Disclaimer: los personajes pertenecen únicamente a Stephenie Meyer, esta es solo una historia de mi imaginación sin fines de lucro. Y está prohibida su copia no autorizada.

Summary: "no puedo Edward, no puedo seguir contigo porque no puedo olvidar tu infidelidad" "déjame hacerte cambiar de opinión" "¿Cómo?" "reconquistándote, dame un mes"

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Reconquistándote en un mes

"No tiene sentido decir que lo hacemos lo mejor que podamos. Tienes que lograr hacer lo que es necesario"

Capítulo 9: justificación

El lunes llego para Edward igual que los otros días. Despertar en el cuarto de huéspedes, entrar a la que solía ser su habitación para bañarse, vestirse y oler una prenda de Bella que le diera fuerzas para iniciar el día. Desayuno en la cafetería del hospital y fue a su oficina a planificar el día.

Seguía enfocado en los expedientes de los pacientes que tendría que entregar a otros médicos, pero realmente no se podía concentrar en absoluto. Cada nombre que leía lo comparaba con el de su mujer. ¿louise? Bah, nombre horrible. De hecho todos los nombres en comparación con el de su mujer eran horribles. ¿Quién se podía llamar hermosa y que aún le quedara perfecto? ¡solo ella! Claro que era en otro idioma pero hermosa al fin y al cabo.

Y cuando veía los síntomas pensaba las veces que Bella se había enfermado, gracias a Dios nunca había se había puesto muy mal; lo máximo una gripe muy fuerte y él siempre la cuidaba como una reina; si fuera por él la metía en una burbuja para asegurar su protección.

Sonrió al rememorar los berrinches que ella hacia al sentirse sobrecogida de atenciones. Cuando llegaron a New Hampshire, el ligero cambio de clima le causo una gripe más fuerte de lo común, él falto a clases los mismos días que ella lo hizo; aprendió a cocinar sopa de pollo, la baño resistiendo la excitación. A la final Bella estaba harta pero reconoció que era un excelente enfermero.

Al pensar en Bella pensó que hoy tenía que seguir su plan de reconquista. Tal vez debía llevarla a almorzar porque no sabía a qué hora saldría pero sin duda podría escaparse al mediodía. Recordó que cerca de la editorial había un buen restaurant japonés que le habían recomendado; llamo para hacer una reservación y afortunadamente no hubo problema.

Cuando estaba por llamar su esposa para notificarla entro su secretaria muy apurada.

-señor es solicitado en emergencia- Irina estaba muy agitada.

-yo me estoy retirando de emergencias, busca a otro- respondió molesto por la interrupción.

-no entiende, la familia del jefe tuvo un accidente y la ambulancia viene en camino- gruño porque estaba jodido, aunque sí tendría suerte solo serían unas contusiones y podía almorzar feliz.

Pero por supuesto la suerte no estaba trabajando hoy, porque los hijos del jefe tenían serias heridas y la esposa estaba muy delicada con una herida en el pecho provocado por el impacto.

No pudo evitar pensar que si él estuviera en esa situación desearía que los mejores se encargaran de su familia, y no era por alardear pero él era el mejor. Además que el jefe ya le tenía idea por abandonar el puesto de emergencias, por lo que no podía fallar en eso.

Cuando la Sra. Empeoro y era necesario una cirugía que él presidiría llamo a su secretaria.

-oficina del Dr. Cullen- contesto con un tono muy profesional.

-soy yo- respondió apresurado porque ya tenía que entrar a operar- necesito un favor.

-cualquiera doctor- esa mujer siempre se insinuaba, muy sutilmente pero lo hacía.

-envía un ramo de flores, unas muy románticas que deslumbren a mi esposa con una nota que diga "aunque lo que más deseo es verte, surgió una emergencia y no podremos tener cita hoy- perdóname. Te ama, Edward"- no pudo crear algo más lindo porque una interna le aviso que el estado de la paciente estaba empeorando- envíalo a la oficina de mi esposa.

