¡ HOLA !
Son las 10:19 de la Mañana, habría querido actualizar ayer pero por motivos de fuerza mayor me fue imposible, pero ya estoy aquí subiendo capitulo Nuevo, lamento decirles que ya casi llegamos al final, si lo se... es demasiado pronto pero ¿por que no lo tomamos de la mejor manera? Ya estoy escribiendo otros Fic's Ja ja ja ja ja ja ja uno es comedia y el otro es tragedia :) Pero en fin, espero les guste el Capitulo y recuerden
¡EL BOTÓN DE REVIEW NO MATA, NI MUERDE Y NO ES INFECCIOSO!
Saludos.
BlackAthena.
DOMINAMORTIS
11
No hay Luz Sin Oscuridad.
La vieja casa en el bosque permanecía en completa oscuridad, sus ocupantes simplemente observaban con sumo cuidado a través de las cortinas, sabían quienes estaban allá afuera, esperando como un ágil felino en caza.
- Hijas de puta, nos han encontrado…- masculló Weasley mientras veía de soslayo a Malfoy, quien parecía taladrar con sus ojos platinos la figura de la Domina Mortis, la cual estaba levitando sobre su escoba a unos cuantos cientos de metros.
- Lo que digas comadreja…- susurró el hombre mientras se apartaba de la ventana, tenía que buscar a los demás, sobre todo a Potter que últimamente tenía la manía de no despertar aunque le cayera encima una bombarda máxima.
Luna y Lavender se estremecieron de pies a cabeza al ver la habitación vacía, en ese momento Theodore Nott llegó tras ellas.
- No está, no está… ¡Theo, ella no está! – gritó la rubia platinada mientras se giraba hacia su marido y escondía su rostro en el pecho del hombre, este simplemente envió una mirada a Lavender, quien acariciaba su redondeado vientre.
- No la he visto, lo primero que hicimos al despertar fue venir aquí, René tampoco está en la casa.- comentó la mujer mientras seguía con la mirada en su abultada panza.
- Tenemos que avisar a los demás, Brown, cuida a Luna por favor…cuídense ambas…- pidió el hombre mientras plantaba un beso en los labios de su mujer y se marchaba.
- Oh Merlín… cuídalo por favor.- pidió la muchacha mientras le veía dar vuelta por el pasillo.
- No te preocupes, todo estará bien…- consoló Lavender mientras acariciaba la espalda de su amiga.
Hermione se puso rápidamente el pantalón y cubrió su pecho con la blusa de manga larga, tomó la Gabardina oscura y salió de la habitación, pero se detuvo de golpe al encontrarse con una larga sombra frente a ella, un par de ojos azules le causaron un estremecimiento que recorrió su cuerpo.
- Granger.- la voz de Lord Voldemort retumbó dentro de su cabeza, la castaña dio un paso atrás, después de lo que había pasado horas antes, lo que menos quería era verle.
- ¿Qué…que haces aquí? ¡tenemos que ir con los demás, dentro de poco nos van a atacar y tu estrsgtryupoe…! - las palabras de la proclamada leona murieron dentro de su boca al ser silenciadas por los labios del Lord oscuro sobre los de ella, la castaña quiso reaccionar y alejarlo de ella, pero en el momento en que sus manos empujaron por el pecho del hombre, estas fueron aprendidas por las muñecas, Hermione soltó un quejido que murió rápidamente, El Mago oscuro envió los brazos de la bruja a su espalda, atrayéndola aún más a su cuerpo, la Castaña seguía luchando para alejarse de él, meciendo la cabeza de un lado a otro, pero él era capaz de mantenerse ahí, con sus labios fijos sobre los de ella.
Hermione no podía evitar sentirle miedo "a aquel Tom" y mientras era empujada hacia la cama, la castaña veía en cámara lenta cómo se acercaba a ella rápidamente y se le echaba en cima.
- ¡Suéltame! - demandó la muchacha mientras intentaba ponerse de pie, pero el peso masculino se lo impedía.
- ¿Sabes Granger? Es bastante irónico, la fuerza con la que me rechazas…con la que peleas contra mi…- empezó a decir el hombre mientras acercaba su rostro hacia la Bruja mientras la sujetaba por las muñecas, inmovilizándola con su propio peso, Hermione sintió la nariz de aquel Mago rozar la suya propia, sus ojos estaban fijos en los de ella, casi podía decirse que la castaña podía ver su propio reflejo en ellos. – pude sentirlo Granger… era casi real…- susurraba ahora a su oído, el Lord cerró sus ojos y fue como si realmente él lo hubiera vivido en carne propia, cosa que resultaba bastante extraño por qué había sido él, al menos el del pasado, quien había tocado y besado a la indeseable deseable, había sido él quien había acariciado su piel, él quien había sentido la corriente eléctrica que le indicaba que era suya y era él para ella, por qué era eso, la Magia en sus cuerpos se reconocían, lo había sentido aquella vez bajo las mazmorras, cuando no pudo resistirse más a tocar a la sangre sucia amiga de Potter, y ahora, durante la noche, abrió los ojos de golpe al ver aquellas visiones y lo supo, lo que había sospechado en el momento en que se vio a él mismo a lado de Granger, algo había entre ellos.
- ¡Que me sueltes he dicho! – ordenó la mujer mientras apretaba los labios en una línea y continuaba luchando. El Lord tenebroso sonrío mientras recargaba su frente en la de ella, sus mechones negros cosquilleaban el rostro de Hermione, quien empezaba a creer que realmente no iba a poder escapar de sus manos.
- ¿Sabes que significa esa sensación, Granger? – preguntó el hombre mientras acariciaba la mejilla de la muchacha con la suya, Hermione se había estremecido de pies a cabeza, ese mismo gesto había demostrado Tom mientras yacían juntos, que tonta, había pensado la bruja, si ambos hombres eran uno mismo pero en diferentes tiempos.
- No… no sé qué significa eso… eso lo que sea que haya pasado.- contestó Hermione mientras veía el escaso espacio que la mantenía separada del Mago.
- Granger… pensé que eras la bruja más astuta e inteligente…- se burló el hombre mientras alejaba su rostro para verla mejor, los marrones ojos de ella brillaban con intensidad.
- ¡Pues no lo sé todo! ¡No soy una maldita adivina! – gritó la muchacha, maldiciendo el momento de haber escogido la habitación más alejada.
- Déjame explicártelo de una manera que tu mente Muggle lo comprenda más fácilmente… ¿Cree usted en el amor a primera vista? – la pregunta dejó anonadada a Hermione ¿Qué si creía en el amor a primera vista? ¡Claro que no! ¡Esas eran meras fanfarronerías de chicas cursis! Pero debía admitir que conocía a varias personas que habían pasado por ello, incluida su madre.
- Si… lo crees…- contestó Voldemort por ella en un tono juguetón mientras sonreía de medio lado.
- ¿Qué tiene que ver eso con lo otro? – preguntó Hermione, quien desde unos momentos había dejado de luchar.
- Bueno… eso… nuestra Magia Granger, la tuya, la mía…
- ¡¿Qué está usted insinuando?! – gritó la pregunta con suficiente miedo cómo para atraer a un dementor, Tom sonrío.
- Significa Granger… que usted y yo….- empezó a decir roncamente mientras bajaba el rostro, con la mirada fija en los resecos labios que se exigía humectar con los suyos propios….- Nos pertenecemos…- terminó de decir el Mago ante una perpleja Hermione, quien sin darse cuenta había entreabierto sus labios, oportunidad que el Lord no desaprovechó, invadió los labios de la muchacha, la obligó incluso aceptar el beso penetrando la boca de la castaña con su lengua, Hermione movía las piernas en un intento por patearlo, pero nada fue suficiente; el hombre tenía hambre, lujuria por seguir sintiendo aquella anhelante chispa con la que había soñado, la que había sentido hace tanto tiempo cuando la tuvo bajo su poder, y envidió el hecho, aunque sonaba bastante extraño, de que su otro yo, había logrado lo que él no.
