-sale de entre las sombras- hola~ aquí yo de nuevo, reportandome con un nuevo capítulo de esta extraña historia... bueno, se que me atrase -y mucho- pero lo siento ;w; la tarea no me dejaba y luego sufrí de un pequeño bloqueo de inspiración y no me gustaba nada de lo que escribía...se los juro, era horrible y bueno ,no le mandaba el capítulo a mi editora, por que me daba pena los horrores que escribía, hasta que salió esto... xD bueno...

luego de mi larga explicación... y mil disculpas, quiero agradecer a las y los -si es que hay- que leen y a quienes me dejan un review... me sube el animo...

ya que, les dejo de aburrir con mis notas...

Bueno, no hay música en especial para el cap... solo puse la de ULTRAnumb de Blue Stahli, me gusta mucho, así que se las recomiendo...Disfruten de la lectura y nos leemos más abajo!


Capitulo Seis: El Veneno que intenta arruinar la felicidad.

Se miro por enésima vez al espejo cerciorándose de que su atuendo fuera el indicado para aquella ocasión. Arreglo su impecable saco y luego apretó otro poco su corbata. Había pensado en todo un discurso si es que acaso la familia de su pareja se le ocurría hacer alguna pregunta estúpida.

Por boca del mismo Kariya había escuchado que la familia Kira solía ser algo "especial", y no aceptaban mucho su condición, por lo cual cada vez que el pequeño retoño de los Kira-Midorikawa presentaba algún amigo ellos se encargaban de espantarlo, revelándole cosas aterradoras y hasta falsas. Él no se dejaría engañar fácilmente, amaba al peli cian más que a cualquiera y no permitiría que una idiotez los separara. Bastante le había costado conseguir que el menor se abriera con él.

–Todo será perfecto esta noche. –susurro. Tomo un oso de peluche que se encontraba sobre su cama y se encamino hacia la mansión Kira.

Nada podría arruinar ese momento.


–Deja de tocarte la mano, te harás más daño–le pidió el moreno con un tono preocupado. Masaki tan solo bufo y siguió tironeando de la venda.

La noche anterior; luego de lograr abrir su habitación y llevar a Kariya al hospital; habían tenido que colocarle varios puntos en la mano y muñeca ya que, luego de romper la ventana con su puño, se había auto-realizado profundos cortes en estas áreas con los pequeños cristales de la ventana rota.

"–Fue un intento de suicidio, los cortes fueron justo en las venas" –les había dicho el doctor esa noche. Midorikawa estuvo a punto de sufrir un colapso luego de eso. Y es que el simple hecho de imaginar que su pequeño había intentado quitarse la vida, le hacía sentir un gran temor; les había costado bastante conseguir estar con Kariya, no quería perderle tan fácilmente y por un simple delirio.

–Masaki, debes arreglarte –hablo con dulzura el pelirojo empresario. –Todos vendrán dentro de un rato. –El menor tan solo asintió y con movimientos algo mecánicos se encamino hacia su habitación.

Midorikawa lanzo una mirada algo preocupada a Kira, el cual tan solo lanzo un suspiro al aire. De verdad ambos estaban preocupados.

– ¿Crees que deberíamos hablar con Akio?

–Pienso que sería lo más conveniente. Él nos dirá lo que es necesario –el ojiverde acaricio la cabeza de Ryuuji y deposito un pequeño beso en su cabeza. –Masaki estará bien, solo fue un pequeño ataque.

–Eso no fue un simple ataque Hiroto. Se trato de matar… ¡Matar! Por amor al cielo… esto es grave. Si mi niño llegara a... –su voz se quebró ligeramente y con sus manos cubrió su boca. –Dios, no puedo ni imaginarlo.

–Midorikawa, eso no pasara.

–Nadie nos lo asegura Hiroto… –El empresario bajo la cabeza, admitiendo así que su pareja tenía razón. Nadie les podía asegurar que Kariya no intentaría matarse mientras ellos no estaban.

–Creo que le contratare una niñera. –susurro suavemente el de tez pálida, mientras acariciaba la mejilla del más bajo. –No te desesperes. Kariya estará bien… nosotros tan solo debemos vigilarle más. ¿Está bien? –Ryuuji sonrió y dio un dulce beso en los labios de Hiroto.

–Está bien.


Se miro al espejo, y lanzo un largo suspiro. Odiaba demasiado usar trajes formales, pero tan solo lo usaría porque Midorikawa se lo había pedido. Le daría su "toque" para hacer de ese horroroso atuendo algo más "adecuado".

