PURE LOVE

Capítulo 4: Amanecer.

En una cama sencilla y cubierta bajo sabanas blancas, el cuerpo de una pequeña mujer se mantenía en reposo bajo el cuidado de su fiel protector, quien cruzado de brazos y apoyado contra la pared mostraba un gesto inmutable de absoluta concentración y ausente de cualquier signo de fatiga.

Pasaba ya de la media noche, y el único sonido que se podía percibir en ese frió y sombrío cuarto de hospital era la débil respiración de una chica, la cual tan solo unos días antes había estado a punto de extinguirse por completo…

Flash Back

Un grupo de jóvenes Shigamis pertenecientes al 4to escuadrón del Gotei 13, corrían de un lado a otro acarreando todos los utensilios y medicamentos solicitados urgentemente por parte de su superiora, a quien por primera vez durante todo el tiempo que llevaban de servicio, notaban levemente alterada de su habitual estado de calma y serenidad, pues la situación no daba para menos, el alma de una joven se encontraba al borde de la vida y la muerte, y cualquier descuido significaría el final.

Después de varias horas de espera, un acelerado corazón al fin encontró descanso cuando súbitamente las puertas de la sala de operaciones se abrieron de par en par.

- Unohana Taichou... ¿Dígame como se encuentra ella? – el angustiado Capitán de la división10 la abordo en el instante en que puso un pie fuera.

- Disculpe la demora, pero se presentaron muchas complicaciones durante la operación…

- ¿Hinamori esta bien? – nuevamente actuó con arrebato.

- No hay que preocuparse, por ahora hemos logrado estabilizarla, en estos momentos la están trasladando a la sala de recuperación, donde la mantendremos bajo observación.

- ¿Puedo verla ahora mismo?

- No es prudente, - negó con la cabeza – lo mejor es aguardar hasta que se encuentre fuera de peligro.

Hitsugaya frunció el seño, comprendía perfectamente la situación y las razones de la Capitana Unohana para no permitirle verla, sin embargo una vez más volvía a sentir esa impotencia de no haber podido ayudar y mucho menos cuidar de su querida Hinamori.

- Si me permite, - intervino sacándolo así de sus pensamientos - me gustaría conversar con usted, eso si se encuentra dispuesto…

- Por supuesto – asintió sin dudarlo.

- Entonces, acompáñeme a mi oficina por favor…

Sin prolongar más la incertidumbre del joven Capitán, la sensata mujer dio lugar a las palabras una vez allí…

- Este acontecimiento se asemeja al de muchos años atrás…

El peliblanco desvió su mirada al entender inmediatamente a cual se refería, era de su total desagrado rememorarlo.

- En cambio, las circunstancias son las que los diferencian, - bajo la vista, al sentirse apenada por tener que hablar de ello estando el presente – la causa anterior que habría puesto la vida en riesgo de la Vice-Capitana de la 5ta división sería ocasionada por un vil traidor no solo de su confianza sino de toda la sociedad de almas.

- Perdone mi interrupción pero... ¿Por qué es relevante hacer mención de ese hecho pasado?

- Porque de alguna forma quiero hacer más sencilla la noticia que tendré que dar a continuación…

- ¿Qué quiere decir con eso?

- Por favor, le suplico me permita explicarle…

Toushirou dio un profundo respiro para intentar calmar su inquietud, y mantenerse bajo control a pesar de lo que escuchara.

- Como decía, esta vez no tenemos en conocimiento que fue lo que causó las lesiones de Hinamori San, o mejor dicho nunca antes lo habíamos enfrentado.

- Entonces.. ¿Cómo pudo ser posible que haya podido salvarla?

- Tal y como hice en aquella ocasión, tuve que hacer uso de mi Bankai – poso sus manos en el escritorio y las junto en un solo puño – Como es bien sabido, mi Bankai tiene la habilidad de curar todos tipo de heridas…

- Pero.. ¿No había dicho que tenía total desconocimiento de estas?

- Sucede que Hinamori San sufría una violenta e incesante hemorragia en todo su cuerpo, y así mismo no presentaba ningún rastro de cortes o aberturas provocadas por cualquier tipo de arma ya fuera de este mundo o no, incluso se descartó la posibilidad de que algún tipo de "Kidoh" de muy alto nivel estuviera haciendo efecto en ella.

