Declarativa: SMeyer es dueña de los personajes, DH78 escribió la historia y yo sólo traduzco.
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2:30 A.M… Más tarde esa noche…
"Probablemente deberíamos ir adentro," logro jadear entre frenéticos besos. Hemos estado así por lo que se siente como cinco minutos contra la puerta de mi casa, su boca viajando deliciosamente de mi boca hacia otras áreas de la piel de mi cuello. Estoy consumida por el deseo de tenerlo alrededor de mí, sobre mí, dentro de mí.
"¿Estás invitándome a entrar?" dice bruscamente, con su aliento caliente y maravilloso en mi oído. Hago un ruido, pero no me doy cuenta si en realidad es una palabra o no. Él deja de besarme, y lloriqueo. No me gusta esto de que me deje de besar. Debe seguir besándome.
Pero me mira y, frente contra frente, sus verdes ojos erradican toda voluntad en mí.
"Bella, ¿me estás invitando a entrar?" pregunta lentamente y con propósito, nuestros labios a un respiro apartes.
¿Lo estoy? Sí, segura como la jodida que sí.
"Sí." Asiento frenéticamente y él me besa de nuevo. Lo alejo para encontrar mi llaves y de alguna manera logro abrir la puerta, pero antes de que pase más tiempo lo tomo del cuello de su playera y lo jalo adentro.
…
11:00 P.M… Más temprano esa noche
Después de que las presentaciones son hechas y de que Alice levanta una ceja intrigada en mi dirección mientras mira a Cullen, comenzamos una pequeña charla llena de silencios incómodos. Quince minutos de miradas secretas y mutua evasión de ambos, Edward se sienta junto a mí en el taburete al que todo el grupo se ha movido. Huele increíble. Quiero acurrucarme en su regazo y oler su cuello…junto con otras cosas.
"Entonces…" Edward comienza.
"Entonces…" imito, finalmente mirándolo y dándome cuenta de lo cerca que está.
Miro alrededor, observando a mis amigos platicar y reírse, dándome cuenta que nadie está poniendo atención a la tensión entre nosotros.
"¿Cómo está sanando?" Señalo su recién tatuado brazo.
Ladea su cabeza después de darle un trago a su cerveza. "Muy bien, gracias." Mira su botella, mientras sus largos dedos la rotan ligeramente de un lado a otro. El movimiento es hipnotizador, y después de mirar mi segundo tarro, me pregunto qué más puede hacer él con esos dedos.
"Swan, ¿podemos comenzar de nuevo?"
Está bien. Nada de charla sin sentido. Él quiere ir directo al grano. Y yo aún quiero darle vueltas al asunto.
"¿A qué te refieres?" Pregunto inocentemente.
"Me refiero," respira profundamente antes de continuar, "me gustaría que me dieras una oportunidad para comenzar de nuevo. Tú no trabajas para mí, y yo no soy tu jefe…"
"Pero si lo hago, y tú si lo eres," interrumpo.
Gruñe en frustración, pasando los dedos por su cabello.
"Lo sé. Pero yo sólo quiero que nos llevemos bien, que olvidemos que somos esas cosas de nueve a cinco, cinco días a la semana. Es sólo un trabajo, Swan. Ser Director Ejecutivo no me define, y tú siendo mi Asistente Personal no te define como persona. Así que, ¿por qué debería de definirnos?"
Sus verdes ojos son oscuros debajo de las luces tenues del bar, pero éstas le dan cierta intensidad cuando él me mira.
"Porque Cullen, te guste o no, somos diferentes. ¿Crees que nuestra mutua apreciación por los tatuajes y un par de momentos que pasaron entre nosotros significa que podamos de algún modo olvidar las otras cosas?"
Memorias de lo que pasó más temprano en el cuarto trasero llenan mi cabeza, y recuerdo lo que se sintió que él se alejara. Repentinamente, necesito un descanso.
