Disclaimer: los personajes pertenecen únicamente a Stephenie Meyer, esta es solo una historia de mi imaginación sin fines de lucro. Y está prohibida su copia no autorizada.
Summary: "no puedo Edward, no puedo seguir contigo porque no puedo olvidar tu infidelidad" "déjame hacerte cambiar de opinión" "¿Cómo?" "reconquistándote, dame un mes"
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Reconquistándote en un mes
"Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo"
Capítulo 6: cita no 2, esfuerzo
Decepcionada, ofuscada, frustrada, triste y muy enojada. Básicamente esas eran las emociones que sentía Bella al momento de entrar a casa. Cerró tan fuertemente la puerta que temió que las bisagras se rompieran, pero la manera más común de expresar en enojo era desquitarse con la puerta, sobretodo en este caso que el detonante de su rabia estaba manejando lejos de ella.
¿Qué se creía Edward? ¿Qué esa era una cita común y corriente? ¿Había olvidado que ese era un plan de Reconquista? No podía creer la actitud de Edward en la cena, estaba tan tranquilo como siempre, tratándola con una camadería que no era apropiada para su situación. Él parecía creer que eran un hombre y una mujer en una cita, ciertamente eso era lo que las personas veían desde afuera. ¿Pero quién era capaz de ver detalladamente?
Era como cuando se ve un perro cojeando en la calle, mucho se fijan en ese detalle pero… ¿Quién profundizaba? ¿Quién pensaba que le había pasado al animal? ¿Tal vez una pelea con otros canes, un carro que lo atropello, o tal vez incluso una enfermedad? Nadie sabía, bueno tal vez la propia mascota. No había ni una persona que dejara sus pensamientos para dedicar solo uno a su entorno.
Así como nadie pensaba en el impedimento del perro; nadie analizaba la actitud de esas dos personas, nadie notaba la rigidez del cuerpo de Bella, su silencio o la necesidad imperiosa de Edward de entablar conversación. Nadie llegaría a pensar que eran una pareja con casi nueve años de casados, que en estos momentos Vivian en casas separadas por nada más y nada menos que una infidelidad. Nadie pensaría que ese día comenzaba un proceso de reconquista. Nadie llegaría a pensar eso. Ni siquiera Edward parecía ser consciente de cuál era la realidad de su situación.
tal vez todo era culpa de Bella, tal vez no debió crearse tantas ilusiones, tal vez solo... debió ir sin ninguna expectativa. Después de todo, citando a Elizabeth Bennett "un proyecto que en todas partes promete dichas, nunca sale bien"
Y ella había cometido el error de imaginar una velada perfecta a un lugar romántico, tal vez ellos dos solo y pasar una velada excelente; pero fue todo lo contrario, ni siquiera le había llevado flores, la llevo a un sitio que a pesar de ser muy elegante no tenía nada de especial y lo peor de todo era que había actuado como si nada hubiera pasado ¡incluso se había atrevido a intentar besarla! ¿Acaso se había vuelto loco? Eso la había enfurecido y comenzaba a arruinar la noche.
Antes de eso había estado muy nerviosa por como seria todo, en realidad había estado nerviosa desde el instante en que había caído en cuenta que había aceptado un plan de reconquista. Ahora mismo se arrepentía de haber aceptado porque no sabía si sería capaz de aguantar treinta citas iguales a esas.
Jacob se había encargado de cuestionarle su decisión, hablándole de cómo podría ser la situación, fue con toda la cháchara de su amigo que ella había comenzado a cuestionarse su decisión, pero trato de convencer a Jake e incluso a ella misma de que eso era lo correcto porque estaba segura de que Edward daría todo de sí para lograr su perdón y ella quería ver si era posible superar esa situación.
Posiblemente eso era lo que más le molestaba; Edward parecía no haber querido esforzarse, simplemente la había llevado a una cita genérica. Y eso le dolía y la enfurecía, pero como estaba cansada de sufrir decidió que la rabia era mejor.
Y esa furia estaba siendo reflejada en su respiración agitada, sus pasos rápidos y la fuerza empleada a la puerta; afortunadamente Jacob se encontraba en una de sus muchas noches de fiesta porque si no lo hubiera tratado de manera poco agradable.
