Aquí tienen el siguiente capítulo. Debo reconocer que me ha sido un poco difícil de escribir, pero al final lo he conseguido, aunque ha salido un poco más corto que los anteriores capítulos. Espero que disfruten de la lectura, nos vemos al final del capítulo con varias aclaraciones a diversas preguntas y mensajes que he recibido.
Capítulo 5
La galaxia Pegasus 2ª parte
Harry se encontraba algo nervioso. La reunión con los tres miembros del comando Stargate había acabado pero el ahora regresaría a la Tierra para reunirse con los lideres mundiales que sabían sobre el Stargate. Saber que el primer ministro ingles sabía del Stargate fue una sorpresa, había conocido al hombre años antes cuando Flamel se lo había presentado, era un hombre honrado con un gran sentido de la justicia. Con el iría Ganos la cual no quería separarse de Harry. Pero lo que más sorprendió a Harry fue saber que a la reunión de los líderes mundiales se presentarían los Asgard, había leído sobre la raza que había sido aliada de la suya. La alianza de las cuatro razas había supuesto un gran avance en la vía láctea, antiguos como ellos junto a los Asgard, los Nox y los Furlings habían llevado a la galaxia a una edad dorada.
El día de la reunión llego por fin, Ganos y Harry atravesaron el Stargate con calma, cuando llegaron a la Tierra se dieron cuenta de que se encontraban en unas instalaciones bajo tierra, un hombre acudió a saludarlos.
- Soy el general Jack O'Neill, bienvenidos a la Tierra.
- Harry Potter general, ella es Ganos Lal ¿es usted quien nos va a conducir hacia el lugar de reunión?
- En efecto.
Salieron de la instalación tranquilamente y cogieron un helicóptero, el mismo general fue quien pilotó el aparato. Llegaron a unas instalaciones donde se les pidió que entraran a una sala. El general entro con ellos ya que se había enterado que el hombre era el principal responsable de muchas de las alianzas que tenía la Tierra. Harry noto en el hombre como el gen de los antiguos estaba claramente en él, miro su mente y vio que había sido quien había destruido la flota de Anubis usando el puesto de avanzada de la Antártida.
Al poco rato la sala fue llenándose de gente, Harry vio en la mesa las banderas de aquellos países con cuyos ministros y delegados se iba a reunir. Cuando entro el ministro de Inglaterra se sorprendió al ver al delegado, se trataba de Percy Weasley. Ambos hombre miraron con sorpresa a Harry y se acercaron a saludarlo.
- Primer ministro, es un placer volver a verle.
- El placer es mío Harry, ahora entiendo lo que me dijo Flamel que en Atlantis estaba alguien que conocía.
- Harry, entonces tanto los gemelos como Ginny están contigo ¿verdad?
- En efecto Percy, ellos son ahora habitantes de Atlantis.
- Me alegra saberlo, por lo menos puedo decir a mi padre, también a Charlie y Bill que están bien.
La reunión estaba a punto de comenzar, cuando todos los ministros estaban sentado vieron como en un rincón aparecía en un haz de tele-transporte una figura pequeña, de piel grisácea sentada en una especie de silla.
- Saludos soy Thor - dijo Thor mirando a Harry - comandante supremo de la flota Asgard.
- Saludos comandante Thor, soy Harry Potter, alto consejero de Atlantis, esta es mi prometida Ganos Lal, primera consejera de Atlantis y mi prometida.
- Es para mi una gran alegría saber del regreso de su pueblo y que la sociedad mágica de su mundo por fin ha aceptado su herencia.
- No toda la sociedad comandante Thor, solo somos algunos los que hemos elegido seguir el camino de nuestros ancestros.
La reunión comenzó, saber que el mundo mágico eran los verdaderos descendientes de los antiguos era una sorpresa, los ministros estaban sorprendidos también de saber que Harry Potter el héroe del mundo mágico que había destapado las mentiras y manipulaciones de Dumbledore era quien regía la ciudad de Atlantis. Durante la reunión Harry les hablo sobre la galaxia Pegasus, sobre todo de la amenaza de los Wraith, estaban sorprendidos, nunca hubieran pensado que habría una amenaza mayor que la de los Goa'uld, el único tranquilo era Thor, pero cuando Harry hablo sobre los Asuran su expresión cambio ligeramente, la descripción de la amenaza le hizo pensar en los replicantes de su propia galaxia, pero se notaba que la amenaza de la galaxia Pegasus era más peligrosa por sus idénticos conocimientos de la tecnología antigua. A su vez a Harry le informaron sobre lo que estaba aconteciendo en la Vía Láctea, sobre los Goa'uld y los replicantes. Harry al escuchar las noticias estaba preocupado pero por otro lado tranquilo ya que los humanos aun no habían llegado a contactar con los Ori. Si eso pasaba dudaba que en su situación actual pudiera hacer frente a la vez a los Wraith y a los Ori.
Fue una conversación civilizada, Harry debía reconocer que estaba preocupado de cómo sucederían las cosas pero según pasaba la reunión estaba más tranquilo, viendo que poco a poco los humanos, a pesar de sus diferencias, de sus diferentes culturas e idiomas, buscaban el bien común de la humanidad. Cabía decir que no estaba muy a gusto de que empresas privadas estuviesen al tanto ya que solo buscaban beneficios sin importar las vidas humanas de la galaxia, pero por suerte varias de las empresas que trabajaban con el proyecto Stargate eran de su propiedad o de sus aliados. Al final se decidió que un grupo de treinta personas irían hacia Atlantis donde ayudarían en la ciudad.
Cuando la reunión termino Harry se acerco a Percy para hablar tranquilamente.
- Entonces te has prometido, felicidades Harry.
- Gracias Percy, y tu ¿hay alguien especial?
- A decir verdad sí, Penélope Clearwater, estoy seguro que la recuerdas.
- Como no ¿a que se dedica?
- Es una de las principales encargadas de dirigir el banco de Gringotts de Inglaterra.
Fue una conversación entre amigos, Harry se entero como había afectado en el último año la marcha de los bancos, por lo visto algunas secciones había intentado buscar a los duendes pero como la raza se encontraba en otra galaxia les fue imposible. Pero se alegro de saber que aquellos magos que habían decidido no depender de los duendes poco a poco iban avanzando tanto socialmente como tecnológicamente.
Por otro lado Harry le hablo de cómo les iba a sus hermanos, Fred y George eran los principales expertos en comunicaciones de la ciudad, su alegría además ayudaba a la gente que lo pasaba mal, Percy se alegro de saber que ambos tenían una relación con un par de mujeres que habían conocido en la galaxia, por su parte Ginny era una de las mayores estrategas de la ciudad, sus ideas para salvar a gente sin ser detectados por los Wraith había ayudado a aumentar sus alianzas. También se alegro de saber que su hermana pequeña tenía una relación estable con Hannah Abbott, el joven se rió pensando en que diría su madre de saber que su hermana estaba en una relación con otra mujer.
- Bueno Harry saluda a mis hermanos, diles que estoy muy contento de que todo les vaya bien.
- Lo haré Percy, saluda a tu padre y a tus hermanos mayores.
Percy entonces volvió con el primer ministro, fue entonces cuando Harry se acerco a Thor, el comandante de la flota Asgard.
- Comandante Thor ¿creo que tiene algunas preguntas?
- En efecto Harry Potter, más bien pedirle ayuda sobre un problema que tenemos.
- Quiere ayuda contra los replicantes.
- En efecto, su número sigue aumentando, hemos conseguido destruir varias naves con ayuda de los humanos de tu planeta, pero su amenaza es cada vez mayor.
