Hola...!
Muy bien, yo solo quiero AGRADECER a todas (os) los que me han leído, pero aún más, los que se han tomado su tiempo en comentar el Fic que con tanto esfuerzo eh escrito para ustedes, realmente significa mucho todas sus palabras, correcciones, halagos y sus criticas, realmente AMO ese tipo de detalles, espero seguir leyendo y también que les guste el siguiente Capitulo...sin nada más que añadir, les dejo Leer...
BlackAthena.
DOMINAMORTIS
12
"…El amor es transparente y como el viento, no se ve, pero sí que se siente…"
(BlackAthena)
Lord Voldemort sonreía de una manera bastante sospechosa, Harry simplemente lo mantenía en la mirada, pero de verdad que el niño que vivió no podía apartar la mirada y observar al otro hombre de aspecto casi idéntico de no ser por la larga melena negra del Lord Oscuro, Ron y Draco estaban casi en la misma situación, solo que el pelirrojo se encontraba mentalmente encontrando diferencias entre ambos Riddle, el pequeño grupo de varones estaban en la sala de la vieja casa, se escuchaban desde ahí los pasos apresurados del piso superior, todo el mundo iba y venía, de Hermione nada se sabía desde hace una media hora aproximadamente.
Hasta que la puerta se abrió de un golpe.
Pansy Parkinson entró a la habitación hecha un basilisco, se le notaba en los ojos claramente.
- ¡¿Dónde está Granger?! – preguntó la joven mientras se aproximaba a Tom, quien hojeó una vez más una vieja edición del profeta, el hombre no respondió. - ¡Te estoy hablando, respóndeme! – volvió a gritar la muchacha, fue en ese momento cuando él levantó la mirada, levantando una oscura ceja y esbozando una extraña sonrisa.
- No soy la niñera de Granger, creo que ella puede cuidarse sola….ya sabes, ya está bastante crecidita…- respondió poniéndole énfasis a cierta palabra, la joven se estremeció de pies a cabeza, Ronald se puso colorado hasta las orejas, Harry entrecerró la mirada y Draco sonreía mientras mecía la cabeza de un lado a otro, por otro lado, el Lord simplemente observaba y escuchaba, claro, con una burlesca sonrisa en sus labios, típico de él.
- Bastardo idiota…- masculló la muchacha, lo que pasó después fue que la ex Slytherin se encontraba acorralada entre la pared y el cuerpo delgado de Riddle, con la varita de este amenazando su suave cuello perfumado.
- Mide tus palabras niña….- decía mientras giraba el arma entre sus dedos, lastimando la piel de Pansy, quien soltó un quejido.
- ¡Riddle, suelta a Parkinson ahora mismo! – exclamó Harry Potter quien se acercaba con varita en alto, Draco y Ron le siguieron.
- Merlín bendito… ¡TE DEJO SOLO TRES SEGUNDOS Y MIRA LO QUE CAUSAS! – el grito de Hermione proveniente de la entrada estremeció a varios a excepción de Tom y Voldemort, el segundo sonreía satisfecho y el primero simplemente bajaba lentamente la varita y se dirigía hacia la muchacha.
- No voy a seguir tolerando semejante trato Granger… he hecho un trato contigo, no con esos…- le susurró al oído antes de salir de aquella habitación.
- Parkinson… ¿Te encuentras bien? – preguntó la castaña mientras veía a la joven acariciarse el cuello, ignorando completamente a Tom, quien simplemente ya había desaparecido.
- Muy bien Granger… maldito idiota…- contestó la muchacha mientras levantaba la mirada hacia Hermione.- por cierto, Potter y Weasley te están buscando, creo que temen que te escapes de la casa…
- No voy a ir, se los he prometido ¿no? – respondió la bruja mientras se giraba y salía de la habitación.- Nada más esto me faltaba, que quieran controlarme…
La media noche había llegado y Domina Mortis esperaba la llegada de la Domina Prima, solo era cuestión de tiempo para que ella se completara por fin, ya nomás de estar absorbiendo magia de la naturaleza, bajó la mirada y se miró los pies desnudos, ese era el motivo por el cual siempre andaba descalza, esa era la razón por la cual se veía en la necesidad de absorber a sus hermanas, levantó la mirada y a través del antifaz plateado observó la Luna.
Hermione entró a la habitación con cuidado de que nadie más la viera, su prioridad en esos momentos era salir de la casa y buscar a la Domina Mortis, tomó la vieja escoba del almacén, y aunque volar le provocaba vértigo no era momentos para temerle a nada, la joven de cabellos rizados cerró con cuidado la puerta, lo que menos quería es que alguien se percatara de lo que estaba a punto de hacer…
- En verdad eres una imprudente Granger…- la joven se sobresaltó de tal manera que había dejado caer la escoba.
- ¿Pero qué…que haces idiota? ¡No vuelvas hacerme eso! Casi me matas del susto. – exclamó la muchacha mientras levantaba el objeto, Tom sonreía de medio lado.
- Medio ejército te está buscando Granger y tú aquí haciendo los quehaceres… - comentó él mientras se acercaba.
- Alguien tiene que ir por Mione, no podemos dejarla a merced de esa loca…- respondió ella mientras desviaba la mirada, la sonrisa de Tom se ensanchó.
- ¿entonces ese es el plan, escabullirnos por la noche e ir a rescatar a la insufrible mocosa? – preguntó el hombre mientras avanzaba hacia la bruja, Hermione retrocedía tanto cómo él avanzaba, hasta que su espalda topó con pared, las miradas de ambos se fijaron uno en el otro.
- ¿Qué…que es lo que pretendes? – preguntó la bruja estremeciéndose por el toque del pecho de él contra el suyo.
- Ir contigo por supuesto ¿o quieres que te recuerde más bien el inquebrantable que juramos? – la aterciopelada voz de Riddle comenzó a estremecerle, sobre todo cuando su mirada clara se volvió aún más profunda.
- ¡Salida nocturna, maravilloso! ¿Y a donde es a donde nos dirigimos, querida Hermione? .- una tercera voz varonil resonó desde la entrada de la cocina, Riddle rodó los ojos y Hermione vio a la delgada y alta figura entrar a la habitación con una enorme sonrisa de oreja a oreja, para nadie fue exento la manera en que Lord Voldemort había nombrado a la castaña, Tom giró el rostro para observar al hombre.
- Contigo a ningún sitio…- respondió arisco, Hermione solo pasaba su mirada marrón a cada uno de ellos, hiendo y viniendo con frecuencia.
- Bueno…- intentó interferir Hermione.
