Aquí tienen otro capítulo. Espero como siempre que sea de su agrado y agradecer los reviews y comentarios que me han dejado. Un saludo a todos y que disfruten de la lectura.

Capítulo 4

La galaxia Pegasus 1ª parte

Han pasado tres años desde que Harry había terminado sus EXTASIS, su aprendizaje con Nicolás Flamel había terminado a la perfección y tras eso había sido enseñado por Morgana y por Rowena. Habían pasado tres años para el resto del mundo salvo para Harry que habían sido unos cinco años en realidad gracias a la sala de dilatación temporal. Era verdad que Harry estaba más alto que la gente de su edad pero como estaba en plena adolescencia la gente lo atribuía a que cada persona crecía de una manera diferente.

Durante ese tiempo las naves habían sido casi terminadas, solo quedaban unos pocos ajustes y podrían volar y salir hacia el espacio. El joven ayudaba en la creación de las naves, pero sobre todo lo que se encargo fue de buscar gente que fuera compatible con la tecnología de los antiguos, era cierto que todos los magos tenían el gen, pero Harry busco entre aquellas personas que destacasen no solo en el mundo de la magia sino en los ámbitos muggles. Fue una búsqueda difícil, pero poco a poco fue teniendo una tripulación preparada para el viaje, algunos de sus compañeros de Hogwarts quisieron ir con él incluso aunque no tenían los estudios terminados, pero se decidió que Harry les enseñaría. Entre los alumnos de su edad irían con el Neville, Susan, Hannah, sus tres mejores amigos decidieron acompañarlo donde fuera, además, como había aceptado el acuerdo de confidencialidad no había ningún problema, los tres jóvenes cuando supieron la verdad decidieron que querían ver las estrellas y otros planetas. También iría con el de su edad Hermione Granger, la joven era una alumna de Ravenclaw bastante discreta que se pasaba mucho tiempo en la biblioteca. Era una joven que necesito mucho ayuda ya que a pesar de ser muy inteligente pensaba que todo estaba en los libros, por ese motivo al principio estaba en contra de lo que había causado Harry a Dumbledore, como su comportamiento no era normal se la examino y se descubrió que la joven estaba bajo varios encantamiento de compulsión lanzados no por Dumbledore sino por Mcgonagall, el mismo Harry fue a Durmstrang a encargarse de que la mujer pagara por sus crímenes.

- Flash Back -

Los resultados no dejaban lugar a dudas, Hermione Granger tenía en su cuerpo varios hechizos de compulsión, Harry había decidido investigar a la muchacha ya que no era normal que una joven tan inteligente tuviera esos impulsos de que cada vez que veía a Harry le increpara sobre lo que había causado a Dumbledore y a Mcgonagall, como si algo en ella no estuviera bien. Harto de los ataques de la muchacha decidieron investigar y gracias a la aprobación de los señores Granger pudieron examinarla en San Mungo.

Se vio que la joven tenía en su cuerpo varios encantos de compulsión lanzados por Mcgonagall, por el tiempo que llevaban los hechizos se dictamino que fueron lanzados poco después de entrar en Hogwarts. Cuando la joven recobro la cordura se disculpo con Harry.

- Todo comenzó cuando comencé a sobresalir al principio de las clases, fue para saber sí había alguna manera de adelantar de curso, después de eso solo recuerdo que Mcgonagall fue a hablar con Dumbledore.

- No te preocupes Hermione, se sabrá el motivo por el que hizo eso.

Fueron a Durmstrang con un grupo de aurores de la ICW para interrogar a la mujer. La profesora intento resistirse pero le sirvió de poco y fue interrogada mediante veritaserum.

Confeso haber lanzado los hechizos a la señorita Granger ya que los proyectos de la muchacha eran los de avanzar como el señor Potter, no podía permitir que alguien con el potencial mágico de Hermione se corrompiera con las enseñanzas muggles y lanzo esos hechizos.

- Es usted como Dumbledore - dijo Harry - creyéndose dueña del destino de las personas.

- Todo es culpa tuya Potter, tenías que haber seguido las directrices que Dumbledore tenía pensadas para ti, deshonras a tus padres con tu actitud.

- No se atreva a mencionar a mis padres, mi actitud es la que tengo, a lo mejor si usted y Dumbledore no me hubieran dejado en casa de mis tíos en contra de lo que decía el testamento de mis padres no hubiera pasado nada de aquello.

Mcgonagall se quedo callada ante las palabras de Harry, para la sala era como si de repente viera la luz y comprendiera que el joven tenía razón, pero en realidad solo estaba callada durante unos segundos para seguir pensando como insultar a Harry.

- Pagaras por esto, algún día me encargare de ti.

- Igual que Dumbledore, es usted patética, espero que compartir celda al lado del viejo le haga ver que han fracasado en sus planes.

Se llevaron a la mujer entre gritos por lo que tuvieron que silenciarla, fue condenada a pasar al menos cincuenta años en la cárcel, tal y como le dijo Harry su celda estaba al lado de la de Dumbledore. Cuando el antiguo director vio a su más fiel profesora ser encerrada perdió aun más esperanzas de poder vengarse de Potter. Harry sonrió al ver el rostro de Dumbledore.

- Fin Flash Back -

Cuando ya estuvo libre de la influencia de Mcgonagall se produjo un gran cambio en Hermione. Seguía siendo brillante, pero a la vez socializaba con la gente, asistía a clases muggles y se integraba poco a poco en el grupo de amigos de Harry. La joven había sido elegida por Harry para que le acompañara a Atlantis debido a que el gen de los antiguos era bastante fuerte en la muchacha, cuando la joven tras firmar el acuerdo de confidencialidad se entero de lo que planeaba Harry, se desmayo de la impresión.

Al igual que Hermione, todos aquellos que irían con Harry estudiarían en el exterior, Ginny Weasley, los gemelos, varios antiguos alumnos de Hogwarts y varias personas más. Al final la tripulación constaría de al menos cincuenta personas de diferentes nacionalidades pero con un claro objetivo, viajar a través de lo desconocido para descubrir nuevos mundos.

Pero antes de partir quedaba un gran problema, la marcha de los duendes del mundo mágico, la nación duende lo anunciaría al ICW para que supieran que se marchaban del mundo mágico y regresaban a su hogar ancestral. No les iban a decir donde estaba ese lugar ya que seguramente muchos magos no creerían donde se iban o intentarían impedir su marcha. La reunión iba a tener lugar solo un día antes de la marcha de las naves para así no dar tiempo a los magos para evitar la marcha de los duendes.

Lo que Harry deseaba saber era que iba a pasar con aquellos lugares del mundo mágico que no habían aceptado cambios muggles y los bancos no estaban preparados para ser dirigidos, esperaba que aquello hiciera ver a aquellos magos que aun seguían enseñanzas de gente como Dumbledore que debían modernizarse o desaparecerían. No le gustaba tener ese tipo de pensamientos, pero la gente a veces solo aprendía cuando era demasiado tarde.

El día de la reunión llego justo una semana después de que las naves estaban terminadas, se hicieron varias pruebas para comprobar que todos los sistemas funcionasen a la perfección. Fue un rotundo éxito, años de preparación, de trabajo duro por fin estaba teniendo su recompensa.

La sala de ICW estaba totalmente llena aquel día, se habían reunido debido a que la nación duende tenía que hacer un importante anuncio con respecto al futuro del banco de Gringotts. Todos los miembros de la ICW estaban sentados, también estaban los miembros de las familias más importantes del mundo mágico. Harry veía como los miembros susurraban sobre lo que iba a pasar, si supieran la verdad seguramente mucha gente enloquecería. Al cabo de unos instantes Ragnok, líder de la nación duende, entro por las puertas acompañado de una docena de guardias.

- Gracias por acceder a tener esta reunión.

- Debe ser importante si el líder de la nación duende ha venido en persona.

- Vengo a anunciar la marcha de los duendes del mundo mágico para regresar a nuestro hogar primigenio.

Las reacciones no se hicieron esperar, susurros de indignación llenaron la sala por todos lados. Un viejo mago japonés se levanto para dirigirse a Ragnok.

- Podría explicarnos que quieren decir sus palabras.

