Capítulo II. La misión.

Neji se estaba volviendo loco, de verdad extrañaba a su compañera, ella, la que siempre lo ayudaba, ella, la que lo apoyaba, ella, que se había logrado ganar poco a poco el camino al corazón de aquel que se creía de piedra. Ahora, con la pérdida de Tenten, aquel sentimiento de calor y confianza al que ya había vuelto a acostumbrarse había desaparecido, se sentía solo de nuevo. Cuando vez la gloriosa cara de la luna, no puedes acostumbrarte de nuevo a ver solo las estrellas. Esto mismo le estaba sucediendo al joven Hyuga… nunca se había dado cuenta de lo importante que la castaña era para él.

"Neji" llamó el Uzumaki, corriendo hacía el susodicho, haciendo su usual alboroto y ganándose miradas reprobatorias de parte de más de un aldeano. Por supuesto que el rubio ni se inmutó, su característica sonrisa adornando su rostro.

"¿Qué quieres, Naruto?" Preguntó Neji fríamente, despertando repentinamente de sus pensamientos, de sus recuerdos… los buenos tiempos con Tenten, a veces se quedaba perdido en ellos, pero otras veces veía cosas aterradoras, cosas alarmantes. Muchas veces pensó que el destino era quién le impedía volar, pero aquella misma chica lo había convencido de que cada quién escribía su propia historia. Y él se lo había creído. Ahora era ella misma quien cortaba sus alas, quién lo mantenía preso.

"¡Neji!" Gritó el poseedor del kyuubi, asustando 'ligeramente' al castaño, quién trató de disimularlo lo mejor posible. Como si tal acto fuera necesario, especialmente ante la mirada azulada de acompañante. Naruto podía ser muchas, pero no era la clase de hombre que se burlaría a costa del orgullo de algún amigo. A menos, claro, que estemos hablando de Uchiha Sasuke.

"¿Qué? No tienes que gritar" Contestó el heredero del Bouke de mala gana, visiblemente enfadado. Después de una reacción así, ningún ser humano en su sano juicio lo presionaría. Pero no Naruto, él se quedó ahí, demostrando lo que Gai sensei llamaría 'la llama de la juventud'. Obviamente el chico no tenía instinto de supervivencia.

"Pues tengo más de 15 minutos llamándote, te quedaste perdido en tu mente, amigo, eso te hace mal" Se defendió Naruto, bajando un poco el tono de voz. Por más falta de instinto que tuviera, sabía leer perfectamente a las personas, y conocía de sobra el motivo del mal humor y de la actitud agresiva de su amigo. Desde la desaparición de la kunoichi las cosas habían cambiado mucho, él ya no era el mismo, y eso era preocupante. Ya se había acostumbrado al otro Neji, al que le interesaban los demás y se preocupaba por hablar más de una palabra al día.

Neji solo soltó un respingo, sabía que Naruto tenía razón pero no podía cambiar, su propia mente se encargaba de torturarlo a toda hora. Y él tenía que torturarse aún más tratando de esconderlo. Aunque por la reacción de Naruto supuso que había fracasado en su cometido.

"Tsunade te está buscando" Le informó el joven hiperactivo, repentinamente serio. Desde la desaparición, inclusive él había cambiado, se había convertido en alguien mucho más maduro, puesto que la situación lo meritaba, y al ver el sufrimiento de sus amigos, Naruto decidió dejar de lado todas sus niñerías. Claro que las seguía haciendo, son parte de él después de todo, pero sabía cuándo hacerlas, de manera que no lastimara a nadie. Al menos no de manera premeditada. No era el sólo hecho de que él también extrañaba a Tenten, sino el ver la cara de dolor en todos aquellos que le rodeaban, en espacial un pequeño ángel de ojos nacarados que había llegado a derramar más de una lágrima cuando él trataba de hacerse el gracioso con la situación.

"Bien" Naruto ya no supo si en verdad escuchó esas palabras, o simplemente las imaginó, ya que en menos de un segundo se encontraba completamente solo en las calles de Konoha. Soltó un suspiro derrotado, tenía planeado acompañar a Neji a donde la Hokage y entregar el papeleo de su última misión. Pero otro día sería, entonces. Con esta línea de pensamiento, nuestro Jounnin hiperactivo se fue tan campante a comer ramen.