Cortó y corrió a cirugía, esperaba que enviara unas flores hermosas; a Bella no le gustaban mucho pero algún detalle tenía que darle, no podía simplemente enviarle un mensaje. Eso lo había hecho antes, pero ahora estaba tratando de mejorar en muchos aspectos. Realmente esperaba que Irina escogiera unas buenas flores, tal vez unas orquídeas o rosas violetas o mejor un tulipán. Cualquier cosa menos lo típico; bueno ella era una mujer, ella sabría elegir. O al menos eso esperaba.

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La cirugía debido a algunas complicaciones duro unas cuatro horas; afortunadamente le pudo darla la noticia de que su mujer estaba estable y de que con un poco de reposo y su debida medicación estaría bien.

El jefe estuvo genuinamente aliviado y sonrió agradecido. En cuanto se volteó, le llamo

-tomo una buena decisión Dr. Cullen.

El Dr. Webber no era un hombre de muchas palabras, incluso era muy huraño pero con esas palabras demostraba que lo entendía. Seguramente con ese susto se daba cuenta de que la familia es lo más importante.

Lamentablemente los humanos solemos sumergirnos en nosotros mismos, siendo egoístas pensando en nuestras prioridades sin cuestionar ni por un segundo la manera en que afectaran a nuestro entorno. El jefe se había sumergido en su trabajo; y Edward había hecho lo mismo, aparte de permitirse dejarse llevar por celos y cansancio. Fue necesario un choque de realidad para que salieran del letargo en el que se habían sumergido. ¿Qué hubiera pasado si la familia del jefe no tuviera ese accidente? ¿seguiría él dándole importancia a su trabajo, su familia se cansaría y terminaría guardándole rencor por no darle la importancia que merecían?

Edward lo había juzgado anteriormente por las decisiones que tomaba, sin darse cuenta que era igual. ¡oh, amarga ironía! Siempre decir que era un mal hombre por tener una esposa tan guapa como lo era la Sra. Webber y no darle su puesto.

¿Si ese era un mal hombre, él que era? Uno mucho peor, sin duda alguna. Si Bella no lo hubiese arrastrado a la realidad al irse, él seguiría en su burbuja egoísta. Su mujer había sufrido en silencio durante tres meses y él no se había dado por enterado ni siquiera la miro de cerca para ver soledad o dolor en sus ojos. ¿Cuándo había sido la última vez que había visto felicidad en ese mar achocolatado? Ni lo recordaba y eso lo convertía en una escoria. Por todo eso había decidido mejorar y se estaba esforzando, o al menos quería creer que lo hacía.

Llamo al móvil de Bella y estaba apagado, seguramente estaba tan concentrada revisando unos manuscritos que lo había apagado para no ser interrumpida. Como también estaba tan agotado decidió respetar su espacio e irse a casa a descansar y esperar el martes.

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Debió imaginar que era algo más fuerte cuando al día siguiente siguió insistiendo llamando y el móvil daba apagado o fuera de servicio; cualquier estado le impedía comunicarse con ella.

Paso todo el día intentando cada media hora pero con el mismo resultado; incluso intento a la oficina, pero su secretaria solo seguía insistiendo en que estaba en una junta o estaba reunida o lo que fuera. El punto es que no estuvo disponible en todo el día.

Estaba indeciso de si respetar su decisión de estar sola o ir a buscarla y preguntarle que la tenía tan apartada. ¿realmente estaba tan ocupada o había algún trasfondo? Solía pensar que conocía a Bella, per con los últimos hechos no lo sabría decir.

A la final decidió creerle y darle su espacio, y si al día siguiente seguía atorada en "reuniones" iría a la oficina y sacarla de allí.

Pero al llegar a su casa su corazón se aceleró al ver una ranger rover muy conocida estacionada donde días atrás solía hacerlo. ¿Por qué estaba allí? ¿cambiaría de opinión? ¿estaba volviendo a casa?

