Otro capítulo más. Espero que les guste y me dejen muchos reviews. Estoy muy contento debido a que solo con cinco capítulos ya he llegado a los cincuenta reviews, eso quiere decir una media de diez reviews por capítulo. Esté capítulo esta dividido en dos partes, aquí les traigo la primera parte, la segunda parte espero tenerla para dentro de al menos un par de semanas. Nos vemos al final del capítulo.
Capítulo 6
Guerra 1º parte
La nave salto al subespacio, otra batalla ganada, más gente liberada, pensaba Samantha Carter mirando desde la sala de control de la nave. Habían pasado ya seis meses desde que los Wraith habían despertado, cinco meses desde que también había empezado una relación con Harry Potter.
Desde que había empezado la guerra contra los Wraith habían decidido mover Atlantis, fueron a otro planeta acuático para así poder no ser detectado por los Wraith. El plan funciono a la perfección ya que a las tres semanas de partir del planeta donde estaban, el planeta fue atacado por los Wraith por cuatro naves colmenas que fueron destruidas por los satélites. Fue una pequeña victoria ya que vieron como una señal salía de la última nave en ser destruida avisando que Atlantis no se encontraba en aquel planeta. Una lastima, Harry había pensado inteligentemente que los Wraith creyeran que seguían ahí, pero no se esperaban que descubrieran el engaño tan fácilmente.
Desde entonces se habían dedicado sobre todo a evitar que los Wraith capturaran humanos para alimentarse, gracias a que sabían por donde circulaba cada nave Wraith podían anticiparse a sus movimientos, gracias a eso aparte de salvar a la gente habían podido destruir un total de diez naves colmena Wraith. No era una gran victoria ya que la flota Wraith estaba aumentando a niveles inmensos, se había notado como en el tiempo que llevaban despertados, el número de naves había aumentado considerablemente. Harry lo había atribuido a que seguramente los Wraith tenían varios módulos de energía. Fue lo mismo que la última vez pero al menos esta vez estaban preparados ya que conocían mejor la tecnología y armamento Wraith. Era cierto que con el añadido de energía las naves eran más potentes pero Harry había previsto el contratiempo y se habían preparado mejores armas.
Pero si la guerra contra los Wraith era difícil se convirtió en algo más problemático cuando Harry recibió una llamada desde La Tierra avisando de un problema en un planeta de la Vía Láctea. Harry tuvo que partir, pero cuando el joven volvió estaba pálido y con una expresión de derrota en su rostro. Tras avisar al consejo aviso que los antiguos enemigos del pueblo alterano como se llamaron los antiguos en tiempos remotos había descubierto la Vía Láctea. Los Ori estaban preparándose para una guerra que podría ser una tragedia. Habían comenzado mandado un emisario a un planeta para que sus habitantes adoraran a los Ori, no había sucedido y fueron exterminados, pero cuando Harry llego al lugar vio como el planeta ya no existía, los Ori usando seguramente un agujero negro al otro lado estaban alimentando un campo de energía para tras la destrucción del planeta crear un Stargate, en realidad un Súper-Stargate debido al tamaño. Eso solo significaba una cosa que los Ori tenían naves preparadas para cruzar el Stargate y atacar la galaxia.
El Stargate estuvo a punto de completarse hasta que una pequeña nave Goa'uld se coloco en una de las ranuras haciendo que el circuito fallara. No sabía quien había sacrificado su vida, ya que en cuanto el Stargate se conecto debido a la nave exploto por completo. Al final Harry descubrió por medio de Daniel Jackson que se había tratado de una mujer llamada Vala Mal Doran, la mujer había sacrificado su vida para evitar que los Ori llegaran a la galaxia. Daniel le contó como había conocido a la mujer, lo enérgica que era, fue una gran perdida ya que Vala fue anfitriona de Qetesh una Goa'uld hasta que fue liberada por la Tok'ra un grupo de Goa'uld fuera del grupo de señores del sistema que solo buscaban vivir en paz y despojarse del estigma de ser catalogados como monstruos por su vinculo con los señores del sistema. Vala tenía grandes conocimientos sobre muchos de los entresijos de la galaxia, como ladrona y timadora sabía muchos secretos de la gente y tenía numerosos contactos, no solo eso, al ser anfitriona de un Goa'uld podía usar su tecnología por lo que hubiera sido una aliada muy útil.
Pero los actos de los Ori dejaron ver a Harry que su galaxia natal iba a necesitar ayuda, pidió a Helia que usando la otra nave ciudad fuera a la Vía Láctea para monitorizar el espacio de la galaxia, el joven estaba seguro que los Ori intentarían de nuevo ir hacia la galaxia y había que evitar otro Súper-Stargate.
Durante los últimos meses los Ori habían mandado varios emisarios para expandir el mensaje de Origen, algunos mundos ya estaban en control de los Ori, pero por suerte aquellos mundos que se habían negado a obedecerlos había sido protegidos por las fuerzas de la alianza.
Para Samantha era como empezar de nuevo con los Goa'uld pero esta vez eran dos enemigos a la vez, dos enemigos muy poderosos.
- Sam.
- ¿Qué pasa Neville?
- Los escáneres informan de que se aproximan a nuestra posición varias naves colmena Wraith, son un total de tres, pero una de ellas se ve diferente.
- Ocultémonos, veamos que tipo de nave es.
Las naves tenían un buen sistema de ocultación para evitar batallas innecesarias o misiones de rescate o exploración en territorios hostiles. Vieron como tres naves colmena Wraith aparecían, dos de ellas eran normales, si un poco mejoradas pero no había mucha diferencia, pero la última nave era muy diferente. El casco de la nave era mucho más grueso de lo normal, la potencia de la nave era increíble.
- Sam la nave colmena esta activando su armamento.
- Preparad las armas destruir las dos colmenas más pequeñas para que no apoyen a la grande.
Así lo hicieron, las dos naves fueron destruidas en menos de un minuto, pero entonces la nave colmena que quedaba disparo sus armas. Los ataques fueron repelidos por los escudos de la nave, pero no sin consecuencias.
- Sam, la energía del escudo ha caído un cinco por ciento.
Aquello aterro a Sam, esa nave alimentaba sus escudos con módulos de energía o como ella los llamaba módulos de punto cero o MPC. Si los Wraith eran capaces de superar sus escudos tenían un problema.
- Atacar con todo lo que tengamos, usar los drones y las armas de energía.
Fue una batalla brutal, la potencia de las armas de la nave atlantiana era grande y al cabo de varios minutos consiguió pasar el duro casco de la nave para así poder destruirla. Decidieron volver a Atlantis para informar de su encuentro y de lo que había pasado. Era increíble una sola nave Wraith había bajado el nivel de los escudos en casi un sesenta por ciento, era cierto que la nave solo tenía un MPC para alimentar los escudos, pero no quería imaginarse lo que sería capaz de hacer un grupo de esas naves.
En cuanto llego a Atlantis reunió de emergencia al consejo, con calma explico su encuentro y los datos de la nave.
- Es un grave problema, nunca antes los Wraith había creado este tipo de naves.
- Debemos saber de cuantas naves de este tipo disponen Ganos - dijo Sam - si una sola de estas naves ha bajado el nivel de los escudos tanto no quiero saber que podrían hacer más de esas naves.
