía entre aquella oscuridad atravesando un monstruo que había salido de la nada, sin embargo, este se regenero fácilmente. Otros pequeños monstruos llegaron, diciendo que la humana pronto llegaría al lugar en donde estaban ellos, que el corazón de ella estaba perdiendo ante la oscuridad de la perla y era verdad, la sacerdotisa estaba aparentemente en el mismo lugar pero en otro a la vez y llenándose de un temor horrible y tratando de llamar a sus amigos y familiares, pero nadie, absolutamente nadie le respondía, y como si fuera poco, la perla le aclaro que nadie vendría con ella, y sin más la pobre empezó a llorar.
Los monstruos decían que ella terminaría por perder ante su miedo por la oscuridad y que pediría un deseo egoísta para salvarse. El joven preguntaba que si aquella joya estaba viva, a lo cual un monstruo le dijo que estaban dentro de la misma Shikon, en donde si Kagome pedía el deseo incorrecto, pasaría toda la eternidad ahí y pelearía con ellos interminablemente, y de ese modo, la joya caería en otras manos y se perdería otro deseo absurdo que lo llevaría a la oscuridad, así se repetiría por siempre el ciclo…el destino de Kagome estaba escrito desde mucho antes, ella estaba sentenciada a librar una nueva batalla dentro de la perla...Para eso ella había nacido. No aguanto más el Hanyou y golpeo a esos seres.
"¡No pierdas Kagome! Espera a que llegue por ti"
¡No! Kagome no había nacido para ese destino tan cruel, al menos eso era lo que creía el platinado, ella había nacido para conocerlo y él para conocerla a ella.
En ese instante –Y por su parte- lo supo la chica, el deseo correcto que debía pedir, pero tenía un miedo terrible a lo que fuera a pasar después de hacerlo. La esfera trataba de convencerla de que le pidiera volver a casa.
Inuyasha buscaba sin descansó a su compañera. En ese momento vio como un grupo de yukais de movía a un lado de él, pero algo los golpeo….era una mujer, y no cualquiera, era la creadora de la perla de Shikon, se trataba de Midoriko quien había estado peleando con aquellos seres desde hace más de cien años, pero ahora sería turno de Kagome y Naraku continuar la batalla. En ese momento una gran telaraña apareció, y al centro de esta se encontraba la cabeza del enemigo. El joven se cuestionó si aún seguía con vida Naraku, los seres lo desmintieron diciéndole que se encontraba muerto, pero que pronto su alma despertaría, cuando la mujer pidiera el deseo incorrecto, y de esa manera iniciar una nueva batalla de almas.
"¡Kagome no nació para eso!" Se negaba rotundamente el platinado a tal idea…había aprendido tantas cosas buenas de ella, no dejaría que terminara de ese modo.
-¡¿De nuevo?!
Qué clase de sueños eran los que pasaban por su cabeza, era el segundo día sin saber nada de los desaparecidos y tenía esos sueños raros, era fastidioso de verdad. De nueva cuenta había pasado una noche espantosa y en el día, una jornada de una extraña fatiga…Ya quería oír que Naraku había muerto, tal vez así podría descansar de una buena vez…Nuevamente alguien la vigilaba se muy cerca.
Fue a dar un paseo esa mañana, tal vez así dejaría de sentirse tan hastiada del suspenso que la estaba atormentando. Realmente no fue muy lejos, después de algunos metros se detuvo, se sentía tan cansada, realmente nunca durmió tranquila y menos con tan extraños sueños, y no tanto era la fatiga física la que la tenía en ese estado tan desagradable para ella…más bien era en lo mental donde su voluntad daba de sí.
Se recargo en un árbol y sin saber exactamente como, se sentó bajo la sombra de este y descanso sus parpados "Sol serán unos minutos", se dijo para sí.
