Disclaimer: los personajes pertenecen únicamente a Stephenie Meyer, esta es solo una historia de mi imaginación sin fines de lucro. Y está prohibida su copia no autorizada.

Summary: "no puedo Edward, no puedo seguir contigo porque no puedo olvidar tu infidelidad" "déjame hacerte cambiar de opinión" "¿Cómo?" "reconquistándote, dame un mes"

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Reconquistándote en un mes

"El amor de tu vida no puede escoger cara o cruz, la paciencia te llevará hacia él"

Capítulo 7: cita 3, sin presiones

La había cagado descomunalmente, de eso no había ninguna dura; últimamente lo único que había hecho con Bella había sido cagarla. Y a pesar de que cada vez buscaba excusas, ninguna era realmente valida.

¿La excusa por haberse acostado con Tanya? Agotamiento y frustración. ¿La excusa por haber intentado besarla? Añoranza.

Cuando tenemos la posibilidad de probar algo de manera muy consecutiva, el dejarlo se vuelve una tarea casi imposible. Él estaba acostumbrado a besar a Bella todos los días. ¿Tal vez unas 10 veces? ¿O incluso 10 veces por hora? Bueno… no cuando trabajaban, pero sin duda las reponía en la noche. Estaba tan obsesionado con esos cálidos y jugosos labios que no haberlos probado por tres días era un total y absoluto tormento. Esa era la única excusa que podía pensar al cuestionarse el intento fallido de besarla.

Cuando se fue de la casa y él había intentado besarla, ella le había dicho que no lo hiciera, pero ahora no había respetado su decisión. Y lo lamentaba tanto. Pero llega un punto en el que los lamentos pierden validez porque… ¿Qué tantos hechos lamentaba ya? ¡cientos!

Cuando una persona comete tantos errores una y otra vez, se suele pensar que es estúpido; porque después de todo "estúpido es el que hace estupideces" palabras de la mama de Forrest Gump.

¿Qué pasaba con él? Al igual que la mayoría de las personas se consideraba inteligente, siempre con buenos modales, respetuoso y amable. Ese era el viejo Edward; el chico u hombre con un hogar feliz. ¿Cuándo había dejado de ser el mismo? ¿Cuándo se había convertido en ese intento de hombre que no se preocupa por los sentimientos de la mujer amada? Se había perdido en algún punto del trayecto que es la vida y ni siquiera se había dado cuenta.

A los 17 años era un joven con la ilusión de ser un excelente médicos, ejemplo de su padre. Sueño que aumento cuando conoció a Bella y solo deseo ser lo mejor para ella; el mejor hombre, amante, novio y esposo. Y tal vez lo había sido. Hace tiempo estaba seguro de que lo era, ahora lo único que sabía era que amaba a Bella y que si realmente la quería de vuelta tenía que hacer un mejor esfuerzo.

Al retroceder el tiempo y analizar la velada podía llegar a la conclusión de que había sido totalmente egocéntrico e ilusionista. Estaba convencido de que Bella al verlo a él y ver el lindo restaurant cambiaria de opinión y volvería a casa.

Nada más lejos de la realidad.

Bella nuevamente le había mostrado que no era una chica cualquiera que se dejaba convencer con cualquier banalidad. Ella sin duda era una gran chica, en realidad era más que eso. Era la mejor chica del mundo, luego de su mamá o bueno… tal vez al mismo nivel.

Necesitaba demostrarle nuevamente que ella era una gran chica y afortunadamente contaba con otros 30 días para hacerlo. Aun podía recordar sus palabras "ya me estoy arrepintiendo". Menos mal que ella era una chica que cumplía con su palabra porque después de esa cagada de cita cualquier otra persona cancelaria el plan pero estaba seguro que eso a ella ni se le había pasado por la mente. Él tenía a la mejor mujer del mundo y después de la cita de hoy podía confirmarlo.

