-CONFLICTOS-
Capítulo 05. Pasado
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Konbawa, les traigo un nuevo capitulo de esta historia. Lamento la demora, me demoré demasiado transcribiendo al computador a pesar que ya lo tenía escrito, claro tuve que hacerle unas mejoras pero ya está. Este seria mi primera actualización en este año. Espero que les guste este capitulo, me esforcé bastante por darle un toque dramático pero a la vez interesante, aunque veo que el numero de reviews se reduce, en fin, espero que no sea porque se ha vuelto aburrida. No siendo más, doy los acostumbrados agradecimientos de los lectores fieles que siguen la historia, ya saben al fin y al cabo para ustedes es quien escribimos, claro luego de satisfacer nuestro deseo de plasmar en papel las locas historias que se nos ocurren:
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Zafira: ohh, claro la hermandad es muy linda, por eso adoro a esos tres. Aquí tendrás alguna dosis de eso. Tenías razón, a mi tampoco me están gustando los capítulos 112 y 113. Son flojos, lo que al principio se mostro como shounen-ai, ha dejado claramente de serlo, la verdad, pero que se le hace. Para eso tenemos estos fics, no? Para saciar nuestras ganas de Yuuram.
Akenhod: jaja, si esa conversación a mi también me gusto, la hice con muchos ganas. Afortunadamente tuvo el efecto deseado en el pobre Yuuri. Respecto a tu duda, si, te aclaro todos los anexos son respecto al pasado, situaciones que ocurrieron antes de que iniciara la historia que estoy narrando desde el primero capitulo.
Mikoto-sama: jaja si que sufra Yuu-chan, por todo lo que ha pasado Wolf-chan. Jeje, ya te mostrare mas adelante la fuente directa, el antagonista detrás de todo. Disfruta el capitulo.
Julia: sipis, la verdad Yuuri va a sufrir un poquito mas, no tengo nada en contra de él, pero Wolf ha sufrido por su indiferencia. Jeje, si te gusto lo de abrazo, aquí te doy una pequeña dosis de eso. Ahh, todas nos enamoramos de este mazoku desde el primer capitulo que entro en escena.
Kikimaru: jaja, te aseguro que aparecerá mas seguido, en unos capitulos tendrá el protagonismo acostumbrado. Y lo del recuentro, aun no me he ideado como será el recuentro pero te aseguro que haré lo mejor posible para que sea muy bueno.
Disclaimer: este anime no me pertenece ni los personajes, son de Temari Matsumoto y Tomo Takabayashi, sólo uso de ellos para mis locas ideas, por lo tanto no recibiré ningún benéfico de esto, sólo ver a mi lindo Wólfram feliz con Yuuri.
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-¿Crees que mañana podemos salir a montar, Wólfram? ¡Quiero aprender a hacerlo¡ -la niña saltaba alegremente en la gran cama agitada por la posibilidad de obtener una experiencia maravillosa como galopar en un corcel. En la habitación el rubio oía la voz emocionada de su hija mientras buscaba con desespero su bata de dormir ¡Donde la había dejado¡ Malditas Doria y las demás chicas: ¡Lo hacían a propósito¡
-Arrg…
-¿Wólfram me estás escuchando?
Detuvo su hilo de pensamientos y volteó a ver a la pequeña, se veía tan llena de ánimo. Sonrió, era agradable estar con ella.
-Claro Greta. Te prometí enseñarte a montar, lo haremos mañana. Sin embargo, aún eres muy joven para tener un caballo propio, pero puedo conseguirte uno joven para que practiques.
-Kyaa ¡Gracias¡- de un salto corrió hasta el soldado y le abrazó cariñosamente.
Escucharon un fuerte golpe y rocas romperse, ante lo cual el mazoku se alertó y Greta tembló, como movido por un mal presentimiento caminó con ella en brazos, sin embargo no pudo continuar pues una fuerte onda de explosión se sintió vibrar por todo el lugar y lo mandó lejos haciendo que perdiera el equilibrio. Los vidrios de las gigantes ventanas crujieron y en sólo segundos se partieron en miles de pedacitos volando como proyectiles hacia todas las direcciones, la instancia quedó en penumbras a penas iluminada por la luz de luna. Sintió moverse a lo que protegía en sus brazos y de pronto un gemido.
-Greta -se incorporó para observar a la chica. Realizó un conjuro y una pequeña llama apareció en su mano izquierda. La pequeña temblaba levemente y lágrimas amenazaban con salir de sus ojos. El miedo invadió su ser pero no se dejó controlar por él, decidió revisar el pequeño cuerpo y con desesperación vio como un pedazo de vidrio permanecía enterado en la parte baja de la pierna derecha. Se levantó, a tientas la dejó con cuidado en la cama, sin deshacer su conjuro, rompió un poco de la sábana más cercana para hacer un torniquete ni muy fuerte que interrumpiera totalmente la circulación pero no tan débil para continuar el sangrado. Retiró el objeto y procedió a realizar la operación de curación, intentó tranquilizarla aunque los gritos y el sonido de las espadas estrellándose entre sí les llegaban a los oídos para nada ayudando a mejorar las cosas. Se sintió perdido, nadie había llegado en su auxilio ni para asegurarse de su estado, se hallaba en problemas, pero antes de pensar en algo más primero sacaría a su hija de allí y luego averiguaría que sucedía y donde diablos estaban sus hermanos. Tocaron, y entonces pegó un brinco. La puerta se abrió dejando entrever una figura grande que entró. El ritmo de los latidos del corazón del ojiverde aumentó. ¿Cómo sacaría a Greta si aquella mole se interponía sobre la única salida? Tsk, nada parecía estar a su favor. Contempló como el rostro del hombre se revelaba ante la luz que brindaba la llama en su mano. No lo dudó, blandió su espada.
