LOS PERSONAJES SON MÍOS, LA TRAMA ES MÍA, NO PERMITO LA COPIA DE NINGUNO, RESPETEN LA CREATIVIDAD, Y SIN MÁS A LEER!

Capítulo 2: Serie de eventos desafortunados

Al fin la clase de Español terminó y pude huir de la mirada acusadora de Jenn. Ella siempre decía que yo era fuerte y valiente, que no dejara que ÉL me arruinará, pero no sabía cómo hacer eso, que tal, si yo ya estaba arruinada, Jenn tiene buenas intenciones, ella y John son los únicos que saben mi historia a parte de mi madre, pero estoy cansada de la lastima y los sermones, solo quiero intentar sobrevivir y seguir así, sé que no es sano, pero hace tiempo me rendí en la lucha de mi yo arruinado contra el yo genuino. Aunque sé que lo que en verdad pasó es que no encontré una buena razón para salvar a la Dy original, no tengo más motivos para luchar y salvarme, sobrevivir está bien.

Salí lo más rápido que pude del salón y me dirigí a mi casillero para buscar mis libros, creo que era una misión suicida, pero tenía que hacerlo, aunque siendo sinceros que más podía perder.

Él ya me lo quitó todo.

No sé cómo, pero llegue a mi casillero en una sola pieza, al menos hoy no tendré que visitar la enfermería. Estaba tratando de abrirlo cuando las llaves se me resbalaron y algunos despistados las patearon alejándolas de mi "magnifica" vista.

-Genial- bufé

Revise el pasillo y cuando me certifique que no venía nadie me agache y comencé a buscar las malditas llaves como si fuera un sabueso. Las encontré a la mitad del pasillo y las tome sintiéndome orgullosa de mi misma, pero la felicidad no me duro mucho porque un segundo después fui lanzada ferozmente al suelo, sentí a otra persona volar por encima de mí y caer justo al lado, pero francamente estaba muy adolorida y molesta como para que me importara. Por si fuera poco mis lentes salieron disparados por el impacto y sin ellos estoy prácticamente ciega. Como pude me incorpore del suelo y empecé a buscar mis lentes con el tacto, ya que mi vista era tan barrosa que no distinguía nada. Alcance a ver una sombra que se rebuscaba alrededor de mí, no me importo así que seguí con mi misión, cuando sentí una mano sobre la mía.

-Creo que estás buscando esto- dijo la sombra con una voz grave y atractiva… creo.

Le arrebate lo que me estaba entregando, que supuse serían mis lentes y me los coloque bruscamente.

Ya con la vista clara me fije en la sombra, era un chico, un hermoso chico.

¡¿Hermoso?! Ese te acaba de tirar al suelo…

Tenía ojos verde esmeralda, piel bronceada que parecía ser suave, cabello negro y alborotado, nariz recta y del tamaño adecuado, mandíbula fuerte y masculina, labios hermosos, rellenos y absolutamente besables…

¡¿Besables?! Dios, que me pasa…

Suspire, y me le quede viendo, hasta que su risa me despertó de la ensoñación. Esa maldita sonrisa perfecta y blanca me embobo aún más, pero su risa burlona hizo mi ira arder como los mil demonios.

-¡¿DE QUE TE RIES?! ¡TU BASTARDO! – le grite

-¡De ti! Me asustaste, parecías retrasada…- dijo ahogando su risa, lo empuje y me levante furiosamente.

- ¡¿RETRASADA YO?! QUIEN FUE EL IDIOTA QUE ME TIRO-grite de vuelta

-¿YO IDIOTA?, ¡TU ERES LA QUE ESTABA EN EL SUELO COMO UN PERRO!

-Cállate y déjame pasar, voy a llegar tarde a mi clase- dije y él no se movió de enfrente.

-¿¡QUE ESTAS SORDO!? ¡MUÉVETE!

-Umm- parecía pasmado y sinceramente estaba asustándome-Si… claro

-Gracias, un gusto conocerte- dije sarcásticamente y me aleje hacia mi clase de Química.

Llegue en menos de 2 minutos, casi iba trotando, creo que la ira me hacía menos torpe.

Entre al salón casi azotando la puerta y di mi ingeniosa escusa: "No encontraba el salón", obviamente la Profesora Susane no me creyó, pero me dio el beneficio de la duda. Camine y me senté junto a John, le pedí una hoja porque mis libros y cuadernos estaban en mi casillero gracias al … al….chico ese.

Durante el transcurso de la clase no escuche nada, ya que de nuevo mi tramposa mente viajo y ahí se quedó. Me molestaba a donde iba, siempre a la misma noche.