A pesar de que al principio le había molestado su actitud, luego de que ella explotara le había entendido. Y a decir verdad le alegraba ese sobresalto y que le reclamara lo que le molestaba de la noche. Seguramente si ella no se hubiese expresado, simplemente seguiría pensando que ella no deseaba estar allí porque se había arrepentido de su decisión y no por el poco empeño que había empleado él a la planificación de la noche.

Cuando le venía a la mente el brillo furioso de sus ojos y la mueca de su boca, en cierta medida se alegraba y molestaba. En realidad no sabía lo que sentía. Siempre le había parecido que Bella se veía súper excitante al estar enojada; pero con esa actitud se veía fuerte, como una mujer guerrera y eso en cierta forma le causaba nostalgia. Su deseo siempre fue proteger a Bella y esta nueva actitud de fortaleza se lo imposibilitaba. Aunque… ella tenía esta nueva actitud por resultado de las acciones de él.

"que grandísima mierda" pensó cuando apago el auto frente a su casa y frustrado choco la frente al volante. No duro demasiado en ese estado porque estaba agotado física y mentalmente; lo mejor sería tirarse a la cama y dejarse llevar por la inconciencia.

El día en el hospital había sido extenuante; al estar dejando su cargo debía llenar un montón de expedientes, así como verificar la salud absoluta de cada uno de sus pacientes. Aun recordaba la insistencia de su jefe para mantenerlo en la sala de emergencias. El hombre no comprendía para nada su posición y lo veía como si fuera una mariquita. Era ese tipo de persona que solo se interesa en el trabajo; y la familia solo representaba un pequeño porcentaje de importancia en su vida. Edward sentía que había estado muy cerca de convertirse en una persona así, pero con la ida de Bella decidió ponerse los pantalones y convertirse en el hombre que tenía que ser, sin ninguna duda.

Sin deseos de seguir quemándose la cabeza pensando cualquier cosa, decidió tirarse la cama y dejar que el sereno lo llevara a una zona de paz.

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Cuando el sol sabatino llego a sus parpados se levantó sorprendido al notar que eran las 11am, ya que él no solía dormir tanto pero un buen descanso es siempre bien recibido. Luego de haber tomado un café se puso a ver tv, aunque en realidad no le presto demasiada atención y decidió ir a dar una vuelta por la nublosa ciudad.

Sin compañía el lugar se hacía tedioso; cuando paseaba con Bella disfrutaba de hasta la más mínima mosca que pasaba por él, cada chica que veía era una oportunidad de rectificar que su mujer era la mujer más hermosa del mundo, cada sonrisa que ella sacaba era un cosquilleo a su alma. ¿sería demasiado cursi admitir que su mundo era más gris sin ella? Cursi pero cierto.

En cuanto paso por una librería no dudo en entrar y sumergirse en el mundo literario que era la pasión de la castaña. Entre la gran variedad de estilos reconoció muchos, eran pocos los que no le había visto a Bella. En una estantería encontró uno que le llamo mucho la atención, no sabía que de que se trataba pero creía que a Bella le gustaría. Sin duda lo compro y decidió hacerle una visita a la castaña para tener la cita número 2.

-un libro muy interesante- la chica de la caja comento y su coqueteo habría sido notado hasta por un bebe.

-gracias- Le entrego el efectivo y estaba seguro que hizo el proceso más lento por voluntad- ¿acá no lo pueden envolver?

-oh, es un regalo ¿Para quién?- la chica no tenía pelos en la lengua.

-mi esposa- casi se ríe de la cara de su cara; ella no tenía que saber que estaba más cerca de ser su ex esposa. Al menos con eso no tuvo que soportar mas coqueteo de la chica que envolvió el regalo casi de mala gana, ciertamente creía que sería capaz de escupirlo. Extremadamente gracioso. Para animarla un poco le dejo una gran propina.

Llego rápidamente a casa de Jacob y con el paquete en manos toco la puerta, para ser abierta por una hermosa Bella que estaba sorprendida por su presencia; al verla se preguntó si había hecho bien al no avisar pero sus ganas de verla lo superaron. Afortunadamente ella no tenía planes y acepto ser llevada al paseo marítimo.

