Hetalia le pertenece a Hidekaz Himaruya-sama.
¡Ore-sama ha vuelto!
Capítulo 6: La primera pausa.
-… ¿Y Vincent?- Preguntó Alfred. Observando mientras esperaba una respuesta de sus acompañantes, pero ellos tenían la misma expresión de duda. –salió corriendo por la puerta, pero ya después no lo vimos.
-Afuera es peligroso, él lo cree.- dijo Gilbert rasguñándose el brazo secretamente en un acto de nerviosismo, aunque este no era un acto normal del albino. Emma y Elizabetha observaron esto con extrañeza pero realmente felices, ambas sabían cómo Gilbert no quería perder a Vincent y estaba preocupado por él- entonces debe de estar en algún lugar del hotel. Será fácil, solo hay que buscarlo.
Elizabetha suspiró, Gilbert siempre había sido un buen actor, sin embargo cuando se trataba de Vincent… realmente apestaba. Su voz no sonaba nerviosa, pero sonaba extrañamente seria.
-¿Buscarlo? –Alfred río, lo que tranquilizó a todos un poco- Solo hay que llamarle.
-Los teléfonos no sirven…- avisó despistadamente Gilbert con un tono cantado, pero Alfred lo ignoró y siguió buscando en sus bolsillos.
-¿Seguro que no lo tiraste mientras corrías de nuevo al hotel?- le preguntó Emma a un lado de Elizabetha.
-Claro, yo-…- Por más que Alfred buscaba, no lo hallaba.- ¡No, no, no, no, no, no! ¿Dónde quedó?
-Genio- se burló Elizabetha rodando los ojos.
-Kesesesese, críos- rió Gilbert antes de gritar- obedéceme, ¡Yo soy el AWESOME PreuBen!
Emma sintió como la paciencia de su amiga se iba acabando poco a poco, así que decidió llegar al punto ya.
-¡En la otra mano, aún tenemos que buscar a mi hermano! ¡Se está haciendo de noche y entre más rápido empecemos más rápido terminamos!... espero.- susurró lo último para sí preocupada.
Todos la miraron, tenía razón. Aunque nadie se animaba a salir, como si fuera un gran esfuerzo.
-Bueno, tú y la marimacha bajan a buscarlo desde el primer piso, el crío va a tocar puerta por puerta y yo empezaré a buscar desde arriba. En algún punto en el camino nos tendremos que encontrar. Cuando terminen nos reuniremos aquí y en caso que no lo encuentren, estaremos aquí para las doce en punto.- tomó la palabra Gilbert y sin esperar respuesta salió.
-¡Hey!- gritaron los tres desde dentro del cuarto.
-Bueno, ¡Empecemos!- las animóAlfred antes de salir tras Gilbert.
-¡Gil!- Alfred lo sujeto por el antebrazo fuertemente.
-¿Qué?- se detuvo Gilbert un poco enojado porque le habían retenido, algo que nunca le había gustado. Alfred no se vio asustado por su mirada, y Gilbert se alegró que el estadunidense sea tan despistado como para no darse cuenta porque no quería asustarlo.
-Yo quiero-
-Alfred! ona mi!- Francis lo interrumpió- No sabes cuánto tiempo hemos estado buscándote.
-¡Fran…!- cuando miró de nuevo a Gilbert ya no estaba. Alfred forcejeó pero Francis no lo soltó.
-Hemos estado buscándote! ¡Ven conmigo que mon amour y el pequeño Mattie te estamos esperando!
Suspiró enojado- ¡Tsk, nada…!
Gilbert sonrío con una sonrisa de burla al ver como Francis había retenido a Alfred, aunque Alfred aun lo podía seguir, Gilbert ya había declarado a donde se dirigía. Dio vuelta para toparse con las escaleras que dirigían a la azotea y sintió la necesidad de regresar. Subió las escaleras, lenta y cautelosamente sin saber el motivo, allí se sentía algo, pero lo ignoró y subió.
Revisaría rápido el lugar y bajaría, después de todo estaba preocupado por los demás países. Nah, era mentira. Él sabía que quería volver a ver esos ojos verdes del holandés que lo irritaba tanto con su indiferencia y por eso lo estaba buscando. Había tenido la tentación de ver dentro de la mente del holandés pero era difícil hacerlo, después de todo él no hacia esa clase de cosas.
