Aquí está el segundo capítulo de esta retorcida historia (: espero lo disfruten
Disclaimer: Desgraciadamente, Naruto no me pertenece, ni ninguno de sus personajes. Lo único que me pertenece es la extraña idea que se esconde detrás de esta historia.
Capítulo II. La Diva
Neji se dirigió a las puertas de Konoha, quejándose mentalmente por la misión que le habían asignado. Después de un buen rato de saltar de árbol en árbol y maldecir a la Hokage por la misión que le había asignado, llegó finalmente a su destino.
Era un gran local, en su mayoría oscuro, iluminado únicamente por diferentes luces de colores, con humo recubriendo todo el lugar. El lugar era espectacular, pero era el tipo de lugares que le causan nauseas a Neji. Y para colmos, estaba totalmente abarrotado de gente.
"¡TENTEN!" oía Neji como toda la gente le gritaba a la chica. Cuando él pudo ver al fin a la chica en el escenario, notó que tenía el cabello largo y castaño, con ojos color chocolate. Tenía una voz muy dulce y llevaba puesto una blusa hasta un poco más arriba del ombligo color plateado pegada al cuerpo de un solo tirante del lado derecho, un moño recogiendo cabello y una mini falda color negro, con detalles en azul eléctrico. Tenía unas zapatillas negras estilo gladiador y pulseras brillantes de color plateado le cubrían gran parte del brazo izquierdo. Neji consideró completamente aburrido el espectáculo y decidió ir a la parte trasera, apartado de la masa de personas que se empujaban y apretujaban para tener una mejor vista.
"Esto será aburrido" Se dijo asimismo Neji en un susurro.
Después del concierto, Tenten se fue a su camerino encontrándose con el joven Hyuuga dentro.
"Hola" saludó Tenten "¿Quién eres?" La amabilidad tomó por sorpresa a Neji, pero él no dejó que su semblante lo demostrara.
"Hmp…Hola. Fui asignado como su escolta" respondió él en su típico tono frío e indiferente, pero con un cierto respeto obligado.
"Hablo de tu nombre" dijo Tenten como si fuera obvio, irritando a Neji quien, de por sí, ya iba hecho una fiera.
"Divas," Murmuró "mi nombre es Neji Hyuga" La molestia latente en su voz.
"¡¿DIVA?!" exclamó enojada Tenten, mirando con odio al chico. Aparentemente el chico no había sido tan disimulado como pensaba.
"Hola, princesita" Dijo una voz desde la espalda de los chicos, llamando la atención de ambos. Los dos voltearon al instante para ver de quien se trataba, aunque Tenten sabía exactamente quién era.
"Deisuke" Volvió a gritar Tenten, el enojo sustituido por completo por emoción, lanzándose a los brazos del chico
Neji se quedó viendo la escena extrañado por el cambio tan drástico en la actitud de la chica, y sin mucha confianza en aquel chico. Neji estaba totalmente perplejo y tal cosa no pasó desapercibida para el recién llegado.
"Soy el manager…" dijo, y al ver que la expresión de Neji no cambiaba, decidió continuar "y su hermano mayor" El Hyuga se percató que aún no soltaba a la joven, que seguía apretujándose contra el cuerpo de Deisuke.
"Entiendo, entonces, ¿para qué me llamaron?" Preguntó Neji, tratando de sonar casual, aunque lo que en realidad quería era salir corriendo de aquel lugar.
"Siéntate" Indicó Deisuke, señalándole un sillón doble, al tiempo que suspiraba. "Tú también, Tenny" dijo, refriéndose a la joven cantante.
Los dos mencionados se sentaron en donde él les señaló, uno al lado del otro, cuidando de no rozar si quiera al otro. El camerino era un cuarto un poco grande, tenía una sala en medio, un tocador grande que abarcaba una de las paredes, un armario en el fondo y un baño. Para sorpresa de Neji, el lugar le pareció que era cómodo. Deisuke se sentó en un sillón individual, frente a Neji y a Tenten.
