"Tres años me han dado tres oportunidades…"
~The Chance~
Capítulo XVI: "By your side"
*FINAL*
"Creyendo, busco la luz en mi interior
Iniciando el viaje junto a ti…
…Mirando el Ayer, dejando el pasado atrás
Avanzando por la eternidad"
-¡Ese maldito! –Entre la vegetación maldecía cierta oji-rubí- Pero algún día me cansare de todo y me largare muy pero muy lejos –Pateo una piedrecilla muy enfadada.
La había dejado sola, no sería tan molesto si al menos él le hubiera dicho a donde iba, sin mencionar que había dejado a su insufrible sirviente con ella, quejándose que si solo fueran ellos, no lo habría dejado –Y tres días esas "sosas" quejas le empezaban a colmar a la mujer- ¡Pero no! el hombre hacia su santa voluntad sin siquiera tomarse la molestia de comentar sobre sus planes. Aunque tal vez lo que más le molestaba es que no la dejara acompañarlo, sin embargo ¿No era esa libertad e independencia lo que tanto admiraba de él?
-Sesshomaru...eres el peor de todos –Por fin resoplo sacando toda la furia acumulada- ¡No sabe de la que se salvó al tener que lidiar con uno esos canes Kagome! –Fue entonces cuando el viento resoplo- Kagome…ya han pasado tres años desde que se marchó para nunca más volver.
El tiempo había pasado volando, más bien como un parpadeo. Parecía que fuera ayer que Naraku había sido aniquilado, la tranquilidad vivida en todo ese tiempo parecía aun absurda para ella, aunque no podía negar que duro un buen tiempo soñando con cada pesadilla por las noches, una parte de su interior temía que todo lo "bueno" que le ocurría fuese un sueño. Todavía parecía extraño como que se habían logrado las cosas entre Sesshomaru y ella, todo era una locura, que de la misma rara manera los dos se habían acostumbrado a estar en mutua compañía.
Habitualmente iban con Rin a visitarla y en dichas visitas le llevaban regalos a la humana, y en cada una de estas, noticias iban y venían…que si ya se habían casado Miroku y Sango, luego que la humana estaba embarazada, que si había tenido gemelas...Un día, una noticia de tierras lejanas había llegado, de que Kouga se había casado…Y de nueva cuenta que se había embarazado Sango.
Rin un día pregunto a Kagura que si se había casado con Sesshomaru, realmente le había sorprendido la pregunta, aunque suponía que era normal que preguntara eso la niña, sin embargo le dijo que no. La pequeña insistió con un "¿Por qué?", vaya que sudo frio ante la pregunta, pero finalmente le dio la obvia respuesta que se le da a un niño ante un tema tan complicado "Cuando crezcas, lo sabrás", de inmediato Rin torció la boca –Como odiaba esa respuesta- y acepto muy a fuerza la contestación.
No es que no supiera la respuesta Kagura, solo no quería que tuviera un "mal" ejemplo sobre los temas sentimentales la muchachita…tanto la estimaba, que no la quería perturbar con ese tipo de información "¡No soy su madre!" se reprochaba a ella misma continuamente al tratar de "proteger" a Rin, sin embargo, no lo podía evitar.
Sesshomaru y Kagura vivían prácticamente como un matrimonio, solo que sin el titulo exactos de "esposo y esposa" ¿Acaso con esos títulos se perdería la libertad de ambas personalidades? Tal vez, a ninguno le gustaban las ataduras y hacer lo que los demás esperaban de ellos, ambos sabían perfectamente quienes eran como "compañeros"…necesitaban su distancia y su tiempo, en ocasiones uno u otro se desaparecía, mientras que el que se quedaba ni siquiera chistaba, sabían que lo necesitaban para que aquello funcionaran –Sin mencionar que esto hacia más interesante los reencuentros.
¿Entonces, por qué le molesto que no la llevara esta vez? Simple, porque no hacía peticiones de ese tipo Kagura muy seguido y odiaba que le dieran un no… ¡Oh! Pero él si se salía con la suya cuando decidía hacerle compañía en algún viaje que prefería hacer ella en solitario –Claro que la convencía de formas muy "peculiares" de las cuales eran muy difíciles de evitar para la castaña- Realmente sentía que apestaban las cosas cuando no salían como lo quería.
-¡Te odio! –Vocifero mientras soltaba una cuchilla de su abanico para después respirar con sobre salto.
Cayó un árbol sonoramente ante los ojos encendidos de Kagura.
-¡Que humorcito! –Una voz añeja llamaba desde las alturas.
-¡! –La mujer levanto la mirada llena molestia- ¡¿Qué rayos quieres Totosai?! No está el desgraciado de Sesshomaru -Mirando al viejo sobre su toro volador.
-Por como hablas de él, supongo que tuvieron problemas –Sin pensar hablo.
-¡Huh! –puso su abanico en posición de ataque.
