LOS PERSONAJES SON MÍOS, LA TRAMA ES MÍA, NO PERMITO LA COPIA DE NINGUNO, RESPETEN LA CREATIVIDAD, Y SIN MÁS, ¡A LEER!

Capítulo 5: Algo grande se aproxima y debo estar preparada.

Después de huir del aula de música, llegué a mi casa –no sé cómo, ni cuándo- fue como desaparecer de un lugar y reaparecer en otro, ilógico e inexplicable, pero real.

Recuerdo que subí a mi habitación y cerré la puerta con seguro.

Recuerdo haberme sentado en el suelo llorando, para después ovillarme y mecerme hasta la inconciencia.

Desperté la mañana siguiente con una terrible sensación de vacío y miseria.

Mi vida era una serie de eventos monótonos, lo único que realmente me importaba consistía en mi familia –incluidos Jenn y John-, y mi música, nada más tenía un significado relevante para mí.

Sin embargo, esa mañana desperté sintiendo un gran hueco, mi mente me gritaba que estaba omitiendo algo importante, dejando pasar algo importante.

Llegue al punto en el que no estaba segura si mi mente era la que gritaba, ya que cada vez que lo hacía, en lugar de sentir la desesperación en mi cabeza, la sentía en donde se supone que estaba mi corazón.

Este hoyo, no me dejaba comer, respirar, hablar, pensar, incluso parpadear, sentía como me consumía, estaba en el borde, o descubría el significado de este sentimiento, o moría en el intento, no había más.

Si algo importante va a suceder Dy, tienes que estar preparada.

Pasé días muy difíciles, a parte del dolor físico que sentía, también estaba el agotamiento mental y las lagunas.

Lagunas

La primera vez que paso fue el día de mi "gloriosa huida del instituto".

La siguiente, fue mucho más inesperada y peligrosa, mis hermanos y yo íbamos rumbo a la escuela, cuando de repente perdí el control, lo último que recuerdo es estar orillados en la carretera, mis hermanos estaban gritándome, pero yo no escuchaba sus voces.

Me sentí muy asustada de lo que podría causar, así que les pedí que fueran a la escuela en el auto de Dave, en el autobús escolar, caminando, como fuera, pero sin mí.

Ahora esas lagunas llegaban todo el tiempo –había perdido la cuenta-unas eran más largas que otras, algunas duraban segundos, las otras… horas.

Me estaba sumergiendo en la locura, tenía miedo de herir a los que me rodeaban, por lo que, cuando realmente sentía que perdía el control sobre mi misma, me aislaba, huía o me escondía.

Mi mente estaba sobrecogida por la confusión, y el gran hoyo se había apoderado de la mayoría de mi cuerpo.

Pudieron pasar horas, meses o incluso años, sin que yo lo supiera, no tenía un ancla que me atrajera a la realidad y estaba perdiendo el sentido de mi vida.

El poco sentido de mi vida.

Una noche, entre uno de mis tantos sueños, me encontré a mí misma en una gran colina, pero no era yo, yo podía verme a mí misma desde otra posición, era como ser otra persona mirando su reflejo, la única diferencia es que la chica de la colina estaba más viva de lo que yo estaba.

"-Estoy perdiendo- susurré

-¿Qué?

-A mí misma- le conteste, sabiendo que era la más pura verdad.

-No te perderás , sólo necesitas que te salven

-Nadie lo hará

-Sabes que sí, sientes que algo importante está por suceder, debes estar preparada

-Tengo miedo

- El miedo es bueno

-No, no lo es- respondí muy enfadada

-Nos hace estar alerta, saca lo mejor de nosotros, la valentía, por ejemplo."

Desperté de golpe, a mitad de la noche.

Como aquella vez.

Trate de conciliar el sueño, pero mi mente estaba demasiado estropeada, pisoteada y acabada. No funcionaba de una manera correcta y jamás lo haría de nuevo, por lo que me quede en vela toda la noche.

Lo único que me consolaba era el sonido de mi guitarra, y mis pensamientos en la letra de una canción.

Recordaba que deje una canción a poco de ser terminada y que la necesitaba para el festival de máscaras.

Revise mi calendario, el que estaba junto a la puerta de mi alcoba, y sinceramente me quede paralizada.

Me había perdido 2 semanas completas, la fiesta de máscaras era este sábado y estábamos en martes.

Trate de recordar, pero solo llegaban fragmentos de mi vida durante esas dos semanas.

Trate de recordar en qué momento las lagunas comenzaron a llegar, y me encontré observando esmeraldas verdes.

Todo comenzó el día que me desmaye después de ver su sonrisa en el pasillo.

Tome mi cuaderno de letras y mi guitarra. Me deje llevar, como siempre lo hacía.

Me estoy estrellando

Ahogándome en ti

Bajando para siempre

Tengo que abrirme paso

Me estoy estrellando

Así que, adelante, grita

Grítame, estoy tan lejos

No estaré rota otra vez

Tengo que respirar no puedo seguir estrellándome

Termine por fin, acomode todas las estrofas como lo creí más conveniente, las horas pasaron volando, en un parpadeo ya era hora de ir al instituto.

Baje las escaleras hacia la cocina y me prepare un mini desayuno. Lo devore como un animal. Salí hacia mi auto y seguí mi camino hacia el colegio.

Mis hermanos ya estaban allí, justo en la entrada.

