Disclaimer: los personajes pertenecen únicamente a Stephenie Meyer, esta es solo una historia de mi imaginación sin fines de lucro. Y está prohibida su copia no autorizada.
Summary: "no puedo Edward, no puedo seguir contigo porque no puedo olvidar tu infidelidad" "déjame hacerte cambiar de opinión" "¿Cómo?" "reconquistándote, dame un mes"
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Reconquistándote en un mes
"Ten en cuenta que el gran amor y los grandes logros requieren grandes riesgos"
Capítulo 4: oportunidad
El sol de la mañana llego a los parpados de Bella para sacarla de su placentero sueño. Había sido extraño dormir tan bien como lo hizo, cualquiera pensaría que las pesadillas la atormentarían o tal vez el dolor seria mayor que el agotamiento pero realmente había sido la mejor noche que había pasado en meses, en tres meses para ser exactos.
Posiblemente toda la tranquilidad se debía a que su conciencia estaba tranquila; su mujer orgullosa, miembro del siglo XXI interna estaba satisfecha con todas las decisiones que Bella había tomado la noche anterior. Ella sabía que había hecho lo correcto, cada lágrima había valido la pena porque todo era con la finalidad de encontrarse a sí misma.
Ya había quedado claro que se había dejado pisotear por su marido, ahora lo que tenía que hacer era reencontrarse; tenía que descubrir quién era Isabella Swan. Tenía que conseguir una personalidad sin ser la novia o esposa de Edward Cullen. Estaba decidida, iba a ser una nueva Bella el problema era que no tenía ni idea de cómo hacerlo.
-¿te quedaras toda la mañana pensando para evitar el trabajo?- la voz de Jacob la sorprendió pero a la vez la relajo por ese tono burlón que casi nunca dejaba de lado.
-¿crees que podría faltar?- la cama la invitaba a quedarse todo el día disfrutando de la comodidad.
-¿realmente quieres faltar?- Bella suspiro por el tono irónico de su amigo, y es que los dos sabían que ella era demasiado responsable, era capaz de ir incluso con un cólico de los mil demonios. Y hoy odiaba ser tan correcta.
-desearía ser tan floja como tú-la risa de Jake fue lo que le dio las energías para levantarse y superar el día.
-bueno, nena, es difícil yo llevo toda mi vida practicando para ser una total y completa morsa.
-jajaja, te debe haber costado demasiado- se sentía tan relajada y pacifica; era feliz al no tener que demostrar ser una persona perfecta, una ama de casa que debe esperar a su esposo con una deliciosa comida y satisfacerlo.
Muchas veces se habla de las mujeres de la NBA que tienen una vida dura apoyando a sus esposos en una carrera tan dura, pero nadie nunca habla de las esposas de los médicos ¿acaso ese no era un trabajo jodidamente difícil?
Ella había sobrellevado los turnos de la mañana, mediodía y los nocturnos. Las guardias, los pacientes que necesitan ser atendidos de emergencia, los tormentos del perder un paciente. Todo lo que implicaba ser médico ella lo había vivido pero como actriz de reparto. Ella estuvo en todo el proceso pero no llevaba crédito.
Cuando Edward estaba tan deprimido por la muerte de un paciente y no deseaba ir al trabajo ella era la que daba todo de sí para animarlo y motivarlo; pero cuando él aparecía al día siguiente tan fuerte como siempre todos señalaban el temple que poseía el doctor Cullen Jr. ¿Y Bella, la esposa? Nada, ella no figuraba para nada en la foto.
¿Era egoísta por querer dejar de ser Robín? Edward siempre era Batman hasta Superman, siempre el número 1. Estaba cansada de ser Robín o Lois Lane; por una vez quería ser Superman.
Pero esta nueva Bella, con la que tenía que encontrarse se encargaría de ser tan protagonista como esos súper héroes; el mundo se tenía que preparar porque ella estaba ser dispuesta a ser número 1.
-deja de romperte la cabeza y vete a bañar- ¿Cómo era posible que Jacob la conociera tan bien? Siempre sabía lo que ella sentía y ahora sabía que ella no podía dejar de pensar en su matrimonio fallido- en serio, vete a bañar para que no lleguemos tarde.