Durante todo el camino, Neji se preguntó que querría la hokage. Al principio pensó en una misión, pero después apareció una imagen de Tenten sonriendo con una de esas hermosas sonrisas que siempre le regalaba, que para pronto comenzó a distorsionarse; el hermoso campo de detrás de la chica se convirtió en un cenizas, manchas más oscuras rodeaban el pequeño cuerpo que se encontraba ergido en medio de la oscuridad, el atardecer se coloreó de negro, Tenten estaba bañada en sangre. Neji no podía saber si era de ella o no, pero las sombras de alrededor de la chica comenzaban a tomar forma, poco a poco distinguió que eran figuras humanas las que se encontraban a los pies de su amiga, sangre corría como ríos entre ellos, la luz en sus ojos completamente apagada. Le tomó menos de un segundo darse cuenta de lo que sucedía: Ella los había matado. Lo podía ver en sus ojos, cuya mirada parecía incluso una blasfemia en aquel rostro que siempre fue tan sonriente. Es. No fue. Una serpiente se arrastró por entre los cuerpos y se posó en los hombros de la chica, quién le dedicó una sonrisa tan fría que helaría incluso la sangre de Gaara, aquel ser que se autoproclamaba incapaz de sonreír.

Por poco cae al brincar de techo en techo, e inclusive le tomó un par de segundas el darse cuenta de qué sucedía. Sin embargo, siendo el ANBU que era, no tardó más de un par de segundos en recuperarse. Pero controlar su cuerpo es mucho más sencillo que controlar la mente, el torbellino de sus pensamientos no parecía querer darle tregua, y el joven fue, una vez más, presa del miedo. Su respiración era agitada, gotas de sudor recorrían su cuerpo para después chocar contra el pavimento bajo sus pies, su corazón parecía un pequeño colibrí enjaulado. Tal como él. Tal como ella.

Sin detenerse a analizar las cosas, comenzó a correr a la torre de la Hokage. Esa no era Tenten, ella jamás haría algo así, ella sería incapaz de sonreír de esa manera. Era imposible apagar aquella luz en sus ojos, su ternura, su felicidad.

Creía saber cuál sería su misión, pero aún tenía la ridícula esperanza de esta vez encontrarla, de tener algún indicio que le dijera donde se estaba su compañera, su confidente…su amiga.

Ni siquiera notó cuando entró en la torre de la Hokage hasta que estuvo parado frente a las enormes puertas de su oficina.

"Buenos días, Neji." Saludó respetuosamente la mujer, con una leve sonrisa, cuando sus ojos en verdad decían 'sé lo que estás pasando, y de verdad lo siento'. El joven se limitó a contestar con una inclinamiento de cabeza a manera de reverencia, creyéndose incapaz de hablar. "Lo siento, pero tengo que asignarte una misión. Te servirá para que despejes un rato tu mente, además, no deberías de tarar más de tres días."

Neji asintió pero no la miró. En las últimas semanas todo el mundo trataba de animarlo. ¡Que no entendían que nadie, ni nada de lo que hicieran podría ayudarlo! ¡Que él jamás olvidaría a Tenten! Se tranquilizó un poco y aceptó la misión. Antes que todo, él era un ninja. Y no podía ser nada menos si esperaba traer a la joven de regreso, sana y salva. Además, así estaría solo por un tiempo. Quizá sería buena idea que intentara despejar su mente, aunque él sabía de sobra cuál sería el resultado.

"Te la explicaré, pero antes…¿Has seguido teniendo aquel sueño con la chica del vestido blanco? Cualquier cosa relacionada con Tenten nos podría ser útil." Le animó la Hokage con un tono maternal y cariñoso, pero firme. No le estaba dando opción entre responderle o no. Era cierto que la quinta se sentía mal de perder a su kunoichi de aquella manera, de que el mundo de uno de sus mejores shinobis se derrumbara de un día para otro, especialmente después de haber perdido ella misma a tantas personas en su camino, pero no quería aferrarse como lo había hecho ella con Dan, para terminar perdiéndolo de todas maneras. No quería tener falsas ilusiones, pero tampoco estaba dispuesta a perder la esperanza.

Neji la miró extrañado, no sabía si decírselo o no, de verdad se avergonzaba de aquello, especialmente porque tenía miedo de que sus pensamientos se volvieran realidad, temía que la chica estuviese en peligro de muerte.

" Neji, en verdad es importante. Revisamos su casa en busca de alguna pista, al igual que tú, me rehúso a pensar que fue traición o que ella está muerta, es imposible. Simplemente es… imposible" Finalizó la mujer, colocándose una mano en la cabeza en señal de frustración. Después, lentamente la expresión de ella fue cambiando, aquella cara de preocupación fue sustituida por una máscara de total indiferencia. Así debía ser ella era la Hokage, ¿qué imagen estaría dando a sus ninjas si ella misma se desmorona? "Encontramos unas cartas amenazándola" Soltó por fin. Neji la miró por primera vez desde que entró, y se encontró con la firme máscara que ella misma se había colocado segundos antes. Creyó escuchar el veneno tras aquellas palabras, pero el rostro de su Hokage le impidió hacer cualquier comentario al respecto. Aquellas palabras no tenían ningún significado para él. ¿Amenazarla? ¿Para qué? "Puede ser que alguien la haya secuestrado, que haya huido o que la hayan…matado" Continuó la rubia, al ver que el joven no respondía. " Pero el punto es que fueron escritas desde hace 15 meses, Neji. Tenía un año recibiéndolas. Están firmadas, Neji. Por Akatsuki."

