Buenas a todos. Otro capítulo recién terminado y para sus ojos. Como siempre espero que les guste y dejen muchos comentarios.
Capítulo 3
Escribiendo su destino 2º parte
Normalmente el verano es una época donde los jóvenes se dedican a divertirse y dejar sus estudios para el tiempo al que van a la escuela. Pero lo cierto es que Harry no era como los demás jóvenes de su edad, aquel verano si cabía era más difícil que el anterior ya que el joven quería estar preparado para cursar a la perfección el último curso en la escuela Hogwarts. Además de preparar las clases del colegio, estaban las clases en la universidad a distancia y las clases particulares con el profesor Flamel. Era mucho trabajo pero el joven parecía ser capaz de cualquier cosa.
El mundo mágico de Gran Bretaña tenía uno de los veranos con más reformas de la historia. El ministerio por fin había sido reformado por completo de empleados corruptos por lo que era hora de proceder a crear leyes que pusieran de nuevo a Inglaterra a la cabeza del mundo mágico, había algunas personas que se querían oponer a los cambios como Dumbledore, pero no pudieron hacer nada.
Hubo algunos como Barty Crouch que intentaron volver al poder pero lo que no se esperaban era que Rita Skeeter, una de las periodistas más infames del mundo mágico revelara varios secretos del hombre tras haberlo espiado, la mujer que solo buscaba publicidad investigo y espió al hombre pero lo que descubrió fue mucho más de lo que esperaba.
Rita descubrió que el respetable Barty Crouch había liberado a su hijo, del mismo nombre de la prisión de Azkaban, por lo visto la mujer de Barty se estaba muriendo y a petición de su mujer engañaron a los dementores para creer que Barty Crouch júnior seguía en prisión pero en realidad quien murió fue la madre del mortifago. A raíz de eso se investigo a conciencia a Barty Crouch descubriéndose que el hombre sabía de la inocencia de Sirius Black ya que le interrogo con veritaserum, pero al ver que la detención de un hombre inocente le perjudicaba hizo que no pudiera tener juicio e hizo olvidar el interrogatorio a Sirius, por fin Amelia comprendía por que el hombre había ocultado todos los archivos de Sirius Black y el motivo por el que había tenido tantas trabas para organizarle juicio. Barty Crouch padre fue encerrado en Azkaban por sus delitos, mientras que su hijo era lanzado a través del velo de la muerte como sus demás compañeros mortifagos había sido mandados antes.
Solo había un único mortifago que no había sido mandado y era Lucius Malfoy aunque para el mundo si lo había sido. En realidad Lucius Malfoy quedo recluido en una pequeña casa fuera de Inglaterra aislado de la sociedad mágica, el hombre había decidido que ese sería su castigo, alejado del poder y de la riqueza que tanto le habían gustado, ahora el hombre solo quería que su familia estuviera protegida. Nunca más se supo de él, salvo por quienes iban a visitarlo cada cierto tiempo que eran Draco y Narcisa.
Donde también se querían introducir cambios era en la escuela de Hogwarts a pesar de las reticencias del director, pero esta vez ya no tenía la ventaja de tener a dos jefes de casa de su lado, al solo tener a Mcgonagall de su lado, como Snape había sido mandado a través del velo, los otros tres jefes de casa seguramente aprobarían los cambios que se iban a establecer. Fue una reunión difícil entre la junta de gobernadores, los jefes de casa y el director.
- Gracias por venir - dijo Sirius Black que había tomado lugar en la junta ante la falta de Lucius Malfoy - hemos venido a hablar sobre los cambios que van a tener lugar en Hogwarts.
- Black no se pueden hacer cambios así como así, además, la escuela de Hogwarts esta perfecta como esta.
- Permítame discrepar profesora Mcgonagall y otra vez que se dirija a mí se dirige como Lord Black el titulo que me corresponde.
La mujer se puso roja de rabia pero vio que Dumbledore le hacía un gesto para que se calmara.
- Esta escuela debe ser modernizada al completo, gracias al dinero que se ha incautado de los empleados corruptos del ministerio se aumentara el presupuesto del colegio para introducir nuevas materias y hacer cambios en el castillo.
- ¿Qué cambios va a haber Lord Black? - pregunto Sinistra.
- Lo primero de todo es que los duendes van a revisar el castillo para deshacer la maldición que parece afectar al puesto de DCAO, necesito saber quien esta de acuerdo y quien no para ver si se realizan los cambios.
Como era de esperar Dumbledore y Mcgonagall votaron en contra pero sirvió de poco ya que con los votos de los otros jefes de casa y de la junta se aprobó la moción.
Fue una reunión larga donde se establecieron gran cantidad de cambios, el regreso de algunas asignaturas quitadas por Dumbledore como alquimia la cual la impartiría Perenelle Flamel. Para DCAO se contrataría a un auror del ministerio, las demás asignaturas se dejarían tal cual salvo adivinación e historia de la magia. Para la asignatura de historia de la magia impartida por el profesor Binns, un fantasma que solo parecía estar interesado en las guerras de los duendes, se preparo todo para que Binns pudiera descansar en paz y se busco a un profesor cualificado para historia de la magia. Por otro lado la asignatura de adivinación había sido un problema, estaba claro que Sybill Trelawney era una vidente, una vidente menor en el rango de videntes pero estaba apta para enseñar, pero lo que no gustaba era el comportamiento que tenía de cada año decir que un alumno iba a fallecer en trágicas circunstancias. Sirius sabía que la mujer estaba en el castillo por la protección que le ofrecía Dumbledore ya que fue esa mujer quien realizo la profecía sobre Harry Potter, pero alguien así, con ese tipo comportamiento no debía enseñar, ya que hacía temer la asignatura de adivinación. Se decidió contratar a alguien mandado por el consejo de videntes mundial para la asignatura. Dumbledore sabía que ahora ya no podía usar la carta del posible regreso de Voldemort, había investigado y sabía que el mago oscuro por fin había desaparecido por lo que tuvo que aceptar la marcha de la profesora.
Se realizaron más cambios, como que se iban a impartir clases muggles y se iba a preparar el castillo para que cierta tecnología muggle funcionara, otro cambio fue que ahora los alumnos tendrían cada uno su propia habitación, el castillo era grande y había lugares que no se habían usado en año y por fin se habilitarían.
A todos los cambios se pusieron en contra Dumbledore y Mcgonagall para tristeza de las demás personas de la sala que no entendían como dos personas que habían sido tan respetadas, ahora parecían ser el hazmerreír de la sociedad.
El resto del verano paso tranquilo, Dumbledore se encargaba de mirar la lista de los alumnos de primer año que iban a entrar, sonrió cuando vio el nombre de Ginny Weasley ya que la joven había conseguido trabar gran amistad con Harry Potter pero no le gustaba que Ron Weasley tuviera que volver a cursar primer año, no podía ayudar al joven pero por lo menos quien más le interesaba que estuviera cerca de Harry había conseguido acercarse a él. El hombre creía que al menos uno de sus planes se estaba cumpliendo sin saber realmente lo que estaba pasando en el hogar de los Weasley.
Para Ron Weasley ese fue el peor verano de su vida, cuando había recibido las notas finales supo que todo se había acabado ya que solo había aprobado un par de materias. Cuando su padre recibió sus notas entro en cólera, nunca antes había visto tan enfadado como aquel día, delante de su madre y de sus hermanos, Ron Weasley recibió una seria reprimenda verbal. Ahora su verano consistía en estudiar y aprender modales siendo vigilado por sus hermanos mayores sin ningún tipo de diversión. Veía como su hermana Ginny se divertía montando en escoba, como comía dulces que al le tenían prohibidos y como para mayor rabia y envidia parecía haber trabado amistad con Harry Potter. El tendría que haber sido el amigo de Harry Potter, pero no, ese muchacho le había rechazado y humillado. Lo único que le gustaba era que su padre al final no lo había expulsado de la familia tal y como había dicho que haría. Lo que Ron no sabía era que su padre si estaba preparando su expulsión, pero para no alertar a Dumbledore no lo habían hecho.