Estuvieron hablando tranquilamente, Harry se entero como habían inutilizado varias naves, usando un pulso de energía que desintegraba su estructura hacia que los replicantes fueran destruidos, pero el problema es que cada vez se adecuaban mejor al pulso de energía y llegaría el momento que serían inmunes. Debían acabar con todos los replicantes de una vez. Harry le comento que investigaría la forma de hacer que todos los replicantes recibieran el ataque a la vez, eso ayudaría también para destruir a los Asuran en la galaxia Pegasus.
- Bueno Thor le avisare si hago algún progreso.
- Gracias Harry Potter.
Decidieron volver a la ciudad de Atlantis, la delegación de la Tierra estaría encabezada por Elizabeth Weir, estaba claro que la mujer se había ganado respeto entre la delegación incluidos los militares. Cuando llegaron a Atlantis, Elizabeth Weir la cual se convirtió en la jefa de la delegación de la Tierra, se reunión con el consejo mientras el resto de la delegación visitaba la ciudad, cada rincón de la ciudad, cada tecnología les maravillaba, era un lugar lleno de progreso y de paz.
Entre las principales personas de la delegación Harry conoció al militar John Sheppard, era un hombre honorable donde el gen de los antiguos estaba bastante representado, nunca antes había conocido fuera del mundo de los magos a alguien con un gen tan fuerte, salvo Jack O'Neill los demás muggles que había encontrado poseían un gente débil que hacía que la tecnología de los antiguos casi ni la pudieran usar. Otra persona con la que Harry tuvo que hablar fue el que iba a ser el jefe científico de la expedición Atlantis, se llamaba Roodney Mckay cabe decir se trataba de un hombre claramente arrogante que se creía superior a los demás, fue una de las personas más reticentes a saber que Atlantis estaba dirigida por quien el consideraba un niño, pero bastaron pocos minutos para hacerle ver que era mucho más inteligente que el. Todos vieron como aquel irritable hombre era vencido por un joven que no tenía más de veinte años.
Por otro lado estaba el doctor Carson Beckett, al igual que Sheppard tenía un fuerte gen de los antiguos pero le faltaba bastante confianza, el hombre era un gran apoyo debido a sus grandes conocimientos médicos. El hombre enseguida congenió con la doctora Perna de Hoff con la cual trabo una amistad bastante agradable. Al hombre también se le dio el merito de haber creado una terapia por la que personas si el gen de los antiguos podían usar la tecnología antigua. Fue el mismo Harry quien ayudo al hombre a concluir su investigación para que la terapia fuera perfecta ya que el mismo anteriormente había creado una terapia, la combinación de las dos terapias fue algo asombroso. También el doctor Carson avanzo la investigación del planeta Hoff varias décadas y poco a poco estaban cerca de un método para evitar que los Wraith se alimentaran de los humanos. Pero lo que más agrado a Harry fue que al haber contactado con La Tierra las reservas de alimentos que no tenían aumentaron, Harry debía reconocer que echaba de menos algunas de las comidas de su mundo natal y que tuvieran acceso al alimento necesario era agradable, pero no solo era comida, medicamentos, suministros eran intercambiados de un lado a otro.
Harry también estuvo en contacto con los Asgard a los que ayudo sobre todo con el código de los replicantes, los seres tecnológicos se estaban extendiendo rápidamente por toda la galaxia haciendo de su número un peligro, no sabían como podría deshacerse del problema de los replicantes hasta que fue Ganos quien les dio una idea.
- Hay un aparato de los antiguos que puede ayudar, se trata de una tecnología que se encuentra en un planeta llamado Dakara.
- Conozco el planeta - dijo Thor - ese lugar es donde por primera vez los Jaffa fueron esclavizados por los Goa'uld.
- Podemos lanzar la señal desde el planeta, marcamos a todos los Stargate de la galaxia para que la señal se extienda por todos lados destruyendo a los replicantes.
- Un aparato fascinante, ¿que propósito tenía en un principio?
- Era sobre todo para crear vida a partir de la nada, pero al igual que puede crear vida, la puedes destruir de la misma manera, comandante Thor.
- Entonces debemos ir a ese planeta - dijo Harry que miro a Thor - debemos descubrir que defensas dispone el planeta.
- Yo me encargare Harry Potter.
Se preparo un ataque conjunto con las fuerzas de La Tierra y las fuerzas Jaffa que buscaban la libertad de los Goa'uld. Se descubrió que los Goa'uld tenían sus fuerzas diseminadas luchando contra los replicantes, por lo que en el planeta solo había una pequeña flota y pocos soldados. El mismo Harry fue quien dirigió el ataque a bordo de una nave de guerra antigua, junto a él, media docena de naves Goa'uld controladas por los Jaffa le acompañaban.
Fue una batalla corta en el momento que salieron del subespacio comenzó un ataque que cogió desprevenidos a los defensores, además, ninguna de las naves estaba preparada para defenderse de los ataque de la nave de Harry. Bajaron al planeta donde tras encargarse de los soldados de Tierra procedieron a preparar la defensa del planeta mientras Harry y Ganos ponían en marcha el arma. Era bastante complicado ya que la señal para ajustar era bastante difícil, pero el problema fue que de repente los replicantes empezaron a atacar el planeta saliendo por el Stargate, por suerte las fuerzas conjuntas de Jaffa, terrícolas y atlantianos los estaban rechazando. Harry siguió trabajando pero tuvo que parar cuando sintió una presencia maligna cerca de él.
- Anubis - Harry ni siquiera se giro, lanzo un ataque con su magia contra la entidad que se hizo visible para defenderse - Ganos continua tu.
Harry obligo a salir de la habitación a Anubis, tenía claro que Anubis buscaba el aparato para sus propios propósitos y no lo iba a permitir. Fue una batalla encarnizada, los poderes de ambos adversarios volaban de un lado a otro, pero poco a poco Harry iba ganando terreno, era verdad que los poderes de semi-ascendido de Anubis eran poderosos pero para Harry que había sido entrenado tanto por magos poderosos como ascendidas no era problema. No era arrogancia lo que en ese momento sentía Harry cuando estaba luchando contra Anubis, era el deseo de impedir que aquel ser destruyera a los seres vivos de la galaxia, había visto en la mente del Goa'uld que buscaba desperdigar la señal por la galaxia para rehacerla a su deseo.
Por su lado Anubis no sabía que hacer, desde que había sido devuelto al plano inferior nunca antes se había encontrado con alguien capaz de parar sus poderes, conocía sobre le mundo mágico de La Tierra, pero nunca se pensó que alguien tuviera el poder para detenerlo y rechazarlo salvo los ascendidos y sabía que no intervendrían. De nada le sirvió, Harry le derroto por completo haciéndolo desaparecer, Anubis por fin había dejado de existir. Harry cansado fue donde Ganos que estaba ultimando los últimos detalles. Harry se alegro de aquello ya que los replicantes estaban ganando cada vez más terreno. Activaron la maquina a la vez que activaban todos los Stargate de la galaxia, la onda desintegradora recorrió el planeta y tras pasar por el Stargate fue recorriendo cada rincón de la galaxia, fue una gran victoria para Harry y para sus aliados. Pero sobre todo fue un cambio, cuando los Jaffa se enteraron que Dakara estaba ahora en manos de su pueblo se revelaron contra sus amos Goa'uld, después de milenios de tiranía los Jaffa eran un pueblo libre. Los Goa'uld restantes decidieron unirse para atacar todos juntos las comunidades Jaffa, pero les sirvió de poco ya que cuando estaban reunidos Harry apareció en su nave junto a un par de naves de Asgard. Tres naves derrotaron a cerca de dos docenas de naves Goa'uld en una batalla corta, el armamento y las defensas de las naves atlantianas y asgardianas era muy superior. El último Goa'uld en caer fue Baal, el señor del sistema se había hecho con tecnología de Anubis pero le sirvió de poco. Fue capturado para saber si aun quedaba algún Goa'uld libre, descubrieron que en La Tierra se encontraba Atenea, una Goa'uld que tenía como objetivo infiltrarse en gobiernos de su planeta. La información era alarmante y procedieron a buscar en La Tierra a Atenea, pero la mujer había sido avisada por Baal de que escapara del planeta. Pero el problema fue que antes de conseguir escapar había conseguido llegar a varias personas que podrían ser un problema, una de ellas era Dumbledore, habían conseguido localizar al viejo y había atacado la prisión donde estaba para liberarlo a él y a Mcgonagall. Era problemático ya que Dumbledore tenía grandes conocimientos.