Gilbert cerró la puerta detrás de sí. En la azotea, el viento chocó contra su piel, él respiró hondo y contempló el escenario que tenía en frente. El sol se estaba escondiendo. Se asomó para ver si no estaba en la calle y revisando así como una manada de buitres de diferentes tamaños volaban hacia el sureste.
Otro suspiró lo inundo con paz, sin embargo, no lo pudo terminar al sentirse tenso. ¿Por qué ese lugar lo hacía sentirse extraño? En las escaleras había sentido la fuente de ese sentimiento preocupándolo, y había desaparecido Vincent. Ambas cosas tenían que estar juntas. Esta vez obedeció su necesidad de regresar, pero mientras regresaba, sintió como se desplomaba, la energía se iba en una ola de debilidad y el escenario se lo llevaba rápidamente el viento dejándole el negro manto de la obscuridad…
Gilbert's POV Gilbert Beilschmidt's POV
"Él se tapaba completamente la cara con la capucha para no ser reconocido, pero yo fácilmente pude reconocerlo, era único. Su sonrisa era lo único que sobresalía de debajo de su capucha. Estaba recargado detrás de la puerta hundiendo fuertemente las manos en los bolsillos. Miré despistadamente alrededor, estaba en una sala de juntas de muy alto nivel, puedo adivinar el porqué, pero le preguntaré solo para estar seguro. Después de todo puede jugar todo lo que quiera, pero no puede mentirme.
-¿En dónde estoy?- le pregunte desconfiado. Normalmente no haría preguntas que sonaran tan estúpidas, no confío en él, pero estoy obligado a hacerlo. Aunque tampoco confié en nadie ni en nadie. Se inclinó para reír un poco, su cabello ahora negro también salía un poco de su capucha.
-En el otro salón de conferencias.- me contestó con una sonrisa triunfante, pero yo pude entender más de lo que decía- 'aquí están muchas personas importantes platicando, aunque ya comenzó'. –Sera mejor que te tapes antes de que eso te vea.- Me volvió a sonreír un momento mientras ponía su dedo índice delante de su boca–Este será nuestro pequeño secreto.
Abrí la boca, pero nada salió. ¿Para qué me había traído allí? Sea lo que sea, que sea rápido, no es de mi genial agrado estar con él. Rió un poco subiendo su cabeza.
-Mi preciado y humano Gil, no sabes cuánto vales para mi.- me alagó a su manera acercando su mano como si acariciara mi mejilla, hizo como si tomara mi barbilla para ponerla en alto. Me molesta la forma de cómo se pone arriba de mí, no soy suyo, estamos en un mismo nivel, no importa que tan incompetente me sienta en este momento. –Nadie puede verte, Gil. Después de todo, esta es la primera pausa.
Él pegó su oreja a la puerta, yo rápidamente seguí su ejemplo. Si él me trajo aquí debió ser para esto. Dentro se escuchaban muchas voces que yo reconocí. Ministros, reyes, presidentes, etc… en una sola sala.
-Su país está cayendo completamente, y te puedo decir, se le nota que es su culpa-
-Puede ver, presidente, no vinimos a este lugar para hablar sobre mi nación y en todo caso, debería decirle que no es por nada su país es tercermundista- contesto el presidente de E.E.U.U.
-¡Guarden silencio y procedamos en orden!- Todos guardaron silencio- Gracias ¿Le gustaría decir algo?
-Si- Empezó la belga –Pues estoy segura de que Belischmidt está intentando seducir a todos los países posibles, es lo menos que se debe esperar de él.
-En efecto, yo la apoyo- dijo el húngaro- De hecho, tengo informes de que ha estado con nuestras representantes de países.
-Yo opino quedarnos con Alemania…- dijo el ruso. Todos se quedaron callados ante ese comentario.
-…
-…
-Hable usted, ministro ¿Qué lo tiene tan callado?- pregunto el presidente de EUA después de un tiempo.
-¿No lo ve, presidente? ¡Nos ha tendido una trampa, ahora los tendrá a todos a su merced! ¡Será una pelea en dos mundos si él lo desea!- Sonreí al escuchar como estaba haciendo enloquecer al presidente alemán.