.Toc…pero que tenemos aquí, Wólfram Von Bielefeld y la pequeña hija del Maou. Que suerte tengo, dos pájaros de un solo tiro.
-Asqueroso humano, ¡Como te atreves¡
El otro sacó su espada y levantó la mano negando con su dedo índice-Esa no es manera de hablar mi estimado mazoku.
Gruñó, ese hombre venía con la clara intención de matarlo, podía oler y palpar las ansias de muerte que su aura despedía. –Repugnante-la flama que había creado se extendió y pronto unos enormes leones se mandaron en busca de su presa, no surtió efecto alguno, desaparecieron cuando se estrellaron en una barrera invisible antes de alcanzar su objetivo. Abrió los ojos sorprendido, su majutsu había sido anulado. Greta se movió.
-¡No te muevas Greta¡-gritó impaciente.
-¿Sorprendido?-dicho esto, arremetió con su espada. Wólfram esquivó el ataque pero no tuvo tiempo de defenderse de la patada que le dirigían y el pie se estrelló en su pecho, algo se rompió dentro sí. Voló por los aires mientras en un movimiento propio hizo que su espalda se arquease y escupiera sangre, cayó bruscamente contra el suelo. Jadeó ante el intento de respirar, difícil, perdía oxígeno y no era nada sencillo tomarlo.
Los ojos de Greta parecían salirse de sus órbitas, quedó inmóvil totalmente fuera de sí por el terror que la embargaba, lloriqueó tomando grandes bocanadas de aire, colapsaría, eso era seguro. El rubio intentó incorporarse al fijar su vista en la niña. Por Shinou tenía que sacarla de allí rápido.
-Sería mejor que no pudieras convocar magia ¿Verdad?-sin dudarlo y con una risa desencajada atravesó la palma de la mano del mazoku, un gritó de dolor desgarrador se escurrió por su garganta escuchándose por los alrededores. Luego silencio. Seguido del golpe del cuerpo de Greta al caer desmayada.
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Despertó sudando, ese recuerdo no se alejaba y se convertía en una pesadilla espantosa que revivía una y otra vez. Quería olvidar, todo aquello era horrible.
-¿Estas bien, Wólfram?
Se sobresaltó al escuchar la voz del nombre al lado suyo, le echó una ojeada, semilevantado con el torso desnudo y apenas cubierto por la manta, su cabello alborotado y aquellos ojos miel clavados en su persona con un brillo de preocupación. Respiró tranquilo, no eran más que visiones del pasado que lo atormentaban de vez en cuando, sin embargo, estaba seguro mientras se encontrara cerca de sus hermanos. Suavizó su expresión anteriormente tensa y le dedicó una pequeña sonrisa al otro.
-Estoy bien, sólo la misma pesadilla, ya pasará.
El castaño suspiró, levantó su mano para remover los mechones de cabello que cubrían el rostro del rubio.-Claro que pasará, no te preocupes por eso.
-¿Wólfram?-la vocecilla del bulto entre ellos se movió dando paso a la carita de Greta con sus grandes ojos fijos en el mazoku. Había ansiedad en esa mirada. El rubio colocó su mano en la mejilla de la niña y con suavidad la acarició sintiendo como se estremecía.
-Estoy bien, sigue durmiendo, aún quedan unas horas antes de empezar tus actividades.- Ante la sugerencia bostezó y se acomodó de nuevo sin dudarlo, entre el espacio cálido de ambos cuerpos. A su vez Konrad se estiró e incorporó buscando el resto de sus ropas ya que sólo conservaba el pantalón. Se vistió tranquilamente ante la atenta mirada del menor.
-¿Sucede algo?-interrogó una vez terminó de colocarse las botas.
-No. Sólo me preguntaba porqué te levantas tan temprano.
-Hay cosas que hacer, a ti te quedan sólo dos horas, aprovéchalas, vendré luego a levantarte. Tienes un día ocupado.
-Cuando no-se recostó en la cama cerrando los ojos. Aún se sentía agotado.
Konrad observó a su hermano.-No te excusaré a pesar de ser pronto para que te muevas. Procura cuidar esas heridas.-apoyó su mano derecha en la cama y se inclinó para darle un beso en la frente, el otro ladeó su cabeza alejándose del mayor. Este sonrió complacido por la reacción.
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-¿Dónde están Konrad y Wólfram?-preguntó por segunda vez al peliplateado que iba a su lado. Galopaban en sus caballos acercándose a las puertas del castillo Pacto de Sangre. Había sido un viaje agotador luego de ser encontrados por el mazoku y de aquella reveladora conversación entre esos hombres. Su cabeza estaba calmada y pensaba con claridad, sin embargo, cierto fastidio aún persistía al sentirse apartado de algo importante, en este caso la ubicación de sus dos más leales camaradas. Gunter lo meditó y con una sonrisa forzada rascándose detrás de la cabeza, respondió-No puedo decírselo su majestad, es una orden de Von Voltaire. Es por seguridad, una vez lleguemos ahí se le contará con detalle aquello que antes me mencionó.
Típico. Bastante predecible desde su punto de vista. Algo ocultaban, se enfureció más, atrás se quedó el fastidio inicial.
-Cálmate Shibuya, Von Christ no tiene la intención de ocultarte nada. Si lo hacen así tendrán sus razones. Que por supuesto espero que las expliquen en el palacio.-el maou se tranquilizó un poco y el soldado pareció aliviado por la intervención del gran sabio.
-Oh, como siempre sus palabras son sabias, su santidad le aseguro que se le explicará la mayor parte de las cosas.
-¿La mayor parte?-esta vez intervino Shouri montado junto a su hermano, pareció ver un misterio en las palabras del pelilargo.