- Claro señor, no se si saben que nuestro pueblo tiene varios miles de años de antigüedad, hace unos años descubrimos como volver a nuestro lugar ancestral de origen, pero volver a nuestro hogar significa abandonar el mundo mágico.

- ¿Qué pasara entonces con Gringotts? ¿con nuestro dinero?

- El banco de Gringotts seguirá abierto, se ha buscado a personas lo suficientemente preparadas para desempeñar el papel, su dinero seguirá ahí.

- Me gustaría saber quienes son esas personas - dijo Harry levantándose de su asiento y mirando a Ragnok - creo que todos queremos estar seguros de que nuestras finanzas estarán bien administradas.

- Estaremos encantados de dar la lista de esas personas señor Potter, si eso tranquiliza a su sociedad no habrá ningún problema.

Ragnok y Harry habían quedado en interpretar esa conversación para que así los duendes no tuvieran problemas para marcharse, esperaba que funcionara. Ragnok entonces entrego a cada miembro de la sala una lista de aquellas personas que iban a dirigir Gringotts, también estaba el nombre de varias personas que entrarían a trabajar al banco cuando terminaran sus estudios.

- Si nos da unos minutos majestad Ragnok le diremos nuestra opinión.

Ante las palabras de Harry los duendes salieron de la sala, comenzó entonces una conversación difícil, había algunos sectores conservadores que no querían los cambios que provocarían la marcha de los duendes. Esos sectores eran aislados y sobre todo era gente que aun pensaba en Dumbledore como un buen hombre, que solo había hecho lo mejor para el mundo mágico.

Al cabo de media hora pidieron a los duendes que volvieran a entrar en la sala. Se decidió que Harry sería el que informaría la decisión.

- Majestad, hemos decidido con una votación del 75 por ciento que no tenemos ningún problema con la marcha de su pueblo.

- ¿Se puede saber quienes están en contra?

Ante la pregunta de Ragnok se señalo a aquellos que eran contrarios a la marcha de los duendes.

- Pues entonces en aquellos lugares donde no son aceptadas nuestras peticiones se cerraron los bancos, veamos si esos lugares son capaces entonces de sobrevivir, durante años han tratado a mi raza como inferior cuando la economía del mundo mágico dependía de nosotros, podríamos habernos marchado sin decir nada y dejar su mundo en el caos, pero hemos preparado a la gente para estar listos y aun así no parecen entender nuestro punto de vista.

- No hace falta discutir más señor Ragnok - intervino Harry - si no quieren entender su punto de vista ellos mismos, sus ideales anticuados los han llevado a una situación tan difícil que dentro de poco quedaran aislados.

- Usted cállese señor Potter, es su culpa que hayamos perdido a Dumbledore, era un gran hombre y por su culpa se han arrojado cientos de mentiras sobre el hombre.

- Como veo, los fieles a Dumbledore aun siguen, no ven que si estuviéramos aun bajo la manga de Dumbledore nunca hubiéramos evolucionado, nunca habríamos dado un paso adelante para alcanzar nuestros objetivos.

- Todo mentiras con Dumbledore todo iba bien, nuestro mundo era perfecto, pero ahora todo se desmorona.

Harry decidió no seguir discutiendo, si no se daban cuenta culpa de ellos, la reunión terminó al cabo de unos minutos, al día siguiente la noticia de la marcha de los duendes del mundo mágico estaría en boca de todos. Pero para aquellos que estuvieran en contra sería demasiado tarde ya que los duendes se habrían marchado del planeta.

Las naves estaban listas, los duendes subían a su nave mientras la tripulación de Harry se preparaba para subir a la otra nave, todo estaba listo, era el momento de viajar a las estrellas.

Harry se sentó en el asiento del comandante de la nave, activo las comunicaciones para hablar con la otra nave.

- Ragnok ¿estáis listos?

- Si Harry, es hora de emprender nuestro viaje.

- Cuando nosotros lleguemos a Atlantis os avisaremos, así podemos estar en contacto, si necesitáis algo solo tenéis que avisarnos.

- Gracias por todo Harry, en verdad eres alguien único.

Vieron como la nave duende despego, al instante activo el camuflaje para no ser visto ni detectado por los humanos. La nave poco a poco se fue perdiendo en la lejanía, los sensores de la nave de Harry detectaron que cuando salieron de la atmósfera de la Tierra la nave pasó al subespacio para comenzar su viaje. La tripulación de Harry entonces comenzó a introducir en la nave lo que se iban a llevar en su viaje, habían decidido partir en un par de semanas para que no fuera sospechoso que justo cuando el mismo día que se marchaban los duendes, un centenar de miembros de la comunidad mágica también desaparecían, sería demasiada casualidad.

Harry se encontraba analizando unos datos en la nave aquel día cuando una puerta se abrió por donde entro Morgana.

- Buenos días Harry.

- Buenos días a ti Ganos - desde hacia tiempo Harry la llamaba por su nombre original debido a que sería raro que delante de todos la llamara Morgana - ¿qué tal ha empezado el día?

- Ha empezado tranquilo ¿qué estas haciendo?

- Revisando unos datos.

- Deberías descansar, has revisado los datos una y otra vez, todo está correcto Harry.

- Será que quiero tener mi mente ocupada, se que los datos están bien, pero esto me ayuda.

No iba a decir que se estaba enamorando, no podía decírselo debido a que se estaba enamorando de ella, como iba a amar a una ascendida, era una locura.

- Creo que tienes razón, quizás dar un paseo me calme, tomar el aire y despejarme.

- Haber si es verdad Harry.

El joven salió tranquilamente de la nave. Ganos se preguntaba que pasaba por la mente del muchacho, desde que habían dejado la sala de dilatación temporal se le notaba diferente, como si algo dentro de él hubiera cambiado.

El joven tranquilamente se había aparecido en los terrenos de la mansión Potter, allí el joven se puso a andar, dejando que el aire le relajara, no podía comprender los sentimientos que sentía, quería hablarlo con alguien, pero no sabía con quien. Solo Rowena entendería su situación y no sabía como iba a reaccionar la que había sido su mentora.

- Tienes la mente inquieta joven Potter.

Harry se dio la vuelta y vio como una figura ascendida se presentaba ante él, era la figura de un hombre que lo miraba con curiosidad.

- ¿Quién eres?

- Alguien que se relaciono con tus antepasados, más en concreto con tres hermanos que dieron lugar a cierta leyenda de tu mundo.

Harry supuso que se refería a los hermanos Peverell, pero eso quería decir que los tres hermanos habrían podido ascender, era cierto que estaban cerca de conseguirlo como le había contado tiempo atrás Flamel.

- Le ofreció la ascensión a los tres hermanos.

- Estuve a punto de hacerlo, por suerte me detuve y observe como usaban sus nuevas habilidades, comprendí que se convertirían en gente como los Ori.

- ¿Es lo que piensa de mi? - dijo Harry ante lo que el ascendido se sorprendió viendo como el joven había descubierto el que fue su temor - ¿que me pase lo que a los tres hermanos?

- Debo reconocer que durante un tiempo lo pensé, pero ahora no, ya no, solo he venido para ayudarte en tu dilema mental.

Harry no se sorprendió de que un ascendido supiera sobre su enamoramiento de Ganos, sabía que Rowena y Ganos no lo sabían ya que no usaban sus poderes, pero estaba claro que quien fuera esa persona lo había estado vigilando durante tiempo.

- ¿Qué quiere en verdad de mi?

- Como he dicho he venido a ayudarte en tu dilema, te recomiendo que no tengas miedo en expresar tus sentimientos, solo así sabrás sin son correspondidos.

- Tengo miedo, tengo miedo de alejarla de mí, de que vuelva con ustedes.

- Estoy seguro que eso no pasara, pero si no lo haces, si no confiesas tus sentimientos puede que la llegues a perder.

- ¿Por qué? ¿por qué me ayuda?

- Durante miles de años nos hemos dedicado a observar, a dejar que el universo siguiera con su destino, cuando vimos tu vida, lo que habías pasado y donde querías conducir tu futuro observe en ti una oportunidad.

- ¿Qué oportunidad?

- Los antiguos como nos llamáis nos volvimos arrogantes en vida, muchos nos creímos superiores a las demás razas, veo en ti la oportunidad de devolver a nuestro pueblo a toda su gloria pero sin la arrogancia de nuestro pasado.