Esa noche, la noche que arruino todas las demás…

Prometí desde que les conté a JJ mi historia que no volvería a llorar, y ciertamente lo intentaba, pero estaba tan sumida en aquel día, aquellos meses, aquellos años que no lograba recuperar aunque sea un poco de dignidad.

Me sacudí violentamente en el asiento y preferí poner atención a la clase. Estaban repasando el contenido del año anterior: Partículas, Moléculas, Elementos y blah, blah, blah. Yo sabía todo eso así que solo me aburría observando a mí alrededor.

La clase fue una de las más largas de mi vida, pero lo resistí, casi agradecí a Dios que había terminado.

Revise mi horario y casi lloro de emoción cuando leí cual era mi siguiente clase.

MÚSICA

En mi opinión, si algo había salvado mi vida era la música, es gracioso, recuerdo que ÉL me regalo mi primer guitarra y fue el primero en creer en mí, creo que en el más negro de los humores es cómico, ÉL me dio mi infierno y mi salvación.

Como esta clase no necesitaba un libro, no tuve que pasar por mi casillero y así evite el encontrarme con ese chico al cual no estaba de humor para recordar.

Llegue al salón un poco retrasada porque intente buscar a mis hermanos y preguntarles como les estaba yendo, pero no los encontré, así que me rendí y me dirigí al salón. Abrí la puerta con el mejor humor, casi estaba sonriendo, hasta salude amablemente a mi profesor.

Sí, es oficial, la música hace milagros, eso de saludar a maestros es estar grave.

Todo iba perfectamente hasta que busque un lugar en donde sentarme.

Para mi maldita mala suerte el único asiento vacío era junto a un chico, y no cualquier chico, tenía que ser ese que me partió las costillas hace menos de dos horas.

Lo sé, estoy exagerando, pero estoy muy molesta.

Mi sonrisa cayó, mi ceño se frunció y mi respiración se agito, ni siquiera sé su nombre y ya lo odio. De mala gana camine y bruscamente me senté.

-Bueno chicos, esta es la clase de Música, este año veremos a Beethoven, Mozart…- estaba escuchando todo lo que el Profesor Charles decía, hasta que sentí la vista de alguien sobre mí, sentía como si quisieran atravesarme con dagas y encajarlas hasta el fondo, me sentí muy incómoda y comencé a mecerme en el asiento, vi por el rabillo del ojo que la persona que estaba observándome con tanto odio y desdén era mi compañero de asiento, inmediatamente me tense y creí que podría ignorarlo, pero su mirada era tan densa y profunda que podía sentirla calar mis huesos.

Si creí que la clase de Química fue la más larga de mi vida me equivoque, esta fue la peor, la más larga y la más incómoda clase de mi vida. Mi compañero de asiento se las arregló para arruinar estas últimas horas totalmente, tendría que aprender a ignorarlo o dejar la clase y la última no era una opción.

Solo siéntate en otro asiento.

No puedo, el Profesor Charles dejo muy en claro que los compañeros de asiento serían los mismos durante todo el ciclo escolar.

Me reí, era raro tener conversaciones conmigo misma, antes lo hacía todo el tiempo, ahora no recuerdo la última vez que lo hice, eso me molesta, ya que era genial hablar conmigo misma, pero ahora mi voz interior y yo sufríamos de completos desacuerdos y en lugar de conversar, peleábamos.

Me encamine a la cafetería, compré un sándwich y una manzana, salude a Bridgit la recepcionista y camine hacia la mesa donde mis amigos estaban platicando y comiendo.

Al llegar a la mesa me sorprendí, porque en lugar de solo ser 2 personas a las que encontraría sentadas, encontré a 4, estaban JJ y otras dos personas, una chica alta, cabello claro ondulado, piel blanca y cremosa, ojos azules, nariz respingada, boca rosa y rellena, cuerpo envidiable, en una palabra: hermosa, pero sin duda, lo que más me impacto fue el verla agarrada de la mano de John; viaje mi vista hacia la otra persona desconocida, la cual tenía el brazo sobre los hombros de Jenn, era un chico delgado, estatura media pero sin duda más alto que Jenn, cabello café, ojos negros, nariz recta, boca delgada y sonrisa blanca y aperlada… guapo, supongo.

-Dy, que bueno que llegaste, mira, te presento a Nicole… mi novia- dijo señalando con la cabeza a la chica, ella soltó la mano de John, se levantó y llego hasta mí, me abrazo y yo por inercia correspondí. Casi me desmayo por el hecho de que Jonny tuviera novia, no es que el fuera feo, sino que es muy enamoradizo y entrega su alma a la primera que ve. Hasta que una en serio le rompió el corazón, sufrió tanto que lloro con Jenn y yo a su lado consolándolo, esa vez explote, no era una persona pacífica, pero tampoco violenta, sin embargo, los que me conocen saben que si se meten con mi familia sufren las consecuencias, y esa chica en particular lo sabe. Después de eso John nunca fue el mismo y dejo de creer en el amor, Nicole debe tener algo especial.