Se aviso al mundo mágico de la fuga de Dumbledore, no se les dijo que había abandonado el planeta pero debían estar atentos por los aliados que aun tuviera el viejo. De los aliados que desaparecieron, las ausencias más notables fueron a parte de Mcgonagall, las de Ron y Molly. Harry sabía que no estaban en el planeta ya que había instalado un sistema que detectaba a una persona por su patrón mágico o por su patrón genético.
Era un problema, una gran amenaza para el universo si un Goa'uld se aliaba con gente como Dumbledore, el viejo tenía grandes conocimientos y al tener el gen de los antiguos podía ser un problema, era cierto que no tenían los conocimientos para crear la tecnología pero debían estar en guardia.
Por otro lado Atlantis estaba alcanzado poco a poco el poder que tenía antes de la guerra contra los Wraith, pero aun así no era suficiente. Harry sabía que aun estaba lejos, pero sabía como podía aumentar sus reservas de poder y energía. Por fin habían conseguido localizar a todos los Asuran de la galaxia y los alrededores, por suerte al contrario que los replicantes contra los que había luchado en su galaxia natal estos estaban casi todos en un mismo sitio. Solo un par de naves se encontraban explorando la galaxia, debía ser un ataque coordinado, un ataque para eliminar a todos los Asuran de un solo golpe. Gracias a los Asgard prepararon el arma de energía para ser capaz de atacar todo el planeta de los Asuran. Las naves de exploración serían también atacadas en el mismo instante que se atacara el planeta, dos naves se encargarían de ello.
El ataque fue todo un éxito, la onda de energía barrio por completo a los Asuran en toda la galaxia, no les dio tiempo para saber lo que pasaba, quien los había destruido. Fue una victoria rápida pero Harry no estaba contento por la victoria, esta contento ya que ahora podían tener acceso a la energía y armas que los Asuran habían almacenado durante años. Era increíble, las reservas de armas se multiplicaron por veinte, los módulos de energía eran ahora cerca de un centenar, habían conseguido cuatro naves que aunque había que mejorarlas eran una gran adquisición a sus fuerzas.
Pero si por un lado todo iba bien, en Atlantis tenía sus propios problemas, más bien era un problema el que le estaba dando quebraderos de cabeza, Roodney Mckay se estaba convirtiendo en un verdadero dolor. El hombre se estaba volviendo demasiado arrogante ya que según iba aprendiendo sobre Atlantis se creía superior a todo. Decidió que debía ponerlo en su lugar en la reunión mensual que tenían con La Tierra.
La reunión fue tranquila, Harry escuchaba como Elizabeth Weir explicaba a los embajadores de La Tierra sobre las relaciones y avances que habían conseguido estando en Atlantis. Estaban encantados, los avances tecnológicos que el planeta había conseguido eran muy útiles, medicina, armamento, comunicaciones, todo mejoro enormemente. Cuando la reunión estaba acabando Harry pidió la palabra.
- No me gusta tener que decirlo, pero tenemos un problema con un miembro del equipo científico de La Tierra en Atlantis.
- ¿De quien se trata?
- Roodney Mckay.
El hombre no se esperaba aquello, estaba incrédulo, que el supiera no había hecho nada malo.
- ¿Cuál es el problema conmigo? - dijo en voz alta indignado.
- Por donde comenzar, es usted arrogante, creyéndose mejor que los demás, menosprecia a la gente y socava mi autoridad y la de sus superiores intentando experimentos que no se han permitido, estoy cansado de las quejas que llegan a mi mesa por lo que voy a pedir a este consejo su expulsión de Atlantis.
Harry directamente podría haberlo expulsado como líder de Atlantis, pero decidió que al ser un científico de La Tierra, los embajadores se encargaran. Harry paso los informes sobre el comportamiento y las quejas que había sobre el hombre a los delegados. Todos votaron a favor de su expulsión incluyendo a Elizabeth Weir para consternación de Mckay pensando que la mujer le ayudaría.
- Roodney Mckay tienes un día para recoger tus pertenencias de Atlantis.
- No puedes hacer eso, solo eres un mocoso, tu no deberías ser el líder de una tecnología tan importante.
Harry entonces se levanto, pero ya no era el tranquilo Harry Potter, líder de Atlantis, era Harry Potter, el maestro de la muerte, su poder y su magia se extendían por toda la habitación haciendo que Roodney Mckay cayera al suelo de miedo y las demás personas estuvieran impresionadas ante el poder desplegado por el joven.
- Crees que puedes cuestionarme, gente como tu me ha intentado manipular, creyéndose superiores, pensando que sus cuestiones son las que mandan, pero que no ven lo que de verdad tienen delante.
Roodney Mckay estaba completamente temblando de miedo, el poder que Harry Potter desprendía era inmenso, nunca antes se había sentido así ante una persona. Harry alzo su mano hacía el hombre, de un simple movimiento varias cuerdas surgieron atándole e inmovilizándole.
- Que se lo lleven, su gobierno se encargara de su castigo.
Roodney Mckay fue sacado de la habitación, ahora solo quedaba ver quien sería el jefe científico de La Tierra mandado a Atlantis, se decidió por unanimidad que Samantha Carter sería quien fuera la que ocupara el cargo, la mujer acepto gustosa el cargo que le habían designado.
Fue una gran alegría para la expedición de La Tierra, era una mujer inteligente como Mckay, pero era amable y no tenía la arrogancia del hombre. En poco tiempo se gano la confianza de los que habitaban Atlantis.
En lo personal a Harry le iba todo perfecto, su relación con Ganos era tan sólida que la mujer le había indicado que iba siendo hora según la tradición atlantiana de buscarse otra mujer, eso si, que fuese la misma Ganos quien se lo sugería hizo sonrojarse a Harry. Debía reconocer que había una persona en su mente, poco a poco se estaba enamorando de Chaya, era como le paso con Ganos, poco a poco iba sintiendo un sentimiento de amor por la ascendida de la galaxia Pegasus.
La mujer le correspondió, su amor era algo hermoso, sabía que Harry era una persona con la que sería feliz, no le importaba tener que compartirlo con otras mujeres.
Era una relación que algunas personas veían venir, Ganos sabía lo que había estado pasando por la mente de Harry, le había pasado más o menos lo mismo cuando le había confesado su amor, claro que esta vez no tuvo que ser visitado por un ascendido para tener que declarar su amor por Chaya.