- ¡Hey, Espera! –Salto el anciano del susto- ¡Francamente no estoy aquí para esas cosas!
-¡Di a que has venido antes de que te corte la cabeza! –Repelo.
-Vaya que de los dos no se hace uno –Pensaba mientras entre cerraba la mirada- ¡Ten! –A gran velocidad lanzo algo en dirección de la hechicera.
-¡! –Estiro la mano y sin batallar un poco tomo lo lanzado- ¡¿Qué es esto?!
Sostuvo un pequeño estuche de tela que contenía algo largo y delgado, durante un rato quedo viendo la tela roja que tapaba el aún desconocido objeto, para después sacarlo con bastante curiosidad...¡Un abanico!
-Hace tres días llego ese sujeto exigiendo que hiciera esa cosa –Comento el anciano.
-¡! –Comprendió en ese momento por qué no la había dejado ir con él- Entonces era eso –Con una sonrisa que muy a penas de formaba observo el artilugio.
-Bueno, solo te quedaras viendo -Un poco impaciente Totosai.
-¡Oh! No que entre más viejos más pacientes –Burlándose abría la laminillas- Es muy liviano –Arqueando una ceja.
-Sino no quieres, regrésamelo chiquilla
-Ya, ya anciano solo fue un comentario –Entonces la castaña volvió a cerrar el abanico, levantándolo por encima de su cabeza y en un solo veloz movimiento lo abrió y lo bajo creando una fuerte ráfaga.
Era extraño, no se había creado la habitual cuchilla a la que estaba acostumbrada a ver u oír...más bien parecía un muy ligero zumbido el que creaba el ataque. Vio hacia donde había lanzado el golpe, sin ver ningún daño, aunque, unos segundos después observo como un árbol que estaba frente a ella se partía en dos con un limpio corte y el cual finalmente cayó al suelo son sonoro estruendo.
-¡Sorprendente! –Un tanto asombrada comento la dueña.
-¡Yo me largo! –Se alejaba la vos del herrero.
-¡Espera viejo! –Viendo la huida.
-No tengo todo tu tiempo, aún falta que le entregue una cosa a ese muchacho exterminador –Fue lo último que menciono antes de desaparecer montado en su toro.
-Que anciano tan raro –Ni siquiera se molestó en seguirlo, no le veía el caso- Así que ira a ver a Kohaku.
No pudo evitar pensar en el humano...recordó que no duro mucho tiempo con su hermana, alguna vez escucho que él alego que no se quedaba porque su hermana ya estaba haciendo una nueva vida en la cual él no debía formar parte, pero Kagura intuía que eso era una mentira, algo le decía que Kohaku aún se sentía culpable por haber matado a su padre y compañeros exterminadores, en algún momento pensó que era tonta esa reacción, pero pronto recordó que por eso mismo ella había decidido no quedarse en aquella aldea humana en donde yacían personas a las cuales les había hecho algún daño "¿La culpa aun no te deja descansar Niño?"
-¡¿Pero en que estoy pensando en estos momentos?! -Se reprochó agitando la cabeza- ¿Por qué mandaría hacer algo así Sesshomaru? ¿Porque precisamente a mí? -Con la vista fija a lo que parecía ser su nueva arma.
De verdad que Sesshomaru era un completo misterio en cuanto a su comportamiento…y no solo él, también Inuyasha tenía ciertas actitudes que podían llegar a desconcertar, alguna vez Rin le había contado que Shippo le había dicho que de vez en cuando, Inuyasha se pasaba por donde estaba el pozo devorador de huesos ¿Aun esperaba que regresara aquella chica? No era que lo viera cada cuanto iba a ver a la humana o al resto de los conocidos que tenía en aquella aldea, pero notaba lo decaído que a veces se tornaba el comportamiento de platinado menor, y cada vez parecía decaer más...de cierto modo, Naraku se había salido con la suya logrando que estuvieran separados Kagome e Inuyasha, pero eso era lo que estaba predestinado que pasara después de todo...A veces el destino parecía jugar de manera cruel.
-De nuevo estas divagando –Gruño con cierta diversión- Sera mejor que vaya –De pronto sonrió -Al parecer el ausente por fin ha regresado.
Kagura se había retirado bastante de donde estaba originalmente, aun así podría percibir a la perfección que había llegado Sesshomaru en aquel lugar, sería mejor ir antes de que él la buscara y que...De pronto una Ráfaga en el viento se sintió ¿Qué extraña sensación? era demasiado misteriosa la forma en que resoplaba su elemento, como si llevara una noticia consigo ¿Pero qué? "Parece que el día de hoy no me puedo concentrar" se resignó a lo dicho y decidió ir a donde estaba el yukai de ojos dorados.
