Bueno, chicas, es Domingo así que estoy devuelta (: Este capítulo está algo corto, pero tiene bastante información. Espero les guste, muchas gracias por sus reviews!
Locomotor-yan: Sí, chica, lo empecé hace muchísimos años, aproximadamente unos 6 años, pero nunca lo terminé y honestamente ya olvidé la historia original, así que habrá algunos cambios para que encaje en la nueva (: Espero lo disfrutes igualmente
Dalina: Me alegra saber que te ha gustado (: Yo también había dejado este mundo atrás pero por azares del destino volví a él, y aquí me tienes escribiendo de esta hermosa pareja de nuevo 3. Espero disfrutes de este capítulo, porque nuestro queridísimo genio Hyuga demostrará lo que siente *-*
Disclaimer: Desgraciadamente, Naruto no me pertenece, ni ninguno de sus personajes. Lo único que me pertenece es la extraña idea que se esconde detrás de esta historia.
Capítulo III. Uniendo las piezas
Neji salió de la oficina de la Hokage después de unas 2 horas y media de charla. Se fue directo a la casa de Lee con la intención de investigar lo que la rubia le había dicho, aún sabiendo que no encontraría a su amigo ahí. A unas cuantos metros de su destino, Neji, paró en seco y se fue escondiendo por si había alguien merodeando la casa de su amigo, compañero y 'eterno rival'.
Entró a la casa con extrema cautela y activó el byakugan para si había alguien inesperado en la casa, como el buen Jounin que era. No necesitó más de un par de segundos para comprobar que estaba solo. Un ligero escalofrío recorrió su cuerpo, se sentía tan extraño en aquel lugar sin ninguno de sus dos compañeros. Por primera vez en años, desde que era un novato probablemente, el joven Hyuga se sintió solo.
Comenzó a buscar cualquier cosa que le ayudase a encontrar a cierta kunoichi y al agresor de cierta bestia verde. El departamento de Lee estaba hecho un desorden, pero esto no fue ningún obstáculo para nuestro genio. El lugar era pequeño, con una pequeña salita que constaba de solo 2 sillones, una mesa de centro, un alfombra, el televisor y unos cuantos libros tiradas alrededor, junto con el almuerzo de hacía unas semanas, pero los cojines ahora se encontraban por doquier, algunos inclusive rotos por la mitad, llenando de relleno el suelo, el televisor estaba contra la pared, con la pantalla completamente destrozada. Mas al fondo estaba la cocina, igual de desordenada que el resto de la casa, cosa que el chico encontró desagradable. A la derecha, a través de un pequeño pasillo, estaba la habitación de Lee, la única que parecía haber sido limpiada en algún momento de la vida.
Neji comenzó a buscar en la habitación, pero había una cosa que no cuadraba, y no pasó desapercibida para aquellos ojos aperlados. Sobre el buró de noche del chico había un libro de armas. Lee no veía esas cosas, pero sabía quien sí. Se acercó y abrió el libro, encontrándose con una nota, hecha a puño y letra de la castaña.
Querido Lee,
Sé que corres peligro por lo que te enteraste y por lo que yo ya te lo he explicado, olvídalo por favor. Voy a irme, no trates de buscarme, es peligroso. No le digas nada a nadie, ni mucho menos a Neji. Sabes muy bien el porqué de lo que te pido. Me voy a ir, aún no se a donde, pero lo haré. No quiero que sigas investigando ni que trates de persuadirme, yo ya me decidí. Sé que comenzamos esta investigación (o como quieras llamarme. Para mi fue jugar con fuego) juntos, pero no quiero que nada te pase. En verdad, Lee, los resultados aquí pueden ser fatales. No quiero eso para nadie, por favor entiéndelo. Jamás, jamás, olvides que te quiero, Lee. Recuerda que no debes decir nada.
Recuerda que siempre estaré a tu lado, acompañándote, a pesar de no estar presente. La amistad es un lazo muy fuerte, imposible de vencer. Ni siquiera la distancia es rival, y lo sabes. Espero en verdad algún día poder verte de nuevo.