- Claramente… escuché decirles algo sobre….la mocosa Granger.- comentó el Lord mientras seguía avanzando, fue en ese momento en que Tom se giró completamente, interponiéndose entre Hermione y el Lord, el hombre se detuvo, Hermione se inclinó para poder ver a Voldemort.
- Bueno es que…- volvió a decir la castaña, pero su voz no había sido escuchada.
- Es obvio que se te da perfectamente interrumpir…- Tom estaba molesto, muy molesto, tanto que era demasiado obvio, cosa que no pasó desapercibida por la única persona que lo conocía mejor que nadie, él mismo.
- Tampoco es que haya interrumpido algo interesante…- contestó aburridamente mientras dirigía su mirada, por escasos segundos hacia Hermione, ella lo notó.
- Ya basta…- intervino ella mientras daba un paso al frente y se detenía a lado de Tom.- no es momento de…
- ¿Por qué no te vas por ahí a molestar a Potter? Eso sí que se te da mejor…- Hermione quedó con la boca abierta ante el comentario, mira que meter a Harry para ser el objetivo de entretenimiento de alguien no era bastante bueno.
- Potter ya me ha aburrido, ese niño mimado por Albus ya no tiene nada que ofrecerme, en cambio…- los azules ojos de Voldemort se fijaron en la castaña, pero esta estaba mirando a Tom con una expresión de enfado.- mis intereses han cambiado rotundamente…- terminó la frase, Tom gruñó ronco.
- Es una lástima que….tú estés fuera de sus intereses…- dijo Tom mientras se giraba para enfrentar la mirada de Hermione, el Lord entrecerró la mirada, evidentemente molesto.
- No…vuelvan hablar…de mí… ¡Como si no estuviera presente! – gritó la muchacha mientras se giraba para mirar al Lord.- y usted debería estar avergonzado por estar interrumpiendo charlas que no son de su incumbencia… - dijo la bruja para luego volverse hacia Tom.- y tú, será mejor que cierres la boca, a ti tampoco nadie te ha invitado…- finalizó mientras se llevaba las manos a las caderas.
- Creo que no has entendido Granger…- empezó a decir Tom mientras se inclinaba hacia ella, acercando sus rostros.- si algo te pasa, moriré…- aquellas palabras fueron claras para Hermione, recordando el juramento inquebrantable que había hecho junto con él.
- Muy bien, me has convencido, ahora dime que vamos hacer con él…- señaló la castaña con el pulgar al Lord.
- Se queda…- contestó Tom sorprendentemente rápido.
- Bueno…. Me quedo.- dijo finalmente el Lord mientras se cruzaba de brazos, Tom entrecerró la mirada, se conocía tan perfectamente bien que estaba seguro de que a continuación su argumento o amenaza convencería a Hermione de llevarlo con él.- alguien tiene que vigilar a Potter ¿No es así? – y como lo había pensado, aquel énfasis en el nombre del mocoso que vivió era una clara amenaza oculta, miró de soslayo a Granger, la bruja era muy astuta a la cual no tomó demasiado tiempo en entender el mensaje subliminal.
- No voy a lidiar con Harry ni con Ron por culpa tuya…. Está claro que quieres venir y que vas a arruinarnos el plan si no te llevamos… ¡Esto no es un paseo al parque quiero que entiendas! – agregó la joven dando un paso al frente.- no tengo ni idea de que estás planeando, pero te aseguro… que si tratas de hacer algo en contra de cualquiera aquí que no sean nuestros enemigos…- Hermione se sentía extrañamente acelerada, el pulso cardíaco comenzó a incrementar rápidamente, sintiendo algo muy extraño en el pecho, como si ardiera e intentara salir dentro de ella.
Tom abrió ligeramente los ojos en son de sorpresa al ver la dorada mirada de Granger, fue en ese momento cuando al ver a un serio Lord, se percató de lo que estaba pasando, aquella ya no era más Hermione Granger.
- Bienvenida al mundo… Domina Mortis.- saludó el Lord oscuro mientras se reverenciaba como todo un caballero el cual no era.
- Nequedefensumesse (Ni de cercas de serlo)…- fue su respuesta mientras se tambaleaba, se había mareado y a punto estuvo de golpearse contra el suelo si no fuera por Tom, quien la había tomado en brazos mientras caía.
- Granger…- llamó Tom mientras veía a la joven llevar su mano a su rostro.- ¿Qué carajos le has hecho? – preguntó Tom enviando una envenenada mirada al Lord, quien se acercó a pasos acelerados.
- No he hecho nada más que despertar lo que estaba dormido.- fue su respuesta, Tom le miró confundido, Voldemort se acuclilló al lado de ambos y le observó, la chica seguía con los ojos cerrados.
- Granger… ¿estás bien? – preguntó Tom mientras la sacudía ligeramente, la bruja abrió los ojos perezosamente, el Lord y Tom le miraron una vez más a los ojos, nuevamente marrones.
- ¿Qué pasó? – preguntó la muchacha mientras se ponía de pie con ayuda de Riddle.
- Te mareaste…- contestó Voldemort pensativo.
- ¿quieres con un carajo decirme por qué hablas latín, Granger? – preguntó Tom mientras fruncía el ceño.
- Yo no sé hablar Latín Riddle… solo algunas palabras….los hechizos más bien.- contestó la muchacha.- pero formular oraciones y llevar una conversación, nunca…- continuó diciendo mientras levantaba la mirada, Tom miraba a Lord Voldemort, intentando taladrar su cabeza con los ojos.
- Que extraño… acabas de decirnos que no estabas cercas de ser la Domina Mortis.- comentó Voldemort bastante serio.
Draco Malfoy abrió la puerta de una patada, sorprendido por no haberla encontrado dentro de su recamara, el rubio rápidamente se asomó al baño, obteniendo el mismo resultado, el joven Mago se dirigió hacia la salida…
- ¡Granger no está en su habitación! – gritó mientras se sujetaba al marco de la entrada.
- ¡Tampoco con Luna! – gritó Harry.
- ¡TAMPOCO ESTÁ EN LA BIBLIOTECA! – gritó Ron mientras se rascaba la cabeza, era extraño, bastante extraño.
- ¡ ¿DÓNDE MIERDAS ESTA RIDDLE Y VOLDEMORT?! –gritó Pansy Parkinson llegando al punto de encuentro, tenían media hora buscando a Hermione Granger.
El lugar se quedó en completo silencio al percatarse de la ausencia de ambos Magos tenebrosos, Ronald se golpeó la frente con la palma de la mano y soltó varias palabras que le garantizaban varias palmadas en el trasero patrocinadas por su madre, Draco simplemente veía a un Harry bastante pensativo.
- ¡Lo sabía, sabía que Hermione tenía algo con ese hombre! – gritó el pelirrojo, Weasley volteó a mirarle.