- Es raro, supuestamente los ascendidos no deben interactuar con los planos inferiores, pero ahora usted esta aquí ayudándome.

- Lo se, nuestra ley es esa, no queremos ser como los Ori, pero Moros tenía razón, como se comportan puede amenazar incluso nuestra existencia.

- Eso quiere decir que no vais a detener ni a Ganos ni a Rowena ¿verdad?

- Verdad Harry, ahora ves rápido y dile a Ganos lo que sientes.

Harry así lo hizo, ahora estaba seguro de lo que debía hacer, su mente estaba tranquila, su decisión era inquebrantable, no sabía como iba a reaccionar la ascendida pero lo iba a hacer, iba a confesarle sus sentimientos.

Llego a la nave donde Ganos se encontraba tranquilamente sentada, la mujer miro como el joven la miraba con una convicción que echaba de menos en el joven, últimamente estaba diferente.

- ¿Pasa algo Harry?

El joven no dijo nada, simplemente se acerco a la mujer y suavemente puso sus labios en contacto con los de Ganos, la ascendida simplemente correspondió al beso de Harry también con suavidad. Cuando sus labios se separaron se miraron con pasión.

- Te quiero Ganos, te quiero con toda mi alma.

- Harry.

- No hace falta que digas nada, ahora se que tenía que hacerlo, quiero pasar el resto de mi vida contigo.

- Yo también te quiero Harry.

La mujer abrazo a Harry, daba igual la diferencia de edad, daba igual que tuviera miles de años más que Harry, ahora sabía por que Harry desde hacia tiempo estaba tan diferente, le estaba pasando lo mismo que a ella, se habían enamorado, lo había fingido para que no se le notara, pero Harry era joven y algo así era difícil de comprender. Pero estaba claro que alguien había ayudado a Harry a disipar sus dudas.

- Hace un rato estabas muy nervioso, pero ahora por fin vuelves a ser tu ¿qué ha pasado?

- Digamos que me han dado un estupendo consejo.

- ¿Quién?

- El que estuvo a punto de ayudar en la ascensión a los tres hermanos Peverell.

Aquello dejo a Ganos sin palabras, si estaba en lo cierto quien se había presentado ante Harry era uno de los primeros ascendidos, poco después de la escisión entre los suyos y los Ori, pero si había estado allí ayudando a Harry no solo era que estaba de acuerdo con lo que estaban haciendo sino que no se interpondrían.

El resto del día fue tranquilo, decidieron dedicarse a pasear por los terrenos cogidos de la mano y tomando el aire, se sentaban en la hierba y se abrazaban con ternura y amor. Le informaron a Rowena sobre lo que había pasado y la mujer se alegro por ellos, por lo visto había observado lo que sentían el uno por el otro y se alegraba por que al fin se hubieran confesado sus sentimientos.

El tiempo paso tranquilo, el momento de la verdad se acercaba, al día siguiente marcharían hacía Atlantis. Todo estaba preparado a la perfección, provisiones, materiales, equipaje y equipo se habían cargado en la nave. La tripulación estaba muy nerviosa, solo Harry, Ganos y Rowena mantenían la calma.

Todos tomaron sus puestos en la nave, Harry iba a ser el capitán y se sentó en su asiento, vio como desde fuera se despedían de él tanto los Flamel como su tía Petunia al lado de Sirius y Amelia. Todos los que sabían donde se iban estaban allí para despedirlos.

Harry procedió a encender los sistemas de la nave, los motores se encendieron y comenzaron a ascender, activo los sistemas de camuflaje de la nave y esta ascendió, lo normal hubiera sido pasar al subespacio para comenzar el viaje, pero todos querían tener una vista de la Tierra desde el espacio. Era una vista hermosa, la tripulación veía aquello entre nostalgia por irse de su planeta e impresión ya que algunos aun no se creían donde estaban. Al cabo de unos minutos Harry activo los motores subluz y comenzaron a viajar por el subespacio. La velocidad subluz se puso en marcha y comenzó su viaje, según sus datos tardarían en llegar al menos una semana, cierto que podían acelerar para llegar en al menos dos días, pero no quería usar los motores a toda potencia tan de repente, para que así se fueran adecuando poco a poco a más velocidad.

Fue un viaje tranquilo, la tripulación estaba con nervios debido a donde iban, tantas historias sobre Atlantis y ahora por fin iban a conocer la ciudad.

Para Harry ese tiempo era pasarlo con Ganos, era cierto que no paseaban por el campo como les gustaba, pero poco a poco se iban conociendo mejor, antes se conocían como maestra y alumno, pero ahora se conocían mejor interiormente.

La semana paso y cuando salieron del subespacio se veía el planeta donde estaba sumergida la ciudad de Atlantis, usando un programa creado por el mismo Harry estableció conexión con los sistemas de la ciudad, quería comprobar la energía de los módulos para saber su estado. Se noto como el tiempo había afectado a las reservas de energía, los tres módulos que usaba la ciudad estaban cada uno a cerca del cinco por ciento de su capacidad, debido a no tener habitantes la energía se desviaba completamente a los escudos pero en cuanto pisaran la ciudad esta empezaría a despertar y la energía caería rápidamente. Usando varios protocolos que había creado mando una señal hacia Atlantis para que la ciudad ascendiera y regresara a la superficie del mar, tras varios cálculos para que la ciudad ascendiera sin problemas y la presión del agua no agotara los escudos mando la señal.

Harry vio como la energía descendía, pero según pasaba el tiempo se dio cuenta que todo iba bien, la energía se mantenía lo justo para que la ciudad saliera a la superficie del planeta. La ciudad emergió, todos vieron como el escudo había mantenido la ciudad intacta, la nave fue hacia uno de los hangares y tras atravesar el escudo sin problemas aterrizaron. El primero en bajar fue Harry, la ciudad se comenzó a encender, rápidamente Harry fue hacia la sala donde iban los módulos de energía ya que ante la presencia de gente la ciudad estaba despertando pero a la vez gastando energía. Uno por uno fue sustituyendo los módulos de energía, se espero a que se fueran descargando para ir cambiándolos por los nuevos, la ciudad lo noto enseguida, tras diez mil años la ciudad de Atlantis estaba regresando a la vida. Lo primero que Harry hizo fue ir a la sala central donde activo los detectores de largo alcance, así sabría si alguna nave se acercaba a la ciudad. No había rastro de actividad Wraith, eso le dejo tranquilo, seguramente los Wraith seguían hibernando y eso era bueno ya que podrían prepararse para en un futuro asestar un fuerte ataque, debían fortalecerse, aumentar sus defensas y crear varias alianzas.

Se establecieron en la ciudad rápidamente, fueron días de duro trabajo, ya que tenían provisiones para unos tres meses y debían trabajar para aumentar sus reservas de alimentos. En el continente que había en el planeta empezaron a plantar usando gran cantidad de semillas que habían traído, gracias a su magia lo que habría tardado años se haría en meses. El encargado de los cultivos era Neville, el joven tan aficionado a la herbología era la persona perfecta para ese papel.

Harry se encontraba aquel día en la sala del consejo, a su lado Ganos y al otro lado Rowena, eran los que se había decidido que iban a presidir el consejo, poco a poco se irían agregando más personas según se fueran preparando. Al principio fue difícil, ya que a pesar del escudo había algunas áreas de la ciudad que necesitaban mantenimiento ya que con el paso del tiempo estaban algo deterioradas. Pero sobre todo era prepararse para defender la ciudad. La creación de armas fue una de las primeras labores que se realizaron, el armamento estaba al cinco por ciento de su capacidad por lo que si la ciudad era atacada no había forma de defenderse por mucho tiempo. También se empezó con la reparación de los satélites defensivos que tenía el planeta, fue un trabajo duro ya que estaban en muy mal estado, pero a la vez también estaba creando otros satélites. Pero esta vez los satélites tendrían una ventaja estratégica que antes no tenían, tendrían la capacidad de volverse invisibles para no ser detectados, así cuando atacaran las naves enemigas no tendrían tiempo de responder.

