Disclaimer: los personajes pertenecen únicamente a Stephenie Meyer, esta es solo una historia de mi imaginación sin fines de lucro. Y está prohibida su copia no autorizada.

Summary: "no puedo Edward, no puedo seguir contigo porque no puedo olvidar tu infidelidad" "déjame hacerte cambiar de opinión" "¿Cómo?" "reconquistándote, dame un mes"

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Anteriormente: -yo creo que… todos cometemos errores sea en las circunstancias que sean y todos tenemos derecho a arrepentirnos de nuestras malas acciones y sobretodo demostrarlo; el amor nos permite dejar nuestro orgullo de lado y pedir perdón es la manera más sincera de hacerlo, el amor nos hace humildes, nos hace débiles, al pedir perdón nos hacemos vulnerables y ponemos nuestras vidas en manos de la otra persona. Pedir perdón es una muestra de afecto porque nunca pedimos perdón a alguien que no nos importa, es una gran demostración de amor y… el verdadero amor perdona.

Reconquistándote en un mes

"Si nunca esperas nada de nadie nunca te decepcionarás"

Capítulo 8: un paseo adelante, dos atrás.

Jacob estaba en la cocina preparándose una comida y cantando All by myself. Graciosísimo. La carcajada que soltó fue lo que la anuncio.

-¿noche de karaoke?- le pregunto juguetonamente mientras se sentaba en una de las banquetas.

-por supuesto, estoy practicando para mi presentación en los VMA- respondió jugando igual que ella- ¿para dónde andabas? Llegue del gym y me sorprendí al no verte pero no quise escribirte para no quedar como un acosador o algo así.

-aww que lindo, estabas preocupado por mí- estaba metiéndose con él, pero estaba agradecida que se preocupara por ella porque… ¿a quién no le gusta sentirse querido?- tranquilo, Edward me vino a buscar.

-ehm- seca y tosca fue su respuesta- ¿tuvieron la segunda cita?

-así es- Jacob había estado tranquilo y no se había metido más en el asunto a parte de advertirle que tuviera cuidado, pero al ver el estado de Bella después de la primera cita, había estado más reticente y el tema le molestaba.

-¿y qué tal?- se estaba controlando pero igual su tono era seco y un poco frustrado.

Bella suspiro al responder porque ciertamente la cita había estado bien.

-estuvo genial- Jacob la mira con una ceja levantada y parecía contenerse para no bufar.

-espero que sepas lo que haces- otra vez le demostraba que se preocupaba por ella.

-yo también, Jake, yo también- él dejo su comida y la abrazo fuertemente brindándole el mismo apoyo que le dio cuando ella llego días anteriores necesitando de alguien que le mostrara cariño.

-vamos a ver una película- Bella asintió y lo siguió a la sala donde se sentaron a ver una película de acción que a Bella le aburrió rápidamente por lo que se excusó y fue a su habitación.

Al ver el libro que había recibido, rememoro todos los hechos del día y una sonrisa se formó en sus labios. Le alegraba el trabajo que se había dado Edward con esa nueva cita; el hecho de comprarle un regalo, el haber respetado su espacio y llevarla a un sitio agradable que era más su estilo. Se notaba que había aprendido de sus errores de la noche anterior y había puesto esfuerzo.

La había pasado muy bien, estaba relajada. De hecho al menos por lo que había durado la cita prácticamente había olvidado el asunto que los llevaba allí. Y eso fuera de alegrarla le frustraba y confundía.

Ella a veces deseaba volver con su marido, pero al recordar el asunto, retrocedía. No deseaba volver a la misma situación, si realmente quería volver, tenía que imponerse y volverse fuerte. No podía con tan solo una cita y un gesto bonito olvidarse de toda la miseria que vivió por tres meses, ni mucho menos el detonante de su huida. Edward siempre le había parecido irresistible y con el pasar de los años se había hecho más guapo, por lo que se le hacía difícil tratarlo indiferente, aunque al menos había guardado unas distancias prudentes.

Porque por más lindo que lo había pasado, el llegar a casa de su amigo había sido un recordatorio de su situación. Su imaginación creo una fantasía en la que Edward y ella no eran más que unos adolescentes enamorados que luego de una linda cita tenían que volver a casa de sus padres; por esa imagen en su cabeza se acercó a darle un beso, pero al inspirar y sentir su varonil esencia volvió a la realidad y se dio cuenta de lo lejos que la había llevado su mente; en resultado le dio una despedida sencilla.

Si Edward era irresistible tan solo a la vista, ella no podía darse el lujo de besarlo porque si tan solo tocaba una minúscula parte de su piel, olvidaría todo y le perdonaría.

"no puedo caer tan fácil" pensó cansada de Edward o al menos de todo el asunto que la rodeaba, tomo su nuevo libro y se sumergió en la historia de curas mentirosos y traicioneros.

No supo cuando se durmió pero en menos tiempo del deseado su consciencia reacciono para demostrarle que el domingo había llegado.