- Si lo que dice es cierto, aún bajo esas condiciones su Bankai pudo…

- Eh allí el punto, - hizo una pausa y bajo sus parpados para después revelar - mi Bankai tiene un poder secreto que consiste en revivir a las almas que atraviesan su segunda muerte, y la inevitable…

- Creía que eso era algo imposible.

- Y lo es, no muchos saben de ello debido a que podrían querer aprovecharse y utilizar este poder como una ventaja en batalla y no verlo como es…"una nueva oportunidad". Sin embargo, solo puede funcionar si aún existe una pequeña, incluso una minúscula señal de vida en el cuerpo, de lo contrario sería inútil.

- Eso significa…

- Sí, habiendo agotado cualquier método y recursos por salvarla, opté por utilizar nuevamente esa técnica antes de que fuera demasiado tarde…

Por unos segundos Hitsugaya se mantuvo callado, en tanto asimilaba todo lo dicho en esa habitación.

- Sin embargo, existe un límite en el uso de esa habilidad.

- ¿Y cuál es?..

- Como Hinamori San ha sido expuesta dos veces a ella, una tercera ya no funcionaría, además de que…

- Descuide, eso no ocurrirá… - se levantó del sofá repentinamente.

- Histugaya Taichou, mi intención no era… - su reacción la afligió por completo.

- No se preocupe, no estoy molesto – su voz era firme y llena de respeto – de hecho agradezco que haya sido honesta conmigo.

- Algo más, - alcanzó a decir antes de dejarlo partir – es recomendable que le comenté nuestra conversación a la paciente en sí, considero que es lo más apropiado pero, dejo eso a consideración de usted.

- De acuerdo, - dio media vuelta - seguiré su consejo ya que, si no fuera por usted Hinamori no estaría viva, y le puedo asegurar que…

La mujer lo miro con expectación.

- No habrá ninguna tercera vez… - finalizó cerrando la puerta tras de el.

End Flash Back

Era extraño, pero una sensación de alivio lo invadía con tan solo estar cerca de ella y más aún teniendo la certeza de que estaba a salvo.

Se dirigió hasta la ventana y con dos simples movimientos logró sujetar las cortinas que hasta hacía unos momentos creaban en la habitación una absoluta obscuridad. En cualquier otra noche la consideraría acogedora, pues nada más pedía para hacer más deleitable su soledad, pero al regresar la mirada y ver su cara cubierta bajo una tenue luz de luna lo hacia contradecir esa antigua afición.

No mucho perduro el momento en que contempló con gran cariño cada facción en su rostro, pues en el instante en que vio un ligero movimiento en ellas, a prisa fue a su lado.

- D-Donde… ¿Dónde estoy? – parpadeo varias veces para aclarar su nublada vista.

- Hinamori... ¡Has despertado al fin! - exclamó no muy alto esperando no causarle ninguna fuerte impresión.

- Hitsugaya Kun, - inmediato reconoció esa voz – Eres tu…

- Así es, estoy junto a ti – tomo su mano con delicadeza.

- Me alegro mucho,- la chica le sonrió con ternura – de que la primera persona que vea al despertar, seas tú…

- Igual yo pienso lo mismo – correspondió el gesto.

Un ligero silencio envolvió el ambiente, y no precisamente por la falta de palabras, sino más bien por no saber como expresar una infinidad de sentimientos encontrados.

- ¿Por cuánto tiempo he estado durmiendo? – cuestiono un poco desorbitada todavía.

- Casi tres días…

- ¿Tanto? – inquirió con asombro – ¡Es que acaso!…

- Shhhhh… - silenció sus labios colocando su dedo en ellos – Cálmate, no te exaltes, vas a levantar a media sociedad de almas si gritas así…

- Lo siento, - exhaló una bocanada de aire – es solo que, no imaginé que fuera tanto lo que dormí.

- Es normal, - tomo asiento a la orilla de la cama – Debido a las condiciones en que llegaste, no era para menos…

- Supongo que tienes razón, - bajo la mirada y empezó a juguetear con sus dedos.

- Hinamori… - colocó sus manos sobre las suyas para aplacar sus nervios - ¿Qué te ocurrió?.. ¿Por qué llegaste tan herida?.. por favor dímelo..

- Y-Yo – balbuceó.

- ¿Quién te hizo eso?.. - sin querer apretó su muñeca debido a la desesperación - ¿Quién?.. ¿Quién?