Si no pedía un deseo, se quedaría para siempre en aquel lugar, la esencia trataba de orillar a Kagome de pedir algo equivocado, pero ella entendía que el deseo egoísta que podía pedir la llevaría a su perdición…Kikyo en su tiempo había pedido volver a ver a Inuyasha, y Naraku, no entendía muy bien el porqué, pero seguro lo que habia pedido era algo más modesto…Entendió que a ninguno de los dos les había concedido sus peticiones. "¿Qué harás?" la joya cuestionaba. Recordó una plática con su abuelo, donde le decía que al pedir el deseo correcto, la perla se purificaría y desaparecería del mundo.
-¡Kagome, Kagome! ¿Puedes oírme? –Alguien la llamaba, esa voz, esa voz era de Inuyasha- ¡No pidas ningún deseo! No hasta que este junto a ti ¡¿Puedes oírme Kagome?!
-¡Puedo escucharte! ¿Estas cerca? –Respondió la aludida.
De nuevo los yukais hablaban diciendo que con aquello, Kagome al quererlo ver, desearía eso y que se quedarían todos atrapados por la eternidad cumpliendo lo predestinado, Estaba decidido, llegaría con ella e impediría eso a toda costa.
Pero la sacerdotisa del futuro al oír la voz de la persona que más quería, y contrario a lo que se pensaba, le dio esperanzas y valor para esperar por él, porque constantemente, sin importar nada, Inuyasha siempre iba junto a ella…y sin duda esa vez no sería la excepción.
La perla le cuestiono si quería ver a su compañero tratando de aprovechar cualquier desliz que pudiera tener la humana, pero no pediría nada, no hasta que el joven estuviera con ella.
Extrañamente, al decidir eso, del lado del hanyou se vio una luz a la par que la navaja de su espada se tornaba negra, Tenía que usar el Meidou Zangetsuha y lo haría. Alzo su espada y corto la marca de luz que se encontraba frente a él creando un gran corte oscuro que atravesó rápidamente, del otro extremo le esperaba Kagome, primero con una cara de incredulidad, pero en pocos segundos supo que era verdad…Inuyasha estaba ahí para ella, no pudo evitar derramar un par de lágrimas y abrazarlo con fuerza.
-¡Quería estar contigo! –Mientras su abrazo era correspondido, confesaba la morena.
Después de tan confortable momento, ambos se separaron viéndose a los ojos con un anhelo descomunal, y de vuelta se acercaban, pero esta vez era rostro con rostro para finalizar con un tierno beso en los labios…su primer beso, en ese instante ambos estaban convencidos que no estaban siendo engañados con una ilusión, la tibieza del contacto de labio con labio lo comprobaba,
Finalmente, ya con el temor borrado y con el valor suficiente, Kagome volteo hacia la perla, preparada para pedir su deseo, sabía que si Inuyasha no hubiera llegado, ella sucumbiría ante la oscuridad de sus miedos…
-Perla de Shikon –Hablo Kagome- ¡Desaparece! –La joya se llenaba de grietas- ¡Para siempre!
En una explosión de luz, la perla se pulverizo, llenando todo el lugar de luz. Los espíritus de los yukais eran purificados. Una sacerdotisa que llevaba cientos de años luchando, finalmente envaino su espada para poder descansar su alma en la eternidad. Y por último, aquellos rayos de la cálida luz llegaban hasta una telaraña, hacia donde estaba lo poco de Naraku…el contacto del resplandor con su rostro hizo que entre abriera los ojos…
-Esto ¿Es a lo que llaman paz? –Una serenidad que nunca tuvo se hizo presente a la vez que una muy ligera sonrisa se dibujaba en sus labios. Hasta él, un ser oscuro pudo alcanzar una muerte pacífica.
¡Todo había terminado!
Abrió los ojos con sorpresa y se puso en pie de un solo movimiento.
-¿Por fin acabo todo? –Sintiendo una extraña paz que a la vez la tenía hasta cierto punto incomoda.