Como no lo sabría a menos que entrara camino o prácticamente corrió y se emocionó al entrar y oler los restos de perfume de Bella; ese aroma no se asomaba por casa hacia unos días que parecían eternos y eso solo se debía a que ella tampoco lo hacía, por eso se alegraba tanto.

Su emoción le llevo corriendo a la habitación principal, pero paro de golpe al ver una maleta en la cama y escuchar el movimiento en el closet. Parecía la escena que había sucedido no hacia ni una semana. Ella no llegaba para quedarse; sino todo lo contrario.

-Edward- Bella le comento muy sorprendida cuando lo vio en el umbral de la puerta- ¿Qué haces acá?

-¿no debería preguntar lo mismo? – dijo evitando la pregunta y levantando una ceja.

-no pensé que estarías acá- era obvio que si hubiera sabido que él estaría allí, ella no iría y demonios eso dolía.

-ahora llego más temprano a casa- ella se sorprendió y sonrió pero no hizo comentario- ¿Qué haces acá?

-vine a buscar más ropa

-oh- ella no dijo más nada y fue al closet.

Era entendible que estuviera sorprendida por su presencia; él no solía llegar hasta las 8pm o incluso más tarde, y dado que eran las 5pm la entendía. Solo esperaba que entendiera que si volvía todo sería diferente.

La vio recoger ropa y se sintió igual de mal como lo hizo la semana anterior; ella recogía sin mirarlo dos veces y evitando hablarle. Él deseaba aprovechar la situación, tal vez podría cambiar esta situación a la cuarta cita.

-¿tienes hambre?

-¿ah?- ella estaba muy confundida y dejo de hacer maletas. Era como si estuviera tan metida en sus pensamientos que casi se había olvidado de su presencia.

-tal vez podamos pedir algo o cocinar…

-todo cuando tú quieras-comento casi para sí misma y siguió con su tarea.

-¿de qué hablas?- él realmente estaba confundido.

-¿Qué pasa si te digo que tengo planes?

-pues… trataría de convencerte de cenar conmigo- dijo inocentemente.

-¡¿ves? ¡cuando tú puedes, tus planes son los que importan! Ayer te espere pero una vez más tu trabajo fue más importarte.

Esa respuesta lo dejo sorprendido; ella se había enojado por haberla plantado el día anterior. Definitivamente últimamente no la entendía.

-Bella… no era algo simple, la familia de mi jefe tuvo un mal accidente ¡no podía defraudarlo! Y hoy trate de comunicarme contigo pero fue imposible.

-¡y te rendiste tan fácil! Simplemente viniste a casa y ya- ella sacudía sus brazos muy alterada.

-te estaba dando tu espacio- se justificó- pero mañana iba a ir a tu oficina- ella se quedó callada olvidándose de la maleta- perdóname, no sé cómo en vez de dar un paso adelante doy dos atrás pero… te juro que no supe cómo actuar diferente. Vamos a cocinar y pasar un rato agradable, por favor. Te juro que nunca quiero dejarte de lado.

Ella no dijo nada por un rato hasta que cerró la maleta y la puso en el suelo sobre sus ruedas.

-llevarle la malera a la camioneta y podemos cocinar- él sonrió encantado y agradecido; la dejo ir mientras revisaba la cocina a ver que preparaba, pero estaba vacío o al menos lo suficiente para impedirle preparar algo especial, por lo que no le quedo de otra que preparar macarrones con queso.

Ella llego a los segundos y se sentó en un taburete viéndolo cocinar, sin hacer nada, solo… moviendo los dedos contra el mesón hasta que pregunto abruptamente- ¿te ayudo?

-solo abre una botella de vino- ella sintió y como dueña de la casa hizo todo sin preguntar, le sirvió una copa a él y volvió a sentarse.

-¿Cómo están?- pregunto sorpresivamente.