Pero no solo Harry estaba feliz por su emparejamiento con Chaya, poco tiempo después Ganos le pidió hablar en privado.
- ¿Pasa algo Ganos?
- Tengo que darte una gran noticia.
- No me tengas con la intriga.
Ganos no dijo nada, simplemente cogió las manos de Harry llevándolas a su vientre, el joven entonces lo entendió, Ganos estaba embarazada, estaba esperando un hijo.
- ¿Es cierto?
- Si Harry, vamos a ser padres.
Se abrazaron con ilusión, con lágrimas en sus ojos, estaban felices. Decidieron dar la noticia primero a Rowena y a Chaya, las mujeres se alegraron por la pareja.
- Me alegro por ti Harry - dijo Rowena - como ha pasado el tiempo desde aquel pequeño al que decidí ayudar y ahora eres todo un hombre con una familia.
- Estoy muy contenta por vosotros, pero ten por seguro Harry que yo de momento no quiero quedarme embarazada.
- No te preocupes Chaya, todo a su tiempo.
Estuvieron tranquilamente hablando, al final decidieron que se era niño le pondrían de nombre Nicolás James Potter en honor a Flamel y al padre de Harry. Por otro lado si era niña sería Rowena Lily Potter por la mujer que tanto había ayudado a Harry y la que había dado su vida por él.
La noticia del embarazo de Ganos recorrió toda la ciudad, la pareja recibió felicitaciones de todos los habitantes de Atlantis y del continente, según los cálculos sería el primer nacido en Atlantis tras el regreso a la ciudad.
El tiempo paso tranquilo en la ciudad, reuniones, construcciones, todo iba según lo planeado, hubo varias sorpresas, como que gracias a la señal que habían enviado para buscar naves atlantianas se encontraran con una viajando cerca de la velocidad de la luz. Descubrieron que la nave estaba habitada ya que debido a su forma de viajar para ellos no había pasado ni cinco años desde que abandonaron Atlantis. Fueron con una nave para ayudarlos, el único motivo por el que viajaban de esa forma era que sus motores estaban estropeados, cuando llegaron a las coordenadas vieron como la nave empezaba a disminuir su velocidad para poder comunicarse con ellos. Un holograma de una mujer apareció ante ellos.
- Saludos, soy la capitana Helia, de la nave atlantiana Tria.
- Soy Harry Potter, alto consejero de Atlantis, hemos venido para proporcionarles ayuda.
Así lo hicieron, ayudaron a arreglar los motores y les proporcionaron un modulo de energía para poder regresar a Atlantis, durante las reparaciones y el viaje Harry les contó sobre lo que sucedía en Atlantis y todo lo que había pasado en los últimos diez mil años. Fue mucho que asimilar, sabían que había pasado tiempo pero saber que habían pasado diez milenios desde que se tuvo que abandonar la ciudad donde nacieron fue una gran sorpresa.
Cuando llegaron a Atlantis fueron recibidos por Ganos la cual recibió a Helia con un abrazo, Helia estaba sorprendida de ver a Ganos, allí pero cuando la mujer le contó su historia estuvo a punto de desmayarse, saber que la mujer era una ascendida que ahora vivía como los demás y que estaba embarazada había sido toda una sorpresa.
Pero lo que más agrado a Helia fue como poco a poco Atlantis y su sociedad avanzaban, las mejoras para poder rechazar a los Wraith eran increíbles, era cierto que a pesar de las mejoras aun no eran rivales para la raza, pero Helia tenía claro que gracias a Harry Potter llegarían incluso más lejos que cuando estaban en el auge hacía ya diez mil años. Helia fue la encargada de dirigir la nave ciudad que había en el que fue el planeta de los Asuran, así ahora dispondrían de dos naves ciudad para poder luchar y defenderse. Fue un trabajo difícil, ya que aunque los sistemas de la nave del planeta Asuran estaban a la perfección hacía falta gente, por suerte gracias a la alianzas que Harry tenía un grupo de veinte personas se unió bajo la dirección de Helia.
Pero si para la ciudad de Atlantis y sus aliados todo iba a la perfección en la galaxia Pegasus había un pueblo que buscaba como beneficiarse de Atlantis y hacerse con su tecnología. Estos eran los Genii, un pueblo orgulloso, creyéndose superiores al resto habían ocultado bajo aspecto de granjeros eran en verdad un pueblo militar, de primeras se habían ocultado de los Wraith, pero poco a poco habían decidido ocultarse para no ser descubiertos por cualquier otra raza de la galaxia y que nadie tuviera acceso a sus conocimientos. Eso había pasado durante los últimos mil años tras haber estado a punto de ser extinguidos por los Wraith.
Pero ahora además de buscar ocultarse de la raza que había estado a punto de exterminarlos buscaban tener acceso a los conocimientos de los constructores de puertas, gracias a un golpe de suerte habían descubierto sobre la ocupación de la ciudad de los antiguos y su fabulosa tecnología. Fue durante un viaje de negocios cuando habían conseguido escuchar una conversación entre dos campesinos. Desde hacía tiempo los Genii sospechaban que algo pasaba ya que veían como la gente con la que comerciaban se había vuelto ligeramente más avanzada. Pero saber que estaban teniendo alianzas sin contar con ellos les hizo verse infravalorados, no sabían quien estaba en la ciudad de los antiguos, pero se encargarían de que lo pagaran.
Al final los Genii se hicieron aliados de los habitantes de planeta Olesia. Era un planeta donde sus habitantes estaban más avanzados que ellos, donde descubrieron que tenían una zona de prisioneros donde estaba el Stargate, desde esa zona los Wraith solo se alimentaban de los presos dejando al resto del planeta en paz. Cowen comandante de los Genii estaba de acuerdo con la política de los que dirigían Olesia, decidió ayudar a Olesia a cambio de tecnología, eso hizo que su jefe científico Ladon Radim lo considerara un monstruo, ya que Cowen había decidido entregar a su propia gente. Había seleccionado entre su gente a aquellos que habían enfermado por estar trabajando con radiación, entre ellos la propia hermana de Ladon.
Tendría que pedir ayuda a los habitantes de Atlantis, no sabía como hacerlo pero debía ser rápido ya que el intercambio se llevaría a cabo en varias semanas. Fingió que iría a un planeta para investigar una extraña planta para poder escapar, Ladon no solo era científico, era soldado, pero a pesar de todo no iba a seguir las ordenes de alguien como Cowen, el buscaba el bien para su pueblo, pero no de la manera que buscaba Cowen. Siempre había sabido que Cowen era ambicioso, que buscaba algo más que la supervivencia de su pueblo, pero llegar al extremo de entregar a personas de su planeta era algo que no permitiría.
Llego al planeta acompañado de su equipo, por suerte eran todos hombre fieles y leales a él, que tenían familia entre la gente que iba a ser entregada y pensaban igual que él. Llegaron al planeta Athos, allí fueron recibidos como normalmente los recibían, pero como vieron que los Genii vestían sus ropas de combate se pusieron en guardia.
- Necesito hablar con Teyla Emmagan - dijo Ladon - es de extrema importancia.
La voz de Ladon hizo que los athosianos avisaran rápidamente a su líder, ya que era una voz de alguien necesitado de ayuda, esta apareció junto a Harry el cual se quedo sorprendido al ver a los Genii.
- Les tengo que pedir que si van armados dejen sus armas en el suelo.
Ante las palabras de Teyla, basto un gesto de Ladon para que los soldados dejaran sus armas, entraron en una cabaña solo Harry, Teyla y Ladon.
