PURE LOVE

Capítulo 3: Tu Regreso.

En la sala de entrenamiento de la división 10, un Shinigami practicaba exhaustivamente con su espada no importándole nada más en su entorno, había tenido un mal día y la única forma de poder liberar todo su negro humor era preferiblemente en los múltiples cortes y estocadas que daba al aire que contra el primer inocente que se le pusiera enfrente.

Absorto en sus pensamientos, ignoro por completo que había alguien más cerca de allí observándole con cautela durante un buen rato, hasta que un tercer visitante hizo denotar sus presencias con un enérgico saludo.

- Taichou!...

El joven genio se detuvo al instante al escuchar tan chillante voz que lo hizo perder la concentración.

- Ah disculpe, - rió apenada – creo que vine en mal momento….

- Bahh… - exhaló una bocanada de aire – Olvídalo, ya me he acostumbrado a tu impertinencia, -antes de continuar con su reclamo, percibió inmediatamente al otro sujeto – En fin.. ¿y tu que haces aquí?

- Como que.. ¿Qué? – refutó la ofendida teniente.

- No te hablaba a ti Matsumoto… - dijo con su habitual seriedad.

- ¿Entonces a quien? – giró varias veces su cabeza, sin encontrar a nadie.

- Pasa, y dime que es lo que se te ofrece – caminó hasta un extremo de la amplia habitación para colocar en su lugar la espada que había estado utilizando en sus ejercicios.

Aceptando aquella propuesta, una figura alta y esbelta atravesó la entrada principal.

- ¡Kira! - exclamo Matsumoto, mirándolo con extrañeza.

- Siento no haber anunciado mí llegada, pero no quería interrumpirlo Capitán Hitsugaya - comentó en tanto saludaba con una respetuosa reverencia.

- No hay problema, - correspondió con simpleza – ¿Cuál es el motivo de tu visita?

- Bueno, no fue a causa de ninguna orden de mi escuadrón, estoy aquí por… - respondía con cierta inseguridad – El Capitán Abarai me comentó sobre la reunión de hoy y…

- Eso es algo que no tiene por que ser discutido con un oficial de menor rango – intervino bruscamente sin dejarlo terminar.

- Pero, mi intención no es…

- Se cuales pueden ser tus razones de estar aquí, así que déjame decirte que no es necesario que me des ninguna explicación – se colocó su Haori y ajustó la funda de su Zanpaktou – Vamos a mi oficina…

Ambos tenientes se mantuvieron callados y solo siguieron sus pasos.

Ya allí, y después de que Matsumoto preparara unas tazas de té, cosa que hacía muy rara a la vez, Hitsugaya tomo la palabra.

- ¿Que fue exactamente lo que te contó el Capitán de la 5ta División?

- Bueno Renji, perdón – carraspeó – es decir, Abarai Taichou dijo que esta reunión de capitanes no fue precisamente de rutina, - sorbió un trago a su bebida.

- Entonces.. ¿de que fue exactamente de lo que hablaron? – inquirió desorbitada Matsumoto, debido a que su capitán no había tenido la amabilidad de comentarle nada todavía.

- El tema central fue acerca de la posible destitución de Hinamori San, ya no solo como Sub-Capitana de su división, sino más bien como miembro del Seireitei.

- Insinúa que?...

- Que dejaría de ser una Shinigami –concluyó de manera más explícitapara que entendiera.

- Eso no es posible.. ¿bajo que argumentos?

- Utilizan como principal cargo el hecho de su desaparición como una grave falta por abandono de funciones, además de que sospechan que pueda tener las mismas intenciones que una vez tuvo Aizen…

- ¡Eso es ridículo! – expresó con molestia la teniente – ¡Como pueden llegar a pensar algo así!

- La comprendo perfectamente Matsumoto San – la voltea a ver angustiado – Es por eso que…

- La mayoría apeló tal disposición, - Hitsugaya termino la frase.

- Pero, por lo visto aún no se ha logrado llegar a un acuerdo.. ¿verdad? – acertó la hábil mujer.

- Así es, - confirmo Kira agachando la mirada.

Un incomodo silencio envolvió el ambiente, la previa conversación se había prestado para unos momentos de reflexión. Hasta que precipitadamente, el más joven rompió con tal quietud.

- Solicitaré una audiencia con el Capitán de la 1ª División, o si me lo permiten hablaré con el ahora mismo…

- Taichou.. ¿esta seguro? – indagó Matsumoto – lo más probable es que puedan malinterpretar su acto como algo personal.

- Concuerdo con lo que dice, hay que actuar con más prudencia, primero debemos concertarlo con otros capitanes y así contar con su apoyo.

- Es cierto, además había dicho que la mayoría demostró concordar con usted.