-Ya lo entenderá su majestad.
Para variar más acertijos, Yuuri maldijo interiormente, quería que todo ese secretismo terminara, ya estaba cansado de eso.
-¿Y Gwendal? O tampoco me responderás eso.
-Heika, mire hemos llegado-diciendo eso los inmensos portones del castillo se fueron abriendo dando paso a una fila de soldados una a cada lado del camino sirviéndole de entrada de honor. Los recién llegados siguieron la senda diseñada hasta detenerse en la entrada principal de la edificación donde normalmente residía. Se sintió nuevamente ignorado y gritó levantando los brazos en señal de protesta.
-¡Dime donde está Gwendal, maldición¡-cerró sus ojo y jadeó agotado.
-Aquí estoy
Abrió los ojos para fijarlos en el lugar donde escuchó la voz. La figura apenas si había salido a recibirle, no llevaba su habitual uniforme verde, por el contrario, lucía un traje elegante, pantalón gris; zapatos negros; chaleco y chaqueta de un tono grisáceo más oscuro, bajo una blusa blanca y de su cuello sobresalía una pañoleta blanca doblada hacia adentro del chaleco, de ella desprendía una pequeña joya que encajaba con el traje. El atractivo mazoku resaltaba terriblemente, aunque conservaba su gesto serio normal, aunque esta vez más relajado, aparentemente. Los demás también notaron el cambio, pero Murata además se percató del castillo, era nuevo mucho más resplandeciente. Conservaba su forma acostumbrada, pero habían ciertos detalles que lo hacían diferente a la antigua.
-¿Yuuri Heika se quedara ahí todo el día? No tengo el tiempo para esperarlo. Su santidad, su majestad, ustedes también muévanse. Hay mucho que hacer Gunter, lleva a los soldados a sus puestos quiero que todo esté perfecto.
-Pero…
-Nada. Vuelva al estudio cuando haya terminado.
-Síganme-lo dijo a los tres recién llegados. El mazoku entró sin esperar. Yuuri, Murata y Shouri bajaron de los animales que inmediatamente fueron llevados hacia el establo. Gunter hizo pucheros aunque no desobedeció la orden. Gritó a los hombres y ellos se formaron. Ante la indicación del jefe cada uno tomo rumbo diferente.
Los tres chicos se apresuraron a seguir el paso del mayor.
-Yuuri me doy cuenta que hoy está más agrio que de costumbre. No me gusta ese trato, es molesto.
-jeje, tal vez está estresado de tanto trabajo, ya sabes que me impondrá como castigo firmar documentos todo el día por haber desaparecido tanto tiempo…¡No¡-lloriqueo el moreno ante el cine mental que ya estaba dando rienda suelta su imaginación.
-Cálmate Shibuya, Lord Von Voltaire no esta cruel como lo pintas -aseveró el gran sabio.
Entraron al lugar. Observaron la mesa de reuniones llena. Cheri-sama ocupaba el puesto a la izquierda de Gwendal sentado en la cabeza, seguida de Anissina y un lugar vacío, posiblemente el de Gunter. Frente a ellos dos lugares vacíos y un hombre de más de 40 años vestido formalmente, con un rostro amable ojos café, barba y cabellos grises.
-Con que ha acertado-mencionó la rubia sexy al lado de su hijo mayor. El comentario pareció extraño a los oídos de los recién llegados.
-Que interesante-respondió la ojiazul.
-Heika, Su Santidad siéntense. Shouri-sama también deme asiento, por favor.
No se hicieron esperar una vez organizados, Gwendal inició.
-Norman-san, Yuuri Heika el vigésimo séptimo Maou y a su lado, Su Santidad, el Gran Sabio.-señaló a los dos pelinegros quienes dirigieron una pequeña reverencia al hombre a su lado.-Al frente está Shouri-sama, hermano mayor del Maou-la misma operación repitieron los dos.
-Les presento a Heizt Norman-san, líder del pueblo del reino.-la declaración dejó sorprendidos a los aludidos.
-¿Desde cuando hay un líder en el pueblo del reino?-preguntó el despistado Maou, ya que desconocía esa parte o al menos no creyó haberla olvidado.
-Por décadas existió uno, pero nunca se le prestó mucha importancia, eso o nunca se necesitó en verdad, el Maou siempre se ha ocupado de todo lo relacionado con el reino.-respondió el Gran Sabio acomodándose los lentes.
-Pues se ha retomado la importancia de este puesto como parte esencial para mantener el control de Shin Makoku, ya que el Maou no está siempre presente y en su ausencia el reino puede tener inconvenientes relacionados con seguridad militar.
-Oh, ha sido bastante provechosa la ayuda de mi querido Norman en los asuntos del reino, Heika.-sonrió pícaramente a este.
-Más que provechosa, realmente útil ya que nos ha brindado información hasta el momento no tomada en cuenta por este gobierno, Yuuri Heika-la ojiazul movió sus dedos con elegancia dejándolos descansar sobre la mesa.
-Yo les explicaré el motivo de esto. Su Excelencia Wólfram, ha sido estricto en nombrar un líder para que este supervise, mantenga el orden y establezca comunicación hacia usted, Su Majestad-el aludido sonrió aún algo confundido con ese discurso de seguridad y control-Como se han presentado disturbios ajenos al reino, pero dentro de este país y sus límites, y apenas se ha terminado la reconstrucción no sólo del castillo sino del pueblo en sí, se consideró el hecho de aplicar control a los extranjeros para mantener el bienestar de los humanos y mazokus aquí en el país.
-¿Reconstrucción?- preguntaron Shouri y Yuuri a la vez. Miraron con intriga y sorpresa a Gwendal y al líder alternadamente.