El cumpleaños de Harry fue celebrado en el callejón Diagon, allí estuvieron sus amigos y recibió gran cantidad de regalos, solo hubo el inconveniente de la presencia de Molly Weasley y Ron que fueron con Arthur y los demás Weasley. Molly quería que su hijo menor pudiera asistir a la fiesta pero vasto una mirada de su marido para que no insistiera. Ron veía como Harry recibía grandes regalos y tenía gran cantidad de amigos, veía comida deliciosa y dulces que le hacían la boca agua.
Fue una fiesta tranquila sin incidentes, sorprendió el regalo de Dumbledore ofreciéndole cuando terminara el colegio cursar en Hogwarts para ser en un futuro profesor. Harry sabía que aquello era para tenerlo controlado pero para que el viejo no sospechara le comento que estudiaría la oferta.
Llego el uno de septiembre, el tren a Hogwarts como cada año estaba lleno de los alumnos que esperaban ansiosos el nuevo año, pero este año era diferente con los cambios que se habían hecho en el colegio. Harry se había enterado que algunos alumnos sobre todo hijos de mortifagos habían pedido traspaso a otras escuelas ya que no querían tener que aprender enseñanzas muggles.
Harry miraba por la ventana mientras sus amigos hablaban tranquilamente, Neville, Susan y Hannah estaban hablando sobre las nuevas asignaturas con mucha ilusión, fue un viaje tranquilo donde Ron Weasley no le molesto como el año pasado y no tuvo visitas inesperadas. Llegaron al colegio y se sentaron cada uno en su mesa esperando la selección de nuevos alumnos. Vio la cabellera roja de Ginny Weasley en la lejanía, la joven a la que había conocido durante el verano era muy diferente ahora, antes era una jovencita obsesionada con Harry Potter, pero gracias a meses de esfuerzo de su padre la joven se había convertido en una persona con un brillante futuro.
La clasificación comenzó tranquilamente, se veía a los nuevos alumnos nerviosos y ansiosos. Cada alumno marchaba a la casa que el sombrero elegía para él, Harry vio que Ginny seguramente sería la última por su apellido y así fue. La joven cuando fue nombrada se puso el sombrero. Tardo varios minutos cuando por fin el sombrero seleccionador se decidió.
- ¡Ravenclaw!
La mesa de Ravenclaw estallo en aplausos, la joven hacia allí donde Harry le hizo sitio a su lado, los jóvenes se abrazaron y se sentaron.
- Felicidades Ginny.
- El sombrero no sabía donde ponerme, estaba dudando entre Slytherin y Ravenclaw.
Fue una conversación tranquila, Harry vio como Dumbledore miraba aquello con una sonrisa, el plan de que creyera que todo iba según sus planes se estaba cumpliendo, para evitar que supiera la verdad los Weasley que no sabían oclumancia habían tomado una poción para proteger su mente, todos lo hicieron con gusto salvo Molly y Ron que fueron obligados por Arthur.
Fue una cena tranquila, Dumbledore con claro disgusto anuncio los cambios en las asignaturas y en el profesorado, las nuevas reglas que había en el colegio y varios anuncios más.
Cuando la cena termino todos marcharon cada uno a su sala común, al día siguiente comenzaban las clases y sobre todo los alumnos nuevos estaban deseando ver como iban a ser sus asignaturas.
Para Harry iba a ser el último año en el colegio, tras terminar su séptimo año empezaría un aprendizaje con Nicolás Flamel que llevaría varios años, el hombre le enseñaría sus más poderosas artes y conocimientos. Pero lo que Harry no sabía es que entre Rowena y Flamel estaban preparando una sala especial donde el tiempo pasaría diferente, una especie de burbuja temporal donde cuando pasara un mes en el interior de la sala solo hubiera pasado un día en tiempo normal. Era difícil ya que la tecnología de dilatación temporal era bastante complicada, pero Rowena recibió alguna ayuda de Morgana dándole acceso a varios conocimientos sin que los demás ascendidos se enteraran.
Las clases de Hogwarts iban a la perfección, Dumbledore veía como cada intento por sabotear a Harry era anulado, no sabía que pensaba el joven, no conseguía saber sobre su futuro y eso lo estaba poniendo impaciente. Veía como Ron Weasley no conseguía avanzar, le ponía empeño pero era inútil, estaba claro que el joven sería expulsado del colegio si seguía así. Las reglas estaban claras, si un alumno repetía dos veces el mismo curso era expulsado de Hogwarts y partida su varita, se borrarían sus recuerdos y enviado al mundo muggle.
Si tuviera el apoyo de los profesores podría intentar algo, pero solo con el apoyo de Mcgonagall lo tenía imposible, no solo eso ya los demás profesores ni si quiera lo trataban como el director, sino como un hombre que había perjudicado la enseñanza del colegio de Hogwarts. El había dado todo por el colegio, las enseñanzas muggles eran aberraciones que no debían estar dándose en esas paredes. Pero el ganaría, era el gran Albus Dumbledore y si creían que estaba derrotado se equivocaban, recuperaría el poder, la gloria y todo lo que había ido perdiendo desde el retorno de Harry Potter al mundo mágico.
Las semanas pasaban tranquilas, Harry estudiaba tranquilamente aquel día en la biblioteca, no eran de las clases de Hogwarts ni de la universidad, era un manual de alquimia que Flamel le había dado para que se fuera haciendo a la idea de lo que iba a dar cuando saliera de Hogwarts. De pronto noto una presencia a su espalda, una presencia que conocía a la perfección y a la que había aprendido a identificar.
- ¿Puedo ayudarle en algo profesor Dumbledore?
- Veo que estas atento a todo lo que te rodea Harry, me gustaría hablar contigo sobre la propuesta que te hice en el verano.
- Debo reconocer que es una gran oferta, pero tengo otros planes después de terminar mi séptimo año.
- ¿Puedo saber de que se trata?
- Voy a ser el aprendiz y heredero del profesor Flamel.
Tal y como Harry se esperaba fue como un jarro de agua fría para el director. Dumbledore vio que no iba a tener cerca al joven para controlarlo, sino también iba a perder la oportunidad de conseguir el conocimiento para crear la piedra filosofal.
El hombre decidió marcharse de allí, intentando disimular su enojo. Fue al despacho de Nicolás ya que debía hablar con él para disuadirlo.
- Albus ¿pasa algo?
- Solo quiero hablar contigo sobre un asunto.
- Pasa y siéntate.
Dumbledore tomo asiento al igual que Nicolás.
- Me he enterado que has ofrecido al joven Potter ser tu aprendiz y heredero.
- Cierto Albus.
- ¿Estas seguro? alguien como Harry es aun muy joven.
- Estoy seguro al cien por cien, Harry será mi mejor alumno.
Dumbledore no sonreía, estaba furioso, ese mocoso no podía superarlo, el debía ser el mago más grande.
- Si es lo que piensas no me entrometeré, pero creo que cometes un error haciendo a Harry tu aprendiz.
- Solo el futuro lo dirá, pensaba que tú ibas a ser mi legado pero te has convertido en todo lo contrario Albus, no eres aquel hombre.
- Solo busco lo mejor para el mundo mágico.
- Buscas lo mejor para ti, si buscaras lo mejor para el mundo mágico te hubieras encargado de hacer los cambios que se están haciendo, Gran Bretaña era el hazmerreír de la comunidad mágica, sus leyes estaban anticuadas, sus enseñanzas obsoletas, este colegio era una ruina.
Dumbledore salió del despacho indignado, no le iba a responder, demostraría que se equivocaban, que las enseñanzas muggles solo perjudicaban al colegio, que los cambios que se estaban haciendo lo único que provocarían sería caos en el mundo que había jurado proteger. Albus Dumbledore era un hombre de mente muy cerrada.
Las semanas pasaron tranquilas, este Halloween nadie intento que Harry asistiera a la fiesta, Dumbledore quería pero el joven pidió permiso para ese día visitar la tumba de sus padres. Nunca había estado y ya iba siendo hora de visitar donde yacían sus padres por toda la eternidad.