Sin duda la situación había estado mejor que la noche anterior. Bella había apreciado el regalo y hoy su frente no estaba arrugada, de hecho había estado relajada en la comida y fue cuando aprovecho el notificarle su cambio de horarios laborales; a decir verdad no sabía que pensar acerca de la opinión de Bella ya que solo recibió su mutismo. Pero luego cuando caminaban por el muelle, ella una vez más demostró su gran corazón; en vez de alegrarse porque no vería más a Tanya pensaba que sería de la vida de él sin sus horas de trabajo.

Le había dicho que no se lo imaginaba sin el hospital; él podría haber respondido que nunca se imaginó una vida sin ella y ahora llegaba a una casa vacía; pero decidió con palabras afirmarle que ella era lo más importante, aunque nuevamente recibió su mutismo.

A partir de allí la cita paso rápidamente y antes de lo que quisiera se hizo hora de llevarla a casa. Para su satisfacción ella le aseguro que la había pasado bien y casi, casi lo besa pero a mitad de camino se arrepintió. Bueno esperar un beso era demasiado optimista, ella ya había dado demasiado y él respetaba sus límites.

A pesar de que le alegraba que la cita hubiera estado mejor, no sentía que habían avanzado demasiado. Casi no hablaron y Bella había parecido metida en su mundo, si había estado más abierta que otra ocasión pero no era la Bella a la que estaba acostumbrada.

"¿algún día volverás, mi Bella?" se cuestionó y deseo que la respuesta fuera positiva pero solo el tiempo diría.

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El domingo llego como cualquier otro día, tedioso y solo. En otras circunstancias hubiera desayunado con su pareja para luego partir a Forks a pasar un excelente día en familia y luego en la tarde regresar a casa y organizar todo para al día siguiente ir al trabajo. Pero como estaba solo desayuno un poco de cereal y se dirigió al piano. No le había mentido a Bella cuando le dijo que había vuelto a tomar el hábito; no era como si fuera igual que antes pero al menos había tocado un poco.

Comenzó solo tocando teclas al azar que poco a poco formo claro de luna y luego solo se dejó fluir. Recordó todas las veces que maravillo a su mujer con sus piezas y como la mayoría de las veces terminaban amándose causando sonidos toscos producto de la fiebre del momento. Por esos recuerdos nació la necesidad de verla, aunque… ¿Cuándo deseaba no verla? ¡nunca! Siempre quería tenerla a su vista.

Medio frustrado dejo el piano y comenzó a pasear por la casa hasta llegar al cuarto principal; no había entrado desde la primera noche por lo que cruzar la puerta fue un ligero choque. Fue tan decepcionante el inspirar y no percibir el típico olor de Bella, el tiempo había pasado y las particular olorosas se habían esparcido. Necesitando algo de ella fue al armario y con acciones propias de un psicópata tomo una camisa de ella y se embriago con su olor.

Sin ser muy consciente de sus acciones salió de la habitación, aun con la prenda y busco su teléfono. Obviamente para llamar a su chica.

-hola… -ella respondió luego de cuatro repiques con un tono monótono pero sin antipatía.

-hey- era medio gracioso porque él se encontraba totalmente nervioso pasando la mano por su cabello- ¿Qué haces?

-ahora nada

-¿te puedo pasar buscando?-el día anterior había aparecido sin avisar y había corrido con suerte pero hoy se le antojaba saber su decisión; pero ella duro un buen rato sin hablar y lo puso más nervioso- tal vez… podríamos ir al parque, ya sabes que los domingos transmiten películas de los 70's

-está bien- dijo luego del algunos segundos.

-te paso buscando como en una hora- su voz era entusiasta y por poco se pone a aplaudir.

-te espero- pudo escuchar un suspiro antes de colgar.

Como no la quería hacer esperar, casi corriendo se fue a bañar y ponerse guapo para su chica. por muy gay que sonara eso.