Estuvieron analizando los datos concienzudamente, no querían dejar nada al azar. Al final los datos dejaron ver las mejoras de las naves colmena, el casco era al menos cinco veces más potente, las armas habían aumentado la potencia diez veces, sus sensores había mejorado ya que nunca antes una nave Wraith había localizado una nave atlantiana cuando estaba en ocultación. Gracias a ese conocimiento no solo buscaron una manera de poder destruir esas naves sino sobre todo de localizarlas. Destruir las naves sería difícil, pero habían conseguido localizar todas las naves colmena mejoradas en la galaxia siendo en total diez de esas naves. Pero también vieron como un par de esas mismas naves parecían alejarse de la galaxia, determinaron que buscaban otros lugares fuera de la galaxia para exterminar y conquistar.
Toda la información fue mandada a Harry el cual estaba en la Vía Láctea ayudando por si los Ori estaban construyendo otro Súper-Stargate, habían conseguido analizar las especificaciones del que había sido destruido para así poder detectar alguna señal idéntica para poder localizar el Súper-Stargate.
Harry se encontraba a bordo de su nave cuando le llegaron las especificaciones de la nueva nave Wraith, el joven se sorprendió de que los Wraith hubieran creado unas naves tan poderosas, eran un verdadero peligro sobre todo saber en que estado una sola nave había dejado los escudos de una de sus naves.
- Harry Potter - se activaron las comunicaciones internas de la nave - ¿puedes venir?
- Claro Thor.
El comandante de la flota Asgard estaba en la nave de Harry ayudándole con el problema de los Ori, por su parte Harry buscaba alguna manera de evitar la extinción de la raza Asgard, la degeneración de su raza estaba llegando a limites donde la clonación que era el método que usaban para seguir vivos era ya casi inviable.
Aquel fue uno de los trabajos más difíciles de Harry, tenía los datos sobre la raza Asgard, tenía información sobre los antepasados de los Asgard pero cabe decir que sus progresos estaban siendo infructuosos.
- ¿Pasa algo Thor?
- Nuestros escáneres están detectando una nave que se acerca.
- ¿Qué tipo de nave?
- Solo es de una raza que quiere conocerte.
Al cabo de unos instantes una nave apareció en el horizonte tras viajar por el subespacio. Harry miraba la nave sorprendido, conocía el tipo de nave de cuando había estudiado sobre los aliados que tenían los antiguos, ante él estaba una nave de la raza Nox. De pronto una señal llego hacía la nave en forma de mensaje.
- Saludos, somos los Nox, deseamos conocer al hombre llamado Harry Potter.
Harry estaba sorprendido de aquello y miro a Thor que le asintió, ahora tenía claro que el comandante de la flota Asgard tenía algo que ver con esa situación. Seguramente había planeado esa reunión para que Harry pudiera conocer a los Nox. Harry fue al momento tele-transportado a la nave Nox.
Era una nave muy diferente a todas las que había visto hasta ahora, estaba claro que tecnológicamente estaban al nivel de los Asgard y los Antiguos, pero Harry veía una nave preparada no para la guerra, sino para la curación y la paz.
- Bienvenido Harry Potter, gran consejero de Atlantis, descendiente de nuestros antiguos aliados.
- Es un honor para mí estar a bordo de su nave.
Harry entonces vio como una figura aparecía por una parte, era un hombre mayor, es lo que parecía, le recordaba mucho a los mitos sobre las hadas del planeta Tierra.
- Hace diez mil años, nuestras razas formaron una gran alianza en nombre de la mejora del universo, cierto que tuvimos divergencias sobre los caminos ya que nosotros intentábamos sobre todo buscar la paz pero su pueblo era más belicoso.
- Cierto ¿cómo debo llamarlo?
- Puedes llamarme Tarim.
- Como ha dicho es cierto que nuestros métodos pueden diferir, pero solo buscamos el bien de los seres del universo.
- Lo se, pero ahora ese bien y esa paz están comprometidas.
- Los Ori y los Wraith, me imagino que los Asgard les tendrán al tanto.
- En efecto Harry Potter, tales amenazas son muy graves, pero eso no es lo que más nos preocupa.
Harry le miro extrañado, acaso había una amenaza mayor que las dos razas contra la que se encontraba luchando.
- Dime Harry Potter ¿qué sabes de cada una de las otras tres razas que componían la alianza?
- Una pregunta interesante Tarim, se que en la alianza estaban los Asgard cuyo caminos tecnológicos fueron más parecidos a los de los Antiguos, por otro lado están ustedes los Nox cuya raza prefería la paz y la curación para evitar daños, así mismo son la raza de los Furling los cuales desaparecieron hace ya varios miles de años sin saber sobre que fue de ellos.
- En realidad los Furling han estado en contacto con nuestra raza, fueron ellos los que vieron lo que en un futuro podía pasar.
- ¿Qué quiere decir?
- Se dice que los Furling auguraron hace tiempo que al igual que existió una alianza de razas para llevar al universo a su esplendor, se levantaría un peligro que querría llevar al universo al caos y a la destrucción.
- Teme que los Ori y los Wraith puedan llegar a ser una alianza.
- En un principio si, cuando los Asgard nos informaron sobre el problema de las dos razas consultamos a los Furling, pero ellos han dilucidado que no se trata de eso.
- Una raza peor que los Ori y los Wraith juntos, es lo que quiere decir, eso es augurio muy problemático.
- Lo se Harry Potter, es por eso que te hemos informado, deberás estar atento a los indicios.
- Gracias por avisarme, es un verdadero honor para mí que me hayan revelado la verdad sobre su raza y sobre los Furling.
- La alianza debe ser fuerte, has demostrado estar a la altura.
- Espero volver a verlos, pero esta vez en una situación que no sea para detener el mal del universo, sino para retomar mejor la alianza.
- Hasta la próxima vez Harry Potter.
Harry entonces volvió a ser tele-transportado a su nave, allí Thor lo esperaba deseando que el joven le contara.
- Las cuatro razas vuelven a estar unidas, la alianza debe estar preparada para lo que viene.
- En efecto Harry Potter, durante mucho tiempo se ha vaticinado que llegaría el día en que el universo se enfrentaría a una amenaza tal que no solo las cuatro razas, sino el resto de razas de universo tendrían que estar unidas.
- ¿Qué puede ser? ¿qué tipo de mal u raza puede ser tan peligrosa?
- Mucho se ha especulado Harry Potter, pero a pesar de eso nunca ha habido un indicio del cual sería la amenaza.
- Espero que lleguemos a descubrir de que se trata y a la vez podamos lidiar con el problema de los Wraith y los Ori.
- Sigamos mientras con nuestro trabajo Harry Potter.
Así lo hicieron, Harry mando un mensaje codificado para que solo sus novias y Rowena lo pudieran leer, les explico sobre su encuentro con los Nox y lo que le habían advertido la raza. Para Ganos que había sido al principio una de los artífices de la alianza había sido toda una sorpresa saber lo que habían augurado los Furling
El tiempo pasó, las batallas contra los Wraith eran cada vez más intensas, habían destruido varias naves Wraith entre ellas un par de alto nivel, pero también habían tenido graves pérdidas, varias naves de aliados habían sido destruidas en las batallas.
Por otro lado habían conseguido localizar un nuevo Súper-Stargate en la Vía Láctea, había sido gracias a Vala, la cual en realidad estaba viva en la galaxia Ori, la mujer había encontrado unas piedras de comunicación de tecnología antigua con la que ocupando el cuerpo de Daniel Jackson había podido informar al comando Stargate. El problema fue que cuando llegaron donde el Stargate este se estaba activando y al momento un total de seis naves aparecieron, fue un ataque brutal, una batalla que no olvidarían, veinte naves Jaffa, cuatro naves terrícolas, dos naves Asgard, dos naves atlantianas y la nave ciudad que tripulaba Helia estaban preparados para combatir.
