A la mañana siguiente Jasper despertó descansado y sin presiones. Hacía mucho que no despertaba de tan buen humor, tanto que ni siquiera se había inmutado por el sonido desesperante de los taxis por la mañana.
Había dejado su moto en el estacionamiento de las oficinas, y negándose a utilizar el servicio de limosina que Rosalie le había contratado optó por tomar el metro y de esa forma perderse por un instante entre las demás personas.
Era lo que necesitaba. Dejar de ser él , y ser sólo uno más entre todos los habitantes de la Gran Manzana, le gustaba verse perdido, y dejar de pensar en sus problemas para observar los de los demás.
No quería pensar en ella, en su sonrisa, en la calidad de su conversación; y en lo feliz que lo había hecho. No es que no quisiera ser feliz, sabía muy bien que era lo que más deseaba, pero el miedo a ser dañado de nuevo, a dejar de ser él para ser de alguien más era algo que definitivamente no quería.
Al llegar al edificio, pensaba como era su costumbre utilizar las escaleras de servicio, pero el ver a la mayoría de sus empleados amontonados frente a la puerta del elevador llamó su atención.
¿Qué pasa? ¿Se descompuso el de la derecha? – Preguntó al guardia de seguridad.
No.
¿Entonces? ¿Por qué la gente no lo utiliza?
La Srita. MAB lo está utilizando para una sesión de fotos para el próximo número. Al parecer será "El nuevo look de las chicas oficinistas".
Jasper no pudo reprimir su molestia y dejo salir un pequeño bufido.
¿Hubo algún aviso?
No que yo sepa, pero puede hablar con la señorita del traje rojo. Ella al parecer está en el equipo de la Srita. MAB.
Él camino hacia la chica, la cual estaba rodeada de varios hombres, los cuales no dejaban de cortejarla.
Disculpa,¿tú estás con los de VOGUE? – Se dirigió a ella con la más fría actitud.
Si, en qué puedo ayudarte precioso.- le contestó la chica acercándose peligrosamente a su persona.
Jasper se sintió muy incómodo, y dio un paso hacia atrás.
Me podrías mostrar el permiso, o la solicitud de cerrar el elevador. Como ves están obstaculizando la entrada de los empleados. – Contestó molesto, y mostrando la más insensible de las actitudes.
Como veo a nadie le molesta nuestra presencia. ¿cierto chicos?- preguntó la chica coquetamente a las personas a su alrededor.
Molestan a mis empleados y a mí. No puedo creer que se crean dueños del edificio. ¿Podría hablar con la Srita. MAB?
Cariño, todos quieren hablar con ella, y tú después de hacerlo no podrás negarte a nada.
Jasper le dedicó una mirada llena de desprecio, y le extendió una de sus tarjetas de presentación.
Dígale que se comunique conmigo por favor.
Ella es muy ocupada, pero no se preocupe tratándose de usted seguro se dará el tiempo. – Respondió ella sorprendida después de ver con quien estaba tratando.
Gracias- fue lo último que Jasper dijo antes de darse la media vuelta, y ordenar a sus empleados dejar de esperar al elevador y subir las escaleras como él lo hacía. Desgraciadamente, ninguno tenía su condición y mientras a él le tomaba menos de 3 minutos subir al piso 19, sus empleados tardaron más de 20 lo cual aumentó su mal humor.
Alice había llegado muy temprano a la oficina, no había podido dormir de la emoción que le había provocado el encuentro con Jazz, quería saber todo sobre él, pero no sabía cómo. Toda lo noche la había pasado recordando sus ojos verdes, su cabello mojado, y suspirando por su ligero acento, e incluso había pasado bastantes horas en google buscando algo que pudiera darle más información sobre su misterioso chico, pero no pudo obtener nada.
No podía seguir así, no quería seguir idealizándolo. Prefería esperar y descubrir más detalles de él; así que mientras llegaba la hora de verlo de nuevo, partió muy temprano a la editorial, y al ver los elevadores una magnifica idea vino a su mente.
Esos elevadores eran una obra de arte, y las modelos se verían preciosas fotografiadas con los trajes sastre que había seleccionado la mañana anterior. Así, que sin pensarlo dos veces, llamó a todo su equipo para que la sesión de fotos se llevara a cabo.
Todo iba a la perfección. Tal como lo había deseado.
MAB – escuchó que una de las chicas del staff la llamaba.
¿Pasa algo Heidi? – La cuestionó ella, temerosa de que algo fuera a arruinar su perfecta sesión.
No, nada de que preocuparse, o tal vez si. – Dijo ella extendiéndole la tarjeta.
"Jasper Whitlock III" Leyó Alice levantando su ceja derecha.
Quiere verte. Estaba molesto por lo de los elevadores.
No cabe duda que es igual de molesto que el abuelo. Pero hoy no tengo tiempo para verlo. ¿Puedes darle esto a su asistente?