- No podemos confiarnos, la propuesta aún sigue en pie, y sobre todo a consideración del mismo Yamamoto Genryuusai Taichou, es mejor no esperar… - se levantó del sofá y a punto de abrir la puerta completó – Kira, agradezco tu interés.

Momentos después, los dos Vice-Capitanes se retiraron hasta uno de los balcones del lugar, desde el cual se podía contemplar a la perfección el magnifico ocaso de ese día.

- Kira.. ¿tú como estas?

- No sé a que se refiere exactamente Matsumoto San.

- Claro que lo sabes, - le sonrió con picardía.

El rubio se sonrojo levemente y consiguió agregar – En serio, no se de que me habla.

- Es obvió que estas afligido por lo que esta sucediendo respecto a Hinamori Chan, y más aún sabiendo que no puedes ayudar tanto como tu quisieras…

- Yo… - su rostro reflejó la impotencia que sentía.

- No te lamentes, - le reprochó en buena manera – Eso no quiere decir que lo que hagas no cuente o mejor dicho que no sea importante, te aseguro que lo que hoy hiciste significó mucho para mi capitán…

- ¿Por que lo dice? – cuestionó algo confundido.

- Bueno, si no mal recuerdo lo que es Renji, Hinamori Chan y tú llegaron a ser muy buenos amigos durante los años que estudiaron juntos en la academia.. ¿no es así?

Kira asintió y continúo atento.

- Pues es obvió que entiende por lo que debes estar pasando, – explicó levantando un dedo, tal y como si fuera una sensei - el estuvo muy ligado a ella desde muy pequeño y al igual que tú la estima mucho.

- De eso no me queda duda, inclusive yo fui testigo de lo mucho que el se preocupa por ella…

- No es necesario recordar cosas desagradables y que ya quedaron en el pasado, - le guiño el ojo - ¿de acuerdo?

- Esta bien…

- Lo que quiero darte a entender, es que así como tu el esta dispuesto a dar la cara por Hinamori Chan, la defenderá ante cualquiera, siempre…

- El Capitán Histugaya en verdad que es una persona bastante leal y valiente, - expreso con admiración – supongo que a mi me falta mucho para llegar a ser alguien como el…

- No digas eso, tú eres tú y tienes tu valor por ello.

Ambos posaron sus codos sobre el barandal para dar un último vistazo a la espectacular puesta de sol que se mostraba ante sus ojos.

Llegada la noche, entraron nuevamente a la reconfortante oficina, que hoy como pocas veces lucía especialmente bien, ya que Matsumoto no había tenido la oportunidad crear su común desastre.

- Por cierto Kira… - le dirigió una mirada penetrante - dime.. ¿hasta cuando piensas evitar la prueba para Capitán?

El acosado chico comenzó a sudar frío - ¿Por qué lo dice?

- Aún no me cabe en la cabeza porque la has rechazado tanto – se acomodó en su sillón favorito – Bien podrías estar en la misma situación de Abarai o Hisagi…

- Lo sé, es solo que… -

- ¿Sí? – lo intimido aún más.

- Creo que yo… - desvió la vista, evitando así la presión que le ejercía.

Al comprender que por ahora mantendría reservada su respuesta, la mujer no insistió más - Al menos déjame decirte algo…

- Ehhh?

- No pierdes nada con intentarlo, - dijo con gentileza e intentado inspirarle confianza – Yo se que tu tienes mucho potencial, y se que si te lo propones podrás superar eso y mucho más…

- Matsumoto San… – Kira la miró con asombró y agradecimiento.

- Además tu me caes mucho mejor que aquellos dos, - una gota resbalo de la frente del chico – Tu si sabes pasarla bien.. ¡y especialmente cuando estas conmigo!

Al teniente se le subieron los colores encima por tan abierta declaración, pues para el resultaba penoso recordar sus muchos encuentros, ya no solo por el hecho de cómo es que terminaban, sino más bien por que empezaban a volverse frecuentes.

- Créeme que si yo fuera capitana, ya te habría propuesto o aprobado para ocupar ese puesto en tu división, todo por eso…

La quijada del chico estuvo a punto de tocar el suelo, al ver como hizo aparecer frente a sus ojos una botella de Sake casi como por arte magia.

- Matsumoto San.. ¿En que momento?.. ¿Cómo?

- Créeme no querrás saberlo – soltó una risilla y comenzó servir dos copas – Vamos, bebamos juntos… ¡Salud!

Más tarde y 15 botellas después, unos ronquidos comenzaron a resonar en todo el cuarto.

- Debo abstenerme y ya no ser tan débil - murmuró el alcoholizado chico mientras se escabullía a gatas hasta la salida – De lo contrario esta mujer va acabar conmigo…

Pasada la media noche, una fuerte lluvia se desato inesperadamente acompañada por constantes y ensordecedores relámpagos que iluminaban vivísimamente el cielo, y vientos helados soplaban con tenacidad doblando las ramas de los árboles y golpeando los cristales de los ventanales.

