Hola~ luego de...casi un mes sin publicar, vuelvo con un nuevo cap :D! de verdad lamento la tardanza. Entre en exámenes y ademas mi editora andaba de viaje, y como que feo publicar el cap con errores así que la espere xD... pero el punto esque yo ya volví.
Pues, para agradecerle los review a las que me los dejaron y también a los follows y favorites -w- me hacen sentir bien... bueno no les digo más y nos leemos más abajo.
Para este cap les digo que escuchen la canción de gloomy sunday (la canción del suicidio) de Sarah Mclachlan, viene entrando bien para la temática xD no se.. eso es opcional.
Disclaimer: Inazuma Eleven le pertenece a Level-5, yo solo los tomo prestado para su entretenimiento.
Capítulo Cuatro: Estorbo
– Masaki… ya nos vamos –el de piel morena entro a la habitación del peli cian con lentitud. Un sentimiento de preocupación bastante asfixiante lo invadió al momento de no encontrar a su pequeño niño en aquel espacio –Kariya, ¿Dónde estás? –su voz se volvió algo aguda a causa del temor de que el muchacho hubiese cometido alguna estupidez. – ¡Masaki Kariya, sal ahora mismo de donde quiera que estés!
La puerta del baño se abrió lentamente, dejando ver al de ojos ámbar con la cabeza algo gacha. No le gustaba cuando Midorikawa le gritaba. Por otro lado el adulto suspiro aliviado.
– ¿Por qué no me contestabas? –pregunto mientras acariciaba la cabeza Kariya. Esté tan solo frunció el ceño, dándole a entender a Ryuuji el porqué de sus acciones. –Sabes que es inevitable que no vayamos, necesitas ir a hablar con él.
–No lo necesito. –susurro Kariya, mientras tomaba sus audífonos y se los colocaba sobre la cabeza. Detestaba con toda su alma tener que ir a aquel lugar, en donde le hostigaban con preguntas innecesarias y por demás, estúpidas. Él estaba perfectamente sano; no necesitaba de ningún ridículo que se hiciera llamar psiquiatra. – Es una pérdida de tiempo ir con Akio, yo estoy perfectamente sano.
–Masaki –le reprendió –ambos sabemos el porqué es tan importante que hables con Fudou.
–Pero ellos dicen que no lo necesito. –con tan solo haber mencionado aquella frase, Kariya tuvo el poder de hacer preocupar a Midorikawa… Masaki les estaba haciendo caso a "ellos" nuevamente, y eso no era nada bueno.
– ¿El…Ellos? –pregunto con la voz ligeramente quebrada. El menor tan solo asintió, mientras le subía volumen a la música que estaba escuchando. De dos pequeños saltos salió de su cuarto, dejando a Ryuuji con las palabras en la boca. Soltó un pequeño suspiro. –Cálmate, tan solo es un pequeño período… –se susurro a sí mismo. Acaricio un poco su frente y se encamino hacia la sala de estar de su hogar, debían irse ya o llegarían verdaderamente tarde a la cita de Kariya.
Las notas de la pieza inundaban toda aquella habitación, deleitando con su hermosa armonía al único individuo presente, aparte del pianista claro está.
Observaba como el interprete de aquella majestuosa melodía, tocaba con todo su ser, poniendo su espíritu y esfuerzo en cada una de las notas. El piano producía un hermoso eco en aquella sala, produciendo una sensación de escalofrío y admiración; y mostrando la increíble acústica del salón.
Unas cuantas notas graves sonaron, erizando la piel de Tsurugi pues estas denotaban la frustración que el músico sentía en aquel instante, para dar lugar a un largo silencio, dando a entender que la pieza había finalizado o que a Takuto se le había apagado la inspiración.
–Que melodía tan terrorífica ha compuesto mi querido artista –comento burlonamente, provocando que Shindou diera un pequeño salto en su lugar. Tsurugi sonrió coquetamente al haber provocado aquella reacción en su superior, se notaba a leguas que lo traía babeando.