- ¿Qué es lo que sabes tú? – preguntó su yo adulto, el chico volteo a ver a Harry y a Draco. Ron se puso bastante serio con un toque de nerviosismo.
- Bueno…- empezó a decir Ron. Pansy Parkinson abrió los ojos desmesuradamente mientras Luna y Lavender sonreían en el fondo, por otro lado Nott y los muchachos parecían bastantes serios con el asunto.
- ¡Y la besó, por Merlín que lo quería matar ahí mismo, pero el imbécil me cerró la puerta en las narices después de arrojarme como trapo viejo! – exclamó el pelirrojo después de contar lo que había pasado.
- Ron, tranquilízate…- intervino un nervioso Harry.
- ¡Me tranquilizo y una mierda! ¡Mira que ver a Hermione besándose con esa monstruosidad me ha dejado traumado de por vida! – contestó el enrojecido Ron.
- ¡Por el amor a Merlín y circe comadreja! ¡ni que no tuviera ojos, si ya sabía yo que Granger no estaba ciega…! ¡Si resultó tener buen gusto! – intervino Pansy para la sorpresa de Lavender y Luna, esta última soltó una risilla ahogada, Theo volteo a mirarle.
- ¡¿Qué dijiste?! – gritó Ronald, Weasley soltó un suspiro resignado.
- ¿siempre fui así de molesto? – preguntó a Potter, este afirmó con un movimiento de cabeza.
- Lamentablemente…- contestó.
- ¡¿Pansy, apoco a ti te parece…?! – iba a preguntar Theo.
- ¡¿Estás loco?! ¡Ni todos ustedes juntos se le comparan a ese hombre!... tengo que, definitivamente sacarle a Granger todo, TODO…- contestó la muchacha de ojos verdes, finalmente la chica había tomado un tono bastante sospechoso, solo le faltaba tallarse las manos una con otra y soltar una malévola carcajada.
- Tú estás demente ¡Es Lord Voldemort! – gritó Ron.
- Está claro que si tú fueras chica comadreja… tuvieras muy mal gusto si no admitieras que Tom Riddle está como para chuparse los dedos… - intervino Lavender, Luna le siguió asintiendo con un movimiento de cabeza.
- ¡LUNA! ¡LAVENDER! – gritaron Weasley y Theodore.
- Que estemos casadas, no nos hace ciegas cariño...- susurró Luna bastante apenada.
- ¡Nomas esto me faltaba, que las mujeres se hayan vuelto completamente locas de amor por ese monstruo asqueroso, asesino, genocida, mentiroso, hipócrita, manipulador, racista…! ¡¿Es que a todas se les ha olvidado lo que nos hizo?! ¡Lo que le hizo a Hermione!
- Está claro que sea lo que sea que le hizo a Granger durante su cautiverio a manos de Tom…. Le gustó bastante… sospecho que ya ha repetido varias veces…- interrumpió Pansy el largo discurso de Ron, todos se quedaron petrificados ante aquellas palabras.
- ¡Pansy, cállate! – gritó Malfoy quien recién había aparecido justo a tiempo solo para escuchar aquello, Blaise soltó una fuerte carcajada.
- ¡Esa Granger no es la sabelotodo sufrible mojigata que conocía, eh! – comentó el moreno.
- ¡Hermione no es una mojigata! – gritó Ron, todas las miradas fueron a dar a él.
- ¿y tú como mierdas sabes eso? – preguntó Malfoy cruzándose de brazos.
- Eh… bueno yo…- empezó a balbucear el joven.
- Dudo mucho que la comadreja sepa la definición de "mojigata"- comentó Draco casi, casi en la defensa del pelirrojo, Harry suspiró cansado.
- Ya dejen en paz a Ron… y amigo mío, será mejor que cierres esa boca tuya, cada vez te hundes más en el fango…- comentó divertido el chico de redondeados lentes.
- ¡Pero Harry, era Hermione besando a Riddle…! ¡RI-DDLE! – la expresión de espanto de Ron no tenía precio, más cuando el chico hacía mímica con las manos.
- ¡Ya cállate, ya quisiera yo estar en el lugar de Granger! Maldita suertuda…- se lamentó la muchacha.
- Creo que estamos perdiendo el tiempo aquí, es evidente que Granger se ha ido en busca de la Domina,…
- Y se ha largado con lo mejorcito de aquí…- interrumpió Parkinson, Theo puso los ojos en blanco, Malfoy le lanzó una mirada típica de él, Harry se le adelantó a Ron y lo tomó por los hombros antes de que se lanzara contra la muchacha, Draco por otro lado sonrío arrogante.
- Está claro que Riddle y Voldemort se han ido con ella… ¿pero por qué? – preguntó Blaise.
- Hermione y Tom han hecho un inquebrantable, jurando protegerse uno al otro… esa es la razón por la cual Tom posiblemente esté con ella… le teme tanto a la muerte que no le queda de otra más que luchar hombro con hombro con Hermione… las razones de Voldemort son un misterio, desconozco por qué se ha ido con ellos…aunque sospecho que tiene sus propios planes…
- Planes y un cuerno Lovegood….
- Nott…- interrumpió Theo a Pansy, esta le envió una mirada de odio.
- La mierda que sea Theo, Voldemort se ha ido con ella por las mismas razones que Riddle…- comentó la joven mientras se cruzaba de brazos.
- ¿y se puede saber qué razones son esas? – preguntó Malfoy con las cejas levantadas, Pansy sonrío de medio lado.
- Dudo mucho que Tom y Granger solo se hayan dado uno que otro beso frente a la comadreja, así que…
- ¡Eres una degenerada! – gritó Ronald nuevamente escandalizado.
- Ay comadreja por favor….- empezó a decir Pansy.- Si bien que a la primera que dejaste embarazada a Brown y nadie te dijo nada.- respondió la chica evidentemente divertida, Ron se puso colorado de pies a cabeza, Weasley se estaba ahogando con su propia saliva y Lavender reía feliz.
- ¡Yo no fui! – gritó el pelirrojo con voz chillona.
Hermione se detuvo a unos metros frente al claro de árboles, en medio del campo abierto se encontraba la domina rodeando el hombro de Mione con un brazo, los ojos brillosos de la niña visualizaron a la castaña, quien se acercó rápidamente.
- Al fin has llegado, pensaba a creer que no te importaba…- decía la mujer mientras clavaba las uñas en el hombro de Mione, esta soltó un quejido.- esta mocosa…- añadió con una sonrisa de medio lado, Tom y Voldemort observaban la escena escondidos entre los enormes árboles.