Al cabo de media hora la batalla termino, de las naves Ori quedaron dos que saltaron al subespacio, pero por el otro lado hubo grandes pérdidas, de las naves Jaffa solo quedaron cuatro, una de las naves terrícolas fue destruida al igual que una de las naves de Asgard, sino hubiera sido por la presencia de la nave ciudad no se hubieran podido proteger el resto de naves, las armas de los Ori eran de gran potencia y de no ser por los poderosos escudos de la ciudad no hubieran sobrevivido.
Lo que más aterraba era que según la información que Vala les había dado esa era solo la primera oleada de naves, supuestamente en construcción había otras cinco naves al menos que ella supiera. Decidieron que en vez de naves prepararían a toda velocidad los satélites ofensivos más potentes que pudieran, así si el Stargate se activaba los satélites podrían hacer frente al ataque, aparte de avisar de más naves, los satélites estaban preparados para detectar sus movimientos por si escapaban. Así podían tener controladas a las naves Ori por si no eran capaces de destruirlas.
Siguieron a las naves Ori que aun había para poder destruirlas pero al final solo destruyeron una ya que de la otra nave llego una señal indicando que Vala se encontraba en la nave. Cuando la nave aterrizo en un planeta para que sus habitantes fueran o convertidos a origen o exterminados aprovecharon para infiltrarse en la nave. Mientras un grupo de soldados protegía a la gente del planeta, Harry junto con un pequeño grupo se infiltro en la nave para rescatar a la mujer. En el grupo iba Daniel Jackson el cual estaba muy preocupado por la mujer, investigaron por completo la nave, gracias a Harry los pocos guardias que quedaron fueron incapacitados y pudieron encontrar a la mujer. Se encontraba en un cuarto y parecía que estaba en buena salud.
- Vala.
- Daniel ¿qué hacéis aquí?
- Hemos venido a por ti, podemos escapar.
- No me puedo ir, no sin ella.
- ¿Qué pasa Vala?
Harry miro la mente de la mujer y vio a que se refería, durante su estancia en la galaxia Ori, se había quedado embarazada, pero no era un embarazo normal, había sido fecundada por el poder de los Ori, lo habían hecho para así tener en su galaxia un ser humano con los poderes de los Ori. Era algo peligroso, si los habitantes de la galaxia veían a alguien con los poderes de los Ori podrían llegar a creer las creencias de la raza y unirse a ellos.
- Vala, cálmate - dijo Harry - encontraremos a tu hija, no te preocupes.
Nadie dijo nada, Daniel se quedo sorprendido de saber que Vala tenía una hija, seguramente durante su estancia en la galaxia Ori habría conocido a alguien y se había vuelto una mujer responsable. Es lo que pensaba el hombre sin saber que la mujer desde que lo había conocido no había dejado de amarlo, de sentir por el doctor una pasión increíble.
Intentaron buscar a la niña sin éxito, Vala a petición de la muchacha de un nombre le había puesto Adria a su hija, pero lamentablemente no pudieron dar con ella y tuvieron que salir de la nave ya que los soldados estaban regresando. No era momento de luchar, por suerte la misión de rescate había sido un éxito en parte, una lastima no haber encontrado a la hija de Vala.
Harry le explico a Daniel sobre el embarazo de Vala, sobre lo que le había sucedido, el hombre entonces fue a la habitación donde se encontraba la mujer.
- ¿Puedo entrar Vala?
- Claro Daniel, gracias por venir a por mí.
- No tienes que darlas, te arriesgaste para poder hacernos llegar la información, gracias a ti pudimos interceptar las naves Ori y destruir cinco naves.
- Pero habéis sufrido grandes pérdidas.
- Cierto, pero aquellos que han muerto lo han hecho para defender sus hogares, mira los Jaffa, estuvieron cientos de años esclavizados por los Goa'uld, no querían que después de ganarse su libertad volver a ser esclavos, han luchado como ellos han querido aunque eso les costara la vida.
- Lo se.
Fue una conversación tranquila donde Vala poco a poco iba recuperando su confianza, tanto tiempo habiendo sido casi prisionera de los Ori habían cambiado a la mujer y le habían quitado la alegría y el descaro que la caracterizaban.
- Daniel me gustaría pedirte que te quedaras conmigo, no quiero quedarme sola.
- No te preocupes Vala, no te abandonare.
La mujer se quedo abrazada a Daniel hasta quedarse dormida, Daniel tumbo a la mujer en la cama y luego el se tumbo a su lado para que no estuviera sola, era raro, cuando conoció a la mujer solo veía a una ladrona que buscaba aprovecharse de la gente, pero estaba claro que Vala era diferente y poco a poco estaba enamorándose de la mujer.
En el subespacio, la única nave Ori que había sobrevivido a la batalla se marchaba rápidamente de sus atacantes, en su interior una joven de unos diez años de edad miraba al exterior, parecía tener diez años aunque no tenía ni una semana de vida. Ella había sido engendrada por el poder de los Ori, para llevar sus enseñanzas a aquella galaxia impura, a aquella galaxia donde habían huido los que antaño desecharon las enseñanzas de origen. Cuando había visto a los intrusos en su nave quiso atacarlos, demostrarles que el poder de los Ori era eterno, pero algo la detuvo, no algo, alguien más bien, había visto un gran poder en los ojos verdes de aquel joven, Harry Potter tenía entendido que se llamaba aquel joven, debía averiguar más sobre ese muchacho, hizo que la nave fuera hacia donde los escáneres mostraban que estaba la nave que les había alertado sobre esta galaxia, tenía que haber sido una victoria fácil, sabía que se defenderían pero no se esperaban que tuvieran el poder de destruir sus naves. En el espacio profundo la nave Goa'uld de Atenea se escondía, evitando que sus enemigos la encontraran, en ese momento una nave que Atenea identifico como Ori, apareció desde el subespacio. Atenea sabía que si los Ori estaban allí tendría que ser una buena razón, no iba a huir para provocar a tal poder, su nave apenas sería capaz de hacer un rasguño ante los poderosos escudos de los Ori, escapar no era una opción.
Atenea vio como entonces una niña aparecía en su nave como imagen holográfica.
- Quiero hablar contigo Atenea.
Era una voz poderosa, una voz que era increíble que viniera de una niña.
- Suba a mi nave.
Al cabo de unos minutos Atenea vio como la niña subía a la nave Goa'uld seguido de un hombre, uno de esos llamados priores que predicaban sobre los Ori.
- ¿Qué quieres de mi?
- Información, información sobre Harry Potter, información sobre a lo que me voy a enfrentar, cinco de nuestras seis naves han sido destruidas, pero ahora que te tengo delante veo cuales eran tus planes, querías que nos destruyéramos poco a poco y así luego tu atacar.
Atenea estaba aterrada, sus planes habían sido descubiertos, pero no podía hacer nada, no tenía nada con que luchar, por primera vez hizo algo que nunca se habría esperado, se puso de rodillas y rogó por su vida.
- Por favor, ten piedad de mí.
- No hay piedad, solo existe los que deciden servir a origen o ser sus enemigos, que harás.
- Aceptare las enseñanzas de origen.
Atenea dijo aquello con miedo, no quería, ella había sido tratada como una diosa, pero el poder de los Ori le aterraba demasiado.