Pero como la furia o rabia eran emociones con las que casi nunca estaba en contacto decidió dejarle de lado poniéndose el pijama, quitando su maquillaje y sentarse frente al TV a comer helado. Al ser viernes por la noche la programación no era muy interesante, todo eran películas viejas que ella ya había visto mil veces, así que decidió simplemente elegir un canal de música para intentar distraerse y sacarse de la mente todo lo que le estaba atormentando; pero irónicamente comenzó el video unfaithful de Rihanna.
¿Acaso todo lo que la rodeaba tenía que tratar con infidelidad? Bueno tal vez solo estaba siendo dramática pero no se le hacía justo que en ese mismo instante pusieran esa canción. Rihanna explicaba el error que había cometido y que no quería volver a hacerlo. Pero Bella no pudo evitar pensar como seria la canción en respuesta de esa. ¿Cómo se llamaría, herido, indignado, tal vez? O mejor llamarse popurrí, porque al menos ella, cuando se enteró y en los meses siguientes su interior había sido arrasado por tantos sentimientos y no podría decir cuál era el predominante.
Rihanna era una egoísta porque en ninguna momento consideraba a su pareja, ¿al momento de escribir la canción se sentía mal? Pero no lo hacía cuando estaba con el otro. ¿Cómo podría ser sincero el arrepentimiento si es producto de una acción tan vil? A ella no le parecía un sufrimiento ni arrepentimiento sincero porque que sintiera eso quería decir que tenía sentimientos hacia la otra persona y si le quisiera no le hubiera traicionado.
¿Qué habría pensado Rihanna al momento de cometer la traición o… que habría pensado Edward? ¿Lo quería saber? Su corazón clamaba que sí, pero su cabeza era más fuerte diciendo que no.
Su cabeza y corazón últimamente se encontraban en constante guerra psicológica, lo que la dejaba exhausta. Decidió que era suficiente de canciones tristes y enojo, por lo que se fue a la cama del cuarto de huéspedes. Había decidido que la primera noche estaba demasiado vulnerable pero al día siguiente estaba lo suficiente recuperada como para decidir que eso había sido demasiado, por lo que al día siguiente se mudó de cuarto, no sabía cuánto tiempo estaría en esa casa pero por ahora le bastaba.
Su amigo no había llegado a casa de su noche de fiesta. "Al menos uno de los dos la pasa bien" pensó antes de caer dormida.
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El día siguiente comenzó mucho mejor y más relajado para Bella, y se levantó mucho más positiva que días anteriores, pero sobretodo le permitió tranquilizarse por los hechos de la noche anterior.
Tal vez la situación estaba predestinada a suceder así, tal vez ella solo tenía que superar suficientes decepciones con algún fin, tal vez solo era la personalidad de Edward y ella se había empeñado en ocultárselo tratando de no desilusionarse. Pero fuera cual fuera la causa, ella había aprendido que a las próximas salidas iría sin ninguna expectativa, lo que fuera con tal de no llevarse otra desilusión de ese tipo.
Cuando el hambre la saco de sus pensamientos decidió que al ser sábado podía preparar un buen desayuno como forma de agradecimiento hacia Jake. Claro que sus planes fueron truncados al ver lo vacía que se encontraba la alacena de su amigo; con el ajetreo de esos días no se había dado cuenta de ese detalle. La cocina de Jacob se basaba en pan, botanas y cerveza, sin duda casa de un soltero. El gran desayuno que tenía pensado se convirtió en unas tostadas con café.
-¡oh por favor! Dame cafeína- el tono desesperado de Jake le causo gracia, pero por su apariencia andaba súper reventado; en cualquier momento llegaría un productor para llevarlo a filmar la tercera parte de the hangover.
-¿buena noche?- cuando le puse el café al frente lo bebió como un poseso.
-excelente noche, terrible mañana.
-suele ser así.
-¿y tú, que tal tu noche? No me imagine que te encontraría en casa.
-¿Qué quieres decir?- realmente no entendía lo comentado por su amigo ni la genuina sorpresa que tenía al verla en casa. ¿Qué creía? ¿Qué se iría a un hotel?