Fue acompañado por Petunia y por Rowena, el cementerio del valle de Godric ese día se llenaba de gente por lo que fueron a primera hora de la mañana. Llegaron al lugar donde reposaban los cuerpos, allí estaban los nombres de sus padres. Harry lloro, Petunia lloro, tía y sobrino se abrazaron. Con calma Harry leyó el lema que se había puesto en la tumba.
- El último enemigo a ser derrotado es la muerte.
- Se refiere a que el amor es tan fuerte que incluso ni la muerte puede separarlos - dijo Rowena a Petunia que no había entendido el mensaje - el amor de James y Lily era tan grande que aunque murieron su amor se extendió más allá de su muerte.
- Entiendo, es un buen lema.
Estuvieron allí un rato, Harry dejo un ramo de flores en la tumba y tras eso marcharon, fueron a ver la casa donde sus padres se habían escondido, la casa estaba completamente en ruinas, Harry miraba aquel lugar, donde había perdido a sus padres, donde tras lo sucedido Dumbledore le había decidido su destino.
Tras ver que la gente llegaba decidieron marcharse, no quería ser visto. Regresaron cada uno a su lugar, cuando Harry entro en Hogwarts vio que Mcgonagall estaba en la puerta.
- Buenos días profesora ¿desea algo?
- Solo estaba esperando su regreso señor Potter.
Harry entro en el colegio ignorando las miradas de la mujer, se notaba que no estaba contenta por el comportamiento que tenía hacia Dumbledore pero no le importaba, cuando Dumbledore cayera ella seguiría sus pasos si continuaba siendo tan fiel al director.
Las clases continuaron tranquilamente, lo único que atosigaba a Harry era que Ron Weasley últimamente parecía seguirlo a todas partes. No le daba importancia pero un día para estar atento pidió ayuda a los gemelos.
- Fred, George ¿podemos hablar?
- Claro Harry.
- Necesito vuestra ayuda con una cosa, desde hace días Ron no deja de seguirme, quiero saber si tenéis alguna manera de tener controlado sus movimientos para ver que esta pasando.
- Hay algo que podemos hacer - dijo Fred mientras sacaba un pergamino viejo - con esto podremos tener a Ron vigilado.
Harry entonces abrió los ojos, si estaba en lo cierto ese era el mapa del merodeador que su padre y sus amigos habían creado en el colegio.
- El mapa del merodeador.
- ¿Cómo sabes el nombre Harry?
- Por que ese mapa fue creado por mi padre y sus amigos, Sirius es uno de los creadores.
Harry cogió el mapa y lo abrió, el joven dirigió su varita al pergamino.
- Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.
Al instante empezó a aparecer el castillo de Hogwarts, cada persona, cada pasillo, ese mapa era una de las creaciones más grandes de su padre y su padrino. Buscaron el nombre de Ron pero cuando lo encontraron vieron otro nombre a su lado, el nombre de Peter Pettigrew.
- Debemos ir a buscar a algún profesor, tengo entendido que vuestro hermano tiene de mascota una rata, debe ser Pettigrew.
Fueron hacia el despacho del profesor Flamel, el hombre abrió y vio el rostro de los tres jóvenes.
- ¿Qué pasa?
- Hemos encontrado a Pettigrew.
- Pasar y explicarme todo.
Así lo hicieron, al cabo de unos minutos salieron del despacho tras avisar a Amelia Bones. Fueron hacia donde estaba Ron Weasley.
- Weasley, ven aquí.
- ¿Pasa algo profesor?
- Necesitamos que me des tu rata.
Ron saco la rata, entonces Flamel encerró al animal en una jaula atrayendo la atención del profesorado.
- Scabbers.
- Esta rata es un animago y un criminal.
Amelia apareció con Sirius Black y un escuadrón de aurores. Nicolás fue hacia el hombre y le enseño la rata. El hombre la reconoció al momento.
- Pettigrew.
- En efecto.
Fueron a una sala vacía, donde estaban los jefes de casa, el director, Flamel, Amelia, Sirius, Harry y los tres Weasley. Allí hicieron que la rata volviera a su aspecto humano que miraba a cada rincón con miedo. Tras darle veritaserum confeso todos sus crímenes, todos estaban contentos en la sala por la captura del responsable de las muertes de los Potter. Solo dos personas en la sala estaban disgustadas, tanto Dumbledore como Ron Weasley vieron que si hubieran descubierto antes a Pettigrew hubieran conseguido fama y reconocimiento.
El juicio tendría lugar en dos semanas donde se decidiría el destino del traidor que seguramente sería el mismo que sus compañeros mortifagos, ser lanzados a través del velo de la muerte. Las noticias de la captura del traidor fueron un gran alboroto para el mundo mágico, los periodistas no dejaban de inventar como había estado escondido tanto tiempo, solo unos pocos sabían la verdad y no iba a ser revelada.
Cuando llego el día del juicio la sala estaba llena. Amelia se encargaría de hacer las preguntas al hombre que había sido el culpable de la muerte de sus amigos y de que su amado pasara años en la cárcel. Se le dio veritaserum y se espero a que hiciera efecto
- ¿Cuál es tu nombre?
- Peter Pontificus Pettigrew.
- ¿Eres mortifago?
- Si lo soy.
- ¿Eres el culpable de entregar a los Potter al mago conocido como Lord Voldemort?
- Si lo soy.
- Quiero que expliques todo lo que pasó desde que te hicieron el guardián secreto hasta que te descubrieron.
Así lo hizo Peter relato como había decidido traicionar a los Potter, como había engañado a Sirius para hacer creer que el era el culpable, como se había escondido en casa de los Weasley para tener información sobre el posible regreso de Lord Voldemort.
- Tengo una última pregunta ¿quién del círculo de mortifagos sabía que eras el espía?
- No lo sabía nadie, solo el señor tenebroso estaba al tanto.
Amelia hizo esa pregunta por si Snape hubiera sabido algo, de ser así tendrían otro arma contra Dumbledore ya que su supuesto espía le debería haber informado de la verdad de Sirius.
- Peter Pettigrew serás condenado a ser mandado a través del velo de la muerte.
Peter fue llevado al arco de la muerte intentando escapar, pero le servía de poco, las esposas le impedían tomar su forma animaga por lo que le era imposible, fue mandado por el propio Sirius a través del velo, también estaban allí Amelia, Harry y Remus Lupin al que había localizado para que supiera lo que había pasado. Por fin Sirius podría estar en paz al saber que el culpable había recibido su castigo.
El resto del trimestre fue tranquilo, Harry seguía con sus estudios siendo el primero de su curso. Cuando dieron las notas de navidad todos deseaban partir hacia sus casas, las vacaciones de navidad siempre eran agradables tras un duro trimestre. Para Harry el alivió era alejarse de los ojos siempre vigilantes de Dumbledore, estaba deseando que acabara el año para poder relajarse de sus estudios y poder encargarse del viejo. Tenía suficiente material para juzgarlo pero necesitaban que Dumbledore cometiera un error ya que aun tenía influencias y aliados dispuestos a sacrificarse por él.
Como cada año para navidad Harry decidió celebrar el baile de navidad de la familia Potter, esta vez Harry tendría casi los mismos invitados pero se agregarían algunos alumnos nuevos de primer año como Ginny Weasley para alegría de Dumbledore creyendo que la joven estaba consiguiendo sus objetivos.
Fue una fiesta magnifica, como acostumbraban a ser, Harry era un anfitrión amable y atento con sus invitados. Los invitados estaban encantados, el lujo pero a la vez lo confortable que era la mansión Potter les hacia sentirse tranquilos. Todo estaba a la perfección y como el año pasado la fiesta fue recordada durante varias semanas.
El resto de la navidad fue una época de paz, Harry recibió grandes regalos y también una noticia que le alegro mucho. Por lo visto la creación de las naves se había acelerado gracias a que Morgana había ayudado a Rowena con algunos conocimientos, era una gran noticia, también se entero de que los duendes como tenían planeado abandonar la tierra habían estado buscando entre algunos magos gente capaz de llevar el banco a la perfección, gracias a las nuevas clases que se estaban impartiendo en Hogwarts se esperaba que los futuros magos que salieran fueran capaces de llevar el banco a la perfección.