-¿No lo sabía, Su Majestad? El incidente de hace tres meses. Su Excelencia, Wólfram y los otros…
-No se preocupe Norman-san –interrumpió la explicación de este-Su Majestad, lo sabrá con detalle luego. El tema de la reunión es otro-envió una morada severa a los tres jóvenes y prosiguió.-He anunciado la reunión de los líderes de todos los pueblos y naciones humanas aliadas, al igual que de los pueblos mazoku del reino para establecer los siguientes pasos a seguir.
-Esto lógicamente es con el fin de buscar alternativas para detener el conflicto que se avecina-Anissina habló con propiedad y escogiendo sus palabras-o para establecer la estrategia si se da el combate en llegado caso.
-¡Mujer, no debería hablarlo como si fuera una hipótesis¡ Debemos prepararnos para la guerra que esos humanos desadaptados han declarado a sus propios congéneres y a los mazokus.
-Oh, querido eso sonó brusco. Tal vez, aún haya una posibilidad de detener esto gracias a la presencia de Su Majestad.-la ex -Maou colocó suavemente una mano en el hombro del sujeto.
-umm…
-No importa como sea. Hemos de llevar a cabo la reunión.-interrumpió Gwendal.
-¿Cuándo?
-Al regreso de Lord Von Bielefeld, por supuesto-la inventora sonrió con delicadeza.
-Oh, claro. Su Excelencia, la llevará acabo como anfitrión al igual que su majestad.
-Por supuesto.
-¿Asistirán representantes de las 10 familias nobles?
-Me temo que no será posible. Por el momento están invitados los 20 líderes humanos aliados, incluyéndolo a usted y unos cuantos líderes mazokus de los pueblos de nuestro país, aunque no se ha confirmado cuantos en total. Será un baile, podrá traer a quien guste que sea sólo de su círculo consanguíneo más cercano. Nadie desconocido del cual no pueda asegurar su lealtad.
-Oh, una celebración. ¿Acaso una fachada? Bien pensado Lord Von Voltaire.
-Ni tanto. El baile es un acto importante para que todos se familiaricen entre sí. Después de todo llevan más de 20 años separados políticamente. El hecho es que ahora nos unen metas, y la protección y apoyo de todos es valiosa.-Anissina se detuvo- Todo es gracias a ti Yuuri Heika, la confianza comienza a recuperarse y la mentalidad de ambas partes esta siendo cambiada.
Yuuri se sonrojó ante las palabras de la chica, no se esperaba ese halago y menos frente a todos.
-Oh, nuestro querido Heika lo ha hecho muy bien. Pero estoy preocupada ¿Cómo se va a organizar la seguridad dentro del castillo?-la voz melosa de la ojiverde se hizo sentir nuevamente.
-Madre, de eso he de encargarme. Los asistentes han dispuesto cada uno su mejor grupo de guerreros. Junto con los del palacio poseemos buen recurso humano. Gunter los reunirá y hará los respectivos entrenamientos y recomendaciones, ya que la más clara falencia es que se desconocen entre sí. Por eso debemos lograr que exista confianza y trabajo en equipo.
-Supondré entonces que yo me encargo de las mujeres del servicio, los preparativos logísticos de la fiesta en sí y la comida del día.
-Oh, Anissina yo también te ayudaré. ¡Qué emocionado estoy¡
-No dudo que hará una buena labor Cheri-sama-sonrió el sabio al ver la emoción en el rostro de la voluptuosa mujer, se había mantenido callado escuchando atentamente, ahora era su turno –Lord Von Voltaire, ¿Ha dado a conocer que Su Majestad, llegaría para esta reunión, o por lo menos que ya está en este mundo?
-No. Sabíamos que Shinou Heika lo traería de regreso tarde o temprano, pero no esperábamos con seguridad su llegada. Wólfram ha sido el encargado de establecer las relaciones con esos líderes e invitarlos a la reunión. Ellos han aceptados gustosos. Por otra parte, la llegada de Su Majestad, se revelará dentro de unos días.
Los lentes de Murata brillaron al haber obtenido la respuesta que esperaba-Supongo que acerté, entonces ¿Lord Von Bielefeld es ahora el dirigente de estas tierras?
-Oh, claro que no Su Santidad, nada parecido a eso-respondió con tranquilidad la rubia.-Sin embargo, Gwendal no tiene la autoridad suficiente para hacer todo esos trámites, así que siendo mi hijo menor el prometido de Su majestad y perteneciente a la familia noble más respetada entre su círculo, nos ha parecido la mejor opción. Aunque no lo crea lo ha manejado muy bien.
-También porque alguna vez en su momento fue candidato a Maou, ¿no es así?, o porque otra razón, me pregunto.
-Basta Murata, ¿Qué estás intentando demostrar?-objetó el pelinegro a su lado-Wólfram no me traicionaría.
-Yuuri no se preocupe, no afirma eso, tan sólo Su Santidad está demostrando ser astuto y perspicaz.-Gwendal miró al sabio -Ha sido nombrado Rey de los territorios de Von Bielefeld, aunque como tal el no quiere ejercer y dejará a Lord Waltorana hasta que este no pueda hacerlo, por eso, aquí en Shin Makoku es considerado uno, eso sin desmeritar el puesto del Maou, pero dada ciertas circunstancias la figura de una autoridad ha sido suficiente para el control.
-Ya veo. ¿Lo saben todos?
-Es algo extraoficial. Tan sólo entre Watorana y unos cuantos nobles. Ni Konrad, ni Gunter y menos los reunidos en esta mesa lo sabían.
-Supongo que Lord Von Bielefeld lo sabe.
-No. Lo sospecha y por eso rechazó ser candidato, dijo que sólo en caso que su tío ya no pueda, aunque la decisión ya fue tomada.
-Entiendo, eso es todo, por el momento, aunque hay muchas lagunas en esta explicación.