Camino unos metros para después oír un chillido de Jaken -Seguramente le había dicho algo poco "grato"- Sin importarle mucho aquello siguió su camino tranquilamente y después de unos pasos más se encontró con el dueño de la quejumbrosa voz de hacía unos minutos, y no iba solo, sino que también con el caballo dragón Ah-Un.
-¿De nuevo una diligencia de Sesshomaru? –Pregunto solo por hacerlo, realmente le importaba muy poco si era así.
-¿Eso te importa acaso? –Rezongo susurrando.
-¿Dijiste algo? –Pregunto con una ceja arqueada y una sonrisa intrigante.
-¡¿Eh?! ¡Yo no he dicho nada! –Nervioso contesto siguiendo con su camino.
-Nuca deja de ser tan mal mentiroso –Dio una ligera risa.
En Realidad Jaken aún no la lograba aceptar como "compañera" de su amo, sin embargo desde el día que se supo que ella se quedaría permanentemente al lado de Sesshomaru, el sirviente había cesado considerablemente las groserías que le decía a Kagura, sin embargo de vez en cuando lanzaba una que otra entre dientes...Pero ya se había acostumbrado a ello la castaña, es más, de vez en cuando le gustaba provocar al enano verde frente a Sesshomaru, era uno de sus pasatiempos favoritos.
Siguió su camino hasta adentrarse a una especie de cueva hecha por raíces de un gran árbol caído.
-Parece que tu sirviente no está de muy buen humor –Al entrar, observo a cierto platinado que parecía no importarle su presencia- ¿Ahora a que le has mandado? –Cuestiono sin obtener siquiera una mirada- ¡Oh! Exhalo con rendición.
Kagura se acercaba más y más a Sesshomaru -Quien estaba sentado y apoyado en la pared de tan extraño refugio. Finalmente llego frente a él, inclinando su cuerpo tratando de quedar lo más pareja a la altura que tenía el hombre en ese momento.
-Sabes…hace apenas unos minutos ese loco de Totosai llego y me entrego esto –Mostrando el nuevo abanico, por fin obteniendo un breve mirar hacia el objeto- Un curioso regalo, más bien diría muy poco común –Rio ligeramente.
-Si no lo quieres, puedes botarlo –Sin mirar a la chica respondió.
-¿Dices que lo tire? Yo solo dije que era poco común –Con su arma cerrada, tocando con ella el rostro del aludido y para finalmente provocar que lo girara hacia ella- Es un arma bastante efectiva ¡Ni de loca me desharía de ella! –Con un extraño susurro continuo- Gracias –Con un tono más bajo finalizo aproximándose más al rostro del sujeto, sellando el agradecimiento con un beso en los labios.
El plan era solo rozar un instante labio con labio, pero su "victima" no dejo que el plan de ella saliera tal como lo pensaba –Los reflejos de él solían ser bastante rápidos- tomándola con sus manos atrayéndola hacia él y sin dejarla que huyera así nada más.
De nuevo se salía con la suya Sesshomaru, aunque bajo las circunstancias en las que estaban ambos, a Kagura no le importaba que las cosas pasaran como lo estaban haciendo, de cualquier manera era algo que ella buscaba ¿No? Eso era lo más divertido se sus extraños reencuentros, esa placentera sensación que sentían después de no verse en un lapso de tiempo.
¿En qué momento habían llegado a eso? Realmente no les importaba, pensar en aquello era una absurda pérdida de tiempo para ambos y más después de tantos años. Estaban ahí haciendo lo que más les convenía, a su manera y sin que nadie se quejara por ello –Al menos por ese instante- ¿Palabras? Innecesarias en los momentos en que estaban juntos, aunque de vez en cuando Kagura era la que decía alguna cosa, sin embargo no sabía cuándo era escuchada y cuando no…Sesshomaru seguía siendo un misterio en ciertos aspectos, pero sin duda eso lo hacía más interesante para ella, el tratar de descifrarlo era su deporte favorito –Sin embargo en ocasiones podía llegar a fastidiarse- Todo se volvía cada vez más raro, loco y fascinante.
Que decir lo que pensaba Sesshomaru de ella, a la oji-rubí no se le quitaba esa irreverencia característica que cualquiera podía considerar que rayaba en falta de respeto, aunque eso lo podía manejar de cierto modo el yukai. Sin embargo, había ocasiones en que una extraña melancolía parecía cruzar por la mirada de la hechicera, nunca lo decía ella, pero él suponía que recordaba su vida al lado de su creador y verdugo, no preguntaba lo creía sobrado, si tenía que decirlo la castaña lo diría cuando lo creyera conveniente. Y cuando visitaban a Rin, notaba como cada vez más ser encariñaba Kagura con la niña –A pesar que eran muy rápidas las visitas- Notaba como la procuraba…Hipnotizarte -Aunque solo lo admitiera para él mismo- le parecía cada parte de ella, antes lo consideraba molesto, probablemente porque no era realmente consiente de lo que causaba en su interior las facetas de la oji-rubí.