"Lo siento, es sólo que necesito algo de aire." Me tambaleo al ponerme de pie mientras veo a Leah y a Jasper darse cuenta de lo que acaba de pasar. Jasper sabe que algo está pasando.
Siento la calidez de la mano de Cullen gentilmente envolver mi muñeca, obligándome a mirarlo.
"¿A dónde vas? No te vayas." Se está pareciendo un poco al Intimidante Jefe Cullen, lo que sólo jode aún más la situación.
"Ella sólo irá al sanitario, ¿cierto, Bella? Iré contigo," Leah interrumpe, llevándome ya hacia el otro lado del bar. Los dedos de Edward se detienen sobre los míos, mientras me alejo.
…
2:23 A.M.
Edward cierra la puerta con su pierna, sus labios nunca abandonando los míos mientras sus manos aferran mi cintura, empuñando la tela de mi top negro. A ciegas nos guio hasta mi habitación, negra salvo por la luz de la luna entrando por la ventana.
Mis manos exploran cada centímetro de él mientras nuestras lenguas ahondan en la boca del otro, frenéticas como si nunca fuera suficiente. No lo es. No es suficiente.
Ambos podemos pretender que el alcohol es de algún modo el culpable de este golpe de lujuria, que todo esto es un error, pero ambos estaríamos mintiendo. No es un error. Esto es, y siempre fue inevitable.
Cuando su boca desciende por mi cuello y pecho, jadeo por la sensación, ardiente y eléctrica. Tomo su fantástico cabello y jalo, arqueándome hacia él por más.
Sus manos toman mi top mientras lo sube por mis costados en una súplica silente por removerla. Lo ayudo. Una vez que me la quita, mira hambrientamente mi sostén de encaje negro posando sus manos en mis senos y apretándolos, su boca imitando el movimiento mientras sus manos viajan a mi espalda para desabrochar el sostén.
"Eres jodidamente hermosa, Bella," dice contra mi piel, guiándonos hacia mi cama y casi tirándome sobre ella. Brinco ligeramente, jadeando debido a la repentina oleada de lujuria cercana al punto de ebullición cuando se quita la playera en un rápido movimiento.
Más tinta. Santa mierda hay más tinta. Lo sabía. Esta oscuro, pero mis ojos se están ajustando lentamente y puedo ver los remolinos de color sobre su pecho y torso.
Hacemos un rápido trabajo con el resto de nuestra ropa y allí está él, en todo su puto esplendor desnudo, como un ángel tecnicolor con su hermosa polla erecta mientras se posa encima de mí.
Hace una pausa y me mira, ojos errantes sobre mi cuerpo antes de que éstos se detienen en el lugar que me imaginé notaría tarde o temprano. Sus dedos trazan el patrón sobre mi torso y sus ojos se oscurecen antes de inclinarse y hacer lo mismo con su lengua.
Yyyyy, estoy muerta.
…
11:43 P.M. Estoy en el sanitario de Spike's
"¿Estás bien?" Leah me observa intensamente, mirándome por el reflejo de los espejos del baño mientras regulo mi respiración y me echo un poco de agua en el rostro.
"Sí, estoy bien."
"No pareces estarlo. Así que, ¿qué pasa? ¿Tuviste sexo con él?"
"¡Leah!"
"¿Qué? Es una pregunta perfectamente razonable a juzgar por la forma en que ambos se estaban viendo. Y la química, Jesucristo, estoy sorprendida que no se estuvieran follando justo ahí enfrente de todo mundo." Se arregla el cabello como si lo que acaba de decir no me llevara de golpe hacia un desastre confuso.
"Leah, no sé qué pensaste que viste allí afuera, pero no estoy teniendo sexo con él…"
"Todavía…"
"Leah…"
"¿Qué? Oh mi Dios, está bien. Vas a vivir en este pequeño mundo delirante y pretender que él no quiere tomarte contra la pared justo en este segundo, entonces sigue así."