Por otro lado, el de cabellos rizados tan solo soltó un suspiro, de por sí ya se sentía bastante preocupado como para que el idiota de Kyousuke llegara a fastidiarlo justamente aquel día.
– ¿Hay algún problema con que la pieza sea así? –pregunto de manera bastante amable, algo típico en Shindou.
–No, claro que no hay ninguno. Es solo que sueles componer temas más….alegres. –Takuto tan solo arqueó una ceja ante tal afirmación, mientras rodaba los ojos.
–No solo compongo temas alegres, Kyousuke, puedo hacer temas más dramáticos y llenos de sentimiento. –agito levemente sus rizos, era un pequeño tic del cual no era consiente –Es más, la mayoría de melodías que interpreto son bastante melancólicas.
–Se podría saber cuál es el motivo –comenzó a acercarse hacía el mayor, haciendo que este retrocediera algunos pasos –para que un músico tan talentoso –ese calificativo fue pronunciado con un tono bastante burlón y altanero, provocando que Shindou frunciera el entrecejo; visiblemente ofendido –componga música tan triste y frustrada. –tomo el mentón del Takuto de manera bastante brusca; Shindou tan solo soltó un quejido y soltó un manotazo, apartando la pálida mano del menor.
–Primero, no seas grosero y respeta mi espacio personal –empujo un poco a Tsurugi, pero no pudo alejarlo ni un paso, pues este opuso bastante resistencia, sino que al contrario se acerco más. –Segundo, no tengo ninguna inspiración. Simplemente surge. –una risa bastante fría retumbo, causando que Takuto mirara sorprendido al peli azulado.
–Disculpa, pero yo creo que tanto tu –su dedo acaricio el labio inferior de Shindou, a lo que él aparto su rostro. –como yo, sabemos muy bien cuál es el motivo de estas tristes composiciones. –Kyousuke enarco una ceja de manera burlona.
–Eres un grosero, aléjate.
–No hasta que me respondas. –El silencio se hizo presente, arrancando una risa bastante sínica del más alto. –Venga, no te hagas el que no lo sabe Takuto. Te hacía más inteligente. –Pellizco la mejilla izquierda de Shindou, el cuál tan solo volvió a empujarlo. –Te daré una pista: Es de mi edad y es bastante molesto –Shindou tan solo apretó los dientes, no toleraría nuevamente eso. – Te doy otra –se acerco a la oreja del pianista, para así poder susurrar lo último. –Siempre te he dicho que deberías estar conmigo en vez de con ese loco.
Un fuerte golpe hizo que Tsurugi retrocediera algunos pasos, cubriendo su nariz y su boca. Takuto le había dado un puñetazo.
–No permitiré, querido Tsurugi, que hables así de la persona que amo. –se acerco al de piel pálida y le miro molesto. – ¿Quieres qué te diga porque estoy con él? Porque no es un bruto, sin escrúpulos como tú, sino que me ha demostrado que sus sentimientos son verdaderos. –se dio la vuelta, bastante indignado y se alejo de Kyousuke. –Si no quieres que la próxima vez te rompa la nariz de un puñetazo; deja de hablar así de Kariya.
Tsurugi miró sorprendido como el castaño se alejaba y una sonrisa bastante sombría se asomo en sus labios.
–Ya veremos quién tiene la razón Shindou.
–"Deberíamos irnos de aquí rápidamente".
–"Mira como todos planean tu muerte". –instintivamente Kariya subió la mirada, observando como Hiroto y aquel despreciable hombre, hablaban, y de vez en cuando lo volteaban a ver de manera, a su parecer, maliciosa.
–Akio le debe de estar diciendo como planea matarme. –susurro el de cabellos cian, captando inmediatamente la atención de su tutor peliverde.
– ¿Dijiste algo, Masaki?
–No, no dije nada. –respondió inocentemente, para volver su vista hacia los adultos que charlaban sospechosamente.
–"Pobre de ti querido~ te quieren matar".
–"Es porque eres una basura inservible, por eso ellos también se quieren deshacer de ti".