Fue entonces cuando un sonido enfoco su atención, haciendo que la castaña volteara hacia su origen…desde el cielo hasta el suelo un pilar de luz se veía ¡Era la dirección de aquel pozo! Rápidamente saco su pluma y se fue volando hacia aquella dirección llegando en un pestañeo hacia ese lugar, estaban ya ahí el resto del grupo: Sango, Shippo y Miroku. Poco a poco se fue desvaneciendo la Columna brillante dejando ver la estructura del pozo, y de esta salía Inuyasha ¡Solo! ¿Qué había pasado con Kagome?
-Kagome está a salvo –Antes de ser cuestionado, comento el muchacho.
Siguió su camino el recién llegado, sin embargo había un aire melancólico, ya estando lo suficientemente lejos, el monje comento que seguramente la muchacha del futuro había regresado a su época, ya que ahí también tenía gente que se preocupaba por ella, en ese caso ¿Nunca volverían a verse esos dos? Porque todo indicaba que el pozo había quedado sellado permanentemente.
La noticia había corrido como pólvora, Kagome ya no volvería. Medio día había pasado, y Kagura paseaba por un cultivo de arroz cercano de aquella aldea, estaba un tanto aturdida por la noticia que Naraku ya no volvería nunca más al mundo.
-¡Kagura! La voz infantil de cierta niña resonó a lo lejos.
-¿Qué pasa Rin? –Detuvo su paso volteando a ver como la pequeña llegaba un tanto agitada.
-Yo… -Por fin se detuvo respirando hondo- Yo me quedare en la aldea.
-¡! –Una extraña contracción sintió en el pecho a la vez que el viento soplaba frio- Ya veo –tranquilizo su reacción contestando serenamente- Supongo que ya lo sabe Sesshomaru.
-Aja –Bajo un poco la mirada- Hable con la anciana Kaede, y cree que es mejor que este un tiempo conviviendo con humanos, y que así, en el futuro yo elija que es lo que realmente quiero, si quedarme aquí o ir con Sesshomaru-Sama.
-Es una buena idea ¿No te parece? –Se agacho estando a la altura de la humana.
-Si –Sonrió levemente- ¿Te quedaras? –Remato con esa pregunta.
De nuevo el cuerpo de la oji-rubí se contrajo.
-O ¿Iras con Sesshomaru-Sama? –Al no notar respuesta, pregunto la segunda opción.
-¡Huh! –Se levantó la chica- Cada vez haces preguntas más extrañas- Se dio la media vuelta y siguió su paseo.
-Cuando vuelvas me responderás ¿Verdad? –Grito mientras veía a la hechicera alejarse por la espesura de los arboles boscosos y sin obtener respuesta siquiera de la tercera pregunta.
Recordó que tenía una plática "pendiente" con el platinado mayor, sin embargo, durante el tiempo que se mantuvo desaparecido Inuyasha, Sesshomaru se había aparecido muy esporádicamente, y cuando eso ocurría Rin o el fastidioso de Jaken estaban cerca de él ¿Acaso era una señal? Realmente no quería pensar en eso, pero sabía que era tiempo de hacerlo.
Siguió su camino deambulando por el bosque, hasta que llego a un claro, donde finalmente puso atención de donde andaba…De nuevo el pozo devorador de huesos, no supo exactamente por qué, pero se acercó a este y se asomó al oscuro vacío que tenía la fosa…ahí era de donde había provenido todos los "males" y el nacimiento de la historia que parecía haber acabado. Era irónico, de no haber pasado Kagome a través de aquel artilugio, probablemente Kagura nunca hubiera nacido. El asunto era que la humana de otra época ya nunca más volvería. La hechicera no era de ese tipo de "gente" que se fijara en las actitudes de los demás, pero noto que Inuyasha se miraba un tanto melancólico cuando comento que la humana estaría en su época por siempre y para nunca más volver…por un momento pensó que si realmente hubiera muerto ella aquella vez en el campo de flores silvestres, el hecho de no volver a ver a Sesshomaru le hubiera causado una gran pena en su espíritu, a pesar de la irónica paz que tenía de momento al pensar que moriría en aquel lugar.