Con amor,
Tenten
Neji estaba más sorprendido que nunca. Lee no leía esas revistas, pero Tenten sí. La chica obviamente se había asegurado de que la pequeña nota llegara a las manos de Lee sin ser demasiado obvia. Neji levantó la revista y unas cuantas cartas firmadas con un extraño líquido rojo cayeron al suelo. Él sabía que no era tinta, las líneas eran mucho más toscas y oscuras que la tinta normal. Unos segundos después comprendió: sangre. Neji leyó las últimas seis enviadas; todas tenían amenazas contra él, Hyuga Neji. Después de leerlas una segunda vez se dio cuenta de que las cartas no estaban dirigidas a su amigo, sino que a la chica. Antes de que pudiera controlar su coraje, sus manos se cerraron en un puño tan apretado que sus nudillos se tornaron blanco, arrugando y corriendo la tinta de los papeles entre sus manos. Tenten se había ido, Tenten estaba sufriendo, Lee estaba inconsciente en el hospital. Y todo porque estos idiotas decidieron que querían llevársela. Volvió a ver el acomodo del cuarto, que rayaba en lo obsesivo. Y entonces el desorden tuvo sentido. Lee no solo había luchado para defenderse, el joven había hecho todo lo posible por mantener a su agresor alejado de su cuarto, lejos de la evidencia, probablemente temeroso de causarle más problemas a la chica. Y por eso mismo el chico había caído.
"Lee…" Murmuró Neji recobrando el control tanto sobre su mente como de su cuerpo, echando a correr al hospital. Era urgente hablar con Lee, esperaba que ya hubiese despertado y, conociendo a nuestro hiperactivo ninja, no dudaba que ya así fuera. Corrió como nunca antes lo había hecho y llegó al hospital en un par de minutos, deteniéndose solamente donde Tsunade, para presentarle lo que había encontrado. Fue cuando entró a la oficina de esta que se percató del tiempo que había pasado en la casa de su amigo, entre el desorden, las cartas y sus pensamientos: tres largas horas.
Tsuande se sorprendió por las cartas. A pesar de sus sospechas, el verlas materializadas fue un duro golpe para la Quinta, pero explicaba la repentina desaparición de la joven. Cuando hubo recobrado la compostura unos segundos después, le avisó a Neji que Lee había despertado hacía apenas una hora, pero estaba demasiado débil como para hablar, cosa que el Hyuuga ya no escuchó. s Corrió a toda velocidad por las calles de Konoha hasta llegar al hospital, bajando solo un poco el paso por los pasillos del mismo a pesar de los gritos de las enfermeras, hasta que llegó a la habitación de Lee. Tsunade no tuvo más remedio que echar a correr tras el chico, para asegurarse de que no matase a alguien en el camino a la habitación de la bestia verde de Konoha.
Al llegar a la habitación, Neji se paró tras la puerta, de repente dominado por el miedo. Del otro lado estaba su compañero y amigo postrado en una cama por segunda vez en su vida, gravemente herido por defender a quién él llamaba su mejor amiga, pero nunca supo que le necesitaba. Tenía miedo de ver la condición en la que estaba Lee, tenía miedo de saber qué más se escondía en aquel misterio. Pero aquel no era el momento de tener miedo. Soltó un suspiró, y abrió la puerta que le separaba del resto del misterio, pero a pesar de que ya había pensado en varios escenarios sobre en qué estado encontraría al chico, Neji no daba crédito a sus ojos; frente a él se encontraba Lee, todo entubado y con cables por todo el cuerpo. Su cara estaba hinchada, sus brazos y piernas completamente vendadas. Su gran amigo ahora estaba en el hospital, totalmente pálido, y dependiendo de oxígeno artificial y medicinas. De verdad que esos tarados no sabían con quien se metían, primero amenazan a SU chica, sí, ya lo había decidido, estaba enamorado de Tenten, y luego, lastiman y casi matan a su mejor amigo, no, eso no se iba a quedar así, habría venganza, y él, Neji Hyuuga, se encargaría de ello. El chico dio unos pasos hacia el centro de la habitación donde se encontraba su amigo hasta llegar a él. Con cuidado, casi temeroso, tomó asiento a su lado en una silla que se encontraba contra la pared.
"¿Cómo te encuentras?" Preguntó Neji, su tono una extraña mezcla de preocupación y furia.
Los ojos cansados de Lee se posaron en los del chico, pero sin poder articular palabra. Su expresión mostraba dolor, cansancio, sufrimiento, tristeza, decepción, tantas cosas, y ninguna era buena. De verdad estaba débil, ni siquiera Gai podría alegrarlo.