Los ojos del chico se abrieron desmesuradamente.

"¿Dejaron alguna pista de donde está?" preguntó él, aún en estado de shock.

"No, ninguna. Pero lo más seguro es que Orochimaru esté con ellos. Estoy teniendo la ligera y descabellada idea de que la tiene como rehén, pero no creo que la deje ir, algo quiere. Si no, hubiese dado a conocer su cometido públicamente y no con notas privadas. La invitaron a unirse a ellos antes de amenazarla, Neji. "

Neji permaneció en silencio, incapaz de procesar lo dicho por la gondaime, a pesar de ser un genio, sin creer, más bien, en las palabras mencionadas por el único miembro femenino de los 3 ninjas legendarios.

"¿Cree que quieren algo de Tenten específicamente?" Preguntó por fin.

"Así es, pero también puede ser una trampa. Esta mañana encontramos a Lee en su casa en un estado muy crítico, todo parece indicar que dio un paso más adelante que nosotros hacia el misterio de nuestra chica desaparecida y es por eso que lo atacaron. Orochimaru y los akatsuki nos tiene vigilados. No te preocupes por él, está en coma, pero está estable, lo único malo es que no se cuanto tiempo lo estará, así que no tendremos esa valiosa información." Suspiro. "Para que Orochimaru intentara matarlo, tuvo que haber sido algo de valor. Sé que Orochimaru intenta algo, sin embargo, mi idea de qué es tan acertada como la tuya." Se lamentó la mujer, mirando al joven, que, de ser posible, se veía incluso más pálido. Los akatsuki… no eran cualquier cosa, a pesar de sus bajas seguían siendo muchos, y poderosos: Deidara, Kisame, Hidan, Sasori, Kakazu, Pain, Tobi. Y ahora tenían a Orochimaru de vuelta.

El chico pensó unos minutos y luego respondió:

"Dudo mucho que quiera algo aquí, en Konoha. Si fuera así, no habría secuestrado a Tenten. Ella tanta relación tanto con usted como con los ninjas de Suna, entre ellos el Kazekage y sus hermanos. Si fuera algo de la villa, ella habría sido un error. Y si fuera la villa, Sakura hubiera sido una mejor opción. Tiene la relación más allegada a usted, Naruto y Sasuke no dudarían en ir a buscarla. Además de que hubiese sido más fácil en su estado, usted sabe que está embarazada. Pero aún así… las cartas no encajan. Es demasiado obvio. ¿Esperaban que ella se entregara? ¿O era una trampa para ella? ¿O es para nosotros?" Razonaba el, no por nada, genio de la aldea de Konoha. Estaba muy seguro de sus palabras, la cosa era en contra de Tenten específicamente, pero al mismo tiempo rogaba a Kami y a los cielos que estuviese equivocado, y que ella estuviera bien, en algún lugar, esperando que él fuera a rescatarla.

Tsunade lo vió, impresionada por lo rápido que había sacado la misma conclusión que a ella misma le tomó un par de horas. Por supuesto que, al ser Hokage, sus pensamientos siempre se iban directo a ataques a su aldea. Lo miró detenidamente un rato, y la máscara volvió a flaquear, revelando toda su ansiedad y preocupación. De repente, de un instante a otro, sus ojos habían envejecido 10 años.

"Debo admitir que me sigues sorprendiendo, Hyuuga, y debo admitir que sí, creo que tienes razón, pero aún así. ¿No has tenido algún tipo presentimiento, sueño, cualquier cosa? Estoy segura de que Orochimaru no perdería la oportunidad de dañar todo cuanto pueda, aunque fuera sólo por diversión. Si está lo suficientemente cerca para haber atacado a Lee, entonces está lo suficientemente cerca para jugar con tu mente"

Neji comenzó a hartarse por la insistencias de aquella mujer en ese tema tan incómodo. Pero al mismo tiempo sintió un deseo que hacía años no sentía: deseo de llorar. ¿En verdad estaba Orochimaru jugando con su mente? ¿Le estaba mostrando lo que él no quería ver, o lo que sucedería? Llevó ambas manos a su sien para masajear un poco y tratar de evitarse una jaqueca.