Me estacione y me dirigí hacia donde había visto a mis hermanos. Pero ya no solo mis hermanos se encontraban allí, sino un gran circulo de personas alrededor gritando palabras altisonantes y en coro la palabra "PELEA", mi instinto me decía que algo andaba mal, así que a empujones llegue justo al centro de la pelea.

Iris yacía en el suelo con una mano en la mejilla y los ojos acuosos. Me acerque a ella con rapidez.

-¿Qué está pasando?- al momento en que grite esto ella se descubrió la mejilla, en donde se encontraba un gran cardenal rojo que en cualquier momento se volvería morado- ¿Quién te hizo esto? ¿Dónde está Dave?

Ella no podía articular palabra, por lo que solo señalo hacia un chico. No era solo un chico, eran por lo menos 5.

Dave, John, un chico que reconocía como Jared Anderson, mi odioso compañero de clase de música y un chico rubio.

No sabía que estaba pasando así que me acerque a Jenn.

-¿Qué diablos es esto?- casi le grite.

-Tus hermanos, Jared, el hermano de Jared, John y yo estábamos conversando, cuando de repente un chico de nuestro grado se acercó demasiado a Iris, le susurro algo como "Que bonita estas" y le toco el trasero, pero Iris lo golpeo en la mejilla, el chico reacciono regresándole el golpe.

-¿Quién fue Jenn?- le dije con la voz contenida, amenazadora.

-EL rubio de ahí- señalo a uno que estaba siendo brutalmente golpeado por Jared.

No necesitaba oír más, me dirigí hacia él y aparte a Jared jalándolo de la camisa.

-¡Hey! ¡Patán!, ¡¿Con que te gusta golpear chicas?!- le grite y le di un golpe en la pierna, cayó al suelo, pero no se detuvo y tomo mi pierna, me jalo y yo también caí- Golpeaste a la chica equivocada.

Me levante con brusquedad y comencé a patearlo sin parar, veía a mi alrededor como todos me gritaban cosas, pero no escuchaba ningún sonido. Solo cabía en mi mente una cosa, quería asesinar a ese tipo.

Detente, tú no eres como el, haciendo esto te pareces a él. ¡PARA!

Mi mente tenía razón, pero mi cuerpo no respondía.

Y de pronto ya no estaba en el estacionamiento de la escuela, alguien me cargaba en su espalda y yo forcejeaba inútilmente.

Un olor me golpeó fuertemente, el mismo olor de mi salvador.

-¿Quién eres? ¡Bájame ahora mismo!

- Estás loca, totalmente desquiciada. Lo digo muy en serio.

- Yo no diría eso, además, quién es el que me carga como un costal contra mi voluntad.

- Si no lo hacía hubieras matado a ese tipo.

- Es mi problema ¿no? A ti quién te invito, ¡bájame ya o gritare!

- Si lo hago ¿prometes comportarte?

En respuesta solo gruñí con fastidio, quién se creía que era.

Me bajó con lentitud recorriendo sus manos por mi cuerpo lo cual me produjo una sensación de electricidad, tan potente que me dejo un poco aturdida.

-Gr- gracias- titubee y agache la mirada como un acto reflejo

- No hay de que- yo me aparte en cuanto me bajó y camine por el pasillo- espera- me grito y corrió, me sujeto del brazo e hizo que me volviera para estar frente a él.

-¿Qué sucede?

-¿Puedo preguntarte algo?

-Mmmm- dude por un instante, seguía con la cabeza gacha- eso depende.

-¿Por qué golpeaste así al chico?- lo mire como si fuera la pregunta más idiota que me hubiesen preguntado- a lo que me refiero es que, ¿qué te importa lo que le pase a esa chica? Pudiste seguir con tu camino, pero en lugar de eso la defendiste como si no te importara que el chico te pudiera lastimar.

- Bueno, es que ella es mi hermana menor- lo dije al mismo tiempo en que volvía a bajar la mirada- y yo debería preguntar lo mismo ¿Qué hacías ahí? No parecía algo de tu incumbencia.

-En primera, si un chico golpea a una chica frente a mi es mi problema, en segunda, esa chica era justamente la novia de mi hermano menor. Así que, considerándolo, era mi problema.

Nos quedamos un rato en silencio hasta que recordé que no solo él y yo estábamos en la pelea, mis hermanos y JJ también estaban ahí. ¿Dónde están ahora?

-¿Dónde están mis hermanos? ¿Y Jonh y Jenn?

-Tu hermano se fue con Iris después de la pelea, ella aún seguía en shock, Jonathan y Jennifer se los llevaron a tu casa, supongo.

Suspire con alivio, estaba a punto de darme un ataque de pánico, JJ los cuidarían, lo sabía.

-¿Cómo te llamas?- me pregunto cuando se dio cuenta de que me había relajado.

-Andrea- mire los pasillos que estaban vacíos y comencé a caminar.

Como si fuera mi sombra me siguió, pero no me sentía incomoda ni acechada o amenazada, sentía algo de ¿alivio?

-Oye, podrías decirme a dónde vas

-A clase, es un instituto, eso es lo que se hace… ir a clase- le dije irónicamente y sin detenerme, escuche como sonreía.

-La primera clase ya comenzó, si entras a tu clase te van a regañar.

Me pare en seco y voltee para encontrarlo con la mirada.

-Entonces, sabelotodo, ¿qué sugieres?

Se acercó demasiado a mí, alcanzo mi oído y susurro.

-Escaparnos….