Rio entre dientes, nuevamente su mente divagaba sin que pudiera hacer nada al respecto…aun que, después de todo no había muerto ¿Cierto? Dio la espalda al pozo y se sentó sobre el borde de madera, observo todo el claro. "Ahora ¿Qué hare? ¿A dónde iré?" solo había alargado su estancia en la aldea hasta saber que realmente Naraku había sido eliminado, y eso había ocurrido, ya nunca más volvería a causar daños…Ya era tiempo de decidir qué hacer para y por ella misma, su libertad esperaba las ordenes de su ama. Suspiro hondamente mientras apoyaba sus manos en la estructura de madera y dejando caer desinteresadamente su abanico al suelo.
-Estas bajando la guardia –Alguien hablo.
-Ya no hay peligros de cualquier manera –Aunque realmente le sorprendió aquella intromisión, contesto con una voz muy tranquila y vio a quien la llamaba.
-Tú fuiste la que dijo que alguna vez te vendrían a buscar.
-¿Ahora resulta que te importa algo como eso, Sesshomaru? –Bromeando pregunto, pero sin recibir respuesta- Mmm…supongo que nunca estás listo para bromas.
-Es extraño que estés en un lugar como este –Evadiendo lo dicho, se fue acercando con lentitud.
-Solo quería pensar a solas –Apoyo sus codos sobre sus rodillas y su mentón sobre una mano- Eso es todo.
No pregunto nada más el Inugami.
-¿Qué tan malo es que lo haga? –Sonó lo más arrogante que pudo- Durante este tiempo fui donde se encontraba Onigumo, cualquier persona que estuviera en ese horrible lugar y bajo las circunstancias en las que estaba ese sujeto, hubiera dejado que miles de monstruos lo devoraran para poder salir de ahí.
-¿A qué viene ese comentario? –Desinteresadamente comento el hombre y estando frente a ella.
-Solo quería evitar el incómodo silencio que seguro hubiera durado una eternidad –Y dicho aquello, el silencio se hizo presente- ¡Lo vez! No me equivoque –Bufo con rendición.
-Si vas a seguir hablando, hazlo –Menciono aun con su típico tono.
-¡Oh! –Apoyo su otra mano en el mentón- Ahora soy yo la que te pregunta ¿A qué viene ese comentario? –Entre curiosidad, diversión y molestia cuestiono, pero sin obtener siquiera una mueca por parte de su receptor- Mmmm…Pues si tanto insistes, después de todo no se dan estas oportunidades con un Daiyukai tan ocupado ¿Verdad? –Se mofo otro poco- No sé muy bien porque, pero estoy segura que Kagome cuestiono sobre su verdadero deseo a Naraku, por que en algún momento de aquella batalla yo sentí una especie de disgusto, por eso mismo decidí ir a ese sitio, a esa cueva donde yacía el bandido, y ahí pude comprender completamente la conexión que yo aún tenía con Naraku, y a su vez la conexión de él con Onigumo, ese humano tenía una severa obsesión por Kikyo, traspaso completamente los instintos yukai en su interior, pero Naraku intento borrar ese enfermizo amor innumerables veces tratando de separarse de su corazón humano para acabar de una buena vez con aquella sacerdotisa muerta. Pero desde que Inuyasha rompió su campo de protección la primera vez, intento algo más serio, a tal grado que destruyo todo a su paso y por poco termino destruyendo a Kikyo.
-Aun así, esa mujer logro salvarse temporalmente y Naraku termino por reabsorber su corazón humano –Sin saber cómo, el hombre se metió en el discurso de la mujer.
-Sí, aunque lo que hizo fue tomar toda la impureza de esa parte para por fin aniquilar a Kikyo…y vaya que lo logro, aunque también creo que al recuperar esa pieza de su esencia, de nueva cuenta surgieron los sentimientos del bandido haciendo que en lo más profundo de Naraku deseara que ella regresara al mundo.
-¿Crees que eso te afecto a ti también? –monótono.