"¿¡Porque demonios tanta insistencia en esos presentimientos?!" Explotó de repente, aunque su voz permanecía igual de serena, su mirada lo delataba.

"Neji, antes del ataque, Lee me dijo que tenía presentimientos, no quiero que te pase lo mismo, ya con esto es suficiente" Dijo ella, mostrándose totalmente comprensiva, de verdad que esta situación les estaba cambiando el carácter a todos. Por desgracia, un cambio no siempre es bueno. Y este en específico, estaba alimentándose y destruyendo a las personas por dentro. Llenando de pesar y confusión valientes corazones.

Neji le miró y le contó todo lo que veía y sentía, incapaz de detenerse. En estos últimos meses, Neji estaba teniendo muchas primeras veces. Él era quién hablaba, y alguien más quién escuchaba, sin decir más de un monosílabo en puntos estratégicos del relato.

" Esto es aún peor que Lee" Admitió Tsunade consternada. " Lee me contó cosas así, principalmente imágenes donde Tenten llora o está malherida. Pero nunca en un lugar conocido, como tú lo hiciste en el jardín de los Hyuga"

Ambos se quedaron en silencio, pensando, tratando de encontrar alguna relación entre los dos lugares.

" Quizá es el bosque que fue quemado hace unos años" Propuso Neji, aunque no estaba muy seguro de sus palabras.

" Puede ser. Con respecto a la última imagen… dudo mucho que Orochimaru te obligara a verla. Creo que ese es tu subconsciente. Tu mente tratando de hacerte entender algo que no puedes entender de manera consciente." Dijo la Hokage, mirando expectante al chico.

"Se fué" Dijo él firmemente, ni bien hubo terminado de hablar la mujer. Tsunade entendió inmediatamente que hablaba de Orochimaru. Y por ende, de Tenten. "No hay señales de guerra y, conociendo a Tenten, aceptó para evitar una guerra mayor, para evitar daños colaterales. Lo que busca es a Tenten, Tsunade-sama. No hay duda."

Ella le vió sorprendida, no esperaba una respuesta tan rápida, ni mucho menos que él chico lo dijera con tanta seguridad, pero después asintió. Ella misma pensaba eso, pero esperaba estar equivocada, que una mente más joven y más fresca fuera capaz de encontrar otro motivo.

Llevaban ya 2 horas hablando del tema. Concordaban en que Tenten pasaba mucho tiempo con Lee, y lo más seguro es que ella le hubiese contado todo. Neji no pudo evitar sentir aquello como un golpe contra su ego. Él la consideraba la persona más importante en su vida a parte de su familia, y ella no le había confiado aquello, que ponía en riesgo su propia seguridad. Y él no lo había notado tampoco. Como resultado, ella no estaba, y Lee estaba en un coma del cual no sabían cuando despertaría. Si bien era cierto que Lee siempre había apoyado a Tenten y que él había sido muy frio hacia ella, su trato hacia la joven siempre fue diferente al que tenía con las demás chicas de la aldea. Todos lo sabían. ¿Es que ella no lo había notado? Recordó con frustración aquella ocasión en que la vio derramar una lágrima, y había sido su culpa. La había llamado débil, indigna, aún a pesar que él no pensaba aquello. Ahora era él el que se sentía de esa manera.

" Neji, tengo el presentimiento de que faltan cartas y que estas están en casa de Lee ¿Quieres ir tú?" Preguntó viéndolo. "Esa era la misión."

Neji la miró confuso, pero al final aceptó.

"Tengo el presentimiento de que tú tienes algo que ver con esas notas." Finalizó ella. "No encuentro otro motivo por el cual ella no te hubiera contado a ti. O te hubiera pedido ayuda."

El Hyuga tragó con dificultad y escondió una sonrisa amarga, él podía pensar claramente en un par de razones.

"Tal vez eres de los que amenazaron."

Neji la miró como si estuviera loca. Al parecer Tsunade no conocía tan bien a Tenten, después de todo. Si él hubiera sido amenazado directamente, la joven hubiera ido a él. Le hubiera contado de la situación, para que pudiera estar al pendiente. Pero no lo había hecho.

" No se si lo notaste, Hyuuga, pero Tenten estuvo un poco alejada de ti durante sus últimos días en Konoha" Añadió la Hokage, al ver la cara de estúpido que tenía el ninja.

Eso fue un golpe bajo. Inmediatamente a la mente de Neji vino una ráfaga de recuerdos de los días anteriores a la desaparición. No necesitaba verlos de nuevo, o siquiera pensarlos, para saber que las palabras de la Hokage eran totalmente ciertas.

Durante sus últimos días en Konoha, Tenten lo había evitado a toda costa.