-¿esa es tu manera decente de decirme que huelo mal?
-no sabía cómo decírtelo sin hacerte sentir mal- Bella solo lo golpeo mientras él se carcajeaba fuertemente.
-¿Dónde me baño?
-en el baño del cuarto, duh, yo me bañare abajo ¡vamos a comenzar el día!
Se levantó de la cama lentamente dispuesta a empezar el primer día de su nueva vida.
Fue después de bañarse, mientras se vestía que se dio cuenta que tendría que ir a su casa a buscar más ropa porque tal vez por el apuro solo empaco para unos tres o cuatro días. Aunque realmente le daba miedo pensar cuanta ropa tenía que buscar, si buscaba toda su ropa significaría que no había marcha atrás y a pesar de que esa había sido su decisión le daba miedo pensar que era sin retorno. Tal vez ese mismo miedo era el que la había hecho miserable por tres meses, pero cuando decidió dejarlo de lado se sintió tan plena y eso era lo que tenía que hacer; arriesgarse y dejar de lado el miedo.
Decidida se vistió y bajo las escaleras encontrándose a Jake en la cocina con unas tazas de café; fue como un deja vú de la noche anterior solo que esta vez ella no estaba hecha un mar de lágrimas.
-andando que se hace tarde, toma el café rápido. Solo tomo unos sorbos porque realmente se les iba a hacer tarde.
Jacob se encontraba muy nervioso mientras manejaba y Bella se dio cuenta obviamente.
-escúpelo, pareciera que sufres un ataque de ansiedad- ella trato de hacer un comentario jocoso pero a decir verdad estaba aterrada del discurso "te lo dije" que él le iba a dar.
-lo estoy padeciendo- era gracioso e inquietante ver a Jacob tan nervioso dejando de lado su humor-realmente no sé muy bien como decir esto porque a pesar de que siempre te dije que tuvieras cuidado porque algo así te podía suceder nunca imagine que él realmente te hiciera algo así, porque joder ese hombre te mira como si fueras una coca cola en el desierto- no sabía que decir, porque si bien pudiera ser cierto que la amaba también la hacía sufrir- el punto es que recapacites cada decisión que tomes pero sea la que sea yo estaré allí para ti, como siempre porque eres mi Bella, ya sabes Jacob y Bella por siempre.
-por siempre- confirmó Bella.
-eso fue un discurso de mujercita- pero Bella sonrió porque había sido conmovedor. Y como él había dicho eran Jacob y Bella por siempre; él era simplemente su Jacob, su relación era tan fuerte y con tal conexión que no era posible etiquetarlos. Eran más que amigos pero con una camadería que no era propia de hermanos. No era que tuvieran una relación o intimidad amorosa sino que su lazo era porque ellos se amaban, no porque tenían que hacerlo al compartir sangre. Porque ellos eran Jacob y Bella y se apoyarían por siempre.
Siempre juntos incluso en el trabajo, al que acababan de llegar.
Se bajaron del auto de Jake y caminaron juntos a la sede de la editorial; claro que ninguno de los dos esperaba encontrarse a Edward en la entrada al parecer esperándola.
Jacob la sorprendió al mantenerse muy calmado, ella esperaba que él se tensara y tal vez le lanzara un gruñido a su marido, pero nada. Simplemente actuó como si al frente no hubiera nadie.
-Bella- ¿era cruel de su parte sentirse feliz al verlo tan miserable? Tal vez si era cruel, pero al menos así sentía el dolor a carne viva.
-Edward, ¿Qué haces acá?- su voz denotaba la duda que tenía en su cabeza ¿no le iba a dar su espacio? ¿No la iba a dejar ir? Entonces… ¿Por qué estaba acá invadiendo su espacio laboral?
-tenía que hablar contigo y sabía que era posible que no contestaras mis llamadas- odiaba que la conociera tan bien, porque era cierto que si llamaba no le iba a contestar -¿podemos hablar, por favor?
-está bien, vamos de una vez- una parte de ella no deseaba ir pero sabía que era necesario y cuanto antes mejor- Jacob, cúbreme un momento por favor.