-no te molestes cariño, pero… pensé que luego de esa cita regresarías a tu casa, digo… no te enojes, en serio, pero creí que… bueno solo… como si nada hubiera pasado… solo… mejor olvídalo.
Bella asintió, pero no lo olvido. Lejos de molestarla la decepcionaba las expectativas de su amigo ¿realmente ella aparentaba eso? ¿Acaso era tan débil? ¿Edward también la consideraba así? ¿Era por eso que no se esforzaba? Al parecer tenía que realizar el cambio por ella y para demostrar que era una mujer fuerte y segura. Cuando lo sea, claro está, porque por ahora no era nada de eso.
Aunque una parte de ella le recordaba la noche anterior, se había impuesto contra Edward, demostrándole que no todo estaba bien, le había demostrado su dolor. Se había vuelto una chica un poco más fuerte demostrándole que no todo debía ser como él quería, ahora todo tendría que ser como ella quisiera. Y esa nueva actitud la enorgullecía bastante.
-¿te enojaste, cierto? Maldición no debí decir nada, disculpa Bells…
-hey, hey- Bella paro a su amigo antes que se pusiera más frenético- ¿Por qué no te pones decente y vamos a comprar algo para llenar el estante?
-por Dios, tengo meses sin hacer la compra- no lo dudaba
-pues vístete y vamos
Ya cuando ambos se encontraban listos fueron al supermercado. La pasaron realmente bien, Jacob como típico hombre fue directo a la zona de licores y gasto prácticamente la mitad del sueldo "es algo indispensable en todo lugar" se excusó cuando Bella lo miro reprochándolo. Pero se divirtieron muchísimo, Jacob se montaba en el carrito y jugaba como si fuera un niño, Bella se permitió comprar comidas no exactamente sanas que tenía tiempo de no haber comido. Lo malo fue que Jacob no la dejo pagar alegando que la comida iba para su casa.
-¿quieres que prepare algo de comer? –cuestiono ella después que los dos dejaron todo en su lugar y miraban tv
-de hecho creo que iré un rato al gym para sudar todo el alcohol de ayer; a menos que tú quieras que me quede, claro está.
-no, tranquilo, ve.
-okey, iré a cambiarme- Bella no deseaba quedarse sola pero entendía que Jacob tenía una vida y debía vivirla, no porque ella fuera una aburrida debía someter a su amigo a esa vida decepcionante- me voy, vuelvo en unas horas- y con eso Jacob se fue a aumentar su musculatura. Cosa que parecía ciertamente imposible porque maldición, el tipo era enorme.
Bella se quedó viendo locura de amor en las Vegas, una comedia romántica la relajaría el resto de la tarde. Pero no había pasado mucho cuando estaban llamando a la puerta. No tenía idea de quien era pero deseaba de todo corazón que no fuera una de esas personas religiosas que te dan una charla para que te unas a ellos. Pero vaya sorpresa se llevó al abrir y encontrarse a un pálido detrás de una caja extendida por sus brazos hacia ella.
-¡Edward!
-hola Bella, toma- él le entrego el paquete y entro como si fuera su casa- arréglate que vamos a salir.
-¿disculpa?- su actitud no le estaba agradando, ¿Por qué llegaba acá y hacía planes como si no fuera posible que ella ya tuviera algo que hacer? Tristemente no tenía nada que hacer- Bella es un mes, ayer me comporte como un idiota así que hoy tratare de redimirme. Hasta te traje un regalo, ábrelo, te encantara.
La curiosidad fue mayor y aun confundida abrió el paquete que para su asombro contenía el libro "el nombre de la rosa" de Umberto Eco. Le habían dicho que era muy bueno con una temática llamativa ligeramente parecida al código da Vinci. Pero ella no había tenido la oportunidad de buscarlo.
-espero te guste, me dijeron que era excelente.
-ehm… gracias- se encontraba en un ligero estado de shock.
-sé que las flores te parecen Cusi, pero no podía venir sin nada- ayer lo hiciste, pensó- así que le di un toque personal.
-gracias- no sabía que más hacer.
-bueno vístete, andando- como no tenía más que hacer simplemente subió y se cambió, solo se puso jeans y converse. Esperaba que Edward no la llevara a un lugar demasiado especial. Al bajar lo encontró sentado en el sillón ojeando el libro que segundos antes le había regalado.