Al cabo de medio año ya había cuatro satélites en orbita, el armamento había aumentado al veinte por ciento de su capacidad y se habían instalado varias plataformas de armamento nuevas a lo largo de la ciudad. Por otro lado durante ese tiempo Harry pasaba su tiempo entre los trabajos en la ciudad, la enseñanza y el aprendizaje. El trabajo en la ciudad era una constante de descubrimiento de maravillas tecnológicas, cada día aprendía nuevas cosas sobre la ciudad y su funcionamiento. Por otro lado tenía que enseñar no solo a sus compañeros de Hogwarts, sino a todos los que habían venido con él sobre, por suerte para eso tenía la ayuda de Rowena y Ganos las cuales eran mejores enseñando que él. La última labor de Harry era el aprendizaje sobre las diferentes sociedades de la galaxia Pegasus, sabía que seguramente los Wraith no hubieran dejado proliferar en gran cantidad a las otras especies, pero esperaba encontrar atisbos de civilización y cultura, para eso el mismo se desplazaba a otros planetas usando el Stargate pero siempre lo hacia de manera invisible para no ser descubierto, quería conocer a la gente, saber si serían aliados en un futuro o les traicionarían a los Wraith para salvarse. Ese fue el trabajo más lento, la base de datos de la galaxia era enorme, había una gran cantidad de Stargate por lo que le llevaría bastante tiempo.

Aquella mañana Harry se levanto temprano como cada día, habían pasado ya nueve meses desde su llegada a Atlantis, como cada mañana el joven fue hacia el continente donde comenzó con sus ejercicios físicos, quería seguir en buena forma y desde que había llegado lo hacia a diario. Tras terminar sus ejercicios fue hacia donde estaba Neville, el joven como encargado de las plantas que se cultivaban tenía en el continente su residencia.

- Buenos días Neville.

- Buenos días Harry, ¿qué tal el día?

- Bastante bien amigo, veo que los cultivos van geniales.

- Pues si, ahora que ya tenemos los almacenes llenos de víveres se han empezado a cultivar otro tipo de plantas.

Era cierto, lo primero había sido el cultivo de plantas necesarias para la alimentación, poco a poco los almacenes se fueron llenando y entonces Neville había decidido que era hora de comenzar con otras especies, así las reservas tanto de alimentos como de hierbas para pociones y otros usos serían abundantes. Era cierto que el buen tiempo del planeta ayudaba en parte, pero sobre todo era la ayuda mágica que daban para que las plantas crecieran más rápidamente.

Harry vio como la gente trabajaba feliz, había establecidas veinte personas en el continente para las labores de agricultura, lo único que echaban de menos era la carne en los alimentos pero mediante pociones cubrían las deficiencias vitamínicas que eso ocasionaba.

El resto del día lo paso tranquilo, los trabajos en la ciudad iba cada vez mejor, ya estaban preparados otros seis módulos de energía que serviría no solo para la ciudad sino también para las naves. Pero lo que más le gustaba a Harry era ver la felicidad de Ganos según pasaba el tiempo.

La mujer estaba radiante, volver a ver el esplendor de Atlantis siendo recuperado era algo que la tenía muy feliz. Pero no solo era la ciudad, era su relación con Harry lo que aumentaba su felicidad, la pareja cada vez estaba más consolidada, tras meses de relación habían dado rienda suelta a su amor, fue una primera vez suave, calida y llena de sentimientos. Harry había sabido que los atlantianos podían llegar a casarse varias veces algo que se hacia en el mundo mágico para perpetuar el apellido de una familia, pero los atlantianos decidieron hacerlo para así extenderse más. Pero Harry en ese momento solo tenía ojos para Ganos, no sabía lo que le depararía el futuro pero de momento era feliz así como estaba.

Cuando había pasado ya el año de su estancia en Atlantis se decidió que era hora de empezar a conocer a la gente de la galaxia, en la sala del consejo estaba dilucidando con quien tendrían primero contacto.

- Creo que lo mejor sería el planeta Athos - dijo Harry - de los diferentes pueblos a los que he ido y he investigado me parecen la mejor, opción, son un pueblo tranquilo que buscan la paz.

- Me parece bien - dijo Rowena con el informe en la mano de los Athosianos - leo que por lo visto aunque podían estar más avanzados deciden no hacerlo por miedo a los Wraith.

- Los Wraith nunca permitirán que una raza les supere tecnológicamente, mira lo que les paso a los Genii, eran una gran confederación de planetas y ahora se tienen que ocultar y fingir que son un tipo de personas diferentes.

- Cierto Ganos, cuando supe de la historia de los Genii me interese por ellos, pero tras investigarlos no los veo como un aliado fiable.

- Entiendo tus inquietudes Harry - dijo Ganos - en cierta manera me recuerda de alguna manera a los magos o a los antiguos, creyéndose superiores, que deberían gobernarlo todo.

- Luego esta los habitantes de Hoff, al igual que los Genii estaban avanzados tecnológicamente, pero los hoffanos usan su ciencia para la investigación y no para la guerra como los Genii.

- Su investigación es interesante - dijo Rowena - si es verdad lo que has descubierto de ellos buscan una manera de que los Wraith no puedan alimentarse de los humanos, lo que es un gran logro pero a la vez un gran peligro.

- Entiendo lo que quieres decir, los Wraith aniquilarían el planeta con tal de evitar esa ciencia.

- Ese es un problema, pero también dices que están ansiosos lo que les puede llegar a ser prematuros en la creación de una medicina y de no calcular sus riesgos.

- A ese pueblo convendría que los visitáramos, quien sabe cuanto conocimiento han acumulado a lo largo de los años, sus bibliotecas son extensas y están bien ocultas para que si se destruye una no se pierda el conocimiento.

- Es una buena idea Harry.

Estuvieron dilucidando durante horas la final decidieron a que planetas irían para relacionarse. Irían al cabo de un par de días y solo irían Ganos y Harry, mientras que Rowena se quedaba en la ciudad revisando que todo estuviera en orden. Pero durante la investigación descubrieron algo que les aterro, saber que los Asuran, la creación de humanoides replicantes seguía existiendo, era un grave peligro aunque por algún motivo no estaba atacando a los Wraith como tendría que ser su cometido. Seguramente alguien de alguna manera había manipulado el código de encriptación, lo más posible los Wraith aunque nos los veían tan avanzados para ser capaces, ya lo averiguarían.

El primer planeta al que fueron fue a Proculus, allí habitaban personas de fe a las que hacia generaciones que no atacaban los Wraith, era debido a que el planeta estaba protegido por una ascendida la cual fue condenada a proteger su planeta cuando transgredió las leyes de los ascendidos, Harry esperaba que como algunos ascendidos habían sido ahora flexibles con él y Ganos, fueran indulgentes con la ascendida. El Stargate estaba en orbita alrededor del planeta por lo que usaron las naves de Atlantis, eran naves para varias personas y tenían la peculiaridad que entraban por los Stargate, también tenían su propio sistema de llamada para poder activar una puerta cuando estaban cerca. Por su tecnología eran sobre todo naves de reconocimiento aunque iban armadas por si surgía alguna eventualidad.

El planeta Proculus vivía en paz, no conocían guerras, el hambre o la enfermedad, eran protegidos por su diosa Athar, eso era lo que ellos creían y lo que Chaya sacerdotisa de Athar les había dicho.

Pero Chaya era en verdad una ascendida, una mujer que cuando alcanzo el plano superior no pudo evitar ayudar a los habitantes de su planeta, por ese motivo había sido condenada solo a proteger a los habitantes de su planeta, no podía interceder por el resto de la galaxia. Pero aquel día noto algo diferente, cuando se activo el Stargate pensó que los Wraith intentarían volver a atacar el planeta, pero la nave era de Atlantis algo que le sorprendió, hacia tiempo que no había sentido una de las naves de Atlantis, tendría que saber si la ciudad volvía estar habitada.

La nave aterrizo y los habitantes del planeta se sorprendieron al tener visitantes de los cielos, pero se sorprendieron ya que los que salieron del extraño aparato vestían como solía vestir Chaya, sacerdotisa de Athar.

- Bienvenidos a Proculus enviados de Athar.

Harry y Ganos que ya habían anticipado ser recibidos así, los saludaron.

- Gracias por su recibimiento - dijo Ganos con voz sublime - deseamos hablar con la alta sacerdotisa de Athar.