- Granger…- gimió mientras continuaba besándola, Hermione continuaba luchando, aquel no era el Tom al que ella deseaba, al que había tomado para sí y al que se le había ofrecido, no eran, por más la misma persona que los dos fueran, no era lo mismo, no se sentía igual, esos labios eran demasiados ásperos, fríos…
- ¡No…! – gritó Hermione en una oportunidad en que se vio separada de Voldemort en el momento en que se alejó para respirar, el Mago sonrío y regresó a sus labios.
Recuerdos. Los estúpidos recuerdos volvían como olas a la orilla del mar, golpeando, causando estragos y volviendo atrás, Hermione se odió por ser débil, débil ante esos recuerdos, ante aquellas imágenes que la herían, la trastornaban y la hacían temblar, su rostro comenzó a cosquillear a causa de los largos mechones negros de Lord Voldemort, podía apreciar sus azules ojos, claros, brillantes, pero a la vez profundos y siniestros, Hermione tragó saliva, mientras sus marrones ojos temblaban ante la penetrante mirada del Mago Oscuro.
Luna se dirigía hacia la habitación de Hermione, había algo que tenía que decirle a la muchacha respecto a la desaparición de René y Mione, de la cual todavía no tenían noticias, la rubia se detuvo en medio del pasillo oscuro, su varita apenas iluminaba su camino cuando se encontró con la silueta de Tom Riddle dirigiéndose a la solitaria habitación de Hermione, la rubia se preguntó que hacía ese hombre por esos rumbos.
Mione se detuvo en medio de una zona abierta en medio del bosque, rodeada de enormes y frondosos árboles, la pequeña niña se descubrió el rostro, el viento sopló sobre ella meciendo sus castaños rizos, sé quedó quieta mientras se percataba de un ligero movimiento de ramas al otro lado del claro, sabía que René había muerto, que había dado su vida para que Hermione pudiera lograr su cometido, ahora le tocaba su turno, sabía lo que iba a pasar cuando su vida se apagara como vela ante la tormenta.
- Aquí estas asquerosa mocosa…- la voz de Ginny hizo eco por el solitario lugar, solo eran ellas dos, la menor de las Hermanas y la Bruja Roja, Mione levantó la mirada y encaró a la hechicera de rojos cabellos, sonrío ligeramente.
- ¿Sabes? La Domina Mortis no me dio órdenes de llevarte con vida, así que espero no te moleste ser asesinada…- la burla, pensó Mione mientras veía a la pelirroja Weasley, entonces fue cuando recordó, aquella vez en que Ginny les rogó por ir con ellos a la prisión donde mantenían en aislamiento a Tom Riddle, las lágrimas que había derramado cuando Harry Potter le negó participar en aquello, cuando Hermione no le había apoyado para acompañarnos, recordó que Ginny se había molestado tanto que duró meses sin dirigirle la palabra.
- Me odias… por haberte apartado de Harry…- dijo así sin más la pequeña niña mientras veía con lastima a una perpleja Ginny.
- ¡¿Pero qué mierdas estás diciendo?! – gritó la pelirroja mientras se lanzaba contra Mione con varita en mano.
- Me odias porqué quise alejar el dolor de ti, me odias porqué Harry quiso protegerte y no te di prioridad….me odias por qué no te dejaba acercarte a mi cuando más me dolía el alma… me odias Ginny….por qué no te deje sufrir junto conmigo, por eso me odias… por esa razón nos traicionaste, por esa razón te traicionaste a ti misma…- las palabras de la pequeña Mione causó conmoción en la pelirroja, quien lentamente comenzó a levantar la varita y apuntó con ella a la joven Mione.
- Maldita… Maldita ¡MIL VECES MALDITA! ¡¿Cómo te atreves?! – Gritó la pelirroja mientras agitaba la varita hacia la pequeña.
- ¡Expelliarmus! – gritó la pequeña Mione antes de que Ginny le lanzara un hechizo, inmediatamente la Bruja Roja quedó desarmada, Mione se había asegurado de que su arma quedara muy lejos de su dueña. – No voy a permitir, que seas tú la que acabe conmigo… pero antes que nada, déjame decirte una cosa, Ginny… la Domina Mortis, intenta quitarle la máscara a la…Domina…Mortis… - comenzó a decir la joven mientras poco a poco fue deteniéndose, una larga sombra comenzó a crecer sobre ella, extendiéndose hacia Ginevra, quien sonreía de medio lado.
- Vaya, vaya… pero si es la pequeña gigante de Mione Granger… - la voz de Domina Mortis no sorprendió a Mione, cosa que confundió a Ginny, la pequeña se giró sobre sus pies y encaró a la bruja.
- Vaya, vaya… es la Bruja mala del cuento…- se burló la pequeña mientras sonreía abiertamente, la Domina levantó la mano y abofeteó a la pequeña, la cual no pudo mantener el equilibrio y fue a parar al suelo.
- Ginny….ve con las demás y ordena una emboscada, que destruyan todo y a todos… que no dejen nada vivo…pero tráeme a la Domina Prima viva- ordenó la mujer con suma paciencia ante una sorprendida Mione, quien sostenía su mejilla con su manos.
- Tú y yo…. Tenemos una charla pendiente maldita mocosa…- Mione tragó en seco mientras sus ojos observaban con suma cautela a la Bruja mayor.
Luna se cubrió los labios con ambas manos para no soltar el grito al ver a Tom Riddle entrar a la recamara de Hermione con los ojos enrojecidos, lo había visto detenerse en el umbral de aquella habitación, sabrá Merlín que habrá visto el hombre para que la furia se adueñara de su ser.
- Merlín…- susurró la rubia mientras se dirigía rápidamente hacia la habitación asignada a Hermione.
Hermione se estremeció de pies a cabeza cuando una profunda sobra cruzó por el cuerpo del Lord y ella misma, de repente aquel par de azules ojos se encontraban a unos centímetros más atrás del cuerpo del Mago tenebroso, y todo pasó demasiado rápido, nadie supo cuándo o cómo…
- Creo haberte advertido…- se escuchó el susurro ronco proveniente de atrás, Hermione se estremeció y el Lord sonrío de medio lado, reconocía ese tono de voz, el hombre intentó girarse para encararse más Tom había sido más rápido, tomando al Lord del hombro lo separó del cuerpo de la castaña, Hermione se arrastró de espaldas hacia el cabecero de la cama y vio con lujo de detalles como Tom Riddle con toda su fuerza había levantado a Voldemort por las solapas, propinándole un fuerte golpe en la quijada antes de que este golpeara la espalda contra la pared.
- Eres demasiado posesivo ¿No crees? – preguntó Voldemort mientras se limpiaba la comisura de los labios los cuales habían estado sangrando, Luna para esto ya estaba en la entrada de la recamara, viendo con lujo de detalle.
- Como dijiste… ella es mía…- y dicho aquello, Voldemort vio con un tanto de sorpresa como su mismo puño volvía hacia él, pero esta vez había sido rápido y evadió el golpe, enviando todo su cuerpo contra Tom, Hermione soltó un grito agudo al ver a Tom caer al suelo con el Lord sobre de él.
Dos Magos con la misma esencia luchando uno contra él otro sobre el suelo, Luna no podía creerlo, sus ojos azules estaban ahora puesto sobre la anonadada Hermione, quien se bajó de la cama casi corriendo.