-¿ah?- pregunto Edward confundido dejando la comida de lado por un segundo.

-la familia de tu jefe.

-oh- ella siempre tan preocupada por los demás- están bien, la esposa se vio un poco grave por un segundo pero ya está bien- ella asintió un poco ausente- por un momento… me imagine que haría si estuviese en una situación y yo… simplemente no sabría qué hacer si algo te pasara, cariño. Mi vida se arruinaría, me sentiría tan impotente al saber que estas sufriendo o pasas dolor, simplemente… me volvería loco.

Ella lo miro como tenía tiempo que no lo hacía; con amor y ternura, y lentamente susurro- no tienes que preocuparte porque estoy bien, físicamente.

Estuvo tentado a preguntar cómo estaba emocionalmente pero se contuvo, y sirvió la comida allí mismo en el mesón de la cocina y se sentaron a comer informalmente, como lo solían hacer los domingos, felices en pareja.

Comieron riéndose acordándose de todas las veces que comieron allí, las veces que hicieron el amor en ese mismo mesón, las caídas de ella y los consuelos de él. Simplemente recordando los hermosos momentos. Ella rio como tenía tiempo que no lo hacía y fue ella misma, con los sonrojos y las sonrisas encantadoras. A la final lo ayudo a lavar los platos para luego sentarse a charla en el sofá a seguir con el vino.

-son casi las once, lo mejor será irme. Dijo ella entristeciéndolo a él, al instante quiso decirle que se quedara pero solo la acompaño a la puerta y la abrazo encantado cuando ella lo abrazo de vuelta- la pase bien y los macarrones te quedaron excelentes.

-soy un gran chef- ella sonrió y se fue a casa de su amigo mientras Edward la veía partir desde la puerta, igual que la semana anterior, solo que esta vez tenía la esperanza de que ella volvería y escenas como esa no se repetirían más.

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¿Qué tal chicas? ¿Ansiosas por amanecer parte 1?

Yo no sé cuándo la iré a ver, quizás la otra semana. No me gusta ir a los estrenos porque siento que van las chicas que son solo fanáticas de esta saga porque se volvió moda y no por el verdadero amor a la historia y a los personajes. Por supuesto que las que aman la saga van pero… a veces nos vemos opacadas por las que son solo groopies. Si es que me entiende. Lo digo en el mejor sentido sin ganas de ofender a nadie o cosas así.

Pues creo que tarde más o menos en actualizar, lo siento pero es que estoy estudiando para un examen de ingreso a la uní y se me dificulta. A parte que estoy escribiendo dos fics nuevos que me tienen emocionada.

Acá vemos realmente que fue lo que paso con Edward y que fueron causas de fuerza mayor las que impidieron su cita con Bella. Twiandre fue la única que considero que algo malo pudo haber pasado para que Ed faltara. Ustedes como que no le tienen mucho cariño pero esta bien porque él es un perro jaja.

Por cierto acepto ideas de citas porque mi lado romántico se fue de paseo y no sé cómo puedo continuar con citas tiernas.

Nuevamente miles de gracias a todas las que fielmente me dejan comentario y recuerdo que no me llegan correos de por lo que no sé si me agregan a favoritos o no.

Gracias a: haruhi23, loquibell, Karla-cullen-hale, twiandre, vanesaerk, janalez, Angie masen.

Loquibell: como siempre tu dejando tu opinión *-* que linda, gracias. Pues si, sé que no te gusta que Bella viva con Jacob, porque por más que sea son un hombre y una mujer pero es que Bella no tiene amigas mujeres en la ciudad bueno a parte de Rose y Alice que están desaparecidas y enviarla a un hotel se me hace frio, y que alquile un apartamento se me hace como que muy definitivo pero te prometo que pronto esa situación se va a relajar porque llegara otro huésped. Pero no te diga mas nada para no arruinar la sorpresa.

Viernes 18/11/11

02:57am