- Por favor síganme.

Los habitantes de Proculus los miraban como si fueran enviados de los dioses, subieron hasta un santuario donde la figura de una mujer vestida de blanco los estaba esperando y mirando sobre todo a Ganos con sorpresa.

Chaya había pasado los últimos diez mil años en su planeta natal, protegiéndoles, cuidando a sus habitantes, nunca habían tenido visitantes ya que los únicos que hubieran ido a su planeta eran los Wraith a alimentarse de sus habitantes y ella los protegía. Pero ahora una nave de Atlantis había llegado al planeta, espero en el santuario de pie mirando a las dos personas que bajaron de la nave, era raro, pero a la mujer era como si la conociera de antes. Cuando vio sus rostros llegar al santuario se quedo sorprendida, ya que esa mujer era idéntica a Ganos Lal una ascendida al igual que ella.

El hombre que los condujo al santuario se marcho dejando a Harry, Chaya y Ganos solos.

- Ha pasado mucho tiempo Chaya.

- Ganos ¿eres tú? ¿qué haces aquí?

- Todo será respondido, antes quiero presentarte a Harry Potter.

- Es un honor conocerte Chaya, he oído mucho sobre ti.

- Un placer Harry.

Estuvieron hablando largo tiempo, Ganos y Harry le contaron su historia, todo lo que había pasado. Chaya estaba sorprendida, no se esperaba aquel desenlace, que los ascendidos hubieran sido flexibles en sus reglas le sorprendía, cierto que no podían usar sus poderes, pero ayudar de la manera que Ganos estaba ayudando a los planos inferiores era una gran alegría. También se sorprendió de la relación entre Ganos y Harry.

- Es una historia increíble, no me esperaba algo así.

- Chaya - dijo Harry - si quieres puedes venir a Atlantis, tus conocimientos sobre lo que ha pasado en la galaxia nos ayudarían mucho.

- Me encantaría, pero no puedo dejar a mi pueblo.

- No tienes que preocuparte, creo que tengo una idea sobre como proteger Proculus.

- ¿De que se trata?

Harry entonces le comento sobre el encantamiento fidelio, con su poder podían proteger todo el planeta, Chaya sería la guardiana y la que revelaría donde se encontraba el planeta.

- Es algo impresionante, si en verdad se puede hacer estaré encantada de ayudarte en la guerra contra los Wraith.

- Ten en cuenta que no usaremos apenas nuestros poderes de ascendidas - le dijo Ganos sin soltar la mano de Harry - lo que más usaremos son nuestros conocimientos para ayudar.

- Me parece bien.

Estuvieron hablando tranquilamente, cuando terminaron decidieron realizar el encantamiento fidelio para proteger el planeta, todo fue a la perfección, pero proteger todo un planeta además de sus habitantes, hizo que Harry se tuviera que recostar cansado sobre el pecho de Ganos.

- ¿Estas bien Harry?

- Solo algo cansado, he tenido que usar una gran magia.

- Es normal, tener que ocultar todo un planeta no es una labor fácil, espero que no lo hagas tan a menudo.

- No te preocupes Ganos, ten por seguro que voy a estar sin hacerlo durante una larga temporada.

Ganos se encargo de pilotar la nave hacia Atlantis, cuando llegaron fueron a la sala del consejo donde Rowena les estaba esperando.

- Chaya - fue Ganos quien hablo - quiero presentarte a Rowena, antigua discípula de Moros.

- Es un honor Rowena.

- El honor es mi Chaya, si estas aquí es que tu planeta ahora esta protegido.

- En efecto, el joven Potter ha realizado el encantamiento fidelio para proteger mi mundo y a mi gente.

Fue una conversación tranquila, durante el tiempo que estuvieron hablando se informo a Chaya de lo que estaban haciendo en la ciudad y sus planes para protegerse de los Wraith, también como pensaban contactar con otros planetas para aliarse y ayudarles en la guerra contra los Wraith.

- Son grandes planes, hay que tener cuidado de no alerta a los Wraith.

- Cierto Chaya, esperamos estar listos antes de que los Wraith despierten, su número es demasiado grande.

Tras terminar buscaron una habitación para Chaya, como la ciudad eran grande no hubo ningún problema ya que para que la ciudad estuviera llena de habitantes aun faltaba mucho.

Su siguiente viaje sería a Athos, era un pueblo tranquilo y al ser en su mayor parte agricultores podrían establecerse en el continente, no solo para ayudar a Atlantis para aumentar sus reservas de comida sino que también estarían protegidos.

Esta vez iría solo Harry ya que Ganos se quedaría en la ciudad explicando a Chaya varias cosas, fue un viaje tranquilo y como el stargate estaba en el planeta decidió ir a pie. Cuando llego al planeta vio que era un lugar tranquilo, ando tranquilamente y vio que un par de niños que estaban jugando le vieron y salieron corriendo hacia sus casas. Cuando llego a la aldea la gente lo miraba con curiosidad, una mujer de pelo castaño que le llegaba a los hombros salió a su encuentro.

- Bienvenido a Athos ¿quién eres?

- Supongo que es usted la líder.

- En efecto soy Teyla Emmagan.

- Mi nombre es Harry Potter, vengo para hablar con usted.

Para Teyla era un joven raro, pero que por alguna extraña razón confiable, había algo en el llamado Harry Potter que le hacia ver que no era un peligro.

- Por favor sígame.

Se sentaron alrededor del fuego, ofrecieron a Harry una bebida a la que el joven acepto con gusto tras mirar las mentes de las personas y saber que no había peligro.

- Gracias - tras dar un trago - un bebida deliciosa.

- ¿Qué quieres de mi Harry Potter?

- Colaboración, colaboración para en un futuro no tengamos que preocuparnos de los Wraith, para que esta galaxia este libre de la amenaza de esos seres, yo les ofrezco un lugar donde vivir tranquilos de las incursiones de los Wraith a cambio de su ayuda.

- ¿Cómo sabemos que dice la verdad?

- No lo saben cierto, solo soy un extraño que ha venido a su planeta, pero si sirve de algo les aseguro que mi fin es derrotar a los Wraith y hacer no solo de esta galaxia sino de todo el universo un lugar tranquilo.

Harry hablaba de forma tranquila, con una voz que hacia a la gente confiar en el, sentirse seguros. Teyla lo miraba de forma interesante, era joven, pero parecía tener gran sabiduría, pero su vida le había enseñado a no confiar en la gente. Quería saber más del joven.

- Si les parece bien puedo quedarme un par de días para que ven que no soy una amenaza.

Las palabras de Harry les sorprendieron, sobre todo a Teyla ya que noto que lo decía de forma sincera.

- No hará falta Harry Potter - dijo Teyla - que le parece si vamos a dar un paseo.

Estuvieron andando tranquilamente, Harry noto que a pesar de haber en el planeta estructuras y edificios más modernos vivían de forma campestre, seguramente para no ser exterminados por los Wraith y que la malévola raza no les creyera una amenaza.

- Dime Harry Potter ¿de donde eres?

- Soy de un planeta muy lejano, he regresado hace poco al hogar de mis ancestros.

- ¿Tus ancestros?

- Si, aquellos que tengo entendido que vosotros llamáis los antiguos o los antepasados, los constructores de los Stargate, el anillo que usáis para ir de un planeta a otro.

Teyla entonces se quedo sorprendida, no era posible, había cientos de leyendas sobre los antiguos, pero nunca se espero encontrarse a un vivo.

- ¿Dónde habéis estado todo este tiempo? ¿por qué nos dejasteis solos contra los Wraith?

- Quiero decirte que no era intención de mis antepasados abandonar la galaxia, pero los Wraith los llevaron hasta el exterminio y tuvieron que viajar muy lejos, hasta hace poco no descubrí de donde provenía y por eso he vuelto.

- Entiendo.

Siguieron andando, entraron en las ruinas donde Teyla le explico que las usaban para esconderse muchas veces de las incursiones Wraith, estuvieron paseando hasta que un sonido empezó a sonar en un bolsillo de Harry.

- ¿Qué es eso?