- Veo que sabías sobre mi pueblo Teyla, ya que no os han sorprendido nuestras vestimentas.
- Lo sabemos desde hace tiempo, Ladon quiero presentarte a Harry Potter, alto consejero de Atlantis, más conocida para nosotros como la ciudad de los antepasados.
El hombre entonces se quedo sorprendido, ante él estaba alguien de gran importancia, esperaba que con ayuda de aquel joven pudiera salvar a su gente. Durante el tiempo que estuvieron conversando Ladon contó sobre los planes de Cowen, aquello conmociono a Teyla de saber que un hombre al que había tratado con respeto fuera capaz de algo así, pero para Harry fue una reacción de miedo, algo que Teyla nunca había visto en el joven.
- Debemos impedirlo cuanto antes, ese acto puede tener consecuencias nefastas.
- ¿Qué pasa Harry?
- No lo veis, si Cowen envía a esa gente los Wraith tendrán más alimento, no solo eso puede incluso que ante el aumento de sus reservas de comida despierten más naves colmena.
Eso era algo que Ladon no había previsto, pero ahora tenía claro que Harry Potter era un joven muy inteligente y perspicaz, ya que se había dado cuenta al momento de la amenaza que hubiera desencadenado su comandante. Ahora ya lo tenía claro los Genii necesitaban otro tipo de líder. Al final llegaron a un acuerdo que beneficiaría a ambas partes, en Atlantis se encargarían de los enfermos con radiación donde serían tratados, también se les suministrarían medicinas y mejoras tecnológicas para sus escondites y ser más difícilmente localizados por los Genii. Por su parte la red de espionaje Genii era increíble, los conocimientos que aportaron era de gran ventaja para saber de diferentes pueblos que podrían en un futuro apoyar a los Wraith.
Pero lo principal fue no solo encargarse de Cowen, sino de ayudar al planeta Olesia a tener un gobierno justo que no encarcelara a su gente por crímenes insignificantes o crímenes que no habían cometido. Se preparo todo de tal manera que cuando los Genii llegaran al planeta aquellos que fueran dejados en la prisión fueran liberados junto con la gente que ya había. Mientras un equipo militar liderado por John Sheppard y Ronon Dex, serían los encargados de atrapar a los consejeros de la ciudad para detenerlos y poner orden en Olesia.
Todo fue según lo planeado, los Genii enviados al planeta fueron llevados hacia Atlantis donde serían tratados de los tumores que tenían debido a la radiación, los que gobernaban Olesia fueron despojados de sus cargos y encerrados en prisión, sus habitantes por fin vivirían en paz. Se puso un dispositivo que haría creer a los Wraith que las ciudades del planeta estaban en ruinas. Parecía que todo había salido según lo planeado.
Lo que nadie se esperaba era que Cowen usando un dispositivo de escucha supiera la verdad, lo había colocado en la prisión para asegurarse de que la gente que había mandado hubiera sido usada como alimento para los Wraith, pero ahora sabía que había sido traicionado, cuando se supiera lo que había hecho, su propio pueblo se encargaría de él. Decidió llamar a uno de sus oficiales más fieles Acastus Kolya.
- Quería verme comandante.
- Necesito de tus servicios Kolya, tengo una misión que encomendarte.
- ¿De que se trata?
- Lo que te voy a mandar hará que mucha gente nos tilde de traidores, pero no voy a permitir que unos advenedizos se lleven la gloria que pertenece a los Genii.
- ¿Qué debo hacer?
- No me importa como lo hagas, pero necesito que consigas despertar a los Wraith, que estén al tanto que la ciudad de los antiguos vuelve a estar habitada.
Kolya entonces entendió el plan de su comandante, quería forzar la guerra entre los Wraith y los que habitaban Atlantis, de esa manera fuera quien fuera el vencedor, este estaría demasiado débil para oponerse después a los Genii por muy superiores que fueran en tecnología.
- Entiendo señor, me encargare de todo, no se preocupe.
Kolya salio del lugar donde se fue con cuatro de sus mejores hombres. Mientras Cowen decidió huir del planeta con los pocos que aun le eran fieles y esconderse. Ya llegaría el momento de regresar a su planeta y poner en su lugar a los traidores.
Kolya comenzó a viajar con su grupo intentando ser lo más sigilosos posibles, debían no ser detectados por los traidores y sus aliados, sabían de la dirección de una nave colmena, donde se infiltrarían para poner en marcha su plan.
El equipo entro en la nave sin dificultades, al estar los Wraith en hibernación tenían pocos guardias por lo que no tuvieron problema. Llegaron a donde los Wraith tenían a los prisioneros humanos para alimentarse y comenzaron a liberarlos.
- ¿Quiénes sois?
- Hemos venido a rescataros, el fin de los Wraith se acerca.
- ¿Que quiere decir?
- Los antepasados han vuelto, se están preparando para derrotar a los Wraith.
La mujer sonrió ante las palabras de Kolya, sin saber que todo era un plan del hombre, cada uno de sus hombres tenía que decir lo mismo a los prisioneros liberados. Empezaron a salir de la nave pero esta vez uno de sus hombre haría ruido para que los Wraith los detectaran, luego abandonarían a los prisioneros para que los Wraith obtuvieran la información para ponerse en marcha y atacar la ciudad de los antepasados.
Todo salio casi perfecto, los Wraith recuperaron a los prisioneros mientras que él y sus soldados escapaban, lamentablemente un soldado también había sido atrapado, pero según Kolya sería un sacrificio para el bien de los Genii, ahora los Wraith sabría sobre los antepasados y podrían encargarse de ellos.
Los Wraith llevaron a los prisioneros ante la reina Wraith de la colmena, fueron interrogados por la reina y usados como alimento, tras terminar la Wraith dio un grito en forma de chirrido, la nave poco a poco empezó a despertar, los Wraith que hibernaban empezaron a levantarse de su largo letargo, para una vez más atacar a sus mayores enemigos y acabar con ellos. Pero no solo fue esa nave, por toda la galaxia, por todo el espacio la señal telepática de la reina Wraith fue avisando a las naves Wraith.
En Atlantis era un día normal, Harry veía como el doctor Beckett operaba a un paciente Genii de un tumor, todo parecía ir a la perfección, cuando de pronto la alarma comenzó a sonar.
A gran velocidad fue hacia la sala de control para saber que estaba pasando.
- ¿Qué sucede Fred?
- Los escáneres de largo alcance han empezado a emitir una señal muy fuerte.
- Ponlo en pantalla.
Fred así lo hizo y lo que vieron les aterro, por todo el espacio que tenían controlado veían como las naves colmena Wraith empezaban a despertar, las señales eran cada vez más claras. Harry entonces fue para hablar con Teyla, si la mujer podía conectar su mente con los Wraith podría averiguar que había hecho que la raza despertara tan pronto.
Fue difícil, se necesitaron varios intentos ya que al principio la mujer era controlada por los Wraith, pero poco a poco fue avanzando, con ayuda de Harry que se introdujo en su mente fueron capaces de saber sobre los planes de los Wraith y el motivo por el que habían despertado, cuando supieron la verdad no se podían creer que los Genii rebeldes hubieran sido capaces de algo así.
Convocaron una reunión no solo con los aliados de la galaxia Pegasus, sino con los de otras galaxias. La amenaza Wraith había que ser tomada en serio. Al cabo de dos horas todos los representantes de sus aliados estaban en la sala del consejo de Atlantis.
- Gracias por venir con tanta premura, debo anunciar el despertar de los Wraith.
Toda la sala comenzó a murmurar con temor y miedo, las historias sobre la raza que había obligado.
