Perdón por tardar… ¿Excusas? Nah, soy demasiado vaga incluso como para darlas, solo… perdón. Y como disculpa este es más largo que los otros dos.

He aquí el que creo que sería el último de fragmentos… estaba pensando comenzar algo parecido pero… no estoy muy segura, repito: soy demasiado vaga.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Fijación

El tic tac contínuo del reloj le indicaba que el tiempo seguía transcurriendo, lo cual no era muy bueno para él, el desvelarse cuando al día siguiente hay entrenamiento y demás actividades por mucho agotadoras no es una muy buena idea que digamos. Mira el techo con un sentimiento confuso en su pecho, mezcla de inquietud y alguna otra cosa que no ha logrado descifrar aun del todo. Y es que ni si quiera recuerda porqué es que sigue despierto.

Negro. Un hermoso color negro aparece en su mente mezclado con la oscuridad de la noche.

Extiende su mano como si hubiese algo que quisiera alcanzar rozando apenas la cama de arriba en la litera y poco a poco sus pensamiento comienzan a divagar de una manera sorprendente, al parecer el insomnio no le viene bien del todo, tanto así que imagina cabellos negros al alcance de sus dedos.

Escucha el crujido de un movimiento en la cama de al lado gracias al silencio mortal que amplifica cualquier sonido, por mínimo que sea. Voltea su cabeza pensando en que quizá se ha movido tanto que ha terminado por despertar a Marco, aunque realmente sería un alivio poder conversar con alguien en vez de quedarse en silencio perdido en sus pensamientos.

Decepción. Sigue dormido.

Y aun así recorre con su mirada todo lo que alcanza de su compañero pecoso, sus ojos cerrados, sus labios sellados, sus mejillas repletas de pequeños puntitos cafés que de alguna manera le hacen especial, y por último se queda estancado en sus cabellos, negros y oscuros.

Siente la tentación de mover su mano para poder tocar las hebras de su mejor amigo, no lo había notado antes pero parecen realmente suaves, algo extraño en un chico y que sin embargo no le sorprende viniendo del Bodt. No se queda con las ganas y alarga sus dedos hacía la cama al lado de la suya y logra darle una suave caricia en la cabeza, constatando la suavidad de su pelo.

Es hasta entonces que avergonzado retira con cuidado su mano llevándola hacía su rostro cubriendo sus ojos y parte de sus mejilla que se han teñido por un sonrojo y es que se ha dado cuenta. Tiene una fijación por el cabello oscuro.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Sin mucha trama, algo bastante simple.

Solo se me ocurrió cuando volví a ver aquel capitulo en que Jean alaba el cabello de Mikasa y me dije: ¡Mi Marco también tiene una hermosa cabellera negra!... y bueno.

Gracias por leer, y espero que le haya gustado aunque sea un poco, es que pienso que esta pareja necesita un poquito más de amor.

Quizá escriba drabbles-viñetas-lo que sea pero en un AU. Quizá.

Nos leemos luego~

Chuu~