– ¿Me queda bien? –pregunto al aire. Observo detenidamente. Un pantalón ajustado color negro, y una camisa del mismo color. Se había negado rotundamente a usar una corbata o un saco. A su parecer esas pequeñas corbatitas tan solo servían para robarles el aire a las personas. –Me veo ridículo…

Te ves bien. Pareciera que vas a un funeral

Miro hacia todos, sacudiendo un poco la cabeza. Debía ignorarlos si no quería que la familia de su tutor volviera a espantar a un ser querido e importante en su vida, como lo había sido Kirino. Miro nuevamente el medicamento que Akio le había dado. En su mente se llevaba a cabo un debate, en el que el problema central era el consumir ese asqueroso "veneno" o tomar otra cosa más útil. Las voces emitieron su opinión, diciendo que no debía de tomar nada. Chasqueo los dientes, molesto, y maldijo a todo lo que se moviera.

Simplemente no hagas nada.

Era verdaderamente un buen consejo, debería cerrar la puerta de su habitación e ignorar a todas esas personas inservibles que llegarían; porque eso eran: seres egoístas y estúpidos que solo le fastidiaban la vida a cada que llegaban. Sobre todo la mejor amiga de su padre, Reina, esa mujer se le metía por los ojos a su tutor e inventaba cosas sobre él. Esa zorra quería la fortuna de los Kira… O eso decían "Ellos".

Volvió su vista a la medicina y luego la dirigió hacia su armario. Camino hacia el armario y entro en el, cerrando la puerta de este. Llego al fondo de este y tomo la misma caja que había tomado el día anterior, observando su interior con detenimiento. ¿Era buena idea? Chasqueo la lengua y nuevamente las voces en su cabeza emitieron su opinión, diciéndole que era un idiota por no hacerles caso a ellas.

– ¡Maldita sea! ¡Cállense todos! –tomo el medicamento que le había sido entregado y saco de él una pequeña pastilla. Su sentido común le decía que la tomara, pero las voces le decían que no lo hiciera, que prácticamente se estaba matando.

Es veneno. – decían una y otra vez, pero Kariya decidió ignorarlas y se metió la pastilla a la boca, tragándola a la fuerza. Tocio un poco puesto que al tomarla sin una sola gota de agua, se le había dificultado tragar.

– ¿Sera esta la única forma en la que se quedaran callados? –pregunto al aire. Luego, se encamino nuevamente a su cama, acostándose en ella, deseándole a lo que fuera que estuviera allá arriba que esa jodida pastilla le hiciera efecto y callara todas aquellas voces que le atormentaban, aunque fuera un rato.


–Ah, Hola Shindou-kun, es un gusto tenerte aquí. –Saludo cordialmente Hiroto a lo que se podría considerar como su… ¿yerno? No sabía cómo definirlo, pero de igual forma no le gustaba, ni le agradaba que ese muchacho estuviera con su hijo. Era su pequeño…. Casi sonaba como esos padres sobre protectores con sus hijas menores, pero Masaki entraba en ese término.

–Buenas noches Hiroto-san, es un gusto que ustedes me invitaran. –el castaño sonrió de forma principesca, y casi logro agradarle un poco, pero muy poco, al padre adoptivo de Kariya. Kira tan solo soltó una risita falsa y dejo entrar a Takuto.

Entro de forma cautelosa a la casa, estaba bastante arreglada, se veía mucho más hermosa de lo que normalmente era.

–Hola Takuto –saludo Ryuuji con una cálida. A diferencia de Kira, a él si le agradaba mucho la pareja de Kariya, tal vez porque él siempre estaba al pendiente de su retoño, sin importarle su condición. –Qué bueno que has podido venir. Masaki está arriba.

–Gracias Midorikawa-san –hizo una pequeña reverencia y rápidamente se dirigió a la habitación del peli cian, que se encontraba en el segundo piso. Miro la puerta, de color azul oscuro. Al otro lado se podía escuchar la canción ULTRAnumb de Blue Stahli. Toco dos veces y espero a que se le fuera permitido pasar. Observo el peluche que tenía entre sus brazos, y le rogo a todos los cielos que Kariya estuviera de buen humor o de lo contrario se lo tiraría en la cara. Escucho la voz de su pareja permitiéndole pasar y con cautela se adentro en aquel lugar. –Masaki….

–You want it all right now. ULTRAnumb. Right now. Three, two, one….Violated. So Degraded. The show has just .By all you hated. This will make you ULTRAnumb…–Kariya estaba tirado en el suelo, con los pies sobre la pared. Movía su cabeza de un lado a otro mientras la música sonaba en su estéreo. Takuto tan solo enarco una ceja y se sentó a su lado, acariciándole la cabeza.

