Los personajes no me pertenecen a mí sino a Meyer :D a quien respeto y admiro mucho por su gran capacidad de haber creado a estos grandes personajes. Yo solo los estoy utilizando para representar un poco mi propia historia...

CAP 3: NUESTRA SEGUNDA CLASE

EDWARD:

El viernes había sido un día bueno pero aun no me hago de amigos cercanos, a los que les hablo con costos los llego a considerar como conocidos. Pero había olvidado lo que el viernes significaba y eso era que el sábado tenía que ir a un curso de ingles que lo único bueno que tiene es esa linda chica nueva que llegó la semana pasada, para mi bien esa es bastante inspiración como para levantarme de la cama y ponerme ropa un poco más presentable que la ocasión anterior pues si con una ropa un poco descuidada la dejé sin aliento hoy la quiero acabar.

BELLA:

Esto de levantarme temprano los sábados luego de toda la semana normal de clases no me sentaba muy bien que digamos, pero recordar al misterioso chico Edward, que Alice no me había dejado olvidar en ningún momento pues toda la noche me envió mensajes sobre que consiguiera su apellido, dirección, instituto y cualquier otra identificación.

Hoy si he llegado apenas a la hora, si hubiera caminado un poco más despacio y habría roto mi récord de asistencia perfecta que mentalmente llevo. Edward se apareció por la puerta tarde nuevamente, pero esta vez venía vestido de una manera que no perdía su línea casual pero se dejaba ver muy bien y otra vez se sentó a mi lado dejándome fría de todo el cuerpo por tan solo tenerlo cerca de mi, pero si había creído que eso sería todo estaba muy perdida me dio un beso en la mejilla en un tipo de saludo, y al sentir lo suave de su piel me sentí completamente en el aire.

EDWARD:

Esta chica en definitiva me estaba divirtiendo, se sonrojaba mucho con apenas que la miraba y trataba de despistarse de una manera que en verdad que no le estaba funcionando porque solo dejaba en evidencia lo nerviosa que se encontraba a cada momento.

Me daba un poco de pena verla tratar de hablar o formar una pequeña oración en inglés, a pesar de que lo podía hablar un poco no es muy buena a la hora de escribirlo y aun no ha hecho amistad con ninguna de las chicas de la clase pero no la culpo en lo más mínimo porque yo mejor que nadie sé como son mis compañeras y que ella no encaja con ellas de ninguna forma. Estoy tan distraído analizándola que casi no me doy cuenta que ella estaba en problemas con una oración que tenía que pasar a tiempo pasado y en serio que le estaba costando creo que si la dejo un poco más su cabeza hubiera explotado y al parecer hacerla enojar no era una idea agradable.

BELLA:

Teníamos un ejercicio de pasar oraciones o frases a tiempo pasado, pero hay una de ellas que me estaba torturando más de lo adecuado y en serio que mi cabeza ya esta a punto de explotar, de la nada sentí como la mano de Edward se colocaba sobre la mía y comenzó a escribir la solución a mi gran problema, mi atención estaba en todo menos en lo que estábamos escribiendo, su mano se sentía fuerte y cálida contra la mía, cuando por fin mi conciencia estuvo de regreso me di cuenta que ya había terminado de escribir la oración pero aun así no soltaba mi mano. No levanté la mirada porque sabía perfectamente que me estaba observando y con un leve susurro pronuncié un: thank you. Para obtener como respuesta apenas una leve sonrisa que dejaba entre ver un tono de burla pero estaba demasiado contenta-distraída como para lograr enfadarme.

Gracias a ese leve toque o momento que tuvimos los dos me armé de valor para preguntarle un poco más sobre él, su apellido es Cullen, vive en una hermosa casa o eso dice él y dijo que como me ve con cara de buena persona me confesó que una de sus más grandes pasiones es tocar el piano. Lo que me dejó completamente perpleja ya que se veía como un chico muy informal como para ser capaz de tocar un piano, entre la conversación se nos fue el tiempo volando e inconscientemente intercambiamos nuestros números.

Al salir me sentí muy feliz, había intercambiado más de una frase coherente con él y eso me bastaba lo suficiente como para tener una sonrisa todo el resto del día. Había quedado de acuerdo con Alice que nos veríamos después de mis clases así que de inmediato me dirigí hacia su casa pero por más que traté de borrar era imposible por tanto me empecé a preparar para el interrogatorio que definitivamente Alice me haría acerca de Edward.

Alice me esperaba en su casa, la cual era grande y muy refinada todavía me peguntaba como era posible que yo fuera su amiga pero aun así la apreciaba demasiado, apenas llegué a la puerta principal Alice ya me esperaba dando pequeños saltitos en verdad que esperaba ansiosa a su "muñeca" para vestirla de mil maneras posibles. Cuando llegué a la puerta me abrazó con mucha fuerza tanta que puedo asegurar que mi espalda sonó pero era reconfortante sentir su abrazo que "suavemente" me devolvió al planeta tierra pues hasta ese momento seguía en el mundo de Edward. Alice no dejo pasar desapercibida mi mirada perdida y no espero ni un segundo en preguntar cómo había sido mi día en el curso y, por más que traté de contener mi sonrisa estúpida, Alice en un giro rápido me lanzó sobre el sofá con una mirada que me obligaba a contarle todos los mínimos detalles que me hacen mantener una sonrisa a pesar de todo.

Cuando terminé de contar lo que había sucedido y los simples y patéticos motivos que me tenían de buen humor Alice esbozó una gran sonrisa en parte alegrándose por mi recién encontrado amor y que gracias a ese Edward yo no pondría ninguna resistencia para ser su muñeca viviente.

Por fin se había acabado mi tarde de tortura aunque es cierto no me borró la sonrisa en lo más mínimo apenas si me sentía cansada. Como siempre Alice me había regalado unos jeans y blusas e incluso unos zapatos de tacón que casi me muero con solo verlos pero ella insistió en que debía aprender a usarlos sobre todo para mostrárselos a Edward porque ahora resulta que todo lo que haga tiene que ser para impresionarlo y sé de antemano que llevarle la contraria a Alice es algo humanamente imposible. Alice como de costumbre me llevó en su auto hasta el frente de mi casa que no se podía comparar ni siquiera un poco con la de ella pero para mí era más que suficiente a pesar de que solo viviera al lado de mi padre cuyo trabajo es ser jefe de policía de Forks.