- ¡Ya basta, ya basta ustedes dos! – gritó la muchacha mientras intentaba interponerse.
- ¡APÁRTATE GRANGER! – gritó Tom encontrando la manera de zafarse de Voldemort, propinando un golpe en la mejilla del hombre.
Luna no entendía que era lo que estaba pasando con aquellos tres, pero una cosa si sabía, Tom Riddle se estaba enfrentando a Lord Voldemort a causa de Hermione, quien estaba de pie a unos centímetros lejos de ambos.
- ¡Petrificus totalus! – exclamó la castaña, dejando inmóvil a ambos Magos, fue en ese momento cuando Luna entró a la recamara de su amiga.
- ¡Hermione! ¿Qué ha pasado aquí? – preguntó la rubia mientras observaba la extraña estatua humana, Hermione no respondió de inmediato, simplemente observó a aquel par congelados por el hechizo, había dejado a un Tom lanzando un puñetazo al rostro de el Lord y al otro con una extraña mueca en el rostro.
- Luna…. ¿puedo confesarte algo sin que le cuentes nada de lo que te diré a nadie, ni siquiera a Theo? – la pregunta provocó conmoción a Luna, pero finalmente esta asintió con un movimiento de cabeza.
Luna escuchaba con absoluta sorpresa lo que Hermione estaba narrándole con lujo de detalle, la rubia simplemente no podía creer lo que había estado pasando entre la castaña y el Mago oscuro, más no dijo nada, Hermione había contado todo lo que había pasado desde que habían llegado a ese tiempo y sin más, la joven de rizada melena, espero a que la joven dijera algo.
- No me odies Luna, por favor, no los soportaría…- comentó la muchacha mientras desviaba la mirada y la dirigía hacia los Magos petrificados, Luna siguió el rumbo que habían tomado los ojos de Hermione.
- No te odio Hermione…nunca podré hacerlo, es más…creo que te entiendo un poco, por qué al principio Theodore y yo no nos llevábamos tan bien y míranos… aunque tú caso es mucho más difícil…
- Harry y Ron no lo van a entender… - fue lo único que dijo la joven tras levantar la varita y separar a ambos Magos con un Levicorpus. – Finite incantatem.
Luna soltó una risita al ver a ambos Tom Riddle bastante desorientados en el momento en que recuperaron la movilidad de sus cuerpos.
- ¡Ya basta ustedes dos! – gritó Hermione dos minutos más tarde al ver al Lord lanzándose contra Tom, este había sido golpeado en el abdomen por la oscura cabeza del tenebroso Lord, pero fue demasiado rápido y con un movimiento ágil tomó a su alterno yo del futuro y le rodeó el cuello con el.
Luna cerró la puerta, Hermione había lanzado un confundus al Lord, quien parecía bastante desorientado aún después de que lo dejaron dentro de su habitación, Luna regresaba por el pasillo cuando se encontró con Tom Riddle, quien se encontraba recargado a la pared, justo fuera de la recamara de Hermione.
- No puedo creerlo…- comenzó a decir la joven de perspicaz mirada, Tom levantó los ojos hacia ella.
- No fastidies….- ordenó el hombre mientras separaba la espalda de la pared, Luna sonrío amistosa mente para la sorpresa, que él no demostró tener en ese momento.
- No lo hago, solo digo lo que pienso… ¿sabes lo que pienso?
- No tengo ni una idea, tampoco es que me interese, ahora lárgate y déjame en paz… - Luna sonrío aún más al escuchar lo molesto que estaba el hombre mientras le veía.
- Creo Tom… que hay algo muy serio entre Hermione y tú…- contestó la joven mientras se acercaba.
- No creo que…
- Yo si lo creó, hay demasiados Grimmboths a tu alrededor, Hermione también tiene unos cuantos…- comentó la rubia un poco extraviada en su excéntricos pensamientos.
- Los Grimmboths son criaturas muy extrañas…
- Igual que tú.- interrumpió Tom.
- …que se acercan a las personas que experimentan con sentimientos que no habían sentido antes… bastantes raros…creo que los comprendo un poco… - Luna, ignorando por completo el comentario d Riddle simplemente continuó hablando.
- ¿No me digas? – contestó Tom con sarcasmo puro después de seguir escuchando las demencias de aquella extraña muchacha, no tenía ni tiempo ni ganas de escuchar escuchando a la Lunática esa, tenía algo mejor que hacer que estar perdiendo su valioso tiempo con aquella niña tan rara.
- ¡Sí! – dijo emocionada la joven.- además, cuando un hombre y una mujer se sienten atraídos por otros sus cuerpos liberan una sustancia llamada feromonas de las cuales los Grimmboths se alimentan y….- Luna parpadeó varias veces al verse completamente sola por el pasillo.
- Oh, vaya…. Creo que a Tom no le interesa saber que los Grimmboths también pueden aumentar la temperatura corporal entre la pareja…- susurró Luna mientras sonreía y regresaba por donde había venido.
Malfoy junto con Potter, Nott y Weasley se encontraban a las afueras del que hasta hace un par de horas, había sido su escondite, pero la maldita Domina Mortis los había encontrado.
- Zabini y Parkinson ya vienen junto con los chicos, Crabbe y Goyle no llegarán hasta un par de horas más…- informó Lavender mientras se acariciaba la barriga, Ron sonrío al ver a la muchacha acariciarse el vientre.
- Oye Lavender… ¿y quien es el afortunado papá? – preguntó el pelirrojo, dejando sorprendida a la rubia, quien inmediatamente envió una mirada hacia Weasley, quien sonrío abiertamente, mostrando sus dientes, el hombre se acercó a su yo del pasado y le puso una mano en el hombro.
- Bueno, aquí el de la puntería afinada es Weasley….- se burló Malfoy mientras sonreía de medio lado, Harry y Ron se miraron de soslayo ante el comentario que no lograron entender, Nott y Potter soltaron la carcajada.
- Bueno Won-Won…- empezó a decir una traviesa Lavender quien acercó su rostro al pelirrojo preguntón, Weasley también se acercó, acorralando al pelirrojo quien inmediatamente comenzó a sonrojarse.
- Lavender, creo que ya tenemos quien cuidara de nuestro pequeño retoño cuando tú y yo queramos…
- ¡YA ENTENDÍ, YA ENTENDÍ! – gritó Ronald mientras sacudía las manos como si quisiera espantarse algún bicho de la cabeza, Harry simplemente se reía de lo que estaba escuchando, en ese momento salió Draco de la casa, bajando los escalones y acercándose a Harry.
- ¿Qué pasa con la comadreja, Potter? – preguntó Draco.
- Lo que pasa es que Lavender está embarazada de Ron de este tiempo Malfoy….creo que ya tienen niñero también….- contestó Harry mientras seguía riéndose de la imagen que presentaban ambos pelirrojos y la rubia.
- ¿Hijo? ¿Brown está embarazada de Weasley?
- Aparentemente.
- Oh, joder… ya no se por quién lamentarme más.- fue el comentario del rubio, el castaño soltó una nueva carcajada.
Luna se sentía agotada, Luna se sentía adormilada, Luna se sentía que todo iba a salir bien, pero de repente, mientras su cuerpo permanecía entre las sombras de la casa, su mente comenzó a sacudirse…
- Theo…. Theodore… - empezó a llamar una preocupada Luna mientras se tambaleaba por el solitario corredor, intentando sujetarse a la pared para no caer, pero nadie la escuchaba, nadie estaba cerca de ella para ayudarle…
"…Y lo vio, las paredes de madera vieja desaparecieron, siendo sustituidas por el bosque, aquel mismo que segundos antes la había estado rodeando, Luna se giró para buscar a alguien quien pudiera ayudarle, pero bien sabía que estaba viviendo una visión, quizá la más real que había tenido hasta esos momentos.
