A diferencia de lo que muchos puedan llegar a pensar, este no es el único animé que me he visto o me ha gustado, por ello mi afición por los crossover… la verdadera parte difícil de escribir en ese formato, es hacer la historia consistente, y creo que no he fracasado en ese afán. Así que dejo para ustedes el inicio de otra historia corta, un crossover también, espero que lo disfruten y me hagan saber su opinión. ¡Feliz 2012!


RPG – Parte I.

—Con honestidad creo que esta es una pésima idea, dejando de lado que el semestre comienza y ya tenemos montones de tareas y ensayos encima, no creo que nadie de los presentes tenga tiempo o ánimos de participar en…

—Las reglas son muy sencillas, si leen con atención…

—¿Al menos podrías tener la decencia de dejarme terminar mi argumento antes de arrebatarme la palabra?

—Bien, bien, ¿Alguno de ustedes quiere dejar de participar en este evento? Les recuerdo que es una actividad curricular de la Brigada, y por tanto, es obligatorio que todos participen y de buena gana.

Koizumi no rebatió en absoluto, de hecho, lucía casi tan animado como Haruhi mientras nos mostraba su irritante sonrisa. Asahina me miró con condescendencia, sin embargo, tampoco se negó. Nagato, por supuesto, dijo no tener objeción alguna mientras daba buena cuenta de la comida que nos había sido servida minutos atrás. Suspiré ante el panorama de perder mi tiempo jugando un estúpido juego de rol en lugar de dedicarme a cosas verdaderamente importantes, como mis tareas, los reportes que debo presentar al profesor Langdon, las clases de esgrima o las visitas regulares al médico dados los tres meses de gravidez de mi esposa, quien es, por cierto, quien nos arrastra a tan estúpida actividad.

—De acuerdo…—Comencé irritado luego de dar masaje a mi tabique nasal. —haciendo de cuenta que participamos, y no estoy por ello accediendo, a jugar tu juego, ¿no se supone que debemos ser siete?

—Correcto, buena observación para ser el miembro de menor rango. Por eso mismo lancé una convocatoria en la página de la brigada, y aunque esperaba que fueran miles los que quisieran el privilegio de participar en esta actividad, sólo hubo dos respuestas, más que suficientes para que comencemos a jugar, de hecho, están citados para venir aquí justo ahora.

—¿Y exactamente a qué hora decidiste eso?— Reviro molesto. —¿Qué tal si no tengo dinero suficiente para invitar la comida de otras dos personas?

—No deberás preocuparte por eso, Kyon, yo puedo pagar mi propia comida.

Qué me parta un rayo. Voz serena y confiada. Además de eso, la cara desafiante de Haruhi…

—¿Sasaki?— Pregunté resignado.

—Es un gusto volver a vernos. Supe que se casaron y que pronto serán padres, felicidades. Por otra parte, cuando vi la convocatoria lanzada por Suzumiya pensé que sería una excelente actividad para salir momentáneamente de la rutina, y si se hace con amigos, es una idea genial.

—Eh… gracias…

—Si felicidades…— Dijo otra voz, esta masculina. —Quiero que sepan antes que nada que sólo participo en esto para obtener la retribución que merezco de la maldita Brigada SOS.

Ese fue el antiguo presidente del club de computación de la preparatoria.

—Sí también nos alegra verte…— La verdad es que me tiene sin cuidado.

Acepto el reproche que seguramente están haciendo a este torpe narrador por no ponerlos en situación, pero es que me cuesta algo de trabajo a mí mismo entenderlo. Hace unas semanas, en el asueto que ofrecían las vacaciones del primavera, Haruhi decidió que sería una buena idea pasar los días viendo animé, aunque me opuse inicialmente al considerarlo una pérdida de tiempo… uno capturo fuertemente su atención, tanto así que leyó mucho sobre él hasta que encontró un juego de rol con reglas sencillas en que pudiera incluirnos a todos. Una vez cumplida esa condición, como pasaba ese día, Haruhi dijo triunfante:

—Bien, estando los siete participantes del juego, pregunto de una buena vez: ¿todos pueden ofrecer al menos cuatro horas cada domingo hasta que termine el juego?— Para mi desazón, todos dijeron que sí. —¡Perfecto! ¡Kyon! ¡La bolsa!— Tomé la pequeña pero pesada bolsa que me hizo cargar desde casa. Una vez sobre la mesa, reveló el contenido. Siete manuales encuadernados, una pequeña bolsa de plástico con papelitos y siete cartas semejantes a las de tarot. —En los manuales encontrarán las reglas básicas del juego, podrán estudiarlos toda esta semana para que comencemos actividades el próximo domingo a mediodía. Por hoy sólo hay un par de cosas que hacer: tomar un papelito que defina la temática del juego y la selección de las cartas. ¡Señorita!— A su llamado, la mesera llegó solícita a nuestra mesa. —Por favor, tome un papelito de aquí—. Confundida, pero animosa, la joven tomó uno de los papelitos doblados y se lo regresó a Haruhi. Esperamos hasta se marchara para que nuestra loca líder de brigada revelara la leyenda escrita en él. —La temática está decidida: ¡Cine!

Y mientras escucho la estridente verborrea de mi flamante esposa, reviso el resto de los papelitos: había uno de literatura, otro de animé, uno más de historia y otro que decía "héroe original". Me alegra que haya sido el de cine, no tengo mucha energía mental estos días como para inventar a mi propio héroe.

—Entonces, ¿podemos elegir a nuestro personaje de entre cualquiera que haya salido en una película?— Preguntó Sasaki dando una hojeada a las primeras páginas del manual.

—Siempre que no sea de animé.

—Eh… ¿y las cartas para qué son?— Preguntó dubitativa Asahina.

—¡Ah, claro, las cartas!— Haruhi tomó el exiguo mazo de siete cartas ocultando el frente de las mismas. —Debemos elegir una cada uno, según la carta será el criterio para que elijan a su personaje, desde hoy y hasta el próximo domingo que volvamos a reunirnos, deberán haber elegido a su héroe según el parámetro de la carta.

Hicimos como nos indicó y cada uno tomó su carta. En efecto, eran como cartas de tarot, con una ilustración y el nombre en inglés de la misma. No debía ser un secreto, así que todos pusimos frente a nosotros nuestra propia carta, el resultado fue el siguiente:

Haruhi: Berserker

Nagato: Caster

Asahina: Rider

Koizumi: Archer

Sasaki: Assassin

Ex presidente del Club de Cómputo: Lancer

Yo: Saber

Y con eso empezaría esa aventura… teníamos que elegir a nuestro héroe para el próximo domingo… ¿quién iba a decir que terminaríamos siendo elegidos nosotros por nuestros héroes…? Sí, era un inocente juego de rol, y más que eso, Fate Stay/Night se me hizo muy bueno, pero el destino se había encargado de ponerlo en manos de alguien capaz de hacerlo realidad…

RPG – Parte I.

Fin.