"Suenas como mi amiga Rose." Y yo sueno derrotada mientras golpeo mi cabeza contra el espejo.
"Entonces tu amiga es una puta genio."
"Leah, él es mi jefe."
"Sí, lo sé. Jasper me dijo. También me dijo que él piensa que entre ustedes está pasando algo."
"¿Él también?" Volteo mi cabeza hacia ella, aún pegada al espejo.
Se ríe. "Cariño, creo que todos pueden verlo." Termina y recarga su cadera en el lavabo, con los brazos cruzados. "¿Cuál es el gran problema? Tú misma dijiste que ese trabajo era temporario."
Y por primera vez, no puedo dar una razón suficientemente buena.
…
2:40 A.M.
La lengua de Edward traza las delicadas líneas negras de mi tatuaje mientras sus manos se clavan en mi cintura. Dios, la sensación de él justo ahí es casi demasiado, pero estoy demasiado cachonda y quiero más. Mis manos encuentran su cabello y jalo fuerte hasta que él gruñe y suavemente muerde el hueso de mi cadera.
"¡Oh!"
Puedo sentir la sonrisa sobre mi piel. "¿Oh? Te gusta eso," provoca, "Lo recordaré."
"¡Cállate y ven aquí arriba!" Jalo su cabello hasta que él concede, su rostro a centímetros del mío antes de devorarme en un ardiente beso. Puedo sentir su erección justo allí, y luego puedo sentir sus dedos…justo ahí también. Él gruñe.
"Joder, Bella. Dios, te deseo," gruñe otra vez contra mi cuello mientras sus dedos hacen magnificas cosas a mi clítoris y a mi entrada. Éstos se adentran en mí: uno y luego dos, hasta que hay un desastre ardiente de putas hormonas y deseo.
"¡Ung! Edward, por favor," digo desesperadamente en la oscuridad.
Él no desperdicia tiempo.
"¿Tienes algo?"
"Primer cajón, en la parte trasera."
Antes de saber que pasa, él está enfundado y empujando contra mí, provocadoramente deslizándose sobre mi humedad antes de finalmente empujar dentro de mí.
Y sí no estaba muerta antes, segura como la mierda que lo estoy ahora.
…
12:00 AM
Otra ronda de cervezas ya está sobre nuestra mesa, y decido sentarme junto a Leah esta vez, esperando que nadie se dé cuenta cuando miro hacia Edward.
Está platicando con Jasper y Mitch, pero todos miran hacia acá cuando notan que hemos vuelto.
"¿Todo bien?" Jasper pregunta, con ojos estrechos y conocedores.
"Sí Jasper, estoy bien. Gracias por la cerveza," digo, chocando botellas y tarros y tomando un trago.
La música repentinamente sube de volumen, retumbando de las bocinas cercanas. Spike's tiende a ponerse un poco ruidoso alrededor de esta hora de la noche, y una pista de baile improvisada usualmente se desarrolla. Es algo que normalmente adoro, y decido que es la perfecta distracción para alejarme de Edward y dejarlo pasar.
Aparentemente, él tiene otras ideas.
Mientras Leah y yo no acomodamos en nuestro rincón en la pista de baile, siento unas manos familiares envolverse alrededor de mí. Para este punto, el alcohol esta embotando mis inhibiciones, así que me recargo en él. Es el cielo. La embriagadora mezcla de él y la música y la oscuridad y la cerveza me inutiliza. Sólo siento.
No decimos nada. Él no trata de hablar de nuevo mientras estamos en esta pequeña burbuja. Mis manos descansan encima de las suyas sobre mis caderas, y su aliento caliente me está embriagando aún más que el coraje líquido.
Una canción se transforma en dos, y luego tres. Calladamente tomamos un descanso, mirándonos mientras charlamos con nuestros amigos y bebemos más. Y luego estamos de vuelta en la pista de baile, usando la música como un pretexto para tocarnos. Aún no hablamos. Creo que ambos sabemos lo que el otro está pensando justo ahora. Yo tan sólo no sé si tengo el valor suficiente para dar el siguiente paso y sólo dejar que todo se vaya a la jodida… o lo joda yo a él.