Las llamas se alzaban como vil reina en campo de batalla, danzando de un lado a otro mientras que el calor comenzaba a sofocarla, Luna recordó haber tenido ya una visión muy parecida a aquella, pero esta vez Tom Riddle no aparecía en esta, Luna dio un paso al frente pero lo retrocedió en el momento en que las llamas se alzaron con violencia ¿Qué significaba aquello, que querían los Dioses decirle a la pobre Luna? La joven se estremeció cuando el fuego comenzó a rodearla, Luna iba y venía de un lado a otro cómo felino encerrado, sus azules ojos se abrieron de par en par en el momento que vislumbró una figura tras las llamas, una silueta femenina que se dirigía hacia ella, fue en ese momento cuando pensó que no podía estar más sorprendida, retractándose de ello casi de inmediato… las ardientes llamas se apartaron mientras el cuerpo de una mujer se abría camino por entre las llamas…
Luna ahogó un grito al cubrirse los labios con una de sus manos, aquella mujer, aquella Bruja no era otra más que la Domina Mortis, las llamas ardían incluso sobre su largo vestido, algunas otras simplemente brillaban abrazando los hombros desnudos de la malvada mujer…
Los marrones ojos de la Domina Mortis miraron fijamente a Luna, la rubia Bruja le veía temerosa, aquella sonrisa cruel y despiadada que le era dedicada a ella y lo vio, vio aquellos ojos reflejando su persona…
Y la Domina Mortis levantó los brazos, la mujer crucificada que provocó el levantamiento de las llamas, soltando una estruendosa carcajada enmudecida por el chasquido de la brazas al aire, Luna dio un paso atrás, aquella mujer, con sus labios ennegrecidos dio un paso al frente, andando cómo felino cauteloso hacia su presa.
- Hermione…- nombró la muchacha, la Bruja se detuvo en seco mientras las lágrimas caían deliberadamente por sus pálidas mejillas, fue en ese momento cuando lo vio, los globos oculares de Hermione Granger comenzaron a oscurecerse rápidamente mientras que la pupila comenzaba a teñirse de un color sangriento, tan rápido como cuando una gota de tinta oscura, aquella mujer que se acercaba a pasos lentos y calculados se detuvo a escasos centímetros de ella, escudriñándola con la mirada oscura. Luna podía sentir la agitada respiración de aquella tenebrosa Hermione, ni siquiera Domina Mortis le causaba tanto miedo, fue en ese momento, cuando sus miradas se cruzaron, cuando Luna lo vio, delgadas y pétreas venas comenzaban a palparse en las comisuras de los ojos de la castaña, deslizándose por los costados del rostro de la joven hasta detenerse a mitad de las mejillas, Luna abrió los labios para decir algo, su cuerpo temblaba y no tenía absoluto control sobre él, aquella mujer, no era la Domina Mortis, tampoco era Hermione Granger, era algo mucho peor…
- Luna…- susurró la mujer mientras sus labios se apretaban hasta formar una Línea, esta se curvó en una extraña sonrisa a la que Luna prefirió evitar mirar…- Luna…- volvió a escuchar la joven pero esta vez, la voz había sido más suave, dulce incluso, los azules ojos de Luna Nott se abrieron perezosamente, percatándose de la ausencia de aquella mujer frente a ella, ahora, en lugar de una tenebrosa Hermione, se encontraba la pequeña Niña, Mione.
- Lo siento mucho…- susurró la pequeña mientras sonreía y con sus ojitos brillantes, Luna Lovegood le vio como las llamas comenzaban a envolver su pequeño cuerpo, Luna corrió hacia la pequeña Hermana, pero algo la había detenido por los hombros, sintiendo una presión en la cintura, la rubia gritó e intentó zafarse de aquel invisible agarre, pero ella siguió luchando, peleando por llegar hasta lo que ahora era solo una silueta envuelta en llamas.
- ¡NOOOOOOOOO! – gritó Luna antes de que la obscuridad cubriera sus ojos…"
Theodore sujetaba a su esposa por la cintura mientras que Harry y Ron intentaban mantenerla sujeta por los hombros, la joven gritaba e intentaba soltarse, Theodore sabía lo que le pasaba a su esposa… entendía que estaba en medio de una visión pero aquello ya era demasiado, la joven estaba histérica, gritando sabrá Merlín que cosas…
- ¡Luna, tranquilízate, es una visión, Luna! – gritaba el joven mientras apartaba a Harry a Ron y envolvía a la rubia entre sus brazos, Luna se lanzó hacia atrás, y junto con Theo fueron a dar a una pared, Nott se quejó al sentir la pared en su espalda pero aun así no liberó a Luna, la joven sacudía la cabeza y lanzaba patadas.
- ¡LUNA! – gritó aún más fuerte el hombre mientras tensaba su cuerpo aún más mientras le mantenía junto a él, inmediatamente Luna comenzó a respirar con normalidad y poco a poco fue regresando así, Harry y Ron seguían con expresiones de horror en sus rostros, no podían ni siquiera pensar en nada.
- Luna…Luna…- llamó Theo al sentir el cuerpo de Luna demasiado laxo, fue cuando se percató que su esposa estaba desmayada, Harry levantó a Luna por las piernas mientras Ron les seguía, tenían que llevar a Luna a un lugar seguro por qué tal vez, dentro de poco, Domina Mortis y sus desquiciadas brujas se decidieran finalmente, por atacar.
Después de acostar a la rubia sobre la cama, Harry envió una mirada a Ron, quien se encogió de hombros, Theodore cubrió el cuerpo de Luna con una manta para luego prestar atención a los dos muchachos que le acompañaban.
- ¿Qué le ha pasado? – preguntó Harry bastante preocupado.
- Si… y supongo que no es la primera vez que sucede ¿no? – intervino Ron mientras se cruzaba de brazos, Theo soltó un suspiro resignado mientras miraba de soslayo a Luna.
- No, no es la primera vez que sucede esto…. Luna en algunas ocasiones tiene visiones, pero jamás se había puesto de esta manera… - contestó el castaño mientras se volvía hacia Harry y Ron.
- ¿quieres decir que es la primera vez que se desmaya? – Harry ya sabía que había cierto tipo de Brujas y Magos que eran bastantes susceptibles con las visiones, pero jamás había presenciado algo como aquello.
- No, normalmente Luna siempre ve imágenes, pero esta vez interactuó con lo que sea que haya visto….me preocupa, la última vez simplemente vio algo que no supo que descifrar…
- Esta de miedo… ¿Qué fue lo que vio? – preguntó Ron.
- Supongo que es algo que va a pasar pronto, Luna me contó que ella y Riddle se encontraban en el bosque… que las llamas comenzaban a alzarse frente a ellos y que vieron unos ojos enrojecidos…
- Maldito Riddle…hasta en las pesadillas se ha colado ese imbécil ¡Como lo odio! – se expresó el pelirrojo mientras fruncía el ceño, en ese momento apareció Draco, el rubio levantó una oscura ceja al ver a los tres mirarle extrañamente.
- ¿Qué mierdas le pasó a Lovegood? – preguntó el joven.
- Nott… Luna Nott.- corrigió Theodore un tanto molesto.
- Si, lo que tú digas Theo… ¿Qué le pasó? – preguntó de nuevo.
- Ha tenido otra de sus visiones…- contestó Harry.
- Bueno… será mejor que salgan… las locas dementes están rodeando la casa y René y Mione han desaparecido, nadie sabe nada sobre ellas…
- ¡NOOOOOO! – gritó Luna de repente mientras se sentaba sobre la cama, su cuerpo estaba perlado en sudor frío.