Quiso llevarle algo pero casi todo estaba cerrado y la floristería que vio solo tenía flores de funeral, aunque igual eso a ella no le iba mucho. lastimosamente llego con las manos vacías a casa de Jacob y antes de que bajara del auto, Bella había salido por la puerta y caminaba rumbo al auto.

-hola- para Edward era un poco incómodo saber cómo tratarla; era una lucha entre querer y deber. Él quería besarla sonreírle y abrazarla pero debía darle su espacio.

-hola- el deber gano, solo le sonrió y comenzó a manejar.

-¿Cómo estas hoy?

- bastante bien ¿tu?

-bien- en realidad no mentía; al verla se había alegrado mucho y el que ella estuviese más tranquila que otros días hacia todo mejor, estaba incluso más relajada que el día anterior-¿deseas comer algo? Sé que la película comienza como a las 4, aún faltan dos horas y a decir verdad tengo un poco de hambre.

-está bien- si bien Bella tenia los hombros un poco menos tensionados seguía siendo cauta y nunca tan cercana como acostumbraba. Cuando llegaron a una tranquila cafetería cerca del parque, como siempre se portó como todo un caballero y ella extrañamente estuvo menos reacia que otras veces, aunque eso le alegraba, era hora que Bella permitiese ser tratada como se merecía.

-¿vas a comer?- ella asintió y tomo la carta; no duraron mucho para pedir y dedicarse a esperar sus hamburguesas- ¿Qué has hecho?

-nada, solo… estar en casa, he estado leyendo el libro que me diste ayer, muy interesante. Gracias.

-de nada- eso era lo que más deseaba, brindarle momentos de alegría y si podía lograrlo con regalos le daría miles.

-¿y tú?- seguramente para ella no fuera más que una pregunta de cortesía pero él se alegró de que ella quisiera saber algo de él.

-nada muy interesante, solo… tocar el piano y el cambio de cargo me mantiene ocupado.

-oh, ya… - lamentablemente por el resto de la comida y por más comentarios que él hizo acerca de la calidad de las hamburguesas, ella siguió callada.

Cuando la cena termino los dos se fueron al parque a buscar una buena zona. El lugar a decir verdad era muy agradable, en el centro había una gran pantalla en la que se reflejaría "love story" o al menos eso era lo que decían los anuncios que colgaban de los árboles; se veían el montón de personas, la mayoría en parejas, que llenaban la zona. Se les acerco una mujer con una cesta llevando chucherías y Edward con la excusa a de ayudar a la económica de la señora compro una gran cantidad.

-¿planeas comer todo eso?- Bella lo miraba con burla y eso calentó el corazón de él; en realidad cualquier gesto amigable de ella ocasionaba eso.

-por supuesto la mitad es para ti- ella solo sonrió y no reprocho. Era extraño que hasta ahora ella no se preocupara por querer pagar, pero él no se lo iba a recordar, estaba disfrutando mucho de eso

-vamos a aquel árbol- Edward la siguió y los dos se sentaron entre las raíces sin siquiera preocuparse por sus ropas. Entre ellos volvió el mutismo pero al menos había cierta camadería al comer golosinas. Él quería hablar pero comenzó la película y ella le presto absoluta atención. A ella le encantaban los clásicos, ya fuera en música, libros o películas y por lo que sabía la transmisión era todo un clásico.

Imitándola se concentró. Era una historia muy tierna. Un joven, Oliver, era oprimido por su gran familia acaudalada hasta que conoce a la bella Jenny, quien le paga los estudios cuando su familia lo abandona pero luego ella cae enferma y el dinero no alcanza para el tratamiento, y cuando pide dinero a su padre este se lo niega, finalmente Jenny muere en brazos de su amado y luego cuando Oliver está enfrentado la muerte de su amada llega su padre a ofrecerle el dinero causando que él le diga la famosa frase "amor significa no tener que decir nunca lo siento"

La película era muy emotiva y se escuchaba llantos de todas las personas por allí; miro a su lado pero Bella no lloraba, de hecho estaba totalmente dentro de sus pensamientos con la mirada perdida.