- Trae a aquellos que dicen ser magos, quiero hablar con ellos.
Al cabo de unos minutos Dumbledore y sus tres seguidores entraron en la sala, habían sido informados sobre quien quería verlos por lo que se inclinaron en reverencia. Adria hablo al momento en que se sentaron.
- Quiero que me digáis sobre el tal Harry Potter.
Ante el nombre el más joven salto de su asiento furioso para consternación del resto de la sala.
- Que pasa con ese, solo es un idiota estúpido.
Al instante que las palabras salieron de la boca de Ron fue golpeado hacia atrás por el poder de Adria.
- No te atrevas a hablarme así.
- Por favor perdone a mi hijo - intervino Molly - aun esta furioso por que por culpa de Potter perdimos todo lo que teníamos.
Adria vio la mente del joven, era una de las mentes más patéticas que había visto, culpando a todo de los demás cuando el era el responsable de sus actos. Todas las mentes de los magos de la sala eran lo mismo, se habían creído superiores en su mundo hasta que fueron derrotados por Harry Potter. El único que merecía algo la pena era el tal Dumbledore, era poderoso, pero veía que al igual que los otros podía ser un problema por sus actos. No por su poder, sino que eran de mentes cerradas que le traicionarían al primer momento que tuvieran oportunidad. Adria se levanto con calma y se puso a hablar.
- Me esperaba algo más Atenea, pero ninguno de ellos llega al poder que sentí en Harry Potter, sobre todo el crío, el sería un grano de arena frente a una montaña.
Fueron palabras para ver la reacción de los magos y tal como se esperaba, el tal Ron no fue capaz de controlarse, intento abalanzarse sobre Adria pero la niña con un movimiento de su mano le estampo contra el suelo.
- Antes te he perdonado por petición de tu madre, pero has intentado atacarme, soy la enviada de los Ori, mi poder es absoluto y por tus actos mereces la muerte.
Nada más salir esas palabras de la boca de Adria el cuerpo de Ron empezó a convulsionar, Molly quiso ayudar a su hijo pero fue detenida por Dumbledore, el viejo no quería perder a la mujer por la estupidez del muchacho. Aun le podían ser útiles tanto Molly como Minerva.
Ron Weasley nunca antes había sentido tanto dolor, quería que se acabara, esperaba que Dumbledore le salvara, no sirvió de nada. Dejo de sentir el dolor pero fue cuando cayó al suelo muerto, maldiciendo a Potter, fueron los últimos balbuceos de la patética vida de Ron.
- Que quede claro, quien se oponga a mi sufrirá su destino.
Adria dejo vivos a los otros magos por que su poder era parecido al de Potter, pero no por que en un futuro pudieran derrotar al hombre, sino porque serían una distracción para atraer a su adversario.
La joven decidió volver a su nave, no sin antes darle a Atenea varios planos para que empezara a construir mejores naves, le dejo también diez hombres que le ayudarían. Gracias a esos hombres pero sobre todo a los que tenían magia podrían acelerar la creación de naves. Adria hizo aquello para que los Ori no perdieran más naves y así tener a su disposición más fuerzas para atacar. Tras eso decidieron que buscarían mundos aislados para así poder hacerse con seguidores y que los Ori fueran ganando poder en la galaxia.
Pero a pesar de todo, de planear para tener la mente despejada, la joven no podía dejar de pensar en Harry Potter, tras ver la mente de los magos se había dado cuenta de que fueron los actos del tal Dumbledore los que habían llevado al joven a ser quien era.
- Debe descansar señora, su cuerpo va a cambiar dentro de poco.
El prior entro en la sala, la joven sabía que tenía que descansar para su próximo cambio corporal así su poder sería mayor y podría controlarlo mejor. Fue a sus aposentos y mientras descansaba sus pensamientos estaban entre Harry Potter para ver como se enfrentaría a alguien así, sus otros pensamientos fueron para su madre Vala, la mujer que le había dado a luz, que le había puesto un nombre, por un lado no debía tener emociones, pero sentía un apego por la mujer que no entendía.
Harry se encontraba en aquellos momentos en su habitación descansando cuando un instrumento empezó a pitar, era uno de los instrumentos que tenía para monitorizar a Dumbledore y los que habían escapado con él, era sobre todo por si habían conseguido algún poder extraño, miro el dispositivo y vio que se trataba de que Ron el hermano de Ginny y los gemelos, había muerto. Debía decírselo, era cierto que desde que Ron perdió el apellido Weasley apenas le habían visto, pero eran familia y Harry sabía que debían saber que su hermano estaba muerto. Llamo a los tres hermanos para hablar con ellos.
- ¿Pasa algo Harry?
- Como bien sabéis cuando Dumbledore junto con sus tres seguidores escaparon de La Tierra, prepare un dispositivo para que me ayudara a conocer el estado de cada uno de los cuatro.
- ¿Sabes donde están?
- Eso no Fred, pero puedo saber si han tenido cambios mágicos, si han aumentado su poder o lo han disminuido.
- Eso quiere decir que sui estamos aquí es que o a Ron o a Molly les ha pasado algo.
- En efecto Ginny, siento decir que el dispositivo ha detectado que Ron ha muerto.
Los tres hermanos se miraron, a pesar de sus diferencias, de los problemas que habían causado tanto Ron como su madre, no los deseaban muertos, solo que fueran castigados por sus crímenes, pero no muertos.
- ¿Podemos volver a La Tierra a avisar al resto de la familia?
- Claro que si George, deben saber sobre Ron.
Los tres hermanos se prepararon para partir hacia La Tierra, serían acompañados por sus respectivas parejas que no les dejarían solos en un momento tan duro. Ante hechos tan tristes la familia debía permanecer unida. Vio como antes de partir la gente de la ciudad les daba las condolencias, como la gente les apoyaba en un momento tan difícil. Harry vio como atravesaban en Stargate, a su lado Chaya veía como su novia suspiraba pesadamente.
- No es tu culpa Harry.
- Entonces porque siento que algo dentro de mi me dice que soy culpable.
- Porque eres humano, tienes sentimientos y eres una buena persona.
- Chaya tiene razón - dijo Ganos uniéndose a la conversación - te sientes culpable en parte debido a que no pudiste evitar que Ron fuera por ese camino, pero debes recordar que fue el quien lo eligió, tu no eres el responsable de lo que ha pasado.
- Gracias por vuestras palabras, no se que haría sin vosotras.
Las mujeres abrazaron a Harry, el joven miro el abultado vientre de Ganos, dentro de poco daría a luz y su primer hijo nacería. Era una de las mayores noticias ya que sería el primer nacimiento en Atlantis.
Ganos se puso de parte dos semanas después, Harry estaba fuera de la enfermería totalmente fuera de control, nervioso a un nivel que el joven nunca había estado, ni Chaya ni Samantha podían calmarlo. Al cabo de media hora salió el doctor Beckett.
- Puedes pasar Harry.
El joven entro y vio a Ganos sonriente con un bebe en brazos, Harry se acerco y vio el rostro de su hijo.
- Es nuestro hijo Harry.
- Hola pequeño - dijo Harry tomándolo en brazos - hola bebe, mi niño.
- El niño esta bien Harry - dijo Carson Beckett - al igual que la madre, todos están perfectamente.
- Gracias por todo Carson.
Harry entonces presento a su primer hijo tanto a Chaya como a Sam, era un niño precioso que parecía haber heredado los ojos de su madre.
- Quiero presentaros a Nicolás James Potter mi hijo.
