Disclaimer: los personajes pertenecen únicamente a Stephenie Meyer, esta es solo una historia de mi imaginación sin fines de lucro. Y está prohibida su copia no autorizada.

Summary: "no puedo Edward, no puedo seguir contigo porque no puedo olvidar tu infidelidad" "déjame hacerte cambiar de opinión" "¿Cómo?" "reconquistándote, dame un mes"

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Reconquistándote en un mes

"Esperar duele. Olvidar duele. Pero el peor de los sufrimientos es no saber qué decisión tomar"

Capítulo 12: cita 7, Shakespeare en el parque

-¿Qué mierdas cargas encima?- pregunto Jacob en cuanto vio llegar a Bella a casa.

-¿Qué?- ella se tocó la cabeza ausentemente y sonrió cuando toco ese bizarro adorno que llevaba- es solo un pequeño recuerdo-

-¿recuerdo de qué?- insistió en pregunta Jacob en busca de más información.

-de una buena cita- dijo ella y aun en su estado ausente se fue a la que era su habitación ignorando las llamadas de su amigo, que había notado su extraña actitud todo el día.

Ella misma estaba sorprendida de su actitud. El orgullo al parecer se había ido durante el día, aunque no podía negar que había vuelto un momento, solo que no tan fuete del que estaba acostumbrado. Dispuesto a aceptar las galanterías de Edward pero cauteloso a la vez

Y ella no era la única que había cambiado; Edward había vuelto más fuerte que nunca. Cuando recibió el paquete en plena reunión, se sintió tan especial al pensar que el recordaba esos pequeños acontecimientos cotidianos de la vida con ella; ese acto disminuyo un milímetro la barrera kilométrica que tenía a su alrededor.

Toda esta nueva manera de tratarla diferente, con la mano en la espalda, las miradas intensas y las frases románticas sacadas de libros antiguos creados por el mayor romántico de la historia; le había encantado, se encontraba escandilada y el corazón no había disminuido el ritmo acelerado que llevaba desde que había visto llegar el volvo a la casa Black.

Casi lo besaba, solo en su mejilla pero inevitablemente un alerta sonó y ella se alejó, aunque eso no disminuyo su alegría por la cita. Pero ahora, en la comodidad de su cama prestada, estando sola sin la presencia intimidante de Edward; el miedo inevitablemente se apodero de ella.

El miedo le decía que había cedido, que no se había mostrado distante, pero esa vez opto por mandarlo al demonio y concentrarse en que la había pasado excelente recordando a su Edward anterior, muy parecido al que mostro en esa cita.

Por un una noche opto por pensar en la felicidad que le traía su marido y olvidar el porque estaba en casa de su amigo y no en la cama por Edward. Solo por una noche y con una sonrisa se puso sus tapa ojos y abrazo a Morfeo.

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-recuerda que mañana nos vamos a las 6am- le dijo Jacob mientras ambos iban en el ascensor de la editorial.

-lo había olvidado por completo- respondió asombrada; había estado tan absorta en el trabajo y… bueno honestamente lo principal que abarcaba su mente era por supuesto Edward, como siempre.

-tan distraída como siempre- rio él mientras le agitaba el cabello arruinandole su coleta profesional.

-¡Jake!- él rio despreocupado y salió tranquilamente cuando llegaron a su piso.

-¡a las 6am!

Bella solo negó con la cabeza y siguió su viaje en el ascensor. Jacob se encargaba de hacer los acuerdos con los escritores, por lo que su oficina quedaba unos pisos abajo. Trabajar con él era una maravilla; cuando estaba aburrido la iba a distraer, siempre almorzaban juntos ya fuera en un restaurant o comida a domicilio, fuera como fuera la pasaban de lo mejor.

Llego a su piso y se sorprendió al ver un gran paquete de regalo en el escritorio de su secretaria, se preguntó si hoy era su cumpleaños pero ese era el 23 de noviembre así que se imaginó que sería un regalo romántico o algo así. El cual para ser honesta le daba mucha curiosidad ya que tenía un gran tamaño y estaba decorado exquisitamente.