-¿estás bien?- pregunto un poco preocupado por su estado, ella asintió y se salió un poco de su letargo- ¿te apetece hacer algo más?- esta vez negó- bueno… supongo que es hora de ir a casa- asintió y caminaron al auto. Pero en el camino ella seguía callada y él se estaba comenzando a hartar, por lo que sin poder evitarlo le pregunto- ¿Qué piensas?

Ella duró un buen rato en responder hasta que finalmente dijo:

-en la película, en especial en la frase "amor significa no tener que decir nunca lo siento"

Cuando él vio esa escena no le había dado demasiada importancia, pero sin duda ella le había dado un trasfondo y no era muy difícil imaginarse hacia donde se desviaban sus pensamientos: la situación en que se encontraban.

Era capaz de comprenderla porque como ella le dijo en una oportunidad no se hiere a quien se ama, pero… somos humanos y sea por faltas pequeñas o grandes, como la que él había cometido, los errores son realizados y en el amor también hay que tener modales y por otra parte el amor se supone que saca lo mejor de las personas. Necesitaba darle otra perspectiva.

-yo creo que… todos cometemos errores sea en las circunstancias que sean y todos tenemos derecho a arrepentirnos de nuestras malas acciones y sobretodo demostrarlo; el amor nos permite dejar nuestro orgullo de lado y pedir perdón es la manera más sincera de hacerlo, el amor nos hace humildes, nos hace débiles, al pedir perdón nos hacemos vulnerables y ponemos nuestras vidas en manos de la otra persona. Pedir perdón es una muestra de afecto porque nunca pedimos perdón a alguien que no nos importa, es una gran demostración de amor y… el verdadero amor perdona.

Bella callo con sus palabras pero asintió y se notaba que lo estaba procesando y estaba tan metida en sus pensamientos que cuando estaciono el auto ni se dio cuenta. No deseaba presionarla pero su boca se carcomía con una pregunta que sin evitarlo broto de sus labios.

-dime Bella, una vez está dicha la palabra… ¿tú eres capaz de perdonar?

Ella con eso salió de su letargo, miro a su alrededor dándose cuenta que habían llegado, suspiro y soltó el cinturón de seguridad.

-se supone que estoy en un proceso para descubrir que tan grande es mi capacidad de perdonar.

-cierto- los dos volvieron al silencio, a él le hubiera gustado otro tipo de respuesta pero ella tenía razón, esa era la finalidad del proceso y se había dicho que no iba a presionarla.

-adiós Edward, buenas noches. Fue una gran película- nuevamente se bajó sin ningún beso pero le había sonreído.

-hasta pronto, Bella- la vio entrar por la puerta y manejo a casa para prepararse a un lunes laboral.

"un fin de semana muy interesante" pensó sonriendo al llegar a casa.

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Hola chicas, nuevo capítulo que espero les guste.

La frase del final la encontré por casualidad cuando buscaba ideas originales de lugares al que Edward llevara a Bella y me inspiro. Me gustaría saber que creen ustedes, ¿es cierta la frase o al contrario amor es perdonar? Esperare ansiosa tu opinión haruhi23.

Quiero agradecer muchísimo y dedicarle el capítulo a que me dejo RR en cada capítulo que leyó atrasado, ¡eres un sol!

Gracias como siempre a cada una que me dejo un review, los aprecio muchísimo.

LOQUIBELL: me hace feliz tu review como siempre, así es mejorando ligeramente pero eso se debe a que hicieron un esfuerzo igual falta que hagan muchos más. Así como dices Bella necesita asumir que no se expresó en el matrimonio y ahora debe hacerlo, pero eso lo veremos más adelante. Muchas gracias por comentarme.

Gracias a: haruhi23, loquibell, , yesi-cullen 93, Angie masen, janalez.

samirasama Cullen bienvenida a la historia.

las invito a mi OS para el avril lavigne conteste: losing grip que esta en mi perfil

Un besote grande y espero leerlas. Por cierto, si alguna tiene una canción que crea que va con el fic por favor infórmenme.

19/9/2011

02:10am