Las dos mujeres se turnaron para tener al niño en sus brazos antes de que volviera a estar entre los brazos de su madre, estaban felices y contentos, era lo que necesitaban en tiempos tan duros como los que estaban viviendo, era la esperanza del futuro, de luchar para seguir adelante por su familia.
Las siguientes semanas Harry no se separo ni de Ganos ni de su hijo, Rowena se encargo de todas las reuniones que tenía Harry, durante un tiempo Harry dedico su tiempo solo a su hijo y a su amada, hasta que Ganos le hizo ver que estarían bien.
- Harry, el niño y yo estaremos bien.
- Lo se, pero no quiero dejaros.
- No nos vas a dejar, vamos a estar aquí cuando vuelvas, pero tienes trabajo, tienes mucho trabajo.
Harry entonces dio un suave beso a su hijo en la frente y un apasionado beso en los labios a Ganos, tras eso salió de la sala y se puso a trabajar, tenía que ponerse al día con las reuniones a las que había faltado y saber de que se había hablado en ellas. Eran sobre todo sobre los ataques de los Wraith y de los Ori, aunque de los segundos en menor medida, aunque seguían mandando emisarios a través de Stargate para intentar convertir a La Vía Láctea en sus acólitos, era difícil ya que las victorias contra sus naves les hacían ver que no eran todopoderosos, por lo que buscaban pueblos aislados que un hubieran tenido relación con sus enemigos y sus aliados.
Esos pueblos fueron cayendo rápidamente bajo el control Ori, se enteraron que en esos pueblos llegaba una mujer de gran poder y belleza hablando sobre la grandeza de los Ori, una mujer que movía objetos con solo mirarlos, los rumores llegaron a Harry y el joven se imagino que tendría que tratarse de Adria que había alcanzado la madurez. Harry sabía que el ir ahora a esos planetas era inútil debido a que sería muy difícil convencerlos sobre lo que planeaban los Ori ya que seguramente la raza les había ofrecido algo con lo que no podrían competir sin revelar sus conocimientos. Sabía que a no ser que mostrara verdaderas pruebas de los actos de los Ori, la gente a la que controlaban no le creería.
En la oscuridad de la galaxia Pegasus, en lo más profundo del espacio una nave colmena Wraith se encontraba parada, pero si la nave era peligrosa por ser una de las colmenas mejoradas, igualmente de peligrosa era la reina que se encontraba dentro. La reina oscura supervisaba la mejora de su ejército, debían potenciarse ya que sabía que los atlantianos tenían a su disposición nuevas armas y naves capaces incluso de destruir sus colmenas mejoradas.
Pero tenían el número, dentro de poco destruirían a sus enemigos y conquistarían a todos los pueblos para alimentarse, cuando terminaran con esa galaxia irían al resto de galaxias para así conquistarlo todo.
- Entra humano - dijo la reina sintiendo una presencia.
- Majestad.
La figura humana se dejo ver y resulto ser Kolya. El hombre había sido capturado pero como se descubrió que fue el responsable del despertar de los Wraith se le perdono la vida y fue usado para espiar los enclaves humanos.
- ¿Qué has descubierto?
- Los atlantianos siguen teniendo sus naves en la galaxia, pero varias naves y la otra nave ciudad han sido enviadas lejos para combatir a otro enemigo que tienen.
- ¿Otro enemigo?
- Por lo que he averiguado se hacen llamar los Ori, por lo visto tecnológicamente están a la altura de los habitantes de Atlantis.
- Muy bien, puedes ir a las mazmorras a saciar tus apetitos.
Kolya bajo a las mazmorras donde tenía prisioneras varias mujeres humanas, la reina oscura le tenía prohibido matarlas, pero eso no significaba que no pudiera divertirse con ellas. Estuvo violando a una de las mujeres durante una hora hasta que decidió volver a salir para seguir con su trabajo.
Cuando fue capturado pensó que era su final, que había fallado a su comandante, pero cuando la reina oscura le dio la oportunidad de vivir a cambio de ser espía no se lo pensó. En verdad había cambiado su vida drásticamente y en realidad para mejor, tenía alimentos, comodidad, y mujeres, era una vida que no se esperaba tener. A cambio aparte de espiar y obtener información había entregado enclaves humanos desprotegidos a los Wraith, no le importaba si poco a poco quedaban menos humanos, las mujeres que tenía como esclavas le darían hijos que en un futuro serían para los Wraith. La reina oscura le había prometido la inmortalidad, le había mostrado que su poder no solo podía envejecer a las personas, sino también rejuvenecerlas, Kolya sería eternamente joven gracias a su trato con la reina oscura.
La reina oscura no dejaba de espiar a su mascota, humanos, tan predecibles, capaces de traicionarse por poca cosa, pero por otro lado recordaba cuando era humana, o si, ella nació humana, fue poco antes de su madurez cuando fue picada por varios insectos que le dio las habilidades Wraith, pero viendo a su mascota recordaba lo que era disfrutar del placer corporal, de la diversión de tener a un hombre bajo su merced. Pero eso era el pasado, ahora debía encargarse de encontrar a los llamados Ori, debía saber si serían aliados contra Atlantis o también buscarían la destrucción de los Wraith, hizo que media docena de naves colmena básicas salieran de la galaxia Pegasus para así localizar a los Ori. Cada una iría en una dirección y usando la potencia extra que habían obtenido llegarían a otras galaxias para averiguar sobre los Ori.
En Atlantis se detecto como varias naves colmena Wraith salieron de la galaxia, cada una en un dirección, como si estuvieran buscando algo. Harry estaba intranquilo, aquello no era normal.
- Las naves están abandonando la galaxia, una de ellas se dirige a La Vía Láctea.
- Hay que interceptar la nave, pero que no sea destruida, debemos conocer los planes de los Wraith.
Un par de naves se dirigieron a las posiciones de la nave Wraith, como tenía que parar para no forzar los motores subluz le tenderían una emboscada. Por suerte habían creado un arma que no solo sería capaz de paralizar por completo una nave colmena, sino de crear una señal de interferencia para que los Wraith no pudieran usar sus poderes telepáticos y avisar a otras naves.
Cuando la nave Wraith salió del subespacio las armas de las naves atacaron la colmena, al momento esta fue incapacitada, asaltaron la nave donde en los ordenadores de a bordo obtuvieron la información que buscaban.
- Mandar un mensaje a Atlantis de alta prioridad - dijo Fred quien era el comandante de aquella misión - Harry debe saber esto.
Así lo hicieron, la voz de Fred, una voz graciosa y amable, había pasado a ser una voz seria y muy preocupada. La información llego a Atlantis donde Harry al leerla se estremeció, lo que más temía podía llegar a suceder, si los Wraith se aliaban con los Ori sería un verdadero problema, una alianza de ese tipo provocarían grandes problemas a las galaxias. Solo se le ocurrió una manera de parar aquello, pero tendría que hacer algo que seguramente a sus mujeres no les gustase. Pidió a sus tres novias y a Rowena que se reunieran con él.
- Nos hemos enterado de lo de los Wraith.
- Por eso os he llamado Rowena, voy a hacer algo que os parecerá una locura.
- ¿De que se trata? - pregunto Sam.
- Voy a ir a contactar con Adria.
La reacción fue tal y como se esperaba Harry.
- ¿Has perdido la razón?
- Me temo que no Ganos
- Harry es una locura - dijo Sam - no puedes confiar en los Ori.