–No entiendo cómo es que te gusta tanto esta música tan….oscura.

–Me relaja escucharla. –Los ojos ámbar del menor se encontraron con los rojizos del mayor. Tenían un brillo especial, no se veían atormentados como siempre, sino que la paz era visible a través de ellos. El más alto sonrió, estaba de buen humor. Coloco el oso de peluche en el vientre del chico y este lo acaricio suavemente, abrazándolo. –Es como que cada una de las estrofas de las canciones dijera como me siento algunas veces….Gracias, es muy lindo.

–Tus sentimientos a veces parecen ser algo retorcidos. –con delicadeza beso la nariz del pequeño, a lo que este respondió con un pequeño gruñido. No le gustaba que hiciera eso.

–Tú pensarías lo mismo si escucharas voces todo el tiempo. – Esa afirmación dejo a Takuto sin palabras, Kariya tenía toda la razón, él no sabía lo que era ser hostigado por voces, producto de tu imaginación.

–Bueno… en eso tienes razón. Perdóname por decir algo tan imprudente. –se disculpo verdaderamente arrepentido por haber dicho semejante estupidez, no quería incomodar a su pareja. Masaki puso los ojos en blanco y simplemente negó, poniéndose de pie y colocando el oso sobre su cama.

–Vamos, los molestos ya deben estar por venir. –le ofreció la mano al castaño, que la recibo gustoso y con su ayuda se puso de pie. Antes de salir de la habitación, Kariya se volteo hacia el pianista y, poniéndose de puntillas, beso los labios de este. Esta acción dejo un tanto descolado a Shindou, era extraño que Masaki hiciera aquello. –Prométeme que no le creerás a nada de lo que te digan. –suplico el menor, con la cabeza ligeramente agachada. Se notaba, por su tono de voz, que algo lo preocupaba. Shindou le miro enternecido y volvió a unir sus labios.

–Nunca creería algo malo de ti pequeño. Tú eres mi razón de existir. –Kariya sintió algo oprimirse en su corazón, pero no fue de dolor ni tristeza, sino que fue de alegría, esa alegría que te provoca ganas de llorar.

–Eres un idiota.

La risa de Takuto resonó por todo el lugar, mientras ambos se dirigían hacia el segundo piso.


–Masaki, es bueno volver a verte. –saludo de forma cariñosa al pequeño. Kariya le sonrió gatunamente y abrazo a la mujer que se encontraba frente a él.

–Hola Hitomiko-san, es un gusto verla de nuevo. –la pelinegra sonrió a su "sobrino" y le revolvió los cabellos de manera maternal. Hiroto tan solo soltó una carcajada ante las acciones de su hermana con su hijo. Eran demasiado adorables.

–Es un gusto tenerte por aquí hermana.

–Ya me hacía falta verlos, hermano. Es bueno reunirse de vez en cuando. –dio un cariñoso abrazo al pelirojo y luego le dio un abrazo a su pareja. –Me alegro que ambos se encuentren perfectamente. Y me alegra aun más el saber que cuidan tan bien de Masaki. –Ryuuji tan solo sonrió orgulloso de las palabras de la mayor y apretó los hombros de Kariya.

–Pasa adelante Hitomiko, adentro están todos. –la bella mujer tan solo sonrió y entro al lugar. Masaki dirigió su mirada hacia la entrada de su casa, un flamante automóvil de color blanco acababa de entrar al lugar, estacionándose frente a la puerta. De él bajo una hermosa mujer, de cabellos azules, largos hasta la cadera y dos mechones blancos. Su cuerpo, esbelto y bien torneado podría dejar embobado a cuaquiera.

Ella dirigió su mirada hacia Hiroto y le regalo una sonrisa coqueta, causando que este solo soltara una risita nerviosa. Midorikawa apretó con molestia los puños y sonrió falsamente cuando la muchacha se acerco a ellos. Masaki no pudo reprimir una mueca de molestia al tenerla cerca.

–Hiroto, Midorikawa… Hola –se acerco a ambos y les dio un cálido abrazo.

–Hola Reina, tanto sin verte.

–Lo sé… a mira que tenemos aquí. –la despampanante mujer se agacho hasta quedar a la altura del de ojos ámbar. Kariya soltó un gruñido y Yagami le lanzo una mirada de desprecio. –Mira cuanto has crecido Kariya.