Para la una cuarenta y cinco de la madrugada, todos estamos bastante contentos y tomados. Edward y yo nos hemos vuelto mucho más físicos, nunca realmente cesando de tocarnos de una manera u otra. Dejamos de tomar hace una hora, pero la euforia es más acerca de su piel sobre la mía que cualquier otra cosa.
Nos despedimos de Jasper, Alice, Leah y del cumpleañero antes de salir hacia el aire de la noche. Estoy a punto de marcharme cuando Edward toma mi mano.
"Te llevaré a casa."
No. Esto no es nada bueno. Esto puede llevarnos a cosas.
"No, está bien…vivo a sólo unas cuadras de aquí, puedo caminar."
"Con un demonio si lo haces. Son las dos de la mañana. Yo conduciré."
"Bebiste…"
"Dos cervezas."
"No, te vi beber toda la noche."
"Las bebí de a poco. Está bien. Vámonos." Y justo así él me está jalando en dirección hacia su deportivo Audi. Comprendo entonces que todas sus acciones las hizo estando sobrio. Me desea, y no tiene miedo de demostrármelo.
Me abre la puerta, y me acomodo en su acojinado asiento de cuero, inhalando su aroma que llena cada centímetro de espacio cuando cierra la puerta y se acomoda en su propio asiento.
El viaje es callado y rápido, y después de darle indicaciones, estaciona su auto enfrente de mi casa.
Permanecemos en silencio cerca de treinta segundos antes de inclinarnos rápidamente uno hacia el otro y fundir nuestros labios juntos en un beso mordaz que hace estremecer mi cuerpo.
Permanecemos ahí como una pareja de adolescentes besándonos, tocándonos, agarrándonos, respirando pesadamente hasta que él se aparta, dejando nuestras frentes unidas.
No dice ni una palabra mientras sale del auto, abre mi puerta y me extiende una mano, guiándome a la puerta de mi casa. Sus profundos ojos verdes se traban con los míos durante un segundo antes de empujarme contra la puerta y besarme de nuevo. Felizmente me preparo para el viaje.
…
2:43 A.M.
"¡Oh! ¡Oh Dios! ¡Sí! ¡Justo ahí!"
Los sonidos que salen de esta habitación, santo Dios.
Sus manos aferran mi culo, levantándome aún más para que él empuje aún más profundo mientras el ángulo repentinamente cambia. Quiero sentirlo en todas partes, pero trato de evitar tocar su brazo vendado.
"Joder, Bella… ¡Joder!" Gruñe una y otra vez de nuevo en el hueco de mi cuello, y el sonido es increíblemente excitante, que soy un desastre jadeante en cuestión de segundos. Pero él sabe lo que está haciendo, y hace que dure.
De repente siento su pulgar justo ahí donde lo deseo, presionando, frotando, moviéndose en todas las direcciones correctas.
"¡Oh mi Dios… Edward… Oh!"
Es demasiado. Todo es demasiado y exploto alrededor de él; brillantes luces blancas cegando mi visión.
"Sí. Joder, sí, eso es, nena. Demonios…"
Embiste fuerte y erráticamente, más profundo mientras se corre con otro gruñido antes de besarme hasta perder la razón.
Todo se alenta a un lánguido paso mientras su lengua toca la mía y su cuerpo se relaja sobre mí. Amo la sensación de su peso, pero después de algunos momentos él se gira sobre su espalda y me lleva consigo. Me acurruco en su costado y envuelvo mi brazo alrededor de su torso, arrullándome con la sensación de sus dedos ligeramente trazando mi espalda de arriba abajo.
Casi estoy en el país de los sueños cuando lo escucho.
"Esto cambia todo."
Me duermo antes de poder responder.
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N/T Espero les guste esta actualización. Nos leemos pronto.