Ante tal escándalo, fue imposible seguir dormida, y tras echar un vistazo afuera fue fácil adivinar qué, o mejor dicho quien, podría estar ocasionando ese cambio tan brusco en el clima.

-¿Que habrá ocurrido? - pensó temiéndose lo peor - Taichou me preguntó si estará bien…

Caminado con gran pesadez y resignación, recibía la descarga de su propia tormenta esperando esta pudiera conseguirle alivio alguno, o cuando menos el olvido. Sin embargo mucho tiempo llevaba ya intentandolo sin ningún resultado, así que cambió el rumbo de sus pasos, y en tanto se dirigía a su destino lentamente su impetuosa llovizna se fue disipando.

Recorrió los pasillos que conducían hacia su dormitorio sin prestar mucha atención a cierto detalle que vino a notar justo al llegar a la puerta, al observar con detenimiento el suelo en donde piso, descubrió un rastro de humedad que fácil fue deducir había sido causado no hace mucho por alguien más. Así que sin pensarlo dos veces de un golpe azotó la puerta en busca de aquél intruso.

- ¿Quién demonios eres?.. ¿Y que haces aquí?

El débil reflejo de la luna no hacía posible conocer su identidad.

- ¡Te hice una pregunta! - reclamó impaciente, y sujetando el mango de su espada.

Gotas resbalaban de aquel empapado cuerpo, el cual se mantenía inmóvil y de pie.

- Así que no piensas responder... – desenfundó a Hyorinmaru – ¡Pagarás muy cara tu intromisión!

Al acercarse unos pasos, dejó caer súbitamente el arma por la fuerte impresión que recibió.

- ¿Co-Como es que tú...?

- Shirou Chan – una voz dulce lo llamó con recelo.

- ¡En verdad eres tú! – parpadeó al creer que sus ojos lo engañaban.

La distancia se redujo entre los ambos, cuando arrebatadamente uno corrió hacía el otro.

- Te esperé, por mucho tiempo lo hice, - la abrazó con fuerza – pensé que tal vez no volverías…

- Te extrañe tanto…

- No vuelvas a separarte de mí.. ¡Jamás!

Luchando por contener sus lagrimas, la chica alzo su mirada - No lo haré, yo quiero estar contigo, te - - -

- ¿Hinamori?... ¡Hinamori!...

Notas de la autora:

En primera unas sinceras disculpas por que me tardado un poquitín en actualizar este capítulo, del cual ya se habrán dado cuenta de que trataría con el simple título, pero para variar los he dejado con la duda, Buawjajajajaja!

Para los que no sepan yo aún sigo en clases, y a penas dentro de una semana tendré al fin mis merecidas vaciones, (oh cuanto las ansío!). Por lo tanto informo que lo más probable es que no vaya actualizar hasta que regrese, lo cual sería aproximadamente un mes.

Trataréde dejarlo hasta el 4, pero bueno todo depende, además estoy en fechas de examenes, lo cual les aseguro se vuelven la principal causa de mi falta de inspiración y aumento de desesperación.

Por favor no duden en hacerme saber que les parece mi historia, lo que piensen para mi es importante, así que tomense un tiempecito y dejenme un review.

Agradezco de corazón a las siguientes personas por sus comentarios...

Naleeh: Oh que gustazo volverte a ver por aqui, en verdad que aprecio tu opinión (tu sincera y larga opinión, je,je,je+), ya sabes como me gusta bromear... Por cierto, que padre que concordemos en varias ideas, y mejor aún que te esfuerzes por continuar tus historias, (debe ser dificil, especialmente si se tiene tantas...). Se que fué algo extraño que por primera vez Hitsugaya haya tenido una conversación seria y honesta con su teniente, pero la considéré apropiada ya que en mi opinion Matsumoto vendría siendo una de las pocas peronas en quien Hitsugaya verdaderamente confía. Por otra parte, y como había mencionado, ya basta de Hinamori's indefensas y débiles, no es que no me agrada que una mujer de repente tenga que adoptar el rol de dama en peligro, pero que abusar de ello se vuelve tedioso, por lo tanto no quiero caer en esa tendencia. Espero sigas apoyándome...

Jackilyn San: Ah disculpa por que te quede a deber la descripción del lindo Hitsugaya, pero creeme que me fué imposible anexarla dentro de este capítulo (osea, no encontre la ocasión), pero no te fallaré y cumpliré, lo prometo, aunque sabes me da algo de pena hacerlo,como que le doy cuerda a mi imaginación, y pues tu me entiendes ¿no?... en fín espero siga siendo de tu agrado mi historia, luego nos leemos.

Por ahora eso a sido todo, espero volver pronto, cuídense y disfruten sus vacaciones (los que puedan...), hasta la próxima!