-buenos días, Bella- saludo con una sonrisa Kate desde su escritorio y extendiéndole un café. Sin duda era la mejor secretaria.

-buenos días Kate- ella tomo el café y se acercó al paquete- hermoso ¿de alguien en especial?- Kate rio ante el movimiento de cejas.

-¡que más desearía yo! Es para ti, llego hace unos minutos.

Bella asombrada y muy emocionada abrió el paquete consciente de antemano de parte de quien era. En cuanto abrió la caja se sorprendió gratamente al encontrarse tres cajas de chocolate pero no cualquier chocolate; eran los chocolates "viciante", el dulce más delicioso que puede ser creado por el hombre. Ella o ellos habían conocido ese chocolate en su luna de miel por una isla en Brasil.

Los dos habían salido unos días de la isla a recorrer ese país y fue cuando un vendedor ambulante se los vendió alegando que era el único sustento para su familia que ella los conoció; al probarlos le gustaron tanto que termino buscando al hombre por horas para comprarle todas las cajas. Los chocolates los hacia una pequeña empresa artesanal de la zona y los repartía; se obsesiono tanto que gasto unos buenos dólares. Edward se burlaba alegando que estaba obsesionada. Lo cual era totalmente cierto.

Y ella no se imaginaba como pudo haberlo encontrado en Estados Unidos, pero fuera como fuera estaba totalmente fascinada.

-¿un buen regalo?- pregunto Kate divertida al ver a su jefa pegando brinquitos como una pequeña.

-un excelente regalo- aseguro Bella con una enorme sonrisa y el corazón acelerado. Abrió una de las cajas y le extendió un chocolate a su secretaria- Prueba.

-es un poco temprano para comer dulce- dijo un poco reticente.

-prueba- insistió Bella y Kate obedientemente acepto.

-¡santa madre de Dios!- exclamo maravillada al da el primer mordisco.

-¡lo sé!- dijo Bella con una risa, estuvo tentada de darle otro chocolate pero eso significaría uno menos para ella y realmente amaba esos dulces. Así que simplemente tomo su paquete y lo llevo a la oficina donde finalmente abrió la tarjeta que le acompañaba.

"tu cara de fascinación al comer uno de estos es lo más gracioso que he visto, lástima que no esté para ayudarte a bajar las calorías

apreciá-lo

Edward"

Se sonrojo al leer la parte de las calorías y recordó como las quemaron por allá; gracias a toda la actividad física fue que no engordo como una ballena. Esta vez fue ella quien decidió llamar.

-¡¿Cómo lo hiciste?- exclamo extasiada en cuanto él respondió y en respuesta solo recibió su risa- ¡Edward! Responde

-hola a ti también- se escuchaba muy relajado y alegre.

-hola, estoy bien y sé que tú también, ahora dime como conseguiste los chocolates.

-tengo mis contactos

-¿y? ¿Solo eso me dirás?

-sip- solo se reía y ella se estaba estresando.

- arg ¡Edward!

-no diré nada pero confió en que te gusto la sorpresa

-me encanto, muchas gracias- dijo con una voz tierna y sincera

-me alegro, me tengo que ir pero paso por ti a las 6.30

-okey, nos vemos.

-ah y Bella, usa ropa casual- y corto sin más.

Ella solo sonrió y comiendo chocolates comenzó otro día laboral que paso muy relajado almorzando con Jake en su despacho y después partieron a la casa donde ella comenzó a prepararse casualmente para su cita.

-¡diviértete!- dijo Jake cuando ella iba saliendo al ver el carro de Edward. A pesar de que Jacob estaba muy tranquilo y había aceptado el plan de reconquista, ella trataba de evitar en todo lo posible un encuentro entre ambos.

-gracias- y sacudiendo la mano salió para encontrarse a Edward parado al lado del carro con la puerta de copiloto abierta- hola

-esta vez no te saldrás con la tuya- él tenía una mirada victoriosa y su sonrisa era parecida a la del hombre que gano la lotería.