Jasper se encontraba en una reunión, cuando su asistente le pasó una tarjeta de presentación de la Srita. MAB la cual por el reverso decía:
"Será un encanto conocerte, pero este día ya tengo el almuerzo comprometido"
Si ya de por sí sentía cierto desprecio por su persona, éste se agrandó cuando vio que ridículamente la chica había puesto corazones en vez de los puntos. Pero a ver la palabra almuerzo en ella le recordó que él también tenía una cita, bueno, si un encuentro con una casi extraña podía llamarse así.
El lugar de Charlie estaba tan cerca que se podía ir fácilmente caminado, cosa que le agradaba, pero aún no se acostumbraba a deambular entre los edificios que formaban laberintos. Siempre tan altos y causantes de ese vértigo a la inversa, de ese que se siente cuando se mira desde el piso hacia las alturas, y Jasper no podía soportar la sensación de ser una diminuta partícula en un universo de concreto.
Nuva York es una ciudad enorme y comprimida al mismo tiempo, es el centro y epicentro del planeta, donde sucede lo más importante y lo más trivial, tal como el pequeño almuerzo que lo esperaba.
La cafetería tenía muy pocos comensales, y entre ellos no pudo ubicar a su cita. Esto lo desilusionó e incluso le dieron ganas de salir de ahí y acabar con todo antes de que pudiera arrepentirse, pero justo cuando se decidía una suave mano tomó la suya.
- ¡Me alegra tanto que vinieras! Estaba un 95% segura que lo harías, así que le pedí a Charlie nos pusiera el almuerzo para llevar.
Jasper no sabía que le sorprendía más, si el extraño comportamiento de la chica, o el que pudiese caminar con semejante tacones de más de 15cm de altura que sólo estilizaban su extraña pero deliciosa figura de niña coqueta.
¿Creí que nuestra cita sería aquí? – Le preguntó él sin mostrar ningún sentimiento.
Si yo también. Pero el clima es tan perfecto, el cielo tan azul, que pensé que podríamos ir a Central Park; además tú eres un extranjero en estas tierras, y nada me haría más feliz que poderte enseñarte los secretos de la ciudad. – Dijo ella aderezando su comentario con una de las más maravillosas sonrisas que Jasper había visto en su vida.
Antes de contestar Jasper volteó a ver las reacciones de Charlie, lo conocía desde hace tiempo y confiaba en él, si algo estuviera mal con la chica él se lo advertiría ¿no?
¡¿Qué esperas Jazz ?! Acaso temes que Alice te secuestre o algo por el estilo- le gritó Charlie sin importar qué pensaran los demás comensales. – Te puedo jurar por lo que más ame en este universo que esta pequeña es buena.
Jasper se sintió avergonzado; y aunque no le gustaba mucho la idea de salir con ella accedió.
-Si tú lo dices confiare – Respondió dudoso.
- Sólo una advertencia- dijo Charlie entre risas – Bajo ninguna circunstancia dejes que te lleve de compras o te arrepentirás.
Alice le sacó la lengua, y sin más, le dio las bolsas de la comida a Jasper y salió del establecimiento.
¿Qué quería decir Charlie con eso? Las dos veces que él había visto a Alice, ésta siempre había lucido ropa muy fina y aparentemente de diseñador. Era muy joven para tener una fortuna. ¿Acaso la forma en que conseguía todas esas cosas era saliendo con chicos como él? ¿Es que ella era una estafadora?
Y qué tal tu día ¿mucho trabajo?- Preguntó ella.
Preferiría no hablar de eso. – Contestó él de la manera más fría. Desconfiando de que ella quisiera obtener más datos de él para después aprovecharse.
Muy bien, yo tampoco. Aunque ha decir verdad, tuve un día bastante productivo y sé que los resultados serán maravillosos. Sin embargo, me molesta la gente que sin tener nada que ver con tu actividad la entorpece.
Lo mismo digo – respondió él recordando todo lo que tuvo que pasar por la mañana.
Pero olvidémonos de todo eso y mejor dime ¿cuál es tu signo?
¿Mi signo?
Si , del Zodiaco
Lo siento, no lo sé. Jamás me han interesado esas cosas. –Respondió él, de tal forma que parecía que quisiera escapar de ahí en cualquier momento.
No te creo, y si ese fuera el caso, puedes decirme tu fecha de cumpleaños y así lo sabríamos. - Insistió ella mientras atravesaban la avenida que daba entrada al famoso parque.
Jasper dudo en responder, aún tenía sus dudas sobre esa pequeña chica, pero por más que se esforzaba en sus ojos no podía captar ningún indicio de maldad, al contrario, eran brillantes y solamente le transmitían confianza, pero no dejaría que ella obtuviera lo que quisiera tan fácil. Había trabajado muy bien en mantener un bajo perfil por tantos años, y hoy no sería el día que lo echara todo a perder.
Si te interesa saber yo soy Libra. – Declaró Alice , enseñándole un pequeño dije en forma de balanza que colgaba de su brazalete.
Muy bien, nací a finales de diciembre.- Le informó Jasper, esperando que eso fuera suficiente para mantenerla calmada el resto de la comida.
¿Muy a finales?