Faltaba poco para que amaneciera, pero él ya estaba un rato despierto, cierta manía había despertado en el ya hacia un tiempo, el ver como ella reposaba a su lado durmiendo, una escena peculiar, pero que no podía dejar de mirar cada día que pasaba.
-El viento –Pronuncio la que se pensaba dormida- Desde ayer parece estar soplando de manera peculiar –Abrió su cobriza mirada directo hacia la dorada de él- Lo has notado tú también ¿Verdad? –No recibió respuesta alguna –Como si hubiera pasado algo importante.
-¿Malas noticias? –Por fin pronuncio el hombre.
-Si lo fueran, ninguno de los dos estuviéramos tan tranquilos y lo sabes –Burlona continuo- No sé cómo describirlo, solo es eso –Tapándose la boca, dio un melódico bostezo.
Entre gruñidos y quejas, se escuchaba Jaken que iba a lo lejos, no tardaría en llegar...era momento de regresar su estado de frialdad -Para ambos- Era como un trato en silencio, de que delante de la gente casi se ignoraran el uno al otro, ambos no eran seres que les gustara de presumir lo que tenían o no, y en lo "sentimental" no habría porque haber una diferencia, ambos estaban conformes con ello, ya habría momentos para estar en privado, sabían quiénes eran y sabían cuando demostrar lo que yacía en sus almas.
¡¿De nuevo?! Un yukata nuevo, eso significaba que de nuevo irían a ver a Rin ¿Y cómo lo sabía? Fácil, siempre que ella recibía algo de Sesshomaru, también la niña lo recibiría ¿Seria que quería ser equitativo con ambas? No lo dudaba y no le molestaba, puesto como alguna vez se lo dijo Naraku y ella misma lo sabía, la niña llevaba un poco más de tiempo con Sesshomaru, antes de que ella se uniera a tan raro grupo, era totalmente normal que le tuviera simpatía, es más ella también la tenía hacia ella, era imposible no querer a esa muchachita, era lo que ninguno de ellos podía ser: inocente y pura. Por esos regalos es que había partido el pequeño yukai sirviente -Una excusa bastante astuta por parte de su amo para alejarlo.
La hora de partir había llegado -Claro que Kagura estrenando su nueva vestimenta- En realidad no estaban muy alejados de aquella aldea, solo les tomo medio día llegar a aquel lugar, sin ningún contratiempo.
-¡Wow! qué bonito -La pequeña humana observo atentamente el ropaje recién regalado- Cuando llegue la anciana Kaede se lo mostrare -Sonrió ampliamente- ¡Oh es verdad! Han pasado muchas cosas desde la última visita -con un tono bastante entusiasta.
-¿Cómo que, si se puede saber? -La visitante cuestiono solo para seguirle la corriente mientras que el platinado solo se quedó parado como si no pusiera atención.
-Entremos para que les diga todo con más calma –Amplio más su sonrisa.
-No creo que sea muy buena idea –Contesto Kagura, dirigiendo su mirada hacia Sesshomaru- Ya sabes cómo es –Cuchicheo acercándose Rin.
-¡Es verdad! –Rio tontamente.
Siempre las visitas eran igual, Jaken -Y a veces Kagura cuando le daba la gana- iban por Rin para llevarla a un lugar tranquilo de las cercanías de la aldea, aun no soportaba del todo la presencia de otros humanos Sesshomaru, esta peculiar acción ya se había convertido en una costumbre en cada visita.
-Y bien ¿Qué nos ibas a contar? –Cuestiono la hechicera.
-¡Claro! Pues hace apenas un par de semanas, por fin nació el bebe de Sango, fue un niño –Cruzo los brazos en ese momento- Yo ayude –Dijo orgullosa.
-¡Vaya, vaya! –Exclamo la interrogadora.
-¡Ahhh…! –De repente grito la chica sin razón aparente.
-¡¿Qué te pasa, chiquilla loca?! –Tapándose los oídos Jaken, chillo molesto.
-Es que algo maravilloso paso ayer –Empezó a bailar.
-Supongo que es "Tan maravillosa" la noticia como para que gritaras de esa manera –Kagura se desaturdía el oído que había quedado afectado ante el involuntario ataque sonoro.
-¡Lo es! –Su entusiasmo se notaba en aumento- ¡Kagome-Sama ha vuelto!
Una breve mirada se dio entre Kagura y Sesshomaru…ese había sido el cambio que en viento se había sentido, aunque el yukai ya lo había intuido antes de que se lo digiera su "protegida", ya que el aroma de aquella sacerdotisa se encontraba rondando por los alrededores, pero muy levemente –Que para el olfato del Inugami, no era muy difícil de rastrear.
Después la niña, término hablando de sus vivencias y cosas que veía al estar ayudándole a Kaede, todo indicaba que se estaba adaptando bastante bien con los humanos además que el estar ahí le había hecho aprender cosas nuevas.