-Andrea, mucho gusto, mi nombre es Nicole Smith, John me ha hablado mucho de ti, espero que seamos buenas amigas- dijo con un tono tierno y una sonrisa en su rostro

-Espero lo mismo, mucho gusto- le devolví el gesto, pero no pude decir más porque mi enana amiga nos interrumpió.

-Ok, ya conociste a la novia de John, ahora es mi turno- se levantó y jalo al chico que seguía sosteniendo sus hombros- él es Oscar, mi príncipe- si casi me desmayo por la noticia de John, ahora estaba a punto de entrar en coma, Jenn me preocupaba más, la razón, consigue novios muy fácil, antes, cada semana tenía un novio nuevo, no estoy en contra de su forma de amar, solo no quiero que la lastimen. Años atrás, en su época de locura y desenfreno, se enamoró, pero no fue un amor de adolescentes, fue un amor serio, Pete (su novio de ese tiempo) quiso pasar al siguiente nivel en su relación, así que le pidió "la prueba de amor", cuando Jenn me lo conto intente convencerla y pedirle que recapacitara y no lo hiciera, pero no me escucho. Yo tenía un muy mal presentimiento así que le pedí a John que siguiéramos a Jenn y Pete al motel donde se verían. Llegamos justo a tiempo, Jenn gritaba, hasta que se escuchó un golpe seco y luego el temible silencio, con el pánico en la garganta empezamos a patear la puerta hasta tirarla, inmediatamente corrí en busca de Jenn, la encontré tirada en el suelo de la habitación, con la playera desgarrada y un golpe sangrante en la cabeza, estaba desmayada. John, ciego de ira, encontró a Pete escondido en el baño, lo tomo del cuello, lo pateo y golpeo hasta la inconciencia, le rompió 4 costillas, el tabique nasal y un brazo. Jenn después de eso tuvo unas semanas difíciles, en las que casi no hablaba con nosotros ni con nadie, se estaba perdiendo, pero lo logró, ella si lo logró, a veces desearía ser como ella, pero ahora le era más difícil abrir su corazón, "Solo el indicado", ese era su código. Espero que Oscar sea el "indicado", porque no sé qué haría si perdiera a Jenn de nuevo, no puedo permitirlo.

Oscar se acercó a mí y beso mi mejilla, tomo mi mano y le dio un apretón.

-Un gusto conocerte por fin, es espectacular conocer a la chica que salvo a mi duende, te estoy eternamente agradecido, mi nombre es Oscar Reeves, pero puedes llamarme Oscar o como quieras- me sonrió.

-Igualmente, cuídala, vale la pena, mi nombre es Andrea Morgan pero dime Andy o Dy o como sea- le sonreí de regreso.

Nos sentamos y empezamos a platicar y comer, Oscar y Nicole eran muy agradables y JJ se ven felices, quiero que esto dure para ellos, lo merecen, sus corazones están llenos de amor y siempre ven por los demás, ven por mí, eso los hace merecedores del cielo en la Tierra. Creo que un respiro de esta serie de eventos desafortunados es justo, aunque todo lo bueno siempre se acaba espero que su felicidad no, ellos no están arruinados y merecen el mayor de los triunfos.

No como tú, ÉL te lo quito todo.

-Y…Dy, eres muy hermosa-me sonroje y deje esos pensamientos para después - ¿Tienes novio o algo?

Inmediatamente me tense, al igual que JJ, ellos sabían la respuesta y yo no quería hablar o recordar, no ahora…

-No tiene, ninguno vale la pena, ella merece algo mejor- me salvo mi mejor amigo y le agradecí con una sonrisa honesta.

-Bueno chicos hora de regresar a la tortura- dijo Jenn y se paró, tomo la mano de Oscar y se fue.

-Nos vemos Dy- me dijo Nicole alejándose mientras Jonny la seguía.

Y me quede sola, todos los alumnos se fueron a sus respectivas clases, pero yo decidí no asistir a Gimnasia, me encamine hacia el estacionamiento, me escabullí y comencé a caminar entre los árboles, adentrándome en el bosque para poder llegar a mi santuario, mi casa del árbol.

Al menos esto no se ha caído, no como todo lo demás.

Trepe como pude el árbol y me acurruque en el suelo, saque mi iPod, me coloque los audífonos y me perdí, prefería perderme sola donde nadie sintiera lastima, sé que no soy normal, ni siquiera intento serlo, pero necesito un descanso de estos eventos desafortunados… Al menos por ahora.