Pero al igual que Harry y sus aliados estaban haciendo planes, había alguien que preparaba varios planes contra Harry. Ron Weasley estaba dispuesto a vengarse del joven fuera como fuera, ya no le importaban las consecuencias o lo que le haría su padre. Durante tiempo había estado vigilando al joven para intentar conocer su punto débil, sus movimientos, sabía que Potter estaba al tanto de que le seguía pero no le importaba. El derrotaría a Harry Potter y conseguiría sus títulos y riquezas, haría que su nombre fuera reconocido por toda la eternidad.
Todo eso planeaba Ron Weasley en la soledad de su habitación sin saber que estaba siendo vigilado por su padre gracias a un dispositivo de grabación que le había pasado Flamel. El hombre había avisado a Harry de lo que iba a intentar su hijo, solo le pidió que no lo matara ya que a pesar de todo seguía siendo su hijo.
Cuando las clases comenzaron Harry se mantuvo atento a cada movimiento de Ron, sabía que el joven intentaría aprovechar un momento de descuido suyo para atacarlo, decidió propiciar el uno mismo usando la arrogancia del joven Weasley. Fue un fin de semana cuando Harry decidió llevar a cabo su plan, ese domingo se celebraría un torneo de ajedrez donde seguramente Ron llegaría a la final, Harry pidió ayuda a Rowena para que preparara todo de tal manera que no tuvieran que ser emparejados hasta la final y así humillar aun más a Weasley. Así sería mayor la caída y su arrogancia sería su ruina. Lo que tenía claro era que antes tenía que llegar a la final, le gustaba el ajedrez, era un juego donde la mente se aclaraba y ayudaba a planear estrategias. Como alguien como Ron Weasley era tan bueno con el cerebro que tenía era una incógnita para él.
Fue un torneo interesante, las mejores partidas de Harry fueron contra Ginny Weasley la cual era también bastante hábil y contra un alumno de sexto año de Slytherin con el que jugo en la semifinal. Harry vio como la mesa donde se iba a celebrar la final estaba siendo preparada.
La final comenzó tranquila aunque las miradas de Weasley eran de odio puro contra Harry. Fue una partida muy interesante donde cada adversario parecía ser capaz de leer los movimientos de su adversario para poder anticiparse. Cada vez había menos piezas en el tablero, se veía que Harry que llevaba las negras parecía llevar algo de ventaja ya que Ron había perdido su reina, los dos caballos y un alfil, además, de cinco peones. Harry había perdido un caballo, un alfil, una torre y tres peones.
Ron Weasley nunca se había tenido que esforzar tanto en una partida de ajedrez, desde siempre había ganado sus partidas con facilidad pero ahora Harry Potter no solo le estaba plantando cara, sino que le iba ganando. Decidió arriesgarse con un movimiento donde si le salía bien su adversario perdería varias piezas importantes en siguientes turnos, pero si Harry se daba cuenta sería el quien perdería.
Realizo el movimiento, esperaba que todo le saliera bien, pero cuando vio el movimiento de Harry vio que todo estaba perdido. Ese maldito le había ganado y eso no quedaría así. Todos vieron como el joven se ponía en pie y tiraba el ajedrez al suelo, era una cara de furia y rabia.
- Maldito seas Potter - dijo sacando su varita - muere.
Harry no le dio oportunidad, al momento Ron Weasley estaba tendido en el suelo y con su varita alejada de él. Harry lo apuntaba con su varita, el joven tenía una mirada calmada pero el poder que irradiaba era tal que Ron Weasley estaba retrocediendo asustado.
- Ronald Billius Weasley por el intento de ataque contra un jefe de una casa noble y antigua serás enjuiciado como adulto bajo la ley del Winzegamot - dijo Harry solemne y con voz poderosa - de ser declarado culpable se te despojara de tu magia y serás enviado al mundo muggle sin recuerdos del mundo mágico.
Dumbledore quiso gritar pero sabía que no podía hacer nada, otro peón suyo había sido derrotado por Harry Potter. De haber sabido que Weasley reaccionaría así hubiera intervenido para evitar la estupidez que había cometido. Molly Weasley quiso ir a ayudar a su hijo pero basto una mirada de su marido para que se detuviera, los demás Weasley solo pudieron suspirar ante la estupidez de Ron.
Harry fue declarado ganador del torneo mientras unos aurores se llevaban al joven, se decidió que la casa Slytherin no perdiera puntos por los actos del joven ya que si era declarado culpable iba a ser expulsado del colegio.
Cuando llego el día del juicio Dumbledore intento interceder por el joven Weasley pero Arthur le dijo al director que su hijo debía ser castigado y que nadie se interpondría. Albus Dumbledore se preocupo, nunca antes había visto al patriarca de los Weasley con esa autoridad y se preocupo que Molly Weasley hubiera sido relegada a un segundo plano.
Su teoría se confirmo tras el juicio, Ron Weasley confeso bajo veritaserum todos los planes que había urdido con su madre para tener acceso a la fortuna Potter, como el director les había ayudado y lo que habían planeado para el futuro del heredero de la fortuna Potter. Cuando Ron Weasley confeso sobre los planes de Dumbledore todos los magos de la sala lo estaban apuntando con sus varitas, Dumbledore vio que no tenía ninguna oportunidad y decidió esperar a ver que pasaba.
- Albus Dumbledore serás ahora mismo interrogado con veritaserum para conocer el alcance de los comentarios dichos por Ron Weasley.
- No lo creo como jefe de las casas Goleth y Finarf invoco el artículo 5 del Winzegamot que me permite evitar un interrogatorio a menos que se vote en mi contra.
Era una jugada astuta, nadie sabía que Dumbledore era el jefe de dos casas nobles y antiguas, para poder anular la ley al menos debían votar otras seis casas en contra ya que había que tener en contra a tres casas por cada casa que representaba la persona.
- Muy bien Dumbledore - dijo Nicolás - se votara para ver si se anula la ley contra ti.
Dumbledore sonrió, no había suficientes votos en la sala, aunque Potter tuviera el asiento de la familia Peverell más los asientos de los representantes de la familia Longbottom, Black y Flamel aun faltaría un voto para anular la ley. El hombre se pensaba salvado.
- Yo Nicolás Flamel como jefe de la casa Flamel anulo la ley para poder interrogar a Albus Dumbledore.
- Yo Sirius Black como jefe de la casa Black secundo la petición de la casa Flamel.
- Yo Augusta Longbottom como jefa de la casa Longbottom secundo la petición.
Dumbledore entonces miro a Harry que se levanto, el hombre estaba seguro de su victoria sin saber que las palabras de Harry serían su final.
- Yo Harry James Potter, como jefe de las casas Potter, Peverell, Gryffindor, Hufflepuff y Ravenclaw apoyo la moción del señor Flamel.
Dumbledore se puso blanco al ver los anillos que Harry mostró, estaba perdido, si hubiera sabido del verdadero poder de Harry Potter nunca hubiera jugado la carta de sus títulos. Ahora podrían interrogarlo para saber de todos sus planes y de todo lo que había causado.
Así se hizo, fue un interrogatorio que duro al menos dos horas, Dumbledore había cometido gran cantidad de crímenes por aquello que el llamaba el bien común. Sus crímenes eran antiguos, se había descubierto la verdad sobre su hermana y su familia, su pasado conjunto con Grindelwald y como habían compartido la obsesión de las reliquias de la muerte haciendo ver que eran reales, como había asesinado a los herederos de las casas Goleth y Finarf para hacerse con sus títulos y riquezas. Cada crimen hacia ver que Albus Dumbledore no era un mago de la luz, sino que se había convertido en un hombre manipulador, cruel y despiadado que era capaz de cualquier cosa para conseguir sus objetivos. Relato como ignoro el testamento de los Potter, como sabía la verdad sobre Sirius Black y evito varios intentos de juicio contra el hombre, como quería que Harry fuera criado en un hogar abusivo para así luego poder hacer el papel del hombre salvador y generoso, como quería que se acercara a los Weasley para controlar su futuro y como tenía pensado sacrificar al joven usando el regreso de Lord Voldemort.
