Visita al museo

Alice se sentía ansiosa y nerviosa a la vez. La última vez que había estado en el museo era una niña, y no recordaba mucho, eso le daba pena, pues no quería parecer una tonta más cuando Jazz parecía tener amplios conocimientos, y lo peor, como era un día de trabajo ella presentía que el museo estaría casi vacío y sin ninguna distracción que pudiese ayudarla. Para aumentar sus nervios, se quedó completamente plasmada al ver al llegar él no se dirigió a las taquillas, si no que pasó directamente a un área especial en recepción, donde al parecer era más que conocido.

-¡Qué sorpresa! No sabíamos que estabas en la ciudad.

-Tengo pocos días.- Respondió él aparentemente feliz de ser bien recibido.

-Maurice se alegrará tanto de verte, ha montado una fantástica exposición con gran parte de... oye vienes acompañado. Lo siento tanto no lo había notado. – Se disculpo el chico.

-Ella es Alice, una amiga.- Dijo Jazz un tanto apenado- y he prometido mostrarle el museo, espero no haya problema con eso.

-Claro que no, ahora mismo le preparo un gafete ¿Tu nombre completo?

-Mary Alice Brandon. – Respondió ella como si no estuviera acostumbrada a su propio nombre.

-Perfecto, Jazz es casi uno de nosotros así que tendrás un excelente guía. Espero se diviertan mucho.

-Gracias.- Comentó ella maravillada con su gafete el cual claramente indicaba acceso total sin restricciones a todas las áreas.

El ambiente era frío, típico de los museos y el silencio mortal, pero aún así Alice veía como Jasper sonreía indeciso por donde comenzar, su cara era la misma que la de ella cuando se encontraba frente a las tiendas de la Quinta Avenida.

-¿Alguna vez has escuchado que los verdaderos tesoros de los museos no se encuentran expuestos al público?- Preguntó él orgulloso.

-Sí, igual que en las tiendas de diseñador. – Declaró ella contagiada por su entusiasmo.

-No sé si sea lo mismo, pero lo que hoy veas te aseguro te dejara sin aliento. – Jasper le dio una pequeña palmada en la espalda y en es momento Alice dejo de sentirse mal, y simplemente se dispuso a disfrutar el momento.

Jasper no había mentido; una vez dentro de las bodegas del museo él le había mostrado tantos tesoros que ella no podía creer que en verdad existieran tales cosas, y él tenía tanto conocimiento que cada explicación era un deleite. No era para nada aburrido como sus profesores, si no que cada palabra la expresaba con el alma, y con tal maestría como si él mismo hubiera estado presente cuando fueron creados. Cada nueva exhibición él se ganaba su admiración, y él por su parte disfrutaba la atención que ella le concedía. Aún no podía creer que estaba ahí con ella, y lo mejor se sentía a gusto y misteriosamente feliz.

-Tengo el presentimiento que esto te va a gustar- dijo Jasper con una suave sonrisa antes de invitarla a una muy iluminada sala, en donde ella se sintió a punto de desvanecerse porque ante sus ojos estaba una impresionante colección de joyería que dejo a Alice sin aliento.

-Vaya, tú si sabes como tratar a un a chica- dijo en broma, mientras admiraba y grababa en su mente cada color, cada brillo que emanaba de todas esas preciosidades. Jasper se limitó a contemplarla, y a disfrutar el resplandor de sus ojos que para él en ese momento era mayor que el de todas las joyas del lugar.

-Esto es en verdad sorprendente, pero tengo mis sospechas de que aún no me has mostrado tu lugar favorito. – Afirmó Alice, después de salir de estado de hipnosis que le provocó tanta hermosura.

-No sé cómo lo haces, pero tienes razón. Decidí dejarlo para el final, pero ahora que lo veo fue mala idea, después de esto, lo mío te parecerá poca cosa.

Alice sonrió y en esta ocasión fue ella la que le dio un pequeño empujón a su acompañante para darle ánimos. Ella lo miraba intentando adivinar a dónde la llevaría y Jasper de inmediato sintió su mirada.

-¿Intentas adivinar?- preguntó él más divertido que extrañado por el comportamiento de su acompañante.

- Hasta ahora me has demostrado que amas la naturaleza, pero sobre todo creo que eres un defensor de las causas justas, así que no me sorprendería si nos dirigiéramos al pabellón de Historia.

Jasper la miró un tanto sorprendido y efectivamente no tardaron en entrar al pabellón de Historia dedicado a la Guerra Civil. Alice miró el lugar con cierto reproche, jamás había aprobado las guerras, y en general cualquier manifestación de violencia; así que esperaba que Jasper en verdad tuviera una buena explicación para eso, porque empezaba a temer que no la hubiese y su imagen del chico perfecto se desmoronara. Ella se separó de él y tomo asiento en una banca en medio de la sala a la espera de que Jasper tomara la palabra, pero él se limitaba a acariciar cariñosamente los letreros de información de una exposición temporal de lo que parecía reliquias de viejos combatientes.

-Espero que sean dignos del Mayor Withlock y no despertemos su ira- dijo una voz al fondo de la sala.

-¡Dr. Danes! Esto es maravilloso, sin duda el mejor homenaje que la familia ha recibido.

-No se podría haber hecho sin tu ayuda, es una lástima que tuvieras que abandonar el proyecto cuando éste estaba tan avanzado.