- Por favor no, no... - en un rápido movimiento llevo sus temblorosas manos a la cabeza - Yo no lo sé, no puedo recordar…

El intrigado chico la observó con preocupación, arrepintiéndose de inmediato por sus precipitadas indagaciones y su falta de tacto.

- Lo siento, no era mi intención que te alteraras… - con un roce de sus dedos acarició su mejilla – En verdad lo siento…

Diminutas gotas cristalinas se precipitaron de aquel delicado rostro, el cuál sollozante y cabizbajo repetía… "Perdón".

- No tienes porque disculparte, la culpa ha sido mía - la abrazó diciendo para sí mismo– "¿Por qué sólo la hago llorar?, soy un estúpido…"

- Shirou Chan, yo te hice esperar mucho tiempo – se lamentó con una voz sofocada a causa del llanto – en verdad dudé que quisieras volver a verme…

- Nunca vas a cambiar, - sujetó su mentón y lo alzó para que fijará su vista en la suya - ¿Cómo puedes pensar eso?

- Pero, yo…

- "Cumpliste tu promesa" y lo importante es que estas aquí.

- "Gracias"… - sus ojos le manifestaron con sinceridad y buscando el consuelo que hacía mucho tiempo no tenia, se dejo envolver entre sus brazos.

- Tranquila, ya no llores..

Poco a poco el cansancio se fue apoderando de ella, y en la calidez de su pecho reanudó sus sueños.

Una diferente tonalidad de luz atravesó por la ventana, la cual ilumino de lleno aquel cuarto que hospedaba aquellos dos individuos.

Uno de ellos observó con atención los resplandecientes matices de colores que el cielo iba adquiriendo, como si estos a su vez le fueran transmitiendo la alegría del comienzo de un nuevo día, y así era, porque a partir de hoy con este amanecer su vida volvía a tener aquel significado que había dado por perdido pero jamás olvidado.

- Estaré aquí, - acomodó su cabeza en su regazo y jaló la sabana para arroparla – estaré siempre a tu lado…

Y recargando su cuerpo en la cabecera de la cama, descansó como hacía mucho tiempo no había hecho.

Notas de la autora:

En primera, disculpen la larga espera, en verdad que no fué mi intención pero como ustedes comprenderan la universidad absorbe bastante nuestras vidas, así es que si por mi fuera escribiría todos los días.

En fín, pues espero les haya gustado este capítulo, se darán cuenta que con la llegada de Hinamori no resuelve todo, al contrario es cuando empieza a complicarse...

Sigan al pendiente y ya saben que estoy abierta a cualquier sugerencia u opinión.

Por ahora agradezcamos a mis fieles (y sobre todo pacientes...) lectores:

Jackilyn San: De antemano agradezco tu incondicional apoyo, yo también soy una gran fan de tus historias, pero para mi es una alegría tenerte presente en la mia, pues creo además que todavía te sigo dejando con la intriga y con la espera de tan ansiada descripción de Hitsugaya (la cual creeme tengo muy presente en mi cabeza, nada más falta compartirla, je,je,je+), bueno hasta el próximo capítulo.

Kati: Bueno pues no actualize tan pronto como pensé que lo haría, solo espero no haberte desesperado. Gracias por tu comentario!

Angel Rosette: Que linda, sinceramente muchas gracias, espero muy ansiosa tu siguiente comentario. Sigue apoyándome y sobre todo... ¡Arriba el Hitsu/Hina!

Miss Kudo: Ah no te preocupes, la pereza nos hace su presa muchas veces, por que hasta yo... (si me declaro culpable), no he dejado reviews por lo mismo, pero no crean que por eso las historias no me gustan, pero ahora comprendo lo importante que son, porfa no dejes de hacerlo...

Noci-Chan: Esta parejita es lo máximo, y a veces me frusto por que casi no la toman en cuenta en el manga pero bueno, (arrrghh como me gustaría ser yo la autora, supongo que se quedara como un sueño Güajiro ya nada más...), bueno tal y como le dije a Jackilyn San, les sigo debiendo la descripción...

Tsanayi-Sama: Oh my god I'm so glad you review my fic, it´s such an honor, anyways I hope you'll keep trying hard to understand it, Thanks!

Por último, solo me gustaría hacer un llamado...

Naleeh eres la mejor, me encantan tu fics, nunca dejes de escribir, a ver si puedes seguir dando tu visto bueno al mio.

Bueno como siempre despidamonos con mi frase habitual, "Hasta la próxima".