-Lo sé.
El pequeño interrogatorio dejó mudo a los demás. Se habían enterado de algo que no esperaban que pasara, ya trataban a Wólfram como un rey por su sangre noble y por su seguridad en el trono como reemplazo del Maou, pero esto era totalmente diferente, superaba cualquier acontecimiento anterior.
-Cariño -Chreri-sama contempló a su hijo algo desubicada de la situación.
-Madre, ya lo explicaré a todos, en algún momento. Esto no es importante ahora. Norma-san le pido discreción en esto.
El hombre afirmó con su cabeza y se aclaró la garganta.
-Ejem, como íbamos diciendo, entonces yo me encargaré de buscar a los mejores hombres para mandarlos a su disposición, Su Excelencia, Von Voltaire.
-Agradezco su colaboración, Norman-san. Lo mantendré al tanto de las decisiones. Cualquier inconveniente siéntase en la libertad de hacérmelo saber.-se levantó del puesto para acompañar al líder, la rubia y la ojiazul se despidieron y también salieron junto con el hombre. Gwendal se quedó atrás unos instantes y observando al Sabio le dijo –Me ha hecho cometer una imprudencia, lo sabe ¿verdad?
-Lo siento, Lord Von Voltaire, pero presionado me lo iba a decir sin tantos rodeos.
-ummm-suspiró cansado y luego retomó- Espérenme aquí.
Las puertas se cerraron y los tres mismo jóvenes hace poco llegados quedaron solos.
-¿Qué diablos fue eso? ¿Que tanta importancia reviste que Wólfram haya sido nombrado rey de su tierra?-preguntó el otro pelinegro a la vista que su hermano parecía ensimismado en sus propias cavilaciones.
-Paciencia, Onii-chan.
Iba a replicar por el atrevimiento del amigo de Yuuri pero la interrupción del Maou lo detuvo.
-Yo tampoco le veo tanto alboroto, la otra vez pasó lo mismo, pero aquella vez el mismo Wólfram se había puesto en una posición difícil. No me parece malo que él ocupe mi puesto para mantener todo bien.
-Shibuya, realmente desconoces muchas cosas de Wólfram, así que no ves la relevancia de esto.
-¿Y que se supone que deba saber?
-Quién sabe.
-Ahh, más de tus frases sin respuesta, como sea esta cita fue rápida y también extraña. No dirás nada, ¿Eh, Murata?-Yuuri recostó su cabeza en la superficie plana de la mesa.
-Correcto, Shibuya.
-Considero que lo más seguro es que hayan estado discutiendo antes que llegáramos-Shouri se levanto para dirigirse a la única ventana de la habitación.-Solamente nos dejaron saber lo que querían. Astuto. Aunque algunas palabras de le escaparon al hombre invitado.
-Supongo que tienes razón -respondió el Maou sin mucho interés.
-Me pregunto si tienen alguna sospecha de algún ataque en ese baile, si no es así, parecieran que están exagerando. Claro desde mi punto de vista que desconoce lo que ha pasado, porque para ellos no parece ser. Eso me intriga más.
-Amigo de mi hermano, aún no hemos solucionado el hecho que ¡Yo esté aquí¡
-Onii-san no te molestes
-¡No tienes derecho de llamarme así¡
-¡Cálmense los dos¡ Murata deja de provocarlo.
-Jeje, como quieras Shibuya.
La puerta se abrió dejando ver a Gwendal y a Gunter. Ambos mazokus ingresaron. Gunter permaneció cerca de Su Majestad y Gwendal ocupó la silla detrás del escritorio donde normalmente asistía.
-En cuanto a ustedes, debo decir que les mencionaré lo que está pasando. Sin embargo, no puedo darles toda la información. Por lo menos hasta que la persona más involucrada haya regresado.
-Supongo que hablas de Wólfram
-Así es Yuuri. Konrad volverá con él en menos de dos semanas.
-Ahh…antes del baile ¿no? Pero para mí no está bien esperar hasta entonces-anunció Murata-Debo hablar con Von Bielefeld.
-Eso no será posible, Su Alteza –dijo Gunter.
-¿Acaso me lo impedirá Lord Von Christ…Von Voltaire?
-¡Yo tampoco esperaré¡ quiero que me digan que tanto ocultan con recelo.-Gritó Yuuri con enfado.
-Creo que deben leerla antes de alterarse de esa forma-Gwendal levantó un pequeño sobre dejándolo a la vista de todos. Murata se movió hacia el mayor y la tomó entre sus manos. Observó el sello de la familia Von Bielefeld. Bueno al menos el rubio se tomaba la molestia de decir algunas palabras. Sacó la misiva, la extendió y comenzó a leerla en voz alta:
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Me permito darles la bienvenida de nuevo a Shin Makoku, Yuuri, Su santidad y Shouri, aunque supongo no estás allí por voluntad propia, típico de las travesuras del Gran Sabio. En fin, luego de una larga ausencia se han perdido de muchas cosas, las resumiré. Pueden preguntarle a Gwendal, claro que sólo algunas cosas puedo resolverlas yo ¿La razón? No es necesario que lo piensen mucho. Primero aclararé algo, soy la persona que evitó que hayan venido antes a este mundo (por si se le preguntan a Ulrike), persuadí a Shinou Heika y este accedió. Sin embargo dado los problemas actuales, ese pedido se ha retirado. El pueblo necesita a su Maou. Segundo, enfrentamos una guerra contra los humanos por motivos que aún desconocemos pero estamos investigando, un grupo de humanos se han dado el permiso de atacar nuestro reino, algunas tierras mazokus de las familias nobles y atentado contra algunos miembros. No es mi intención recurrir a una batalla violenta como años atrás ocurrió. Estamos haciendo lo posible para encontrar al líder; el hecho que todo haya estallado revela que alguien se tomó la molestia de organizar hombres y mujeres con resentimiento y ansia de venganza. Tercero, ya sabrán de la celebración con los 20 líderes humanos y algunos mazokus. Es importante que este evento ocurra, por favor, les pido que colaboren sin protestar, de esto depende que los lazos se fortalezcan. Cuarto, Yuuri… Konrad desea mandarte sus saludos al igual que Greta, que me imagino no has encontrado en el castillo; volveremos en 11 días aproximadamente. Por último, creo que ni tú, Yuuri ni el Gran Sabio esperaran este plazo, así que no evitaré que vengan a las tierras Bielefeld, sin embargo, lo dejo bien claro. Henachoko si llegan antes de finalizar la semana en que leyeron ésta enmienda juro que no te dejaré entrar al palacio, y si te las ingenias para ingresar, personalmente te sacaré a patadas. No tengo el tiempo para atender los reclamos que supongo tienes. Para Su Santidad también va lo mismo. Recuerde, Shinou Heika es un niño egoísta ¿verdad? No se convierta en uno por un capricho ante la falta de respuestas.