- Suelta a Mione, ahora….- aquella no era una petición, ni una orden, más bien era una exigencia.
Potter y Weasley detuvieron su carrera junto a Malfoy en el momento en que vislumbraron un resplandor verdoso destellar en alguna parte del bosque, Harry y Ron se miraron uno al otro alarmados.
- Estúpida Bruja suicida…- masculló Malfoy mientras salía corriendo con la varita fuertemente apretada entre sus dedos.
Hermione dio un paso al frente, no le importó sentir a Riddle tensar su cuerpo, ver a la pequeña Mione atada a un árbol le preocupó bastante, sobre todo porque la niña parecía estar inconsciente.
- ¿Qué…que le has hecho? – preguntó Hermione como si estuviera hablando con alguien amigable, mucho menos peligroso que aquella bruja, la Domina se carcajeó un corto periodo de tiempo.
- Por lo pronto, nada…pero tengo planes para ella, ya tu puedes imaginarte lo que va a pasarle… quieras o no.
- ¡¿Por qué haces esto?! – gritó Hermione mientras daba otro paso más, Tom levantó una espesa ceja negra al percatarse de ello, el joven miró de soslayo a su yo del futuro, quien le miraba de igual manera, ambos sonrieron de medio lado al saber que estaban pensando en lo mismo.
- "Granger….sí que lo tienes todo planeado" – pensó Tom mientras escuchaba la discusión.
- "Jodida Bruja Sabelotodo insufrible…vamos a ver hasta donde llegas sin que la Domina Mortis se percate de tus sigilosos movimientos…" – Lord Voldemort tenía muy presente lo calculadora que Granger podría llegar a ser, la Bruja estaba consciente de que se estaba enfrentando a sí misma, por lo tanto, creyendo conocerse perfectamente, la Domina Mortis podría ser tan distraída como ella misma al enfrascarse en una conversación que le interesara.
- ¿Qué por qué lo hago? Simple Domina Prima… por qué estoy aburrida, no tengo nada mejor que hacer, las más brillantes y más astutos Magos y Brujas ya los eh asesinado, porque la muerte es lo único que me hace sentir plena…
- Mientes…- interrumpió de repente Hermione, Ginevra solo observaba con el ceño fruncido a aquella bruja de enmarañada melena castaña, como la odiaba.
- Mientes con cada uno de tus dientes…- continuó diciendo, dando un paso más, la Domina Mortis sonrío mientras se abrazaba.
- ¿así, y como lo sabes?
- Buscas venganza…quieres hacerlos sufrir a todos por lo que te…
- ¡CÁLLATE! – gritó de repente la Domina Mortis, cosa que dejó sorprendida a la pelirroja, Tom y Voldemort no lo demostraron, pero les inquietó la manera en que la oscura bruja había respondido.
- ¡Es la verdad! ¡ ¿Y QUIEN MEJOR QUE YO PARA AFIRMAR TODO L OQUE INTENTAS HACER?! ¡eres una asesina, no buscas adueñarte del mundo mágico, no te interesa el poder! ¡No te interesa nada más que traer oscuridad al mundo mágico! Es obvio… y tú Ginny, no sé de qué te sorprendes… si tú supieras que ella es…
- ¡CRUCIO! - el rojizo rayo salió disparado hacia Hermione, Tom salió corriendo hacia la Bruja pero fue detenido por el mismo Lord, Hermione por otro lado, ni siquiera se inmutó, la castaña evadió el hechizo abofeteando el rayo con su varita, Ginny y la Domina quedaron sorprendidas.
- Cómo podrás ver… ya no puedo darme el lujo de dejar que me hechices… ¡EXPULSO! - gritó la joven mientras arrastraba el pie izquierdo hasta posicionarlo frente el otro.- ¡RIDDLE, VE POR MIONE, VOLDEMORT, DETEN A GINNY! – gritó Hermione mientras se giraba hacia donde había caído la bruja, para esto, Domina Mortis ya se había puesto de pie.
- Tú…- acusó la mujer mientras le apuntaba con su varita.- Cómo es posible… ¡ ¿Cómo es posible que me hayas hecho daño?! – se había dado cuenta en el momento en que el encantamiento de Domina prima le había golpeado el pecho, algo había pasado, algo había cambiado en Granger para que ahora pudieran atacarse libremente.
- ¡Confundus!
- ¡Crucio!
- ¡Expelliarmus!
- ¡AVADA KEDAVRA!
- ¡EXPULSO!
La Batalla había comenzado, ya no había marcha atrás, Hermione sabía que eran momentos decisivos, morir o acabar con Domina Mortis de una buena vez, pudo sentir la energía mágica deslizarse por su cuerpo, era diferente, era una corriente agresiva que nacía en medio de su pecho, deslizándose poderosamente por entre sus venas, explotando en las yemas de sus dedos y recorriendo la varita mágica, materializándose en luz y dirigiéndose hacia su oponente.
Ginny salió lanzada hacia uno de los árboles, golpeando su espalda contra el tronco, la pelirroja se levantó con dificultad después del expulso que se le había lanzado.
La Domina Mortis sonrío, mostrando la dentadura blanquecina, Hermione aún seguía apuntando con la varita mientras su mirada se mantenía firmemente sobre la Domina Mortis.
- No tengo ni idea de que fue lo que hiciste para lograr esto, Granger… ¡Pero qué mejor ahora que puedo matarte! – gritó la Bruja mientras desaparecía entre un remolino oscuro, Hermione, en medio de Tom y Riddle que más bien parecían sus guardianes más que sus aliados, junto a la muchacha se sobresaltaron ante la rápida desaparición de la bruja.
- Crucio…- se escuchó el susurro haciendo eco por todo la zona, Ginny sonreía arrogante mientras veía en cámara lenta cómo Granger caía de rodillas sobre el suelo cubierto de hierba y hojas secas, Tom se giró rápidamente apuntando con su varita a la recién aparecida Domina Mortis, Voldemort por otro lado apuntó a Ginny, el cruciatus llenó de dolor el pecho de la pelirroja, quien junto a los gritos de dolor de Hermione, le acompañó en un siniestro coro de sufrimiento.
Tom atacó a matar, lanzando el Avada Kedavra hacia Domina Mortis, pero esta evadió hábilmente el maleficio asesino.
Hermione seguía temblando con violencia, los espasmos comenzaron a volverse pasmadas poco a poco hasta que las sacudidas cesaron por completo. La castaña levantó la mirada hacia Tom, quien seguía a su lado cuidando su espalda, cosa que sorprendió a la muchacha a pesar de saber del trato inquebrantable.