- ¡Luna! – exclamó Theo mientras se acercaba a su lado, la joven volteó a verle, inmediatamente la muchacha se puso a llorar.
- ¿pero qué le pasa? – preguntó Draco dirigiéndose a Harry y a Ron, ambos se encogieron de hombros.
- ¡Ustedes nunca saben nada! – exclamó el rubio ya exasperado.
Potter y Malfoy se encontraban apuntando con sus varitas a Ginevra Weasley, quien se encontraba levitando con su escoba justo frente a ellos, la pelirroja de azules ojos veía fijamente a Harry, con aquella cínica sonrisa que tanto lo exasperaba, el castaña frunció el ceño, jamás podría perdonarle, a ella, esa criatura hermosa de cabellos como el fuego y de mirada tan calma como el agua, no iba a negarlo y menos a él mismo, seguía enamorado de Ginny a pesar de todo lo que había hecho, pero ese amor no era suficiente como para perdonarle cada acto de crueldad que había cometido, sobre todo cuando atentó contra la vida de Ron y la suya propia, pero mucho menos cuando asesinó a su propia familia sin una pisca de arrepentimiento, su familia.
- Me alegra tanto volver a verte, querido Harry…- finalmente había sido ella quien había roto el tan anhelado silencio, los verdosos ojos de Harry Potter le miraban con un profundo rencor que ni él mismo daba crédito sentir por la persona que a la vez amaba.
- Dudo mucho que estés feliz, Ginny… y lamento agregar que no puedo decir lo mismo…querida.- contestó Potter agregando a la última palabra un tono despectivo, la pelirroja levantó la barbilla, indignada por lo dicho, pero no importaban, las palabras de Harry era lo último que podían hacerle sentir un poco de remordimiento por todo lo que había pasado entre ellos y sus hermanos. Malfoy sonreía de medio lado, ese cabrón presumido que nunca había dejado de mirarle con burla.
- Bueno, bueno, bueno…comadreja…. Yo que tú mejor me voy regresando por donde vine, la caballería ya no tarda en llegar y digamos que a Pansy no le hará mucha gracia ver tu grasoso trasero…- añadió el rubio mientras sonreía arrogante, la vena palpitó en el cuello de la bruja.
- Guárdate tus insultos colegiales Malfoy, por más que junten gentuza de quinta en su ejército no van a poder vencernos ¡Domina Mortis puede vencerlos a todos juntos ella sola! – exclamó la pelirroja. Harry soltó la carcajada.
- ¡¿De qué te ríes idiota?!
- Si… ¿de qué te ríes, idiota? – repitió Malfoy con una ceja levantada, Harry le envió una mirada de advertencia a su compañero de batalla.
- ¿De qué me río Ginny? Pues de ti, cariño… eres tan ingenua y la estupidez se te ha ido elevando que no te has dado cuenta para quien trabajas…- el comentario provocó a Malfoy una crisis de risa que le hizo doblarse a la mitad, Ginny frunció el ceño, aquel comentario, por alguna extraña razón le había hecho dudar….
- Ustedes….- comenzó a decir mientras levantaba la varita y apuntaba con ella a sus enemigos, Malfoy dejó de reír de repente.
- ¡No eh venido aquí a que me hagan dudar de mi señora, simplemente vine a hacer un trato con ustedes si no quieren morir! – exclamó la muchacha mientras descendía de los aires, apartó la escoba y la plantó sobre el suelo a un costado suyo, Harry entrecerró la mirada.
- ¿Un trato comadreja? El único trato que te voy a dar maldita mierda roja ¡es la puta muerte que te voy a dar! – gritó el rubio mientras daba un paso al frente con varita en mano y apuntando a la bruja, el brazo de Potter en su hombro le hizo detenerse.
- ¿ahora qué clase de mierda demente estás pensando Ginny? – preguntó un tranquilo Harry Potter, tanto el castaño como el rubio sonrieron de medio lado al sentir cómo Blaise, Parkinson y los demás tocaban tierra, la morena de ojos verdes soltó un grito e hizo ademán de saltar sobre la pelirroja, pero Blaise la había detenido.
- ¡Déjame Blaise maldito, deja que le saque los ojos y le arranque esa cabellera asquerosa que tiene! ¡Maldita comadreja acércate para que pueda matarte! – gritaba la chica mientras Blaise la sujetaba por los brazos tranquilamente, el hombre sonreía.
- ¡Cierra la puta boca maldita loca! – exclamó la pelirroja.- ¡La domina tiene en sus manos a la pequeña Hermana, esta noche, a tres kilómetros al norte de esta casucha maloliente, díganle a Granger que tiene que ser puntual o sino la niñita inmunda va a morir! – Ginny al final de su discurso sonrío abiertamente al verle la cara de perplejidad de los presentes.
- Tú…- empezó a decir Harry Potter.
- Oh si, corazón… la estúpida Niña llegó a nosotros como abeja a su panal… debo mencionar también que René ya está muerta por supuesto…- y dicho, la pelirroja comenzó a montar su escoba sin apartar la mirada de Potter.- No lo olviden… está Noche, Domina y Granger a solas… a tres Kilómetros al norte…- y dicho, la bruja salió disparada hacia los cielos sobre su escoba, Harry apretó su mano libre hasta volverla un puño tenso, Malfoy soltó una maldición al ver a la bruja marcharse.
- ¡¿Por qué la dejaron ir?! ¡bien podía matarla! – gritó Pansy ya harta de todo aquello, Blaise finalmente la liberó.
- Por qué no sabíamos si sería una trampa Pansy…. ¡Tienen a la mocosa Granger! – finalmente gritó Malfoy mientras se pasaba ambas manos por su larga melena rubia.
- ¡¿QUEEEE?! ¡¿Pero cómo ha sido eso posible, quien fue el imbécil que descuidó a la niña?!
- ¡Ya deja de gritar maldita sea! – el femenino grito proveniente de la entrada de la casa provocó un grupo de murmullos entre el grupo, todos se giraron para encontrarse con Hermione y Tom, la bruja de rizos castaños bajó los escalones y se dirigió a Harry.
- ¡¿Es cierto, Mione y René han desaparecido?! – preguntó alarmada la joven.
- No solo eso Hermione…- empezó a explicar el hombre de anteojos.- sino que también la Domina tiene en sus manos a Mione…. Y René…bueno ella…
- Sé que está muerta Harry… mi pregunta es ¿por qué han permitido que se escaparan?
Nadie supo responder a la Domina Prima, inmediatamente Harry le explicó a la castaña lo que había dicho Ginny, la joven simplemente se negaba a seguir ocultándose.
- ¡Pero que carajos Granger! ¡¿Qué no te das cuenta que es una maldita trampa! – gritó Malfoy acercándose a Hermione, pero inmediatamente fue detenido por la varita de Riddle presionando su pecho.
- Demasiada la cercanía…- susurró el hombre mientras enviaba una penetrante mirada al rubio.
- Pero que… ¡Riddle deja de apuntarme! – gritó Malfoy.
- ¡Ya basta! Tom, baja la varita ahora mismo…- ordenó la castaña.- y me temo Harry, que si queremos salvar a Mione, no tengo otra opción más que acudir a la cita con Domina Mortis…- añadió la muchacha mientras se cruzaba de brazos.
- ¡Te has vuelto chiflada! – gritó Pansy quien se acercaba a largos pasos, la castaña le miró fijamente.
- Mortis no puede hacerme daño…
- Y tú a ella tampoco…- interrumpió Parkinson.