–No son ellos lo que se quieren deshacer de mí –se había sentido ligeramente ofendido ante ese comentario. Lo mismo le habían advertido el día que sus padres lo habían abandonado. –Es ese idiota de Akio Fudou.
Kira se alejo del de cabellos alborotados y este hizo un gesto con la cabeza, para que así Kariya le siguiera. Soltó un resoplido e inicio su andar a lo que serían unas horas de tortura. Antes de poder alejarse del todo, sintió un pequeño tirón, que lo hizo retroceder unos cuantos pasos y de paso le quito los audífonos.
–Sabes que no me gusta que uses estas cosas cuando pasas a mi consultorio. –le hablo Fudou a modo de saludo. Kariya tan solo le lanzo una mirada de odio, lo cual solo provoco una risita burlona de parte del oji verde. –Esa mirada no me da miedo, chiquillo. He tratado con peores. –Entrego los audífonos a Hiroto, quien solo le lanzo una mirada de suplica a Kariya.
–Compórtate, por favor.
–No prometo nada. –siguió a Fudou hacía su consultorio mientras tarareaba una tétrica canción. –Gloomy is Sunday with shadows I spend it all .My heart and I have decided to end it all. Soon there'll be candles and prays that are sad, I know, let them not weep, Let them know that I'm glad to is no dream, I'm in death, I'm caressing you. With the last breath of my soul I'll be blessing you.
–Una canción demasiado aterradora como para que un niño de trece años la este cantando. – comento el psiquiatra, mientras habría su oficina y daba paso al pequeño niño para que entrara. Masaki tan solo enarco una ceja e ingreso a la habitación.
–Es solamente una canción. –comento alzando los hombros. Akio tan solo sonrió.
–Y yo sé lo que esa canción quiere decir. No me tomes por estúpido.
–Es un estúpido. –Kariya le sonrió burlonamente, dejando al mayor algo descolado.
–Vaya, pero te has puesto más dulce de lo que recordaba– la burla fue más que palpable en cada una de las palabras pronunciadas por Fudou. Kariya tan solo le fulmino con la mirada. –Lo que sea. No estoy aquí para entablar una conversación sobre la música que escuchas…. –miro seriamente al oji ámbar, causándole un pequeño escalofrío, que supo disimular bastante bien. –Kira me ha comentado que no te estás tomando tu medicamente.
–Yo si me lo tomó. Hiroto es un mentiroso –se defendió rápidamente.
–Qué manera tan impersonal e irrespetuosa para tratar a quien te cuida. –un mal presentimiento invadió a Kariya, y la mirada burlona que el adulto tenía no hacía más que levantar la sospecha. –Dime Kariya… ¿Desde hace cuanto que te drogas? –el rostro del menor paso desde la indignación, hasta la sorpresa entremezclada con el miedo.
– ¿Qué carajo estás diciendo? –el castaño tan solo soltó un suspiro molesto y gruño, sacando de su bolsillo el blíster que Kira le había confiscado a Kariya.
–Esto, mi pequeño amigo; es algo llamado LSD….
–Sé lo que es. –Intentaba mantenerse sereno y no perder el control. Las ganas de matar a ese sujeto frente a él se habían acrecentado.
–Entonces, no te hagas el estúpido y responde de una vez por todas. –dio un golpe al escritorio, causando un respingo en Masaki. – ¿Desde hace cuanto que consumes drogas?
Kariya se tomo algunos segundos antes de contestar, todas las voces en su cabeza comenzaron a hablar al mismo tiempo, aturdiéndolo aun más.
–Miéntele. Si le dices la verdad, lo usara en tu contra.
–Desde…hace dos meses… – Era la mentira más descarada que había pronunciado hasta el momento. Llevaba aproximadamente seis meses consumiendo drogas.
Akio tan solo enarco una ceja y tiro el paquetito al suelo, para luego ponerse de pie y aplastarlo fuertemente, ante la mirada atónita del peli cian.
– ¡Estás loco! ¡¿Tienes idea de cuánto me costó eso?! –bramo molesto, mientras de un salto se ponía de pie y encaraba al más alto. Fudou tan solo le metió un pequeño empujón que lo mando de regreso a su asiento, y colocando una mano en cada uno de los brazos de la silla, obstruyo cualquier posible vía de escape.