-¿de qué hablas?- pregunto metiéndose al auto.

-oh sí que lo sabes- ella hizo como que no tenía idea de lo que hablaba, pero en cuanto se volteó, sonrió traviesa.

Sabía que siempre que él iba a buscarla, ella salía tan rápido que él no era capaz de usar sus dotes caballerescas de abrirle la puerta y demás; siempre ponía una cara de frustración graciosa, casi tanto como la que llevaba, aun cuando llevaban diez minutos de viaje.

-¿A dónde vamos?- pegunto rompiendo el silencio.

-al parque de la otra vez.

-oh ¿otra película?- pregunto recordando la experiencia.

-no, esta vez es Shakespeare en el parque, así se titula la noche.

-oh que emocionante- exclamo casi saltando en el asiento- ¿Qué obra?

-Romeo y Julieta, al parecer la gente de esa zona es muy artística.

-¡sí! Cine y teatro, maravilloso.

-tenemos que volver costumbre el ir-y con eso ella se sintió tocar campo minado y no respondió nada.

Había estado evitando hablar del futuro porque aún no tomaba una decisión, ni estaba cerca de tomarla y creía que el pensar en algo a largo plazo solo influenciaría a su decisión pensando en un futuro que podía pintar muy agradable sin ella tener la seguridad de que sería así. Por ahora solo se dedicaba a estar en el presente. Como dicen, el pasado es historia, el futuro incierto y el presente es hoy.

Llegaron al parque que esta vez tenía un pequeño escenario de madera rodeado de telas que seguramente ocultaba a los actores que debían estar nerviosos por hacer una buena actuación. Paradójicamente se encontraron a la misma señora de la vez anterior y nuevamente Edward compro una cantidad descomunal de chucherías y se sentaron en el mismo árbol. Hablaron de lo linda que era la zona, las parejas que los rodeaban y rieron de una chica que andaba corriendo de aquí para allá organizando todo, pero callaron cuando salió el narrador anunciando el prólogo.

Se sumergió en la historia, los personajes y la escenografía. Todo en esa obra le fascinaba, le llenaba de emoción y siempre terminaba llorando. Era tanto su fanatismo que había visto la película miles de veces y el libro leído millones.

Pero unas palabras expresadas por el Romeo de esa versión le calaron hondo y la dejaron más pensativa que nunca, al ser primera vez que se identificaba con ellas.

"el amor es humo engendrado por el halito de los suspiros. Si lo alientan, es chispeante fuego en los ojos de los enamorados. Si lo contrarían, un mar nutrido con lágrimas de amantes. ¿Qué otra cosa más? Cuerdísima locura, hiel que endulza y almíbar que amarga"

Ella no sabía en qué estado se encontraba. Edward había sido capaz de llevarla del fuego en los ojos al mar de lágrimas con un solo hecho. Era una locura, de polo a polo. El tiempo de felicidad fue tan maravilloso pero ahora estaba opacado justo como un eclipse. Era irónico que los suspiros pudieran usarse en estados totalmente opuestos. Podían ser suspiros de amor o desamor, como fueran, los dos engendraban amor. El problema era que con todo este asunto ella pasaba de la hiel al almíbar, era un estado total de confusión que la frustraba. Una pequeña Bella en el fondo de su mente deseaba que Edward fuera capaz de volver todo sus suspiros en chispeante fuego e hiel endulzante. Esa pequeña Bella era la que luchaba con la conciencia realista, pesimista u orgullosa.

Los aplausos del público la sacaron de su ensoñación y le hizo darse cuenta de que la obra había terminado y todas las personas a su alrededor estaban de pie con lágrimas en los ojos, excepto Edward que la miraba intrigado desde arriba ofreciéndole la mano que ella tomo para ponerse de pie.

-¿todo bien?- pregunto con una ceja levantada.