- Tenemos que traer a Mione ¿no lo entiendes Parkinson? Si la Domina Mortis absorbe su energía mágica olvídense de vencerla…- las palabras de Hermione fueron como una bofetada para Pansy, quien bajó la mirada.
- Nadie mejor que nosotros sabemos esto Granger, no vengas con aires de grandeza con querer hacerte la heroína… ¡Todos aquí estamos luchando para recuperar nuestro mundo!
- ¡No me doy aires de nada, simplemente intento buscar una jodida solución a esto maldita sea! Se trata de mí, Parkinson… yo transformé a este mundo, fue culpa mía ¡Me siento responsable por esto! ¡¿Es que no terminas de comprenderlo maldita serpiente?! ¡Mientras tú estabas en tu maldita mansión de campo disfrutando de tu vida después de la guerra yo me hundía! ¡Y si no me dejan que me enfrente a la Domina Mortis esta noche, yo sola iré a buscarla… bien lo dijo Jean, solo yo puedo vencerla…! - Hermione se detuvo para apreciar los rostros desencajados de quienes le rodeaban a excepción de Riddle, quien parecía extrañamente feliz.- ¡ni tú Harry, ni tú Malfoy…Ni Parkinson, Ni Blaise…No Goyle, Ni Crabbe….ni Brown…! Merlín… llevan cinco años peleando con ella y ni siquiera le han tumbado el antifaz…- continuó diciendo la castaña mientras se giraba y entraba a la casa hecha una furia, Harry se estremeció de pies a cabeza.
- Bien hecho… ahora va a gritarme a mí cuando me vea…- comentó Tom Riddle mientras metía las manos a los bolsillos del pantalón y tranquilamente, como si nada hubiera pasado, se giró y fue tras Hermione, el silencio era aterrador y abrumante que Harry Potter terminó por exhalar ruidosamente.
- Pero que… maldita Granger…- masculló Pansy mientras se cruzaba de Brazos.
- Tal vez Domina Prima tenga razón… tal vez si la dejamos luchar contra la Mortis…tal vez recuperemos el mundo Mágico.- agregó un tranquilo Vincent, Goyle le apoyó con un movimiento de cabeza.
- ¿Estoy Loco o ustedes han hablado? – preguntó Blaise.
- Las dos cosas…- contestó Malfoy mientras miraba seriamente la entrada de la casa.
- Bueno…no quiero alarmar a nadie pero ¿Fui el único que notó que Granger tuteó a Riddle? – preguntó Goyle, Pansy ahogó un chillido indignante mientras que Harry y Malfoy se miraban uno al otro con asombro, el Silenció reinó entre ellos.
Theodore le veía anonadado, Harry y Ron simplemente se habían olvidado como era respirar, Draco por otro lado no sabía si creer en las locuras delirantes de Luna Nott, el rubio entrecerró la mirada mientras veía a Theodore acariciando la corta melena rubia de la muchacha y le abrazaba.
- Era ella y no era a la vez…- decía con dulzura Luna mientras veía a Harry, Ron y Draco.
- Era y no era… ¡¿Cómo está eso?! ¡Harry explícamelo por qué no lo entiendo! – gritaba Ron mientras buscaba respuestas en su mejor amigo, Draco negó con un movimiento de cabeza, aquel pelirrojo era un completo idiota.
- Ron… no tengo ni idea…- contestó pausadamente el muchacho.
- Lo vi Theo… la vi deseándome la muerte sin necesidad de decírmelo y sus ojos…en sus ojos estaba el infierno…- explicó Luna mientras se apartaba de Theo, gateando sobre la cama se acercó a Harry y a los otros dos, los enromes ojos observadores de Luna reflejan los rostros asombrados de esos tres. – No era Domina Prima…tampoco era Domina Mortis…- empezó a decir mientras una gorda gota salada salía de su lagrimal izquierdo, deslizándose por la pálida piel fría y suave, Harry se estremeció de pies a cabeza ante la imagen, Ron dio un paso atrás y Draco, Draco simplemente observó cómo la chica continuaba perdiendo la cordura. – la miré y me miró…pude escuchar su respiración y escuchar su voz, había tanta oscuridad en ella Harry Potter…al principio no supe diferenciar entre la Domina Prima y Domina Mortis, pero poco a poco las cosas se fueron aclarando…yo la confundí… Harry, yo la confundí, creyendo que era Domina Prima y luego con Mortis, pero ella no era ninguna… era ambas…- Luna les miraba con aquellos azules ojos tan abiertos y redondeados como la Luna misma, su voz era un simple susurro ronco narrando un cuento de horror, Theodore tragó en seco, observando a Ronald correr, escapando de aquella habitación,
- ¡Se volvió loca! ¡LOCAAA! – gritó el pelirrojo desde la lejanía, Draco por otro lado, lanzó una mirada alarmante a Nott, Harry no hizo ni dijo nada, solamente evadió la profunda mirada de Luna.
- Ya fue suficiente Luna, los estás asustando…- intervino Theo mientras se acercaba a su esposa, fue en ese momento cuando Luna se bajó de la cama y levantó las manos, Draco y Harry se inclinaron hacia atrás en el momento en que Luna puso sus manos sobre sus mejillas.
"…Cientos de imágenes, fuego, llanto, gritos, varitas rodando, varitas rotas, Magos y Brujas escapando y muriendo por todos lados, Mione en medio de un circulo de fuego, Mione ardiendo entre las llamas, Hermione cayendo sobre la hierba carbonizada, Hermione gritando mientras lágrimas negras a causa del rimen chorreaban sus blancas mejillas, La dominas Mortis atacando a Voldemort y Tom que luchaban lado a lado, Luna tropezando, Ron y Weasley peleando contra Ginny, Harry huyendo de la batalla, Potter extraviado entre el fuego, Blaise y Parkinson deshaciéndose de las Brujas restantes, Vincent y Goyle sobre el suelo, uno de ellos había dejado de respirar, el otro simplemente estaba muriendo lentamente…
Nuevamente la imagen de Hermione Granger apareció, pero esta vez negras venas saltaban bajo su piel, palpitándole fuertemente, causándole dolor mientras los globos oculares comenzaban a oscurecerse, como si una gota negra de su rímel chorreado hubiera caído sobre la blanca superficie, la siguiente imagen era de Domina Mortis apuntando a Hermione, una Hermione distinta… con sus oscurecidos ojos, los cuales comenzaban a brillar en un tono carmesí, como dos antorchar resguardadas en un pasillo… el cielo se había cubierto de grises nubes, el fuego se había apaciguado, dejando en su ausencia infértiles tierras… y ella levantó su mano, con su varita apuntando a la Domina Mortis…
- Nuncscioquid sit mori, cara(Hoy conocerás lo que es la muerte, querida) – se escuchó la tierna voz de Hermione haciendo eco por el lugar, hablando latín, idioma que extrañamente nadie entendía a pesar de que los hechizos se conjuraban en dicho lenguaje.
- Quamquinunquamoderuntme (Nunca había odiado a nadie más, que a mí misma) – volvía a añadir Hermione mientras daba un paso al frente, la vida moría a cada paso que ella daba, la poca hierba verde que quedó tras el incendió se volvía negra hasta convertirse en ceniza, lo mismo pasaba con los árboles y unas cuantas aves cayendo de su ajetreado revoloteo en el cielo. La Domina estaba perpleja, su máscara había desaparecido, revelando finalmente quien era ella.