- Levántate Granger… se ha llevado a la moco…- pero Tom se vio interrumpido por una fuerte explosión, Ginny los había atacado con una bombarda Maxima. El polvo y las hojas muertas se levantaron del suelo como grandes olas, cubriendo todo a su paso, impidiendo una vista clara a Hermione y a los demás.
Hermione rodó por los suelos, apenas había logrado evitar que el hechizo explosivo golpeara su cuerpo, la joven se puso de pie rápidamente, buscando a Domina Mortis con la mirada, pudo alcanzar a visualizar a la bruja alejándose por entre los árboles, arrastrando a una pasmada Mione, y salió corriendo hacia la bruja oscura mientras Ginny se enfrentaba al Lord oscuro.
- ¡GRANGER! – gritó Tom mientras buscaba a Hermione, pero el polvo aún era denso y difícilmente podía ver cualquier cosa que estuviera frente a sus narices.
Tom daba pequeños pasos de a lado, Ginny lo i8mpitaba, ambos se habían enfrascado en una batalla de dos, la bruja roja deseando acabar con aquel al que una vez la Domina Mortis había protegido, pero la dama que traía muerte estaba ausente, habían utilizado a la niña para atraer a Hermione Granger, pero pronto la Domina iba a completarse finalmente… con la muerte de Mione.
- Está claro que los años te han vuelto una Bruja aún más poderosa, Weasley…- de repente, a Lord Voldemort le habían entrado ganas de hablar, Ginny permaneció atenta, aquel hombre le provocaba demasiada desconfianza, sabía que era brutalmente astuto, iba a intentar distraerla, no para matarla, sino para torturarla y ella no podía caer en las redes del mago oscuro, Tom y Ginevra pudieron ver de soslayo a Tom Riddle ir tras una ya alejada Hermione, quien se había perdido de vista por entre los frondosos árboles.
- Si piensas que vas a matarme fácilmente, estas equivocado… a lado de Domina Mortis me eh vuelto una digna contrincante…- fue la respuesta de una casi divertida Ginny.
- Yo no lo creo, querida….la única persona a la que eh encontrado digna de debatirme en duelo es con tu querida señora… que toca la casualidad que es la misma que…
- ¡Cállate, cerdo! – gritó Ginny tras lanzar un Expulso, intentando desarmar al Mago, pero este simplemente evadió el hechizo con una sacudida de mano, golpeando el hechizo con su varita, desviando el encantamiento que golpeó finalmente contra el suelo.
- Tus mediocres hechizos no van a vencerme, será mejor que te pongas sería o….tendré que dejarte encargada con tus… pelirrojos hermanos…- Ginny quedó sorprendida ante las palabras.
- ¿Cómo te atreves a seguir despreciándome? – murmuró la joven aquella pregunta mientras se lanzaba contra el Mago.
Malfoy lanzó un puñetazo contra una de las brujas después de confundirla con el encantamiento, Harry le miró horrorizado.
- ¿Qué pasa cara rajada? – preguntó después de ver a la bruja caer inconsciente.- ¿No me digas que nunca has golpeado a una mujer? – continuó preguntando.
- ¡Por supuesto que no! – contestó UN MUY PERPLEJO Harry, fue en ese momento en que llegó Ron y propinó una patada a la desmayada bruja.
- ¡Ron! ¡¿pero qué haces?!
- Se lo merecía Harry… ¡Además ellas no merecen ser llamadas Mujeres!
- La comadreja tiene razón eh de admitir, vamos cara rajada… deja tus modales en casa… no me vengas con que no debo golpear a una mujer ni con el pétalo de una rosa… no cuando ya has asesinado a varias brujas…- Malfoy se acercó lo suficiente a Harry y se inclinó al frente mientras le decía aquello, los verdes ojos de Harry se abrieron de son a son.
- Tú…
- ¡CUIDADO, UNA HORDA MÁS DE BRUJAS SE ACERCA! – gritó Blaise mientras se preparaba para el ataque.
El suelo tembló ante un par de bombardas, varios Magos y Brujas rodaron por el suelo, al levantarse muchos de ellos continuaron atacando, otros, simplemente no pudieron volver a ponerse de pie.
Aunque ellos eran en cantidad mayor que las Brujas seguidoras de Domina Mortis, simplemente la diferencia de poder era casi indescriptible, la Bruja tenebrosa se había tomado su tiempo en elegir específicamente que clase de Bruja quería tener a su lado.
Mione gritó al caer al suelo, casi de inmediato la Domina estaba sobre ella, la mujer no se tomó el tiempo en sujetar a la niña, sabiendo que la superaba en fuerza, otra ventaja a su favor era que poseía la varita en sus manos.
La mujer acercó su rostro al de la niña, quien la veía sin emoción alguna.
- ¿Qué pasa pequeña? ¿tienes miedo, te doy miedo? – preguntó una burlesca mujer, Mione simplemente le veía, sintiendo los labios repentinamente secos.
- Me das lastima, es lo único que me haces sentir…- dijo con desprecio, la Domina Mortis quedó perpleja al escuchar la voz, tan distinta a lo que la pequeña Hermana aparentaba.
- Tú…
- Me has subestimado al ver mi apariencia Domina… Crucio…- soltó la niña ante una horrorizada Domina, quien soltó el grito de dolor mientras caía al suelo, Mione se puso de pie lentamente. – Otra cosa, Domina… a diferencia de las demás, Yo no necesito usar una varita para hacer uso de la magia… Crucio…- añadió la pequeña Mione mientras continuaba torturando a la dama de la muerte.
Hermione seguía corriendo por el bosque con el nombre de Merlín en la boca, esperando poder llegar a tiempo para evitar que Mione muriera a manos de la Domina Mortis, desesperación, miedo, horror, odio… amor…- sentimientos que Hermione conocía a la perfección comenzaron a estremecerle el cuerpo, estaba incluso nerviosa, era como si algo le estuviera enviando señales a través de su cuerpo, algo que le indicaba que estaba a punto de suceder algo, cosa que le inquietaba demasiado.
Algo estaba a punto de pasar, estaba segura.
- "ut confleturestdetenebrisad lucemte" (Prepárate, la oscuridad está a punto de alumbrarte) – Hermione Granger detuvo su paso acelerado al escuchar el susurro, la joven se giró sobre sus pies en busca de quien fuera que haya dicho aquellas palabras, o al menos esperaba que fuera un ser humano y no una bestia que se encontrara a su acecho, pero no había nada, no había nadie tras ella y llevándose una mano hacia el oído izquierdo donde había sentido el calor de aquellas palabras, Hermione cubrió su oreja por instinto, tragó saliva y un par de segundos después había retomado la carrera. Fuera lo que fuera que el tratamiento de tortura psicológica que Lord Voldemort le había dado había dejado claramente secuelas que ella misma ignoraba.