No siendo más, me despido. Espero que disfruten del improvisado tiempo de descanso.
PD: Gwendal si sigues arrugando el ceño te aparecerá otra arruga. Ya te lo hemos dicho.
Firma en puño y letra,
Wólfram Von Bielefeld.
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El gruñido del mayor se escuchó en la instancia. Gunter sonrió ante el comentario final.
-¿Y bien?
-¿Por qué sabía que estaba aquí?-preguntó intrigado Shouri luego de haber oído la carta.
-Supongo que Su Excelencia, Von Bielefeld ha desarrollado muy bien algunas habilidades. Me dejó sorprendido su facultad para leer nuestros pensamientos, supongo que somos algo predecibles. Esperaré entonces que la semana pase Von Voltaire, no molestaré. Pero me gustaría que aclarara algunos puntos. –Se sentó con el papel aún en su poder.
-No tengo ninguna objeción con eso.
-¡Qué¡ Murata como puedes estar tan tranquilo. Arrg, ¿Por qué evitaría que viniéramos? ¡Y porqué Greta está allá¡
-Shibuya, sus razones válidas tendrán, confías en tus hombres ¿verdad?
-¿Ehh?
-Su Majestad tome asiento, le dará un infarto. Su presión sanguínea debe estar alta.
El peliplateado corrió a sostener al Maou y guiarlo a un sillón para que descansara pero este se negó.
-Si se sienta y deja de gritar lo haré como lo prometí. No se comporte como un mocoso impulsivo.
-Ohh, eso me suena tan familiar –mencionó Gunter con una sonrisa. A cambio recibió una mala mirada por parte de Gwendal. Este se aclaró la garganta y comenzó el relato.
-Fue hace tres meses aproximadamente. La jornada del día estuvo bastante relajada. Konrad no tuvo muchas complicaciones estuvo en la frontera vigilando a los hombres ante una alarma del pueblo vecino asaltado por criminales, según recuerdo. Como no se encontró nada sólo dejó alertados a los soldados si llegado el caso se presentaba algún indicio avisarán inmediatamente al castillo, y regresó. Wólfram le dijo a Greta que le enseñaría a montar a caballo cuando lo deseara siempre y cuando acatara sus indicaciones, ella corrió alegre por el jardín mientras él, Gunter y yo compartíamos un té en una tarde despejada como hacía mucho tiempo no se presentaba. En un momento de tanta calma se me hizo extraña pero no mencioné nada, pensé tal vez que el exceso de problemas me estaba haciendo falta. La noche cayó, Wólfram y Greta se fueron a la habitación de Konrad, era hora de dormir. Gunter…umm, no recuerdo – el aludido respondió- oh, yo me encontraba con Anissina, charlábamos de unos libros en la biblioteca. Al fin y al cabo, no había mucho que hacer y era preferible mantenerla ocupada para que no creara algo grotesco ¿verdad Gwendal?
-Si claro, como sea. Konrad y yo permanecimos en este estudio. Conversábamos del ataque al pueblo y lo extraño que resultaba. Sin embargo, jamás espere…-llevó su mano a su cabeza en señal de molestia.
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+-Flashback-+
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-Gwendal, tal vez sólo estamos exagerando. Sin pruebas no podemos estar seguros que vayan atacar al reino. Es una locura, protegidos por Shinou, es suicidio y ellos lo saben.
-Lo sé, Konrad. Pero estoy inquieto. Sabemos que la calma es un mal presagio, además con la ausencia de Yuuri, puede ser que alguno intente hacer algo que parece imposible.
-Entiendo…-se detuvo. Un golpe de rocas rompiéndose siendo perforadas se escuchó, ambos corrieron hacia la ventana y entonces lo vieron, un ejército al otro lado de la muralla preparados para atacar, luego una luz intensa seguida de una onda de choque los mandó a volar haciendo añicos el gran ventanal. Se levantaron algo aturdidos intentando enfocar la vista. Konrad buscó a su hermano que no se hallaba muy lejos.
-¡Qué fue eso¡-escuchó el grito del mayor.
Un objeto atravesó el marco de la ventana y se estrelló contra suelo. Lo vieron, un pequeño artefacto que se abrió revelando un núcleo rojizo. Gwendal tomó el brazo del otro y huyeron. El ente detonó. La habitación ardió en llamas y el humo salió a relucir por el pasillo cuando las puertas se hicieron astillas.