- No confió en los Ori, pero creo que puedo intentar convencer a Adria.
Rowena entonces entendió lo que quería decir Harry, la joven Adria le recordaba a él, a lo que hubiera sido sino se hubiera enterado de las manipulaciones de Dumbledore.
- Harry, se porque lo quieres hacer, pero te quiero pedir que tengas cuidado.
- Gracias Rowena.
Rowena entonces explico a las mujeres el motivo por el que Harry creía que podía convencer a Adria, las mujeres entendieron que Harry quería hacer que la joven viera sobre su vida para que entendiera que tenía su propio destino. Intentar que abandonara las creencias Ori, no para aliarse con ellos, sino para poder tener una vida. Al final las tres mujeres aceptaron que Harry fuera a contactar con Adria. El joven se despidió de sus amadas y de su hijo, subió a una pequeña nave y partió de la ciudad. Era una nave pequeña donde solo podían ir como máximo veinte personas, pero era una nave equipada y preparada por el mismo Harry, era parecida a las naves de exploración de Atlantis, pero esta nave estaba alimentada por un MPC para tanto el camuflaje como los demás sistemas, al ser una nave más pequeña consumía menos energía y era más fácil esquivar los ataques enemigos. Las armas eran las mismas que las otras naves de reconocimiento pero Harry le había instalado un par de compartimentos para que tuviera más capacidad de ataque y pudiera disparar más armas.
La nave salto al subespacio y usando los sistemas de búsqueda localizo las coordenadas de la nave Ori donde debía encontrarse Adria. Cuando llego a la zona escaneo el lugar hasta que dio con la nave, oculto todos sus sistemas y mando un mensaje hacia la nave Ori, era un mensaje que se transmitiría por los altavoces de la nave Ori, pero el mensaje solo lo escucharía Adria. Al cabo de unos minutos Harry sintió como una presencia se quería aparecer en su nave, bajo los escudos mágicos y vio como poco a poco la figura de una mujer empezaba a aparecer. Era una mujer de pelo moreno, ojos castaños que pasaban a ligeramente dorados, como si el poder que anidaba en su cuerpo aun no estuviera bajo su control, alta y con aire de arrogancia pero a la vez con un rostro angelical que hacía que la gente la pudiera subestimar.
- Hola Adria.
- Harry Potter, un placer conocerte en persona.
- Cierto, la última vez solo te limitaste a espiar mientras rescatábamos a tu madre.
- ¿Sabías que estaba ahí?
- En efecto, pero no hice nada ya que no quería tener que luchar con gente en medio.
- ¿Qué quieres de mi? en tu mensaje decía que querías hablar.
- Cierto, quiero conocerte, si es posible ayudarte.
- No necesito ayuda Harry Potter.
- ¿Eso crees Adria?
- Si, tengo el poder de los Ori a mi disposición, no hay nadie que pueda detenerme.
- Entonces demuéstramelo, hay cerca un planeta deshabitado donde podemos enfrentarnos, demuéstrame el poder que te han concedido los Ori.
Los dos entonces se desaparecieron hacia el planeta, estaban en un enorme prado donde los pocos animales que había huyeron ante la presencia de las dos personas. La primera en atacar fue Adria, una gran corriente de fuego pero fue desviada con una mano por parte de Harry.
- Buen ataque, se dice que los Ori se relacionan con el fuego, es una muestra de ello.
- Calla y lucha.
- Por favor Adria, como he dicho quiero ver de que eres capaz.
La mujer siguió atacando a Harry, pero a pesar de que cada vez usaba más poder el joven evitaba todos los ataques.
- ¿Como lo haces? ¿cómo puedes evitar el poder de los Ori?
- Debes verlo tu Adria, debes entender el motivo por el que te estoy probando.
Adria poco a poco se iba cansando hasta que cayó al suelo de rodillas agotada de usar tanto poder, Harry entonces se acerco a ella y la mujer con miedo intento retroceder torpemente.
- Aléjate de mí.
- Solo quiero ayudarte Adria.
Harry cogió las manos de Adria para ayudarla a levantarse, la mujer no sabía que pensar, ese hombre era su enemigo pero por algún motivo que no entendía la estaba ayudando, había visto las mentes de los magos que estaban con Atenea y en ella solo veían a un mocoso malcriado que se había apartado de su destino. Pero en verdad era diferente.
- Eres diferente a como pensaba que serías.
- ¿Cómo crees que sería?
- Malcriado, que abusaba de su poder, arrogante.
- Por tus palabras me imagino que te has topado con unos viejos conocidos míos, por lo que imagino que fuiste tu quien mato a Ron.
- Solo le di su merecido.
No lo aprobaba, pero Harry sabía que de alguna manera Ron había hecho algo para enfadar a Adria y esta había acabado con su vida.
- ¿Cómo te sentiste?
- De que hablas.
- Cuando asesinaste a Ron como te sentiste te pregunto.
- ¿Acaso debería sentirme mal?
- Cada uno se siente de una manera cuando mata a alguien, hay gente que se derrumba cuando asesina a una persona y no es capaz de vivir consigo mismo, otros disfrutan matando a la gente.
Adria no sabía que decir, aquello eran sentimientos muy extraños para ella, si alguien se oponía a ella y por lo tanto a los Ori eliminaba a esa persona. Harry se levanto en ese momento.
- Eres tu propia persona Adria, viste las mentes de Dumbledore y sus aliados, no dejes que los Ori te hagan lo que el viejo intento hacerme a mí.
- ¿Qué quieres decir?
- Eres inteligente, debes encontrar tu las respuestas Adria, cuando lo hagas solo piensa en mi y acudiré.
Harry desapareció del lugar nada más terminar aquellas palabras, entonces por primera vez Adria lloro, sus lágrimas recorrieron su rostro, eran las lágrimas de una niña pequeña, dentro de ella algo había despertado, algo que no comprendía, no entendía aquellos sentimientos que recorrían su cuerpo, solo se le ocurrió que tendría que encontrar a aquella que llamaba madre para saber que le estaba pasando, pero no sabía donde estaba. La mujer se quedo llorando en aquel lugar durante varias horas, cuando se calmo decidió que tendría que investigar más aun a Harry Potter y su historia. En ese momento Adria se desapareció del planeta para ir al planeta de origen de Harry Potter donde esperaba encontrar las respuestas que buscaba.
Harry escondido de Adria observo como la joven decidía sobre que hacer, esperaba que sus actos la llevaran por el camino correcto, desde su nave decidió volver a Atlantis pero en ese momento sintió una presencia conocida.
- Ha pasado mucho tiempo.
- En efecto Harry Potter - dijo una figura apareciendo en la nave - desde que te ayude con tu dilema con respecto a tus sentimientos por Ganos, debo reconocer que estoy orgulloso de cómo estas llevando la situación.
- Pero no estas aquí solo para decirme eso.
- Tan intuitivo como siempre, cierto, lo que has hecho hoy, tus acciones con la Ori llamada Adria, son sorprendentes.
- ¿Crees que he hecho mal?
- La pregunta no es esa, sino ¿lo crees tú?
- Yo creo que no, Adria necesitaba que alguien le abriera los ojos, que viera que tiene su propio destino.
- Solo el tiempo dirá lo que tus actos llevaran acabo.
- El tiempo lo dirá.