Y sin que Hermione Granger se percatara, tras un grueso y enorme árbol de vivas hojas verdes, se encontraba una profunda sombra, observándola fijamente con su ojo carmesí.
Mione dio un paso al frente, el viento sopló a su alrededor, ondeando su capucha, Domina respiraba agitadamente mientras continuaba sintiendo los espasmos, efectos secundarios del imperdonable maleficio torturador, los dorados ojos de Domina Mortis estaban a punto de echar chismas.
- No quiero matarte, te mentiría si te dijera que no te odio después de lo que nos has hecho…- murmuró la joven mientras observaba a la derrotada bruja.
- ¿es que esperas que te suplique, que me perdones y jure solemnemente que no lo volveré a hacer? ¡Pues puedes esperar sentada para que no te canses, estúpida niña! – fue la respuesta de una enfurecida Domina, Mione seguía con su rostro ajena a algún tipo de emoción, el bosque las rodeaba al igual que el silencio de otras especies, solo ellas causaban ruido en aquella zona del bosque, alejadas, en soledad solo en compañía de una a la otra.
- Yo….no voy a perdonarte, no quiero hacerlo, pero odiarte….yo no puedo hacerlo, no está en mi naturaleza…
- ¡Oh, vaya…pero si se me había olvidado que eres la mínima cantidad de amor que a ella le quedaba! ¡No eres una niña entonces, eres una mujer con el cuerpo pequeño representando el carisma, el amor que a ella le quedaba! ¿me equivoco? – Domina sonreía encantada ante su descubrimiento ¿así que era eso por el cual Mione existía, por su tamaño diminuto Domina Mortis dedujo que se debía al poco amor que a Hermione Granger le quedaba cuando se dividieron, cuando nacieron ellas…
- Y es por eso que yo eh sido la más alta y la más poderosa… por qué después de todo, Hermione Granger ya estaba más del lado oscuro que de la luz…
- La Domina Prima….se convirtió en esto… por culpa del innombrable, pero ella está aquí, está viendo lo que su dolor va a provocar en un futuro…
- ¡No permitiré que vuelva!
- ¿y cómo lo vas a impedir, hermana? Si la asesinas…tú incluso morirás, recuerda que ella viene del pasado, es la primera, la última de nosotras…
- No necesito matarla…solo necesito vencerla y encerrarla en algún rincón, acabar con la última gota de alegría que le queda ¿crees que no me di cuenta al mirarle? ¡Está a un paso de convertirse en mí! – y sin más, antes de que Mione pudiera reaccionar, la niña había salido volando por los aires, cayendo de espaldas sobre el suelo, al intentar levantarse, la domina Mortis se lo había impedido con su desnudo pie sobre su pecho.
- Ya te lo dije…soy la más poderosa… no necesito el perdón de nadie…
- ¿Ni siquiera la de ella? ¿es por ella por lo que estás haciendo todo esto? Para vengarla, hacer pagar al mundo por su sufrimiento, su llanto… es por eso que no asesinaste a Lord Voldemort cuando te enfrentaste a él en sus propios terrenos, asesinando primeramente a cada uno de sus mortíos… le hiciste hacerle pasar por desesperación, lo torturaste, le quitaste el poder que había obtenido con tanto trabajo a pesar de las muertes que había provocado… es eso por lo que eres así… entonces dime Hermana… ¿Por qué has ido tras nosotras con tanto empeño, asesinándonos y arrebatándonos lo que nos pertenece por naturaleza? Te fue más fácil buscar venganza por ti misma que no te detuviste a pensar que tal vez…nosotras queríamos lo mismo…- pero Mione se interrumpió al sentir aún más la presión del pie de la Bruja contra su pequeño pecho.
- ¿quieres…vengar a Hermione Granger? – preguntó una muy seria Domina.
- No…- contestó Mione mientras veía ensancharse la sonrisa de la dama.
- Cómo lo pensaba… solo son palabras vacías las tuyas… de la única que creía capaz buscar venganza además de mí, era René… pero tú tenías que meterte en medio y apaciguar su ira… pues déjame decirte…que de la única que no absorberé la magia serás tú… no me hace falta tener mariposas revoloteando dentro de mi… no necesito amor… - acusó mientras levantaba la mano…- Accio varita Hermione…- e inmediatamente el arma mágica llegó a sus manos.
- Hermione Jean Granger…con que ese nombre fue el que elegiste al final…- Domina Mortis sonrío con frialdad al escuchar a Mione.
- Así es como me llamo ¿No? es el nombre que mi madre me dio al nacer…
- Tú no eres Domina Prima… no si no me absorbes…
- Cosa que no haré… pero como veo que Granger y yo ya estamos en condiciones de luchar una contra la otra…no veo la necesidad de mesclar mi magia con la tuya… ¿algo más que quieras añadir antes de morir?
Mione sonrío dulcemente después de escuchar aquellas palabras, sabía perfectamente que Hermione venía hacia ellas, acercándose peligrosamente, pero su plan no era ser salvada, al contrario, tenía que morir, para poder vivir.
- Si… de entre las ocho… eres la más fea.- añadió Mione mientras sonreía abiertamente, la Domina Mortis abrió sus ojos con sorpresa, y en cuestión de segundos, endureció la mirada, apretujó la quijada y soltó un grito lleno de furia y odio.
Mione sonrío dulcemente mientras el viento arrastraba los pétalos de rosa roja, andaba por la despejada zona mientras continuaba andando, el cielo celeste era precioso junto a las enormes nubes blancas que parecían algodones de azúcar, la joven levantó la mirada y sonrío, alguien la llamaba, desviando la mirada, Mione descubrió a seis muchachas en la lejanía, todas ellas la saludaban con un movimiento de mano.
- ¡Date prisa! – gritó René mientras sacudía la mano, Mione se mordió el labio inferior, las lágrimas se asomaban por mis ojos marrón, los cerró fuertemente para contenerlas, después de abrirlos, salió corriendo hacia sus hermanas, quienes la recibieron con sonrisas y abrazos…
Hermione se detuvo poco a poco al ver la escena que tenía a unos metros frente a ella. Domina Mortis reía a carcajada enloquecida mientras se encontraba arrodillada sobre el cuerpo de Mione…
La sangre salpicaba el antifaz de la Bruja, su mano iba y venía mientras los gritos histéricos hacían eco por todo el lugar, Hermione abrió la boca, queriendo decir algo, pero la impresión era muy fuerte…
La rosa sangrienta abrió sus pétalos, liberando el aroma a muerte, el cual impregnó cada centímetro de su piel; Hermione cayó de rodillas sobre el suelo, mientras las frías lágrimas caían deliberadamente por sus mejillas…
La varita clavándose una y otra vez en el pecho de la pequeña pero adulta Mione, la risa trastornada perforando los oídos de Hermione, quien presenciaba la escena sin podérselo creer…
- Mione…- nombró la castaña con voz apenas audible.- Mione…No, Mione… No ¡MIONEEEEEE! – gritó la bruja mientras se ponía de pie y salía corriendo, el rostro de Domina Mortis se giró con rapidez hacia Hermione, sonriendo enormemente al ver a la bruja fuera de sí.- ¡TE VOY A MATAR! - declaró Hermione mientras tacleaba a Domina Mortis con su propio cuerpo, ambas mujeres rodaron sobre las hojas inerte, hasta que Hermione quedó sobre la malvada Bruja, le golpeó el rostro e intentó sujetarla por el cuello.