-¿A quiénes? Explíquese por favor.
-A mí no me causa gracia, que hable sin argumentar su respuesta, primer ministro- le dijo otra mirándolo.
-Sí, explíquese- Comentó otro.
-Tampoco suba la voz, todos lo escuchamos, no hay necesidad- Dijo ella.
-Si lo hay, hemos sido engañados por él, aún no sabemos cómo lo hizo.
-¡P-pero, se supone que nosotros lo estábamos usándolo a él!- Estallo otro.
-Hemos intentado rastrearlo, sin embargo, tampoco está en las cámaras de seguridad, y los agentes y policías se encargaron de tomar toda la gente con rasgos albinos.- explicó el presidente de Estados Unidos.
-Eso es absurdo, todos nosotros hemos visto como el cabello plateado y de otros colores extraños es una de las modas entre los jóvenes.- le dijo el ministro alemán, seguramente viendo al presidente con ojos de lastima y vergüenza – no podemos arrestarlos a todos.
-Si podemos.- contestó el presidente de los EEUU.
-¿No puede darle órdenes a Alemania oriental?
-No importa cuántas órdenes ponga, él no me obedece- explicó el presidente alemán.
-Eso es ridículo.
-¿Entonces representa a los traficantes ilegales o algo por el estilo?
-Me temo que aún no tenemos una base concreta para contestar su pregunta- se disculpó el presidente alemán- por ahora hay que seguir buscando.
Él se despegó de la puerta lentamente y me miró quitándose la capucha. Sus ojos azules y su presencia eran más resaltantes de lo normal, tenía un aura de poder alrededor, lo que no me sorprendía.
-Guíalos. Llévalos a nuestro corazón.
-No tengo corazón- le respondí –estoy muerto.
-Tienes un buen corazón, pero tú espíritu esta desmotivado.- Me dijo viéndome a los ojos mientras pegaba su frente contra la mía. Sonreí, un escalofrío pasó desde el lugar del contacto hasta la punta de mis pies, rápidamente la motivación volvió a mí. Me concentre en sus ojos carmesí que reflejaban un sentimiento de dolor, sonreí mientras una lagrima bajaba por mi mejilla. Él me miró extrañado mientras yo lo abrazaba.
-Gracias, pero no puedo ser feliz si tú tampoco lo eres primero.- al abrazarlosentí como una ola de sentimientos, conversaciones, visiones y muchas cosas más que estaban reprimidas en su interior venían contra mi repartiéndose en ambos, un bajón de energía nos vino por un momento pero nos mantuvimos en pie con ayuda del otro. Soltó un suspiró de agradecimiento.
-No olvides que cada persona tiene su propio camino.- dijo volviendo al tema. Sé que no le gusta que vea su debilidad.
-Lo entiendo.- le conteste alejándome, su aura se había hecho menos pesada. Se quedó quieto mientras yo tocaba la orilla de sus ojos delicadamente. Él me tomo de mis muñecas quitándome con afecto antes de hablar.
-Confió en ti, Gilbert.- Dijo antes de impulsarse corriendo hasta una puerta abierta tirándose por las escaleras que bajaban cuadradamente hasta el primer piso. Lo que lo acababa de hacer me hizo extrañar mi hogar. Observé la altura antes de impulsarme igual que él para saltar en el centro de ellas".
Fin de Gilbert's POV Fin de Gilbert Beilschmidt's POV
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Al fiiin!
Al final lo hice de unas 1700 palabras. La verdad es que no quiero cansarlos mucho, porque a mí me ha dado flojera leer unos de los fics de hetalia porque estaban muy largos y pesados, me costó mucha fuerza de voluntad pero cuando lo leí valió la pena (aun así me costara la próxima vez que vuelvan a actualizar) y luego el trama ya casi ni me interesaba (si no es que no me interesaba) y tampoco me acordaba de los detalles porque se habían tardado mucho en actualizar. Siento que los míos son de esos.
Díganme si están pesados mis capítulos y sigo organizándolos así de cortos o si los sigo haciendo de 4000 palabras. Como quiera ya tengo el siguiente capítulo terminado :)
¡Perdón por la tardanza, espero que no se hayan cansado ni olvidado del fic!
