Capítulo IV. La fuga

Tenten tenía los ojos cerrados fuertemente, pero pudo sentir como la fuerte mano que la sostenía comenzaba a temblar. Estaba demasiado oscuro aún como para ver quién era su atacante.

"Tranquila" le susurró la voz de su agresor suavemente en el oído. "Lo siento"

Tenten se tranquilizó inmediatamente, un sonrojo haciéndose presente en su pálido rostro, al reconocer la voz de Neji. Todo el miedo que la chica había sentido minutos antes se desvaneció, a lado de Neji se sentía totalmente segura, aunque no sabía precisamente el porqué. Lentamente el chico removió por completo su mano del rostro de Tenten, pero la dejó reposar sobre su hombro, indicándole que no debía moverse. La pobre mujer sentía su boca palpitar por la fuerza con la que había cerrado la mandíbula.

"¿Qué pasó?" preguntó ella, igualmente susurrando. A pesar de no poder ver nada, ella sabía que el chico permanecía a su lado, pero ya no sentía el contacto físico. El clóset era demasiado pequeño, podía oír el respirar entrecortado del chico.

"Están aquí, pero decidí no atacar. Les escuché hablar, no sabían si en verdad iban a encontrarte aquí, así que el atacarlos yo contigo fuera de la casa era un suicidio para ambos." Contestó él, inseguro de porque daba tantas explicaciones. Usualmente él solo hacía su trabajo como mejor le parecía y ya. La chica a su lado se paralizó al escuchar sus palabras, tanto por miedo como por sorpresa. ¿Cómo había podido pararse a pensar todo eso en sólo un par de segundos, teniendo a un grupo de ninjas armados a su lado? Pensó ella impresionada, llevándose ambas manos al rostro en clara señal de nerviosismo.

Neji volteó a verla y, a pesar de la oscuridad, las orbes plateadas del chico se podían distinguir entre las sombras. Las palabras del poseedor del Hyuuga y su presencia a su lado tranquilizaron un poco a Tenten, ese tipo era todo un genio. La chica estiró un poco el brazo y encendió la luz, ganándose una mirada entre reproche y confusión de parte del chico, la cual la chica entendió perfectamente. Pero Neji no fue el único confundido, pues Tenten se dio cuenta de que él tenía activado el byakugan, pero como ella jamás lo había visto tan cerca se estremeció y se dio un buen susto, aunque eso no evitó que respondiera las silenciosas preguntas del Hyuuga.

"La luz no se ve desde afuera, ya lo he comprobado. No se puede saber si está encendida o apagada" aclaró ella, y Neji pudo notar la insistente mirada de ella en sus ojos. Ahí fue cuando recordó como se veía su cara cuando tenía su línea sucesoria activada.

"Será mejor salir ahora, están revisando tu habitación ¿tienes algo de importancia allí?" preguntó el Hyuuga, enfocándose en la habitación donde se encontraban los ninjas atacantes revisando de pies a cabeza la habitación, buscando a la chica o alguna pista que los llevase hasta ella.

"No, tengo unas cosas pero ninguna de importancia o que pueda delatarnos" contestó firmemente la joven, mientras observaba y jugaba con el collar que Neji le había visto en el camerino. Ese collar seguía llamando la atención del chico, él lo había visto antes, lo sabía, pero no recordaba de donde.

Neji tomó la mano de la chica y con delicadeza salió con ella de aquel pequeño clóset y comenzndo a correr sin destino fijo, y como único objetivo el escapar de aquellos hombres. Ambos tomaron una gran bocanada de aire al salir del clóset; un segundo más y habrían muerto asfixiados en aquel pequeño lugar. Salieron de la casa pero preocurando no hacer ningún tipo de ruido para no levantar sospechas. Siguieron corriendo hasta llegar a un frondoso y hermoso bosque que resultó ser un perfecto escondite, sería muy difícil que los encontraran entre tanta maleza y entre tantos árboles.

A pesar de saber que estaban a salvo, por el momento, Neji se escondió detrás de un árbol sentándose entre sus raíces y jaló del brazo de Tenten sentándola entre medio de sus piernas, de manera que ella no pudiera moverse y delatar su posición.

La respiración de ella era agitada y pesada nuevamente, pues habían corrido kilómetros, además del susto que se habían pegado. Él seguía tan sereno como siempre, al pendiente de cualquier movimiento a su alrededor. Debía admitir que estaba sorprendido de que la chica le hubiera mantenido el paso, a pesar de que no había corrido a toda velocidad. El frío de la noche comenzaba a salir, haciendo que los chicos se congelaran. Los dos afinaron el oído para estar al tanto de si algo se acercaba, no estaban seguros de que los hubiesen visto pero era mejor mantenerse alertas, si una cosa es segura es que nunca estás a salvo.

"¿Estás bien?" preguntó Neji, una vez que hubo recuperado su ritmo cardiaco normal, y la respiración de la chica se hubo calmado lo suficiente como para hablar.

"Sí, gracias ¿y tú?" Dijo la chica, mientras un escalofrío recorría su espina dorsal; estaba muriéndose de frío y ella no llevaba nada masque la ropa que había usado en el concierto, la cual no era nada abrigadora.

"No podemos quedarnos aquí, te congelarás" Habló Neji, mirando alrededor en busca de algún refugio, pero era inútil, allí solo había árboles.

Tenten comenzó a bostezar, ya era tarde y ninguno de los dos había dormido nada. La chica se recostó en el pecho del chico, y cuándo este volteó a verla, ella ya estaba dormida. Neji cerró los ojos y pasó sus manos por los brazos de la chica tratando de quitarle el frío a ambos y sentir que la chica estaba ahí, viva, y que no había fallado con su misión. El genio Hyuuga pronto se quedó dormido, recargando su cabeza sobre la de la chica, quien dormía plácidamente en su pecho.

El frío comenzó a cesar y ambos chicos seguían juntos, mientras la noche pasaba lentamente, aunque no muy tranquila. Al menos no para todos….