El cuerpo de Gwendal quedó tirado en mitad del corredor y Konrad trató de alcanzarlo. Le costaba trabajo, sintió resbalar algo líquido por su cabeza, probablemente una herida y su pierna derecha estaba adolorida pero no inutilizada, podía moverse. Observó al mazoku a metros de él. Estaba consciente pero tenía una herida evidente en un costado, vio como la sangre rojiza se abría pasa hacía el exterior manchándolo todo. Lo ayudó a moverse, y escuchó un gemido al cambiarlo de posición. Sin embargo, por el momento sólo podía presionar el lugar afectado para evitar la hemorragia, era lo único útil que estaba en sus manos. Gwendal se removió e intentó incorporarse.
-Quédate quieto o morirás desangrado- gritó. Miró a todos lados. No podía verles los rostros, pero lo supo. Venían a matarlos.
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+-Fin del Flashback-+
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Los que escuchaban estaban impactados con el relato. Yuuri nunca creyó posible que alguien se atreviera a atacar el castillo siendo una fortaleza de mazokus con majutsu a su disposición.
-Von Voltaire que sucedió luego-preguntó el gran sabio contrariado. Aquello nunca había sucedido mientras Shinou reinó. Claro, Yuuri no estaba, era el momento perfecto, sin la fuerza del rey sus súbditos estaban desprotegidos. Una estrategia sucia desde luego pero eficaz para un ejército desprovisto de maryoku.
-Es confuso, aún ahora. A pesar de escuchar todo, solo estoy seguro de algo. Konrad me dejó, blandió su espada y peleó. Sabía que eran demasiados por las pisadas en las baldosas. Pensé que si moría allí, no podría cumplir mi papel como hermano mayor y como guardián. Así que a pesar del dolor, lo decidí en ese instante de tensión, sin importar nada más.
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+-Flashback-+
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Oía las espadas chocar, el grito de guerra del enemigo, el fuego carcomiendo todo a su paso, su propia respiración agitada por el dolor y la respiración del castaño a pocos pasos de él que luchaba por protegerlo. Pero ambos sabían que no iban a sobrevivir si continuaban así. Entonces recordó algo por los actuales acontecimientos había olvidado: Wólfram. Sintió miedo. Donde estaría y como estaría, se agitó más.
-¡Konrad¡ ¡Wólfram…¡ ¡Debemos…¡-un espasmo le obligó a toser. Miró su palma cubierta de sangre. El otro entendió el mensaje. Tenían que buscar al menor y a la pequeña Greta. Gwendal se incorporó con la mirada encendida. Acabaría con esos malditos, reunió toda su fuerza y golpeó el suelo.
-¡Conrad!
Pedazos de tierra y rocas se elevaron de la superficie y volaron en todas las direcciones, enterrándose en la carne de los atacantes y llevándolos por el impulso a impactarse con las paredes. Aprovecharon el momento. Recorrieron la distancia que los separaban del mazoku que buscaban. Mientras lo hacían pudieron apreciar lo que el enemigo hambriento de ira y muerte había hecho movido por su rencor o ambición. Cuerpos de camaradas tirados por diversas partes, desangrados por el corte de la espada; los pocos que seguían con vida luchaban aunque fuera una acción inútil. Gran parte del castillo estaba consumido por el poder destructivo de las llamas.
Entonces lo vieron, un hombre de gran tamaño con armadura, su hombro y brazo derecho quemados dejando ver los músculos lastimados y apenas unos pedazos de lo que eran su piel. Enceguecido por la entretención que sostenía en su brazo sano, con una sonrisa satisfecha y mirada embelesada. La ira creció en los dos hermanos al percatarse que el juguete del sujeto era el cuerpo del mazoku de fuego el cual por el cuello.
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+-Fin del Flashback-+
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-En aquel momento, no pude pensar. Lo vimos como su cuerpo colgaba sin vida. Pensamos que estaba muerto. Wólfram no mostraba indicios de lucha, lo más probable era que cuello había sido roto, esa fue la deducción inmediata. Sé que Konrad pensó lo mismo. Olvidé el dolor que me embargaba, que estaba casi muriéndome, que nos estaban atacando y masacrando, sólo quería arrebatarle el cuerpo de mi hermano de ese asqueroso hombre y matarlo de la forma más dolorosa por atreverse a tocarlo, a lastimarlo.-la expresión de Gwendal cambió por completo. Yuuri no pudo descifrar que sentimiento experimentaba el mazoku. Pero al oír esa declaración sintió rabia, una irracional, porque se culpaba al no haber estado allí. El relato no continuo. El pelinegro tenía la mirada perdida. Gunter sabía que no iba a seguir. También sintió una furia pasajera pero la alejó. Se habían jurado superarla para no enloquecer y desquitarse injustamente contra los humanos inocentes y aliados.
-Bueno Heika, Shouri-sama, Su Santidad, es hora de descansar. Creo que no han saludado los demás y considero que merecen su atención. Tal vez luego Gwendal aclaré más dudas.-el peliplateado sonrió.
-Oh, es cierto, Von Christ. Shibuya, Onni-san. Hay que saludar, nos quedan unos días antes de encontrarnos con Von Bielefeld.
Shouri acompaño al Gran sabio sin decir palabra. Sin embargo, Yuuri no se movió. Su vista quedó fija en el mazoku sentado detrás del escritorio.
-¿Shibuya?
-Él está vivo ¿Verdad?
La pregunta dejó desconcertados a todos. Gwendal observó al Maou desde su ubicación.
-¿Eh?
-¿La carta es autentica y él sigue vivo?
-Por qué la inventaría.
-Sólo es…-el soukoku tenía un nudo en la garganta. Estaba nervioso.
-No te preocupes. Wólfram está bien y Konrad lo acompaña como su guardia personal. Descanse Heika.
-Si
Dejó que Gunter lo tomara del brazo y se lo llevara tranquilamente.