– ¿Estas consiente, mocoso, que si continuas tomando esas porquerías te vas a matar?
– ¡El que me quiere matar eres tú! –el de ojos verdes se incorporo, comprendiendo rápidamente el por qué su paciente prefería consumir ese "veneno", en vez de los medicamentos estipulados.
– ¿Yo? ¿Por qué te quiero matar?
–Se está haciendo la víctima.
–Demasiado patético, Masaki, deshazte de ese tarado de una vez por todas.
– Usted es… un imbécil. –Susurro sombríamente el menor. –Gente como tú, no merece vivir en este planeta… No merece vivir.
–El que no merece vivir eres tú Kariya. Por eso te doy a tomar esas pastillas. Para que te mueras.
– ¡POR ESO PREFIERO MATARTE ANTES A TI! –en un rápido movimiento, tomo un bolígrafo que se encontraba en el escritorio e intento clavarlo en la garganta de Fudou, pero él fue más rápido y lo sostuvo por la muñeca, mientras una sonrisa un tanto macabra se formaba en su rostro.
–Ah, con que planeaste matarme. Que débil eres Masaki.
–Se está burlando de ti.
– ¡Suéltame! –grito desesperadamente, mientras pataleaba.
–Deja de gritar, o alguien vendrá a ver lo que pasa, y en un dos por tres hago que te metan a un jodido manicomio. –gruño con molestia el adulto, mientras apretaba más fuerte la muñeca de Kariya. –Eres demasiado débil. Tanto, que deberías estar muerto.
–No quiero estar muerto.
–Nunca dije que te quería muerto. Te quiero veinte metros bajo tierra. –Masaki movió su cabeza con desesperación, sollozando levemente.
–No quiero morir.
–Estás dejando que ellos te dominen, renacuajo. –Soltó una risotada, liberando la muñeca del menor. –Ninguna droga hará desaparecer a esos "demonios". Al contrario, te hace más débil.
–Está mintiendo Kariya. Lo está haciendo para persuadirte y así matarte con más facilidad.
–Sabes que "Ellos" suelen mentir con más frecuencia ¿no? Solo quieren hacerte daño. –Fudou se recostó sobre su escritorio, sosteniendo firmemente la mirada en los orbes ámbar del pequeño. Su mirada era algo aterradora.
–Ellos nunca mienten.
–Claro que mienten. Te están diciendo que la Risperidona es un veneno, cuando en realidad es la única forma de hacer que se callen. –Kariya le miro sorprendido, como si hubiera dicho alguna blasfemia. – ¿Acaso no me crees? –el silencio del menor respondió la pregunta. Akio solo puso los ojos en blanco. –Mira…– hurgo un poco en una de las gavetas del escritorio y saco un frasco de aquel medicamento. –me tomare una… para que no digas que te quiero matar. –Abrió el frasco y de allí extrajo una pequeña pastilla.
– ¿Te la vas a tomar?
–Claro, si es la única forma en la que te puedo probar que no soy un mentiroso que te quiere matar. –Miro con algo de desconfianza la pequeña pastilla, y torció un poco la boca. Era la primera vez que haría semejante estupidez. Maldito fuera ese mocoso.
Tomo algo de aire y sin dudarlo un segundo más, metió el medicamento en su boca y dio un trago al vaso con agua que había en su escritorio. Masaki abrió la boca. Ese estúpido psiquiatra se había tomado su propio veneno… o tal vez no fuera veneno.
–Claro que lo es. Mira como pone cara de sufrimiento. –Kariya dirigió su mirada hacia el mayor, observando cómo fruncía levemente el ceño. Estaba intentando engañarlo
–Mentiroso. –susurro con molestia. –Abre la boca –ordeno rápidamente. –quiero ver si en verdad te lo tragaste. –Akio le miro indignado.
– ¿Me estas ordenado a mí, mocoso?
