Avatar Oscuro

Sangre Control

Al llegar al Polo Norte el aire era helado pero fresco con olor a hielo, la reciente nevada y a olor de hogar. Korra no sabía como explicarlo pero la nieve tenía una especie de olor de agua congelada. Su elemento favorito, el elemento que fluye y cambia de acuerdo con el clima y siempre es tan pacífica y refrescante; pero, cuando está muy caliente o fría puede volverse en una pesadilla hirviendo o helado que te haría querer arder en fuego antes de arder en agua hirviendo.

El barco chocó contra la orilla congelada de la Tribu Agua del Sur, haciendo que al impacto un poco de agua chapoteara a la cara de Korra, la joven Avatar sonrió para sí misma, después de tanto tiempo se sentía en su hogar. Ciudad Republica era como su casa, claro, pero nunca sería su cálida y acogedora casa que ha estado soñando desde lo ocurrido con Amón. Un abrazo de mamá no estaría mal en estos momentos.

Korra admitió sus miedos y agonizantes noches a Tenzin, su segundo padre, pero Korra debía admitirlo, sus abrazos y palabras de consuelo nunca serán como los abrazos de sus verdaderos padres ni las sabias palabras de Katara que sería como su abuela… o esposa si lo vemos desde el punto de vista de Aang. Eso quiere decir, ¿estuvo antes con una mujer? Obvio, porque así tuvieron a Bumi, Kya y Tenzin y para tenerlos tuvieron que estar casados y tuvieron que tener rela…

Korra sacudió su cabeza y su cara se volvió pálida, claro si acaba de imaginar a su maestra de Agua Control y casi abuela en… otras situaciones. En fin, nunca más pensaría en el punto de vista de Aang si respecta al amor o gente conocida. Korra sonrió, siempre le ha gustado escuchar historias sobre Aang y sus amigos, como salvaron al mundo de la Nación del Fuego, ahora su gran aliado. Cuanto daría Korra para que Aang pudiera ver como su sueño se está haciendo realidad aun después de lo que pasó con Amón. Esto demuestra que ella puede lograr ser tan buen Avatar como Aang.

La chica de piel oscura no puede evitar por tener cierta envidia al antiguo Avatar y de todas sus aventuras, que no daría ella por vivir una vida así. Haber viajado alrededor de todo el mundo para aprender a controlar los cuatro elementos, en vez de estancarse por tantos años en un solo lugar aprendiéndolos de la forma fácil. Pero aun así ella lo aprecia, a la final, era el Avatar y debía aprenderlos quiera o no.

Se quedó mirando por un momento el agua no congelada, que se movía lentamente de un lado hacia el otro, la suave marea meciéndola de un lado al otro. Que poderosa podía ser el agua, tanto como para controlar el agua de tu cuerpo… el agua que se encuentra en el torrente sanguíneo también. Controlar la sangre de otra persona, haciéndola hacer cosas contra su voluntad y con un horrendo dolor. Ella ya lo ha vivido.

Korra nunca ha tratado de hacer sangre control, Katara nunca se lo enseño ya que dijo que para controlar a otra persona primero hay que controlarse a uno mismo y no tener corazón, esas eran las únicas razones. Korra la entendía muy bien, nunca se bajaría al nivel de Amón o de ningún otro impuro Maestro Sangre Control, pero aun así, la curiosidad la carcomía ya que se preguntaba entonces ¿Por qué a los Maestros Sangres Control les gustaba tanto su poder?

Tal vez ¿Por qué así se pueden sentir en completo control sobre otra persona? o ¿Tal vez esto te genera un placer desconocido para los que no puedan o en su defecto no desean practicar sangre control? Ella nunca lo sabría ya que nunca lo practicaría. No, no haría sufrir a nada o a nadie con eso, era cuestión de ser paciente y de que las ganas se fueran pero había un problema, Korra no era paciente.

0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000

En casa de sus padres, Korra daba vueltas en su cama, sin poder conciliar sueño pues la idea de Sangre Control seguía merodeando en su cabeza y lo más curioso era ¿Por qué ella se sentía tan atraída a este control? Tal vez solo quería experimentar. ¡Eso es! Experimentar, entonces así su duda acabaría y solo sería una vez ¿Cierto? No dañaría a nadie, tan solo a un pequeño animal y eso sería todo.

La Avatar sonrió antes de tirar los cobertores de su cama hacia un lado y ponerse sus botas, tomando el abrigo que había botado al suelo hace horas atrás, salió de su dormitorio y camino despacio por su casa hasta que el fresco aire le enredara el castaño cabello.

Con pasos sigilosos pero firmes, corrió hasta el bosque y comenzó con la búsqueda de un pequeño animal para al fin poder calmar su curiosidad. Después de cinco minutos, Korra encontró un pequeño Zorro de Hielo, era hermoso, su pelaje era totalmente blanco como la Luna llena en el cielo, el zorro no se movió al ver a Korra, fuera como si esté sintiera que ella no era alguien de que temer. Que equivocado estaba.

Korra lo miró por unos minutos y no podía imaginar lo bello que era, sus ojos la miraban con curiosidad y podía jurar que incluso con confianza, la morena dio un fuerte suspiro antes de darse media vuelta y comenzara a caminar lejos del bello animal, pero algo la hizo detenerse, podía sentir el agua en su pequeño cuerpo que palpitaba seductoramente en cada bombeo de su corazón.

La Avatar no pudo contenerse, a curiosidad era demasiado y más de lo que ella podía soportar. Paró en seco y se giró al animal, escuchaba el agua dentro de su cuerpo y poco a poco comenzó a controlar al zorro, que gemía de dolor pero para Korra sus gemidos no eran más que dulce melodías en sus oídos. Se sentía tan poderosa, tan inalcanzable, algo que ninguno de los otros tres elementos jamás pudieron ofrecerle, se sentía segura.