- Et ideo non uidetur idem ... nos vero quid differt unum ab alio ... quia ego sum vere domina mortem(Nos parecemos tanto, somos y no somos la misma persona... pero lo que más nos diferencia una de la otra... es que yo soy realmente la dama de la muerte) – las palabras acompañaron a un terrible silencio después de aquellas palabras, todo se volvió oscuro para Harry y para Draco y mientras la oscuridad comenzaba a inundar sus vistas, el gritó de la aparente Domina Mortis les estremeció por completo mientras el rostro de Hermione se giraba hacia su dirección, sonriéndoles dulcemente…"
- ¡APARTA, APARTA! – gritó Harry mientras daba un manotón a la mano de Luna, esta se apartó inmediatamente, liberando a Draco quien estaba más pálido de lo que ya estaba.
- ¡Maldita Loca, demente, desquiciada! – gritó el rubio mientras retrocedía hasta golpearse la espalda con la pared, Theodore ya estaba junto a Luna, abrazándola mientras la joven soltaba el llanto, subiéndose el rostro con ambas manos, Harry salió corriendo de esa habitación, mientras que Draco veía con ojos perplejos a la pareja.
- ¡No vuelvas a tocarme maldita Lunática! – gritó el rubio.
- ¡Lárgate de una puñetera vez Draco! – gritó un enfurecido Theo, el rubio ya se había ido para cuando los azules ojos de Nott pretendían mirarle.
Harry se recargó a la pared mientras sus verdes ojos se llenaban de lágrimas ¿Qué había sido todo eso? ¿Fueron las visiones que Luna había visto anteriormente? Se preguntaba el muchacho mientras pegaba el salto al escuchar a Malfoy aparecerse frente a él.
- ¿Qué mierdas fue eso Potter? – exigió saber el rubio mientras apretaba los puños, Harry desvió la mirada.
- Supongo que la visión de Luna…- contestó el muchacho mientras bajaba la mirada y se tallaba las lágrimas con la manga del saco.
- ¡¿Se supone que eso va a suceder?!
- Probablemente…- contestó secamente mientras llevaba su cabeza hasta la pared, mirando la techumbre de madera vieja.
- Potter…
- Esa era Hermione…- interrumpió el castaño al rubio.- no era Mortis, tampoco era Hermione…al menos eso dijo Luna y ahora lo sé, pude verla… era nuestra Hermione pero no lo era, lo comprendo ahora…
- Potter… ¿Qué carajos va a pasarle a Granger?
- Ni idea Malfoy… pero una cosa si te aseguro, no permitiré que Voldemort la convierta en esa cosa…- contestó el muchacho mientras iba en búsqueda de su amiga.
Hermione se acercó a la ventana, y posó la palma de su mano sobre esta, ya era muy tarde y Domina Mortis le había citado al caer la noche ¿Qué haría si no podía enfrentarse a ella? Por otro lado, Mione estaba en peligro, si esa parte de su personalidad moría, entonces la guerra en ese mundo iba a terminar… y no precisamente beneficiándolos a ellos, la castaña se estremeció al escuchar la puerta abrirse, los marrones ojos vislumbraron a Tom entrando por esta seguido por el indeseable Voldemort.
- Mi querido compañero me ha informado sobre el…pequeño incidente de hace unos momentos.- comentó el Lord mientras se dirigía hacia la muchacha, golpeando de paso el hombre de Tom, este entrecerró los ojos.
- Mione ha sido secuestrada…- añadió Hermione mientras volvía su vista hacia el frente.
- ¿Secuestrada? Lo dudo, esa niña es más de lo que cuenta ¿no es verdad señorita Granger? – las palabras de Voldemort era como corrientes eléctricas, cada vez que lo escuchaba se sacudía, el hombre giró el rostro para echarle una miradas a Tom.- Aunque de señorita ya no tienes nada, Granger… ¿a quién hay que felicitar? – continuó diciendo para la sorpresa de Tom, Hermione giró rápidamente su rostro hacia el hombre.
- ¡¿Pero qué carajos?! – gritó la muchacha mientras sacaba la varita y apuntaba a Voldemort, Tom levantó ambas cejas.
- ¡Oh vamos, era un chiste! – dijo el hombre rápidamente mientras levantaba las manos y mostraba a la castaña las palmas, aquel hombre era un verdadero martirio, había pensado la joven mientras deslizaba su mirada más allá del Mago tenebroso, aunque a veces…- continuó pensando.
- Evigilate, aperi oculos tuos et fugit avis cadaver mortis (Despierta, abre los ojos y vuela, ave carroñera de la muerte) – Hermione se estremeció al escuchar aquello, la joven se giró hacia la ventana, había sentido frío mientras el susurro penetraba sus oídos, dejando el mensaje en su cerebro…
- ¿Sucede algo, querida? – preguntó Lord bastante extrañado por la actitud de la Bruja.
- Ella no es tu querida…- intervino la descontenta voz de Tom.
- Bueno entonces…
- ¡Ya basta ustedes dos! ¡se están volviendo dos mosquitos zumbándome al oído! ¿es que no lo han escuchado? – intervino Hermione, finalmente preguntando por aquella voz.
- Solo escuchándome a mí mismo…- contestó el Lord mientras la observaba, Tom se mantuvo en silencio.
- Fue latín, estoy segura que algo o alguien me habló en otro idioma…- comentó Hermione observando al atardecer en el horizonte.
- Posiblemente te estés volviendo loca…- dijo Voldemort con una mirada llena de burla y un tonito bastante burlesco, Tom gimió descontento.
- Probablemente… pero esto es a…. – pero Hermione se interrumpió al sentir las frías manos del Lord tenebroso sobre sus hombros, el hombre se inclinó hacia el frente y recargó su barbilla en la coronilla de la muchacha.
- La locura solamente es el motor del cambio Granger… búscala, utilízala y explótala….lo que has escuchado es la mera prueba de que pronto no sabrás ni de ti misma… - le susurró al oído mientras el calor de su respiración le cosquilleaba el cuerpo a la bruja, Tom gruñó mientras daba un paso al frente.
- ¡Ya entendí, ya entendí! – gritó el Mago mientras se giraba y levantaba las manos – La bruja es toda tuya, puedes quedártela… de igual manera…- se interrumpió mientras miraba su misma imagen frente a él, el Lord dio un paso al frente, ambos separados por escasos centímetros de rostro a rostro.- igual…. Voy a disfrutarla…- continuó diciendo, con voz ronca, casi como un susurro que solo él mismo podría escuchar, los ojos de Tom se abrieron de par en par, Hermione ignoraba lo que estaba pasando, ella simplemente observaba por la ventana, hasta que un golpe seco la tomó por sorpresa, la bruja se giró para encontrarse a un Tom lanzándose contra el Lord, la chica soltó un grito mientras se lanzaba a la cama que estaba a un lado, dio unos cuantos rebotes y lo que vio a continuación la dejo perpleja, Tom Riddle y Lord Voldemort saliendo volando atreves de la ventana rota a causa de sus propios cuerpos.
Potter y Malfoy, junto a Blaise y Pansy seguidos por Goyle y Vincent aún se encontraban a las afueras de la casa…
- ¡¿Pero qué diablos?! – gritó Zabini mientras veía dos cuerpos cayendo del segundo piso, Potter y Malfoy siguieron la mirada del moreno, pero para esto, tanto Tom y Voldemort ya habían caído al suelo estrepitosamente, causando un extraño ruido.
- ¡JODER CON EL TENEBROSO! – gritó Vincent mientras Goyle soltaba la carcajada, Potter se estremeció al ver a Tom Riddle ponerse de pie, tambaleándose y asentando un patada al Lord en el vientre, Potter sintió la quijada por los suelos mientras Malfoy se ahogaba de la risa.
Tom cayó al suelo después de que su pierna fuera atrapada por las manos del Lord oscuro, Hermione se asomó por la ventana, lo que vio allá abajo la dejó helada.