Una nostalgia la embargo al preparar el desayuno, hoy no iría a Forks a ver a su familia, bueno, su familia política. ¿En caso de un divorcio los volvería a ver? Por más que la falla fuera de Edward, el hijo era él. ¿Cuándo los volvería a ver? Solo el tiempo lo diría. Solo el tiempo determinaría si ella sería capaz de perdonar a Edward y volver a su vida anterior.

-hey Bells, ¿Cuándo será el día que no te vea comiéndote la cabeza?- Jacob una vez más llegaba para sacarla de sus pensamientos con un comentario jocoso.

-la gente normal suele pensar, sabes- ella siempre trataba de meterse inocentemente con él pero era tan relajado que nada le afectaba.

-¿en serio? Pues menos mal que no soy normal- definitivamente nada le afectaba.

-eres de lo más gracioso.

-lo sé, lo sé-Jacob la ayudo a preparar unos panqueques y se sentó con ella en la mesa-¿Qué piensas hacer hoy?

-creo que nada- Edward no le había dicho nada el día anterior de si harían algo, seguramente él iría a visitar a su familia- ¿tú que harás?

-creo que nada, debí haber despertado más temprano para ir a casa- ir a Fork desde Seattle demoraba unas tres horas. Eran las 11am, si salía ahora mismo llegarían a las 2 pero tendría que volver a las 7 antes de que salga el último ferry. No valía la pena, ella y Edward solían salía de casa como a las 6am para disfrutar un buen día. Esme más de una vez había dicho que debía mudarse para evitar que sus hijos hicieran un viaje tan largo. Bella deseaba que lo hiciera cada vez que llegaba agotada a casa- ¿Qué te parece si el próximo sábado nos vamos a Forks y pasamos el fin de semana allá? Seth me llamo el otro día para decirme que harían una fiesta.

-¡me parece genial! Podemos salir desde el sábado temprano para estar más tiempo allá.

-pero… ¿no tienes otros planes?- su mirada demostraba que había un trasfondo, ¿saldrás con Edward? Era lo que realmente quería preguntar.

-no- Edward podía llamarla pero ella ya tenía otros planes y no los suspendería por él- ¿y tú no tienes nada que hacer? ¿Qué sueles hacer los domingos?

-pues no mucho, cuando no voy a La Push hago cualquier cosa. A veces voy al club a pasarla en la piscina con los chicos y tomar algo. ¿Quieres ir?

-ehm, no lo sé… sabes que no me gusta mucho eso.

-bueno… ¿Qué más quieres hacer?

-¿Por qué no vas tú con tus amigos al club?

-no, Bella- comento sin dejarla terminar.

-espera, ve y luego vienes en la tarde y salimos a tomar un helado o algo así- concluyo para tranquilizarlo-

-no lo sé… se supone que estarías acá y yo te haría compañía, hasta ahora no lo he hecho- dijo con tono penumbroso.

-tranquilo jake, me has dado compañía y no es como si tuviera años acá, tan solo llevo tres días- le comento tratando de tranquilizarlo, lo cual logro porque sonrió.

-está bien, pero en cuanto llegue saldremos a comer helado a ese lugar antiguo que es genial- dijo muy emocionado.

-está bien, te esperare y ahora ve a cambiarte- asintió y se fue corriendo a su habitación. Se quedó limpiando la cocina, e hizo el intento de organizar todo, definitivamente Jacob no se preocupaba en nada de la limpieza, al menos contrataba a una señora tres días a la semana.

-bueno, ya me voy- llego Jacob a la sala con una ropa fresca perfecta para pasar un día con amigos- Vuelvo en la tarde para que salgamos, nena.

-okey, aquí estaré- él se fue dejándole un beso en la frente.

Jacob tenía razón, en realidad no había estado demasiado tiempo junto pero no era como si él tuviera la obligación de hacerlo. Aunque igual tampoco es que ella la había pasado en casa, había salido con Edward todos los días. Era curioso que ahora que vivía con su amigo prácticamente pasaba menos tiempo con él; en los meses anteriores cuando la prioridad de Edward era el trabajo, Jacob se la pasaba a su lado para lograr distraerla, en especial los tres meses anteriores cuando él fue el único que se dio cuenta que algo sucedía, pero nunca pregunto hasta que ella no estuviera lista. Él mejor amigo que se pudiera tener.

Era irónico que ahora la prioridad de Edward fuera Bella. Al parecer nada como una amenaza de divorcio para obtener la atención de un hombre.

Y hablando del rey de Roma y él que se asoma; recibió una llamada de su esposo. Duro un poco en responder para calmar un poco su corazón acelerado.

Cuadraron para salir a ver una película en el parque; un plan muy romántico que siempre le había llamado la atención pero nunca había podido ir.