Sus visitantes sabían que solo bastarían un par de años para que Rin decidera si quedarse entre humanos o seguir a su protector y compañía. Kagura al saber que siempre si estaría con Sesshomaru, estuvo tentada a pedirle a la muchachita que fuera con ellos, pero algo al final se lo impidió...después de todo ella había ya tomado una difícil decisión y se notaba en ella, parecía forzarse de cierta manera pero también se notaba que quería de verdad intentar tener una vida entre los suyos...eso fue lo que detuvo finalmente a la hechicera, y por tan raro que sonara, entendió que por eso mismo no había dicho nada el platinado.
La hora de partir había llegado.
-Nos vemos pronto -Agito la mano al ver como se elevaban los yukais por el cielo, emprendiendo el adiós.
-Cuenta con ello -Kagura fue la única que se unio a la despedida elevando la mano levemente.
-¡Ah! –Había recordado algo- ¡También está muy bonito tu yukata Kagura! –Finalizo con un gran grito.
-Parece que la ha pasado muy bien aquí –Viendo como la niña se hacía más pequeña por la distancia ¿No te alegras un poco por ella? –Ahora miraba hacia el yukai quien iba al frente del paso, pero este no hizo ninguna mención- No es de sorprender ¿Verdad? –Pensó para ella esto último.
Atravesaban sobrevolando la aldea humana hasta llegar a las afueras de esta.
-¡Es Kagome! –La voz de Jaken resonó- Lo que dijo Rin fue verdad.
-¿Y porque habría de mentir? –Viendo a la sacerdotisa, contesto con burla Kagura, luego dirigió su mirada a Sesshomaru, pero el solo se limito a lanzar un resoplido desganado.
-¡CUÑADO! –La humana dio un sonoro llamado.
-¡! –La sorpresa y el malestar ante las palabras hizo que por fin dirigiera una mirada a la morena, aunque no era una mirada muy cortes.
-Puso una cara muy fea –Más que en tono de temor, era uno de desaire el que daba la receptora de la mirada- ¡¿Tú también Inuyasha?! –Volteo hacia su dirección.
-Es que lo que dijiste realmente sonó feo –La cara del aludido tornaba cierto aire cómico a pesar del malestar.
-¡Pero qué insolencia! –Al pequeño yukai verde casi le daba un infarto ante tan "Terrible" palabra- ¡Déjeme darla su merecido a esa mujer!
-Cállate... –Dirigiendo ahora el amargo mirar a su sirviente-...o te mato –Y el amenazado solo se limitó o tragar saliva con nerviosismo.
-¡¿Qué?! –Kagura, Sintiendo que a ella pasaba el reproche visual- ¡Yo no he dicho nada! –Tapándose la boca con la mano ahogando una risotada por tan peculiar llamado de Kagome.
En la mente de Kagura vago la traviesa idea de grítale lo mismo a Inuyasha, pero amaba demasiado su vida para hacerlo. Siguió viendo a la pareja desde las alturas, y sin saber por qué sonrió al pensar que por fin estarían juntos esos dos ¿Por fin las cosas estaban tomando su correcta dirección?
La tarde estaba casi por caer. Dio un ligero bostezo Kagura y al acto seguido, Sesshomaru empezaba a descender en un gran valle lleno de enormes rocas de formas caprichosas, y en suelo seguro, de la nada el Daiyukai comento que continuarían su viaje en la mañana siguiente ¿Había postergado el viaje al verla hacer eso? El platinado hacia cosas como esas incluso cuando estaba Rin viajando con ellos…ante cualquier señal de hambre, sueño o frio por parte de su protegida, la tomaba muy enserio para parar una caminata y eliminar los síntomas de la pequeña…Al ya no estar la humana, todas esas atenciones se vieron trasladadas hacia la hechicera. Todos conocían muy bien la frialdad de su carácter y a pesar de ello, él también tenía un lado protector, aunque fuera expresado se las formas más encrucijadas y singulares. Así que una señal de cansancio era motivo de alertarse "¡¿Qué exagerado?!" se decía ella, en ocasiones bastante molesta, pero esta vez con bastante desenfado.
Cada uno hacia lo suyo: Jaken se quejaba, Sesshomaru apartado y silencio, y Kagura de la misma manera.
-¿Inuyasha? –Pregunto cierta sacerdotisa a la luz de un fogón
-¿Qué quieres? –Rebotando la pregunta.
-Sesshomaru ha cambiado ¿Verdad? –Se atrevió a comentar.
-¡¿Pero qué cosas tan raras dices?! –De estar de espaldas y acostado en la duela, paso en un solo movimiento a estar sentado observando a la chica.
-¡No son cosas raras! –Reprocho de forma infantil- Solo que recordaba como era de frio y cruel cuando lo conocí hace años, pero después de que estaba acompañándolo Rin, su actitud fue haciéndose un poco más suave.