- ¡Te mataré, te mataré! ¡TE MATAREEEE! – gritaba Hermione sin parar de llorar, la risa de Mortis era como una bandeja de agua fría, le calaba hasta los huesos.
Tom no tardó demasiado en aparecer, se acercó poco a poco al lugar cuando vio a una enloquecida Granger atacando a Domina con sus manos, entrecerró la mirada al darse cuenta de lo que sucedía; no muy lejos de ambas mujeres se encontraba el pequeño cuerpo de la pequeña Hermione, Tom corrió hacia Granger para separarla de la Domina…
- ¡VOS OCCIDEREEEEEEM! (¡Te mataré!) - Sorpresivamente Tom comprendió el significado de aquellas dos únicas palabras dichas por la bruja, quien seguía golpeando a la Domina, quien para eso y debido a la fuerza de los golpes, había metido sus manos en un intento por protegerse el rostro, pero fue precisamente cuando ella le gritó cuando Domina puso completa atención, sus dorados ojos se abrieron de par en par al ver su propio rostro a escasos centímetros frente a ella.
- Granger….- murmuró Tom al dar un paso al frente, Hermione levantó ambas manos cerradas en un fuerte puño, nadie lo imaginó, pero al dejar caer los brazos con el firme propósito de seguir lastimando a Domina Mortis el viento comenzó a volverse tan violento que a Tom le costaba mantenerse en su sitio, el Mago se cubrió el rostro con el antebrazo y poco a poco se acercó al cuerpo sin vida de Mione.
Domina encontró la manera de deshacerse de Hermione la cual había salido disparada por los aires a causa de una fuerte patada.
Lord Voldemort la veía desde el suelo, Ginevra Weasley se las había apañado para derribarle, tenía que admitir, la bruja era astuta, no la más poderosa o la más inteligente, pero podía arreglárselas para salir con vida de cualquier duelo.
- Al fin, podré matarte de una vez por todas…- sentenció la joven de rojizos cabellos.
- Es una pena en realidad… que vaya a morir sin haber visto antes la cara que pondrías al enterarte de la verdad…- no tenía varita, la desgraciada lo había desarmado vilmente y ahora su vida dependía del mal que estaba sembrando con sus palabras.
- ¿Verdad? ¡¿Cuál VERDAD?! – gritó la pelirroja apretujando aún más la varita. El Lord sonrío complacido.
- Sobre…la identidad… de la Domina Mortis…claro está…- respondió mientras se ponía de pie lentamente, los azules ojos de Ginny se abrieron como platos.
- ¿Identidad? ¡Maldito, estas intentando despistarme para evitar que te mate! – dijo ella mientras estiraba aún más el brazo hacia él.
- Si, bueno…como digas, ya mátame y olvida que te dije…que la Domina Mortis es…la octava hermana…- Voldemort cubrió sus labios con una de sus manos, dramatizando sorpresa.- Oh, lo siento… lo dije…- respondió lleno de sarcasmo, Ginny sé le quedó mirando seriamente.
- Mientes… mientes con cada uno de tus asquerosos dientes ¡AVADA KEDA…! – Pero el imperdonable asesino no llegó a pronunciarse por completo, el hechizo murió dentro de la garganta de Ginevra Wesley al escuchar un grito.
Tom desvió la mirada hacia la nada, entre los árboles en busca de algo o de alguien, pero ahí no había nadie, solo aquel grito que recorría el bosque, penetrando en los oídos de los ahí presentes.
Malfoy se estremeció al escuchar el alarido, Harry dio un paso atrás, mientras que Ron y Malfoy simplemente buscaban con la mirada del lugar de donde podría provenir aquel grito lleno de dolor, furia, desesperación e impotencia…
- Pero… ¿pero que es ese grito? – preguntó Ron bastante asustado.
- No tengo ni idea…- dijo Harry sin saber muy bien que más añadir.
- Es Granger…- interrumpió Draco dando un paso al frente, las miradas se posaron sobre él.
- ¿Hermione? Lo dudo… debe estar lo suficientemente alejada y no creo que lleguemos a escuchar sus gritos…
- Definitivamente Potter…es Granger….- interrumpió Malfoy mientras fruncía el ceño y apretujaba las manos hasta cerrarlas en un puño.
- Malfoy… entonces… si es Hermione ¡Tenemos que estar cercas! – intervino Luna bastante nerviosa.
- ¡Entonces tenemos que ir donde está Hermione, algo le ha pasado para que grite así! – exclamó Ronald.
- ¡Ahí, es Lord Voldemort y la puta comadreja! – gritó de repente Blaise.
Tom veía con asombro, Domina de pie frente a Hermione, una Hermione diferente, una Hermione con su mirada dorada…
- Vaya, vaya… así que esta es la razón por la que tú y yo…. Podemos enfrentarnos al fin… te has transformado… - comentó la mujer mientras sonreía abiertamente.- ahora somos iguales…
- Tú y yo no somos iguales… no somos iguales… no soy una asesina déspota que arrebata la vida a los demás fríamente… no… yo sigo siendo Hermione Granger… en cambio tú… tú solo eres un vago recuerdo de lo que fui…no eres ni la sombra…- fue su respuesta, Domina dejó de reír al instante.
- ¡YO NO SOY TU, SOY ALGO MEJOR! – gritó mientras levantaba su varita por sobre su cabeza y lanzaba un maleficio a Hermione, esta hizo lo mismo, ambos hechizos golpearon uno al otro, provocando un extraño encuentro entre ambas luces incandescentes.
