Levi se despertó muy temprano al día siguiente. La cabeza le daba vueltas, así que permaneció acostado un par de minutos más. Tentó con sus manos el lado izquierdo de la cama pero estaba vacío. Tenía algunos recuerdos vagos de lo que había pasado anoche, en consecuencia al alcohol que había tomado, sin embargo estaba seguro de que Eren lo había llevado a la cama.
Se levantó despacio y se dio cuenta que todavía tenía los pantalones puestos.
"Supongo que no pasó mucho anoche"
Buscó su camisa por la habitación y vio que estaba doblada sobre el escritorio, posiblemente Eren la había dejado allí. Se la puso, mientras observaba el cuarto de Eren. Era sencillo, con las paredes blancas y algunos carteles pegados. Encima del escritorio tenía un pintarrón tapizado con algunas fotografías, posiblemente tomadas por el chico. En algunas aparecía Eren junto a sus amigos, entre ellos el chico rubio que interpretó al ave en la sección de fotos de Eren, a un lado había unas de él junto a su hermano Erwin en la que lucían muy felices; un par de ellas eran de cuando Eren todavía era niño y Erwin solo era un adolescente.
Había fotografías de su familia y de algunos paisajes sorprendentes. Levi paso un rato observando cada una de las fotografías, hasta que se dio cuenta que en medio de todas, Eren había dibujado en el pintarrón un par de alas, una negra y otra blanca. Eran iguales a las alas del ave que caía buscando la libertad; ahora todo tenía sentido.
"Las alas de la libertad"
Salió de la habitación vestido y se topó con Erwin tomando un café en el comedor.
-Buenos días- dijo Erwin con una sonrisa. Levi se preguntó si Erwin amanecía así de contento todos los días.- Eren me dijo que te quedaste dormido en su cama mientras limpiabas-
"Sí, claro… mientras limpiaba…"
-Lo siento-
-No te preocupes - dijo Erwin mientras se sobaba la frente.
Eren salió de la cocina con un par de sartenes llenos de huevo y los puso en el centro de la mesa.
–Buenos días Levi-san ¿No quieres desayunar con nosotros?- preguntó el muchacho con una amplia sonrisa. Levi se dio cuenta que estaba usando el mismo mandil que él se había puesto la noche anterior para limpiar.
-Oh sí, debes aceptar. Eren es un excelente cocinero, aunque siempre lo fue desde muy chico- dijo Erwin.
-Esta bien ¿tienes café?- preguntó Levi.
-Claro, está cocina- le indico el joven.
Levi entró a la cocina, tomó una tasa y comenzó a servirse café, y cuando volvió a escuchar la puerta de la cocina abrirse no se inmuto, hasta que alguien lo abrazo por la espalda.
-Buenos días- dijo Eren besando su cuello, provocando que Levi tirara un poco de café.
-Maldición contigo Jäeger- le reprimió Levi en voz baja- no vuelvas a hacer eso o vas a causar un accidente-
- Lo lamento- Eren rió, también por lo bajo y abrió la alacena para buscar algo.
-Eren dime algo, anoche… tú y yo…mmm, tú sabes-
-¿te refieres a que si tuvimos sexo?- preguntó Eren, sin dejar de buscar en la alacena.
-Con una mierda, siempre dices lo primero que se viene a la cabeza sin pensarlo, ¿te das cuenta que Erwin puede escucharnos?- dijo Levi molesto. Sus mejillas comenzaron a sentirse cálidas, estaba consciente de que seguramente se le habían subido los colores a la cara.
-Siempre te preocupa demasiado mi hermano- dijo Eren sin mostrar expresión alguna. Al parecer Levi no era el único que se molestaba que Erwin siempre saliera a la luz en cualquier conversación que tenían – Pero no, no hicimos nada. Solo nos besamos y entonces te quedaste dormido.-
Levi se quedó en silenció, mientras se maldecía a sí mismo.
"¿Me quedé dormido? Madición, ¿que soy? ¿Un hombre demasiado viejo para tener sexo?"
Eren debió percibir la preocupación y vergüenza de Levi, ya que agregó -Está bien, después de todo tenías razón, era demasiado rápido así que no te obligué a hacer nada. Puedes confiar en mí.-
-Eso lo sé-
Eren sonrió al escuchar eso. Sacó el azúcar que estaba hasta el fondo de la alacena, y salió de la cocina, seguido por Levi. Erwin parecía que no se había percatado de su presencia, hasta que Eren le pasó el tocino que había hecho, provocando que los ojos de Erwin brillaran de gratitud.
-Eres un ángel Eren-
-Y tú un hombre que tiene que irse temprano a trabajar- dijo Eren con una sonrisa.
-Pareces mi madre más que mi hermano menor-
-Solo cuando tienes resaca-
Ambos hermanos rieron y desayunaron en silencio. Verlos en un ambiente tan cotidiano y familiar dejaba ver lo íntimos que eran. Levi sintió un poco de celos. Ahora se daba cuenta de por qué Erwin estaba de tan buen humor todas las mañanas.
"Es su hermano, tú estás en otro nivel" se dijo a sí mismo.
-Levi- le llamó Erwin- Si quieres, puedo prestarte ropa para hoy, así no tendrás que darte la vuelta hasta tu casa-
-No, está bien. Mi casa está cerca del refugió, así que supongo que si salgo ahora, alcanzaré a darme una ducha y llegar a tiempo-
-Como tú veas-
Terminaron de desayunar y Levi se despidió de los hermanos.