-¡Eso ya lo sabe medio mundo! –Gruño.
-Bueno, pues ahora que lo volví a ver, creo que ha cambiado otro poco.
-¿Te sietes bien? –Entre cerro los ojos el muchacho incrédulo.
-¡Muy gracioso! –Ligeramente molesta- Pero ¿En ese caso por qué deja que Kagura vaya a dónde va él? Después de todo ella es una creación de Naraku…su enemigo.
-¡Yo que sé! Es todo un misterio ese sujeto.
-¡Huh! –Resoplo con desaire- Oye –Nerviosa por lo que diría- ¿A caso ellos dos…?
-¡Basta! –Suponiendo lo que estaba tratando de cuestionar- ¡Ya no me preguntes más! No sé todo acerca de Sesshomaru, Kagura o lo que sea que sean –Bastante a disgusto- Francamente son tal para cual…misteriosos a mas no poder.
-¡Oh! Tampoco es para que me contestes así.
-La que sabe más del tema es Rin, pregunte a ella –Rascándose la cabeza- Alguna vez, creo que Sango le pregunto de eso y esa mocosa solo se puso a reír como loca.
-Si hizo eso, seguro que es verdad –Ahora ella reía convencida.
-¡Mujeres! –Farfullo.
-Inuyasha...¡Abajo!
Un sonoro golpe de extendió hasta el exterior de la cabaña donde estaban.
Ciertamente, ese tema era un secreto a voces que nunca se dejaba claro del todo. Pero como se ha de concluir, los dueños de eso rumores estaban conformes con ello, no eran personas que desearan que se hablara de ellos por eso temas.
El viento resoplo de manera misteriosa, lo cual hizo que Kagura volteara hacia el cielo ¿Algo la llamaba? Entonces, vio descender lentamente algo pequeño ante su mirar, suavemente cayó sobre el dorso de su mano…Agrando sus ojos al reconocer lo que era, se levantó rápidamente y voló del lugar sin decir nada.
-¿A dónde vas? –Grito Jaken.
-¡Eso no te importa! –Fue lo que respondió.
-¡Grosera! –Por debajo chisto.
Ante sonido de aquella corta discusión, Sesshomaru solo se limitó a mirar la partida de la mujer.
Aterrizo suavemente en aquel lugar viendo todo su alrededor…era el mismo lugar de hacía tres años, dio una fuerte exhalación y sin saber cómo, se sentó sobre la alfombra de vegetación tocando las blancas florecillas que se encontraban a los extremos de ella.
-Esto es estúpidamente nostálgico –Rio con desgano pensando- En Este lugar por poco muero, lo estuve buscando durante todo este tiempo, y ahora que no tenía la intención, me lo vengo a encontrar –Cerro los ojos sintiendo una suave brisa- Estos tres años me han dado tres oportunidades: la oportunidad de vivir, la oportunidad de decidir…y la oportunidad de estar junto a él –Levanto la mirada la cual ya estaba abierta- ¡Sesshomaru! –sorprendida de verlo en aquel lugar.
-¿Qué haces en un lugar como este? –Con su típica mirada que parecía desinteresada.
-Lo mismo digo –Sonriendo arrogante- Nunca me habías seguido como lo hiciste.
-¡! –Solo endureció la mirada.
-Contigo no se juega ¿Verdad? –Encogió los hombros- Aunque en este preciso momento, todo paceré tan irónico y nostálgico –Aun en el suelo vio todo el panorama que la rodeaba.
Verdaderamente, todo era igual como aquella vez, donde todo parecía terminar para ella, pero que culminó en el inicio: el mismo lugar, las mismas posturas, él la había ido a buscar...solo que esta vez no la tenía que salvar de nada, y esa sonrisa que tenía en el rosto también era muy diferente, ahora una sonrisa llena de rebeldía y vitalidad, pero en aquel fatídico momento se veía tan serena y llena de paz, incluso noto que había aceptado su destino la hechicera…Sin embargo, él no lo aceptaba, porque estaba decidido que el destino de ella lo podía cambiar, por su honor, por su orgullo y si no lo hacía, era como si se pusiera en duda su poder y todo lo que era.
¿Por qué estaba pensando en ello ese preciso momento? Resoplo sin saber la razón.
-Creo que he vuelto algo blanda –Se levando por fin- Pienso en cosas del pasado y de una manera tan tontamente sentimental –Sin medir lo ridicula que podía sonar al decir aquello.
-¿Te dices Tonta? –Cuestiono el yukai.
Sabía que en ese caso, él también lo seria al haber vagado un poco en aquel recuerdo.
-¡¿Por qué siempre que hablas haces ese tipo de comentarios?! –Algo molesta lo veía directo a los ojos- Solo fue un comentario –Exhalo soltando la mirada y dándole la espalda a su compañero.