–Lo mismo debo decirte a ti…pero no creciste exactamente hacia arriba. –le sonrió de forma burlona y Reina tan solo enrojeció del puro enojo. Ryuuji soltó una pequeña risita, mientras la dama se ponía de pie y caminaba, indignada, hacia el interior.

–Eso fue grosero Masaki. –le reprendió Kira a su hijo, intentando que la risa no se le escapara. La cara de su amiga había sido en verdad muy cómica, pero no le daría a Kariya el gusto de ver que su broma le había parecido graciosa. –Ryuuji, no te rías.

–Admite que fue gracioso.

–No, no lo fue. Y espero que no se vuelva a repetir. ¿Entendido? –miro de manera amenazante al peli azulado y este tan solo frunció el ceño.

–Bien, pero que ella tampoco diga nada estúpido o no me contendré. –Kariya se dio la vuelta e ingreso a su hogar, dejando al adulto con las palabras en la boca.

–Vaya, nuestro hijo es un poco insolente. –el peliverde tan solo soltó una risilla y tomo el mismo camino que su hijo. Hiroto tan solo lanzo un suspiro, sonriendo tenuemente.


El pianista sonreía de manera bastante cordial a cada uno de los invitados en la fiesta. Era agradable mirar al jovencito, pues este siempre mostraría una radiante sonrisa a todos.

Su pareja iba y venía sin decirle a donde se dirigía, pero no le dio demasiada importancia. Así era Kariya y por nada en el mundo se pondría a controlar cada uno de sus movimientos, sabiendo que al chiquillo le molestaba eso. No quería que Masaki se enojara.

Caminaba con tranquilidad, observando como todos los adultos charlaban de manera bastante amena. Vaya que la familia de Hiroto era bastante agradable, lo habían aceptado rápidamente una vez Masaki lo presento como su pareja. Tan distraído iba que no se percato del camino que tomaba, hasta que choco con la espalda de alguien, retrocediendo algunos pasos a causa del impacto.

–Lo siente, no quería incomodarla. –se disculpo ligeramente apenado. La persona con que había tropezado era una hermosa mujer, de largos cabellos azules hasta su cadera, piel ligeramente bronceada y unos ojos del color del océano. Bastante hermosa a decir verdad. La chica tan solo le dedico una cálida sonrisa, que poco a poco se fue tornando algo tenebrosa. Takuto retrocedió algunos pasos, asustado.

–Tú eres Shindou ¿no? –pregunto, mientras su mano acariciaba uno de los rizos del castaño. –No me presente debidamente contigo. Yo soy Reina, Yagami Reina. Una amiga de la infancia de Ryuuji y de Hiroto…

–Es un placer Reina-san –el joven realizo una pequeña reverencia. La sonrisa de la mujer pareció ensancharse.

–Escuche que eres la pareja del pequeño Masaki. –Takuto asintió orgulloso de eso, le gustaba que todos lo aceptaran tan bien. –Me alegra que el retoño de Hiroto haya encontrado a alguien que lo ame con…su condición. Ya sabes…

–Sí, estoy enterado del padecimiento de Kariya. –Ulvida abrió los ojos levemente, demostrando su sorpresa ante las palabras del menor. Shindou sonrió ante la reacción, supuso que nadie se esperaba que él siguiera con Kariya luego de enterarse de lo que tenía.

–Y… ¿no te asusta?

– ¿Por qué debería de hacerlo? Masaki, después de todo, es una persona muy dulce, un padecimiento como el suyo no bastara como para alejarme de su lado…

Reina enarco una ceja ante las palabras mencionadas. Vaya jovencito tan raro el que tenia frente a ella. El novio anterior que Kariya les presento, había escapado ni bien le comentaron el padecimiento de Kariya, le parecía extraño que este no lo hubiera hecho también. Coloco sus dedos sobre su barbilla, en una pose pensativa y el más bajo la observo curioso.

–Eres interesante…. –admitió la oji azulada. Takuto tan solo asintió. – Me gustaría hablar contigo en privado… ya sabes…. Necesito contarte algunas cosas.

A Shindou se le hizo algo descortés el negarse a aquella petición, por lo que no le quedo de otra que aceptar escuchar lo que la mayor tenía que decirle. La mujer le indico por donde pasar y él, obediente como siempre, se dejo guiar, sin mirar la sonrisa de crueldad que se formaba en los rojizos labios de ella.