-perfecta, vamos- a pesar de que la halago, ella no se sintió incomoda. Edward hoy estaba diferente. Si, le había ayudado con la puerta del auto y era igual de caballeroso que siempre pero era su mirada, se notaba que estaba apenado y muy nervioso- y… ¿Cómo estás?
-bien, ¿y tú?
-estoy bien, gracias- el silencio siguió por un rato mientras él manejaba alejándose del centro de la ciudad… Bella quería hablar, no quería tampoco quedar como que iba obligada o que era una antipática; pero no sabía que decir… ¿Cómo va el trabajo? Ella no podía hablar de eso, era un tema que debía ser tocado pero ella no se atrevía a acercarse allí. Y como no tenía ningún tema que comentar prefería quedarse callada. Y así fue como funciono el resto del viaje, que finalizo al llegar al paseo marítimo de Seattle.
Un lugar muy lindo y tranquilo, donde llegaban muchos barcos de importación, había ferrys que transportaban a las personas e incluso yates había. Tranquilamente podía caminar por los pequeños caminos adosados y el puente, estaba el sonido de las gaviotas y las olas del mar. Un ambiente muy hermoso. Sin duda Edward había hecho una excelente lección.
-¿quieres comer?- no fue hasta que él lo menciono que recordó el hecho de que no había almorzado y ya eran las 2pm.
-sí, muero de hambre- él sonrió, así torcidamente como solo él sabía hacer, y la guio a un restaurant español muy lindo que se encontraba a unos pasos. Al igual que siempre ayudo a sentarla, le dejo elegir primero y pidió un vino asegurándose de que le gustara.
-y… ¿Cómo estás?- no pudo evitar sonreír por la actitud de Edward, ya le había preguntado eso en el auto pero al parecer era tanta su necesidad de entablar conversación que decía cualquier cosa. Él también sonrió y agito su cabello, definitivamente estaba nervioso.
-lo siento, estoy nervioso, esta vez quiero hacer las cosas bien.
-está bien, Edward.
- ¿Cómo has estado? ¿Qué has hecho? – las preguntas las hizo amontonadamente y con una mano en el cabello
-he estado bien, trabajando- se había propuesto estar medianamente relajada, o al menos el intento.
-excelente- el silencio siguió todo lo que demoraron en traer la comida, que fue muchísimo. Pero Bella decidió dar un paso y sabía que al preguntar de la vida de él, sin duda iban a tocar el tema del trabajo; pero debía demostrarse a ella misma que la mujer confiada y fuerte no era algo esporádico, por lo que decidió preguntar - ¿y tú? ¿Qué de nuevo?
-renuncie a la sala de emergencia.
-¿co…cómo?- se encontraba totalmente sorprendida, nunca se imaginaria que Edward renunciaría a cualquier aspecto del hospital, ese lugar era su vida.
-así es, ahora solo veré en consulta, claro cirugías pero solo cuando sean necesarias.
Bella no supo qué hacer con esa información, solo asintió y siguió comiendo. Edward al comprender su actitud no dijo nada y la imito. Cuando terminaron se dispusieron a caminar viendo los botes y a las gaviotas.
-te debes aburrir- Bella dijo eso, porque no podía imaginar la vida de Edward sin el hospital, seguramente se sentía miserable y no sabía porque había tomado esa decisión.
-¿Cómo?- la confusión de él hasta llegaba a ser cómica.
-sin el hospital, quiero decir. No puedo imaginarte sin el trabajo.
-pues por ahora estoy volviendo a tocar el piano, hasta estuve componiendo algo.
-me alegro muchísimo- de verdad lo hacía, desde hacia algunos años la vida de Edward estaba tan llena que no había espacio para el piano y eso era algo que los dos extrañaban, ella amaba escucharlo y él amaba tocar- ¿por ahora?
-Bella… deje el hospital por ti, tú eres mi vida. Estoy haciendo mi mayor esfuerzo para recuperarte, este mes tratare de demostrarte tú importancia en mi vida y si me vuelves a aceptar te lo demostrare cada día por el resto de mi vida. Porque Bella… mi vida sin todo lo que tengo sigue siendo vida, pero sin ti es el infierno en la tierra.