Harry ante la pregunta de Teyla, saco un pequeño aparato de color blanco con una pantalla en el centro, eran escáneres usados por los atlantianos para detectar formas de vida, pero Harry los había programado también para detectar tecnología Wraith. Harry se lo explico a Teyla mientras buscaban de donde provenía la señal.

- La señal viene de aquí.

Vieron un pequeño colgante en el suelo, medio enterrado por arena, Teyla quiso cogerlo pero Harry se lo impidió.

- ¿Sabes lo que es Teyla?

- Es un colgante que ha estado en mi familia desde hace generaciones, pero no se sabe su origen, creí que lo había perdido cuando era niña.

- La señal proviene del colgante, espera que lo verifique.

Harry lo comprobó y lo que vio no le gusto, en verdad era una idea muy inteligente de los Wraith.

- Los Wraith son inteligentes.

- ¿Qué pasa Harry Potter?

- Ese colgante tiene tecnología Wraith en su interior, esa tecnología lo que hace es detectar el gen de mi pueblo.

- ¿Por qué los Wraith construirían algo así?

- Miedo, si detectasen que alguien tiene el gen de los antiguos lo detendrían ya que la tecnología de mi pueblo solo la pueden usar los que tienen el gen.

- De esa manera evitarían la extensión de la raza que más temen.

- En efecto Teyla, los Wraith ganaron la guerra contra los míos debido al gran número, pero a pesar de su número su tecnología era inferior en varios aspectos, si los antiguos los superaran en número saben que se enfrentarían a la extinción como raza.

Teyla se aterro, eso quería decir que desde hacia varias generaciones su pueblo hubiera estado en peligro de haber despertado la capacidad de usar la tecnología de los antepasados. Ahora estaba segura que Harry Potter era una persona fiable.

- Me gustaría conocer el lugar donde dice que podemos vivir tranquilos.

- Claro Teyla, sin problemas.

Volvieron al Stargate donde lo cruzaron para ir hacia Atlantis, cuando llegaron Teyla se quedo maravillada por la ciudad.

- Teyla Emmagan bienvenida a la ciudad de Atlantis.

Teyla no tenía palabras era un lugar sorprendente, nunca antes había visto algo así. Vio como una mujer se acercaba a ellos, vestía el mismo tipo de ropaje que Harry.

- Ganos, te presento a Teyla Emmagan, líder de los athosianos, ella es Ganos Lal, mi futura esposa.

- Un placer Teyla.

- Un honor Ganos Lal.

Fueron a la sala del consejo donde se encontraba tanto Rowena como Chaya, tras las presentaciones se sentaron y comenzaron a hablar.

- Bien Teyla, como te he mencionado queremos vuestra ayuda para varios asuntos.

- ¿Se trata de pelear contra los Wraith?

- A decir verdad no, aunque este planeta es en gran parte agua, tenemos un continente donde cultivamos, pero somos pocas personas.

- Quieres la ayuda de mi pueblo para los cultivos.

- En efecto Teyla, hay comida de sobra, lo único que falta es carne pero con viajes a otros planetas esperamos tener todo el alimento necesario.

- ¿Qué pasaría si los Wraith intentaran atacar el planeta?

- Traeríamos a la gente a la ciudad donde estaríais protegidos, el escudo de esta ciudad fue lo que evito que los antiguos fueran exterminados por completo.

- Me parece bien, quiero ver a mi pueblo libre de la amenaza de los Wraith.

- Entonces los athosianos serán traídos al planeta.

Así se hizo, se les construyeron casas para que pudieran estar cómodos, los athosianos estaban encantados con sus nuevas viviendas, pero sobre todo no tener que pasar hambre, muchas veces había escasez de alimentos debido a su bajo nivel tecnológico, pero ahora todo parecía solucionado. Teyla se convirtió en miembro del consejo de Atlantis. Pero hubo algo que sorprendió a Harry cuando estaban diagnosticando a los athosianos, algunos de ellos tenían ADN Wraith, muy poco pero ahí estaba. Tras investigar descubrieron que hace varias generaciones un científico Wraith experimento con gente de su pueblo, aunque el experimento fallo hizo que los athosianos supervivientes tuvieran la capacidad de predecir los ataques de los Wraith. Teyla no salía de su asombro, era algo inaudito, desde siempre había notado algo diferente en ella, un sexto sentido para evadir a los Wraith pero el saber del origen de ese sexto sentido le hacia sentir incomoda.

- Te veo preocupada Teyla.

- Ganos, no se que hacer, como puedo explicar a mi pueblo sobre lo que soy.

- Te aconsejaría que no lo hicieras, tienes miedo a como reaccionen, pero son tu pueblo y no quieres tener secretos con ellos.

- Lo que mas miedo me da es no saber que puedo hacer.

- No tienes que preocuparte, no te convertirás en uno de ellos.

- Me alegra oírlo, pero tienes razón no le diré nada a mi pueblo.

Teyla entonces decidió quedarse permanentemente en la ciudad, visitaba a su pueblo, pero sobre todo se dedicaba a conocer la tecnología que en un futuro ayudaría a derrotar a los Wraith, además, como la joven era una hábil guerrera fue la encargada del entrenamiento físico de las personas de Atlantis.

El siguiente viaje de Harry fue hacia Hoff, cuando llego al planeta fue recibido con enorme interés ya que venía en una nave que nunca habían visto el pueblo hoffano. Fue su presidente quien lo recibió en persona.

- Bienvenido a nuestro planeta, soy el presidente de Hoff.

- Señor presidente, soy Harry Potter, busco alianzas para poder combatir a los Wraith.

- Por favor sígame.

Era un planeta industrializado del nivel de la Tierra en los años cuarenta, pero lo que más le sorprendió era como la gente se esforzaba en lograr sus objetivos. Llegaron a la residencia presidencial donde a Harry le ofrecieron comida que el joven rechazo amablemente.

- Bueno señor Potter, un nombre raro si me permite decir, ¿qué desea de nuestro planeta?

- Señor presidente, como he dicho busco alianzas contra la amenaza de los Wraith, debo reconocer que tienen una sociedad bastante avanzada comparada con otras sociedades de la galaxia.

- Agradecemos sus palabras.

- Pero aun están lejos, mi gente se está armando, preparando para un día poder derrotar a los Wraith, nos faltan personas y por eso quiero pedir un tratado entre Hoff y mi gente.

- ¿Qué tipo de tratado?

- Ustedes proporcionaran las personas necesarias para acelerar la construcción de las defensas y las armas contra los Wraith, por mi lado me comprometo a enseñar a su pueblo para que mejoren tecnológicamente, además, puedo ayudar con su experimento.

- ¿Cómo lo sabe?

- Digamos que antes de visitarle les había estudiado, son un pueblo con una noble ambición, una ambición que en un futuro podría ayudar a que los Wraith desaparezcan por completo.

- Si nos ha estudiado sabrá que estamos muy lejos de nuestros objetivos.

- Por eso me gustaría que un grupo de sus cinco científicos más brillantes viniera conmigo, serían enseñados para en un futuro lograr sus objetivos.

- Me tiene que dejar pensarlo señor Potter.

- No hay problema señor presidente, si es posible mientras lo piensa me gustaría visitar donde guarden sus conocimientos, si es posible.

- Los guardias le llevaran.

Dos guardias entraron por la puerta y condujeron a Harry a una cámara bajo tierra donde había una gran biblioteca. Harry sabía que los hoffanos tenían varias cámaras como en la que estaba para preservar sus conocimientos por si eran atacados por los Wraith, le gustaba el pueblo, a pesar de sus penurias con los Wraith intentaban no rendirse para lograr sus objetivos.

Debía reconocer que era un gran conocimiento el allí guardado, le encantaría poder tener acceso a cada libro, cada palabra allí escrita.

- Un gran conocimiento ¿verdad señor Potter?

Harry se giro para encontrarse con una mujer rubia, vestida de doctora.

- En efecto señora.

- En realidad señorita, soy la doctora Perna, jefa científica de Hoff.

- Encantado de conocerla, me imagino que usted es una de las personas elegidas por el presidente para acompañarme.

- Se imagina bien.

- Pues entonces si esta lista y sus compañeros también síganme.