Toda la sala estaba sorprendida, Albus Dumbledore fue una vez un héroe, un icono a seguir por muchos magos, un hombre cuya fama recorría todo el mundo mágico. No quedaba nada de aquel hombre, sus crímenes eran atroces, sus manipulaciones eran de tal nivel, que mucha gente ni sabía que había sido un peón en manos de Dumbledore.
Albus Dumbledore fue condenado a pasar toda su vida en prisión, se decidió un lugar oculto ya que Azkaban era muy conocida y no se quería que algún seguidor del viejo intentara liberarlo.
La imagen de Albus Dumbledore saliendo encadenado por los aurores dio la vuelta al mundo, las reacciones a sus crímenes fueron de lo más variadas, desde gente que se arrepentía de alguna vez haber confiado en el hombre, a gente como Mcgonagall y Molly que no pensaban que lo que había hecho fuera tan grave.
Ron Weasley fue despojado de sus apellidos al igual que Molly Weasley, no se les borro la memoria como se tenía pensado pero su magia fue encadenada y fueron condenados a ser ayudantes de limpieza en el callejón Diagon durante diez años para Ron y treinta para Molly.
Minerva Mcgonagall fue despedida tras intentar impedir la elección del nuevo director de Hogwarts, cuando fue elegido Flitwick, la mujer entro en cólera ya que durante mucho tiempo se había visto como la sucesora de Dumbledore. Al final la mujer salió del país y se instalo en Durmstrang donde fue acogida como profesora.
Otros aliados de Dumbledore pidieron disculpas por haber creído en el hombre, Rubeus Hagrid pidió seguir como guardabosques de Hogwarts, aunque gracias a las declaraciones de Dumbledore se sabía que el semi-gigante era inocente de los cargos que hicieron que fuera expulsado de Hogwarts.
El mundo mágico tardo en volver a la normalidad ya que las repercusiones de lo sucedido con Dumbledore tuvieron grandes ramificaciones en muchos aspectos de la sociedad mágica.
Durante el resto del curso Harry estuvo tranquilo, era agradable estar sin las miradas de Dumbledore, Mcgonagall o Ron, era cierto que algunos alumnos lo miraban y señalaban pero eran susurros sin importancia por lo que el joven estaba concentrado en sus estudios. Las clases eran exigentes y se veía a Harry muy concentrado para cuando llegaran los exámenes.
Cuando llegaron los exámenes los alumnos estaban muy nerviosos, las clases se habilitaron para que los alumnos de EXTASIS estuvieran cómodos haciendo los exámenes. Harry estaba entusiasmado ya que si conseguía notas como las de los TIMOS se convertiría en el mejor alumno de Hogwarts superando las notas de alumnos como Tom Riddle o Dumbledore los mejores alumnos de los últimos doscientos años del colegio.
Fueron unos exámenes duros, las preguntas estaban a un nivel muy superior al de los TIMOS y el examen práctico era de mucha más dificultad. Pero para Harry aquellos exámenes eran un motivo para seguir adelante, era otro escalón para seguir ganando conocimientos, para seguir superándose a si mismo.
Cuando terminaron los exámenes Harry estaba seguro de que iba a salir todo perfecto, pero decidió no pensar en ello hasta que llegaran las notas. Mientras se dedico a divertirse con sus amigos hasta que terminaran las clases. El colegio terminó y los alumnos regresaron a sus casas, había sido un año algo agitado pero todo iba bien.
Fue un comienzo de verano tranquilo, pero se veía como Harry estaba cada vez más nervioso según se acercaban las fechas para que le mandaran las notas.
Una mañana, Harry estaba leyendo el periódico tranquilamente cuando una lechuza entro por la ventana, el joven rápidamente recogió el paquete y vio que eran los resultados de sus exámenes. Procedió a abrir la carta ante la presencia de su tía Petunia la cual la miraba con diversión.
Con calma leyó sus notas en voz alta.
Estimado señor Harry Potter. Le adjuntamos en esta carta los resultados de sus EXTASIS.
Exámenes Terribles de Alta Sabiduría e Invocaciones Secretas
APROBADOS:
Extraordinario (E)
Supera las expectativas (S)
Aceptable (A)
SUSPENSOS:
Insatisfactorio (I)
Desastroso (D)
Trol (T)
ARITMANCIA: EE
DCAO: EE
ENCANTAMIENTOS: EE
HERBOLOGIA: EE
POCIONES: EE
RUNAS ANTIGUAS: EE
TRANSFORMACIONES: EE
La mención de doble E significa una nota especial en la asignatura. Se le anuncia que es usted el alumno con las mejores notas de los últimos trescientos años del mundo mágico.
Profesora Griselda Marchbanks
Harry estaba contento, sus notas eran perfectas, decidió avisar al profesor Flamel y a Rowena de la noticia. Cuando llegaron a la mansión Potter, el joven les enseño las notas.
- Estoy muy feliz Harry, has conseguido todos tus objetivos.
- Gracias Rowena.
- Harry, has crecido de una manera increíble, he visto como te ibas enfrentando a cada obstáculo que se interponía en tu camino.
- Gracias Nicolás.
- Pero ahora comienza lo difícil, cuando termine el verano comenzaras el verdadero aprendizaje para llegar a alcanzar las estrellas.
- Estaré preparado, tengo mucha ilusión.
Se quedaron tranquilamente hablando, Nicolás se marcho de la mansión dejando a Rowena y Harry solos.
- Rowena, quiero pedirte una cosa.
- ¿De que se trata?
- Quiero ir a ver a Dumbledore.
La mujer no se esperaba aquello, pero sabía que Harry debía tener algún motivo oculto para pedir ir a ver al hombre que quería haber manipulado su vida.
- Esta bien Harry, iremos a ver a Dumbledore, además, es hora de que sepa quien ha arruinado sus planes.
La mujer sabía que Dumbledore había estado investigando quien había ayudado a Harry desde el principio. La prisión de Dumbledore se encontraba en las profundidades de una pequeña isla que pertenecía a la familia Potter. Ya que Dumbledore estaba tan interesado en las propiedades de los Potter pasaría el resto de su vida en una de las propiedades de la familia de Harry.
Era una zona donde solo se podía usar magia usando varias runas creadas por Rowena, cuando llegaron fueron conducidos por un par de elfos domésticos que estaban allí solo para dar de comer al prisionero, había también un par de aurores que se encargaban de la seguridad.
Llegaron a la celda y vieron a Dumbledore leyendo un par de libros cuando se dio cuenta de que tenía visita.
- Potter ¿vienes a burlarte de mí?
- Si eso piensa de mi entonces esta claro que no me conoce nada, solo quería verle por última vez.
- No pienso morir tan pronto Potter, saldré de aquí y me vengare.
- No lo digo por eso, debe saber que cuando termine mi aprendizaje con el profesor Flamel abandonare Inglaterra.
- Te encontrare en cualquier lugar del mundo, da igual donde te escondas.
- Veo que no queda nada del hombre del que me hablo Flamel, es patético ver donde ha caído, una vez fue grande, de tal grandeza que un ave fénix vio su nobleza y se unió a usted, pero ahora ha caído tan bajo que ni siquiera su fénix viene a ayudarlo, espero que algún día se de cuenta de sus errores, ahora ya no tengo nada más que decirle.
Harry salió de allí tranquilamente, mientras Rowena se quedaba mirando a Dumbledore, el viejo no sabía quien era esa persona pero poco a poco fue entendiendo quien era la mujer que estaba allí delante.
- Por fin nos conocemos.
- ¿Sabes quién soy Dumbledore?
- Se que eres la responsable de todo lo que ha pasado, alguien tuvo que llegar a Harry, ayudarlo a sacar su potencial, pero eres muy escurridiza.
- Me has intentado capturar durante tiempo, investigando en Gringotts, pero no has descubierto nada sobre mí.
- ¿Quién eres? ¿cómo has sido capaz de anticiparte a todos mis movimientos?
- Aun no lo sabes, no es la primera vez que ves mi rostro Dumbledore, piensa, hace tiempo viste un retrato mió.