Sus pupilas se dilataron completamente, dejando tan sólo una pequeña corona de celeste alrededor de su pupila, los gemidos del zorro no cesaban y Korra lo disfrutaba. Ahora lo entendía. Entendía que era el poder y como podía sentirse tan bien con él. Ella siempre había sido completamente bondadosa porque nunca había tenido nada pero ahora era diferente, sentía como tenía poco pero al mismo tiempo tanto.

Antes de que Korra pudiera evitarlo, el control se salió de su control, matando al animal así drenándolo de todo rastro de agua en él. Korra miró atemorizada sus manos, había tenido tanto poder en sus manos tan sólo hacía unos pocos segundos y ahora no tenía nada, tan sólo vacío y… se sentía completamente vulnerable. Miró al animal muerto y su corazón comenzó a palpitar con fuerza, la adrenalina había pasado. ¿Qué había hecho?

-La luna llena en otras ocasiones puede ser al romántico y tranquilizante pero, tú la has utilizado para hacer algo que no debiste, matar a un pobre animal por tu curiosidad o mejor dicho ahora… ¿sed de poder?

Korra se giró hacia dónde provenía la voz para encontrarse con la familiar cara de Katara, que la miraba con decepción y reproche, la cara que una abuela pone cuando sus nietos pelean uno con otro o roban una galleta, pero esto era mucho más grave.- K-Katara, y-yo puedo explicarlo- Tartamudeo Korra ¿Qué podía decir para explicarse? No había manera.- No tienes nada que explicar- dijo Katara y con un leve gesto señalo al zorro.- A él no le has dado una-

Korra miró a Katara con lágrimas en los ojos, se sentía tan decepcionada de sí misma.- Katara, yo lo siento, solo quería saber qué es lo que se sentía y…- Katara la interrumpió una vez más.- Pues felicidades, lo sabes y por ello has tomado la vida de un animal… yo esperaba más del Avatar, si tan sólo Aang estuviera aquí- Eso hirió a Korra muy en lo profundo de su ser, no lo podía creer. Su Maestra, Katara estaba dudando e insultando su puesto como Avatar.

Korra no lo soportó, nunca ha estado acostumbrada a que la humillen.- Pues Katara, para tu información ¡Aang está muerto! Y no hay nada que tú puedas hacer para cambiarlo. ¡Tan sólo eres una vieja sola que aprovechó la oportunidad de que el Avatar la amaba para poder ser Maestra Agua! Si fuera de otra forma, ¡ahora no fueras más que una anciana inútil que solo sabe mover agua!- La morena finalizó con un grito que dejó a Katara perpleja antes de que mirará al suelo y se secará una lágrima que le recorría la mejilla con la manga de su abrigo.

-Pues si es así lo que piensas de mí, está bien.- Dijo la anciana con un tono de dolor en su voz, su voz estaba quebrada, no hubiera esperado esto ni de sus peores enemigos. Después de respirar profundamente, Korra se había dado cuenta de la profundidad de sus palabras.- Katara, lo siento, de verás que no quise decir nada de eso-. Katara sólo se limitó a mirar hacia otro lado que no sea Korra.- Creí que estabas lista, que estabas lista para dejar el Templo del Loto Blanco porque creí que habías madurado, pero veo que me equivoqué, no eres quien yo creí que eras. No eres quién ninguno de nosotros creíamos que eras-. Dijo Katara antes de caminar unos pasos hacia la salida del bosque sin antes apoyarse en un árbol, era demasiado para ella.

Korra solo la miraba con vergüenza y dolor en sus ojos.- Creo que no estás lista… les diré a los del Loto Blanco que te esperen porque regresaras al Templo.- Los ojos de Korra se abrieron en sorpresa, no podía ser cierto. Todo lo que había dicho se fue al demonio, dejaría Ciudad Republica, Tenzin, Pema, los niños, Bolin… Mako.

Dejaría a Mako atrás.

No ella no podía permitirlo, sobre su cadáver. Mako era lo único que amaba con y sin razón, no dejarían que nada ni nadie la separara de él. ¡No dejaría que ella los separe! Sin pensarlo dos veces y con su ira en frente, Korra hizo lo impensable, usó Sangre Control en Katara.- ¡Yo no dejare que tú me separes de Mako, JAMÁS!- Bramó mientras Katara se retorcía de dolor, los ojos de Korra estaban nublados por una ira sin igual.

Dejó a Katara caer y la miró, apretó los puños y de estos salía llamaradas. Korra estaba dispuesta a lanzar las bolas de fuego a Katara que la veía con miedo en los ojos. Era la primera vez que alguien la miraba con miedo, siempre la habían visto con admiración con impotencia a veces pero nunca con miedo o temor. Y Katara la estaba viendo así justo ahora.

Korra bajó un poco la guardia que le dio a Katara la oportunidad de atacar… con Sangre Control, Korra se comenzó a retorcer en dolor y su vista se fue haciendo borrosa poco a poco y antes de quedar inconsciente escuchó las palabras llenas de remordimiento y dolor de parte de Katara.

-Lo siento mucho Avatar Korra.

Y así es como su mundo se desvaneció en oscuridad completa.

A/N: Bueeeeeeenoooooooo y ¿Qué les pareció? Lamento lo dark de este capítulo pero debí hacerlo para explicar algunas cosas del futuro y no me malinterpreten yo AMO A KATARA Y A KORRA! Pero hay veces que demos hacer esto! Jajajaja bueno esto es todo, hasta la próxima! :D