Se reunieron con otras cuatro personas, una mujer y tres hombres que estaban algo nervioso al igual que Perna, subieron a la nave y volaron hacia el Stargate. Cuando llegaron a Atlantis se quedaron sorprendidos, tal tecnología, tal sociedad, no se esperaban que existiera algo así. Fue un aprendizaje duro, era un nivel que nunca se hubieran esperado, pero estaban aprendiendo rápidamente con el deseo de ayudar a su pueblo.

Harry siguió contactando con gente de la galaxia, en el planeta Tanaris descubrieron una nave de guerra antigua que sus habitantes habían intentado sin éxito reparar, el planeta tenía un escudo en el stargate similar a de Atlantis que era alimentado con energía geotérmica. Aquella alianza traería grandes beneficios para ambas partes, por un lado Atlantis tendría a su disposición otra nave que aunque dañada se podía reparar, por otro lado los habitantes de Tanaris fueron ayudados a mejorar sus defensas y no tener que depender en un futuro del escudo del stargate. Harry le informo que si usaban el escudo demasiado como la energía provenía de un supervolcán, este podría hacer erupción y hacer inhabitable el planeta. Como solución Harry preparo para que el escudo estuviera alimentado por energía solar, enseño a su gente la tecnología para usarla y construirla.

Otro viaje de gran importancia fue cuando llego a un planeta donde se encontró otra ciudad parecida a Atlantis. La ciudad estaba completamente enterrada salvo la torre central que se alzaba llena de vegetación, la ciudad tenía una gran reserva de armamento que era usado por el llamado Lord Protector para defenderse de los Wraith, pero que a la vez trataba con crueldad a los habitantes del planeta. Harry viendo que el sistema de gobierno del planeta era como una replica del antiguo gobierno mágico donde la gente gobernaba según la sangre que tuviera decidió ayudar a aquellos que querían cambios. Al final cuando el gobierno fue derrocado y se implanto un sistema más justo pudieron llegar a un acuerdo. Los habitantes del planeta ayudaron a Atlantis con la entrega de armamento y naves, mientras que Harry entrego a sus habitantes comida para paliar la escasez que había debido al Lord Protector, aparte dio una terapia genética que hacia que cada persona del planeta tuviera la capacidad de usar la tecnología antigua, eso hizo que en el planeta se eligiera a su gobernante democráticamente, también entrego conocimientos de diversos tipos para que los habitantes del planeta estuvieran siempre en contacto. La terapia genética había sido creada por Harry para que todos pudieran tener la capacidad de usar la tecnología antigua

Cada alianza se hizo con cuidado, había que evitar que los Wraith supieran la verdad sobre los nuevos habitantes de la galaxia. Las alianzas no solo proporcionaron ayuda en forma de mano de obra, una nave, un módulo de energía y otros muchos conocimientos ayudaron a que poco a poco Atlantis fuera recuperando su antigua gloria.

Pero aun quedaba mucho por hacer, Harry sabía que a pesar de todo aun no eran rivales para los Wraith, había construido satélites defensivos en cada uno de los planetas de sus aliados, los satélites que rodeaban el planeta donde se encontraba Atlantis estaban a su máxima capacidad, pero a pesar de todo eran muy inferiores en número.

Todo comenzó cuando en un viaje descubrieron una nave Wraith estrellada en un planeta, solo había un superviviente y por suerte solo era un soldado ya que de ser una reina Wraith hubiera lanzado un mensaje telepático a todos los Wraith de la galaxia. Tras acabar con el Wraith decidieron usar una baliza de localización para triangular la señal de las demás naves colmena. La información no fue agradable, en la galaxia había unas diez naves Wraith en funcionamiento, solo diez naves no sería problema, pero en hibernación había un total de al menos otras cien naves por toda la galaxia y sus alrededores, aun no estaban preparados para luchar contra ese número de enemigos.

Aquel día Harry estaba tranquilo en su laboratorio, estaba investigando una forma de acabar con los Asuran, la raza de robots humanoides tenía un gran número y debía derrotarlos a todos de una vez para que no se replicaran, pero debían hacerlo de tal manera que los Wraith no supieran sobre el ataque ya que descubrirían que Atlantis estaba de nuevo habitada.

Ganos entro en el laboratorio como cada día desde que Harry había comenzado con su investigación, la mujer ayudo al joven con sus conocimientos y poco a poco iban encontrando una solución al problema.

- Debemos hacer que todos los Asuran estén en un mismo sitió.

- Lo se Harry, pero antes debemos conocer el número exacto de fuerzas que tienen.

Esa era una labor bastante difícil, para hacerlo debían conectarse a los códigos que usaban los Asuran para conectarse y comunicarse entre ellos, pero para introducirse en el código debían tener cuidado de no ser detectados por los Asuran que descubrirían su existencia.

Estuvieron trabajando durante media hora hasta que decidieron ir a una reunión del consejo de Atlantis, cuando llegaron ya estaban todos lo que componían el consejo. Aparte de Rowena, Ganos y Harry ahora el consejo estaba compuesto por emisarios de aquellos mundos con los que Harry había establecido alianzas.

- Ya estamos todos.

Cada consejero tenía enfrente los informes de la situación de la ciudad y de sus aliados. La primera persona en hablar fue un hombre llamado Ronon Dex, era un antigua habitante de un mundo llamado Satedan, su mundo fue destruido por los Wraith ya que su nivel tecnológico y militar era alto en comparación con el resto de la galaxia. Cuando Harry encontró a Ronon le ayudo a deshacerse de un chip que llevaba implantado por los Wraith que lo usaban para cazarlo y divertirse con él. Se le encomendó el entrenamiento militar de aquellos que quisieran luchar contra los Wraith, era un hombre fuerte, algo huraño debido a haber pasado tiempo huyendo y alejado de la sociedad.

- Debo decir que todo va bien, la gente entrena duramente para conseguir las aptitudes necesarias para el combate contra los Wraith.

- Me alegra escucharlo.

- Por nuestro lado hemos avanzado bastante con nuestros estudios - dijo la doctora Perna - gracias a eso los suministros de medicamentos han aumentado en un cincuenta por ciento.

La doctora Perna había decidido dedicar sus estudios y avances a la creación de medicamento para los habitantes de la galaxia que lo necesitaran, en caso de un ataque de los Wraith querían estar preparados.

Todos expusieron sus avances y la situación del tema del que se encargaban. Harry estaba bastante contento ya que todo parecía ir a la perfección, las alianzas se habían reforzado según pasaba el tiempo e incluso habían realizado nuevas alianzas. Durante sus exploraciones había encontrado a la deriva una nave antigua, era una nave de guerra cuyos tripulantes estaban en capsulas de hibernación desde antes de que los antiguos abandonaran Atlantis. Tuvieron que ser cuidadosos ya que un Wraith se había infiltrado en la nave y se había conectado al sistema virtual al que estaba conectada la tripulación, cuando Harry se deshizo de Wraith la tripulación de la nave se dio cuenta de que debido al tiempo a pesar de estar en cámaras de hibernación sus cuerpos tras casi diez mil años estaban deteriorados y muy envejecidos.

El capitán de la nave le pidió que cuidara a su pueblo, ahora sabía que a pesar del tiempo sus descendientes volvían a habitar Atlantis, tras comprobar que el Wraith no había conseguido la información que buscaba, Harry puso la nave en dirección a Atlantis, allí la nave se unió a las otras cinco naves que ya había a pleno rendimiento. La información de la nave era bastante importante y ahora entendía por que los Wraith no la habían destruido, la nave había obtenido la información sobre el comportamiento de las naves colmena Wraith, además, había descubierto el motivo por el que los Wraith habían llegado a ser tan numerosos, aunque la segunda parte ya la conocía la primera parte era muy importante, detallaba cada cuanto tiempo debía parar una colmena para que sus motores no explotaran, armamento, tripulación, era increíble, normal que los Wraith quisieran tener acceso a la información de la nave, no solo eso, Harry descubrió que los Wraith se habían infiltrado en la nave para conseguir información de cómo potenciar sus motores subluz para no tener que parar tan a menudo.

Era una gran victoria pero sobre todo una advertencia de que no debían subestimar a los Wraith. Harry entonces preparo una señal que viajaría por el subespacio para encontrar cualquier otra nave de los antiguos por si estaban en hibernación. Fue un trabajo difícil ya que debía trabajar en la señal para que solo la detectaran las naves antiguas de Atlantis, no las naves que pertenecían a los Asuran.