- Por lo que hemos descubierto los responsables son un grupo de Genii renegados que no aceptaban el cambio en el gobierno de su pueblo, no estamos seguros al cien por cien pero creemos que andan implicados en el despertar de los Wraith.
- ¿Qué se planea hacer ahora?
- Estamos al tanto de los movimientos de las naves colmena, por lo tanto intentaremos salvar a tanta gente como podamos de que sean atrapados por los Wraith, mientras agilizaremos la construcción de defensas y armamento por eso quiero pedir ayuda para que manden gente para las construcciones.
- No habrá problema Harry Potter - dijo el comandante Thor - enviaremos varias de nuestras naves como apoyo.
- Los Jaffa también ayudaremos con naves.
- Agradezco el ofrecimiento Teal'c, pero lamentablemente incluso con las mejoras que hemos proporcionado sus naves no están a la altura de las naves Wraith.
- ¿Habrá algo en lo que podamos ayudar?
- Si que lo hay, a pesar de lo que he dicho los Jaffa son una de las fuerzas de combate más poderosas, sus soldados están bien entrenados, necesito que se unan a soldados de La Tierra para realizar incursiones terrestres para desbaratar planes de los Wraith.
- Los Jaffa ayudaran de esa manera entonces.
Cada aliado ofreció su ayuda de una manera, ya fuera con naves o suministros, se planeaba como se iban a realizar los ataques, los planes defensivos, como atacar a los Wraith, sin tener que lamentar pérdidas humanas. Fue una reunión larga, que esperaban que llegara a que pudieran derrotar a los Wraith.
Cuando ya la reunión había terminado Harry veía como la situación en la ciudad seguía igual que siempre pero con algo más de tensión, la noticia sobre los Wraith había puesto nerviosa a la gente, era normal se habían preparado para detenerlos durante mucho tiempo y ahora por culpa de unos estúpidos podían no estar listos para combatirlos. Pero no podía lamentarse, la galaxia estaba en peligro y debía idear una manera de detener la amenaza Wraith.
- Te veo pensativo Harry Potter.
- Coronel Carter - dijo Harry mientras la mujer se ponía a su lado - es solo que no me esperaba tener que lidiar con algo así, claro que siempre estaba la posibilidad de ser descubiertos pero no de la manera que ha sucedido.
- No debes rendirte, cuando empecé a pelear contra los Goa'uld no creí que hubiera esperanza de victoria, pero poco a poco conseguimos ir ganando y haciendo aliados, no debes pensar que esta todo perdido.
- Lo se, pero aun así me siento intranquilo.
- Ese sentimiento es debido a que vas a ser padre, vamos a entrar en guerra y te gustaría sobrevivir a tu hijo, quieres que nazca en un mundo en paz no en guerra.
- Tiene sentido Sam, gracias por tus palabras.
- No tienes que darlas Harry, estoy para ayudar en lo que haga falta.
Las palabras de la militar cambiaron a Harry, eran palabras inteligentes y a la vez comprensibles, Harry tenía miedo por su hijo, por que tuviera que crecer con una vida como la que él había tenido, era eso lo que desde el despertar de los Wraith lo tenía tan inquieto.
Lejos de Atlantis, en la oscuridad del espacio, varias naves colmena se habían reunido, lo normal era que se comunicaran telepáticamente, pero ante la situación que tenían delante habían decidido reunirse. Las reinas de los Wraith estaban reunidas por primera vez en miles de años, desde la época en la que atacaron a los antiguos no habían vuelto a reunirse.
- Hacía tiempo que no nos reuníamos.
- Cierto, pero el descubrimiento de que nuestros antiguos enemigos aun existen nos obliga a atacar.
- Mandaremos varias naves para conocer a donde llegan sus defensas.
- Debemos sobrevivir tal y como lo hicimos antaño, no dejaremos que nos derroten.
Las reinas hablaban entre ellas telepáticamente, tenían una misión, un solo objetivo, destruir a aquellos que se opusieran a los Wraith, su raza era la más poderosa del universo y saldrían triunfantes.
- Aun no atacaremos.
Una voz potente surgió entre las sombras, un poder telepático que hizo que las reinas se pusieran de rodillas ante quien había hablado. Poco a poco la figura fue mostrándose, era una reina Wraith, pero en verdad era más que una simple reina, ella era la reina oscura, la primera reina de los Wraith, la que engendro la primera camada de su raza.
- Levantaos.
- ¿Qué debemos hacer?
- Fortalecernos, debemos multiplicar nuestro número, atacaremos a los habitantes de Atlantis de tal manera que no quedara resto de ellos.
- Majestad no tenemos los medios.
Quien hablo fue fuertemente golpeada contra la pared, la reina oscura había usado su poder para silenciar a aquella reina.
- No me contradigas o habrá una reina menos, yo proporcionare los medios - dijo la reina haciendo que de un escondite surgieran dos módulos de energía - serán usados para multiplicar nuestro número, uno de ellos para multiplicarnos, el otro para que seamos más resistentes y no necesitemos alimentarnos durante un tiempo.
- Si majestad.
La reina entonces dejo la sala, fue a sus aposentos donde tenía atados a varios prisioneros humanos de los que se alimento, le encantaba hacer sufrir a aquella especie, verlos suplicar por sus vidas.
El había sido el mago más grande, el hombre que había sido llamado a liderar a toda una generación, el era Albus Dumbledore que ahora miraba la inmensidad del espacio desde la nave espacial de Atenea. Si no lo hubiera visto con sus propios ojos no se creerían donde estaba, pero había sido una gran conmoción saber de donde provenía la magia de los magos. Al principio le fue difícil de creer, saber la verdad era abandonar todas sus creencias, pero ahora que había visto el poder de los Goa'uld estaba de acuerdo en ayudar a Atenea. No solo él, también ayudarían Ron, Molly y Minerva, aquellos que le habían sido fieles, ellos se encargarían de destruir al que había sido su caída, destruirían a Harry Potter.
Atenea se encontraba buscando una manera de atacar a sus enemigos, su raza, su poderosa raza estaba ahora extinguida, solo quedaba ella para devolver a los Goa'uld a su esplendor, pero era difícil. Sabía que la estaban buscando, por suerte años en La Tierra investigando a su gente le había ayudado a saber escabullirse cuando tenía problemas con las autoridades del planeta. Pero no sabía que hacer, sus enemigos eran poderosos y numerosos.
- No debes preocuparte Atenea.
Una poderosa voz dijo aquellas palabras, la Goa'uld se quedo sorprendida ya que conocía aquella voz, era la voz de Anubis, pero supuestamente había sido derrotado por el llamado Harry Potter. Vio como una débil sombra se acercaba a ella.
- ¿Anubis? ¿cómo es posible?
- Me queda poco tiempo, en el último momento pude enviar una parte de mi ser para ser salvado pero poco a poco me he ido consumiendo.
- ¿Qué haces aquí?
- Ayudarte, con mis últimas energías voy a darte el conocimiento para ir a un lugar donde os ayudaran a derrotar a nuestros enemigos, pero debes saber que debes tener cuidado ya que a quienes vas a ver son tan peligrosos como los enemigos que enfrentamos.
- ¿De quien se trata?
- Se trata de los Ori, viejos enemigos de los que llamamos los Antiguos.
- ¿Qué debo hacer?
Ante la pregunta la débil sombra entro en el cuerpo de Atenea, la última de los Goa'uld sintió como el conocimiento entraba en su mente, ahora sabía sobre los Ori y como localizarlos.