Dumbledore intento echar su memoria hacia atrás, pensar en el rostro de la mujer, poco a poco fue recordando cada momento de su vida, cada triunfo, cada fracaso, cuando se graduó en Hogwarts, sus viajes, su aprendizaje con Flamel, cuando fue nombrado profesor de Hogwarts, su nombramiento como director, el hombre entonces se congelo. El nombramiento del director se celebraba en la sala de los fundadores, allí donde nacía la magia del castillo, donde estaban los cuadros de los fundadores. Recordó los rostros de los fundadores, vio el rostro de la mujer que se había interpuesto en sus planes, no podía ser, esa mujer supuestamente estaba muerta.
- Rowena Ravenclaw.
- La misma Dumbledore.
- No es posible, no puedes estar aquí, tu estas muerta.
- No tienes ni idea Dumbledore, no tienes ni idea de la verdadera herencia de Merlín, de quien era realmente, de lo que me enseño.
- ¿De que estas hablando?
- No tiene sentido contártelo, nunca lo entenderías, pero solo te puedo decir que hubo un tiempo en que Merlín era una persona normal sin poderes.
- Como si fuera a creer lo que dices.
- Puedes creerlo o no, no me importa, pero dentro de poco Harry tendrá acceso al conocimiento de Merlín y cuando eso pase el joven hará resurgir el antiguo linaje que ha estado en los magos desde sus orígenes, el poder de los antiguos despertara y llevara a una nueva era a aquellos que acepten el verdadero origen de la magia.
Dumbledore no sabía que decir, en su arrogancia no aceptaba las palabras dichas por Rowena, los magos eran los que debían dominar el mundo, los muggles eran aberrantes con sus creaciones.
Rowena simplemente salió de allí, ignorando los gritos de Dumbledore, chillidos de rabia, de ira, simplemente con un movimiento de mano silencio al hombre. Llego a la salida donde le estaba esperando Harry.
- ¿Que ha dicho?
- En su arrogancia no ve la verdad, es una lastima, pero lamentablemente los magos se han vuelto muy arrogantes con los años, creyéndose superiores a los muggles.
Salieron de lugar y volvieron a la mansión Potter, allí el joven salió un rato a volar en escoba para despejarse y relajarse, le encantaba volar, la libertad que sentía estando en el aire. Era cierto que se había imaginado en el equipo de quidditch de su casa cuando había estado en Hogwarts. Pero a decir verdad aunque le gustaba el deporte de los magos, lo veía como una diversión pasajera, ya que él donde más a gusto se sentía era con un libro en sus manos o practicando hechizos.
El verano paso tranquilo, se divertía con sus amigos, estudiaba tranquilamente, todo era perfecto. Había decidido celebrar su cumpleaños en la mansión Potter, pero había ido al callejón Diagon para comprar todo lo que necesitaba. Durante las compras tuvo la mala suerte de encontrarse con Molly la madre de Ginny, la mujer al reconocerlo intento abalanzarse sobre él solo para ser detenida con un simple movimiento de varita.
- Veo que no ha cambiado.
- Esto es culpa tuya Potter.
- Que yo sepa no he hecho nada, usted misma se lo ha buscado.
- Déjala Harry - dijo Ginny que acompañaba al joven – en su mente aun esta que lo que hacia era lo mejor para el mundo por que lo decía Dumbledore, creía que podía controlar nuestras vidas.
- Maldita mocosa, tu deber era casarte con Potter para tener su fortuna.
- Eso era lo que tú y Dumbledore querías, como si nuestros deseos no contaran, las personas son libres para decidir su destino.
- Soy tu madre, debías hacer lo que se te ordenara.
- Una cosa es ser mi madre y otra es que controléis el destino de las personas, soy mi propia persona, no un objeto al que puedas usar a tu antojo.
Se marcharon de allí para dejar de escuchar los insultos e improperios de la mujer, vieron como Ron había intentado defender a su madre pero había sido detenido por el auror que tenían para vigilarlos de que cumplieran el castigo, ya que al principio intentaron robar las varitas de un par de jóvenes para ver si podían escapar y usar magia aunque sabían que la tenían anulada.
Fue una mañana tranquila, Ginny había trabado una gran amistad con Harry ya que la joven había resultado ser una gran estudiante que le apasionaba seguir aprendiendo, pero lo más importante de la joven era que se veía que se quería acercar a Harry no por el motivo que durante años le había inculcado su madre, sino para demostrar que era una buena persona en la que poder confiar al contrario que su madre y su hermano.
Tras realizar las compras volvieron a la mansión Potter, donde comenzaron a prepararlo todo, sería una gran fiesta ya que seguramente iba a estar un tiempo si ver a sus amigos y conocidos. Para el resto del mundo Harry iba a viajar con Nicolás Flamel, pero en verdad el joven iba a estar con Nicolás, Rowena y Morgana en la sala de dilatación temporal, allí aprendería todo lo necesario para llegar a poseer el conocimiento de los antiguos.
Sería un largo aprendizaje, al final la sala de dilatación estaría preparada para que un día en el mundo real fuera una semana en su interior. Se había hecho así para que no se notara tanto el cambio de Harry ya que al entrar en la adolescencia iba a comenzar a sufrir grandes cambios su cuerpo. No sería bueno que de repente Harry estuviera fuera varias semanas y volviera como si hubieran pasado años.
Cuando llego el día del cumpleaños de Harry, la mansión Potter estaba preparada a la perfección. Fue una gran fiesta, Harry pasó un día excelente con sus amigos y sus seres queridos, le hicieron cantidad de regalos, se divertía, se reía, era todo excelente.
Algunos de sus amigos le desearon que aprendiera mucho con el señor Flamel, otros le pedían que les contara sobre sus viajes y aventuras.
Cuando la fiesta termino Rowena le pidió que le acompañara ya que querían darle un último regalo, el joven fue y se encontró a Rowena al lado de Morgana.
- ¿Pasa algo?
- Solo que Morgana quería darte tu regalo.
- ¿De que se trata?
- Paseemos un rato Harry - dijo Morgana - luego tendrás tu regalo.
Estuvieron paseando tranquilamente, hablaban, se reían, se pararon en el lago que había en los terrenos de la mansión, se sentaron tranquilamente, la suave brisa hacía mover el hermoso cabello de Morgana y el indomable pelo de Harry.
- Te noto preocupada Morgana.
- No es nada, es que cada día temo que los otros me descubran, ahora yo también tengo la protección de Merlín gracias a Rowena, pero si se enteran de la verdad no se que podrán provocar.
Harry le dio la mano a la mujer.
- Dime Morgana ¿te arrepientes de habernos ayudado?
- Claro que no Harry, se que es lo correcto que es lo que tenía que hacer.
- Entonces no debes preocuparte, si tu conciencia esta tranquila no creo que debas temer nada.
Morgana sonrió, era increíble que un joven como Harry fuera capaz de tranquilizarla de esa manera.
- Nunca vas a dejar de sorprenderme Harry, eres capaz con unas palabras de traer la paz a una persona, desde luego te le pareces en muchísimos aspectos.
Morgana se puso en pie.
- Es hora de darte tu regalo Harry, agarra mi mano.
Harry así lo hizo, al momento que tomo la mano de la mujer esta se convirtió en una entidad de luz que comenzó a viajar hacia el cielo. Harry veía aquello con maravilla, cada vez estaban más lejos del suelo, llegaron a un punto que estaban mirando La Tierra desde el espacio, Harry veía aquello increíble, era precioso, ver el planeta Tierra desde aquella posición era algo magnifico.
Siguieron viajando a trabes de las estrellas, Harry veía la magnificencia del cosmos, era algo impresionante, viajaban a gran velocidad, Harry veía planetas, sistemas solares al completo, siguieron viajando y Harry vio que estaban dejando la galaxia, era increíble, de pronto llegaron a un gran planeta cubierto en gran parte de agua, salvo por una zona de tierra.
- ¿Dónde estamos?
- Enseguida lo veras.
Fueron hacia el planeta, poco a poco entraron bajo el agua, Harry vio como se acercaban a una ciudad sumergida. Harry ahora sabía donde estaban, tenía que ser Atlantis, la ciudad de los antiguos, la ciudad que tuvieron que abandonar debido a la guerra con los Wraith. Llegaron a la ciudad, Harry vio la magnificencia del lugar, era una tecnología increíble, una tecnología que nunca había visto y que deseaba aprender a utilizar.