-No lo creo, aunque de algo estoy segura…cuando estábamos dentro de su cuerpo en la última batalla, pude sentir las verdaderas intenciones de Naraku…y después de pensarlo mucho, me doy cuenta que fue un muy grave error que él no aceptara su parte humana desde el momento en que nació tal cual como Naraku.
-Entonces lo que dices es ¿Qué tu posees esa clase corazón y que lo aceptaste? –Sin saber cómo, empezaba a tener más interés hacia las palabras de Kagura, aunque con cierta incredulidad.
-Posiblemente…pero definitivamente mi deseo era muy diferente al suyo. Aunque, todo indica que en sus últimos momentos término aceptando Naraku su lado humano, ese fue su error, hacerlo demasiado tarde, tal vez si lo hubiera hecho antes su vida se habría alargado un poco más –Suspiro- No sé exactamente cuándo, pero estoy segura de que acepte esa parte incomoda pero necesaria y que además de que eso es lo que me termino por diferenciar de Naraku.
-Qué cosas tan extrañas dices –A pesar de verse tan indiferente, escucho cada palabra de la mujer.
-Puede ser –Rio con desgano- pero al final, decidió pedir otro deseo Naraku al ver que no sería concedida su petición original, el deseo que la perla quería que pidiera –Pensó y finalmente se levantó de donde estaba- Suficiente platica…Sera mejor que me vaya, no tengo nada más que hacer aquí.
Sesshomaru solo frunció muy ligeramente el entrecejo con extrañes.
-¿Pensaste que me quedaría? –Rio descaradamente- ¡No gracias! Sé muy bien que Rin se quedara por aquí un tiempo, pero eso no quiere decir que yo también lo haga…mi única misión era ver a Naraku finalmente liquidado.
La hora odiada había llegado, por fin había tomado una decisión Kagura…ninguna de las dos preguntas que le había hecho Rin contestaría, decidió que lo más prudente era irse del lugar por su cuenta, lo único que la ataba el estar con Sesshomaru era la niña humana, no tenía caso quedarse en aquella aldea, en cuanto a ir con Sesshomaru…tenía miedo al rechazo que pudiera tener ante la petición, sería mejor acabar las cosas al estilo de la castaña, de forma rápida para que no doliera tanto. De alguna manera ella estaba renunciando a su deseo, el de estar con Sesshomaru por siempre aunque fuera como una simple acompañante.
¿Realmente esa era la decisión de Kagura? Se preguntó el platinado, sin embargo ¿Qué podía hacer él? No había nada que la obligara a estar en la aldea…Después de todo ella era libre –Una ligera opresión llego a su pecho.
-Sin mencionar… –Continúo la oji-rubí- que de alguna manera, a cada persona de este lugar –Refiriéndose a Inuyasha y compañía- les he hecho daño de algún modo u otro aunque fuera bajo órdenes de alguien más –Se cruzó de brazos- Soy una maldita y lo sé muy bien, pero lo que no soy es una cínica sinvergüenza ni dignidad –Comenzó a levantarse- Vendré de vez en cuando a ver a Rin, pero de eso a quedarme es algo muy diferente, Lo mejor será irme de…
Sin saber cómo y al tratar de caminar, tropezó con una raíz que estaba escondida entre la escaza pastura que había en el lugar. En un instante al tratar de no caer al frente, se arqueo para atrás pero demasiado…Ahora caería de espalda dentro del pozo.
-¡Diablos! Necesito mí… -Tratando de tomar su abanico entre su ropa- ¡Mierda! –Recordó que lo había dejado caer hacía apenas unos minutos, ahora si nada evitaría su vergonzosa caída- ¡Idiota! –Por pura inercia, cerró los ojos esperando la caída.
¡Un momento! Ya había pasado tiempo considerable como para que la caída se hubiera efectuado…poniendo un poco más de atención a sus sentidos, noto que algo la sostenía firmemente de la muñeca.