-Sonreías –Monótono comento.
-¿Eh? –Confusa, regreso su mirada.
-En ese momento lo hacías –Sin mostrar cambio alguno en su rostro- ¿Por qué?
"¿En ese momento?" Kagura por un momento no sabía a lo que se refería, pero de inmediato supo que era a la primera vez que ambos se habían encontrado en aquel lugar, la repentina curiosidad que tenía Sesshomaru por ciertas cosas a veces la sorprendía considerablemente.
-Es extraño que quieras saber eso –Cruzo los brazos intrigada, pero noto que la pregunta del ambarino iba en serio- ¿A estas alturas aun lo peguntas? –La osadía de su rostro se empezaba a borrar, a la vez que cerraba distancia entre los dos- Antes te dire…no me arrepiento de nada de lo que he vivido todo este tiempo –Oculto su rostro.
Lo que estaba a punto de decir, era algo que había mantenido en secreto bastante tiempo.
-Yo estaba segura que moriría y, aunque siempre estuve sola aun teniendo a mis "hermanos", en este lugar hace tres años, realmente yo estaba completamente sola en aquel instante, tan herida y cansada –Detuvo su paso.
Escucho la hierba crujir ¿El Inugami se acercaba a ella?
-Todas esas cosas juntas, me turbaban de alguna manera –Levanto su mirada, encontrando la plena atención de dos oros- Pero entonces, alce la mirada y estabas tú –Sus rubíes irradiaban una misteriosa calidez.
-Realmente eres una tonta –Manteniendo su tono serio pero correspondiendo de la misma manera aquella mirada, tomo con ambas manos, el terso el rostro de Kagura.
-¡Huh! –Ante el contacto de las tibias manos, cerró los ojos y respiro hondo- Puede que si…y ya que estamos tratando el tema –Abrió los ojos, cambiando la calidez de apenas hacia unos momentos- ¿Por qué me buscaste aquella vez? Sé que sabias que era yo la que estaba en este lugar, pero ¿Por qué?
De nuevo lo hacía, cambiar de actitud en menos de un instante, como el viento que repentinamente cambiaba su resoplido de dirección.
-Tú siempre llegabas sin que te llamara nadie…Era tiempo de que pagaras –Era absurdo lo que decía, sin embargo lo decía con un tono que convencería a cualquiera.
-Tan elocuente como siempre –Murmuro divertida.
Silencio…el tan acostumbrado silencio volvía, pero esta vez era ese silencio que era complaciente para ambos. Sesshomaru aún mantenía sus manos en las mejillas de Kagura, provocando que el contacto de sus miradas se intensificara ¿Solo que quedaría mirándola? No pareciera que tuviera otra intención el platinado más que observarla. De alguna forma y a pesar de los años trascurridos, la situación en la que estaba parecía una extraña ilusión, aun sintiendo el calor de cada uno. Tal vez por eso la veía con esos intensos ojos, su tacto no le mentía, pero el mantener la visión en aquella mujer, parecía darle la seguridad de que realmente no era un engaño de algún sueño.
Tres años, y nunca ninguno de los dos había dicho aquella frase ¿Era demasiado comprometedora? Esas dos palabras tenían una carga demasiado pesada incluso para dos fuertes demonios ¿O era eso mismo? Doblegarse ante unas palabras que solo los humanos estaban atados a decirla, "Frases de humanos" Sino le agradaban esos seres del todo al Inugami, era más que obvio que decir algo propio de ellos, lo rebajaría a su nivel
¿Ella podía decirlo? Nunca lo había dicho y nunca le había importado…pero en ese momento quería decirlo sin saber la razón, tal vez si lo soltaba se podía acabar todo o tal vez no ¿Tenía miedo? No…posiblemente solo la ignorara, así que…
-Sesshomaru –El rubí de sus ojos volvían a centellar de maneta misteriosa al igual que el oro de su acompañante, poso sus manos sobre las muñecas de él- Te A…
No dejo que terminara lo que quería decir, la callo con sus labios, no era la primera vez que usaba ese truco para sellarle la boca…A pesar de ser interrumpida, no odiaba que fuera de esa manera, así que por eso mismo no opuso resistencia y termino por cerrar sus ojos.
-¡No es justo! –Suspirando, alcanzo a separarse un poco, pero enseguida volvió a ser callada.
-Silencio –Solo le tomo un instante decirlo entre el roce- Lo sé –De nuevo se separó brevemente.
¡Lo sabía! ¿Realmente lo sabía? Abrió los ojos enormemente ante la inesperada declaración...Las palabras sobraban, siempre fue cierto eso entre los dos, siempre que alguno hablaba alguien salía molesto –Una alguien para ser más precisos- Actuando era la forma más fácil para hacer las cosas para los dos, una era demasiado brusca con lo que decía y el otro, sencillamente si no había que decir no lo hacía.
