Capítulo 4
William Darcy estaba en la cumbre de su juventud y sus triunfos. Acababa de terminar la universidad aprobando con grandes méritos. Haciendo a sus padres muy orgullosos. Pero antes de empezar la vida de adulto, había pedio a su padre un año. Un año donde no hubiera preocupaciones de exámenes, responsabilidades, un año para disfrutar su juventud. Un año para echar una cana al aire, un año antes de entregarse en cuerpo y alma por decirlo de alguna manera, a las decisiones de su nuevo e inminente cargo como CEO de la corporación DARCY´S. Su padre quería ceder parte de las grandes decisiones en el momento que su hijo terminara la universidad, aunque lo tomó por sorpresa la solicitud de su hijo, lo aceptó, ya que tendría también el un año para hacer la transición del cargo y dejar todo al día.
El tiempo de William se estaba acabando. Su año sabático inició en el verano pasado, había viajado por gran parte de Europa y Asia. Su último destino era pasar unos meses con su amigo Charles Bingley, quien lo acompañó alguno de los viajes. Se habían conocido desde que iniciaron la universidad y se habían hecho grandes amigo, junto con él estaba Michael Thomson, Richard Fitzwilliam quien además de su amigo era su primo y Jonathan Reynolds quien era como un hermano para él.
William suspiró, llevaba una semana en la casa de campo de la familia de Charles. Y realmente había sido una odisea muy larga. Tuvo que soportar a Caroline. Eso ya era todo un reto. Caroline era la hermana menor de Charles y se habían conocido un año antes de su graduación cuando Charles lo invitó a su casa en las vacaciones. Ella era una muchacha bonita a simple vista, también simpática, pero la mujer se convirtió en un ser insoportable después de una salida a bailar; y eso fue el principio de su tortura.
La mujer había confundido las acciones de caballerosidad con atenciones especiales a ella. Y había decidido ponerse la gorra por él. William cumplía con dos de los requisitos indispensables para Caroline en una pareja: era rico y guapo. Lo otro que tuvo que soportar era el insoportable cuñado de Charles, Steven Hurt, el hombre no salía de una botella, engullía de manera desagradable los alimentos. También tenía un humor pesado y constantemente dirigía burlas desagradables a su propia esposa. Dentro de su formación familiar no estaba muy bien visto esto.
Pero aun así disfruto los pocos momentos que pudo con su gran amigo. Salieron de vez en cuando en la noche al pub a beber y disfrutar de la música y algunos bailes más de lo que él podía soportar. Ya que el sólo le gustaba compartir eso momentos con alguien que se considerara bien familiarizado. Dentro de esas visitas, Charles conoció un nuevo ángel. Jane Benet. Ella era la sobrina de la señora Francys Benet. Quien estaba de visita por sus vacaciones. Era una chica americana de California. Típica y clásica de cabello rubio, ojos azules, alta y suaves curvas. Es la hija mayor del hermano del difunto señor Nicolás Benet.
Pero en fin William estaba dispuesto a disfrutar y esta noche estarían cumpliendo con la señora Benet quien los invito a su casa. La cena fue algo de lo cual no quisiera volver a repetir, no por la comida por su puesto, algo que se le podía reconocer a dicha señora Benet era la calidad de su mesa. Pero lo que sería una cena íntima o lo que dijo Bingley, se convirtió en una situación diferente.
Al entrar en la casa en vez de una cena encontraron una fiesta de unas 70 y 80 personas donde estaba presentes las hijas de la anfitriona, las cuales eran bastantes… para no poner una palabra más grave, aunque en su mente decía salvajes, ya que dejaban mucho que desear por su comportamiento o falta de este. Lydia y Kitty tal como se presentaron, eran un par de niñas que a simple vista se veían malcriadas, todo era chillidos y quejidos, no les cálculo más de quince años. La falta de modales, incluso las llegó a ver a cada una con una copa de licor. Cosa que lo impresionó. No que fuera algo censurable ya que su hermana de vez en cuando se le permitió una copa en la comida. Pero ellas tenían ya varias copas y su madre las ignoró totalmente. Se paseaban de arriba abajo persiguiendo a los jóvenes presentes inclusos él fue atacado de una forma muy descarada a bailar con ellas. Con lo que se estremeció y lo terminó de incomodar.
Cuando terminó la tortura tenía un gran dolor de cabeza. Pero antes de ir a la cama se quedó en la biblioteca escribiendo algunas letras para su madre y su hermana. A su padre lo llamaría al día siguiente y hablaría mejor con él, debido que estaba fuera de casa en un viaje de negocios. Terminado las letras estaba revisando algunas fotos que quería enviar a su hermana quien se las había solicitado constantemente, con esto le dieron más de las 11 de la noche. Justo en el momento que salía de la biblioteca un golpe en la puerta lo detuvo.
Después del segundo golpe abrió la misma.
Ahí estaba una joven con un aspecto que jamás había visto, ella estaba despeinada y gran parte de su vestido estaba sucio y rasgado. Ante el shock lo único que pudo articular es -¿Qué quieres? sonando más duro de lo que pretendía.
-Busco al señor Darcy es urgente.