– ¡Claro que sí! Abre la boca o no me tomare ese horroroso veneno que me estás dando. –El castaño lanzo una mirada fulminante al menor, aun así, abrió la boca, sacando la lengua y demostrando que no había ninguna pastilla.
–Ves, insolente. No tengo nada. Ahora que ya te lo probé; ¿podemos seguir con la sesión?
–Bien. –comento en un resoplido.
–Eres un jodido insoportable –grito con molestia.
–Pero aun siendo un jodido insoportable, te traigo loco~
Ranmaru rio divertido ante la escena que presenciaba. El más bajo lanzo con bastante fuerza un libro que el peli morado esquivo con bastante facilidad y gracia.
–Deja la violencia de lado Norihito y acepta de una vez por todas que me amas. –atuso su cabello de forma coqueta, y guiño el ojo izquierdo, arrancando un sonrojo del moreno.
– ¡P..Pero que estupideces dices! Prefiero comerme un kilo de clavos a decir semejante estupidez. –Kurama se cruzó de brazos, visiblemente molesto, y dando por finalizada aquella estúpida pelea. Ranmaru rió aun más fuertemente, mientras sostenía su estomago con ambas manos.
–Ustedes dos, son todo un caso. Aunque Minamisawa tiene razón. Deberías aceptar que te gusta. –Kurama se lanzo sobre el peli rosado, hecho una furia y dispuesto a sacarle los ojos. Shindou sonrió y tan solo permitió que su amigo se escondiera detrás de él.
–No soy escudo Ran.
–No serás escudo, pero si me pongo detrás de ti no me atacara. –comento su amigo entre risillas.
–Oh si, el princeso te defenderá. –se burlo Atsushi mientras volvía a acomodar su cabello. Takuto le fulmino con la mirada.
–Recuérdame que jamás volveré a salir con ustedes. –negó levemente.
–Pero si amas salir con nosotros. –le comento Kirino con una bonita sonrisa.
–Muévete princeso, o te muevo yo. –amenazo Kurama. Shindou le miro de pies a cabeza, se veía bastante molesto así que no dudo en acatar la orden o pagaría las consecuencias.
–Me gusta salir con ustedes. Pero deja de gustarme en el momento en el que me llaman princeso. –escucho el gritillo de terror que su mejor amigo dejo salir al momento de verse desprotegido. Soltó una carcajada, al igual que Minamisawa, dejando que el más bajo atacara al afeminado de su amigo.
–Claro, nosotros no podemos llamarlo princeso, pero su novio si puede. Discúlpeme usted princesito –el peli morado hizo una pequeña reverencia ante el castaño, causándole otra risilla.
–Es que… ¡ah! Ya, Kurama. –de un empujón se deshizo del moreno y sacudió su ropa, encaminándose hacia sus amigos. –Es que, nosotros somos nosotros, y Masaki es su amorcito. Por eso él si tiene derecho a llamarle así. –Shindou tan solo puso los ojos en blanco.
–Eso no es verdad.
–Claro que lo es princesa –Un tic nervioso se hizo presente en la ceja del pianista al escuchar el apodo tan "femenino" que Kurama le había otorgado. –A Masaki es al único que no alegas cuando te llama princeso.
–Es porque lo ama –Atsushi tomo por las mejillas a Takuto, pellizcándolas. –lo que hace el amor. ¿No, Takuto? –Shindou tan solo sonrió, pensando en lo cierta que era aquella frase. Él era capaz de hacer o dejar de hacer cosa por Masaki.
Bueno~ se acabo xD. No estoy muy convencida con el final, pero la cabeza no me daba para nada más.
Salió el sensual de Akio! a no tienen idea de como lo amo xD, y no se desde que lo vi, pense que le pillaba bien el papel de psiquiatra xD.
Ya que, la historia va tomando forma o yo siento eso... Bueno cualquier critica o alago sera bien recibido... el que dejen un comentario me sube mucho el animo :3!
Bueno, ya tengo el siguiente capitulo editado y arreglado, asi que ya sea el martes o el miércoles lo subo y continuare con el ritmo constante de un cap cada dos semanas...
Hasta la próxima~