La frase de Gwendal se repetía una y otra vez en su mente, torturándolo sin piedad: "Lo vimos como su cuerpo colgaba sin vida. Pensamos que estaba muerto"
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Un rubio sentado en la silla en lo alto del trono, descansaba su mentón en su brazo derecho. Escuchaba las palabras de un mazoku a unos metros de él, que luego de hacer la acostumbrada reverencia había iniciado su discurso hacia aproximadamente 15 minutos. Lucía aburrido pero su verdadero malestar era el cansancio, llevaba haciendo lo mismo varias horas después del medio día y su genio había empeorado. Sin embargo, aunque ya comenzaba a odiar al pobre hombre frente a él, no olvidaba el importante hecho que lo traía al palacio. Se dio ánimos internos, faltaba poco y terminaría su agenda. Le pediría a Konrad, que parado a su lado no lo había abandonado en toda la tarde, que salieran a pasear por los jardines para tomar aire fresco. Lo necesitaba. La voz cesó y todo quedó en silencio. Wólfram meditó el mensaje, tenía que decidir respecto al asunto. Aunque ya tenía claro que hacer con seguridad y seriedad, ya practicada de tantas veces en lo mismo. Le respondió.
-Esta claro que ese pueblo ha sufrido daños por los mismos hombres que estamos buscando. Sus pruebas y datos han sido válidos. Se lo agradezco. –El hombre dio una afirmación con su cabeza-Sin embargo, si quiere que la familia Von Bielefeld brinde su ayuda, deberá primero mandar a hombres a verificar el estado. No lo tome a mal, pero muchos han llegado con situaciones similares y no podemos atenderlos a todos a la vez. No dispones de tantos hombres. Hoy mismo enviare para evaluar la situación, si es muy grabe no dudaré, si resisten unos días mandaré algunas provisiones y herramientas con usted.
Konrad sonrió, lo había visto algo decaído por el exceso de trabajo pero esa pequeña relatoría verificaba su aún despierta mente.
-Se lo agradezco, Su Excelencia. Confío que pueda brindarnos su generosa ayuda. Comprendo en la situación en la que se encuentra, no se preocupe.
El hombre hizo una reverencia y dio la espalda para caminar seguro hacía la puerta.
-Nicolas…-llamó el ojiverde al mazoku a unos metros del trono.
-Si, Su Excelencia.
-Ya sabes que hacer.
-A la orden, Su Excelencia.
El rubio suspiró. La faena del día había terminado.
-Supongo que quieres respirar aire fresco-Wólfram le sonrió al castaño.
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+--Anexo-+
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Pintaba con algo de ímpetu sobre el lienzo que recibía sus fuertes pinceladas llenas de ira y dolor. Frustrado era el mejor estado para describir su caos interior. ¿Qué diablos estaba haciendo? Comportándose como un mocoso por el idiota del Maou. Que bajo había caído por un humano. Atrás quedaron sus enseñanzas de antaño sobre los humanos y sus odiosos hábitos; se lo habían mostrado. El vaivén de la indecisión marcada en sus corazones, el absurdo juego de emociones que experimentaban y la crueldad de sus más profundos deseos. Suspiró cansado por la intensidad de sus propios sentimientos y se reprendió por exagerar su atención a su prometido. Se percató que pronto sería el quien rompería el compromiso, no sólo por las situaciones tediosas que ocurrían casi a diario sino porque no estaba ayudando para nada a su rey con sus arrebatos inútiles.
-No seas tan duro contigo mismo, Wólfram.
Dejó caer el pincel al verse sorprendido en sus pensamientos. Buscó el origen de la voz y cerca suyo se hallaba recostado un hombre ojiazul de cabellos dorados como los propios.
-Shinou…Heika
-Konnichiwa-sonrió amistosamente a un perturbado chico detrás del lienzo.
-¿Qué haces aquí?
-Umm, observo el atardecer y como cierta personita se lamenta. Aunque no lo creas, tu aura miserable se expande por el lugar. Así no podrás plasmar algo interesante en esa obra.
-¿Y? -bufó molesto ante el comentario.
-Como que ¿Y? eso debería decirte yo a ti.
-¿Qué?
-Piensas que alejando de él escaparás de lo que sientes. Tu labor no sólo es como soldado, es como prometido. Tú le das equilibrio al Maou.
-¿De verdad?-sonrió con autosuficiencia.-Pues para la mayoría, soy el causante de los problemas del rey.
-Ohh, y tú les harás caso.
-¡Claro¡ Porque también lo creo. Fue un error que nos comprometiéramos. El no lo acepta.
-¿Te vas a rendir?
-¡Ya estoy cansado¡ ¡No entiendes¡- sacudió sus brazos con violencia y mandó a volar la paleta con los óleos. Esta cayó y se deslizó por el piso llenándolo de colores entremezclados.
El sonido de la puerta azotada se escuchó por la habitación. Shinou observó por un instante el desorden y regresó su vista hacia la ventana.
-Umm…estas perdiendo algo valioso Yuuri ¿Qué vas a hacer?
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OoOoOoOoOo
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Listo, he terminado de pasar, uff, este capitulo quedó bastante amplio casi no termino. Debo confesar que salió demasiado extenso y lo dividí en dos aumentando así el número de capítulos que en un principio tenía planeado, no importa desde que lo disfruten.
Les comento que tengo planeado un one-shot, no diría que es un two-shot, jaja en fin, tengo la primera parte escrita, lo pondré en una semana lo mas seguro. No siendo más, el adelanto:
El próximo capitulo se titula, Recuperación: el lado oscuro de Wólfram. Aquel que ni siquiera conocían sus hermanos. Una lenta recuperación por parte del mazoku herido y una traumada Greta. Un amplio abanico de posibilidades de acción para Gwendal y Konrad que están desubicados ¿Qué hacer?