Gai… como lo extrañaban. Después de buscar a Tenten, el gran sensei tuvo que ir a una misión de alto rango y, debido a la falta de ninjas, tuvo que ir solo. En aquella misión peleó a capa y espada, en aquella misión probó su gran habilidad ninja, en aquella misión perdió su miedo a cualquier cosa, pero en aquella misión, también perdió la vida. Hacía 1 mes que el joven maestro había muerto en batalla, salvando a su aldea, saliendo vencedor. Había ganado, pero las heridas recibidas eran demasiado graves, lo que le ocasionó, unos instantes después, la muerte. Ese había sido un golpe duro para el ex-equipo Gai, al menos para lo que quedaba de él. Más, sin la presencia de la chica, esa pérdida había significado una gran decaída de ánimos por parte de ambos jóvenes estudiantes. El gran brillo había desaparecido de los ojos del gran Rock Lee, y Neji se preguntaba si algún día volvería.
" Lee, lo siento, amigo. Esto no debió pasar. Te lo juro que te vengaré, a ti, a Gai-sensei y a Tenten. Pero necesito información. Es urgente. Tenten depende de nosotros, te haré preguntas y tú me responderás pestañeando: 2 veces es sí, 1 vez es no." Aclaró el Hyuuga, ya recurando su pose habitual. Lamentaba tener que hacer las cosas así, teniendo prácticamente que ignorar el deplorable estado en el que estaba su amigo. Pero sabía que hacer más hincapié en aquello solo lo lastimaría más, y un segundo podía marcar la diferencia podía marcar la diferencia entre la vida y la muerte de la joven ninja.
Lee pestañeó 2 veces, dándole a entender a su amigo que podían comenzar, que estaba listo. Neji tragó con un poco de dificultad. A pesar de todo, su amigo seguía luchando. Un pequeño destelló se vislumbró en los ojos del joven, recordándole al Hyuga con quién estaba tratando. Sonrió esa sonrisa de lado suya, fría y altanera, que para Lee era más que suficiente para saber lo más importante 'estamos en esto juntos'. La cara de Lee se contrajo de una manera extraña, cosa que el heredero del Bouke interpretó como una sonrisa.
Pasaron unos segundos, y Neji le miraba detenidamente, tenía miedo de lastimarlo más de lo que ya estaba, tanto como psicológicamente como físicamente, pero eso era necesario, de verdad lo era, así que comenzó con las preguntas que había pensado en el camino hacia acá. No por nada era un genio, ¿no?
"¿Sabes quien mandó las cartas?" Preguntó Nej, a pesar de ya saber la respuesta, solo para confirmar, ver cuánto sabía Lee del tema, y de que tan doloroso sería para el chico responder a aquellas hirientes preguntas.
Para suerte de Neji, Lee no parecía tan dolido como pensó, de verdad que Lee se sentía aliviado de por fin poder sacar tanta información que lo había estado torturando, especialmente con alguien que de verdad ayudaría como sabía que lo haría Neji.
Lee parpadeó una vez, y comenzó a mover los labios, tratando de hablar, pero su falta de fuerza le impidió que ningún sonido, por mas mínimo que fuese, saliera de su boca, pero no dejó de mover los labios.
Neji comprendió lo que Lee quería y se enfocó en la manera en que el chico movía los labios, tratando de interpretar las palabras que el otro ninja trataba tan desesperadamente que llegaran a él. Lee hacía su mayor esfuerzo por hacerlo marcado y lento, y con la gran habilidad del Hyuuga no fue complicado.
'Tenten lleva meses siendo amenazada, pero cuando las amenazas comenzaron a incluir a gente de sus alrededores, fue llorando a mi casa, pidiendo que le ayudara. Estaba desesperada, dolida, triste, sola… Buscamos razones para que Orochimaru la buscara a ella, sin embargo la información base era poca. Descubrimos que la madre de Tenten fue aliada de Orochimaru, él se enamoró de ella y ella se fue con el padre de Tenten, lo que causó la ira en Orochimaru, llevándolo a matar a ambos. Creemos que la quiere por venganza, o por su poder, o porque ella debió de haber sido su hija, o qué se yo, es un ninja demente y retorcido' Neji no pudo evitar sonreír, Lee podía apenas mantenerse lo suficientemente consiente para contar la historia, pero no había perdido la oportunidad de darle a entender lo que realmente pensaba del ninja legendario.