Si el pilar que mantenía a Ryuuji y a Hiroto unidos era Masaki, ella se encargaría de desmoronarlo; sobre todo sabiendo lo fácil que era hacer que este niño se derrumbara. Midorikawa había osado en interponerse entre ella y Kiyama, por lo que se encargaría de arruinar toda la felicidad de ambos. Sabía que Kariya era los ojos de Mido, por lo que hacerlo caer sería una forma indirecta de hacer al de ojos oscuros sufrir.


–Osamu-san – el pelinegro dirigió su mirada hacía el sobrino de su pareja. El pequeño peliazulado le sonrió inocentemente y el antes conocido como el capitán de Épsilon le sacudió el cabello.

– ¿Qué sucede pequeño? –Masaki soltó un bufido, odiaba que lo llamaran así.

Desde hacía tres años que el de ojos anaranjados sostenía una relación con la tía de Kariya, Hitomiko, y hasta el momento había resultado ser un tío bastante consentidor. Él pequeño heredero de la corporación Kira le había tomado bastante aprecio, desde mucho antes de si quiera conocer a sus actuales tutores, ya que cuando vivía en el Sun Garden ,Osamu solía ir a visitar a los niños y a Hitomiko muy seguido.

– ¿No has visto a Takuto? –pregunto el menor con cierta preocupación. Desde hacia una hora que no veía a su pareja, ni a la odiosa de Reina, y eso le preocupaba.

– ¿El chiquillo castaño? –Kariya asintió y el pelinegro puso una pose pensativa. –Mmm no recuerdo haberlo visto en un buen rato…. La última vez que lo vi, estaba contigo. –el menor solo apretó la boca, para no soltar ninguna insolencia. El más alto no tenía necesidad de recordarle algo que él ya sabía.

–Si lo ves, le puedes decir que lo estoy buscando.

– ¿A quién estás buscando, renacuajo? –un tic se hizo presente en la ceja izquierda de Kariya. Reconoció ese tono de voz molesto y burlón al instante, esa era la única persona que era capaz de hacerle enojar con sus "inocentes bromas". Claro, si clasificáramos las bromas de Nagumo Haruya como inocentes, las bromas de Masaki serían simplemente un juego de niños.

–Hola Haruya… –le saludo el pequeño sin ningún signo de respeto. En lo que conocía al pelirojo de ojos ámbar, jamás había llegado a respetarlo como a sus demás superiores. Eso y que Haruya no se ganaba ese privilegio con todas las estupideces que solía decir o hacer en presencia del menor.

–No seas grosero con el niño, Burn. –le reprendió una fría voz al del tulipán. Burn tan solo soltó un suave "aguafiestas" y dio la vuelta, ofendido. –Masaki… cuanto has crecido.

–Hola Suzuna-san –el pequeño sonrió de manera infantil al moreno y este tan solo mostro una pequeña, pero muy pequeña, mueca de cariño dándole un pequeño golpecito en la cabeza. –Usted no habrá visto de casualidad a Shindou.

–El Ricky Ricón de tu pareja estaba con Reina. –comento Burn, saliendo de su pequeño berrinche, colocándose al lado de Gazelle y de Osamu.

Kariya quedo en shock durante unos segundos. Takuto no podía estar con esa víbora… no podía. Esa mujer era capaz de inventar cualquier cosa, con tal de verlo sufrir. Nunca la entendería, desde que fue presentado como el hijo de Hiroto, esa odiosa mujer se había encargado de hacerle la vida añicos.

Ella había sido la causante de su separación con Ranmaru, y ahora también quería separarlo de Takuto… No lo iba a permitir.

Hizo una rápida reverencia y corrió como si el mismo diablo lo persiguiera, ante la mirada atónita de los adultos. Debía encontrarlos, debía evitar que esa mujer se encargara de arruinarle la poca felicidad que tenía en aquel tormento.


Hasta aquí! xD han aparecido más personajes~ yeeeee!

Les diré, tengo cierto trauma por emparejar a Dessarm con Hitomiko, se me hace una bonita parejita hetero... de las pocas que acepto, pero por sobre encima de esa pareja esta el OSAMUXAPHRODI -no pregunten por que los emparejo, solo me gusta verlos juntos y ya-. Ah, y la aparición de la sensual de Reina Yagami, ella, junto Haruna, es mi favorita de IE, así que no piensen que la odio...

Ya que, les dejo con la dudita de que le dira Ulvida a Shindou, y probablemente en unos dos o tres caps contare como fue que Shindou y Kariya pararon juntitos...

Dejen un Review ya sea con una felicitación o una critica, todo es aceptado. Háganme saber que les gusta~ xD okno...

Hasta dentro de dos semanas :D!