Gracias a esa señal localizaron a una raza conocida como los Viajeros, ya que no habitaban un planeta, sino que usando naves viajaban por el espacio evitando a los Wraith y de vez en cuando combatiéndolos. La jefa de los Viajeros, Larrin accedió a unirse al consejo de Atlantis tras declararse una alianza. Fueron invitados a quedarse en Atlantis, pero decidieron no hacerlo salvo los niños ya que exploraban la galaxia en busca de más gente para combatir a los Wraith, poseían en su poder casi una docena y media de naves creadas por ellos mismo hacia ya mucho tiempo, aparte de una nave de guerra antigua que encontraron hace varias generaciones. La nave antigua fue llevada a Atlantis para ser arreglada al igual que el resto de su flota, eran naves viejas muy dañadas pero poco a poco fueron puestas a punto. Aquella alianza fue bastante provechosa debido a que los Viajeros tenían espías por la galaxia y sabían sobre los movimientos de los Wraith. Además supuso un aumento de naves preparadas para combatir contra los Wraith.

Harry como cada día estaba en ese momento desayunando tranquilamente mientras jugaba una partida de ajedrez con Ginny Weasley, la joven se había convertido en una de sus mejores amigas, aunque de vez en cuando era maestro y alumna les gustaba jugar al ajedrez tranquilamente mientras tomaban un nutritivo desayuno. Aquel día sería como cualquier otro sino hubiera sido por que de pronto los altavoces de la ciudad se encendieron avisando de la activación de Stargate.

Era raro ya que no había ningún viaje programado por lo que temió que algunos de sus aliados hubieran sido atacados. Llego a la sala de control donde George y Fred Weasley comprobaban los datos que estaban recibiendo.

- No proviene de ninguno de nuestros aliados, es más, no proviene de la galaxia.

Harry comprobó los cálculos por si se trataba de los duendes intentando contactar con ellos pero vio que en verdad se estaba marcando desde la Tierra. Hizo que bajaran el escudo y cuando el Stargate se activo entro por la puerta un extraño dispositivo como si fuera para explorar. Harry entonces comprendió que el comando Stargate de la Tierra por fin había localizado la localización de la ciudad y tenían los medios para marcar a Atlantis.

Se puso delante del aparato y se dejo ver por la cámara que llevaba.

- Saludos, si pueden oírme les pediría que mandaran una pequeña delegación para reunirse con nosotros.

Espero unos segundos hasta que una voz hablo.

- Si es posible irán tres personas para hablar, pero no podemos mantener el agujero de entrada mucho tiempo, tenemos poca energía.

- No se preocupen, nosotros disponemos de la energía necesaria para que regresen a su casa.

Al cabo de unos minutos por la puerta entraron varias personas conducidas por una mujer morena.

- Bienvenidos a Atlantis, soy Harry Potter, alto consejero de la ciudad.

- Es un honor señor Potter, soy Elizabeth Weir, encargada de la expedición que iba a venir hacia Atlantis.

Presento a las demás personas, una de ellas era una mujer rubia que se presento como la coronel Samantha Carter, la otra persona era el doctor Daniel Jackson. Harry reconoció el nombre ya que en su infancia había leído algunos de los libros que había escrito. Entraron en la sala de consejo donde se encontraban Rowena y Ganos.

- Bienvenidos a Atlantis - dijo Ganos en atlantiano.

- Es un honor para nosotros ser recibidos por los antiguos - dijo la doctora Weir en perfecto atlantiano - la ciudad es magnifica.

- Veo que habla nuestra lengua a la perfección pero no se si la coronel o el doctor nos entenderán, también si es posible, por cierto los antiguos nos hacen ver muy viejos, somos atlantianos.

- No se preocupe señor Potter, tanto Daniel como yo hablamos su lengua, aunque yo en menor medida, en cuanto al nombre todas las razas que han oído hablar de ustedes los nombran los antiguos, además, nunca hasta ahora nos habíamos encontrado a un miembro de su raza personalmente.

- Entiendo, pero por sus palabras comprendo que se han relacionado con algún que otro ascendido.

- En efecto señor Potter - dijo Daniel - yo mismo fui durante un tiempo un ascendido.

Harry disimuladamente miro a Ganos que se lo confirmo mandándole la información a su mente, por lo visto había sido despojado de su rango cuando usando sus poderes había intentado detener a Anubis un señor del sistema de los Goa'uld que había conseguido ascender con algo de ayuda. Pero al final Anubis el cual había sido enviado de nuevo a su plano aunque conservaba algunos poderes y conocimientos de cuando había ascendido había sido derrotado.

- No me esperaba algo así, tiene que haber sido una experiencia increíble.

- Lamentablemente no me acuerdo, pero por otro lado me alegro de estar con la gente que me importa.

Fue una conversación tranquila, pero Harry no dejaba de notar las miradas intrigantes de Samantha Carter.

- ¿Pasa algo coronel Carter?

- Es que me suena mucho su cara señor Potter.

Harry sonrió, se notaba una mujer inteligente, claro que le conocía, Harry había asistido a una conferencia de la mujer sobre astrofísica hacía un par de años, pero no sabía que la mujer pertenecía al comando Stargate, solo vio a una mujer brillante con un gran deseo de seguir aprendiendo.

- Seguramente coronel Carter, creo que fue hace dos años y medio, durante la conferencia que usted dio sobre astrofísica en la universidad de Cambridge.

- Claro, ahora te recuerdo, como voy a olvidar al único adolescente menor de dieciocho años dentro de una sala llena de gente adulta, pero eso quiere decir que eres de la Tierra.

- En efecto coronel, nací en la Tierra, pero tras descubrir mis orígenes vine hacia Atlantis.

- ¿Tus orígenes?

- Les contare la verdad sobre mi pueblo, sobre quien soy, solo les pido que por nada del mundo revelen la información que les voy a proporcionar.

Antes de empezar a contar la historia Harry uso sus poderes para lanzar un hechizo que impedía que hablaran sobre lo que les iba a contar, como no hablo solo Ganos y Rowena se dieron cuenta del hechizo.

Con calma Harry les contó sobre la historia de la magia, como sus antepasados la habían obtenido por medio de aquellos que a punto de ascender decidieron no hacerlo. Les explico sobre su vida y como había descubierto su linaje omitiendo las partes sobre los orígenes de Ganos y Rowena. También les contó el motivo por el que Atlantis tuvo que ser abandonada.

- Haber si lo he entendido - dijo Daniel Jackson - me esta diciendo que en la Tierra existe una sociedad secreta de magos que sus poderes y habilidades descienden de los atlantianos que marcharon hacia la Tierra tras estar a punto de ser derrotados por los Wraith.

- Una explicación sencilla pero aclarativa.

- Vale creo que me he vuelto loco.

- Bueno doctor Jackson, como usted mejor sabe las cosas no son lo que parecen, sino que se lo digan a sus libros.

- Veo que ha leído mis libros, tiene razón, hay muchos secretos ocultos en el universo.

Al final decidieron que Harry iría a la Tierra para reunirse con los líderes mundiales que sabían sobre el Stargate. Sería una reunión interesante y Harry esperaba que fuera el siguiente paso para que la Tierra y sus habitantes fuera un lugar mejor para vivir.

Hasta aquí la primera parte del capítulo, la siguiente parte espero tenerla lista para finales de la semana que viene. El motivo que haya tardado tanto con respecto al último capítulo ha sido que he tenido varios asuntos familiares, es cierto que podría haber actualizado hace una semana. Pero decidí que quería ver que aceptación tenía el tercer capítulo.

Por otro lado estoy discerniendo mi siguiente proyecto, tengo dos en mente y no se con cual me pondré a trabajar cuando termine este fic.

El primer proyecto es un crossover entre Harry Potter y Lost Girl donde Harry descubrirá cuando termina su tercer año que es un FAE.

Otro proyecto es un cruce de Harry Potter y Smallville, donde Harry es el que cae a través del velo salvando a Sirius y acaba en la zona fantasma.

Me gustaría mucho sus mensajes sobre que fic les gustaría más.

Espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente y gracias por vuestro apoyo.