La figura ascendida se desvaneció del lugar, entonces Harry procedió a partir hacia Atlantis, el joven se dio cuenta de que al final no había hablado con Adria sobre los Wraith por lo que decidió siguiendo la señal de las naves para así atacarlas y destruirlas, así lo hizo, gracias a sus capacidad de ocultación fue capaz de atacar las naves infiltrándose dentro sin darles tiempo a reacción, al cabo de varias horas todas las naves Wraith que la reina oscura había mandado para intentar contactar con los Ori habían sido destruidas. Ese era otro tema que a Harry no le dejaba de rondar la cabeza, el descubrimiento sobre la reina oscura, saber que la primera reina Wraith seguía viva era un verdadero problema, esa reina debía tener grandes conocimientos, por lo visto había sido ella quien había proporcionado los MPC para mejorar las naves y aumentar el número de Wraith, pero estaba claro que la reina de alguna manera se había enterado de los Ori y por eso había mandado las naves, debía saber que estaba pasando. Regreso a Atlantis donde nada más llegar fue abordado por tres mujeres preocupadas.
- ¿Dónde has estado? ¿que ha pasado?
- Cálmate Sam, os responderé a las tres.
Fueron a la sala de reuniones donde Harry les contó sobre como había sido su encuentro con Adria, de su lucha contra la mujer y de las reacciones que había tenido la emisaria de los Ori tras la batalla y la conversación que habían tenido, les comento sobre el ascendido y su batalla contra los Wraith.
- ¿Qué crees que hará?
- No lo se Ganos, solo espero que mis palabras le hayan abierto los ojos.
- Ha sido muy peligroso Harry, ya no solo lo de Adria, lo de las naves Wraith ha sido una imprudencia.
- Lo se, pero tras darme cuenta de que no había hablado con Adria sobre los Wraith, decidí encargarme yo mismo de las naves.
- La próxima vez avisa.
- Esta bien Chaya, no volverá a pasar.
Fue una conversación tranquila, pero sobre todo estuvieron hablando de la reina oscura de los Wraith, ojala pudieran detenerla pero se imaginaban que estaría muy protegida. Estuvieron hablando también sobre como iba la situación en la galaxia, habían encontrado en sus viajes pueblos que aun no sabían sobre Atlantis a los que protegieron de los Wraith, eran pueblos muy poco avanzados a los que ayudaron a cambio de varios servicios. Por ejemplo en uno de los planetas se descubrió una mina de un material que era usado para la construcción de MPC, era una mina que nunca había sido explorada pero sus beneficios fueron muy importantes. En otros planetas consiguieron sobre todo acceso a hierbas usadas con fines medicinales y en un par de planetas encontraron incluso varias bases Wraith las cuales fueron destruidas no sin antes obtener información sobre las bases, eran sobre todo almacenes donde los Wraith tenían armamento, en dos bases se encontraron varios prisioneros a los que liberaron. De los prisioneros, fue donde se enteraron que no habían sido capturados por los Wraith, sino por la facción de los rebeldes Genii para ser entregados a la raza. Entonces Harry entendió que Kolya o Cowen se habían aliado con los Wraith, tras obtener aquella información mando un mensaje a sus aliados de la galaxia Pegasus por si se encontraban con los rebeldes Genii para que fueran capturados y pudieran ser interrogados.
En el planeta Tierra, una mujer paseaba tranquilamente observando la civilización de aquel planeta. Adria había llegado a La Tierra, había visitado los lugares mágicos y muggles, era increíble, la paz que se respiraba, en el mundo mágico había aprendido sobre Harry Potter, sobre su historia y sus logros. La mujer estaba sorprendida, ahora entendía lo que el muchacho le quiso decir, de no haberse dado cuenta solo hubiera sido un peón en manos de Dumbledore, de no haber recibido la ayuda que recibió Harry Potter hubiera sido una marioneta en manos de un viejo manipulador con ansias de poder. Pero ahora comprendió lo que le dijo, si seguía por ese camino los Ori la convertirían en su marioneta, la usarían para sus planes. La mujer desesperada hizo lo único que se le ocurrió, ir a ver a su madre, sabía que estaba en La Tierra pero por algún motivo no había tenido valor para ir a verla, pero ahora necesitaba de su consejo, de su ayuda.
Fue a donde estaba su madre, era un lugar tranquilo, una bonita casa donde se respiraba aire puro, en verdad el aire del planeta era raro debido a que aun el planeta tenía una industria algo atrasada en algunos aspectos. Llego a la puerta y toco al timbre, al cabo de un instante una mujer salió a abrir la puerta.
- ¿Quiere algo?
- Ha pasado mucho tiempo madre.
Vala se quedo sorprendida, allí delante estaba su hija, la hija a la que la última vez que había visto era solo una niña se había convertido en una mujer hermosa.
- ¿Adria?
- Soy yo madre, ¿puedo pasar?
- Claro - dijo Vala sorprendida de ver no solo como había cambiado su hija, sino que estuviera allí - puedes entrar.
Entraron y se sentaron, Adria se sorprendió de la comodidad de lugar.
- ¿Qué haces aquí?
- Necesito hablar, necesito consejo, no se que hacer.
Adria se derrumbo, lloraba de una manera inconsolable, su madre la abrazo para que la joven no se sintiera sola.
- Cálmate Adria, dime que te pasa.
- No se que hacer ahora, me he dado cuenta de que mi camino con los Ori no es el correcto.
- Cuéntame, dime que te ha llevado a pensar así.
Adria le hablo de su encuentro con Harry Potter, de cómo se enfrentaron, los sentimientos que hizo despertar el joven, fue una conversación donde Adria no dejaba de hablar, como si necesitara descargar todo lo que tenía dentro. Vala escuchaba lo que su hija le contaba, no se perdía ningún detalle, sabía que su hija necesitaba ser escuchada, para aclarar sus ideas, para así poder y es lo que esperaba Vala, librarse de la influencia de los Ori.
- ¿Estas mejor?
- Si, es como si me hubiera quitado un peso de encima.
- Parece que Harry Potter te ha hecho pensar.
- Ahora entiendo lo que me quería decir, ahora se lo que debo hacer, necesito contactar con él.
- Esta bien, pero ahora es algo tarde, deberías descansar.
Vala acompaño a su hija a una de las habitaciones de la casa, la joven entro y al instante se quedo dormida, se quedo dormida placidamente, como si nada hubiera pasado. Al cabo de un rato llego Daniel.
- Daniel, me alegra que hayas venido.
- ¿Ha pasado algo Vala?
- Siéntate, tengo mucho que contarte.
Decir que el doctor Jackson estaba perplejo fue quedarse corto, lo que Vala le contó sobre Adria le dejo muy sorprendido. Pero Daniel sabía que si Harry Potter había intercedido normal del cambio de la mujer. Lo poco que conocía al muchacho le hizo ver a un joven inteligente, honesto y que sabía entender a la gente.
- Me alegro por ti Vala, vuelves a tener a tu hija de tu lado.
- Durante este tiempo me he estado preguntando muchas veces que habría sido de ella, estaba muy preocupada.
- Pero ahora sabemos que esta bien.
Daniel y Vala se abrazaron, los dos se habían declarado su amor poco después del rescate de Vala de la nave Ori, el tener de vuelta a Adria les hizo más felices aun. Cuando por la mañana Adria despertó decidió que debía contactar con Harry Potter. Hablo con su madre y con Daniel para pedirles para ver si podían contactar con él, olvidándose la mujer de que con un pensamiento tal y como le había dicho Harry podrían ponerse en contacto.
Fue Daniel quien yendo al comando Stargate contacto con Harry, no le explico el motivo por el que necesitaba que viniera a La Tierra, pero el joven apareció por el Stargate al cabo de unos minutos.