Fue hacía donde se encontraba Dumbledore, encontró al hombre mirando por una ventana la inmensidad del espacio.
- Dumbledore, necesito tu poder y el de tus acólitos.
- ¿Qué pasa?
- Tengo una manera de acabar con nuestros enemigos, pero debemos ir a un sitio.
- ¿Dónde?
- Esta bastante lejos, por eso necesito que con vuestro poder potenciéis los motores de la nave.
- Llamare a los otros.
Al cabo de unos minutos Dumbledore, Molly, Ron y Mcgonagall se juntaron en el generador de la nave, normalmente la nave tenía su propia fuente de energía, pero estaba preparada para ser aumentada con los poderes que usaban los magos, usando su poder combinado empezaron a enviar energía hacia la nave. Era una nave preparada por Anubis que se alimentaría de su poder, no la había podido ver en funcionamiento pero la nave serviría para destruir a todos sus enemigos. Atenea sabía que sería un viaje largo, pero era necesario para poder tener una oportunidad para derrotar a sus enemigos.
Durante el viaje cada uno pensaba en su vida anterior, pero todos tenían a una persona en su mente, una persona de la que querían vengarse, esa persona era Harry Potter, aquel que les había privado de su gloria.
Los Ori gobernaban su territorio con bondad y poder a aquellos que les adoraban, no les pedían más que lo necesitaban, su adoración para tener el poder de someter a las razas inferiores que se oponían a ellos. Ir en contra de las enseñanzas de origen era traición y todo traidor era exterminado por su poder y el de sus súbditos. En su territorio todo era normal, vigilaban por medio de sus enviados, los llamados priores observaban a la gente que debía adorarlos. Si encontraban algún atisbo de intento de rebeldía eran exterminados, quien se negara a seguir sus enseñanzas o contradecía el libro de origen no vivía para contarlo. Pero tras mucho tiempo sintieron algo que no habían esperado sentir, una nave estaba llegando a sus dominios, era un tipo de nave que no conocían, pero el poder de las personas que iban en ella era interesante. Era un poder como el suyo pero en mucha menor medida, aunque el poder de uno de ellos era grande en comparación con el resto.
Atenea sabía que se encontraban en los dominios de los Ori, por lo que había aprendido los seres ascendidos de esta parte del universo ya sabrían que estaban en sus territorios. No se hizo esperar, al contrario que en una luz calida como había visto a Anubis, una figura en forma de fuego apareció ante ella, era una figura de gran poder, un poder como nunca había sentido. La Goa'uld al momento se puso de rodillas.
- Saludos poderosos Ori.
- Vemos tu mente, lo que has venido a hacer aquí.
- Entonces sabrán que sus antiguos enemigos aun viven.
- Somos los Ori, nuestro poder es absoluto, destruiremos a aquellos que nos enfrenten.
Justo en ese momento la nave se volvió a mover fuera del territorio Ori, de esa manera Atenea había hecho que los Ori se involucraran en la guerra contra los Antiguos, por suerte se habían alejado para evitar caer esclavos de los poderosos ascendidos. Sabía que los ascendidos de su territorio no intervendrían directamente, pero ahora la lucha entre los Ori y los Antiguos comenzarían, ella usaría esa lucha para volver al poder que merecían los Goa'uld.
Fuego, una gran sala llena de fuego, en ella varias figuras se miraban las unas a las otras, su poder provenía de aquellos que les adoraban, por eso por mucho que quisieran sus seguidores nunca ascenderían, no estaban dispuestos a compartir el poder que tenían. Los Ori manipulaban los planos inferiores haciéndoles creer que con suficiente veneración llegarían a ser como ellos. Ilusos e ingenuos les daban el poder que necesitaban.
- Hemos descubierto donde fueron los traidores.
- Deben ser destruidos, solo hay un poder y es el poder de los Ori.
- Debemos preparar nuestros ejércitos, purificar el universo y extender la voluntad de Ori.
- Los priores serán avisados, al igual que nuestros enemigos se han preparado nosotros haremos lo mismo, cuando les ataquemos serán conquistados rápidamente.
- Tras eso cuando todos los seres inferiores nos adoren, tendremos el poder de atacar a los otros.
Los Ori terminaron su conversación, era hora, los priores fueron avisados de lo que debían hacer, la construcción de naves comenzaría, se reclutaron soldados para la guerra que iba a comenzar. En cada aldea, en cada ciudad, los priores juntaron a la gente, debían transmitir el mensaje de los Ori.
- Durante sus vidas han vivido en paz, los Ori os han recompensado con su poder y habéis sido fieles adorándolos, pero ahora los Ori requieren de hombres fuertes, de aquellos valientes que estén dispuestos a luchar por el bien de los Ori, para extender el poder de los Ori por los confines de universo.
Los fieles comenzaron a alabar a los Ori, había algunos que no lo querían hacer, pero fingían para no ser descubiertos, esperaban que algún día conseguir reunir las pruebas de que el libro de origen estaba equivocado, que los Ori, solo eran unos tiranos, que habían mentido sobre ellos, sobre lo que predicaban y su origen.
La construcción de las naves Ori no fue fácil, para los habitantes de la galaxia Ori que nunca habían visto una nave espacial pensar que algo así podía existir era surrealista. No solo eso, sus conocimientos tecnológicos no eran muy avanzados y aunque seguían las instrucciones de los priores les era bastante difícil.
Pero poco a poco las naves se iban creando, los Ori tenían pensado construir cuatro naves para marchar sobre la galaxia de sus enemigos, en su arrogancia no pensaban que pudieran igualar su armamento y su poder, era cierto que construirían más naves, pero creían que sería suficiente atacar de primera con esas naves. Pero las naves viajarían de una manera rápida por lo que empezaron la creación de un Stargate lo suficientemente grande para que sus naves pudieran atravesarlo, para así poder llegar a la galaxia que tenían que conquistar, así no gastarían energía en el viaje y atacarían con todas sus fuerzas.
Samantha Carter no se esperaba aquella vida, si hace años cuando entro en el comando Stargate le hubieran dicho que trabajaría en una ciudad que era a la vez una nave extraterrestre y se encontraba en otra galaxia no se lo hubiera creído. Pero a raíz del incidente con el detestable Mckay era la jefa científica de La Tierra establecida allí. Aquel día se encontraba supervisando aquella mañana la construcción de varios satélites de combate, al contrario que los satélites defensivos, estaban siendo preparados para poder ser enviados a través del Stargate y poder no solo vigilar a sus enemigos, sino poder atacar las naves Wraith en cualquier lugar. Vio como Harry se ponía a su lado con rostro inquieto.
- ¿Ha pasado algo?
- En realidad es lo que no ha pasado, desde el despertar de los Wraith creí que atacarían para comprobar en verdad nuestro regreso, pero no hay señales de actividad Wraith.
- Es como si no se comportaran como antes habían hecho.
- Es lo que me parece raro, como si hay alguien que dirigiera a los Wraith, alguien de enorme poder ya que supuestamente tienen varias reinas, pero Ganos dice que nunca había visto tal organización por parte de la raza.
- Los escáneres muestran una gran concentración de Wraith al otro extremo de la galaxia, tienen que estar haciendo algo, sino no tiene sentido.
- Pero no son solo los Wraith, hay algo que me preocupa Sam, tengo un temor en el pecho de que algo terrible va a pasar.
Estuvieron hablando tranquilamente de sus temores, pero no solo de eso, a Harry le encantaba escuchar las aventuras de Sam en el comando Stargate, las diferentes misiones que había tenido y a la gente que había conocido. Harry era un gran interlocutor que apreciaba una buena conversación y eso a Sam le gustaba.