- ¡USTEDES DOS BASTA! ¡HARRY CON UN DEMONIO HAZ ALGO! – gritó la muchacha desde el segundo puso.
- ¡¿Pero por qué yo?! – respondió el nombrado.
- ¡Déjalos Granger! ¡Tú y tu afán por arruinarles el momento a los demás! – intervino Malfoy mientras seguía mirando el espectáculo, por otro lado, Pansy Parkinson se le quedó mirando a Hermione, luego posó sus verdes ojos sobre ambos Magos oscuros, luego de nuevo a Hermione y finalmente volteó a mirar a Vincent y Goyle, aquello último que había dicho el corpulento muchacho le había dado mucho en que pensar…
- Maldita Granger…- maldijo la morena mientras sonreía de medio lado.
Hermione le asentó el trozo de carne en el rostro con bastante fuerza, Tom le envió una mirada indescifrable a la castaña.
- ¿Por qué mejor no nos dejamos de estupideces y usas magia, Granger…?
- Porque no tiene caso, algo debes aprender de todo este alboroto Tom…- contestó ella mientras le tomaba de la mano y lo obligaba a sostener el trozo de res contra su cara.
- Tú y tu afán de dar lecciones de vida, Granger…- interrumpió Pansy quien acababa de entrar a la cocina.
- ¡Parkinson, no les estés festejando! – exclamó la muchacha.
- A todo esto ¿Por qué inició la pelea? O más bien… ¿por quién? – preguntó Parkinson con doble intensión, Hermione sé le quedó mirando.
- ¡¿Y yo que voy a saber?! – gritó Hermione, Tom se puso de pie, arrojó el trozo de carne y salió del lugar sin decir nada.
- Mujeres escandalosas…- fue lo único que lograron escuchar que decía.
- Bueno Granger, ¿Qué carajos te traes con esos dos, eh? ¡Por qué a mí no me engañas, tú tienes algo con el Mago tenebroso!
- Tú estás demente…. ¡y ya deja de acosarme!
- ¡Ah no Granger, tú de esta no te escapas hasta que me lo cuentes TODO! ¡¿Cómo está eso de que te estar tirando a Riddle, eh! – gritó la muchacha deteniendo a Hermione por el brazo.
- ¡¿Qué HERMIONE/GRANGER QUEEEEEE?! – se escuchó el grito de tres muchachos desde la entrada, la castaña y la pelinegra se giraron rápidamente, mirando perplejas a Draco, Harry y Ron con los rostros desencajados.
- ¡Yo no hago nada, es esta pervertida de Parkinson que ve cosas donde no lo hay! – mintió descaradamente Hermione mientras se zafaba de la muchacha.
- ¡Hermione, ven inmediatamente aquí! – gritó Ron quien siguió a la chica quien había salido por la puerta que estaba justo a su lado.
Y mientras el pelirrojo se perdió de aquella habitación, Draco le dedicó a Pansy una mirada bastante extraña.
- ¿y a ti que te pasa, Draquito? – preguntó la chica bastante coqueta. lo que Harry supo más adelante fue que el rubio se escondió sabe Merlín donde y que Pansy Parkinson se la pasó buscándolo.
Luna bajaba las escaleras poco a poco mientras observaba a Lavender curándole el rostro a Lord Voldemort, en ese momento apareció Tom y envió una mirada amenazante al otro hombre, quien simplemente se limitó a sonreír abiertamente, parecía divertido, fue en ese momento cuando recordó la charla que, sin querer, había escuchado al otro lado de la puertas, lo siguiente que le contó Theo fue que Malfoy le había contado que ambos habían caído por la ventana rota y habían estado golpeándose en el suelo. Tom se detuvo a medio camino de las escaleras cuando se encontró con Luna, quien lo observaba indescifrablemente, el hombre frunció el ceño e intentó pasar por su lado, pero la muchacha no se apartó ni medio centímetro.
- No puedo creerlo… no puedo creer que estés celoso de ti mismo.- comentó la rubia mientras levantaba la mirada a un lado, Tom simplemente le observaba con un extraño brillo en los ojos.
- Tal vez…- fue su simple respuesta, dejando a Luna en medio de los escalones siguiéndolo con la mirada mientras que él continuaba con su camino.
Celos. Pensó Tom en la minúscula palabra mientras andaba por el oscuro pasillo, la imagen de Hermione siendo tocada por las frías manos de un Yo alterno, Hermione siendo observada con aquellos mismos ojos que él poseía, pero a pesar de ser la misma persona, ambos , tanto el Lord como él saben lo diferentes que son… Y siguió caminando, sin saber a dónde iba e inconscientemente su cuerpo lo llevaba hacia la remara de Granger, se sorprendió al verse frente a la puerta de dicha habitación.
- ¡Ya te dije que me dejes en paz Ron, no me estés acosando! – escuchó gritar a la castaña, Tom frunció el ceño.
- ¡Ya dime Herms, yo sé que hay algo entre tú y ese monstruo! – aquella molesta y chillona voz tenía que pertenecerle al idiota amigo de Granger, si, ese pelirrojo escandaloso.
- ¡Cállate Ron! ¡Ahora lárgate que tengo muchas cosas en que pensar!
- ¡¿Así, como en qué?! ¡Ya se… en Riddle!
- ¡Ronald Weasley!
- ¡Hermione Granger!
- ¡AAAAAAAH YA DÉJAME EN PAZ RON, NO ESTOY DE HUMOR PARA ESTAR AGUANTÁNDOTE! – le gritó aún más fuerte.
- ¡Pero sí para estar con el imbécil de Riddle! – contestó el pelirrojo.
- Ronald… por favor, déjame en paz…- suplicó Hermione ya en voz queda, Tom abrió la puerta de una patada, sorprendiendo a ambos que se habían sobresaltado por el ruido.
- ¡Tom! – gritó Hermione sorprendida.
- ¡Tú! – señaló Ron mientras apuntaba con el dedo.
- Expulso…- murmuró Riddle, Hermione vio cómo su mejor amigo salía volando de la habitación, golpeando su espalda contra la pared de enfrente, la castaña se giró hacia Tom para gritarle algún impropio, Ronald se sobó la cabeza y al levantar la mirada vio al Mago había tomado por la cintura a Hermione acercándola lo más posible a su cuerpo, Tom apuntó con su varita a la puerta mientras besaba a Hermione, Ronald Weasley quedó anonadado al ver a su mejor amiga besando su peor enemigo mientras la puerta se cerraba de un golpe. CONTINUARA.
Y este es el Capitulo 11 ! ¡¿Que les pareció?!
Susan-Black7 .- Bueno, como me lo pediste, eh aquí la continuación, ojala te haya gustado... saludos y Gracias por el comentario, nos leemos la próxima semana.
Madelinedarkgirl.- Ja ja ja ja ja que bueno que te gustó y sobre la palabra, ¡SI! sobre todos los efectos secundarios que deja ja ja ja ja... Saludos y ojalá este capitulo también te haya gustado. Gracias por leer.
Guest.- :3 me encanta dejar los capítulos en el punto más interesante... Gracias por el comentario espero seguir leyendo tus review, saludos.
Mareliz Luna.- Hola...! Pues si... :v lamentable la interrupción, y lo de la muerte de René es con un propósito despertar a la Mortis que Voldemort ha creado dentro de Hermione, la cual ya deberías sospechar, tarde o temprano hará de las suyas...ja ja ja ja y sobre las desveladas, si no lo hago yo escribiendo, lo hacen mis hermanos... XD saludos nos leeremos la próxima semana. Gracias.
MariiBravo.- Ja ja ja ja ja Gracias, espero no haberte hecho esperar demasiado, Gracias por leer.