Ginny sonrío al notar a un grupo de personas acercándose rápidamente, entre ellos pudo ver claramente un par de melenas rubias y un cuarteto de pelirrojos acercándose rápidamente, sonrío al ver a ambos Ronald Weasley uno a lado del otro; La batalla no se hizo esperar, el Bosque se convirtió en la que posiblemente sería la última batalla, los rayos rojizos y verdes iluminaban aquel escenario de muerte, mientras que el blanco ojo lunar lo observaba todo, siendo testigo de la infame Guerra que se había desatado desde hace ya cinco años atrás, cuando una Bruja, al no soportar el peso del dolor se convirtió en algo que había odiado por mucho tiempo.
La hierba era arrancada por los pasos apresurados de los Magos y Brujas, la tierra explotando en cientos de pedazos a causa de las explosiones, gritos de dolor, de ira, de frustración y de cansancio se habían convertido en la sonata de guerra, Pansy Parkinson cayó al suelo a causa de una herida en el hombro, la joven hizo hasta lo imposible por contraatacar, logrando asesinar a la bruja.
Ginny respiraba agitadamente mientras veía a sus tres hermanos restantes, sin contar claro, con la presencia de un Ronald Weasley del pasado, el cuarteto de comadrejas rodeaban a la bruja roja, todos ellos apuntando con sus varitas.
- ¿Qué van hacer, eh, van a matarme, hacerme pagar por lo que le hice a madre y padre, van a quitarme la vida por lo que hice a Bill y Percy? ¡Vamos Ron! ¡Acaba con la insufrible de tu hermana de una vez, venga a nuestros padres! – gritó la pelirroja mientras sacudía sus rojizos cabellos de un lado a otro, ni Fred, ni George y mucho menos Ron podían notar la batalla que se llevaba a cabo a su alrededor, en esos momentos lo único que existía era ella, Ginny…
- ¿Por qué Ginny? ¿Por qué has terminado de esta manera? – preguntó Ron quien daba un paso al frente, Ginevra vio los azules ojos de su hermano mayor, la joven dejó de sonreír mientras desviaba la mirada, allá a lo lejos pudo ver a la Domina Mortis enfrentarse a una extraña Granger.
- Granger…- susurró la joven mientras se volvía hacia sus hermanos.- ella es la responsable de lo que he hecho, por culpa suya ¡POR CULPA SUYA LOS TRAICIONE!
- ¡No culpes a la Domina Prima por tus malas decisiones, Ginny! ¡Ella no incendió la madriguera, fuiste tú!
- ¡SIEMPRE ME DEJABAN DE LADO! ¡Si me hubieran dejado estar a sus lados en los días oscuros, entonces hubiera comprendido todo, en cambio cada uno al regresar se encontraba sumergido en su propio infierno! ¡ME SENTÍA IMPOTENTE! Luego… llegó el día en que Harry Potter venció al innombrable… las cosas se volvieron más difíciles para mi ¡No tenía ni idea de qué hacer con ustedes, como actuar!
- ¡JODER GINNY, NOSOTROS SOLO QUERÍAMOS QUE FUERAS COMO TU ERAS! – gritó Weasley dando un paso al frente, los gemelos se mantuvieron en silencio.
- Yo… yo… ¡Yo la odié por apartarme de ustedes, de ti y de Harry! – gritó con lágrimas en los ojos, Ron retrocedió un paso.
- Hermione…- empezó a decir Fred…
- Lo único que hizo…- continuó George.
- ¡FUE PROTEGERTE! – gritaron ambos al unísono, Ginny quedó fría por el grito.
- Yo… no quería que me protegiera nadie ¡MENOS ESA ASQUEROSA SANGRE SUCIA!
- ¡CÁLLATE, CÁLLATE GINNY! ¡NO TIENES NI PUTA IDEA DE LO QUE HEMOS VIVIDO! Si, Hermione Harry y yo decidimos dejarte de lado por qué no queríamos que sufrieras… Ginny… todo lo que Hermione sufrió tuvo grandes consecuencias…
- Pregúntaselo a tu puta mejor amiga…- interrumpió Weasley.
- Dices que odias a Hermione…- añadió George con una gran sonrisa en los labios mientras él y Fred se abrazaban.
- …Pero no sabes que…- añadió Fred bastante divertido.
- ¡ES CON ELLA CON LA QUE TE HAS ALIADO! – gritaron los gemelos junto con Weasley.
Domina Mortis rodó por el suelo unos cuantos metros lejos de Hermione, la castaña respiraba agitadamente, sus ojos continuaban siendo dorados y el odio dentro de ella seguía agigantándose a cada segundo que pasaba. Tom derribó a unas cuantas Brujas, no podía dejar de ver la batalla entre aquellas dos Brujas, Hermione se puso de pie lentamente y con el cuerpo perlado en sudor y manchado de tierra, con algunas hojas secas atrapadas en su cabello, la joven se acercó lentamente hacia el cuerpo de Mione, le observó, la pequeña Bruja con sus ojos y labios abiertos, su piel ya estaba grisácea; y se derrumbó, Hermione tomó el diminuto cuerpo entre sus brazos y lloró…
- Perdóname… perdóname por qué te he fallado… - le susurraba al oído mientras arrullaba el cuerpo.
El Lord bajó el arma, mirando detenidamente lo que estaba sucediendo frente a él, a lo lejos podía ver a Hermione Granger llorando sobre el cuerpo de la pequeña Mione, a una Domina poniéndose de pie lentamente, el antifaz se había roto en dos, dejando así al descubierto su identidad, Tom, el Lord tenebroso se miró así mismo a unos metros frente, observando fijamente a Hermione, había confusión en su mirada, algo que ni él mismo supo descifrar. Domina apretujó la quijada mientras se ponía de pie con varita en mano, todo a su alrededor se volvió irrelevante mientras daba un paso al frente, levantando la varita y apuntando a la Domina Prima quien le daba la espalda, iba a matarla, iba a acabar con su vida cobardemente, a asesinarle por la espalda como la cobarde que era…
- Mione…. Mione…- susurró la castaña mientras hundía su rostro en la alborotada melena rizada de la niña, sintiendo la sangre seca en los mechones de Mione.
Domina entrecerró los ojos, Voldemort se percató entonces lo que iba a pasar, el hombre rápidamente levantó la mano que sujetaba la varita, dispuesto a acabar con aquello de una buena vez, pero fue interrumpido… una Bombarda había golpeado el suelo a escasos centímetros frente a él, dejándole momentáneamente confundido y sin oportunidad de asesinar a la Domina Mortis, el Lord salió lanzado hacia un lado, golpeándose contra uno de los árboles, quedando completamente inconsciente, Tom salió corriendo hacia Hermione al percatarse de lo que estaba a punto de suceder, segundos más tarde, el cielo se pintó de un verde esmeralda tan brillante, tan hermoso… tan escalofriante.
- Avada Kedavra…- susurró la muerte al viento. CONTINUARA.