- Es increíble, ojala pudiera usar ya la tecnología.
- De momento no es posible, si activásemos la ciudad la energía que queda se agotaría y el agua destruiría la ciudad, aun estamos construyendo los módulos de energía para alimentar Atlantis.
- Lo se, Rowena me tiene al tanto de cómo van las construcciones, espero que estemos listos dentro de poco.
- La ciudad me trae muchos recuerdos.
Estuvieron viendo la ciudad un rato hasta que decidieron volver a La Tierra, antes de partir Harry lanzo un último vistazo a Atlantis. Estaba deseando pisar en verdad la ciudad, usar su tecnología, conocer otras razas, eran tantas las cosas que quería hacer.
Cuando regresaron al planeta Rowena les estaba esperando, la mujer vio la felicidad de Harry y comprendió que había disfrutado del regalo.
- Veo que tu regalo ha sido impresionante.
- ¿Lo sabías?
- Pues claro que sí, me pareció el regalo perfecto que vieras cual iba a ser tu objetivo.
- Ahora que lo he visto estoy dispuesto a seguir trabajando y estudiando duramente, quiero poder hacer resurgir la ciudad de los antiguos en toda su gloria.
Y con esas palabras Harry decidió que su aprendizaje debía empezar cuanto antes, hablo con Flamel y el hombre estuvo de acuerdo en que entraran en la sala de dilatación temporal antes de lo que tenían pensado.
Pero antes de todo debían encargarse de varios asuntos políticos, dado que iban a estar varias semanas fuera tenían que dejar sus obligaciones políticas a otras personas. Decidieron repartir sus títulos y obligaciones entre sus aliados, Harry dejo el mandato Peverell y el mandato Potter, a su padrino Sirius mientras que los títulos de los fundadores se los dejo encargados a Amelia Bones. Cuando la mujer le pregunto el motivo le dijo que así se iba haciendo a la idea para cuando tuviera el titulo de la casa Black. La mujer se sonrojo de tal manera causando las risas de aquellos que estaban con ella.
Pero no entraron de inmediato a entrenar, Flamel antes de todo salió de viaje para buscar un artículo que seguramente iba a necesitar Harry, un objeto de gran poder que haría de Harry un mago aun más poderoso.
Cuando Flamel regreso le entrego el objeto, era un anillo, pero era un anillo muy especial, Harry vio que se trataba de la tercera reliquia de la muerte, el anillo de la resurrección.
- Nicolás, yo no puedo aceptar esto, es un objeto muy poderoso.
- Harry, eres el último Peverell, no solo eso, al contrario que Dumbledore y Voldemort tu no buscas el poder o la inmortalidad, buscar ser feliz, ser tu propia persona, por lo que creo que las reliquias no pueden estar en mejores manos.
Harry fue a un estante donde tenía una caja, de ella saco la varita que le habían quitado a Dumbledore, la legendaria varita de saúco que estaba en poder del viejo tras derrotar a Grindelwald. La varita empezó a temblar, el anillo brillaba, como si las reliquias separadas tras tanto tiempo quisieran volver a estar juntas. Harry fue a por su capa y vio como estando las tres juntas la reacción era mayor. Harry por impulso se puso la capa por encima, luego se coloco el anillo en un dedo y copio la varita. El joven empezó a brillar con fuerza, notaba la magia de las tres reliquias, el poder entrando en su interior, era increíble, se notaba poderoso pero a la vez una gran paz, el poder era tal que tuvo que cerrar los ojos.
Cuando abrió los ojos vio que no se encontraba en la mansión Potter, pero no sabía donde estaba, era una zona oscura, casi sin luz, el joven de pronto noto como un par de figuras se acercaban a él. Poco a poco las figuras fueron mostrando su rostro y Harry empezó a llorar al bien de quien se trataba.
- ¿Mama?, ¿Papa?
- En efecto cariño somos nosotros - dijo Lily con ternura - te has convertido en un gran hombrecito.
Harry abrazo a sus padres, las lagrimas brotaron con fuerza, a pesar de todo era solo un niño aun, podía ser muy maduro para su edad, pero todo niño necesita a sus padres y eso se noto en Harry.
- Déjame que te vea hijo - dijo James - tu madre tiene razón, eres ya casi un hombre.
- Ojala Sirius y Remus pudieran estar aquí para veros, les haría mucha ilusión.
- Tal vez Harry, pero nunca os abandonaremos, siempre estaremos en vuestro corazón.
Estuvieron tranquilamente hablando, fue una conversación con sus padres muy agradable, James y Lily estaban al tanto de cómo había crecido Harry, estaban muy orgullosos de su hijo, como debían estar todos los padres cuando sus hijos superaban sus expectativas.
- Es hora de volver Harry.
- Lo se mama.
- No te preocupes Harry, siempre estaremos con vosotros.
- De acuerdo papa.
Poco a poco Harry se fue desvaneciendo de aquel lugar, se despidió de sus padres con un abrazo, veía como estaban volviendo a la mansión de los Potter, donde le esperaba tranquilo Nicolás Flamel.
- Veo que has visto a tus padres, lo digo por tus lágrimas.
- ¿Sabías que iba a pasar?
- No estaba seguro, las reliquias son poderosas, pero me lo imaginaba, ya que tu mayor deseo que nunca has conocido a tus padres era volver a verlos.
- ¿Cómo es posible que sean tan poderosas?
- Los hermanos Peverell al contrarió de lo que cuenta la fabula no se encontraron con la muerte, los tres hermanos estaban tan cerca de la ascensión que su poder alcanzo niveles tales que ellos mismos crearon las tres reliquias.
- ¿Qué paso?
- Se volvieron arrogantes, creyéndose capaces de cualquier cosa, solo cuando sus dos hermanos mayores murieron el último de los hermanos se dio cuenta del error que había cometido, ese fue Ignotus Peverell, tu antepasado, el hombre que paso la capa a su hijo, la capa que paso de generación en generación hasta que ha llegado a tus manos.
Harry miro la capa de invisibilidad, ahora entendía el motivo por el cual la capa aun conservaba sus poderes, seguramente Dumbledore vio a su padre usar la capa y se pregunto como era que duraban tanto sus poderes, el hombre habría investigado el pasado de los Potter y se entero de que la capa había pasado de generación en generación. Cuando se la pidió a su padre era para averiguar si en verdad era una de las tres reliquias de la muerte. Estaba claro que a pesar de todo lo que había sucedido, cada vez que pasaba el tiempo, a pesar de estar el viejo en la cárcel, se seguían descubriendo más secretos de lo que había hecho para alcanzar el poder.
Para que Harry se adaptara a su nuevo poder tuvieron que pasar un par de semanas, era una gran cantidad de magia y el joven tuvo que estar ese tiempo sin practicar ni realizar ningún hechizo. Durante ese tiempo lo paso leyendo y paseando por los terrenos de la mansión Potter. No salía del lugar ya que se había descubierto a algunos antiguos aliados de Dumbledore que querían atraparlo, por lo que en la seguridad de la mansión Potter estaba a salvo.
Pero las semanas pasaron y Harry estaba listo, la sala de dilatación temporal estaba ubicada en la zona donde se estaban construyendo las naves para ir hacia Atlantis y otros destinos, como el planeta natal de los duendes.
Allí comenzó un nuevo aprendizaje para Harry, iba a ser muy duro pero no le importaba, debía estar listo para recibir el conocimiento de los antiguos y no quería dejar nada al azar.
Estuvieron en la sala lo equivalente a medio año, para que nadie notara mucho el cambio físico del joven. Al principio comenzó con las enseñanzas de Flamel. Eran mucho más difíciles que cuando le había enseñado en Hogwarts, pero el joven avanzaba a buen ritmo para alegría de Nicolás, Rowena y Morgana. Era increíble ya que parecía que la mente de Harry no parecía tener límites, cada enseñanza, cada lección, el joven la aprendía y asimilaba hábilmente.