Sí
Entonces eres Capricornio, ya me lo temía. – dijo ella un poco desanimada, lo cual llamó la atención de Jasper. – Ahora entiendo tu tendencia por todas las variaciones de colores de tierra en tu guardarropa.
¿Y?
Astralmente somos incompatibles, pero eso no importa. Siento algo en ti que me da la sensación que tal vez por está única ocasión los astros pueden equivocarse.
Ya te dije no creo en eso.
Tan inmerso estaba en la conversación, y en poner atención en todo lo que su compañera hacía, que no se percató cuando se desviaron de la ruta normal, y llegaron a una pequeña colina cercana a la parte de Strawberry Fields.
Este es mi lugar favorito, la vista es maravillosa, y el cobijo de los árboles es perfecto para almorzar.
Jasper observó el lugar, y en efecto, era simplemente perfecto. Casi tanto como la imagen de ella acomodando su comida en el pasto.
Ambos comenzaron a almorzar, no había necesidad de hablar, ambos se sentían a gusto disfrutando del suave aire que rozaba sus cuerpos, y ni hablar de la sombra que los cobijaba. Jasper cerró los ojos, realmente estar ahí se sentía muy bien ya que últimamente había sentido que no pertenecía a ninguna parte y sin darse cuenta una sonrisa perezosa se dibujo en su rostro.
Pensé que jamás sonreías, es bueno verte feliz.- bromeó Alice.
Lo sé, no acostumbro hacerlo así que no esperes ver demasiadas sonrisas en mí.
Los artículos de colección siempre me han llamado más la atención.
Jasper no contestó, no quería seguir con ese sutil coqueteo, pero se dio cuenta de que su acompañante tenía una expresión agradable, y su tono de voz era afable. Él sabía que Alice se había dado cuenta de su tono y actitud distante, pero no parecía importarle.
Ella sin menor cuidado se deshizo de sus zapatillas en un natural pero extremadamente sensual movimiento, y Jasper no supo que hacer con sus emociones ya que de un momento paso del nervioso a la vergüenza y por último a la atracción.
Así que sabes todos los secretos de la Ciudad. ¿naciste aquí? —Contra su propia voluntad, Jasper se dio cuenta que ahora era él el que ha dado inicio a la conversación.
Sí, y no. – Contestó Alice, visiblemente contenta de que Jazz le hablara – llegué a vivir a la Ciudad a los 13 años, y no tengo recuerdos de mi vida anterior en Biloxi Missisipi, así que puedo considerarme totalmente Neoyorquina.
Japer percibió cierta nostalgia en sus palabras, por lo que su interés se hizo mayor.
¿Cuál es tu lugar favorito, además de este claro? – Preguntó mirándola directo a sus ojos, no quería perderse ninguna de sus reacciones.
Sin duda alguna Broadway y Time Square
¿Estás loca? Sólo he estado una vez ahí, y aún considero un milagro el no haberme vuelto loco. ¿Cómo te puede gustar estar entre tanta gente, tanto ruido, tanta luz. ¿
Tú lo has dicho. Todo eso es lo que me gusta. Estando ahí me siento viva y segura– Declaró ella,- y bueno ¿Cuál es el tuyo? Supongo que ya tuviste tiempo de escoger uno ¿no?
El museo de historia – contestó él algo apenado, no sabía porqué había soltado algo tan confidencial. Podía parecer una tontería pero desde la primera vez que visitó el museo a sus 8 años se quedo prendado del lugar, y nadie lo sabia de su peculiar apego a dicho sitio hasta ahora.
¿En serio? No me lo puedo creer, qué te puede gustar de un lugar lleno de cosas sin vida, donde todo es pasado, y donde no puedes correr, ni gritar, o caminar libremente sin tener miedo a ser regañado. – Dijo ella imitando el mismo tono de sorpresa que el había utilizado.
Estando ahí me siento seguro y vivo- Respondió él, repitiendo las mismas palabras que antes ella había utilizado, causando que Alice moviera su cabeza en forma de reproche, cerrara los ojos y como si estuviera dictando la conferencia más importante de su vida comenzara a declamar:
"Libra es verdaderamente idealista y Capricornio absolutamente realista, posturas que chocan entre sí. Y como a los dos les gusta hacer las cosas "a su modo" pues se tendrán que acostumbrar a tener este tipo de discusiones cada tanto." Y como yo no quiero discutir contigo, permíteme mostrarte mi lugar favorito tal vez si lo miras bajo mi perspectiva tu opinión cambie.
Jasper desafiando las posibilidades volvió a sonreír. Todo aquello parecía tan loco y hace tiempo que había prometido no cometer más locuras, y menos por una chica. Pero Alice, desde el primer momento lo hacía cometer locuras, y aquí iba de nuevo, era como si un nuevo Jasper tomara control de él.
Sólo si yo te muestro el mío primero. ¿Aceptas? – Preguntó cálidamente, tanto que sería imposible resistirse.
Cla..ro – Aceptó Alice confundida y alegre por el cambio de actitud de Jazz.
Él le ofreció su mano para levantarse, y ella rió al imaginar que eran una muy bonita pareja, y posiblemente la gente de sus alrededores los envidiaban.