-¿Sesshomaru? –totalmente desconcertada, abrió sus ojos- ¿Por qué? –Pero sin saber cómo, después sonrió- Sabes, no creo que me pueda pasar algo realmente malo si cayera, no soy una humana ¿Cierto? –Sesshomaru arqueo la ceja con molestia.
Entonces, con la otra mano que tenía libre, el hombre tomo con rudeza la garganta de la mujer, y en un instante la otra mano imito el movimiento.
-¡Huh! –Se quejó un poco Kagura, pero sin ser intimidada.
-Sabes que si quiero, puedo matarte –Con voz fría amenazo.
-¡Oh! ¿Así que me mataras? –Incrédula y divertida lo miraba.
-¿Lo dudas? –Sostenía con más firmeza el fino cuello de su retadora, pero sin llegar al estrangulamiento.
-si lo quisieras hacer, lo habrías hecho desde hace bastante tiempo atrás –Sus ojos resplandecían con arrogante confianza- Lo sé y lo sabes, así que no me asustan tus actos.
-Huh –Su mirada se tornó en "desprecio".
En verdad, las reacciones del cuerpo de Kagura no le mentían, no había ni un gramo de temor en ella. Quería asustarla solamente pero no lo estaba logrando. "No quita esa insolente sonrisa" parecía que esa curva se alargaba más en vez de disminuir…Hacia apenas unos minutos la castaña tenía un aura meditativa, pero en ese momento la irreverencia de esta volvía a relucir como el brillo de sus ojos carmín. Podía matarla por tal atrevimiento, pero algo se lo impedía, la promesa que se había hecho de protegerla, sería una traición a él mismo hacer aquel acto homicida.
-No lo harás ¿Verdad? –Lo retaba sin medir consecuencias- ¡Vamos! Hazlo si es que lo deseas –La sonrisa no se borraba.
¿Por qué no podía intimidar a esa mujer? Incuso mucho antes, desde que la conoció siempre se mostraba tan segura e irreverente, en realidad nunca mostro temor por él, solo una vez -En aquel incidente tras la batalla con el dueño originan del meidou- pero de ahí en fuera, nunca vio un miedo inminente en ella.
Desagradable…De alguna manera quería borrar esa insolente sonrisa ¿Pero cómo? De pronto sus ojos brillaron con extrañes, una idea había surgido.
-¿Eh? –Sintió como las manos de su captor subían tomando su mentón disminuyendo la presión del agarre, miro ambas manos con bastante incógnita -¡¿Qué?! –Y cuando volvió su mirada al frente, tenía dos orbes doradas mirándola a una distancia realmente corta.
¡¿No, no podía ser verdad?! ¿Realmente lo había hecho? Estaba sintiendo la presión en sus labios. Sus ojos se abrieron lo más que pudieron sin mirar un punto fijo, se paralizo por completo, creía que lo más grave que podía hacer Sesshomaru era terminar tirándola al pozo o sencillamente cansarse y soltarla ¡Pero no! ¡¿Por qué la había terminado por besar?! Se movió un poco tratando de zafarse, pero Sesshomaru y sus manos no la dejaron retrocedes. En ese momento fue cuando por fin vio directo a los ojos penetrantes de él tratando de entender tan absurda situación. Un calor extraño subía por toda su espalda hasta sus orejas ¿O acaso surgió de sus labios hasta la boca del estómago y de ahí a su espalda? Sus mejillas empezaron a sentirse abochornadas, sus rubíes se cerraban poco a poco mientras que un cosquilleo realmente confortable invadía su boca, finalmente cerro los ojos.