-¡Un momento había dicho Withlock! Alice de repente se mostró más atenta que nunca, y volvió a ponerse de pie para llamar la atención de ambos.

-Dr. Danes, ella es Alice Brandon . El Dr. Danes fue mi profesor de Historia Americana durante mi estancia en Cornell.

-Decir que fui tu profesor es una mentira Jazz. Tú no tenías nada que aprender, Alice sé que él es muy modesto, pero déjame que te diga que como él hay muy pocos que dominen con tal maestría este periodo en la historia, y el abandono de sus estudios fue un hecho que consternó no sólo a los Académicos, si no a las más importantes sociedades histórica. Así que si tú puedes convencerlo de regresar te estaría agradecido de por vida.

-No le hagas caso- Protestó Jasper- Dejemos de hablar de mí cuando hay tanto por ver.

-Muy bien Mayor, quiero que veas todo a conciencia. Espero tus comentarios ya sean positivos o negativos, la próxima semana habrá reunión con el comité y dado que estás en la Ciudad no tienes excusa para no asistir.

-Lo haré con mucho gusto sólo envíe a mi correo los datos y ahí estaré.

-Gracias Mayor, todos se sorprenderán al verlo. Señorita espero disfrute la exposición.- Se despidió el profesor dejando solos a la pareja.

Jasper se acercó hacía una pequeña vitrina que guardaba en su interior un viejo uniforme del ejército confederado.

Alice guardó silencio y se acercó lo más que pudo, sus ojos de un momento a otro se perdieron.

-No apoyo ni apoyaré jamás las confrontaciones bélicas de cualquier tipo; pero este uniforme es maravilloso, está confeccionado totalmente a mano, y no por cualquier costurera, por la calidad de las puntadas debió ser alguien totalmente experimentado.

-Hummmmmm en realidad lo hizo su esposa.

-¿Qué?

-Si en esos tiempos la esposa o madre era la encargada de realizar los uniformes de los combatientes. Era su forma de apoyo, de demostrar que ellas también formaban parte y defendían la causa.

-Ella hizo una mueca.

-Defendían una causa ¿sabes? No sólo eran un par de pandillas que se agarraron a golpes para terminar con su reserva de testosterona.

-Explícate- demando ella

-Imagina el sistema como una pirámide, en la parte más alta están los intereses políticos, el dinero, la conquista de territorio etc.. todo aquello que tú y todos detestamos de las guerras; pero en la base están la lucha por la libertad, por mejores condiciones de vida, la esperanza… sí esa es la palabra, la esperanza toma el cuerpo de los soldados para abrirse paso y la guerra sólo es su campo de actuación.

-Aún así la violencia no está justificada.

-Alice, no importa si es guerra o es la vida ¡La lucha por lo que deseas siempre está justificada y más la lucha por la búsqueda de la libertad! Tal vez los métodos no sean los correctos, pero no hay peor lucha que la que no se hace.

Ella se maravillo de sus palabras, pocas veces había visto a alguien tan apasionado por algo, y como si se tratara de magia ella se contagio de tal entusiasmo y no necesitar cuestionar más a Jasper sobre su pasión, porque sus palabras y acciones lo defendían. Ella había comprendido que él era un luchador que amaba la libertad y no habría quien pudiese detenerlo.

-Creo que terminaremos por aquí – señaló él- esta pequeña arma fue el principio de todo.

-La primera arma de fabricación totalmente norteamericana y fue hecha por el Mayor Jasper Withlock quien posteriormente dejaría el ejército para dedicarse en su totalidad a su empresa. – Indicó Alice en un tono monótono y un tanto burlón que dejo sorprendido a Jasper.

-¿Cómo lo sabes?- Preguntó él secamente.

-¡Fácil! ésta escrito en los elevadores de sus instalaciones. De vez en cuando los uso, y por más que no he querido prestar atención se me ha quedado grabado. Es un anuncio tan viejo que no sé porque no lo han cambiado. Así que supongo que también es por esto que tu Profesor dijo que esperaba que todo fuera del agrado del Mayor Withlock ¿no?

-Pues en realidad él murió siendo bastante joven, fue el Mayor más joven del ejército sureño, pero aún aasí que no creo que le importe. Eso lo decía por mí, me gané ese sobrenombre en la Universidad, nadie había hecho una investigación tan exhausta de él como yo, así que por eso suelen llamarme así.

-Interesante- dijo ella, mientras pensaba que lo mejor era guardarse sus comentarios sobre lo poca y no grata relación que tenía con sus descendientes. No quería que eso afectara su naciente relación con Jazz.

Después de salir de ahí, Alice no pudo dejar el museo sin antes pasar por la tienda de souvenir donde encontró unas maravillosas mascadas con motivos arqueológicos que no pudo evitar querer comprar, pero antes de entregar su tarjeta de crédito a la dependienta Jasper se adelantó y pagó con el pretexto de utilizar su descuento de benefactor del museo.

-¿Cuánto pago de lo que compré?- Preguntó ella.
y él respondió con una gran sonrisa y ojitos cristalizados
- Que te hayas quedado conmigo toda esta tarde es pago suficiente...


Ya lo sé lectors no tengo perdón por tardar tanto en actualizar, pero tengo una excelente excuasa, fui sometida a una pequeña cirugía que me dejo fuera de toda posibilidad de escribir o hacer algo. Pero afortunadamente he evolucionado bastante bien y ya estoy de vuelta.

Espero este cap les haya gustado, y me hagan feliz con sus valiosos comentarios.

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