Jacob asintió y camino dentro sin siquiera mirar a Edward.
-vamos al café de la esquina- Edward solo asintió y los dos caminaron en silencio, pero creía que por primera vez era realmente incómodo. Al menos llegaron rápidamente y pudieron hablar con la cajera, que como es común se le quedo mirando coquetamente a su marido y como siempre ella se molestó, al menos eso no había cambiado.
-¿Cómo estás?- esa fue la pregunta que hizo el cobrizo a penas se sentaron.
-he estado mejor- comentario completamente cierto, no estaba muriendo pero sin duda había tenido mejores momentos- ¿y tú?
-estoy pésimo y es por eso que estoy aquí.
-Edward…- realmente no quería escuchar un discurso de súplica, tenía que ser fuerte.
-no, escúchame por favor. Yo sé que es difícil pero tienes que volver- su corazón tembló un poco al ver a Edward tan vulnerable, a pesar de que la oración sonaba como una orden, realmente su tono era de lamento y suplica. Después de todo no es lo que se dice sino como se dice, aunque eso igual no cambiaba nada.
-Edward por favor… ya te dije que no puedo, no puedo seguir contigo porque no puedo olvidar tu infidelidad- auch, todavía era duro decir la palabra.
-y es por eso que estoy acá, por favor amor déjame hacerte cambiar de opinión.
-¿Cómo?- estaba intrigada pero también feliz de importarle lo suficiente como para intentar recuperarla.
-reconquistándote- ¿Qué? Realmente no se imaginaba eso, pero se sentía halagada. Aunque realmente no estaba segura de si debía aceptar, le emocionada ser cortejada como no pudo ser en la adolescencia pero el miedo siempre estaba acechando. Tal vez se cansaría e hacer tantos esfuerzos y simplemente la dejaría ir.
-no lo sé…-respondió sinceramente como acostumbraba.
-por favor, amor. Aunque sea un mes- ¿un mes no sería demasiado tiempo y a la final se cansaría?
-¿un mes? ¿No es demasiado?- realmente le daba miedo que él se cansara.
-un mes no es nada con lo que podría hacer pero no quiero ser demasiado acosador. Así que… mañana es 8 de julio, dame hasta el 8 de agosto para reconquistarte.
-no lo sé…
-por favor, déjame hacerte cambiar de opinión, por favor sé que lo que hice estuvo fatal y me voy a arrepentir toda mi vida pero déjame remediarlo; si al final de un mes igual te quieres ir pues te dejare en libertad pero permíteme intentarlo.
¿Sería lo correcto aceptar? Tenía miedo de aceptar pero aún mas miedo tenia de decir que no y rendirse sin luchar.
-está bien, un mes- y la sonrisa de Edward fue radiante.
Le había dado una oportunidad y realmente esperaba no haberse equivocado.
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¡Hola!
Acá nuevo capítulo, espero que les guste. Realmente no me convenció demasiado pero fue lo mejor que salió.
Espero que no juzguen a Bella si está muy rencorosa, todavía la herida está fresca y ese es el resultado. Tal vez le está echando demasiadas culpas a Edward, porque el que se deja pisotear es porque quiere pero esperemos que más adelante Bella entienda que ella también cometió errores. Ya el próximo capítulo comienza la cuenta regresiva y veremos que tal les va en su primer día del mes.
Esta vez volví a actualizar a la semana espero poder siempre cumplir con la fecha.
Gracias nuevamente a todas las que me leen y dejan comentario, y a las que no igual gracias. Las quiero.
A las que tienen cuenta creo que les respondí y a las que no saben que lo hago por acá.
LOQUIBELL: hola, si tú te sientes especial cuando te respondo imagínate como me siento yo al saber que te gusta el fic. Espero que este capítulo no te haya decepcionado y dejes tu opinión. Como dices solo fue una vez y solo por eso me esmero en escribir los Edward Pov porque si hubiera sido más de una vez fuera un maldito jaja. Me pareció muy fuerte lo de tu madre, solo un gran amor resiste un golpe como ese, pero cuando es puro sobrevive todo. Gracias a ti por leerme. XOXO