Cuando salieron por primera vez de la sala el joven había dominado casi un veinte por ciento de lo que Flamel tenía pensado enseñarle. Pero no todo el aprendizaje de Harry consistía en estudiar y practicar en la sala. Estuvieron viajando por el mundo para que Harry usara sus habilidades en el mundo real, para que se adecuara a cualquier situación.
Durante ese tiempo Harry también estuvo atento a como iba la construcción de las naves, al final se decidieron crear dos naves cada una de ellas de dos modelos distintos.
La primera nave iba a ser la que usarían los duendes para ir a su mundo natal, era una nave que ellos mismos habían diseñado y que no se parecía en nada a las naves de Atlantis.
La segunda nave sería la que usaría Harry para ir hacia Atlantis, su diseño era como el de las antiguas naves de Atlantis pero con varias mejoras. Al contrario que las antiguas naves de Atlantis, estaría equipada con más armamento y escudos, la alimentación de la nave consistía en varios módulos de energía que estaban siendo a punto de terminar. La nave emplearía tres módulos de energía, uno de ellos sería solo usado para los escudos, otro para el armamento y el último para el resto de sistemas como los motores y el mantenimiento de vida.
Se había decidido hacer de esa forma ya que según Morgana, habían perdido la guerra cuando los Wraith habían conseguido asaltar una nave atlantiana para hacerse con el módulo que usaban las naves. Eso provoco que usando esa gran cantidad de energía y adecuándola a sus sistemas diera lugar a que los Wraith se multiplicaran en un número tal, que fue lo que ocasiono que los atlantianos tuvieran que retroceder cada vez más y huir de la ciudad en dirección a La Tierra.
Era una labor difícil ya que la creación de los módulos era complicada y tenía sus riesgos, pero todo cambio cuando el primer módulo fue creado, ahora la fábrica donde se realizaban todas las creaciones tenía energía extra. Eso acelero la creación de otros módulos, armamento y equipo.
Lo normal para la fabricación de un módulo de energía era tardar al menos dos años, gracias a la energía que se derivaría se tardarían unos seis meses en tener el siguiente. Aquello serviría para que cuando llegaran a Atlantis pudieran alimentar la ciudad para que todos sus sistemas funcionaran a la perfección.
El tiempo paso tranquilamente para Harry entre su aprendizaje y sus viajes, cuando terminara abandonaría el planeta en dirección a Atlantis. Para la tripulación de su nave se busco a varias personas entre el mundo de los magos, aunque también había varios muggles y squibs. A la tripulación de Harry se unieron sobre todo algunos magos hijos de muggles que vieron en el proyecto de Harry una gran oportunidad. Claro que cada nuevo tripulante tenía que firmar un acuerdo de confidencialidad para que no divulgaran el secreto. Sería como una variación del encantamiento fidelio, pero en vez de ocultar un lugar se ocultaría una información, solo Harry siendo el guardián podría dar acceso a la información o dar permiso para que los demás, pudieran comentar lo que estaban haciendo.
Los duendes mientras tanto preparaban a quienes iba a ser sus sustitutos manejando el banco de Gringotts, era difícil ya que pocos magos en Inglaterra tenían conocimientos de matemáticas pero como los duendes iban a dejar el planeta a nivel mundial se preparo a gente de otros países.
Los duendes sabían que cuando se hiciera público el anuncio de que su raza abandonaba sus obligaciones, les intentarían obligar a quedarse, pero estarían preparados para cualquier eventualidad. Durante años los magos los habían infravalorado, se habían olvidado de cómo eran en verdad los duendes, una raza guerrera, una raza orgullosa. Pero ahora gracias sobre todo a los esfuerzos de un joven mago los suyos volverían a su legitimo hogar. Ellos que fueron traídos a la fuerza por los Goa'uld al planeta Tierra por fin volverían a su mundo. Era cierto que no se esperaban encontrar su planeta de origen en la misma situación, puede que incluso estuviera colonizado por otras razas, pero no les importaba. Se librarían del yugo de los magos, por fin podrían ser libres, dedicarse a lo que ellos quisieran.
Cuando decidieron ascender sabían que no debían interceder en los planos inferiores, su poder podía cambiar el universo por completo, pero ahora todo estaba cambiando. Habían visto como Moros había decidido ayudar a los planos inferiores, aunque mandaron a detenerlo el hombre dejo su investigación para que futuras generaciones se encargaran de terminar su trabajo. Pero ahora aquella que había detenido a Moros en el pasado estaba inflingiendo las reglas, estaba ayudando a los humanos pero no podían hacer nada hasta deliberar entre todos.
Una gran sala de luz, ese lugar era donde decidían reunirse en casos de extrema necesidad. No tenían forma, no la necesitaban, habían trascendido hasta convertirse en energía. Pero aquella vez habían tomado forma para ver que hacían con lo que estaba sucediendo en el planeta Tierra.
- Estamos todos reunidos - dijo una voz potente, poderosa, era uno de los primeros ascendido de la raza antigua - debemos plantear que hacemos con aquella que nos ha traicionado y desobedecido las reglas.
- Si se me permite hablar - una figura con forma de mujer se adelanto - como bien se sabe fui asignada a vigilar a los habitantes de esta galaxia para ver si había alguien digno de ser ayudado a ascender.
- Lo sabemos a la perfección Oma Desala.
- He investigado el motivo que ha llevado a Ganos Lal a traicionarnos y he descubierto que esta ayudando a una antigua aprendiz de Moros.
Oma Desala comenzó a contarles sobre la historia de Rowena y de Harry Potter, como el joven había sido ayudado por la mujer para poder alcanzar su verdadero potencial, fue un relato sencillo ya que usando su poder mando las imágenes del joven Potter, de las dificultades que había tenido y de las manipulaciones que habían tenido lugar en su vida.
Para los ascendidos los sentimientos debían estar olvidados, pero ver la vida que había llevado el joven, les hacía sentir que a pesar de su estado de energía no eran insensibles.
Les sorprendía como a pesar de todo el joven seguía con unos objetivos claro, como estaban preparando su regreso a Atlantis, para hacer resurgir la ciudad y acabar con la amenaza que representaban los Wraith y los Ori. Estuvieron debatiendo durante bastante tiempo, aunque el tiempo para ellos era algo inexistente.
- Oma debes seguir vigilando a Harry Potter, si su poder sigue aumentando llegara el momento que este a un paso de la ascensión, en ese momento veremos si intervenimos o no, eso dependerá de las acciones del joven Potter.
La reunión dio por terminada, solo la figura que había dirigido la reunión se quedo mirando los recuerdos del joven Potter, el poder del muchacho era grande, pero debía ser cauteloso, hace muchos años estuvo a punto de ofrecer la ascensión a los hermanos Peverell pero se retracto al ver lo que hicieron con sus nuevos poderes, debía ser precavido para ver si el joven Potter seguía por el mismo camino que sus antepasados o por el contrario seguía siendo un joven amable que solo buscaba el bien de su mundo. Solo el tiempo diría como se comportaría el joven Potter en un futuro.
Hasta aquí el capítulo número tres. Quiero agradecer todos los apoyos que me han dado, algunos comentarios que me han dejado me han dado nuevas ideas para siguientes capítulos.
Dnk agradezco tu apoyo y algunas ideas que me estas dando, en el siguiente capítulo explicare como funcionara el gen de los antiguos y su tecnología con los magos. En cuanto a la pareja del mundo mágico seguramente sea Susan. Es muy buena idea la que has tenido sobre Luna y seguramente haga algo de ese estilo.
Viento25 agradezco el comentario que me has dejado, tu idea de poner de pareja a Cassandra ni me la había planteado pero es una buena idea para que este con alguien de más o menos su edad del universo Stargate, como he dicho antes la pareja del mundo mágico seguramente sea Susan.
Agradezco los demás comentarios que me han hecho, pero no puedo saludar a todos los que me han dado apoyo ya que se alargaría demasiado el capítulo.
El siguiente capítulo comenzara varios años después de este con la marcha de Harry hacia Atlantis, si quieren mandarme que miembros del mundo mágico quieren que se vayan con Harry mirare sus opiniones. Hasta el siguiente capítulo, abrazos y un gran saludo.