¡Por fin había borrado esa sonrisa! El cometido se logo, sin embargo no sabía el porque de esa idea realmente estúpida... –Para él- había pasado por su mente, y aún más estúpido el haberla efectuado. Sin embargo, no era de su desagrado haber hecho lo que estaba haciendo ¿Le gustaba estar así? Era una manera de tener sometida a Kagura –Manera inusual- ¿Era lo que quería no? Pero aun así, había algo raro entre la sensación de tal acto…
El viento soplaba como si este y el corazón de Kagura estuvieran conectados a la agitación que sentía en su interior. La sensación de que se estaban separando los labios de Sesshomaru con los de ella, hizo que gruñera de forma caprichosa, así que abalanzo sus brazos en el cuello del sujeto rodeándolo sin escapatoria ¡Oh no! Eso lo prolongaría más, no dejaría que hiciera lo que quisiera con ella, si quería jugar sucio ella también lo haría.
A tal acción, Sesshomaru guiado por un instinto misterioso, quito una mano del rostro de Kagura y tomando con esta, la estrecha cintura de la chica acercándola a su cuerpo. Si así quería que "luchar", él no se dejaría "derrotar".
¿Realmente lo habían tomado como una batalla aquello? podía ser, pero ambos sentían una extraña sensación vibrante que nunca habían sentido, el acto había provocado que los dos olvidaran su posición como yukai o semidemonio, en ese momento no existía diferencia alguna, eran dos seres que de manera equitativa eran presa de sus "instintos" o mejor dicho de sus deseos, era algo que ni con palabras se podría explicar...solo existía el momento. Era un momento tan refrescante a pesar de toda la tibieza emanada tras el rose de labios y la agitación de sus cuerpos y almas. De nuevo el viento se hiso participe en la escena, rodeándolos en un remolino provocado por su soplo y las hojas que los arboles desprendían de si...y el murmullo del resto del bosque daba un instante misterioso y único.
Después de una largo y breve instante, el viento se apaciguo, y con esto, los rostros de la castaña y el platinado se separaron el uno del otro, lentamente como si no quisieran que acabara aquel rose. Finalmente quedaron separados el uno del otro. Aun con los ojos cerrados Kagura dio una gran exhalación, con ello tratando de calmar las aun turbulentas reacciones que su cuerpo tenia...quedo estática y callada. Fue entonces que oyó el sonido de unos pies que se alejaban, como consecuencia abrió sus ojos de par en par con sobre salto...Sesshomaru le había dado la espalda y emprendía una huida lenta.
-¡¿Qué demonios crees que haces?! -Realmente molesta le gritaba, pero él seguía su paso- ¡¿Te estoy hablando?! -Grito con más fuerza sintiéndose tan abochornada que no pudo evitar sonrojarse demasiado, a tal grado que hasta sus orejas se calentaron.
Mientras oía una serie de insultos, Sesshomaru sentía la oscura diversión tras lograr su cometido original -Aunque no de la forma más ortodoxa que digamos- Incluso sintió que la curva de sus labios lo reflejaba muy levemente.
-¡Te estoy hablando! -Parada y totalmente avergonzada se quejó con todo el volumen de su voz.
-¿No que te despedirías de Rin? -Siguiendo su camino y con su siempre estoico tono de voz cuestiono.
-¡¿?! -Su ira subía a niveles que ni ella conocía ¡¿Ahora se haría el desentendido después de haber pasado lo que paso?!- Eres... -Apretó los puños con fuerza.
-¿Te piensas quedar ahí varada? No tengo todo tu tiempo.
-¡Ah! -sin más, todo su enojo se evaporo como por arte de la magia que el viento parecía provocar.
¿Que no tenía todo su tiempo? ¿Qué clase de comentario era ese? Tal vez...
-¿A qué te refieres? -Por fin pudo despegar los pies del suelo para ir tras Sesshomaru y alcanzándolo con un par de zancadas veloces- ¿Insinúas que vaya con...? -No pudo evitar que su curiosidad saliera.
-¡Haz lo que desees! -Con voz firme respondió la pregunta que no se había terminado, un tono extraño se percibía escondido.
"Lo que deseara", de pronto su vista fue alumbrada ante la declaración...Era la realidad o ¿Era un sueño? un nuevo calor sentía en su pecho Kagura, por un momento creía que su viaje junto a Sesshomaru se vería concluido, pero ya no era así, él le había dado la llave para seguir en el mismo camino...Kagura era Terriblemente feliz.