"Veras, Tenny… Tenten" Se corrigió, tomando una postura más formal "está en peligro de muerte, hemos recibido varias amenazas de muerte de parte de algunos ninjas" Dijo Deisuke, sin apartar la vista del Hyuuga y lanzando unas cuantas miradas rápidas a su hermana. "Tenten y yo somos hijos de un señor feudal, por eso es que la quieren. Como carnada. Yo viajo mucho así que es más difícil que me atrapen a mí, además de que Tenten es la consentida." Dijo, dedicándole una mirada dulce a la chica, quien le respondió con una sonrisa. "Además de que yo sí tengo entrenamiento ninja, soy ANBU de la aldea de la roca. La razón por la que tú estás aquí es porque yo tengo una misión, y no quiero dejar a mi hermana desprotegida. Como Tsunade es una vieja amiga de mi padre y conocemos la fama que tienen los ninjas de Konoha, le pedimos ayuda. Supongo que te eligió por que te tiene confianza y, a juzgar por tus ojos, debes ser un Hyuga" Terminó Deisuke, con los ojos clavados en los del shinobi frente a él.
Neji lo miró por un momento, sabía que sus ojos lo habían delatado pero algo le llamaba la atención en aquel chico. Después de ver detenidamente al chico, vio a la joven cantante sentada junto a él. La chica seguía sin moverse, viendo hacia el suelo, parecía preocupada. Neji vio un collar de oro colgar del cuello de la chica con el que ella jugaba nerviosamente. Trató de ver un poco más de cerca el collar, intrigado, pero los dedos de la chica le impedían comprender la forma. El collar desapareció de la mente del Hyuga de manera casi instantánea, después de todo no era nada importante, ¿cierto?
"Por supuesto". Dijo Neji, con su postura habitual, aunque sentía cierta lástima por la chica. "Lamento haberla llamado diva" dijo Neji, tan frío como siempre y sin siquiera dignarse a verla. "Entonces, ¿debo llevarla a Konoha?"
"No te preocupes, creo que empezamos mal, y fue más mi culpa que tuya" dijo la chica, con una inocente sonrisa en su rostro.-"y sí, vamos a Konoha". La cara de la chica la hacía lucir como una niña de 12 años, hermosa, sonrosada y con una inocencia inigualable. "Mi padre dice que es mejor que me aleje un poco de acá, que tratará de acabar con aquellos ninjas, pero dudo que sea muy pronto". Terminó la cantante, soltando un suspiro triste.
"Entiendo" dijo Neji, procesando toda la información recibida. No le tomó más de un par de segundos.
"Deben partir mañana, por ahora deben descansar y le ruego, señor Hyuuga, que cuide bien a mi hermana. Supongo que entenderá que no le confió su vida a nadie, pero no me queda otra opción. Ahora debo irme, tengo mucho trabajo" Dijo Deisuke, despidiéndose de su hermana y saliendo del camerino, dejando a los jóvenes solos.
"Él es muy sobre protector conmigo, y más desde que mi madre murió" Explicó Tenten, dirigiendo su vista a Neji. "Mi padre no tiene mucho tiempo libre, así que casi siempre estoy sola, y eso hace enojar a mi hermano. Él hace hasta lo imposible para protegerme, pero no siempre puede. Pero qué te explico a ti, sabes perfectamente lo que es la vida de un shinobi" Terminó de explicar la hermosa chica, dejando escapar una dulce risa.
"Supongo que no eres una diva, después de todo. Bien, viendo tu situación, comprendo lo que pasa". Dijo el joven poseedor del Byakugan, recordando a sus padres, dándose cuenta de que esa chica pasaba por algo muy parecido, y al igual que él tenía a Hinata, ella tenía a su hermano. Pero ella no se quedaba en la oscuridad como lo había hecho él, no había dejado que la situación la moldeara a ella. "¿No has pensado en dejar de cantar?, digo, para que pases más tiempo con ellos y eso". Dijo Neji, casi sin pensar, pues eso era lo que él hubiese querido hacer.
"Sí". Admitió ella "pero esto enorgullece a mi padre, entonces, creo que seguiré con esto. Además de que siempre fue mi sueño y el de mi madre, nunca imaginamos terminar en esta situación" Dijo, al tiempo que subía sus pies al sillón y los abrazaba, recargando su barbilla en sus rodillas. Una lágrima cristalina recorrió su mejilla. Parecía una muñeca de porcelana con hermosos cristales en su rostro. Neji no tardó en darse cuenta de que la chica estaba llorando.
"Debemos descansar" dijo Neji, pero su voz sonó más como una orden, tratando de cambiar el tema y que la chica olvidara su sufrimiento.
La chica se puso de pie y se limpió cuidadosamente las lágrimas de sus ojos "Lo lamento. No soy la clase de chica que va por la vida llorando" dijo, dibujando una nueva sonrisa y preparándose para salir para ir a descansar. Neji la miró un largo rato, mientras ella salía del camerino. Definitivamente esto no es lo que esperaba de una cantante famosa.