- ¿Pasa algo Daniel?
- Solo que necesito que vengas conmigo a casa de Vala.
Al joven le extraño pero al momento armo las piezas en su cabeza.
- Adria.
- En efecto ¿sabías que se presentaría en nuestra casa?
- Eso si que es una sorpresa, solo creí que querríais hablar sobre ella.
- Se presento anoche, por lo visto su encuentro contigo la ha cambiado.
Fueron a la casa, al llegar Harry vio como tanto Vala como Adria estaban en la puerta esperándolos.
- Vala me alegra verte.
- ¿Qué tal Harry?
- Muy bien.
El joven entonces dirigió su mirada hacia Adria.
- Creo que quieres hablar.
- En efecto Harry Potter, por cierto, se me había olvidado lo que me dijiste de cómo podía contactar contigo.
- No pasa nada Adria ¿quieres dar un paseo?
- Claro, así podemos hablar tranquilamente.
Harry entonces cogió la mano de Adria y al instante desaparecieron del lugar, Adria vio que estaban en un enorme prado, donde había una gran mansión.
- ¿Dónde estamos?
- Es el hogar de la familia Potter, en La Tierra.
- Cierto, cuando leí la mente de Dumbledore observe que conocía el lugar, es un lugar hermoso.
- ¿Entonces ahora sabes más sobre mi?
- En efecto Harry Potter - hablo Adria - he investigado sobre tu vida aquí, ahora entiendo lo que me dijiste.
- Me alegra ver que ves la verdad, por cierto llámame solo Harry.
- Claro Harry ¿qué tengo que hacer ahora?
- Lo que tu quieras, puedes decidir quedarte con tu madre, ayudar al comando Stargate, es tu decisión.
- ¿Puedes ayudarme tu?
- En realidad nos podemos ayudar mutuamente.
- ¿Qué quieres decir?
- Cuando fui a buscarte se me olvido explicarte el motivo por el que quería hablar contigo.
- Cuéntame Harry.
El joven le hablo sobre los Wraith y los planes que tenía la raza contra la que combatían en la galaxia Pegasus, como los Wraith querían haber contactado con los Ori para formar una alianza. Adria comprendió que aquella era de gran gravedad.
- ¿Qué puedo hacer yo?
- Tienes los conocimientos de los Ori, de la construcción de naves, no solo eso, tus poderes son grandes y yo puedo ayudarte a controlarlos.
- ¿De verdad me ayudaras?
- Claro que si Adria, confía en mí.
La joven sonrió y se abrazo a Harry, el joven no se esperaba la reacción de Adria pero le devolvió el abrazo.
- Vamos con tu madre, debe saber tu decisión.
Volvieron a casa de Vala, allí Adria le explico su decisión de ir a Atlantis para aprender a manejar sus poderes, decisión que apoyo su madre.
- Me alegro por ti Adria, recuerda visitarme.
- Claro madre.
- Harry cuida de mi hija.
- No te preocupes Vala, cuidare de tu hija.
Fueron al comando Stargate donde volvieron hacia Atlantis, ya en la ciudad Harry fue recibido por sus novias las cuales se sorprendieron al ver a Adria. Fueron a la sala del consejo donde se pusieron a hablar. Cuando terminaron la conversación las novias de Harry estaban más tranquilas ya que en verdad Adria había cambiado. Ganos y Chaya decidieron unir su poder al de Harry para proteger a Adria por si los Ori querían vengarse del abandono de la mujer. En verdad cuando usaron su poder para proteger a Adria los Ori sintieron lo que había pasado, pero no pudieron hacer nada ya que al estar la mujer en los territorios de sus enemigos no podían interferir, además, el poder que la protegía era inmenso.
- Pero aun las fuerzas y enseñanzas de los Ori son muy fuertes.
- Lo sabemos Adria - dijo Ganos - pero quizás aun existan dos soluciones.
- Ganos ¿quieres decir?
- Si Harry, el aparato de Moros, y el arca de la verdad.
- ¿De qué estáis hablando? - pregunto Sam.
- Cuando Moros comprendió el peligro que supondrían los Ori preparo un arma que podría destruir a los seres ascendidos, como en aquel tiempo sospechaba de sus planes escondí la investigación de Merlin.
- ¿Qué es el arca de la verdad?
- El arca es un aparato creado por los alteranos antes de que huyeran de los Ori por el cual toda persona que observase el poder del arca vería la verdad sobre los Ori y les dejaría de adorar, no quisieron usar el aparato debido a que no serían tan diferentes de los Ori.
- Creo que deberíamos usarlo - dijo Adria - la gente de este universo deben ser como son los Ori para así dejar de adorarlos.
Estuvieron hablando de los dos aparatos durante un tiempo. Ganos les conto sobre lo que sabía de los dos aparatos.
Los Ori al ver como la que persona que tenían para guiar sus enseñanzas les había traicionado decidieron usar a otra persona, vieron en Albus Dumbledore la persona perfecta, alguien de gran poder y llena de rabia y de ira, alguien fácilmente manipulable, era toda una ironía el viejo se había pasado la mayor parte de su vida manipulando a las personas para conseguir sus fines y ahora sería él quien fuera manipulado.
La reina oscura de los Wraith estaba enfadada, las naves que había mandado a averiguar sobre los Ori habían sido destruidas, de alguna manera los habitantes de Atlantis había descubierto su plan y habían atacado. Era un contratiempo grave, si sus naves seguían siendo destruidas no podría avanzar, era cierto que su número seguía aumentando pero cada cierto tiempo llegaba el reporte de alguna nave colmena destruida. Decidió que si quería tener alguna oportunidad prepararía un ataque a gran escala, así mantendría ocupados a los atlantianos para así descubrir como manejarlos y si además conseguían la tecnología de sus enemigos mucho mejor.
En una galaxia muy alejada una enorme sombra se movía a través del espacio, si alguien pudiera acercarse vería que la supuesta gran sombra era en verdad una gran cantidad de naves, de aspecto raro que podían recordar fácilmente a insectos pero de tamaño inmenso. Pero no había nadie, no quedaba nadie en la galaxia ya que todo había sido consumido, toda vida había sido aniquilada, ahora lentamente esa amenaza se acercaba a los territorios de La Vía Láctea, la galaxia Pegasus y otras galaxias con grandes habitantes, una amenaza que de no unirse contra ellas serían sucumbidos ante el terror que se aproximaba. Una amenaza que en la última galaxia que habían consumido en honor a Tirán, el primer planeta que habían destruido, fueron entonces llamados Tiránidos.
Hasta aquí llega el capítulo. Pues si, la amenaza final de la que hablaban los Furling van a ser los Tiránidos de Warhammer 40.000. Juego en mis ratos libres al juego de mesa y conociendo la historia, se que es una de las razas para mi más temibles de todos los juegos que existen. Los Tiránidos al contrario que los Wraith pueden alimentarse de cualquier cosa, son capaces de dejar inerte un planeta a una velocidad sorprendente. Son numerosos y peligrosos, pueden tener cierta similitud con los Wraith, pero mientras la raza Wraith deja la gente viva para luego tener más adelante alimento, los Tiránidos consumen todo sin importar lo que haya, sea naturaleza, seres vivos o incluso seres tecnológicos, no hay nada de lo que los Tiránidos no se alimenten.
Para cualquier pregunta escríbanme a mi Email y les contestare con mucho gusto. Nos vemos en el siguiente capítulo.