Estaba un poco frustrada consigo por ser tan débil; en cuanto vio que la llamada era de él su corazón se aceleró, las manos sudaron y las mariposas se liberaron. Deseaba ser más inmune a sus encantos pero no era capaz.

Le envió un mensaje a Jacob avisándole que saldría y recibió un "cuídate" que se podía interpretar de muchas maneras.

Edward llego rápidamente y primero la llevo a comer, fue muy agradable y logro llevar una conversación normal hasta que él comento que estaba enfocado en el trabajo y ella no pudo evitar pensar que si este nuevo Edward no sería solo por ese mes y después se volvería nuevamente el adicto al trabajo. Y por más que trato de volver a la cita, su mente no le ayudo; hasta que llegaron al parque y medianamente volvió cuando comenzó la película. No le tomo mucha atención hasta que una frase la marco.

"amar significa no tener que decir nunca lo siento"

¿Eso quería decir que quien ama no tiene por qué herir? Es lógico. ¿Por qué si Edward la amaba le había hecho eso? Cuando amamos lo que más deseamos es hacer feliz a la persona amada y nunca verle triste, pero Edward había hecho lo contrario hiriéndola en el alma ¿eso significaba que no la amaba? Su corazón se congelo ante esa posibilidad, pero Edward la calmo con su discurso.

Dejándola muy pensativa también. Tenía razón en cierto modo, porque únicamente cuando realmente se ama se pide perdón como él había dicho. La situación era un dilema, al menos se distrajo cuando él le pregunto si ella era capaz de perdonar.

¿Lo seria? ¿Podría olvidar todo el asunto y ser la chica que era antes? ¿Podría aceptar a Edward de vuelta? No tenía idea y se lo hizo saber.

Cuando llego a casa encontró a Jacob en la sala.

-llego la chica- comento jugando.

-hola- respondió olvidando la charla anterior.

-compre helado y un montón de cosas, pensé que era mejor que salir- lo acompaño a la cocina y se emocionó al ver los diversos sabores, el sirope de chocolate, los turrones y las chips. ¡Todo un manjar! Los dos unieron todo en grandes copas y disfrutaron el fin del domingo.

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El lunes llego para Bella con emoción y expectativa.; se preguntaba que sorpresa le tendría preparada Edward. ¿La llevaría a almorzar o cenar? Parecía una adolescente dispuesta a ir a su primera cita.

Estaba tan ansiosa que muy poca atención le ponía a los manuscritos que le llegaban y su asistente le tuvo que gritar que la esperaban en la sala de juntas. Una reunión totalmente aburrida donde solo dijeron que todo marchaba bien y que se lanzaría la segunda parte del libro de vampiros y alguien tenía que hacerse cargo de la gira, pero como el jefe no la miro asumió que sería Jacob quien iría.

-Bella llego esto- dijo su secretario cuando salió de la junta, y le mostro un gran ramo de rosas rojas que estaban sobre su escritorio. Su cuerpo reacciono al ver el arreglo y emocionada las olfateo y abrió la tarjeta.

"aunque lo que más deseo es verte, surgió una emergencia y no podremos tener cita hoy. Perdóname. Lo compensare.

Te ama, Edward"

Decepción no era suficiente para describir lo que sentía.

Emergencia, claro, seguro con la hermosa de Tanya, pensó.

-quédate con las flores, Kate- le dijo a su secretaria y se encerró en su oficina.

Había derribado lo que había construido en esos días. Le envió las flores más típicas que puedan enviar, le dejo una nota vasta y le volvió a dar prioridad al trabajo.

Al parecer es un paso adelante, dos atrás con Edward. Suspiro sentándose y mirando a la ciudad desde el ventanal.

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No estoy muy convencida de este capítulo, creo que es el más malo de lo que va de historia pero es que estoy bajo presión por entrar en la universidad. Les prometo que se los compensare.

Chicas, necesito que me den su opinión. Yo ya no recibo informes de a mi correo asi que no se si seguir con esta cuenta o crearme una nueva y subir allí mis historias y las nuevas que estoy escribiendo. ¿Es realmente importante quienes te agregan a favoritos? ¿Debo borrar esta cuenta y comenzar de 0 en otra? No sé qué hacer.

Nuevamente gracias a las que me dejaron review: LOQUIBELL, HARUHI23, TWIANDRE, YESI-CULLEN93, JANALEZ, ANTUSS, ANGIE MASEN.

ANTUSS: hola, gracias por comentar. Como dices una infidelidad es algo muy difícil imperdonable y es por eso que Edward se tiene que esmerar tanto. Espero leer tu opinión de este capítulo.

LOQUIBELL: hola nena. Como siempre gracias por comentar. Me alegra tanto. Las cosas van mejorando pero no se está arreglando nada realmente y no se arreglara hasta que ellos hablen y cómo podemos ver Edward acaba de cometer un error. Nos leemos, guapa.

28/9/11

02.10 am

Si miran el chapter anterior verán que dice la misma hora. ¡Qué casualidad! Me dio hasta risa.