-Te veo más al rato Erwin, gracias por el desayuno- dijo Levi.
-Hasta el rato-respondió Erwin.
-¡Fue un gusto verte Levi-san!- gritó Eren, asomando la cabeza desde su habitación, ya que el también se en listaba para ir a la escuela. –espero volver verte cuando mi hermano no te embriague y recuerdes todo-
Erwin rió –perdona por haber elegido esas cervezas alemanas, realmente estuvieron fuertes-
-No te preocupes por eso Erwin, creo que fue una excelente elección. Quizás lo alemán sea realmente fuerte, pero supongo que me gusta- dijo Levi mientras sonría internamente.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Levi llegó temprano al trabajo a pesar de todo. Despertar en la cama de Eren lo había puesto de buen humor y llenado de energía, así que al llegar al trabajo, entró al área de cuidado de los pingüinos para alimentarlos, vestido con botas de hule, impermeable y cargando un par de cubetas llenas de pescado. Al verlo, los pequeños animales se acercaron revoloteando esperando su alimento.
-Buenos días a todos- dijo saludando a todo su escuadrón con una sonrisa en su rostro. Erd, Gunther, Petra y Aurou se miraron entre ellos con sorpresa. ¿De verdad su jefe acaba de sonreir?
Tomó un par de pescados y se los tendió a los pingüinos, quienes se lo comían con alegría. Los animales no dejaban de revolotear a su alrededor con alegría. Mientras él sacaba más pescados para darles, un pequeño pingüino se acercó aleteando juguetonamente para robar un pescado de una cubeta y de paso derramar todo su contenido sobre las botas de Levi.
Hubo un silencio sombrío en el lugar. El pequeño pingüino había ensuciado las botas de Levi, por lo que Erd, Gunther, Petra y Aurou se prepararon para recibir la ola de aura maligno que su jefe solía provocar cada vez que pasaba algo por el estilo.
Petra se acercó con cuidado, en caso de que tener que rescatar al pobre animal, sin embargo cuando Levi se agachó y levantó la mano hacia dirección del pingüino, solo acarició su cabeza.
-No seas tan impaciente Alphonse, ya se acercaba tu turno- Levi tomó un pescado de la cubeta derramada y se lo dio al animal que soltó un chillido de alegría. Levi sonrió ampliamente y rio.
Mientras tanto, su escuadrón no dejaba de mirarlo alarmados. Cualquier otro día, Levi le hubiese echado un mirada furibunda al animal.
-Jefe… mmm… ¿todo está bien?- aventuró Erd.
Los demás lo miraron nerviosos, era una pregunta peligrosa.
-Por supuesto Erd – contestó Levi, mientras sobaba la cabeza de uno de los animales- Los accidentes pasan todo el tiempo, además son pinguinos, no fue intencional, ¿verdad pequeño Al?- Le dedicó una sonrisa al animal y continuó con su labor.
El escuadrón se dio la vuelta, dando la espalda a su jefe, para tener una junta de emergencia.
-¿Quién es ese y qué ha hecho con nuestro jefe?- comenzó Gunther alarmado.
-¿Ese es de verdad nuestro jefe?- preguntó Aurou.
-¡Debe ser un alien!- dijo Erd.
-Claro que es nuestro jefe- dijo Petra.
-¿Entonces qué le pasó?-
-¿Será la cruda?-
-Pero cuando está crudo, el jefe Levi no habla por las mañanas y gruñe un poco- explicó Aurou.
-¿Estará drogado?-
-¡No digas tonterías Erd!-
-Tal vez tenga uno de esos buenos días…- aventuró Petra.
-¡Tal vez le regalaron una escoba nueva!-
-No seas idiota Aurou-
-¿Entonces por qué habría de tener un buen día?- dijo Erd.
-¿Y por qué no? El jefe después de todo es humano, ¿no?- respondió Gunther.
-Oi, ustedes- llamó Levi, provocando que todo se voltearan de inmediato- Dejen de cuchichear, platicarse la novela, o lo que sea que hagan y terminen de alimentar a los pinguinos. -
-Si señor- dijeron todos al mismo tiempo.
-Yo iré a entregarle el informe completo de Vasir a Erwin, ya que mañana lo van a regresar a su hogar. Gunther, te dejo a cargo-
-Si señor-
El hombre caminó hacia al interior del refugio, dejando a su escuadrón suspirando de alivio. Efectivamente ese era su jefe.
Ajajá! Pues no hubo lemon :(
Eren se quedó con las ganas y pues Levi también. Pobre hombre,
cervezas alemanas+desvelo+mucho trabajo+más edad, no le ayudan mucho a la hora de aquello.
¡Capítulo 4 listo! Bueno, en realidad se podría considerar más como un entremés por lo pequeño que es.
Este capitulo lo tuve que cortar, porque lo que le sigue es realmente extenso, además de que ya viene el LEMON, porque ustedes lo pidieron! En especial Dina Lluc, que desde el primer capítulo lo espera XD
Dentro de un momento subiré el siguiente capitulo :3
Para los que se pregunta cuando actualizo, trato de hacerlo una vez por semana, entre domingo-lunes, pero aprovechando que ahorita ando de vacaciones, habrá ocasiones en las que actualice 2 veces por semana, todo depende de mi inspiración y tiempo.
Muchas gracias a todos por sus hermosos reviews, me inspiran a seguir escribiendo.
Con cariño.
LittlePandoraMayfair.