'Me dijo que se iría y trate de detenerla, pero no pude. Me pidió que no dijera, y ya ves, tampoco pude. Pero eso ya no importa, sé que me perdonará. Quiero que salves, pase lo que pase, no importa si yo muero, quiero que nuestra bella flor florezca, Neji, quiero ver que ella está aquí de nuevo, con esa sonrisa que solo ella puede brindar, tan tranquilizadora, tan pacifica. Seguí investigando y Orochimaru me descubrió. Tenten debe de estar en el claro en las afueras de Konoha, el que quemaron hace unos años. O al menos ahí debe de haber una pista, allí es donde le citaban para verla. Ella nunca fue, pero estoy segura de que cuando decidió irse, ahí es a donde fue. Yo fui muchas veces, Neji, y nunca encontré nada. Tal vez tú, con el Byakugan, puedas ver algo que yo no'
Al terminar de mover los labios Lee cerró los ojos totalmente agotado, inclusive el simple hecho de hacer eso lo agotaba, y no pudo evitar que unas lágrimas de tristeza se escaparan de sus ojos, perdiéndose en las sábanas blancas de la camilla que cubrían su lastimado cuerpo.
Neji no podía creer todo lo que él, hasta el momento, había estado ignorando. Todo el dolor, que había dejado solo a sus amigos. Lee se quedó dormido por el gran esfuerzo que había realizado, pero Neji seguía sin moverse, no podía hacerlo; su cuerpo no le respondía, y su mente estaba perdida. Tsunade estaba recargada en el marco de la puerta, esperando a que el shinobi saliera, aunque no entendía nada de lo que aquellos dos hablaban, sabía que lo mejor era no interrumpir. A su tiempo, el mismo Hyuga se encargaría de ponerla al tanto.
"Tsunade-sama" Llamó Neji "Nuestras sospechas eran correctas, tenemos que ayudar a Tenten, pero antes, quiero que me hable de su madre. Lee mencionó algo de que era aliada de Orochimaru"
Tsunade pasó saliva dificultosamente para después indicarle al chico que le siguiese hasta su oficina, a lo cual el chico asintió y ambos comenzaron a caminar en dirección a la oficina de la güera. Durante el camino, Neji se percató de que la mujer se ponía cada vez más nerviosa.
" Usted ya lo sabía ¿no? Sabía lo de la madre de Tenten, y nunca pensó que esto podría llegar a pasar ¿verdad?" A pesar de que no era su intención, el tono de Neji fue más una acusación que una pregunta. Pero fue lo suficientemente consciente como para esconder el rencor y la ira que se habían formado en él.
Tsunade bajó la cabeza, mientras seguía caminando.
"Yo…No, Neji, jamás imagine que esto podría pasar. Pero voy a hacer lo posible por traerla de vuelta, es lo mínimo que le debo a Anka". Dijo ella decidida. Neji no necesitó una explicación para entender que hablaba del padre de la chica. Entrecerró un poco los ojos al recordar haber visto ese nombre entre la lista de los ANBUS. Así que el padre de Tenten había sido alguien importante para la villa, y para la actual Hokage.
"Voy a hacer todo lo posible por traerla de vuelta, incluso si debo dar mi propia vida" Contestó decidido Neji, sorprendiendo a su guía. Pero esa cara de preocupación que después terminó rompiéndose en una sonrisa, su confianza natural regresando lentamente a su ser.
Llegaron a la oficina de la ninja médico y ahora Hokage de la aldea escondida entre la hoja, y ella puso una carpeta en el escritorio mientras se sentaba y le indicaba a Neji que hiciera lo mismo.
"Yo…Neji, la madre de Tenten fue una gran amiga mía, entenderás que esto me duele. Y me duele aún más el saber que su hija tendrá que ir por el mismo camino de dolor y sufrimiento por mi culpa…" Pero su voz fue interrumpida por las frías palabras del heredero del Bouke.
"Ello no irá por el mismo camino"
Tsunade respiró hondo. Neji tenía razón, no iban a permitirlo, Tenten no sufriría por su culpa. Ella cometió un error, pero solo ella tenía que pagarlo, no Tenten, no Lee, no alguien más. Lentamente abrió la carpeta y la volteó hacia el chico para que él viera la información mientras ella relataba un poco sobre lo que ella sabía y de cómo habían pasado algunas cosas que no figuraban entre aquellos papeles.
"Neji, la madre de Tenten, Kanae, fue una gran amiga mía, pero un día…"
