CAPÍTULO 4: PATAS ARRIBA
¡Una ambulancia! - Se oían los gritos lejanos de varias chicas, Hiroki por andar apurado había entrado al baño de las mujeres. Fue lo último que escuchó antes de despertar en el hospital.
¡Hiro-san! Gracias a dios estás bien. – Nowaki había pasado todo el rato al pie de su cama sosteniendo su mano.
¿Qué es lo que..?
No te preocupes por eso ahora, lo importante es que estás bien. – Diciendo esto le dio un beso en la frente.
¡¿Bien?! ¡Vi un vejestorio en ese espejo! ¡Mi vida está arruinada!, ya verán esos idiotas de la compañía… ¡Ugh! – Un dolor en su pecho se hizo presente
¡Cálmate! No es bueno para ti en este momento. – Nowaki presionó el botón para llamar a la enfermera
Sí, porque sufres del corazón al parecer, aunque, no sabía que los demonios lo tuvieran…
¿Profesor? ¡¿Qué hace aquí?! ¡¿No debería estar dando clases?!
Sip, debería.
Entonces… ¡Fuera de una vez! – Una mezcla de ira y vergüenza lo invadió, el tipo había estado observando todo, incluso el estar con Nowaki. Por eso le lanzó el suero y seis inyecciones.
¡Waa! – Miyagi salió corriendo para evadir los objetos cuando en el pasillo sonó su celular. - ¿Hola?
/ ¡Tú maldito viejo verde, ¿A qué hora piensas dignarte a aparecer? / – "Estoy rodeado de demonios, dios, ayúdame."
Verás, tengo que trabajar. Prometo estar ahí a las cinco. – "¡Si! ¡Tengo que trabajar!"
/ ¡Olvídalo! ¡¿Qué es más importante?! ¿El trabajo o yo? /
Emm, el trabajo me da ingresos y tú me das tu…
/¡Ven ahora mismo o te mando a arrestar por violador!/
Migayi colgó y corrió como gacela empujando a unas cuantas personas, se subió a su auto y lo puso en marcha hasta que una aglomeración de gente le interrumpió el tránsito. "¿Qué sucede? ¡Vamos!"
¡Kyaaa! ¡Tómate una foto conmigo también!
¡No! ¡Primero conmigo! – Muchas chicas disputaban una foto o al menos contacto con el atractivo joven que resplandecía en medio de esa gris ciudad.
¿Cómo te llamas? – Preguntó una con corazones alrededor.
Usami Akihiko.
Usagi… ¿Qué crees que estás haciendo..? – Un furioso Misaki susurraba temblando porque llevaba cargando todos los regalos que el 'Idol' había recibido.
Qué aguafiestas… Buenos chicas, lo siento mucho pero debo irme.
NOOOOO, ¡¿Por qué? – Dijeron todas escribiendo sus números telefónicos en un papel.
Porque esta personita de acá está muy celosa. – Todas voltearon a ver a Misaki y rieron con estrellitas en los ojos.
¡No estoy celoso! ¡¿Quién lo estaría?!
Si, si, andando. – Dijo Usagi tomando parte de la carga.
Hm, dejaste varios corazones rotos, ¿Eh? – Los dos voltearon y vieron a las damas llorar desconsoladas y algunas otras aun siguiéndolos. Llegaron a casa y encedieron la televisión, Misaki no podía creer lo que veía en el canal de noticias.
"¡Sorprendente! El famoso escritor Usami Akihiko se mostró hoy en público con una apariencia bastante renovada, ¿Habrá consumido la famosa 'pastilla' ? Pero aún mejor, ¡Estuvo acompañado de alguien todo el rato! ¡¿Quién será?! (Mientras dijo esto apareció Misaki en cámaras.) Sépanlo hoy a la una de la tarde, no se lo pierdan."
Quiero morir, quiero morir, quiero morir… - Misaki se metió debajo del sofá he hizo una rabieta.
No te mueras aún, tienes mucho que hacer en la vida, afrontaremos eso juntos.- Dijo Usagi con un tono de voz bastante dulce.
¿Hm? ¿De… verdad?
Sí, aún hay cosas que quiero probar contigo. – Tomó a Misaki de ambas piernas y comenzó a arrastrarlo.
¡Idiota, suéltame! ¡No estás tomando las cosas en serio! ¡No ves que todos se van a enterar! ¡Además es tu culpa!
No si soborno a la prensa, así que no temas. – Misaki resistió muy bien y no pudo ser llevado a la habitación, pero sí a la bañera.
¡Bienvenidos a la hora informativa! Ahora queridos espectadores, un rápido vistazo por nuestros personajes:
Con los egoístas:
Nowaki, mejor consíguete alguien más y sé feliz. – Dice Hiroki con un ramo de flores en sus manos.
¡No Hiro-san! ¡Yo te amo sin importar la apariencia que tengas!
Cuida bien del perro.
No tenemos perro.
Entoces, ¡Vete a conseguir uno porque será con quien dormirás de ahora en adelante!
Señor, no sea dramático y solo déjeme ponerle esta inyección. – Dice una enfermera.
¡Nunca! – A Hiroki le aterra las agujas, por eso hace tanto drama.
¡Regrese acá! – El paciente (nada paciente por cierto) se fue corriendo al pasillo con la parte trasera de la bata abierta, dejándose ver todo.
Con los terroristas:
¡Les juro que yo no hice nada!
Si, si, mejor guarde silencio. Está arrestado por abuso infantil y secuestro.
¡Shinobu!
Tú tienes la culpa por tardar demasiado.
Con los románticos:
Misaki y Usagi están dentro de la bañera, Misaki se resiste y, ¡Ouch!, "¡Rayos, menudo resbalón que me dí!"
Un momento, ¿Qué hace usted aquí?
Eh, ¿Soy la reportera que echa un vistazo por la historia?
Interrumpiedo en un momento tan importante…
¡Aw! ¿Puedo filmar? ¡Juro que no le diré a nadie!
Hmm…
Hasta aquí me llegó la inspiración, ojalá les guste la historia. Nos leemos luego, gracias por leer y por dejar comentarios, chau ^^