En ese momento, como en muchos vividos antes, no había diferencias entre ninguno, eran dos seres que se deseaban mutuamente, no había apariencias que cuidar, no había nadie, era su momento egoísta.
-Así que tú también sientes lo mismo –Pensó Kagura, soltando una risilla, a lo cual su compañero solo gruño como si le leyera la mente –Está bien, está bien, ya no pensare en eso –Su mente seguía parloteando, y finalmente, abrazo el cuello de Sesshomaru.
No lo soltaría, no desaprovecharía cada oportunidad de tenerlo así...por el resto de su existencia
El yukai la estrujo aún más contra él, como cerrándole cualquier escape que planeara
No se le escaparía, no le daría la oportunidad de hacerlo...Nunca
Pétalos de las florecillas blancas comenzaron a elevarse por el resoplar del tibio viento, como si estuvieran celebrando el acto que presenciaban bailoteando libres…Y finalmente el atardecer caía lentamente entre dorados y cobrizos reflejos.
Si la vida te da una segunda oportunidad ¡Abrázala! No es seguro que haya una tercera.
The Chance: Capitulo final
10/01/ 2014, 2: 25 am
Coming soon:
LOTO: En un próspero pueblo de finales del siglo XIX, la vida parece tranquila y llevadera…Una chica de indomable carácter y misterioso pasado, ha llegado a este lugar ¿Todo cambiara ahora?
Saludos!
Y finalmente, este capitulo es encabezado por "Fukai Mori" de Do As Infinity (No es la letra literalmente traducida, sino una adaptacion que hice :P), No podia dejar pasar a este grupo y mucho menos esta cancion que es la que mas me gusta del anime...Sin mencionar que me parecio perfecta por todo lo que dice la canción en si.
Como se daran cuenta, ya les deje un adelanto de mi poximo fanfic largo "LOTO", aun no tengo fecha para publicarlo, necesito escribir mas capitulos para tener un colchon lo suficientemente lleno XD (No quiero que me pase lo mismo que en este D:)...Si! un fic de epoca, muchas muchas cosas hicieron que lo terminara haciendo asi, ya va ser casi un año que se me ocurrio, la idea original era hacer un one-shot, pero vi demasiada tela de donde cortar (algo me dice que tendra mas de 20 capitulos), sera un tanto rosa, pero no demasiado jejeje...ya mejor no digo mas.
Y ya tengo ideas para nuevos One-Shots que seran publicados en "Desiderata"...y otros que no jejejejeje.
Hablemos del final: Batalle horrores, francamente nunca pense en el cierre del fic hasta que estaba escribiendo el ultimo capitulo D:, Creo que al final eso fue lo que me termino por perjudicar, aunque lo admito me gusto el cierre...cuando lo escribi parecia algo forzado, pero despues lo lei y ya no tanto (necesitaba dormir XD), espero que tambien les haya gustado OwO.
A todos los que me han dejado reviews se los agradesco, de verdad habia momentos en que me ayudaron para seguir y tambien a los que andado favs y follows, por eso mismo me disculpo por la demora u.u...A continuacion, los ultimos saludos anexados al fic Q.Q:
-Khhss (Antoonia): Lo se, esos dos no estan hechos para romancear XD, claro que lo puedes imprimir no te preocupes, me alegro que ya tengas cuenta en ff...Agradesco todo los lindos comentarios ºvº (los extrañare D: ...Por cierto ya te respondi tu duda por MP)
-Maritza: Si que siga la competencia entre ellos XD...yo se que se divertiran al hacerlo jejejeje...Gracias mujer, desde que empece con los fanfic tu siempre has estado ahi y de verdad el aun leerte por aca me hace muy feliz.
-Merlin Morrigan: Pues ya no tuviste que esperar mas XD...aqui esta el final...y si buscas buenos fics te recomiendo "Bones" ºvº...muchas gracias por todos tus entusiastas comentarios.
-Tentenxneji4ever: Me hace feliz tu felicidad XD...Siempre tan dulce tu :9
-Ines (Nose porque hasta ahora te mando saludos D:): aunque no escribas reviews se que andas ahi leyendo...gracias maja! o3o
Bueno, 16 capitulos de lo que pudo haber pasado si Kagura viviera. Despues de haber pensado por mucho tiempo la historia, por fin la logre escribir y acabar...y estoy satisfecha con ello.
Hay algo extraño o mas bien curioso, como el titulo de este fic, a lo largo que estuve escribiendolo, tuve un sin numero de oportunidades de las cuales estoy muy agradecida y en algun modo siento que no las meresco...Asi que les digo, aprovechen lo que se les presenta y no lo dejen ir (Emmi-consejos XD)
Antes que me de mas verborrea, los dejo, recordandoles que esto es un hasta pronto OwO.
Ciao!
PD: Si hay dibujo XD (Pasense al link de mi perfil "Fan-Fic-Art" )