Desde la distancia dos figuras miraban como Sam y Harry hablaban, Ganos y Chaya se encontraban riendo ante la situación del joven.
- Cuanto crees que tarde en darse cuenta.
- No se que decir Ganos - dijo Chaya - le esta pasando lo mismo que con nosotras, se dan cuenta un poco tarde de sus sentimientos.
- Pero ese es el encanto que tiene Harry, a pesar de todo lo que ha pasado, de lo adulto que quiera parecer, es muchas veces tan inocente en el amor como un niño pequeño.
- Eso es lo que le convierte en alguien tan especial, en un joven amable, risueño, pero a la vez protector y serio cuando tiene que serlo.
Estuvieron observando al joven y a la que sospechaban que iba a ser la siguiente pareja de Harry.
Harry y Sam siguieron hablando tranquilamente si ser conscientes de que eran observados, caminaban, conversaban, no se dieron cuenta de que inconscientemente habían cogido la mano del otro. Se miraron sonriendo, Harry sintió una fuerte conexión con la mujer, algo que no había sentido ni con Ganos ni con Chaya. El joven abrió los ojos, no podía ser, lo había leído, pero nunca se espero que le pasara a él. Harry hizo lo único que se le vino a la mente, beso a la mujer, un beso apasionado, lleno de sentimientos. Fue un beso que sorprendió a la mujer, pero por alguna razón le respondió, de pronto a su alrededor una luz empezó a surgir, una luz brillante, calida y llena de amor les rodeo. Cuando se separaron vieron como Ganos, Chaya y Rowena llegaban a donde se encontraban.
- Harry ¿qué acaba de pasar?
- Un bono de almas - dijo Rowena - es cuando el alma de dos personas están en sintonía, cuando sus almas se aman tanto que un simple beso desencadena lo que ha sucedido.
- Eso quiere decir que ahora es como si estuvierais casados - dijo Ganos - felicidades Sam, has conseguido casarte con Harry antes que Chaya y yo.
- No se que decir.
- No te preocupes, sabíamos que entre los dos estaba surgiendo algo muy fuerte - dijo Chaya para calmar a Sam - pero lo del bono de alma ha sido una verdadera sorpresa.
- Cuando nos hemos cogido la mano he notado la conexión que teníamos - dijo Harry con voz algo sorprendida aun por lo que había pasado - había leído sobre los bonos de alma y es por eso que te he besado, para estar seguro de que no me estaba volviendo loco de lo que estaba sintiendo por ti.
- ¿Por qué creías que te ibas a volver loco?
- Ya estoy con dos hermosas mujeres, una de las cuales estoy esperando un hijo, como crees que le afecta eso a un joven que aun no ha alcanzado los veinticinco años saber que puede estar enamorado de una tercera mujer.
Las palabras de Harry eran ciertas, que alguien tan joven ya estuviera comprometido con tres mujeres era surrealista, las mujeres se rieron ante las palabras del joven. Estuvieron el resto del día hablando y conversando, Rowena de vez en cuando bromeaba que como Harry siguiera así iba a tener una mujer para cada día de la semana.
Pero no solo Harry era la única persona en Atlantis que estaba en una relación, Ginny junto a Hannah eran una de las parejas más divertidas y apasionadas de la ciudad. Hacía un par de semanas habían decidido tener un hijo o una hija, como en el mundo mágico las relaciones entre personas del mismo sexo no estaban mal vistas había pociones para que una de ellas se quedara embarazada, al final fue Ginny quien decidió ser la que tendrían su primer hijo. Era cierto que alguna gente de La Tierra y de la galaxia Pegasus, nunca habían visto una relación de una pareja del mismo sexo, pero eran tratadas como una pareja heterosexual, no parecía haber ningún tipo de problemas de odio ni de prejuicios. La relación de la joven pareja de brujas hizo que sobre todo muchos terrícolas no tuvieran problemas y se animaran a mantener relaciones con personas de su mismo sexo.
Por otro lado los gemelos Weasley seguían con una relación con dos mujeres de la galaxia pero aun no habían decidido dar el siguiente paso. Las novias de los gemelos bromeaban con que como iban a tener hijos cuando los mismos gemelos se comportaban como críos pequeños, aquellos comentarios hacía que los gemelos se sintieran ofendidos, pero en verdad amaban a sus respectivas novias con todo su ser.
Para Neville era un gran momento, era feliz con lo que hacía, tenía dos hermosas novias, a las cuales quería con todo su corazón y por último estaba esperando un hijo de cada una de sus novias. Su primera relación fue con Hermione, ambos se confesaron su amor después que Harry tuviera que animar a Neville tal y como habían hecho anteriormente con él. Por lo visto el joven no se atrevía a dar el siguiente paso con la joven de pelo castaño y tuvo que ser Harry quien le diera el empujón para hacerlo.
La otra pareja del joven era Susan Bones, ambos de una gran amistad desde hacía muchos años habían empezado una relación de fuertes sentimientos. Fue Susan quien se declaro a Neville al ver como el joven se declaraba anteriormente a Hermione, la joven Bones desde hacía tiempo sentía algo por Neville, pero por haber sido amigos tanto tiempo no sabía si el joven la iba a rechazar. Pero tuvo que ser valiente cuando vio como el joven regordete comenzaba una relación con Hermione. Fue una confesión difícil pero que Neville no tuvo problemas en aceptar, a decir verdad, el joven tenía sentimientos también por Susan pero por el mismo motivo que su amiga no se lo había confesado.
En el resto de Atlantis se formaron varias relaciones, gente de La Tierra con gente de la galaxia Pegasus, antiguos se relacionaban con los descendientes de aquellos de su raza que habían marchado a La Vía Láctea. Ahora ya no había alianzas, no había gente de diferentes mundos o planetas, eran una gran familia. Una familia que lucharía por su felicidad y por la de la gente que amaban. Una familia que lucharía contra la amenaza que suponían los Wraith y que no se rendirían.
Otro capítulo más, como he dicho al principio me ha costado bastante terminar el capítulo, pero estoy bastante satisfecho. Agradezco los reviews que me han dejado y el apoyo recibido.
Por otro lado en el último capítulo pregunte sobre mi siguiente proyecto, expuse dos propuestas. Al final voy a intentar cuando termine esta historia escribir las dos, intentaré ir a un capítulo de cada historia por mes para ver si me veo capaz tanto de escribir. Voy a poner un breve resumen a continuación de cada una de las historias.
Harry Potter, el héroe renacido (crossover Harry Potter/Smallville luego más adelante Avengers): En la batalla del ministerio Harry evita que Sirius caiga a través del velo, pero por salvar a su padrino es el que es enviado a través del portal. Pero en realidad no muere, es enviado a la zona fantasma donde se encontrara con Kara. Harry/harem (Kara, Zatanna de Smallville. Natasha en Avengers). Seguramente añada más personas al Harem pero de momento esas son las tres mujeres que he pensado.
Harry Potter, el maestro de la sangre: Al final del tercer año Harry descubre que su madre era adoptada. Lily era en realidad Fae y que tiene una medio hermana llamada Bo. Harry contacta con la comunidad Fae para abrazar su herencia y escapar de las manipulaciones e intrigas que le esperan en Hogwarts. Harry va a tener poderes de íncubo por parte de su madre y poderes de sabio de sangre por parte de su padre.
Si tienen alguna duda o sugerencia escríbanme a mi email.