-sí, si tranquilo- se quedaron viendo a todos los actores inclinarse y recibir los halagos, para luego ir al auto.

-¿quieres comer algo?- Bella recordó que al día siguiente saldría temprano por lo que debía dormir a buena hora.

-no, es hora de ir a casa- él asintió y la guio al auto donde victorioso logro ayudarle a entrar.

-¿Qué harás mañana? Porque pensé que podría buscarte temprano y- en ese momento se sintió mal al no haberle dicho de su viaje antes y deseando que no hubiera planeado algo muy elaborado, le interrumpió.

-Edward, de hecho…- no tenía valor para continuar, porque se encontraba muy nerviosa y lo evidenciaba jugando con sus manos.

-¿sí?- cuestiono

-mañana salgo de viaje.

-¿Qué?- pregunto perturbado y en shock

-solo por el fin de semana- se justificó sin saber porque lo hacía.

-oh, espero que la pases bien- Dijo obviamente decepcionado. Ella no quiso decir a donde iba y él no pregunto. Él viaje se volvió incómodo con un silencio persistente que él rompió al llegar a casa de Black- bueno…

-bueno…- la incomodidad persistía entre ambos y hasta había tensión- supongo que nos veremos el lunes- ella quiso afirmarlo pero más bien sonó como pregunta.

-será- él estaba seco, críptico y apretaba el volante fuertemente -espero que la pases bien- no parecía sentirlo.

-gracias- ella quiso consolarlo, darle aliento o cualquier cosa pero solo dijo- adiós- y salió del auto escuchando el chillido que hizo al arrancar y preguntándose si lo extrañaría en su estadio por Forks.

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¡Hola!

Feliz navidad, feliz año y feliz día de reyes. Espero que la hayan pasado excelente con sus familiares y amigos, y que santa o el niño Jesús les haya llenado de bendiciones.

Como dije actualice después de diciembre y aquí esta, espero que les guste y no se decepcionen si lo creen corto o algo así. Les digo que los chocolates se llaman adictivos y no existen, son un invento mío al igual que la empresa artesanal y el vendedor ambulante, nunca he ido a Brasil así que no se si por allá existen personas así, espero no ofender a nadie. Y la palabra que Edward dice en la carta es disfrútalos en portugués.

Les tengo una petición, cree un OS para participar en un contest y me sentiría genial si las que leen historias con lemmon se pasaran por allí y me dijeran que tal y fuera aún más genial si votaran por mí en la votación que abre hoy. Realmente les agradecería mucho ya que la tengo difícil porque han subido historias buenísimas.

También les cuento que el 20 viajo a presentar la prueba de la uni y estoy aterrada, luego de eso ya me relajare y me dedicare más a escribir los miles de fics que tengo en mente.

Como siempre gracias enormes a todas las que dejan comentario: misses Cullen (bienvenida) , loquibell, alessacullen2314, twiandre, bydanny (bienvenida), Karla Cullen hale, Angie masen.

Loquibell: hola linda, gracias por comentar como siempre. Pues si la tensión sigue y en este capítulo creció un poco pero poco a poco bajara y en el próximo capítulo veremos porque Edward actuó así y como planea mejorar. Me encanta que pienses en una canción o que la identificaras con este fic porque eso quiere decir que lo recuerdas y eso me fascina. Creo que la canción debe ser "el verdadero amor perdona" y te digo que la ya he escuchado, de hecho por casualidad del universo cuando escribía el capítulo 7 (el de la frase amar significa no tener que decir nunca lo siento) y pues si revisas cuando Edward le da a Bella el discurso de que el amor es perdón y todo eso, al final dice el verdadero amor perdona y eso se debe a la canción. Es genial que hayan sacado esa canción justo cuando escribo este fic porque es muy linda y va perfecta, aunque te digo que me parece que el tipo del video se pasa al dejarla sola aunque después asume su error. Gracias por tener en cuenta el fic al escuchar la canción. Espero te guste el capítulo y muchos besos.

Sábado, 07 de enero de 2012

03:46 am