Las palabras de él eran tan conmovedoras a parte de el hecho que había realizado. Edward de verdad estaba haciendo un esfuerzo y eso había que reconocérselo. La tarde siguió tranquila, hablaron del paisaje y al caer el crepúsculo decidieron irse porque ambos tenían obligaciones mañana.
-buenas noches, Bella- dijo Edward una vez que llegaron a casa de Jacob.
-igualmente. Gracias Ed, la pase bien- ella le iba a dar un beso en la mejilla pero a mitad de camino se arrepintió, aun no estaba lista para ese contacto. Y salió del auto- hasta luego.
Edward con un asentimiento arranco y se fue. A diferencia de la noche anterior, esta vez ella cerró la puerta suavemente y sonrió al entrar "la cita numero dos había estado mejor" pensó y fue a la cocina a saludar a su amigo.
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¡Hola chicas!
Lamento la demora pero me fui de viaje, a parte que en un mes tengo que presentar la prueba de admisión a la universidad y como entenderán tengo que estudiar, eso me tiene preocupada. Y he tenido días que no me conecto a fanfiction.
Bueno espero que les guste este nuevo capítulo, Edward está esforzándose y eso es bueno.
Muchísimas gracias a mis nuevas lectoras que me dejaron review, me encanta leerlos.
En estos días recibí un review prácticamente reclamándome de que con que moral exigía review si yo no dejaba, había decidido que no le prestaría atención pero quiero ser honesta con ustedes. Hay muchas historias que tengo en mis favoritos que no las he leído, porque estoy ocupada pero llaman mi atención y cuando tengo tiempo libre las leo, pero trato de dejar review. Pero sé lo que es tener una vida y no tener tiempo para dejar review y es por eso que agradezco tanto cada uno que me dejan, cada palabra que me dejan me alegra enormemente porque sé que dedican unos minutos para decirme su opinión. Sí, soy honesta no a todos los capítulos dejo review pero a las historia procuro dejar saber que me gustan y que las leo. Muchas veces hacemos juicio sin permitir a la persona defenderse, el review prácticamente me dice que me odia. Pero decidí no darle importancia y si me explico es por ustedes chicas, por mis lectoras que son las que me importan.
GRACIAS ENORMEMENTE POR DEDICAR TIEMPO DE SU VIDA A DARME SU OPINION. Gracias a: verónica, carelymh, loquibell, anabel94, janalez, dhampi03, alessacullen2314, haruhi23, vanezhitacullen2, Angie masen. Bienvenidas sean las nuevas lectoras.
Y es por eso que los respondo todos, y a las que no tienen cuenta lo hago por acá:
Verónica: jajaja, sin duda no te agrado Edward, pero así es él se merece sufrir así como lo hizo Bella. Demasiado confiado, me costó escribir eso porque me provocaba ahorcarlo jaja. Gracias por leerme.
Carelymh: ¡paisana! si, Edward es un idiota enorme que se merece sufrir. Me acorde de ti porque la semana pasada estuve en margarita, deberías dejarme tu correo para poder hablar.
LOQUIBELL: gracias por dejarme review, eso me hace enormemente feliz. Pues mucho de lo que dices tiene verdad, Bella está muy resentida y tiene que estar medio dispuesta. Aunque eso lo hará poco a poco, como veras en este capi que ella decidió estar más relajada. Espero que te guste y ¡besos!
Bueno chicas, muchos besos. Por cierto… tengo pensado abrir otra cuenta porque como les comente antes ya no recibo correos de fanfiction, así que creo que abriré otra cuenta y suba simultáneamente las historias allí. O bueno… aún estoy considerándolo.
GRACIAS ENORMEMENTE POR DEDICAR TIEMPO DE SU VIDA A DARME SU OPINION. Gracias a: verónica, carelymh, loquibell, anabel94, janalez, dhampi03, alessacullen2314, haruhi23, vanezhitacullen2, Angie masen. Bienvenidas sean las nuevas lectoras.
Besos y espero les guste, recuerden que me encanta leerlas.
29/09/11
03.12am