-¡Claro que lo hare! -Trato de sonar lo más molesta que pudo a pesar de su singular alegria, logrando un extraño son.
¿Quién había ganado en aquella tan extraña batalla? ¡Que más daba! Pero al efectuar el acto de hacía apenas unos instantes, sabía bien que habría consecuencias que estaba dispuesto a pagar. Lo hacia por su orgullo, por su palabra de honor...y finalmente, porque no dejaría ir así como así a aquella mujer de arrogante sonrisa, porque si huía ella, eso sería su vergonzosa derrota...Porque ella era eso a lo cual tenía que proteger.
Otro respiro del viento se hacía presente mientras que dos orgullosas figuras desaparecían por el bosque...y las hojas de los árboles, subían bailando por el paisaje.
Previo capitulo final: "Estos tres años me han dado tres oportunidades...La oportunidad de vivir, la oportunidad de decidir...Y...La oportunidad de estar junto a él"
Coronando este loco capitulo nos encontramos con la cancion "Irresistible lips" de BTOB (primera cancion coreana que uso para encabezar capitulo jajaja) De verdad que le va perfecto al capitulo, en la parte del rap me imagino el momento antes del beso y cuando pasa al coro...ñamñamñam...OMG... _/-/_ (Ataque moe) Si usara mi imaginacion en cosas productivas, imaginenese lo que podria lograr jajajajaja...
Y asi llegamos al momento que toda(o)s esperaban XD. asi es me costo 15 capitulos hacer que ocurriera, soy terrible? XB...En mi defensa puedo decir que esta pareja es bien dificil, y solo bajo estas peculiares circunstancias pude hacer que por fin terminaria pasando un beso. Quise ser mas cursi, pero nomas no me dejaron, todo lo ven como competencia estos condenados OAO (volviendo a la cordura en 5...4...3...2...1...) La verdad me alegra no haber sido tan cursi en esta parte, porque tal vez se hubiernan ido al traste todos los errores que he querido tratar de evitar.
Con mucho esfuerzo trate de sacar el capitulo (me he dado cuenta que me aburren demasiado hacer resumenes jejejeje) Puedo decir que casi oficialmente se acabaron los resumenes jajajaja, aunque de que sirve siendo el penultimo capitulo...En fin :P
Muchas, pero muchas Gracias por sus lindos Review, no saben la fuerza que me han dado para acabar este capitulo en tiempo y forma Q_Q...Saludos a:
-Adoro a Kagura: como pudiste leer el capitulo 15 si aun no lo escribia OAO (Ok, muy mal chiste :P), ya pronto sabras que ha pasado en 3 añitos OoO, gracias a ti por darte el tiempo de leer esta historia n_n
-Merlyn Morrigan: De verdad que te adoro, siempre tan dulce con tus comentarios O3O (la que termina chiflada soy yo XD)
-Maritza: De verdad fue muy raro que Naraku hiciera sonreir a Sessho lol...Y si, a mi tambien me dara tristeza acabar con este fic TT-TT
-Antoonia: Awwww...aunque suene cursi, ustedes tambien me alegran los días con su bellos comentarios (pss pss...te cuento un secreto? Yo tambien me deprimo cuando leo/veo la muerte de Kagura u.u)
-Myskymyheart: Bendita seas tu que tienes vacaciones OAO...Aun asi me sorprende que lo hayas leido en un solo dia...Muchas gracias por leer mi historia OwO
No saben como extrañare mandar saluditos, de verdad apresio que se den un tiempo de leer y de escribir sus comentarios n_n
Oh Si! y como e un capitulo especial y se acarca la navidad, encontraran 3 dibujos del capitulo, ya saben a donde ir para verlos (Link de mi perfil "Fan-Fic-Art")
Pues asi les digo, que nos vemos iniciando el año para acabar con esta historia.
Ciao
PD: Feliz navidad y muy prospero año 2014! OwO
